Reseñado por Malosa [y Bitterblink]
Este es un ejercicio que hemos hablado a veces de hacer. ¿Qué tal leer el mismo libro y ver qué opinamos? Así que hemos buscado algunos libros «cortos» para poder leerlos a la vez y comparar opiniones. Empezamos con este de Sara Gran.
Sara Gran nació en Brooklyn en 1971, y antes de convertirse en autora se ganó la vida como librera, lo cual —seamos sinceros— siempre da buena señal: pocos conocen mejor el oficio que quien ha pasado años vendiendo libros ajenos. Debutó en 2001 con Saturn’s Return to New York, pero fue dos años después, en 2003, cuando publicó la novela que nos ocupa hoy: Come Closer en el original Acércate, editada por Soho Press. Una novela breve que con el tiempo se convertiría en título de culto dentro del terror literario estadounidense.
Gran no se ha quedado ahí. Es la creadora de la serie protagonizada por la detective Claire DeWitt —Claire DeWitt and the City of the Dead se llevó el Premio Macavity a mejor novela en 2012—, ha fundado su propia editorial independiente (Dreamland Books) y ha compaginado la narrativa con guiones para televisión, incluyendo Southland, Chance y Berlin Station. Ojo también al dato friki: está desarrollando con Guillermo del Toro una adaptación de Nutshell Studies of Unexplained Death. Vamos, que la mujer se mueve con la misma soltura entre la ficción de posesiones demoníacas y el true crime en miniatura.
En España, Acércate no llegó hasta 2023, de la mano de La Biblioteca de Carfax —sello que se ha especializado, con muy buen criterio, en rescatar terror contemporáneo de calidad que aquí apenas se conocía— con traducción de María Pérez de San Román y prólogo de Mariana Enríquez (que no os recomiendo leer hasta terminar la novela porque algun spoiler tiene). La crítica angloparlante ha comparado a Gran con Patricia Highsmith por el suspense contenido y con Henry James por lo que hizo con la posesión demoníaca, lo mismo que James hizo con el relato de fantasmas.
Sinopsis
Amanda es una arquitecta de éxito felizmente casada, quien, un día, empieza a experimentar extraños fenómenos: una propuesta dirigida a su jefe es sustituida por otra llena de insultos obscenos, unos extraños golpeteos no cesan de oírse en su casa, siente la necesidad de volver a fumar y termina quemando «accidentalmente» a su marido con un cigarro y por las noches sueña con una bella mujer de afilados dientes a la orilla de un mar rojo como la sangre. Amanda siente que su vida ha perdido el equilibrio y está deslizándose por una curva peligrosa, pero no termina de entender por qué.
No sabe si está poseída por un demonio o perdiendo la cabeza. En un rincón de su mente no cesa de preguntarse si en realidad no está disfrutando con todo lo que le sucede y eso la aterroriza aún más.
Opinión personal
Lo primero que tengo que decir es que, si bien el libro es muy entretenido y se lee en un suspiro, no es mi novela favorita basada en posesiones demoníacas. Narrado en primera persona, ayuda a ponerse en la piel de Amanda y experimentar su transformación, aunque para mí se queda corto en el juego mental: ¿Amanda está realmente poseída o todo se trata de un proceso mental de la protagonista?
Gran intenta emular la atmósfera malsana de otras novelas de exorcismos, en las que todo parece suceder muy poco a poco y en las que se pasa de lo cotidiano a lo terrorífico en pequeñas dosis. Consiguiendo una atmósfera opresiva en la que de repente te hayas sumergido sin que te dieras cuenta. Gran lo intenta pero no lo consigue con la misma brillantez que sí lo logran otros maestros del género, como por ejemplo Henry James con Otra vuelta de tuerca o William Peter Blatty con su magnífico El exorcista. Es verdad que aquí estoy nombrando a los maestros del género. Sara Gran no desmerece tanto con su propuesta, pero tampoco es comparable con los anteriores. Ni de lejos.
Además de la atmósfera malsana en la que el horror poco a poco se cuela, Gran trata también de jugar con el lector sembrando la duda: ¿se trata de posesión o simplemente de enfermedad mental? En mi opinión la autora lo intenta, pero tampoco lo consigue. Yo al menos en ningún momento dudé, según leía la autora me convencía de que estábamos ante una posesión, y nunca me replanteé que realmente fuera locura. Con lo cual este aspecto fue fallido para mí, aunque sin embargo la autora sí lo consigue con Bitteblink, como luego veréis.
Hay partes en las que me perdí un poco, básicamente porque no me cuadraron las reacciones de algunos personajes. Y aquí me refiero sobre todo al marido de Amanda, cuya postura no acabé de entender. Estaba claro que algo pasaba con su mujer y creo que se desentiende de la situación y no trata de ayudar a Amanda. No parece quererla mucho.
Y por último hablar del final, que aglutina lo mejor y lo peor de la obra. Lo peor porque a mí personalmente me decepcionó, me esperaba algo más de efectividad, leer algo que me dejara con la boca abierta y mal cuerpo, dado que la autora no había llegado a impregnarme con el horror ni a darme miedo en ningún punto. El desenlace no es que me parezca previsible, aunque si uno piensa un poco no sorprende demasiado, sino que simplemente me dejó insatisfecha. En cualquier caso también creo que es lo mejor de la novela, porque es cuando el libro alcanza su punto máximo y puede llegar a desasosegarte en algún punto.
Lo que sí me gustó es que describe muy bien qué le pasa (o le podría pasar) a una persona que está siendo poseída. Las situaciones extrañas, los ruidos, los cambios de personalidad, las ausencias…todo está muy bien explicado y desde un punto de vista psicológico la autora creo que conforma muy bien el cuadro clínico de una persona con esta sintomatología.
Lo he calificado como bueno porque la verdad es que me entretuvo mucho y me pareció original, no peca tampoco de efectista, aquí no hay grandes extravagancias ni juegos de artificio y es una novela que vuelve a tu mente una vez leída, no tanto por horror, sino por dar una vuelta a las reacciones de las protagonista y compararlas con ciertas reacciones tuyas en un momento dado. Quizá me ha salido una reseña demasiado negativa, pero sobre todo porque al compararla con los grandes del género, no sale tan bien parada como quizá mereciera.
No te la recomiendo si estás pasando un momento psicológico algo delicado, podrías malinterpretar las situaciones que vive Amanda y no creo que beneficie en absoluto.
Calificación: Bueno
Lo mejor: La descripción de una posesión: síntomas, reacciones y cómo identificarla. Es muy entretenida y se lee en un suspiro. La portada me parece también un acierto, es casi más escalofriante que el libro.
Lo peor: Aunque en general me ha gustado, se me ha quedado corta en algunos aspectos, especialmente en sumergirme en el horror. Cojea también el final.
¿Volvería a leerlo?: No, tampoco creo que dé para tanto.
¿Lo recomendaría?: Si te gustan estos temas sí, seguramente te agrade. Si no eres muy fan de las posesiones pues claramente no.
[La contra de Bitterblink]
Pues primero decir que a mi me ha enganchado muchísimo este libro, lo leí en una tarde y media. No podía parar y eso que por la noche el principio de la novela es tremendamente desasosegante y tuve que parar. ¿Estamos ante un escenario de posesión o estamos presenciando la evolución de alguna enfermedad mental tipo esquizofrenia o similar? pues lo cierto es que no queda claro en absoluto. Pero da mucho mal rollo.
Los sucesos parecen al principio tontorrones hasta que recibe por error un libro que tiene un cuestionario absurdo que intenta medir si puedes estar poseído. ¿Se está sugestionando? No lo sabemos, pero todo parece una broma absurda, igual que la reacción de la protagonista. El hecho de que se va a un curandera de medio pelo y ésta le ofrece un «champú antidemonios» (perdonadme la broma pero es lo que parece) y resulta que la tipa ni lo usa… dice «ya se me pasará» y no… no se le pasa.
No sé que esperaba del libro pero sé que no era esto. Amanda entra en una espiral de terror y de pérdida de control absoluta que va desde pequeños robos en tiendas hasta… bueh, ni os lo cuento, mejor lo leéis. A Malosa que es más dura no le sumergió suficiente en el horror, a mi me hizo dejar de leer cuando anocheció.
Me resulta original que ninguno de los personajes sea religioso, ni siquiera se plantean ir a una Iglesia, son todos agnósticos y empiezan por el Psicólogo, siguen por una curandera de chinatown y terminan en una asociación New Age. Me da «ascopena» como la protagonista intenta buscar solución a sus problemas comprando libros de autoayuda. Todo muy moderno y progresista.
Este libro me ha puesto muy mal cuerpo y debo decir que a mi el final me ha gustado mucho. Me parece un final escalofriante y adecuado. Como digo habitualmente: un buen libro no te da respuestas, te da preguntas: y éste te pregunta como cambiaria una vida perfecta de contención y amabilidad si dieras rienda suelta a todos tus deseos incluso los más oscuros… ¿hasta donde llegarías? es probable que al mismo punto que Amanda. Es decir ¿Quién es el monstruo? ¿Naamah o Amanda? ¿Naamah controla a Amanda o solo abre la jaula que la limita?
Amanda termina dándote miedo y su marido Edward termina dándote pena, mucha pena como te puede dar pena la familia de cualquier adicto a las drogas o algo similar. Alguien que intenta simular que todo está bien y adaptarse como si la evolución de su esposa fuera un «cambio» en su personalidad «normal»… y no, no es eso.
Igual que Malosa os recuerdo que este libro es ficción y que el Cuestionario de posesión es fantasía: no lo leas si no estás en un buen momento psicológico porque es muy sugestionante.
Calificación: Muy bueno
Lo mejor: El final, algunos sustos, la portada, pasé miedo, sigo con miedo a que un día mi esposa me apague un cigarro en la pierna (momento peak de la novela).
Lo peor: El marido de Amanda me da mucha pena, el final es muy duro (pero para mi, no es malo).
¿Volvería a leerlo?: Necesito primero olvidarlo
¿Lo recomendaría?: Opino igual, mejor si te atraen los libros de terror.
Si quieres comprar el libro y apoyar al blog
Otros libros del estilo que podrían gustarte:
- El exorcista (William Peter Blatty)
- La biblia Satánica (Anton Szandor Lavey)
- Visita de tinieblas (José María Latorre)
- Otra vuelta de tuerca (Henry James)
Malosa [y Bitterblink]












