Reseñado por Bitterblink
Javier Negrete (Madrid, 1964) es un autor fundamental de la fantasía y la ciencia ficción en España. Licenciado en Filología Clásica, ha compaginado su carrera literaria con la docencia como profesor de griego, ejerciendo durante años en el instituto de Navalmoral de la Mata (Cáceres), lo que explica en parte su profundo vínculo con la cultura clásica en sus obras.
Ha ganado en distintas ocasiones el premio Ignotus otorgados por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror: 1991 – La luna quieta → Mejor cuento, 1994 – Estado crepuscular → Mejor novela corta, 2000 – El corazón de Tramórea → Mejor novela corta, 2003 – La espada de fuego → Mejor novela, 2006 – La mirada de las furias → Mejor novela
Asimismo ha ganado otros premios más recientes: 2003 – Premio UPC de Ciencia Ficción por Estado crepuscular (aunque esta obra ya había sido reconocida anteriormente, también tuvo recorrido en este certamen) y 2009 – Premio Minotauro por La sangre de los dioses (última entrega de la saga de Tramórea)
Estos reconocimientos muestran no solo su constancia, sino también su versatilidad: Negrete ha brillado tanto en formatos cortos como en novela larga, y en géneros que van desde la ciencia ficción hasta la fantasía épica.
No voy a esconder que es de mis escritores preferidos en Castellano. Especialmente cuando se dedica al mundo griego o romano, la pasión con la que escribe es sinceramente contagiosa. Eso no quiere decir que me hayan maravillado todas sus novelas, ya que alguna me ha gustado menos, pero sin duda su nivel como escritor es bastante alto.
Este libro nos lo ha regalado la editorial HarperCollins, cosa que agradezco, porque lo iba a comprar igualmente :-), pero que conste que esto hecho no sesga mi reseña.
Sinopsis
Este es el segundo libro de la saga de los Idus de Enero, que es la primera novela de esta saga y donde se nos van a presentar algunos de los personajes que seguiremos en este libro.
Entre ellos encontraremos a Artemidoro, un griego que ya en el primer libro tenía muchas razones para odiar a Roma y en este tiene muchas más y va a perseguir la caída del imperio y su venganza personal contra Cepión a través de los salvajes Cimbrios a los que se va a pasar la novela intentando atraer y entrenar para que derroten a Roma.
También seremos testigos de como la esclava manumitida Antiodemis cuida de Artemidoro y se ve involucrada en las intrigas del mismo y de Cepión, en este caso contra Gayo Mario, Tio Mario, el cónsul.
Pero por fin llegará la figura de Sertorio, a quién conoceremos desde su nacimiento en los idus de Enero y cuya adolescencia presenciaremos, incluyendo las profecías que le persiguen como elegido de la diosa blanca por una marca de nacimiento en forma de ciervo que tiene en la espalda.
Los distintos hilos narrativos irán avanzando y de irán descubriendo misterios de Artemidorio, de Antiodemis, del antiguo gladiador Stígmata y de Sierpe que volverán a protagonizar parte de esta novela, pero esta vez tejiendo su historia junto a la de Sertorio y su pandilla de adolescentes los Mirmidones, que correrán aventuras y madurarán juntos viviendo algunos momentos terribles.
Opinión personal
Sigo pensando que Javier Negrete es uno de los mejores narradores en cuanto a antigüedad clásica se refiere. La historia que aquí cuenta narrará muchos puntos «costumbristas» (la vida de los esclavos, la vida en una ínsula, los trabajos, los detalles de la vida cotidiana etc…) jalonados por momentos fantásticos donde aparecen Dioses y profecías y nos las van a contar con la misma naturalidad como las vivían en la antigüedad, donde los sueños podían ser profecías y las alucinaciones febriles nos mostraban a los Dioses hablando con nosotros los mortales.
Es cierto que este exceso de cariño por el costumbrismo añade páginas y páginas a la novela en las que pasa «poca cosa». Pensemos que esta es una trilogía sobre la vida de Sertorio que nace en la anterior novela y en esta llega hasta los 15 años. Aun no llega a edad militar y por supuesto ni los cimbrios atacan Roma ni Gayo Mario se enfrenta a ellos. Todos esos hechos históricos tienen que esperar a la tercera novela de la saga, lo que convierte a esta en una novela de «transición», que sin restarle importancia le resta cierta emoción cuando vas viendo que el clímax de la historia por la que conocemos a Quinto Sertorio el personaje histórico, no va a llegar.
Dicho esto sigue siendo una novela notable. Me gusta, que digo, me encanta Artemidoro. Es el «villano» que no puede considerarse un villano. Busca venganza, es un solo hombre contra un imperio y está dispuesto a hacer cualquier cosa para vengarse de Roma (y tiene muchas razones para querer vengarse), y a través de su conocimiento y de su tesón comienza a poner los cimientos de su venganza. No es un hombre rico ni poderoso, es un don nadie, que sin embargo demuestra que con su increíble intelecto va a provocar una crisis como Roma nunca ha visto.
Para mi gusto Sertorio es presentado demasiado tarde, y encima es un poco pazguato y petulante, aunque supongo que todos chicos lo fuimos de adolescentes. Me gusta el «bromance» con Quirinio, su mejor amigo y el resto de los Mirmidones. Consigue hacer destacar a Sertorio por las profecías que le rodean.
Y hablando de profecías, son chulas… un rato. Luego empiezan a ser cansinas, tanta parca, tanto cuervo. Demasiadas profecías, demasiadas alucinaciones y demasiadas profetisas. Que si, que es como vivían la mística en la antigüedad, que para ellos los dioses caminaban por la tierra, pero alargan capítulos en los que reiteran lo que va a ocurrir (que si el lector es curioso lo sabe de antemano por saber quién es Sertorio), y a mi se me hacen bola y pese a que la pluma de Javier sigue siendo ligera y amena, me terminaron cansando.
En fin, es una novela de transición en la historia. Cuando leí los Idus de Enero me quedaba claro que Sertorio no aparecía en la novela, me pareció una novela de «contexto» muy bien narrada. Esta novela me ha resultado hasta cierto punto frustrante puesto que cuando las cosas se empiezan a poner de verdad interesantes, acaba. Da ganas de leer el siguiente libro 100% pero mi sentimiento de frustración por donde deja la novela hace que no pueda calificarla como espectacular, sino solo como entretenida, porque es lo que puedo leer hasta que llegue «la buena», donde Sertorio es el verdadero protagonista y no «un protagonista más».
Calificación: Entretenido
Lo Mejor: Sertorio, la reaparición de Stígmata, Artemidoro
Lo Peor: Profecías y alargamiento excesivo del arco narrativo que es «de transición»
Lo Releería: Es posible que lo relea para leer el tercer libro que ahora, si que sí, espero con muchas ganas.
Lo Recomiendo: Si leíste los Idus de Enero y te gustó este libro sencillamente es necesario, y pese a ello no es de lo mejor de Negrete
Otros libros que podrían gustarte:
- Señores del Olimpo es mi libro preferido del escritor, más fantástico que histórico me parece espectacular
Si quieres comprar el libro y apoyar al blog
Bitterblink









