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Película – Lincoln

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Steven Spielberg (La Lista de Schindler, Atrápame si puedes, War Horse)

Guión: Tony Kushner

Basado en el libro de Doris Kearns Goodwin ”Team of Rivals: the Political Genius of Abraham Lincoln”

Música: Janusz Kaminski

Reparto

  • Daniel Day-Lewis
  • Sally Field
  • Jospeh Gordon-Levitt
  • David Strathairn
  • Tommy Lee Jones
  • James Spader

Continúo con mi particular especial de reseñas de las películas más oscarizables de este año. En esta ocasión voy a comentar la gran favorita de esta temporada, que con doce nominaciones sitúa a Spielberg en el olimpo particular de los dioses cinematográficos al que ya está más que acostumbrado. En los Globos de Oro sólo ha conseguido uno de los siete a los que estaba nominado, siendo Daniel Day-Lewis premiado con el galardón a mejor actor, repartiéndose los premiados entre Argo, Los Miserables, La Noche Más Oscura y Django Desencadenado. Por lo tanto, la antesala de los Óscar ha renunciado a que Spielberg arrase en la toma de premios como ya ha hecho innumerables ocasiones. ¿Ocurrirá lo mismo en los premios de la Academia?

La historia de los últimos meses de Abraham Lincoln, decimosexto presidente americano que se enfrentó a un gran dilema moral mientras la guerra civil americana llegaba a sus últimos días tras años de sangrientas batallas. Su empeño por aprobar la decimotercera enmienda de la constitución, que aboliría la esclavitud como derecho constitucional de los estados sudistas, sería un gran avance humanitario si se hace antes de que acabe la guerra. El problema es que prolongar unas semanas más el conflicto supondría más bajas a las que añadir a la conciencia de toda una nación. Todo ello sumado al dilema moral de “convencer” a la mayoría de diputados de la cámara de representantes (incluyendo a los de su propio partido republicano y a los rivales demócratas), y a los problemas familiares que supone lidiar con su propia esposa (inestable psicológicamente tras la muerte de uno de sus hijos) y con la carrera militar que quiere emprender otro de sus hijos.

Decía un gran crítico de cine que Spielberg peca de pretencioso en muchas ocasiones, y que lo que más le fastidia de la historia del cine era que Orson Welles ya hubiera filmado Ciudadano Kane, puesto que es una película que le hubiera encantado rodar a él. Esta frase  resume perfectamente lo que es y lo que supone este cineasta para la industria de Hollywood y para los anales del séptimo arte. La verdad es que a mi me tiene dividido, porque sí que es verdad que muchas veces intenta hacer la película definitiva sobre el tema que le haya tocado filmar en el momento. El holocausto nazi, la segunda guerra mundial, el esclavismo…  Son temas recurrentes sobre los que da vueltas y, cuando se pone totalmente serio, pierde mucho fuelle y hace productos que a los académicos oficiales les encanta pero con el peligro de acabar siendo un solemne tostón. Spielberg cuando más gana y hace productos más reseñables es cuando se dedica al cine de evasión y deja de lado los grandes dramas históricos. Quizás pierde en profundidad del mensaje, pero gana en diversión y en memorabilidad. Tras sus inicios en los que diseñó el concepto actual de cine-espectáculo por medio del blockbuster de temporada por el que se rige el Hollywood actual (creando grande mitos cinéfilos como Indiana Jones o ET), tuvo una época en la que se pasó a los grandes dramas históricos (La Lista de Schindler, Salvar al Soldado Ryan), mientras se relegaba a sí mismo a labores de productor asociado para financiar cine de evasión dirigido por cineastas menores. Es esta época la del cine más aburrido de su filmografía, dedicado a ganar premios y a contar historias serias. Sólo me reconcilié con él cuando llegaron cintas con una profundidad moral mas ligera del estilo de “Atrápame si puedes”, “Minority Report”  o “Las Aventuras de Tintín”, que retoma el testigo del  cine de evasión de sus inicios pero con la capacidad de darnos un discurso ético escondido en el argumento, como técnica aprendida de sus grandes dramas.

La pregunta de si Lincoln pertenece al primer o al segundo grupo parece respondida de antemano (desde luego que es un drama histórico del que ya sabemos el final cogiendo el libro de historia), pero con matices. Con una segunda mitad que gana en ritmo narrativo (para ser un drama político), su primera hora resulta bastante lenta y farragosa, centrándose en los vericuetos legales y políticos que gobernaban Washington en la época, y exigiendo conocimientos medios-avanzados de historia americana, dificultando la labor al espectador no iniciado. Con una fotografía oscurantista y centrada en interiores, vemos al Lincoln político y al padre de familia, hombre ajado y friolero, envejecido por la guerra, aficionado a los discursos breves y a las anécdotas largas, que nos muestra las cloacas de la política americana (extrapolable a cualquier otro país). Aquí Spielberg no ahorra en críticas hacia el sistema político, demasiado envilecido para llevar tan poco tiempo, con congresistas vociferando e insultándose de forma creativa, periodistas al acecho del titular del siglo, lobbies de presión intentando que sus intereses prevalezcan sobre la mayoría y decisiones que se toman en despachos cerrados de una Casa Blanca que todavía está en construcción.

Daniel Day-Lewis hace suyo el personaje, junto con una labor de maquillaje excepcional, donde cada arruga de la cara parece contar una historia. Si ganara el Óscar, sería tremendamente merecido. El resto de secundarios están magníficos, destacando la escena que Lewis con Sally Field escenifican en un momento  de crisis matrimonial y que parece sacada de las bambalinas de un teatro de primer orden. Tommy Lee Jones parece haber esperado toda su vida para este papel, mientras que Gordon-Levitt está en gracia tras encadenar papeles de secundario en unas últimas películas de lujo.

Y destacar la delicadeza de Spielberg en el modo de contar el final de este presidente americano, quizás lo más conocido a priori por el espectador, alejado del magnicidio grandilocuente esperado.

En definitiva, una obra de madurez de Spielberg, que por momentos se acerca a lo más convencional de su cine dramático, con ese tono de gravedad que aporta siempre, pero que mejora en el tercio final.  No es mala película, dado que nos habla de los grandes dilemas morales de la vida y de la historia (¿el fin justifica los medios?), y que lo resume todo en la fabulosa frase del personaje de Tommy Lee Jones a su ama de llaves (“la medida más importante del siglo XIX, urdida gracias a la corrupción del hombre más puro de América”); pero recomiendo ir al cine con los ojos y los oídos bien abiertos por la densidad de la trama, que resulta muy didáctica pero algo apabullante por momentos. Y es que las comparaciones con la película que mejor ha reflejado la guerra de secesión americana y ha trascendido la lírica y la épica (con la historia de amor y coraje más tormentosa de todos los tiempos, me refiero por supuesto a Lo que el viento se llevó) resultan odiosas pero, en este caso, inevitables.

Calificación: Entretenida – Buena

Lo Mejor: Daniel Day-Lewis, y todos los demás secundarios de la historia. El tramo final.

Lo Peor: Un inicio algo renqueante, que resulta demasiado complejo para los no iniciados en historia americana.

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: Sí, para todos aquellos que quieran ver los orígenes de “El ala oeste de la Casa Blanca”

Películas similares: Lo que el viento se llevó; Amistad; Salvar al soldado Ryan; War Horse; Invictus

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0443272/

Tráiler en You Tube (español):

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Abraham Lincoln, Cazador de Vampiros – Seth Grahame-Smith

Reseñado por Bitterblink

Abraham Lincoln - Cazador de Vampiros - Seth Grahame-Smith

Abraham Lincoln – Cazador de Vampiros – Seth Grahame-Smith

Esta semana ya he reseñado el anterior éxito editorial de Seth Grahame-Smith, “Orgullo, Prejuicio y Zombis”, así que no voy a ahondar en su curriculum. Baste decir que a mi el anterior libro no me gustó demasiado, de hecho lo consideré pasable. Quizá la razón de que me animara a leer este libro fue que no había un libro previo que se reescribiera en este caso.

Pero vamos al lío. El escritor es coaccionado por un extraño cliente de su librería a escribir una obra en base a unos extraños cuadernos que se titulan “El diario de Abraham Lincoln”. Ante la estrafalaria idea de su cliente “H” decide pasar hasta que un extraño individuo le convence de que se trata de un documento real y que los vampiros existen.

Así es como el autor se enfrenta a la revisión de la biografía del “honesto Abe” transcribiendo tanto la biografía pública y completándola con sus pensamientos privados y sus vivencias de su vida “secreta”. Así es como nos narra su infancia triste como colono hijo de un padre algo holgazán que tiene tratos con un rico terrateniente. Tras algunos sucesos extraños Abe pierde a su madre de algún tipo de fiebre. Su padre se vuelca en el alcohol y un día entre los vapores alcohólicos le cuenta a Abe que en realidad su abuelo no fue asesinado por indios salvajes sino por un vampiro y que su madre tampoco ha muerto de fiebres sino que ha sido un vampiro el que le ha matado.

Así es como Abe aprende el odio terrible hacia los chupasangres y casi sin darse cuenta se entrena para convertirse en cazador. Caza su primer vampiro, el asesino de su madre, poco después. Y así comienza una vida secreta como cazador.

Su primera cacería como cazador inexpertos casi termina en desastre. Pero le salva un extraño individuo llamado Henry que pronto le cuenta que él también es un vampiro, pero que él piensa ayudarle porque no todos los vampiros son iguales, no todos desean robar niños de sus casas ni dominar a todos los humanos. Algunos mantienen su “lado humano” y no desean ver a los hombres esclavizados por los vampiros.

Así comienza Abe a ser entrenado por H y posteriormente a seguir sus instrucciones de cazar a este u a otro individuo. Durante sus viajes Abe conoce el sur y en Nueva Orleans conoce a Poe que en este caso también es testigo de la existencia de los vampiros y desea convertirse en uno. Allí también descubre otro de los grandes secretos del sur… no es que la esclavitud sea su prosperidad, sino que también es la fuente de alimento de los vampiros, que compran esclavos para alimentarse de ellos y nadie lo investiga pues un esclavo no es más que un objeto, una propiedad.

Abe, de fuertes principios morales, aborrece la esclavitud, pero aún la aborrece más cuando se da cuenta que tras ella realmente se esconde el poder de los vampiros y determina que algún día para acabar con una plaga debe acabar con la otra.

Es entonces cuando Henry le convence de que es un hombre con un destino más grande: el de librar a EEUU de la esclavitud y del vampirismo al mismo tiempo y así es como Abe se embarca en la política y posteriormente en una cruenta guerra contra el sur que debe ganar para proteger la libertad y la sangre de todos los seres humanos.

Este libro me ha encantado la verdad. Es entretenido pese a que la biografía de Lincoln tiene muchas partes soberanamente aburridas que en este caso el autor sazona con ficticias cacerías de vampiros. Todos los datos biográficos son ciertos o bastante aproximados, aunque en páginas web americanas critican algunos fallos garrafales como de cuando data su amistad con Grant, quién era el Secretario de Estado no se cuando y en que fecha conoció a no se quién. Bueno para los americanos con tan corta historia y con un personaje tan glorificado (y no sin motivo) como Abe Lincoln les parece un escándalo que meta algún fallo. Yo los encuentro anecdóticos.

El libro es muy entretenido y el personaje de Abraham es muy interesante y gana en humanidad al incluir sus ficticios pensamientos. Es un personaje trágico, atormentado que pierda varios hijos a lo largo de su vida y que el autor pone voz a través de los pasajes del Diario de Abraham Lincoln.

La narrativa es en tercera persona salvo en los “fragmentos del diario” en otra tipografía donde el narrador es Abe Lincoln él mismo. Eso hace que los pasajes menos relevantes de la vida de Lincoln pasen con un par de líneas breves y las partes más importantes se cuenten en detalle lo que le da mucha vida y frescura a la narración.

Es cierto que el autor juega con la “realidad” incluyendo fotografías “reales” (RETOCADAS) y algunas fuentes también ficticias como las cartas del soldado Andrew Merrow afirmando que los Confederados llevaban vampiros entre sus filas.

Los vampiros también son originales, tienen forma humana pero son sensibles al sol los primeros 300 años, luego con gafas oscuras pueden salir a la luz. Solo se transforman cuando cazan sacando colmillos y ojos completamente negros. No se explica nada de su fisiología pero casi mejor, al autor no le sienta bien entrar en estos detalles.

Está muy bien trazado el argumento que justifica hechos reales con razones ficticias redondeando esta doble vida que se inventa el autor. Es de lo que más me ha gustado y por lo que recomiendo el libro.

Calificación: Bueno

Lo Mejor: La hábil mezcla entre lo real y lo ficticio

Lo Peor: La vida de Abe es trágica en ocasiones

Lo Releería: Puede, pero sobre todo vería la peli jeje

Lo Recomiendo: Ideal libro veraniego con algo de culturilla de fondo, para fans de la literatura de acción y de terror (aunque de esto tiene poco)

Bitterblink

Bonustrack

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