Archivo de la categoría: Pasable

Película – La chica danesa

La chica danesa poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Danish Girl

Año: 2015

Basado en el libro de David Ebershoff

Director: Tom Hooper (El discurso del rey, Los Miserables)

Guión: Lucinda Coxon

Música: Alexandre Desplat

Fotografía: Danny Cohen

Reparto

  • Eddie Redmayne
  • Alicia Vikander
  • Matthias Schoenaerts
  • Amber Heard
  • Ben Whishaw

De momento Tom Hooper ya lleva dos suspensos en mi marcador particular de películas que haya visto de él. A falta de “El discurso del Rey” de la que me han hablado bien, con “Los Miserables” tuve un desencuentro con Malosa que me hizo plantearme mis gustos cinematográficos al no disfrutar de semejante drama, con tal plantel de interpretaciones y con semejantes números musicales. Pero lo cierto es que, pese a ser tremendamente academicista y derrochar corrección formal a raudales, el cine de Hooper se caracteriza por ser increíblemente aburrido e intentar llegarnos al fondo del alma con los dramas que presenta. Pero la consecuencia directa (al menos en mi caso) es que el lento ritmo que le imprime a su cine hace que te aburras irremediablemente y uno pierda el interés al rato de empezar. Y si delante tenemos una película densa como ella sola, lo único que se consigue es que sea cual sea la temática que se trate, acabe importando bien poco a los espectadores.

Basado en la historia real del pintor Einar Wegener, quien en la Dinamarca de los años 20 se convirtió en el primer transexual que se sometió a un cambio de sexo. Casado con su mujer Gerda también pintora, todo comienza cuando le pide que suplante un rato a la modelo que estaba usando la artista en un retrato. Tras ponerse la ropa que debía usar la chica para posar, dentro de Einar se despierta algo que le va reclamando el ponerse vestidos de mujer cada vez con mayor frecuencia. Su mujer asiste entre perpleja y bromista a la transformación, que incluye maquillaje y pelucas para pasar desapercibidas en fiestas y eventos sociales. Pero Einar cada vez se va sintiendo más Lili, el alter ego que se inventan para su nueva personalidad y que se convierte en la mejor musa para los cuadros de Gerda. Ésta empieza a tener éxito por primera vez en su vida gracias a los retratos de Lili, mientras coquetea con los caballeros que la cortejan, ignorantes de que debajo se esconda el cuerpo de un hombre. Las bromas van dando paso a la preocupación de la mujer de Einar, que reniega cada vez más de su personalidad masculina, mientras busca en la medicina las razones que le expliquen sus tendencias. Finalmente, se le ofrecerá la solución mediante una técnica que nunca se ha intentado, como única manera de que Lili sea feliz para siempre.

A pesar de la gravedad y la seriedad del argumento, la película es soberanamente aburrida e intrascendental hasta decir basta. Tom Hooper consigue otra vez lo mismo que en “Los miserables”, que es mostrar durante el metraje una falta total de ritmo incapaz de enganchar al espectador. Esto hace que en ningún momento entremos en la cinta, ni nos sintamos cómplices con el drama del primer transexual de la historia. Sencillamente se hace larga y falla al intentar hacernos empatizar con la historia, un error de vital importancia en este caso en concreto dadas las características de la temática presentada, de una seriedad e importancia tal que se corría el riesgo de caer en la incomprensión de la gente. Y es así lo que ha pasado, ya que durante dos horas asistimos impávidos a una suerte de desencuentros entre una persona que no siente que esté en el cuerpo correcto, frente a su mujer que sufre tanto o más que su propio marido este drama de principios de siglo. Una mujer que es tanto o más la auténtica protagonista del relato, tal está focalizada la trama en ella, por debatirse entre el amor incondicional del hombre con el que se casó y la perplejidad de enfrentarse ante un problema que nunca antes se había presentado.

Sí, las interpretaciones son espectaculares. Eddie Redmayne se gana a pulso el respeto de la industria después del su anterior Óscar por su retrato de Stephen Hawkings en “La teoría del todo”, y demuestra que es capaz de darnos interpretaciones asombrosas cambiando de registro continuamente. Aquí está soberbio con su amaneramiento gradual y su ventana abierta a sus fantasmas interiores. Y Alicia Vikander es el contrapunto perfecto a la narración dramática de estos personajes, siendo más sufridora ella que el propio Einar durante todo el metraje. Y la labor de fotografía es, sencillamente magnífica, conjugando el diseño de producción de un drama de los años veinte del país escandinavo con la pintura propia de la época, fiel reflejo del trabajo bohemio como artistas de la pareja protagonista.

Pero todo esto no basta para evitar que la cinta nos saque de nuestro letargo durante dos horas, y acaba siendo aburrida, monótona e intrascendental. Al espectador medio le cuesta entrar en la historia e empatizar con el drama del protagonista, algo muy extendido actualmente pero totalmente extraño en la época reflejada. A la falta total de ritmo (la cinta divaga durante una buena parte del metraje) se le unen unos secundarios que no aportan nada de carisma (el amante, el amigo, el médico) con lo que la sensación de que a la película le cuesta arrancar se hace patente incluso avanzados dos tercios del metraje.

Sencillamente, esperaré a ver “El discurso del rey” para no precipitarme en etiquetar a Tom Hooper de cineasta pomposo y aburrido; correcto formal (y políticamente) pero lento e intrascendente a la hora de rodar. Pero de momento me temo que no es plato de mi gusto el realizador británico.

Calificación: Regular

Lo Mejor: La pareja protagonista y la espectacular interpretación de Redmayne.

Lo Peor: Una falta total de ritmo en todo el metraje.

La vería de nuevo: No.

La Recomiendo: No.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – El viaje de Arlo

El viaje de Arlo poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Good Dinosaur

Año: 2015

Director: Peter Sohn

Guión: Meg LeFauve

Música: Mychael Danna, Jeff Danna

Reparto (voces en el original)

  • Raymond Ochoa
  • Jeffrey Wright
  • Frances McDormand
  • Marcus Scribner
  • Steve Zahn
  • Al Buckley
  • Anna Paquin
  • Sam Elliot
  • Jack Bright

Supongamos por un momento que el meteorito que acabó con la vida de los dinosaurios en la Tierra pasara de largo. Con este punto de partida, miles de años después, tenemos una familia de Apatosaurus que se dedican a cultivar la tierra mientras sus tres hijos dinosaurios crecen y ayudan en las tareas. De todos ellos tenemos a Arlo, el más pequeño y miedoso, tan inseguro que en algunas ocasiones más una carga que una ayuda. Tras una desgracia, se ve arrastrado por la corriente de un río lejos de su casa junto con un pequeño y primitivo humano llamado Spot, al que se une y adopta como mascota en su peligroso viaje de vuelta. En una época en la que coexisten ambas especies, la amistad que surgirá entre ellos hará que Arlo aprenda a superar sus miedos e inseguridades y convertirse en ejemplo y ayuda ante su familia.

Tras el último exitazo que supuso “Del revés” (Inside Out) tanto de taquilla como de calidad fílmica, Pixar vuelve en menos de una año a hacernos comprar una entrada de cine y arrastrarnos a la sala. En este caso se vale del subgénero de dinosaurios, que nos puede recordar en algún momento a “En busca del valle encantado”, esos intentos de los 90 de la competencia de Disney por llevarse alguna migaja del pastel de la animación de la época. Con una historia de realización personal marca de la casa (tragedia familiar incluida, que hará a los más pequeños de la sala soltar alguna lagrimita), Pixar usa un recurso argumental curioso para invertir los roles y humanizar al animal protagonista (esto lo hemos visto millones de veces), a la vez que “animaliza” al personaje humano y le hace comportarse como si de una mascota perruna se tratase (esto ya no es tan frecuente en el cine de dibujos). Y lo primero que salta a la vista es el contraste visual entre el esbozo rápido de los dinosaurios, de una simplicidad en los trazos apabullante, y la expresividad máxima lograda con el niño humano, tierna a más no poder. Si algunas veces viendo a Arlo nos parece que Pixar no se lo ha currado mucho esta vez en la creación digital de personajes, al ver a Spot estas dudas se disipan y hará que admiremos el apartado técnico de esta cinta. Y como tercer contraste tenemos unos paisajes verdaderamente asombrosos e hiperrealistas, donde Pixar ha echado el resto y se ve el auténtico salto cualitativo en los avances técnicos. Es gracias a estos paisajes con los que por momentos nos veremos transportados al género del western, como si de una cinta del mismísimo John Ford se tratase.

El problema es que, para lo que es Pixar, en esta película se aprecia un bajón de calidad considerable. Aparte del genial giro argumental del meteorito, el argumento se presenta flojo y repetitivo, con unos minutos iniciales en la presentación de los personajes que nos da la impresión de haberlo visto miles de veces. Esta parte inicial no logra enganchar a pesar de todo lo que veremos después, y luego el resto de la cinta es un viaje iniciático más o menos velado que no consigue que remonte el interés por el argumento. A nivel infantil no hay ningún pero, ya que los niños disfrutarán de esta cinta como todas las anteriores de Disney: alegría, tristeza, risas y miedo, todos los ingredientes mezclados con el habitual mensaje de superación. Es a nivel de adulto donde no vemos grandes guiños en la trama, ni esa complicidad que permite una lectura a varios niveles de edad. “El viaje de Arlo” sale ganando en los momentos en que la pareja protagonista está junta, beneficiándose de una química que destila ternura y simpatía a partes iguales. Una buena película infantil, ideal para que disfruten los peques en estos días de fiesta que se acercan. Pero que se queda a medio camino de la extraordinaria calidad a la que nos están acostumbrando habitualmente la factoría Pixar.

Calificación: Buena / Regular

Lo Mejor: El diseño de Spot, su ternura, y la calidad en los paisajes

Lo Peor: El flojo argumento

La vería de nuevo: Puede

La Recomiendo: Ideal para llevar a los más pequeños, como todo lo de Disney

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1979388/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – El maestro del agua

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Water Diviner

Año: 2014

Director: Rusell Crowe

Guión: Andrew Anastasios, Andrew Knight

Música: David Hirschfelder

Fotografía: Andrew Lesnie

Reparto

  • Rusell Crowe
  • Olga Kurylenko
  • Jai Courtney
  • Cem Yilmaz
  • Yilmaz Erdogan

Entre lo poco interesante que encontramos en la cartelera en estas fechas, tenemos la primera incursión de Rusell Crowe en tareas de director, siguiendo el camino que otros grandes actores llevaron en su día para dar un salto en las tareas del mundo cinematográfico. Robert Redford, Clint Eastwood, George Clooney, (o también recientemente Ryan Gosling) son muestras de actores que un día decidieron demostrar que su talento no sólo se circunscribe a figurar delante de las cámaras, dando en algunos casos unos resultados extraordinarios. Sin desmerecer al bueno de Crowe, que con su cara de bruto australiano con un toque de buenazo nos ha dado grandes papeles, me temo que como realizador no logra brillar en esta ocasión, en una cinta que peca de tediosa y algo estirada. La historia de la desastrosa y cruenta participación de Australia y Nueva Zelanda en la Primera Guerra Mundial ya fue contada con mayor dramatismo e intensidad en la cinta de Peter Weir, Galípoli, con un tempranero Mel Gibson y una banda sonora de Jean Michel Jarre que pasó a la historia en los primeros ochenta. Recordando la fuerza e intensidad de dicha cinta, es inevitable no buscar paralelismos entre las dos historias, y sin embargo la incursión de Crowe no sale bien parada. Por lo menos tenemos una lección de historia y una ambientación lograda, que nos hace retroceder a otra época en la que todavía quedaba algo de romanticismo por el entorno socio político en el que nos movíamos.

Un experto zahorí australiano, ducho en el arte de buscar pozos y corrientes de agua en parajes desérticos, emprende un viaje a Turquía para buscar a sus tres hijos desaparecidos en la batalla de Galípoli. Estamos en 1919, y la primera guerra mundial ha dejado tras de sí un imperio otomano dividido y ocupado por distintas representaciones internacionales, y donde la sangre de los combatientes australianos riega el territorio que fue una vez testigo de una de las batallas más crueles de la guerra. Nuestro protagonista se ve en la necesidad de conocer el destino último de sus tres vástagos, y tras un viaje de miles de kilómetros encontrará la ayuda en quien menos podría esperárselo. La crueldad de la guerra, un país conflictivo y caótico que intenta cerrar sus heridas, y el amor incondicional de una madre y su hijo será lo que encuentre en este periplo donde la intuición para encontrar agua será casi de tanta ayuda como los papeleos burocráticos de la Commonwealth aliada, ganadora de la guerra.

Con un revestimento de época y una puesta en escena correcta, El maestro del agua comienza de manera impecable y a ratos atroz. Un granjero en un desierto inhóspito al otro lado del globo y una guerra incomprensible. Una desgracia familiar y unos ideales entrevelados, nos hacen pensar en idealismo y aventura, hasta que la cinta se adentra en terrenos indefinitorios que nos hablan (buf) de memoria histórica y de alianza de civilizaciones; dejando de lado la historia de la búsqueda de agua que podría haber tenido más interés para el espectador que la de los hijos. Por lo menos, la metáfora del zahorí que busca el líquido elemento está servida y sobrevuela todo el metraje, aunque por momentos Rusell Crowe despliega habilidades sobrenaturales que no sabemos si salen del vínculo paternofilial inherente a todos los padres, o de un poder extrasensorial fuera de todo entendimiento.

El problema es que Crowe se esfuerza en vano en hacer una película trascendente que se muestra vacua a mitad de visionado. No ha sido capaz de rematar el planteamiento de la historia a mitad de cinta y el aburrimiento hace acto de presencia quizás demasiado pronto. La puesta en escena es clásica y profesional, presentando una corrección y una formalidad meritorias para un principiante; Turquía en las primeras décadas del siglo XX está bien retratada y presenta ese aire cosmopolita y de romanticismo convulso que debió de tener en aquellos años. Y él como actor protagonista está bien plantado en la historia dando el pego como granjero australiano con buen trasfondo (¡no podía ser de otra manera!). Y la Kurylenko también está correcta en su papel de esposa extranjera resignada. Pero a pesar de ellos, la película tiene un toque almibarado que no se logra quitar a pesar de las crueles escenas del campo de batalla, y eso se resiente a partir de la media hora. Y entre medias, la ya citada música de la película de Peter Weir -Galípoli- sigue resonando en nuestra cabeza para recordarnos que nos gustó más aquella historia que ésta, que parece un epílogo mal cerrado de la batalla.

Calificación: Entretenida

Lo Mejor: La ambientación

Lo Peor: El torpe resultado a pesar del esfuerzo de Rusell Crowe

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: No

Películas similares: Galípoli

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt3007512/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – La Isla Mínima

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2014

Director: Alberto Rodríguez (7 vírgenes, Grupo 7)

Guión: Alberto Rodríguez, Rafael Cobos

Música: Julio de la Rosa

Fotografía: Álex Catalán

Reparto

  • Raúl Arévalo
  • Javier Gutiérrez
  • Nerea Barros
  • Antonio de la Torre
  • Jesús Castro

“La Isla Mínima” fue la gran triunfadora de la pasada ceremonia de los premios Goya 2015. Con diez galardones incluyendo la mejor película, director, actores, guión,… se puede decir que arrasó en la gala barriendo a sus rivales por las estatuillas, y es el intento del cine español de dar respuesta a las grandes producciones americanas a base de usar películas de género para atraer espectadores, en este caso cine negro policíaco de época. En este sentido recuerda a otros estrenos recientes como “Grupo 7” (policías en la Sevilla de los años ochenta) o “El niño” (repitiendo Jesús Castro como personaje con marcado acento andaluz). Sin embargo, a pesar de su paso triunfal por los premios, y de las palmaditas en la espalda de toda la industria patria (que se empeña en culpar de su mediocridad al stablishment político que no sea de su cuerda), el cine español está todavía a años luz de hacer películas que atraigan a espectadores, y que visionadas no dejen una sensación agridulce de falta de interés a mitad de metraje. Su planteamiento está logrado, y la idea conceptual de partida puede llegar a ser hasta atrayente. Pero al final los fantasmas del pasado que se empeñan todos los realizadores en sacar a flote (guerra civil, dictadura) acaban destacando por encima del puro género de evasión. Todo lo que avanzó Daniel Monzón con “El niño” para hacer, por fin, un producto entretenido y sin complejos (que no terminaba de cuajar en sus escenas de acción aunque abría buenos senderos para posteriores títulos) se retrocede aquí al intentar mostrarnos la España profunda con sus mitos y sus supersticiones, desaprovechando unos escenarios naturales magníficos en la creación de una atmósfera asfixiante y opresiva.

Dos inspectores de homicidios se dedican a investigar el asesinato de un par de jovencitas en la España de 1980. La dictadura ha acabado hace pocos años, y la incipiente democracia se empeña en aflorar incluso en los rincones más profundos del país. Las chicas han sido asesinadas cerca de su pueblo, en la zona de las marismas del Guadalquivir, un terreno pantanoso y a la vez semidesértico en lo más profundo de Andalucía, donde los jóvenes pocas salidas de futuro tienen, y donde la gente todavía tiene creencias políticas y religiosas que rozan la superstición. El más joven de los policías, de ideas progresistas, será el que menos disfrute con la situación de investigar en una zona atrasada culturalmente, en la que todos parecen culpables, y donde la gente se mostrará reacia a colaborar. Su otro compañero le ayudará a sobrellevar la situación, en una carrera contrarreloj para evitar que más chicas mueran por un asesino en serie que opera en la zona.

“La Isla Mínima” tiene un buen punto de partida. La ambientación, la historia, unos actores creíbles, el género que usa, los temas que toca… La labor de fotografía es espectacular desde los mismos títulos de crédito, que nos muestran las espectaculares vistas aéreas de la zona. La recreación de una atmósfera opresiva basada en los excelentes exteriores que se han usado suma enteros a la producción, a lo que hay que reconocer el esfuerzo por hacernos trasladar 30 años en el tiempo, con un diseño de producción logrado a base del vestuario o los vehículos adecuados. Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez están, sencillamente, perfectos como policías de la época, con el trasfondo político que se vislumbra en la subtrama. ¿Cuál es el problema de la cinta? Pues que, sencillamente, se desinfla conforme avanza el metraje, sin llegar a enganchar en ningún momento. La investigación del crimen se desarrolla ante nuestros ojos sin que se nos dé tiempo a asimilar los detalles del argumento ni que lleguemos a entender los motivos del asesino. Se usa el argumento como excusa para realizar una tesis documental de la tipología humana de la región y la época, sin en ningún momento centrarse en la historia, salvo para desarrollar sutilmente -a su manera, claro- la intriga política paralela, verdadero leitmotiv de la cinta. Al final, la pesadez se apodera del espectador que asiste impávido a una sucesión de tópicos sobre la España profunda y vieja, frente a la nueva e incipiente reflejada en el joven policía, tan maniqueo que repugna.

El resultado es una nueva ocasión desaprovechada por la industria nacional para dejar de hacer panfletos propagandísticos y meterse de lleno en el cine de género de una vez por todas. La subtrama política no hubiera estado de más (y hubiera enriquecido la cinta) si se hubiera cuidado el argumento a base de capturar más el interés del público y no limitarse a un retrato costumbrista de la época. Pero al final, ocurre lo de siempre en este cine, y se intenta suplir la falta de presupuesto con escenas y conversaciones que no llevan a ningún sitio salvo al que le interesan al realizador. Las comparaciones con la cinta de Daniel Monzón, “El niño”, son odiosas y, sin embargo, inevitables. Esperemos que, de los dos tipos de cine que promueven ambas películas, prevalezca la segunda.

Calificación: Pasable

Lo Mejor: La recreación del thriller en el entorno y la época.

Lo Peor: Por momentos puede llegar a ser sumamente olvidadiza.

La vería de nuevo: Puede, para darle una segunda oportunidad en un futuro.

La Recomiendo: No, ya se ha llevado bastante publicidad con los Goya.

Películas similares: El niño, Grupo 7

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt3253930/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Sueños de Dioses y Monstruos – Laini Taylor

650_AL16632.jpgReseñado por Malosa.

Comenzó con Hija de humo y hueso, continuó con Días de sangre y resplandor y ahora Laini Taylor finaliza su saga con este Sueños de Dioses y Monstruos. Mi sensación es de pena, pena total y absoluta. No porque haya terminado esta saga, sobresaliente en sus dos primeros libros, sino porque haya finalizado con esta tercera parte, aburrida, sosa, ininteligible y muyyyyyy pesada. ¿En qué demonios estaba pensando Laini Taylor cuando escribió esta novela?

Sinopsis

Un enemigo común. Una causa común. Karou y Akiva ya saben que están vivos pero Karou aún no está preparada para perdonar. Y ahora, mediante un terrible engaño, Karou ha tomado el control sobre la rebelión quimérica y el futuro de su raza depende de ella, si es que aún queda futuro para las quimeras en Eretz, una tierra devastada por la guerra. Cuando el brutal ejército de serafines de Jael penetra en el mundo humano, lo impensable se convierte en esencial: Karou y Akiva tendrán que unir sus ejércitos para luchar contra un enemigo común. Esta unión de ambos ejércitos es una versión alterada de su antiguo sueño, donde ángeles y quimeras conviven juntos, en paz. Donde hay esperanza para su imperdonable amor entre ángel y demonio.Pero sobre Eretz se ciernen mayores amenazas que Jael. Una cruel reina va a la caza de Akiva y en los cielos está ocurriendo algo. Gigantescas manchas se extienden como moratones de un lado a otro del horizonte. Los cazadores alados de tormentas se congregan como si hubiesen sido convocados, volando en círculos sin cesar, y un profundo sentido de injusticia impregna el mundo.
Desde las calles de Roma hasta las cuevas de los Kirins, humanos, quimeras y serafines lucharán, amarán y morirán en un teatro épico que trascenderá el bien y el mal, la amistad y el odio, más allá de las fronteras del espacio y el tiempo.

Opinión personal

En general y como os adelantaba arriba, la palabra que creo que mejor define este libro es el aburrimiento. Es cierto que en el último tercio el libro levanta un poco y su bonito final hace que la impresión final no sea tan amarga…pero claro, te has aburrido tanto hasta entonces!!!

Voy a empezar por las cosas positivas, que las hay. La primera de ellas es la fuerza que desprenden los secundarios: Ziri y Liraz, Mik y Zuzana, especialmente. Y también Eliza, personaje misterioso del que apenas se sabe nada y no será hasta el final que entenderemos su misión entre todas estas criaturas fantásticas.

Otro punto positivo sigue siendo lo que también caracterizó a las anteriores novelas de la saga, la fantasía del mundo que describe Taylor: ángeles, quimeras, resucitadores, magia, razas distintas, mundos paralelos…no presenta quizá tanta originalidad como en los anteriores tomos (no olvidemos que se trata de una tercera parte), pero sigue manteniendo alto el listón.

Karou

Desde luego lo mejor es el último tercio del libro y especialmente el final, que es lo que salva realmente esta historia: La forma de entrelazar los 3 tomos de la saga, el sentido del mundo fantástico creado por Taylor, el desenlace de las distintas líneas argumentales y razas que conforman Ereth, el suspense de conocer más y saber qué ocurre al final con los serafines y las quimeras, con Karou y Akiva…todo esto aumenta por fin el interés y hace que la impresión última de la novela no sea tan mala.

Lamentablemente, no puedo destacar nada más como positivo y casi todo lo que encuentro son aspectos negativos que paso a detallaros ahora:

En mi opinión hay multitud de cabos sueltos, cosas que no entendí. Por ejemplo:

  • el capítulo con la fruta ensangrentada todavía estoy pensando qué demonios aportaba. ¿Soy yo la que me he perdido?¿Alguien me puede explicar qué significaba?.
  • Los Stelians. La autora prácticamente sólo los nombra, apenas aporta detalles al respecto, sólo muy al final y escasos. Toda la figura de Akiva y su magia, todo lo relacionado con Sirithar y el Nithilam queda muy en el aire. Y es una pena, porque era con mucho lo más interesante de esta novela.
  • ¿Y de Brimstone qué? Su poder para resucitar de dónde salió? ¿La historia que explica esta parte dónde está?
  • Por último, lo más importante que no comprendí y que es básico para el desarrollo del argumento es todo lo relacionado con Haxaya. Hay un capítulo en el que la mención de este personaje es fundamental. Y yo aún estoy preguntándome por qué. Si alguien me lo puede explicar, quedaré eternamente agradecida, ya que probablemente haya sido yo quien no me haya enterado …

Mira que no soy nada épica, pero me faltó también la batalla final. Que se supone que estamos en guerra!! Siglos y siglos luchando quimeras contra serafines, 3 libros enteros hablando de las luchas entre las razas y el odio…y acabamos con esto? Ni una mísera batallita contundente??

El otro gran fallo de la novela son sus personajes principales:

  • El femenino, Karou pierde la fascinación que la caracterizaba en libros anteriores, quizá porque no aporta mucho en el desenlace (salvo su labor como resucitadora, claro está) o quizá porque su historia de amor con Akiva se nos hace cuesta arriba ya. Están bien los amores imposibles, pero cuando se hacen TAN imposibles pierden un poco la gracia.
  • El masculino, Akiva, tampoco tiene la fuerza necesaria para sostener la novela. De hecho, este personaje es un poco Gary Stu: perfecto, honorable, lleno de virtudes y con cualidades que nadie más que él tiene en el mundo fantástico creado por Taylor. La inclusión de este tipo de personajes es un defecto típico de escritores novatos de fantasía.

Y ya para finalizar os diré que aburrido no, lo siguiente. Páginas y páginas que sobran, no aportan nada a la trama (más que demostrar el dominio narrativo de Taylor) y se nos hacen eternas.

En fin, lo dicho. Una pena. En mi opinión es el peor de los tres tomos, con mucha diferencia. Está bien rematado, presenta un final bonito (aunque poco detallado), pero no me ha parecido una culminación a la altura de lo que merecía esta saga.

Por qué decidí leerlo: Porque quedé literalmente entusiasmada tras la lectura de los dos volúmenes previos.

Lo mejor: Todo lo relacionado con los Stelian, los Dioses Estrella, Sirithar y el Nithilam. El mundo fantástico que recrea Taylor. El último tercio de la historia y su final.

Lo peor: Los personajes principales y su historia de amor, se hace cansina ya. Lo larguíííííísimo que se nos hace este libro, a la novela le sobran la mitad de las páginas tranquilamente. La multitud de palabras, circunstancias y personajes que no entendí y que me aburrieron infinito.

¿Volvería a leerlo?: Ni loca, vamos. Con lo que me ha costado acabarlo, como para pensar en releer..

¿Lo recomendaría?: No, en ningún caso. Ni aunque te hayas leído los dos tomos previos. De verdad, imagínate un final para la saga y quédate con un buen sabor de boca. No estropees tu recuerdo con esta novela infumable, aunque su final sea bonito. No compensa leérselo todo hasta por fin llegar a él.

Si quieres comprar el libro pese a todo

Sueños de dioses y monstruos (Hija de humo y hueso 3)

Otros libros del estilo que podrían gustarte:

– Los juegos del hambre (Suzanne Collins)
Cazadores de sombras, ciudad de hueso (Cassandra Clare)
Partials, la conexión (Dan Wells)

Malosa

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El asesino de la regañá – Julio Muñoz Gijón

asesino_regañáReseñado por Malosa.

Uff…no sé si es que yo soy muy del norte de España (o sea, seca, borde y antipática), o que no entiendo ni me hace gracia la chispita andaluza o que no leí el libro con una actitud receptiva…la cosa es que la novela en cuestión aglutina un montón de críticas positivas en la blogosfera y a mí, sinceramente, lo que me ha parecido es una estupidez mayúscula, sin ningún tipo de aporte literario, además. Por tanto, pues…no sé. Como digo siempre, no creo que tantas personas estén equivocadas en su valoración positiva…seré yo que no he sabido apreciar la novela.

Sinopsis

¿Y si hubiera un serial killer de sevillanas maneras? ¿Y si mandara una nota al ABC después de cada crimen? ¿Qué pasaría si se confabulara con sus compinches en Cash Badia, alternara en El Tremendo o se hablara de él en el Garlochi? ¿Y si los sospechosos fueran caras conocidas de la Sevilla más tradicional? ¿Soportaría el presidente de uno de los equipos de fútbol de la ciudad un interrogatorio sobre un asesinato solamente con un zumo de naranja? ¿O un artista de la canción ligera? ¿Y una pareja de humoristas? ¿Y todos los demás? ¿Y si ese violento paisano asesinara… con una afilada regañá y sólo a modernos que no comulgan con las esencias de la ciudad? Ya está aquí la novela que Sevilla no quiere que leas…

Opinión personal

Sobre el autor (desconocido por mí hasta el momento), contaros que es periodista, actualmente redactor jefe del canal de TV de la Federación Española de Fútbol y acompañante habitual de la Selección Española. Fue reportero en España Directo (se hizo célebre por su reportaje en el terremoto de Lorca) y en Andaluces por el mundo. Con este curriculum no acababa de casar eso de publicar un libro…y, efectivamente, en mi opinión ni casa el hecho ni convence el libro.

En fin, vamos con lo bueno. La novela es muy original en su planteamiento, ya que se atreve a mezclar (y con acierto) dos géneros totalmente incompatibles en su definición como son la novela policíaca y la novela humorística. Y lo consigue, al leerlo no sientes que los estilos no casen.

Por otro lado encontramos una historia cortita, entretenida y muy fácil de leer. El libro se acaba en dos sentadas como máximo. Y si estás acostumbrado a leer en una. Además está repleta de gags y situaciones rocambolescas, ayudadas por la introducción de personajes reales famosos, como los Morancos, Vicky Martín Berrocal o José Manuel Soto.

Por último, también comentar que incluye una tímida crítica sobre los estereotipos andaluces y las costumbres rancias de una sociedad muy conservadora.

El problema, es que todo lo positivo anterior no se sustenta en un libro con la profundidad de un charco, con un argumento ridículo a más no poder y con ningún interés en su parte policíaca.
Además, cuenta con unos personajes planos y estereotipados, apenas definidos.

También decir que es excesivamente local, los chistes y las tonterías varias probablemente gusten a los autóctonos de la zona, pero posiblemente no convenzan a los que no vivan allí. No se trata de que los no andaluces no entendamos las bromas (es algo que esgrimen los defensores de la novela, que si no eres de allí no la entiendes). Sí que las entendemos (a poca culturilla de la zona que tengas pillas la mayor parte) pero, simplemente, no nos hacen gracia. Al menos a mí, mejor no generalizo.

En resumen, pasable y bien pasable. Porque se deja leer y te arranca alguna que otra sonrisa aislada que si no, iba directo al cajón de los malos…

Por qué decidí leerlo: El planteamiento me pareció muy original y en general ví que cosechaba excelentes críticas por Internet.

Lo mejor: Cortito y fácil de leer. Entretenido. Original en su planteamiento, por lo de mezclar 2 géneros tan dispares.

Lo peor: Cojea en profundidad, argumento, estructura y lenguaje. Es excesivamente local, si no eres andaluz es posible que su humor no te haga ni puñetera gracia.

¿Volvería a leerlo?: No, no me ha aportado demasiado.

¿Lo recomendaría?: Pues tampoco, a menos que seas andaluz (sevillano preferiblemente) o te apetezca leer una novela entretenida, con cierto punto humorístico e insustancial. Amantes del thriller serio ni acercarse a este libro.

Si quieres comprar el libro

El asesino de la regañá: 1 (Narrativas)

Otros libros del estilo que podrían gustarte:

Sin noticias de Gurb (Eduardo Mendoza)
Wilt (Tom Sharpe)

Malosa

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Película – Perdida

perdida poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Gone Girl

Año: 2014

Director: David Fincher (Seven, El club de la lucha, La Red Social, El curioso caso de Benjamin Buton, Millenium)

Guión: Gillian Flynn

Basado en el libro Gone Girl, de Gillian Flynn

Música: Trent Reznor, Atticus Ross

Fotografía: Jeff Cronenweth

Reparto

  • Ben Affleck
  • Rosamund Pike
  • Neil Patrick Harris
  • Tyler Perry
  • Carrie Coon
  • Kim Dickens
  • Sela Ward

Ante nosotros tenemos la última película de David Fincher, convertido en realizador de culto por sus sobresalientes y personalísimas películas, y uno de mis favoritos del panorama actual. Ya he reseñado varias de sus películas aquí y la verdad es que algunas de ellas han alcanzado la categoría de obras maestras instantáneas (La Red Social), otras han supuesto la demostración de la maestría en el género suspense-policíaco (Los hombres que no amaban a las mujeres) y otras han levantado tanto perplejidad como admiración en su estreno (El club de la lucha). También hay algunas películas de Fincher que te dejan con un sabor de boca agridulce, por la complejidad de la trama o del planteamiento narrativo como por su resolución, dejándote sin saber que pensar una vez se encienden las luces de la sala y siendo necesario reposar lo visto por lo menos un par de días. Pasó con Zodiac (2007) y pasa también con ésta, cintas en las que a primera vista no hay demasiada complejidad argumental pero que conforme avanza el metraje, los detalles se acumulan y los matices pueden llegar a pasar inadvertidos, mientras nos esforzamos por asimilar la información que nos ofrece el realizador.

En este caso, David Fincher ha optado por adaptar la sorprendente novela de Gillian Flynn sin modificar el planteamiento principal y la estructura argumental de la misma. Para poder trasvasar los giros argumentales al lenguaje cinematográfico, ha sido la misma escritora la que se ha reservado las funciones de guionista de la cinta, con lo que nos garantizamos de esta forma que la película no traicionará los principios del libro, a diferencia de lo que suele ocurrir en la mayoría de los casos.

Es el día en que se cumple el quinto aniversario de boda de Nick y Amy Dune. Al llegar a casa Nick ve que hay muebles rotos pero ni rastro de su mujer, lo que supone indicios de secuestro. Inmediatamente notifica a la policía el asunto y en las pesquisas iniciales los inspectores observan una actitud poco usual en el marido, así como escaso conocimiento sobre la vida social de su mujer. A través de flashbacks empezamos a ver que no se trataba de un matrimonio modélico y que los problemas financieros y de confianza acechaban a la pareja, y pronto el asunto se convierte en dominio público. Las distintas televisiones, los programas de entrevistas, las redes sociales y los foros de Internet se convierten en el sitio propicio para que la opinión pública diseccione a la aparentemente feliz pareja y juzgue a Nick como el posible culpable de la desaparición de su esposa. Pronto empezará a sobrevolar la acusación de homicidio sobre el marido mientras los giros argumentales se suceden uno tras otro para llevarnos a un final sorprendente e inesperado.

Comentaba que la cinta te deja un sabor agridulce al salir del cine, y es que uno no sabe que pensar una vez acabada la proyección. Lo que durante buena parte de la trama se nos presenta como una película de intriga y suspense al más puro estilo Hitchcock, con un protagonista que oscila a los ojos del espectador entre la culpabilidad y la inocencia absoluta, en un determinado momento el argumento da varios giros inesperados para cambiar el tono de misterio y hacerlo más inverosímil si cabe. Éste es para mí el mayor defecto de la película: la sorpresa de guión se hace demasiado pronto y con bastante metraje por desarrollar. Si en la obra maestra de Hitchcock, Vértigo, el personaje de Kim Novak optaba por explicar por carta la gran sorpresa de la película (en un monólogo interior que sólo servía como guiño y aclaración al espectador), esta revelación argumental se hacía en el último tercio de la película y a partir de ahí todo iba cuesta abajo y sin frenos. Sin embargo, aquí Fincher nos revela el gran secreto demasiado pronto, en la mitad de la trama. Hecho con la intención de no desviar la atención en los giros argumentales y centrarnos más en las reflexiones acerca del matrimonio y del nivel de conocimiento que tenemos de nuestra pareja; o en las disquisiciones acerca del poder de la opinión pública, y de la capacidad de juicio que tenemos las personas de a pie basada el bombardeo de información y confusión que suponen las redes sociales en nuestras vidas. El poder que tiene un programa de televisión que da opinión sesgada de las noticias, una sonrisa nerviosa captada en un pequeño instante de bombardeo fotográfico, o un selfie en un momento poco apropiado, son elementos que confunden a las masas e inducen a la formación de opiniones erróneas (y alimentado con nuestra insana costumbre de prejuzgar sin conocimiento).

El problema es que llega un momento en que todas las sorpresas de guión pecan de inverosímiles conforme va pasando el metraje y no se resuelve la trama. Mostrándonos un exhaustivo nivel de detalle en la investigación policial de la esposa desaparecida, cuesta creer luego todo lo que ocurre sin que queden flecos sueltos en el argumento, por el citado interés de Fincher de centrarse en otras reflexiones. Es decir, que a la cinta le sobran minutos y le falta capacidad de resolución. Si se centrara un poco en su tono, quizá funcionaría mejor como cinta de thiller en vez de perderse en el melodrama. Y ni la hierática pose de Ben Afleck, que le servía para el papel que hacía en Argo, le ayuda aquí a remontar la película en un papel de marido abrumado por las circunstancias. Al menos se salva la banda sonora, que desborda de intriga momentos puntuales (demasiados) de la cinta.

Calificación: Entretenida/pasable

Lo Mejor: La sorpresa argumental de la cinta

Lo Peor: Que esa sorpresa ocurre demasiado pronto

La vería de nuevo: Sí, pero sólo para ver si mi impresión inicial estaba equivocada.

La Recomiendo: Sí

Películas similares: Zodiac, Lo que la verdad esconde

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2267998/combined

Tráiler en You Tube (español):

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