Reseñado por Bitterblink
Sam Feuerbach es el seudónimo del escritor alemán Boris Lüdtke, nacido en 1962 en Hannover y residente en Renania del Norte-Westfalia. Se formó en Economía en la Universidad de Wuppertal y durante más de tres décadas trabajó como consultor y gerente en el ámbito de la seguridad informática (IT-Security). Su vocación literaria, sin embargo, comenzó mucho antes: empezó a escribir historias siendo adolescente, profundamente influido por la fantasía clásica, especialmente por El Señor de los Anillos.
Debutó como novelista en 2014 y, tras compaginar escritura y profesión técnica durante varios años, en 2017 dio el salto definitivo para convertirse en autor a tiempo completo. Desde entonces ha publicado múltiples novelas y sagas de fantasía y thriller, entre ellas La Saga Krosann, consolidándose como uno de los autores independientes más leídos del ámbito germanoparlante. Sus obras han sido traducidas a diversos idiomas y han alcanzado una notable popularidad en formato digital y audiolibro.
En 2018 recibió el Deutschen Phantastik Preis (Premio Alemán de Fantasía Fantástica) por la versión en audiolibro de Der Totengräbersohn (El hijo del sepulturero), un reconocimiento relevante dentro del género en Alemania. Con cientos de miles de valoraciones acumuladas en plataformas digitales y una comunidad fiel de lectores, Feuerbach se ha ganado un lugar destacado en la fantasía contemporánea europea gracias a su estilo ágil, accesible y centrado en personajes con claroscuros morales.
Sinopsis
En el reino de Krosann, el poder no se hereda solo por sangre, sino también por imagen, fortaleza y aceptación. Y en ese terreno, el joven príncipe Karek parte con desventaja. Es obeso, torpe en lo físico y carece del aura marcial que la nobleza espera de un heredero al trono. En una corte donde el honor se mide por la destreza con la espada y la presencia imponente en el campo de batalla, Karek es visto por muchos como una decepción, un error biológico en la línea sucesoria.
Las burlas veladas, las miradas de desprecio y las conspiraciones silenciosas lo rodean. Algunos nobles dudan abiertamente de su idoneidad para gobernar; otros comienzan a preguntarse si el reino no necesitaría una alternativa más “adecuada”. En ese ambiente enrarecido, el príncipe no solo debe enfrentarse a la presión política, sino también a su propia inseguridad y a la sensación constante de no estar a la altura del destino que le ha tocado.
Mientras tanto, en las sombras de Krosann opera una asesina profesional cuya reputación inspira temor. Meticulosa, eficiente y absolutamente pragmática, acepta encargos que suelen estar vinculados a los juegos de poder de la alta sociedad. Cuando ciertos movimientos políticos comienzan a acelerarse y se ponen en marcha planes cuidadosamente ocultos, los intereses de la corte y los de las fuerzas clandestinas empiezan a entrelazarse peligrosamente.
Opinión personal
Primero debo comentar que quizá soy algo parcial porque el personaje de Karek me gusta mucho porque me identifico con él. Obeso sin que ello le suponga un problema, muy inteligente y maduro para su edad, y sin embargo todo el mundo critica su falta de forma física de una forma bastante injusta. Es cierto que Karek es aun niño y que le falta «calle» por lo que tiene algunas ideas un poco ingénuas («¿por qué hay héroes de guerra y no héroes de paz?»), sin embargo si tiene una idea de lo que es la justicia y sus ideas suelen ser buenas e ingeniosas. Vaya me gusta que no sea un héroe fuerte y valiente sino un héroe porque es gordito y es acosado por los bullies (especialmente en la segunda parte del libro) y sin embargo demuestra su tesón, su capacidad de esforzarse (en un momento le preguntan a un acosador ¿Quién se esfuerza más? tú que tienes un físico envidiable y ni has sudado o éste que ha corrido hasta vomitar?), pero con inteligencia y perseverancia consigue ganar aunque sea un poco y solo a veces.
Lo único que tiene Karek a su favor es su inteligencia y una extraña facilidad para entenderse con los animales, incluso los más fieros y salvajes se rinden y se calman junto al orondo príncipe.
El personaje de la asesina también es un personaje espectacular. Es una chica que parece frágil pero es letal y completamente amoral. Matar y torturar no le causan ningún remordimiento, en cambio si tiene remordimientos cuando es clemente o deja escapar a un enemigo débil, se arrepiente de ser agradecida en ocasiones, pero aun con todo, esa contradicción, esa moralidad subyacente que te dice «en el fondo es buena» se va notando según se va metiendo en temas políticos y va conociendo a sus empleadores: los enemigos de Karek, nobles corruptos y traicioneros, que no le gustan ni un pelo aunque en teoría eso le debería dar igual.
Luego veremos cortas disgresiones como cuando conoceremos al Maestro de la espada, obsesionado por la pérdida de su hijo adolescente que tuvo una muerte de los más absurda. Y terminaremos entendiendo qué pinta en esta historia.
Porque esta historia se nos irá presentando por capas, dejando misterios sin resolver que más adelante se iran desvelando, aunque lo que si es cierto es que lo que más te apetece es que Karek y la asesina se conozcan y aun así el autor consigue sorprenderte también con ésto.
En fin, un libro que inicia una serie de un montón (¡7 libros!) pero que se lee con interés y que sorprende por la profundidad de sus personajes. Mención aparte merecen las mujeres en este libro tanto Sarah como la Asesina son la antítesis de la mujer del mundo que nos pinta el autor: Fuertes, independientes, nada sumisas y tremendamente inteligentes, eso las convierte en personajes muy interesantes en general.
Calificación: Bueno
Lo mejor: Los personajes, especialmente las mujeres, una historia en capas que se van desvelando poco a poco
Lo Peor: Una profecía, odio las profecías
Lo releería: Si y leeré alguno de los siguientes
Lo Recomiendo: Si quieres una saga de fantasía distinta, con libros «cortos» esta puede ser una gran elección.
Si quieres leer el libro y contribuir con el blog
Otros libros que podrían gustarte, tambien sobre herederos al trono atípicos
- El aprendiz de guerrero – Lois Mcmaster Bujold
- Medio Rey – Joe Abercrombie
Bitterblink
