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Los mejores libros de asesinos en serie: reales y de ficción

Los mejores libros de asesinos en serie: guía completa (reales y de ficción)

Hay un tipo de thriller que no va de quién apretó el gatillo, sino de por qué. De cómo funciona una mente que mata por placer, de qué huella deja, de cómo un perfilador es capaz de meterse en esa cabeza enferma sin perder la suya.

A mí el subgénero de los libros de asesinos en serie ME CHIFLA desde siempre, sobre todo ese tipo de novela en la que un criminólogo, un policía o un perfilador persigue al asesino reconstruyendo su psicología pieza a pieza. Y como no es la primera vez que me preguntáis por dónde empezar, he reunido aquí mis favoritos.

La lista está dividida en dos partes: primero, tres ensayos sobre asesinos en serie reales; después, mi ranking personal de las veinte mejores novelas de asesinos en serie de ficción. Por cierto, una vez me pidieron que nombrara los tres mejores thrillers que había leído en mi vida y respondí sin dudar: El silencio de los corderos, Crímenes exquisitos y Sorry. Ya os podéis imaginar dónde van a acabar los tres en este ranking.

No he intentado meter aquí cualquier novela en la que aparezca un asesino: para entrar en la lista, el criminal, su psicología o la investigación para atraparlo tienen que ser el motor de la historia.

Asesinos en serie reales: libros de criminología y true crime

Antes de meternos en la ficción, un aviso: la realidad no tiene guion, ni arco narrativo, ni necesariamente un final satisfactorio. Estos son los tres ensayos sobre asesinos en serie reales que he reseñado en el blog, y cada uno aborda el fenómeno desde una perspectiva bastante distinta.

Mi vida con los asesinos en serie — Helen Morrison. Helen Morrison es psiquiatra forense y pasó más de treinta años entrevistando asesinos en serie. Su teoría sobre el posible origen genético y neurológico de estos criminales es tan interesante como discutible, y probablemente sea precisamente eso lo que hace que el libro resulte tan estimulante.

Depredadores humanos — Janire Rámila. De los tres, es el que recomendaría a quien busque una visión más completa: no se limita a los asesinos, también dedica espacio a las víctimas —demasiado olvidadas en muchos libros de true crime— y a las técnicas de investigación. Una buena puerta de entrada sin convertirse en un manual excesivamente técnico.

Psicokillers — Juan Antonio Cebrián. Quince casos famosos contados con el estilo divulgativo habitual del autor. El más accesible de los tres: no profundiza tanto como los otros dos, pero por eso mismo es una buena opción si queréis iniciaros en el true crime sin empezar directamente por un tratado de criminología.

Los 20 mejores libros de asesinos en serie de ficción

Y ahora sí, el plato fuerte: mi ranking personal de las veinte mejores novelas de asesinos en serie que he leído, empezando por el número veinte y terminando por mi favorito indiscutible.

20. El cuarto mono, de J.D. Barker. Super conocido y valorado, me gustó pero el que menos del listado.

19. Cinco, de Ursula Poznanski. Thriller policíaco austríaco bastante original.

18. I Hunt Killers, de Barry Lyga. (Reseñado por mi compañero Bitterblink, pero suscribo su opinión.)

17. El hipnotisa, de Lark Kepler. El matrimonio sueco tiene varias novelas en su haber, yo sólo he leído esta pero me pareció que estaba bien.

16. Mr. Mercedes, de Stephen King. Más apalancado en lo policíaco pero con un asesino muy peculiar.

15. No soy un serial killer, de Dan Wells. Perspectiva distinta del asesino en serie, narrada por un chaval que es sociópata y no quiere convertirse en asesino.

14. Niños sin ojos, de Enrique Laso (es la cuarta parte de la saga de Ethan Bus, pero el mejor en mi opinión)

13. El guardián invisible, de Dolores Redondo. Se ha pervertido un poco ya con el tema de la serie (creo que no le favorece), pero en su día me pareció buenísimo.

12. El muñeco de nieve, de Jo Nesbø (quinto de la saga de Harry Hole). No es mi favorito, pero sí trata muy bien la temática de este listado.

11. Memento Mori, de César Pérez Gellida. Super pro en cuanto a la parte de perfilado de asesinos en serie.

10. Reina roja, de Juan Gómez-Jurado. El mejor del autor sin discusión.

9. El niño 44, de Tom Rob Smith. Librazo…es muy difícil hacer un listado ordenado, pero este igual merecía ir más arriba.

8. La novia gitana, de Carmen Mola (me gustó más el cuarto de la saga, Las madres, pero este es el más mítico).

7. El perfume, de Patrick Süskind. Sobresaliente y raro a partes iguales.

6. El coleccionista de huesos, de Jeffery Deaver. El favorito de mi juventud.

Si queréis saber de qué va cada uno, en el enlace tenéis la reseña completa. Y ahora, mi top 5.

Top 5: los mejores asesinos en serie de la ficción

5. El silencio de la ciudad blanca — Eva García Sáenz

Tasio Ortiz de Zárate, condenado por una serie de asesinatos rituales en Vitoria, está a punto de disfrutar de su primer permiso carcelario cuando los crímenes se reanudan. El inspector Unai López de Ayala, experto en perfiles criminales y marcado por una tragedia personal reciente, se obsesiona con detener al asesino antes de que sea tarde.

Entra en mi top 5 porque Vitoria deja de ser un simple decorado: la ciudad, sus leyendas y su geografía acaban formando parte de la propia trama, y eso es algo que no todos los thrillers rituales consiguen. Además es super, super, super adictivo y tiene buenos personajes, tanto los secundarios como el protagonista principal, Kraken.

4. Los hombres que no amaban a las mujeres — Stieg Larsson

Harriet Vanger desapareció hace treinta años en una isla sueca prácticamente incomunicada. Su tío, obsesionado con resolver el misterio antes de morir, contrata al periodista Mikael Blomkvist, que investigará junto a Lisbeth Salander, una hacker antisocial con una memoria prodigiosa.

Podría vivir sin la trama de la desaparición, la verdad, pero Lisbeth Salander es de esos personajes que se comen la novela entera. Por ella sola merece estar aquí arriba. Además, consiguió que abandonara a mis compañeros de trabajo para comer y dedicara este rato a leer.

3. Sorry — Zoran Drvenkar

Cuatro amigos de Berlín, a punto de cumplir treinta años, fundan una agencia que se dedica a pedir perdón por encargo de sus clientes. El negocio funciona hasta que un cliente anónimo les obliga a pedirle perdón a una mujer muerta y a deshacerse de su cuerpo: el principio de una pesadilla en la que dos de los cuatro amigos perderán la vida.

Es raro, incómodo y te hace identificarte con el asesino más de lo que te gustaría admitir. Han pasado años desde que lo leí y todavía me acuerdo de la sensación de desasosiego con la que terminé el libro. Es de lo más original que he leído y de lo más crudo.

2. Crímenes exquisitos — Vicente Garrido y Nieves Abarca

El cadáver de una joven aparece en La Coruña recreando la Ofelia de Millais, poco después de un asesinato con una puesta en escena similar en la abadía inglesa de Whitby. La inspectora Valentina Negro y el criminólogo Javier Sanjuán unirán fuerzas con Scotland Yard para dar caza a un asesino que se considera, ante todo, un artista.

Que uno de los autores sea criminólogo de profesión se nota en cada página, y es justo lo que separa a este libro de la media del género: aquí el análisis de la mente criminal no es un adorno, es el corazón de la novela. Si alguien me pide un thriller español de asesinos en serie, es el primero que menciono.

1. El silencio de los corderos — Thomas Harris

Si solo vais a leer un libro de toda esta lista, que sea este. Clarice Starling, estudiante de la academia del FBI, es enviada a entrevistar a Hannibal Lecter, psiquiatra y asesino caníbal internado de por vida, para conseguir su ayuda en la búsqueda de Buffalo Bill, un criminal que secuestra y despelleja a sus víctimas.

Lecter no necesita protagonizar cientos de páginas para dominar la novela entera: cada conversación con Clarice es un duelo psicológico y, a la vez, una forma de conocer tanto al criminal como a la propia investigadora. Buffalo Bill por sí solo ya sostendría un thriller entero, pero Harris encima le pone a Lecter al lado. Para mí, sin discusión, sigue siendo el gran referente del género. Y Lecter uno de los mejores villanos que nos ha dado la literatura.

Qué libro de asesinos en serie elegir según lo que busques

Si todavía no sabéis por cuál empezar, esta sería mi chuleta rápida:

  • Si solo queréis leer uno: El silencio de los corderos.
  • Si buscáis un thriller español: Crímenes exquisitos.
  • Si queréis algo especialmente oscuro: Sorry.
  • Si os interesa el perfilado criminal: El silencio de los corderos , I Hunt Killers o Memento Mori.
  • Si preferís investigación forense: El coleccionista de huesos.
  • Si buscáis true crime: Depredadores humanos.
  • Si queréis algo diferente al thriller policial habitual: El perfume o El niño 44
  • Si preferís crímenes rituales: El silencio de la ciudad blanca.

Preguntas frecuentes sobre libros de asesinos en serie

¿Cuál es el mejor libro de asesinos en serie? Para mí, El silencio de los corderos, de Thomas Harris, no solo por Hannibal Lecter, sino por el enfrentamiento psicológico entre Lecter y Clarice Starling y por la propia investigación de Buffalo Bill.

¿Qué libro recomendaría para empezar a leer thrillers de asesinos en serie? Si nunca habéis leído este tipo de novelas, empezaría también por El silencio de los corderos. Si preferís algo más de la patria, Crímenes exquisitos es una muy buena alternativa.

¿Qué libros hablan de asesinos en serie reales? De los que hemos reseñado en el blog: Mi vida con los asesinos en serie, Depredadores humanos y Psicokillers.

¿Cuál es el libro más perturbador de la lista? Probablemente Sorry, aunque por razones muy distintas también podrían competir El perfume, El niño 44 y El silencio de los corderos.

Y hasta aquí mi selección. Seguro que me he dejado algún asesino memorable por el camino, así que os toca a vosotros: ¿Qué novela de asesinos en serie debería entrar en esta lista? Si me recomendáis alguna especialmente buena, no prometo que las que hay conserven su puesto cuando actualice el ranking.

Malosa

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Los mejores libros de Stephen King según Malosa: guía definitiva del maestro del terror

Post Especial By Malosa

He puntuado 40 libros de Stephen King durante años: este es el ranking definitivo (y hay sorpresas)

Cementerio de animales no está en mi top 10. Cell está peor valorado que Rabia. Y el libro que más recomiendo para empezar con King ni siquiera es de terror. Si hay un autor del que en este blog ya hemos perdido la cuenta de las reseñas, ese es Stephen King. Y no es para menos: el de Maine es, sin discusión, uno de mis escritores favoritos de siempre, así que tampoco voy a fingir objetividad aquí.

Por poner algo de orden en tantos años de reseñas, he hecho lo que nunca me había atrevido a hacer: coger las 40 novelas de King que hemos comentado en el blog y ordenarlas estrictamente por la puntuación que le dimos en su día (de Imprescindible a Pasable). Cuando dos libros compartían categoría, desempaté consultando su nota media en Goodreads, para que el orden dentro de cada bloque no fuera puro capricho mío. Y de paso he añadido algo que me preguntáis mucho en los comentarios: qué novelas tenéis ya disponibles en serie o película, por si preferís empezar por la pantalla.

Índice

  1. El ranking completo
  2. Las sorpresas del ranking
  3. Por dónde empezar: mis 5 mejores
  4. Mini-rankings: para cada tipo de lector
  5. Preguntas frecuentes

 

1. El ranking completo

# Novela Año Puntuación del blog Goodreads (desempate) ¿Adaptada a cine/TV?
1 La milla verde 1996 Imprescindible 4.49 Sí — película (1999)
2 La larga marcha 1979 Imprescindible 3.86 Sí — película (2025)
3 La historia de Lisey 2006 Imprescindible 3.70 Sí — serie (2021, Apple TV+)
4 Apocalipsis 1978 Muy bueno 4.35 Sí — miniserie (1994 y 2020)
5 22/11/63 2011 Muy bueno 4.35 Sí — miniserie (2016, Hulu)
6 El resplandor 1977 Muy bueno 4.28 Sí — película (1980, Kubrick) y miniserie (1997)
7 It (Eso) 1986 Muy bueno 4.24 Sí — miniserie (1990) y películas (2017/2019)
8 Misery 1987 Muy bueno 4.23 Sí — película (1990, Óscar para Kathy Bates)
9 Cementerio de animales 1983 Muy bueno 4.09 Sí — película (1989 y 2019)
10 El umbral de la noche 1978 Muy bueno 4.04 Sí — varios relatos, entre ellos Los chicos del maíz
11 Las dos después de medianoche 1990 Muy bueno 3.95 Sí — Los langolieros (miniserie 1995) y Ventana secreta (película 2004)
12 La niebla 1985 Muy bueno 3.93 Sí — película (2007) y serie (2017)
13 Mientras escribo 2000 Bueno 4.34 No (es un ensayo)
14 El instituto 2019 Bueno 4.19 Sí — serie (2025, MGM+)
15 Doctor sueño 2013 Bueno 4.13 Sí — película (2019)
16 El misterio de Salem’s Lot 1975 Bueno 4.10 Sí — miniserie (1979, 2004) y película (2024)
17 Mr Mercedes 2014 Bueno 4.04 Sí — serie (2017-2019)
18 Carrie 1974 Bueno 3.99 Sí — 3 películas (1976, 2002, 2013) y serie en camino
19 Joyland 2013 Bueno 3.93 No, de momento
20 La Torre Oscura I: El pistolero 1982 Bueno 3.91 Sí — película (2017, libremente basada en la saga)
21 El fugitivo 1982 Bueno 3.88 Sí — película (1987, con Schwarzenegger) y remake (2025)
22 Cujo 1981 Bueno 3.80 Sí — película (1983)
23 El juego de Gerald 1992 Bueno 3.59 Sí — película (2017, Netflix)
24 Las Cuatro Estaciones I: Primavera y Verano 1982 Bueno / Entretenido* — Sí — Cadena perpetua (1994) y Verano de corrupción (1998)
25 Si te gusta la oscuridad 2024 Entretenido 4.18 No, de momento
26 Fin de guardia 2016 Entretenido 4.11 Sí — cubierta en la serie Mr. Mercedes
27 Cuento de hadas 2022 Entretenido 4.04 En camino — serie de A24, aún sin estrenar
28 Desesperación 1996 Entretenido 3.86 Sí — TV movie (2006)
29 Rabia 1977 Entretenido 3.70 No (King bloqueó nuevas adaptaciones)
30 Área 81 2011 Entretenido 3.68 En desarrollo, sin estreno confirmado
31 El ciclo del hombre lobo 1983 Entretenido 3.67 Sí — Aullidos de terror / Silver Bullet (1985)
32 Cell 2006 Entretenido 3.65 Sí — película (2016)
33 La chica que amaba a Tom Gordon 1999 Entretenido 3.64 En desarrollo
34 En la hierba alta 2013 Entretenido 3.63 Sí — película (2019, Netflix)
35 Las Cuatro Estaciones II: Otoño e Invierno 1982 Entretenido / Pasable* — Sí — Cuenta conmigo / Stand by Me (1986)
36 Quien pierde paga 2015 Pasable 4.07 Sí — cubierta en la serie Mr. Mercedes
37 Historias fantásticas 1985 Pasable 3.97 Parcial — algún relato suelto adaptado
38 Un saco de huesos 1998 Pasable 3.92 Sí — miniserie (2011, A&E)
39 Insomnia 1994 Pasable 3.83 No
40 Revival 2014 Pasable 3.81 No, de momento

*Las dos partes de Las Cuatro Estaciones incluyen novelas cortas puntuadas de forma independiente en la reseña (por ejemplo, «Primavera eterna» quedó en Entretenido y «Verano de corrupción» en Bueno), así que las he colocado en la frontera entre categorías en vez de forzar un desempate que no representaría bien al conjunto.

2. Las sorpresas del ranking

Ordenar 40 libros de golpe deja ver cosas que reseña a reseña no se notan tanto:

  • Los thrillers puros de King quedan sistemáticamente por debajo del King fantástico-dramático. Joyland, Mr Mercedes, Quien pierde paga y Fin de guardia no pasan de Bueno-Entretenido-Pasable, mientras que casi todo lo que mezcla terror con algo de corazón (La milla verde, La historia de Lisey, Apocalipsis) se cuela arriba del todo. Esto último personalmente no me ha sorprendido tanto, siempre he dicho que me gusta más el King dramático que el enfocado en otros géneros, terror incluido.
  • Rabia está mejor puntuado en Goodreads que la mitad de este ranking, a pesar de estar descatalogada y de que el propio King bloqueara nuevas ediciones. La polémica no le ha hecho perder lectores.
  • Cell, uno de los pocos experimentos zombis de King, es de los peor valorados de todo el ranking, pese a tener una premisa que en su día generó mucha expectación.
  • El instituto y Mientras escribo empatan casi en cabeza de la categoría Bueno, y son dos libros que no tienen absolutamente nada que ver entre sí: uno es terror puro sobre niños torturados y el otro es un ensayo sobre el oficio de escribir. La bibliografía de King es así de rara.

3. Por dónde empezar: mis 5 mejores según este ranking

  1. LA MILLA VERDE (1996): LA NOVELA CON LA QUE MÁS HE LLORADO EN MI VIDA. Paul Edgecombe, funcionario de prisiones en el bloque de los condenados a muerte de Cold Mountain en 1932, recibe a un nuevo recluso, un hombre negro gigantesco condenado por un crimen atroz que parece capaz de curar con las manos. La número 1 del ranking y, para mí, de lo más emotivo que ha escrito King. Terror sin monstruos, solo la injusticia humana.

  2. LA LARGA MARCHA (1979): LA QUE MÁS SENSACIONES ME PRODUJO, INCLUIDAS FÍSICAS. En un futuro distópico y militarizado, cien adolescentes participan cada año en una marcha a pie sin límite de distancia; el que baja de cierta velocidad recibe un aviso, y al cuarto, un disparo. Corta, brutal y, según confesé en su reseña, de las pocas que considero una obra maestra en toda regla. Me hizo sentir todo lo que los corredores sentían. Yo me convertí en el corredor 101.

  3. LA HISTORIA DE LISEY (2006): MI FAVORITO PERSONAL DE KING Y TAMBIÉN EL SUYO. Dos años después de la muerte de su marido, un célebre escritor, Lisey se dispone a ordenar sus papeles y acaba arrastrada a los recuerdos y a los secretos más oscuros de él. La más personal e intensa del King «dramático». Exige paciencia con las primeras 100 páginas, pero la recompensa es enorme. Boo’ya Moon y y el mundo psicológico de los personajes combina ternura y horror de forma única. Nunca nadie había descrito tan bien lo que es un matrimonio, con sus luces y sombras. Es un libro profundo y conmovedor como ninguno. King ha dicho que es el libro favorito de su bibliografía. Y yo coincido, pero además está en mi Top 10 de mejores libros que he leído en mi vida. Ahí es ná.

  4. APOCALIPSIS (1978): LA FAVORITA DE CASI TODOS LOS LECTORES. Una gripe desarrollada en un laboratorio militar acaba con el 99,9% de la humanidad; los supervivientes se dividen entre el bien, liderado por una anciana, y el mal, encarnado por un misterioso hombre oscuro. Si buscáis una novela larga y postapocalíptica, es la entrada perfecta al King más clásico. 

  5. 22/11/63 (2011): EL LIBRO MÁS ADULTO, SERIO Y MEJOR ESCRITO. Un profesor descubre un portal en el sótano de un restaurante que lleva a 1958 y decide usarlo para intentar impedir el asesinato de Kennedy. Viajes en el tiempo, reconstrucción histórica y un cameo con It incluido. Dens0, sí…pero muy recomendable.

Si preferís terror puro y directo, añadiría fuera del top 5 a El resplandor, It y Cementerio de animales, que se quedan justo por debajo pero son igual de imprescindibles para cualquier aficionado al género.

4. Mini-rankings: para cada tipo de lector

  • Si nunca has leído nada de King: La milla verde si el terror no es lo tuyo. El resplandor si sí lo es.
  • Si prefieres relatos cortos a novelas largas: El umbral de la noche sigue siendo, para mí, su mejor recopilación, muy por encima de Historias fantásticas. Las dos después de medianoche es otra buenísima opción.
  • Si te da pereza el terror clásico: 22/11/63 o Mientras escribo son la puerta de entrada al King menos «de monstruos». Mr. Mercedes también te puede ir, sobre todo si lo tuyo es el thriller.
  • Si quieres sorprenderte con algo infravalorado: La Torre Oscura I y El juego de Gerald tienen puntuaciones de Bueno que se quedan cortas para lo intensos que son.
  • Si quieres leer obras maestras: La historia de Lisey, La larga marcha y La milla verde encajan en esta categoría.

 

5. Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor libro de Stephen King para empezar? Según este ranking, La milla verde: no requiere conocer el resto de su obra, no da tanto miedo como sus clásicos de terror y es de lo más emotivo que ha escrito.

¿Cuál es el libro de Stephen King peor valorado en el blog? Revival, seguido muy de cerca por Insomnia y Un saco de huesos, los tres en la categoría Pasable.

¿Cuántos libros de Stephen King hemos reseñado en el blog? 40 novelas y recopilaciones a fecha de este ranking, entre las firmadas como Stephen King y las publicadas bajo el pseudónimo Richard Bachman. Pero hemos leído más aunque no tengan reseña, por ejemplo Ojos de fuego o La cúpula.

¿Qué libro de Stephen King tiene mejor puntuación en Goodreads dentro de este ranking? La milla verde, con un 4.49 de media, muy por encima del resto. Coincide con la opinión del blog.


¿Y vosotros? ¿Subiríais o bajaríais algún libro de este ranking? Contadme en los comentarios cuál os parece que está mal colocado, que seguro que hay más de uno con el que no coincidís conmigo.

Malosa

2 comentarios

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Libros para leer si Japón es tu imperio romano: novelas, mangas y clásicos imprescindibles

Hay obsesiones que no se eligen, simplemente ocurren. Un día estás viendo Shogun —la nueva, la de 2024, o si eres de los nuestros también la vieja miniserie de cinco capítulos que reponían de madrugada— y al siguiente te descubres distinguiendo un daimio de un ronin, sabiendo qué demonios es el seppuku y por qué Sekigahara lo cambió todo. Japón es, para mucha gente, eso que los más jóvenes llaman su «imperio romano»: ese tema en el que la cabeza vuelve a aterrizar sin querer, varias veces por semana.

Si la serie te ha enganchado y quieres seguir tirando del hilo, aquí tienes once recomendaciones nuestras —diez aciertos y un contrapunto sincero— para alimentar la obsesión. Un aviso honesto antes de empezar, porque en esta casa no engañamos a nadie: no todo lo que viene a continuación son novelas en sentido estricto. Hay biografía novelada, hay recopilaciones de relatos y leyendas, hay manga y hay novela ligera japonesa. Lo decimos claro porque cada una merece llegar al lector siendo lo que es. Lo que sí comparten las once es que están ambientadas en Japón o son profundamente japonesas, y que todas han pasado por nuestras manos y nuestras reseñas. Vamos al lío.

Shogun, de James Clavell: el origen de todo

Empezamos por donde empieza casi todo el mundo, y con razón. La novela que Clavell escribió en los años setenta narra la historia de John Blackthorne, piloto de un barco holandés —el Erasmus, que tiene su gracia eso de un Erasmus en Japón— que encalla en la costa nipona en 1600, poco antes de la batalla de Sekigahara, una de las más trascendentales de la historia del país. Hecho prisionero en una nación feudal, xenófoba y ferozmente aislacionista, Blackthorne ve ejecutar a varios compañeros antes de que su suerte llegue a oídos de un noble de rango superior, Toranaga, que decide quedárselo.

Lo que sostiene la novela es cómo esa desconfianza brutal entre el extranjero y los japoneses se va transformando, poco a poco, en un respeto profundo. Blackthorne, rebautizado Anjin-San (Honorable Piloto), aprende a amar el país que lo retiene, dividido siempre entre volver a casa y quedarse. A su lado, la dama Mariko, esposa de samurái conversa al catolicismo, encarna el conflicto entre su fe, la devoción a su marido y un sentimiento que empieza a despuntar. Y Toranaga, intrigante y astuto, que no resulta ser otro que Tokugawa Ieyasu, el hombre que terminó siendo shogún tras Sekigahara.

Es una gran novela porque consigue enseñar algo distinto sin dar la lata, sin sentar cátedra, emocionando y sin grandes patinazos históricos. Eso sí, conviene avisar: no es de esas lecturas fáciles de final feliz, sino un libro un punto tramposo, con final sorpresa. Y aunque hay acción, no es lo central, así que no esperéis batallita constante. Si lo que te atrapó de la serie fue precisamente esa inmersión paulatina en una cultura ajena, este es tu sitio de partida. Reseña completa de Shogun.

Taiko, de Eiji Yoshikawa: la historia de Japón contada a la japonesa

Si Clavell mira Japón desde fuera, con Yoshikawa nos metemos dentro. Taiko —en concreto este primer tomo, El hábil cara de mono— es un clásico canónico de la literatura japonesa, una de esas obras que más han influido en cómo los propios japoneses ven su historia. Conviene saber de antemano que es novela histórica de la dura: tan detallada que los nombres de personajes y lugares pueden volverte loco, hasta el punto de que cada capítulo abre con una página que te recuerda quién es quién y dónde estamos.

La novela cuenta la vida de Hideyoshi, hijo de samurái que, herido en la guerra, sobrevive como campesino. Lo apodan Mono por su cara extraña y su cuerpo menudo. Desde una infancia miserable, a base de trabajo durísimo y una inteligencia viva, busca un señor digno de sus servicios hasta dar con un tal Nobunaga. La acción transcurre a finales del siglo XVI, en los últimos años del Sengoku, cuando los tres grandes unificadores del país —Nobunaga, Tokugawa y el propio Toyotomi Hideyoshi— inician sus andanzas. Aparecen los monjes guerreros, cuyo poder terrenal recuerda al de los templarios, y los ninjas como espías y asesinos.

Es una obra que devorar si te interesa la historia de Japón, con un protagonista magnético precisamente por ser un trabajador incansable de cuna humilde. El único pero es que a veces el autor se va por las ramas y tarda un par de capítulos en volver a Hideyoshi. Pero ojo con un detalle: es el clásico que aquí dejamos cabeza con cabeza junto a Shogun, y no por casualidad. Donde Clavell es accesible para el no iniciado, Yoshikawa pide ya cierto enamoramiento previo del país. Reseña completa de Taiko.

El samurai solitario, de William Scott Wilson: quién fue de verdad Miyamoto Musashi

Aquí cambiamos de registro, y conviene decirlo sin trampa: esto no es una novela, sino una biografía ligeramente novelada, un ensayo. Su autor, William Scott Wilson, es un traductor y escritor estadounidense que quedó fascinado por Japón tras recorrer su costa en kayak, y que acabó especializándose en el periodo Edo en la Universidad de la Prefectura de Aichi. Entre sus trabajos están las traducciones del Hagakure y del Libro de los cinco anillos, escrito por el propio Miyamoto Musashi, el espadachín cuya vida intenta reconstruir con fidelidad en estas páginas.

Lo valioso del libro es que no se queda en la leyenda del guerrero invencible, sino que se acerca al Musashi hombre, con sus defectos y virtudes. Resulta paradójico que «el mayor de los samuráis» sea precisamente quien con más amargura critica el código del bushido del Hagakure: para Musashi, morir con honor no deja de ser una derrota, porque un samurái muerto es inútil para su señor. Hay duelos legendarios donde vence —y a veces mata— a rivales armados con katana usando él un simple palo, demostrando hasta qué punto era reflexivo: para un samurái, un error irreflexivo se paga con la muerte, y esa misma filosofía asoma en su faceta de pintor, donde un trazo mal dado no tiene arreglo.

Como todo ensayo histórico, tiene su momento de bajón, sobre todo al final, al tratar «otras actividades» del personaje. Pero está escrito con amenidad y ofrece una visión occidentalizada y comprensible del mito. La recomendación de la casa es precisa: léelo antes de meterte con el Libro de los cinco anillos o con el Musashi del propio Yoshikawa. Es la puerta de entrada perfecta al personaje. Reseña completa de El samurai solitario.

El guerrero a la sombra del cerezo, de David B. Gil: el Japón medieval escrito en español

Hasta aquí ha hablado Bitterblink. Pero esta entrada del listado la firmó Malosa, y como en esta casa cada quien defiende lo suyo, le cedemos la palabra, porque pocas veces se la ha visto tan entusiasmada.

«David Gil Barro es un periodista gaditano que un día se quedó en paro y decidió dar salida a una ilusión de años: dedicarse a escribir. Apasionado del Japón medieval, se lanzó con una novela de esta temática. Ninguna editorial la quiso, así que la subió a Amazon y la presentó al premio Fernando Lara. ¿Resultado? Fue finalista y se convirtió en uno de los libros más vendidos y mejor valorados de la plataforma. Menuda ópera prima. Yo me quito el sombrero, y de paso le doy un tirón de orejas a las editoriales, por cegatos.

La historia sigue a dos hombres en un Japón apenas pacificado bajo el nuevo shogún, Ieyasu Tokugawa: Seizô Ikeda, último descendiente de una casa regente que queda huérfano y se convierte en exiliado en su propia tierra al cuidado de Kenzaburô Arima, el último samurái del ejército de su padre; y Ekei Inafune, un médico repudiado por aplicar las artes aprendidas entre los bárbaros de Occidente, atrapado en una conspiración que amenaza la paz recién instaurada. Dos vidas que se entrelazan hasta confluir en un momento decisivo, y magistral es ese encuentro final.

Le llevó tres años escribirla, e incluso viajó a Japón durante dos semanas. Se nota en el cuidado del detalle, en sus casi 800 páginas, en unos personajes humanos y descritos a la perfección, en un argumento hilvanado con un ritmo pausado pero nunca lento. Nada falta y nada sobra. Para mí es la mejor novela sobre el Japón medieval que he leído nunca, capaz de combinar la erudición histórica con un relato que divierte, enseña y fascina. Lo único que duele es que novelas así existan solo en formato digital mientras se publican en papel auténticas basuras. Si te gustan los temas japoneses, con esta vas a flipar».

Hasta aquí Malosa. Volvemos al hilo. Reseña completa de El guerrero a la sombra del cerezo.

Hanshichi, de Okamoto Kidô: el detective de la era Edo

Cambiamos de tercio para acercarnos al Japón del misterio. Hanshichi tampoco es exactamente una novela: es un conjunto de relatos detectivescos, cortos y de resolución sencilla, unidos por un mismo protagonista. Y tiene detrás una historia de origen que merece contarse. Okamoto Kidô, autor de teatro kabuki nacido a finales del siglo XIX, vivió en primera persona el vuelco social que supuso la era Meiji. Hijo de un samurái de bajo rango que perdió su posición, acabó trabajando en la legación británica, donde aprendió inglés y descubrió a Arthur Conan Doyle. De ahí nació su idea de crear una versión patria de Sherlock Holmes, encarnada en Hanshichi, pero ambientada en la era Edo, cuando todavía había samuráis con espadas y ningún extranjero pisaba el país.

Conviene rebajar expectativas en un punto, y la reseña es honesta al respecto: a diferencia de su homólogo inglés, Hanshichi no es un detective extraordinario. Conoce bien su ciudad y su época, pero sus deducciones no tienen nada de prodigioso, y algún relato flojea desde el punto de vista detectivesco. Lo que de verdad brilla es otra cosa: el retrato costumbrista de la era Edo. Las festividades, la organización vecinal y de los vigilantes, las costumbres entre samuráis, y temas mucho más tabúes para la mirada occidental, como la prostitución o el suicidio, tratados con la naturalidad con que esa sociedad los asumía. Hay casos que se resuelven «felizmente» porque el culpable se quita la vida para evitar la vergüenza, y todos se lo agradecen, algo que desde nuestra óptica cuesta digerir. Y está esa extraña relación de los japoneses de la época con lo sobrenatural, que en algún relato deja la duda flotando.

Es, según la reseña, el libro que mejor retrata la vida diaria del Japón de la era Edo: no las gestas heroicas de los samuráis, sino la existencia de la gente común dentro de una sociedad asombrosamente organizada. Para enamorados de Japón, una gozada. Para el resto, un entretenimiento correcto. Reseña completa de Hanshichi.

Dual review: Uketsu, el fenómeno viral que dividió la casa

Y llegamos al momento más divertido del artículo, porque aquí los dos reseñadores de esta casa no se ponen de acuerdo, y eso, lejos de ser un problema, es lo más honesto que podemos ofreceros. Uketsu es una figura enigmática surgida de internet: un youtuber japonés que oculta su rostro tras una máscara blanca y un mono negro, y distorsiona su voz digitalmente. Su canal propone juegos mentales detectivescos en los que las pistas te las da un dibujo. Esa misma premisa sostiene sus libros, híbridos de texto e imagen que han arrasado en ventas. Bitterblink leyó Strange Pictures y quedó enganchado. Malosa leyó Strange Houses y, bueno, juzgad vosotros mismos.

Bitterblink sobre Strange Pictures: «Conseguí este libro con la intención de que lo reseñara Malosa, así que me puse a ojearlo solo para ver si merecía la pena. Cuando quise darme cuenta eran las doce de la noche y seguía leyendo. Es suuuper enganchón, y eso que el policíaco no es mi género preferido. La gracia está en cómo el autor te da las pistas para que seas tú el detective: acertijos difíciles, a veces de puro overthinking, pero las soluciones, por rebuscadas que sean, resultan lógicas y nunca te dejan con cara de tonto. Es corto, con diálogos breves y un montón de diagramas que querrás mirar con lupa (yo acabé sacándole fotos al libro). Literariamente no será gran cosa, pero pasas un rato estupendo. Un buen regalo para detectives amateur, eso sí, no para niños: a partir de dieciséis años, mejor». Reseña completa de Strange Pictures.

Malosa sobre Strange Houses: «Mmmm… ehhhhh… De verdad, no sé qué decir después de leer este ¿libro? Tengo claro que ni me ha gustado ni esto es bueno. Pobre Bitterblink, que me lo pasó con toda su buena intención, pero es que no hay por dónde cogerlo. Lo único positivo es la originalidad de la premisa —observar planos de casas con habitaciones cegadas y huecos raros— y la rapidez, porque se lee en una sentada. Pero la trama no se sostiene, los personajes tienen menos descriptiva que el catálogo del Mercadona, y la narrativa es directamente inexistente: ni atmósfera, ni descripciones, solo diálogo y planos repetidos cinco o seis veces cada uno. Te sueltan de golpe un montón de personajes de la familia Katabuchi con nombres japoneses imposibles y el árbol genealógico llega tardísimo. No me parece una novela, me parece una tomadura de pelo. Para gustos, colores». Reseña completa de Strange Houses.

Un apunte curioso que explica parte del lío: Strange Houses fue el primero que Uketsu publicó en Japón, y Strange Pictures, el segundo. En España, sin embargo, salió antes el segundo, el mejor valorado. Saca tus conclusiones sobre el orden de lectura. Nuestro consejo combinado: empieza por Strange Pictures y, si te conquista el formato, asómate al otro sabiendo lo que hay.

Kwaidan, de Lafcadio Hearn: el clásico fundacional del weird japonés

Volvemos a los cimientos. Kwaidan tampoco es una novela, sino una recopilación de leyendas tradicionales de fantasmas, y es una de las puertas occidentales más importantes que existen al imaginario japonés. Su autor, Lafcadio Hearn, fue un periodista greco-irlandés de vida tan apasionante como su obra: abandonado por su madre, repudiado por su padre, despedido de un periódico de Nueva York por casarse con una mujer afroamericana cuando aquello era ilegal, errante por Nueva Orleans y la Martinica hasta recalar en Japón, país del que se enamoró. Allí se casó con una japonesa de antigua familia samurái, se nacionalizó y se hizo budista bajo el nombre de Koizumi Yakumo.

Sus escritos tienen un valor histórico enorme: son la principal mirada occidental sobre el Japón de la era Meiji. En Kwaidan, Hearn rescata y traduce leyendas de fantasmas sin juzgarlas, incluyendo conceptos intraducibles y definiciones que ayudan al lector ajeno. Las hay orientadas a asustar, las hay con moraleja y las hay simplemente extrañas, que no buscan dar miedo sino dejarnos vislumbrar la mentalidad de los japoneses de la época: lo que les enternecía, lo que les parecía pusilánime. Los relatos son muy breves, de dos a cinco páginas, lo que permite abrir el libro por donde quieras, leer un par de historias y dejarlo. Aparecen monjes a cada rato, omnipresentes en las historias de fantasmas, y esa creencia tan suya en la voluntad fuerte como una forma de magia.

Es la obra occidental imprescindible para entender la mentalidad del japonés de aquel tiempo. Quien ame Japón la pondrá en lo más alto; quien no, encontrará un libro de leyendas medievales algo anodino. Pero si has llegado hasta aquí, ya sabemos en qué bando estás. Reseña completa de Kwaidan.

Tomie, de Junji Ito: el terror japonés que arrasa en redes

De los fantasmas clásicos saltamos al horror moderno, ese que llena las redes de capturas inquietantes. Aviso por delante: esto es manga, no novela, y además manga para adultos que no es para cualquier estómago. Junji Ito es un mangaka especializado en terror, y Tomie es, para nuestro reseñador, su obra más lograda. Tomie es una adolescente especialmente bella, deseada por los hombres y odiada por las mujeres precisamente por eso. Tras una excursión escolar, su cuerpo aparece brutalmente descuartizado… y al día siguiente ella reaparece en clase como si nada. Esa es la premisa de esta criatura inmortal que se regenera a partir de cada trozo de su cuerpo, generando nuevas Tomies en el proceso, con el poder de enloquecer de deseo a los hombres hasta empujarlos a querer matarla.

Lo que plantea Ito no es un terror moral al estilo occidental, donde alguien comete una estupidez y el monstruo lo castiga. Aquí muchas víctimas son inocentes o han cometido faltas mínimas, y reciben castigos terribles. El autor retuerce situaciones morales cotidianas —los celos posesivos, la envidia hacia otra persona, la lealtad mal entendida, el miedo a la vejez— hasta convertirlas en historias de terror. Es cierto que a veces coquetea demasiado con el absurdo, y que abusa del gore y de lo deforme en contraste con la belleza de su protagonista. El dibujo, limpio y de proporciones más realistas que el típico de ojos enormes, se recrea en exceso en las deformidades.

La moraleja, si la hay, es simple: «si te encuentras con Tomie, corre», porque ningún personaje sale bien parado por bueno que sea. Un gran cómic que da miedo, o que al menos produce un desasosiego profundo, ese que te hace mirar por encima del hombro cuando estás solo. Si te va el terror con algo de casquería, es tu manga. Reseña completa de Tomie.

Tokio Blues, de Haruki Murakami: el Japón contemporáneo e íntimo

Volvemos a ceder la palabra a Malosa, porque esta lectura fue suya y porque marca el contrapunto perfecto a tanto samurái y tanto fantasma: aquí no hay época feudal ni monstruos, sino el Japón contemporáneo y la pura introspección.

«Esta fue mi segunda aproximación a Murakami tras Kafka en la orilla, que no me entusiasmó por demasiado surrealista. Murakami tiene dos vertientes muy diferenciadas: la de pretensión realista, donde encaja Tokio Blues, y la de fantasías exacerbadas. La crítica suele ensalzar más la segunda, pero a mí, por ahora, me gusta cien veces más la realista; la otra me parece, en lenguaje llano, una fumada. Y Tokio Blues me ha encantado.

Narra la historia de Toru Watanabe, un ejecutivo de treinta y siete años que escucha una vieja canción de los Beatles al aterrizar en un aeropuerto y viaja en el recuerdo a su juventud, al Tokio de finales de los sesenta. Allí vive entre Naoko, la ex novia de su mejor amigo, de salud mental frágil, y Midori, una compañera estrafalaria y atrevida. Es una obra intimista y melancólica, sostenida por una prosa casi poética, que aborda los temas que obsesionan al autor: la soledad, el paso a la madurez, la necesidad de encontrar un lugar en el mundo. La sociedad japonesa está magníficamente descrita: he tenido la suerte de conocer Tokio, y reconozco aquí sus barrios, su comida, sus hábitos, su carácter.

Tengo mis peros: el tratamiento del sexo me resulta frío y desagradable, y los personajes femeninos me parecen demasiado frágiles o directamente perturbados. Pero es una novela fantástica, madura y de altísima calidad literaria. Eso sí, no es para todos los públicos ni para pasar el rato: para disfrutar a Murakami hay que ser buen lector». Hasta aquí Malosa. Reseña completa de Tokio Blues.

Todo lo que necesitas es matar, de Hiroshi Sakurazaka: el cierre pop

Y cerramos con la cultura pop, que también es Japón, y de qué manera. Cuidado, que tampoco es novela al uso: es una «novela ligera» japonesa, ese formato a medio camino entre la narrativa y el manga. Quizá la conozcas por su adaptación al cine, Al filo del mañana (Edge of Tomorrow), con Tom Cruise y Emily Blunt. Pero el origen es esta obra de Sakurazaka, considerada de culto al nivel de Starship Troopers dentro de la ciencia ficción militar.

La historia nos lleva a una Tierra del futuro en guerra contra los Miméticos, una invasión alienígena. El soldado Keiji Kiriya muere en su primera batalla… y despierta la noche anterior. Y vuelve a morir, y a despertar, atrapado en un bucle temporal de treinta horas. La única salida que encuentra es entrenar muerte tras muerte hasta convertirse en una máquina de combate, en una dinámica que recuerda inevitablemente a Atrapado en el tiempo. En el camino se cruza con Rita Vrataski, la legendaria «Full Metal Bitch», capaz de matar ella sola a cientos de Miméticos, y con quien Keiji descubre una conexión inesperada: ella también estuvo en el bucle.

Es una mezcla fresca y muy japonesa: acción sin tregua, robots gigantes, un pequeño romance, un misterio casi sobrenatural y una buena dosis de filosofía. El propio autor reconoció en una nota final que la novela reflejaba su afición a los videojuegos: a base de repetición, de ensayo y error, un tipo normal se vuelve un héroe de leyenda. Hay un punto triste en el que mejor no entrar para no destripar nada. Está, según la reseña, entre lo mejor del género bélico de ciencia ficción, y es bastante superior a la película que inspiró. El broche perfecto para una obsesión que empezó con una serie y termina, quién lo diría, con hachas, mechas y alienígenas. Reseña completa de Todo lo que necesitas es matar.

Once puertas a la misma obsesión

Del Japón feudal de Clavell y Yoshikawa a la espada de Musashi, del misterio costumbrista de la era Edo a los fantasmas de Hearn, del terror viral de Junji Ito y Uketsu a la melancolía contemporánea de Murakami, y de ahí al bucle futurista de Sakurazaka. Once obras, tres siglos largos, varios géneros y formatos, y un solo país en el centro de todo. Si Japón es tu imperio romano, ya tienes lecturas para rato. Y si después de leerlas la obsesión no ha hecho más que crecer… bienvenido al club, aquí estamos igual.

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Cómo leer a Matilde Asensi: guía de la reina del thriller histórico español

Hay autoras que son terreno común. Y Matilde Asensi es una de esas a las que Bitterblink y yo hemos llegado por separado y de las que, mira por dónde, acabamos hablando los dos. De hecho nos repartimos sus libros en su día, así que en esta guía vais a leerme sobre todo a mí, pero con varias visitas suyas para las novelas que reseñó él. Os aviso de entrada: en lo más alto coincidimos, pero también tengo un par de opiniones que van completamente a contracorriente, como siempre. Vamos al lío.

Por si no la conoces todavía, te ubico rápido. Matilde Asensi es una periodista y escritora alicantina, considerada la reina de la novela de aventuras en castellano, con millones de lectores a sus espaldas. Lo suyo es el thriller histórico de aventuras y misterio: tramas tipo cazatesoros, con sociedades secretas, reliquias, enigmas que hay que ir descifrando pista a pista y muchísima documentación histórica detrás. Si te gustó el rollo de El código Da Vinci pero quieres algo más currado, vas por buen camino. Salta de época y de escenario con cada libro (la Europa templaria, el Vaticano, la América del descubrimiento, la China imperial, el Japón de Van Gogh…), pero la receta de fondo es siempre reconocible: aventura, historia bien documentada y un misterio que resolver. Entre Bitterblink y yo llevamos ya siete novelas suyas reseñadas, así que esta guía te sirve como mapa completo de por dónde entrar y qué dejar para el final.

La cima: el universo del Catón, un valor seguro

Si solo vais a leer una cosa de Asensi, que sea El último catón. Es el libro que la lanzó a la fama, su novela más popular, y con razón. Pero además voy a decir algo que pocas veces digo de un libro: es de esos pocos títulos que puedes recomendar a casi cualquier persona, o regalar, con la certeza de que va a funcionar. No conozco a nadie a quien no le haya gustado. Habrá quien salga emocionado y quien simplemente se lo pase bien de principio a fin, pero el «me ha gustado» está garantizado. Es justo el tipo de libro que buscas cuando alguien te pide una recomendación y no sabes muy bien qué lee. 

Lo reseñó Bitterblink en su día, pero da igual quién pusiera las palabras: este título se ha ganado por derecho propio estar en lo más alto. A mí me gustó mucho, pero dejo que os lo cuente él, que para eso lo leyó con lupa: «Es un libro conspiranoico muy bueno, más aún que el entretenido Código Da Vinci de Dan Brown. La protagonista, Ottavia Salina, una monja doctora en paleografía que dirige el laboratorio del Archivo Secreto del Vaticano, es un personaje encantador, y Kaspar, el capitán de la Guardia Suiza, una especie de James Bond sobrio y amargado, me parece lo mejor del libro. Me gusta todo: el planteamiento, los personajes, la prosa, el misterio, todo bien documentado y entretenido. El final decepciona un poquitín, como suele pasar en este tipo de novelas, pero aun así sigue siendo uno de mis libros preferidos y es genial para regalar. Muy bueno.»

Reseña completa: El último catón

Catorce años después, Asensi recuperó a Ottavia, Farag y Kaspar en El regreso del catón, que también cayó en manos de Bitterblink. Es una continuación directa, así que aquí su palabra es la que vale: «Cuando abrí el libro fue como reencontrarme con viejos conocidos: los mismos personajes, pero más viejos y maniáticos. Me tragué las primeras 200 páginas sin enterarme. Mantiene la buena documentación de siempre y una estructura digna de la serie, con su laberinto de pruebas. El problema es que ese espíritu continuista le pasa factura a la originalidad: es un digno heredero, pero ni tan brillante ni tan original como el primero, y los antagonistas están demasiado difuminados. Aun así, entretenido y me lo leí en un par de días pese a sus 600 páginas. Bueno. Eso sí, abstenerse católicos que se ofendan fácilmente, porque pega bastantes patadas al dogma.»

Reseña completa: El regreso del catón

Casi tan bueno: Iacobus

Si El último catón es el valor seguro, Iacobus es la recomendación inmediata que viene justo después. No le llega a la altura del Catón, pero muy de cerca, y creo que está injustamente infravalorado a la sombra de este. Es una novela ambientada en la Europa del siglo XIII, en plena era de los templarios, con el médico y caballero Galcerán de Born resolviendo enigmas por encargo del Papa y siguiendo el rastro del tesoro templario por el Camino de Santiago. Mezcla novela histórica bien documentada, aventura tipo Indiana Jones y misterio esotérico, con una recreación del Camino tan vívida que terminas el libro con ganas de hacerlo. Tiene algún anacronismo en el lenguaje, pero es una novela histórica de calidad y muy entretenida, y si el Catón te ha enganchado, esta es la siguiente parada casi obligatoria.

Reseña completa: Iacobus

Mi favorita personal (y voy a contracorriente)

Aquí entro yo a saco. Mi novela preferida de Asensi es El origen perdido, y ya os adelanto que soy de las pocas que opina esto. Por internet la tildan de aburrida, mal documentada, espesa y con personajes planos. No sé, igual yo leí un libro distinto, porque a mí me pareció todo lo contrario: interesantísima y muy entretenida. El protagonista, Arnau, un empresario informático y hacker barcelonés, me parece un personaje masculino tremendamente atractivo, esa mezcla de inteligencia, pasotismo y punto freak, que a mí me puede. Y toda la parte sobre la lengua aimara y la cultura inca me resultó pedagógica y novedosa. Le pongo una pega: el adoctrinamiento un poco velado sobre el consumismo y la naturaleza que mete en la parte de la selva. Pero por lo demás, para mí es lo mejor de la autora.

Reseña completa: El origen perdido

Aquí va una confesión que igual os sirve de brújula: me gustan más las novelas de Asensi con protagonista masculino. Arnau, Galcerán… esos me ganan. Sus prototipos femeninos, en cambio, me suelen parecer demasiado manidos. Tenedlo en cuenta, porque explica buena parte de mis filias y fobias con esta autora.

Solo para fans (o si ya has caído rendido)

Y llegamos a los tres que, en mi opinión, te puedes saltar salvo que quieras leerte la bibliografía entera.

El salón de ámbar fue su primera novela, y se nota que es el intento de una escritora todavía amateur. Va de un grupo de ladrones de obras de arte que se hacen llamar «El grupo de ajedrez» tras la pista de una antigüedad saqueada por los nazis. Se lee de un tirón porque es cortito y entretenido, pero le falta profundidad, todo está narrado muy por encima y va cargado de clichés (la historia de amor metida con calzador, el final «sorpresa»…). No aporta nada nuevo. Para pasar el rato y poco más; a la semana te has olvidado hasta del título. Lo cito porque la propia autora tiene libros muchísimo mejores, y este sirve sobre todo para medir cuánto creció después.

Reseña completa: El salón de ámbar

Y el que más me decepcionó de su etapa intermedia: Todo bajo el cielo. Pséeee, esa es la palabra que me viene a la cabeza al recordarlo. Es una novela de aventuras ambientada en la China de principios del siglo XX, con una pintora española buscando el tesoro del primer emperador, muy en la línea Indiana Jones de la autora. La labor de documentación sobre China es encomiable, pero lo cuenta de forma pesada, descriptiva en exceso, y sus protagonistas (la tía y la sobrina) me cayeron francamente mal, con una evolución que no me creí. Para lo que era y de quién venía, esperaba muchísimo más. Si te llama el tema oriental, antes te mando a El lector de cadáveres de Antonio Garrido.

Reseña completa: Todo bajo el cielo

Y la última en llegar, ya en 2019: Sakura, que engancha la muerte real de un magnate japonés y su cuadro perdido de Van Gogh (el Retrato del doctor Gachet) con una gincana de cinco desconocidos entre París y Japón. Bitterblink y yo la leímos juntos y coincidimos en algo: no es mala, pero se queda claramente corta frente al resto de su bibliografía, y su punto de partida me recordó mucho a El salón de ámbar — el mismo esquema de grupo variopinto con misión y guía, hasta el mismo número de integrantes y un giro final parecido. Lo que mejor funciona es, otra vez, la documentación: todo lo relacionado con Van Gogh y su fascinación por el arte japonés está muy bien traído, y la ambientación en Japón se disfruta. Lo que falla son los personajes, planos y con reacciones de manual, y un ritmo que se vuelve repetitivo con tantas pruebas calcadas entre sí. Un libro correcto y entretenido si te apasionan Van Gogh o Japón, pero no el que recomendaría para conocer a esta autora.

Reseña completa: Sakura

Entonces, ¿por dónde empiezo?

Te lo resumo. Si quieres ir a lo seguro y conocer a Asensi por la puerta grande, empieza por El último catón: es el título que le funciona a todo el mundo, el que puedes regalar sin miedo. Si te ha enganchado, sigue con Iacobus, que va casi a la misma altura, y luego con El regreso del catón para completar la saga. Si te fías de mi olfato más que del de la mayoría (no sé si vas bien por ahí :-)), dale una oportunidad a El origen perdido, que para mí es lo mejor de su repertorio aunque la crítica general no piense lo mismo. Y deja El salón de ámbar, Todo bajo el cielo y Sakura para cuando ya seas devoto de la autora y quieras completar la colección. Hagas lo que hagas, vas a encontrarte con una contadora de aventuras de las que documentan sin aburrir. Y eso, en este género, vale mucho.

Lo que todavía no hemos reseñado: la trilogía de Martín Ojo de Plata

Por completar el mapa: Asensi tiene también la trilogía de Martín Ojo de Plata (Tierra Firme, Venganza en Sevilla y La conjura de Cortés), una novela de aventuras del Siglo de Oro español protagonizada por una mujer que se hace pasar por hombre, con piratas, comercio colonial, venganzas, pícaros y tesoros. Aquí somos honestos: sus más de 1000 páginas y una temática bastante más centrada en la aventura pura han hecho que, hasta ahora, otros libros se le adelantaran en nuestra cola de lectura. Puede que en el futuro le demos una oportunidad, pero como no la hemos leído entera, preferimos no opinar todavía. Cuando caiga, tendrá su reseña aquí.

Todas las novelas de Matilde Asensi reseñadas en el blog (por orden de publicación)

Malosa

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Departamento Q: orden de los libros de Jussi Adler-Olsen y cuáles merecen la pena

Post Especial by Malosa

Departamento Q: orden de los libros de Jussi Adler-Olsen y cuáles merecen la pena

La saga Departamento Q de Jussi Adler-Olsen consta de diez novelas en su etapa original y debe leerse en orden de publicación. Si acabáis de descubrir Dept. Q en Netflix y queréis empezar por los libros, el primero es La mujer que arañaba las paredes.

Nosotros hemos leído los seis primeros y hay bastante diferencia entre unos y otros: los cuatro primeros son excelentes, El efecto Marcus es claramente el más flojo y Sin límites recupera el nivel. Aquí tenéis el orden completo de la saga y nuestra opinión de cada uno de los que hemos leído.

Quién es Jussi Adler-Olsen y de qué va esto

El danés es uno de esos escritores todoterreno que estudió medicina, sociología, historia política y comunicación audiovisual antes de ponerse a escribir. Y se nota en sus libros: hay solidez, hay documentación, hay mundo. La saga del Departamento Q gira en torno a Carl Mørck, inspector de policía que atraviesa una mala racha personal y profesional y acaba recluido en un sótano investigando casos fríos. Su equipo lo forman Assad, su misterioso ayudante de origen sirio, y Rose, una secretaria que hace lo que le da la gana y resulta imprescindible. El trío es el alma de la saga, y si os engancha —que lo hará— os quedáis leyendo por ellos más que por ninguna otra cosa.

Libros de Departamento Q en Orden de publicación

# Libro Año original Nuestra valoración
1 La mujer que arañaba las paredes 2007 Bueno — imprescindible
2 Los chicos que cayeron en la trampa 2008 Bueno
3 El mensaje que llegó en una botella 2009 Muy bueno — favorito personal
4 Expediente 64 2010 Muy bueno
5 El efecto Marcus 2012 Pasable — prescindible
6 Sin límites 2014 Bueno
7 Selfies 2017 Pendiente
8 La víctima 2117 2019 Pendiente
9 Cloruro de sodio 2021 Pendiente
10 Siete metros cuadrados 2022 Pendiente
11* Las almas muertas no cantan 2026 Nueva etapa

*Siete metros cuadrados cierra la etapa original escrita por Jussi Adler-Olsen. Las almas muertas no cantan inicia una nueva etapa de Departamento Q con Adler-Olsen, Line Holm y Stine Bolther.

1. La mujer que arañaba las paredes (2007) — El mejor de la saga, punto

Arranque de lujo. Una joven promesa de la política danesa desaparece en un ferry sin dejar rastro. Carl Mørck, desmotivado y con más ganas de echar una siesta en la oficina que de investigar nada, acaba tirando del hilo de un caso que lleva años olvidado. Lo que se va encontrando es escalofriante sin necesidad de una sola gota de sangre, ni de ningún recurso gore fácil. El tipo de cautiverio al que está sometida la víctima es de lo más original que se puede encontrar en el género. Y encima los personajes te caen bien desde la primera página, lo cual no es tan habitual como debería.

Calificación: Bueno. El punto de entrada ideal y, a día de hoy, el techo de la saga.

2. Los chicos que cayeron en la trampa (2008) — Muy buena continuación

Segunda entrega y ya aparece Rose, que viene a completar el trío dinámico del departamento con sus desplantes y su personalidad imposible. El caso gira en torno a dos adolescentes brutalmente asesinados veinte años atrás y un crimen que se cerró en falso. La investigación es menos original que la del primer libro, y los malos resultan algo demasiado malos sin matices. Pero Carl y Assad siguen siendo un espectáculo de interacciones, y la historia entretiene de principio a fin. Una continuación digna que mantiene el nivel.

Calificación: Bueno. Sigue siendo sólida.

3. El mensaje que llegó en una botella (2009) — El favorito personal

Una botella con un mensaje escrito con sangre llega al departamento. Dos chavales desaparecidos en los años noventa cuya familia nunca denunció nada. ¿Por qué? El ritmo de esta entrega es trepidante, especialmente en el último tercio, cuando varios personajes están entre la vida y la muerte y no sabes a ciencia cierta quién saldrá de una pieza. Mørck es aquí puro Mørck: vago, sarcástico, mirándole el culo a la secretaria del departamento y resultando absolutamente adorable de todas formas. Adler-Olsen hace aquí fácil lo que es muy difícil: que un personaje que debería caerte fatal te caiga estupendamente.

Calificación: Muy bueno. Me gustó mucho.

4. Expediente 64 (2010) — La joya histórica

En 2013, cuando publicamos esta reseña, dijimos que Adler-Olsen se había convertido en el escritor favorito de novela negra del momento. Y no era exagerado. Esta cuarta entrega tiene además la virtud de basarse en hechos reales que la mayoría desconoce: la isla de Sprogø, donde Dinamarca encerró durante décadas a mujeres consideradas «indeseables» y las sometió a esterilizaciones forzadas en nombre de la pureza racial. El autor denuncia esta oscura página de la historia europea con la investigación policial al fondo, sin saturar al lector con ninguna de las dos tramas. Los tres personajes del departamento están en su mejor momento, Assad especialmente, y el final tiene sus sorpresas.

Calificación: Muy bueno. Probablemente la entrega más completa y con más peso.

5. El efecto Marcus (2012) — El tropiezo que avisa

Vaya aburrimiento. Hay que decirlo sin anestesia porque nos lo agradeceréis: este quinto libro es el punto flaco de la saga. La trama se centra en corrupción política y financiera, mafias internacionales y un chaval de quince años que huye de su banda mientras se convierte en testigo incómodo de demasiada gente. El argumento en sí no está mal sobre el papel, pero el desarrollo es denso, lento y carente de los ingredientes que hacen que los libros de Adler-Olsen sean adictivos. Los miembros del departamento aparecen poco, muy poco. Y se incorpora Gordon, un nuevo personaje que no aporta absolutamente nada y que sobra desde su primera página.

Calificación: Pasable. Os autorizamos a saltároslo sin remordimientos.

6. Sin límites (2014) — La recuperación

Buena noticia: El efecto Marcus fue solo un tropiezo. Sin límites recupera el tono y el ritmo de los restantes libros de la saga. Un comisario que lleva diecisiete años obsesionado con el caso de una joven encontrada colgada boca abajo de un árbol muere de forma extraña poco después de pedir ayuda a Carl Mørck. El caso lleva al departamento a la isla de Bornholm, las interacciones cómicas vuelven a su sitio, Assad sigue revelando datos de su pasado que confunden más que aclaran (lo cual es parte del encanto) y el desenlace tiene su punto inesperado. No llega al nivel del primero, pero es una vuelta al camino correcto.

Calificación: Bueno. La saga se salva.

7. a 10. Pendientes de Lectura

Todavía no los hemos leído, así que no vamos a fingir una valoración. Iremos actualizando esta guía cuando lo hagamos.

11. Las almas muertas no cantan — nueva etapa de Departamento Q

Publicación en España: 30 de septiembre de 2026. Adler-Olsen continúa la serie junto a Line Holm y Stine Bolther, con Helena Henry como nueva figura del Departamento Q.

Departamento Q y la serie de Netflix: qué cambia respecto a los libros

Si habéis llegado hasta Jussi Adler-Olsen a través de Dept. Q, la serie de Netflix protagonizada por Matthew Goode, conviene saber que conserva bastante bien el espíritu de las novelas, pero no es una adaptación literal. Scott Frank traslada la historia de Dinamarca a Escocia y modifica personajes, relaciones y parte de las tramas.

La primera temporada adapta La mujer que arañaba las paredes, el primer libro de la saga. El punto de partida es el mismo: Carl Mørck sobrevive a un tiroteo en el que muere un compañero y otro queda gravemente herido. A su regreso, acaba al frente de un departamento dedicado a revisar casos sin resolver y comienza investigando la desaparición de una mujer a la que todos daban por muerta.

La principal diferencia es el escenario. Los libros transcurren en Copenhague, mientras que la serie lleva el Departamento Q a Edimburgo, sustituyendo la atmósfera escandinava por una Escocia oscura y bastante gótica que funciona sorprendentemente bien.

También cambia Carl. El Carl Mørck de las novelas es danés, mientras que Matthew Goode interpreta a un Carl Morck inglés que trabaja para la policía escocesa. Sigue siendo brillante, insolente y difícil de soportar, aunque Netflix da mucho más peso a las secuelas psicológicas del tiroteo y a su paso por terapia.

Hardy, el compañero que queda paralizado tras el ataque, también gana presencia y participa más activamente en la investigación que en las novelas.

Uno de los cambios más importantes afecta a Assad. En los libros es Hafez el-Assad, un ayudante de origen sirio cuyo misterioso pasado se va revelando poco a poco. En Netflix se convierte en Akram Salim, aunque conserva lo esencial del personaje: aparentemente ocupa un puesto modesto, pero demuestra continuamente habilidades que hacen sospechar que su pasado es bastante más complicado de lo que cuenta.

Rose Dickson aparece además antes de tiempo. En los libros no se incorpora al Departamento Q hasta Los chicos que cayeron en la trampa, la segunda novela, mientras que Netflix la introduce ya durante el primer caso.

También cambia la víctima. En La mujer que arañaba las paredes, la desaparecida es Merete Lynggaard, una importante política danesa; en la serie se convierte en Merritt Lingard, fiscal. Cambian varios elementos de su historia, pero se mantiene el núcleo del caso: alguien a quien todos creen muerto continúa cautivo mientras el Departamento Q empieza a sospechar que la investigación original se cerró demasiado pronto.

Por eso, haber visto la serie no arruina especialmente la lectura del libro. La trama resulta reconocible, pero hay suficientes diferencias en personajes, ambiente y desarrollo como para que La mujer que arañaba las paredes siga mereciendo la pena.

¿Qué libro adapta la segunda temporada de Dept. Q?

La segunda temporada corresponde a Los chicos que cayeron en la trampa, la segunda novela de la saga.

La historia parte de un antiguo asesinato relacionado con un grupo de personas ricas e influyentes que creen estar por encima de la ley, reproduciendo la base argumental del segundo libro.

Por ahora, la correspondencia es bastante sencilla:

Temporada 1 → La mujer que arañaba las paredes
Temporada 2 → (Aparentemente, no confirmado) Los chicos que cayeron en la trampa

Si Netflix mantiene la fórmula de adaptar aproximadamente un libro por temporada, todavía tiene material de sobra para continuar con El mensaje que llegó en una botella, Expediente 64 y las siguientes novelas.

Nuestra recomendación para quien haya descubierto Departamento Q por Netflix sigue siendo empezar por La mujer que arañaba las paredes: reconoceréis parte de la historia, pero el Carl, Assad y Rose literarios tienen personalidad suficiente como para justificar empezar desde el principio.

En resumen: ¿por dónde empezar?

El orden de lectura es el de publicación, sin duda. Aunque las novelas son en buena medida autoconclusivas, las relaciones entre personajes y las pequeñas tramas que van creciendo libro a libro hacen que se disfruten mucho más en orden. Dicho esto, aquí nuestra hoja de ruta honesta:

Los cuatro primeros libros son recomendables sin reservas, siendo el primero el mejor punto de entrada y el cuarto el más redondo en términos de profundidad y argumento. El quinto podéis saltároslo directamente: no os perderéis nada esencial y os ahorráis el único libro de la saga que se hace cuesta arriba. El sexto vale la pena si ya estáis dentro del universo de Carl, Assad y Rose, porque confirma que el danés no ha agotado sus personajes.

Si sois amantes del thriller nórdico y aún no habéis dado con Adler-Olsen, ya estáis tardando. Empezad por La mujer que arañaba las paredes y luego ya nos contáis.

Si queréis comprar varios libros de la serie y apoyar al blog:

Malosa

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Cómo leer a Agatha Christie: la guía de la Reina del Crimen

Post especial by Malosa

Que Agatha Christie es la reina del misterio no es una opinión, es casi un hecho objetivo: más de sesenta novelas policíacas, además de relatos, obras de teatro y poemas, y una legión de lectores que llevamos generaciones intentando adivinar al asesino antes que Poirot —y sin conseguirlo, por supuesto—.

Yo me he leído alrededor de 30 libros de Agatha Christie y sigo sin cansarme. Así que, si quieres empezar a leerla pero no sabes por dónde tirar, aquí va mi selección de sus mejores novelas, ordenadas de más a menos favorita, además de algunos libros que merece la pena leer después y otros que puedes dejar tranquilamente para más adelante.

Si nunca has leído a Agatha Christie, mis tres recomendaciones para empezar son Diez negritos, Asesinato en el Orient Express y La casa torcida.

Los mejores libros de Agatha Christie: nuestro ranking

Puesto Libro Mejor para… Detective
1 Diez negritos / Y no quedó ninguno Empezar con Christie —
2 Asesinato en el Orient Express Jugar a resolver el crimen Hércules Poirot
3 La casa torcida Leer algo distinto a Poirot y Marple —
4 El asesinato de Roger Ackroyd Los amantes de los grandes giros Hércules Poirot
5 Telón Lectores que ya conocen bien a Poirot Hércules Poirot

1. Diez negritos (Y no quedó ninguno)

Si solo vas a leer un libro de Christie en tu vida, que sea este.

Diez desconocidos son invitados a una isla y, siguiendo al pie de la letra una macabra canción infantil, van muriendo uno a uno sin que aparezca ningún asesino externo.

Tiene uno de los crímenes más originales que he leído en mi vida y, cosa rara en mí porque el terror casi nunca me hace nada, este libro sí consigue generar auténtico desasosiego. El inicio es un poco lento, como suele pasarle a la autora, pero la resolución es de las que no se olvidan.

Es probablemente la novela por antonomasia de Agatha Christie y uno de los grandes referentes de la literatura criminal.

¿Para quién la recomiendo? Para cualquiera que quiera empezar a leer a Christie y descubrir de inmediato por qué se convirtió en la gran maestra del misterio.

2. Asesinato en el Orient Express

Poirot queda atrapado en un tren bloqueado por la nieve con un cadáver en uno de los compartimentos y una lista de sospechosos tan larga como el propio vagón.

Es la novela perfecta para jugar a ser detective: te dan planos del tren, listados de pistas y todo lo necesario para que saques papel y boli e intentes resolver el caso antes que Poirot. Yo fracasé estrepitosamente, que conste.

El único pero que le pongo es que la resolución final, aun siendo genial, se me hizo un poco cogida por los pelos. Pero sigue siendo otro novelón de Christie y, probablemente, una de las mejores puertas de entrada al personaje de Hércules Poirot.

¿Para quién la recomiendo? Para lectores a los que les gusta intentar descubrir al culpable mientras avanzan.

3. La casa torcida

La propia Christie consideraba esta una de sus mejores novelas, y entiendo perfectamente por qué.

Aquí no hay ni Poirot ni Miss Marple resolviendo el caso, sino personajes ajenos a sus investigadores habituales, y aun así consigue engancharte exactamente igual.

El asesinato del patriarca de una excéntrica familia inglesa esconde uno de los crímenes más espeluznantes que le he leído: sencillo una vez explicado, pero ejecutado con una frialdad por parte del asesino que se te queda grabada.

Yo lo leí con 16 años y todavía me acuerdo perfectamente de quién era.

¿Para quién la recomiendo? Para quien quiera descubrir a Christie sin entrar todavía en las series de Poirot o Miss Marple.

4. El asesinato de Roger Ackroyd

Uno de los primeros grandes éxitos de la autora y un libro que, con prácticamente un siglo a sus espaldas, sigue marcando un antes y un después en la novela de misterio por la forma en que construye su resolución.

Poirot investiga aquí acompañado por el doctor Sheppard, que narra la historia, y por su cotilla hermana Caroline.

Es una historia impecablemente construida, con un final que yo no vi venir ni de casualidad y que explica buena parte de la fama que sigue teniendo esta novela.

Lo único que le pongo como pega es el título, que para mí es de los menos atractivos que se le han ocurrido a la escritora en toda su carrera.

¿Para quién la recomiendo? Para quienes disfrutan especialmente de los grandes giros argumentales.

5. Telón

El último caso de Poirot está narrado con un tono nostálgico que atraviesa todo el libro.

La historia transcurre en Styles, el mismo escenario de su primera novela, con un Poirot ya anciano y enfermo pero con el cerebro tan afilado como siempre. Se apoya mucho en Hastings como narrador y se atreve además con cuestiones bastante delicadas para su época.

El arranque es lento, pero el cierre hace justicia a toda una carrera.

Eso sí: no recomiendo empezar a leer a Poirot por aquí. Telón funciona mucho mejor después de haber leído varias aventuras del detective y haberle cogido cariño tanto a él como a Hastings.

Un extra: Poirot en Egipto (Muerte en el Nilo)

También conocida como Muerte en el Nilo, esta no entra en mi top 5, pero merece una mención porque es un ejemplo perfecto de las luces y sombras de la autora.

La primera mitad cojea porque cuesta conocer bien a todos los personajes —la guía que aparece al comienzo del libro se hace necesaria de verdad—, pero en cuanto arranca el crucero por el Nilo y aparece el primer cadáver, la novela se transforma.

Es una buena elección si ya tienes hambre de más Christie después del top 5 y quieres otro caso de Poirot con una resolución impecable, aunque la ambientación egipcia se queda bastante floja para lo bonito que podría haber sido el escenario.

¿Poirot o Miss Marple?

Una de las primeras decisiones cuando empiezas a leer a Agatha Christie es elegir entre sus dos detectives más conocidos.

Hércules Poirot es el investigador protagonista de buena parte de sus novelas más famosas. Excéntrico, metódico y orgulloso de sus «pequeñas células grises», suele enfrentarse a misterios muy construidos alrededor de pistas, interrogatorios y deducción lógica.

Si quieres empezar por Poirot, mis recomendaciones serían Asesinato en el Orient Express o El asesinato de Roger Ackroyd.

Miss Marple, por su parte, es una anciana aparentemente inofensiva que resuelve crímenes gracias a su conocimiento casi enciclopédico de la naturaleza humana. En el blog tenemos reseñado Misterio en el Caribe, una buena opción para conocerla, aunque personalmente mi devoción sigue estando del lado de Poirot.

Otros libros de Agatha Christie que merece la pena leer

Si ya te has hecho con el top 5 y con Poirot en Egipto y sigues queriendo más de la autora, en el blog tenemos unas cuantas reseñas adicionales de su bibliografía, con distinta suerte.

  • Asesinato en el campo de golf: Poirot y Hastings investigando un crimen en Francia. Me pareció muy entretenida, recomendable si te gusta el tándem clásico Poirot + Hastings y no te importa que, si lees demasiada Christie seguida, todo empiece a sonarte un poco parecido.
  • Tres ratones ciegos: un relato corto que sirvió de base para la famosísima obra de teatro La ratonera y que recuerda inevitablemente a Diez negritos. Tiene un planteamiento de falsos culpables muy conseguido, pero la resolución se apoya en demasiadas casualidades y en información que aparece prácticamente en el último momento.
  • La venganza de Nofret: una de las pocas novelas de Christie ambientadas en la Antigüedad, concretamente en el Antiguo Egipto, en lugar de en la Inglaterra contemporánea de la autora. Una curiosidad dentro de su bibliografía.
  • El misterio del tren azul: otra novela protagonizada por Poirot, muy en la línea habitual de la autora, aunque sin nada que para mí la distinga especialmente del resto de sus casos.
  • Misterio en el Caribe: esta vez con Miss Marple al mando en vez de Poirot. Un buen libro para quien prefiera a la solterona detective sobre el belga, aunque mi devoción sigue estando del lado de Poirot.
  • Las manzanas: Poirot coprotagoniza esta novela junto a su amiga Ariadne Oliver, escritora de novela policíaca y una especie de alter ego de la propia Christie dentro de sus libros. Uno de los títulos «menores» de la autora.
  • El misterio de Sittaford: y este es el que te puedes saltar tranquilamente. De los más flojos que he leído de Christie, por si quieres saber también qué evitar y no solo qué leer.

¿Por qué libro de Agatha Christie empezar?

Depende bastante de qué estés buscando.

Si quieres el gran misterio y el shock del giro final, empieza por Diez negritos.

Si prefieres jugar a resolver el crimen tú mismo, papel y boli en mano, Asesinato en el Orient Express es probablemente la mejor elección.

Si ya conoces un poco a la autora o simplemente quieres algo que se salga de la fórmula habitual de Poirot y Miss Marple, La casa torcida te puede sorprender mucho.

Y si lo que buscas son grandes giros argumentales, El asesinato de Roger Ackroyd debería estar entre tus prioridades.

Lo que no haría es empezar por Telón. Es una excelente novela, pero gana muchísimo cuando ya has acompañado a Poirot durante varios casos.

Preguntas frecuentes sobre Agatha Christie

¿Cuál es el mejor libro de Agatha Christie?

Para mí, Diez negritos (Y no quedó ninguno). Es uno de sus misterios más originales, funciona perfectamente aunque nunca hayas leído nada de la autora y tiene una resolución difícil de olvidar.

Muy cerca colocaría Asesinato en el Orient Express, La casa torcida y El asesinato de Roger Ackroyd.

¿Qué libro de Agatha Christie debería leer primero?

Si nunca has leído a Christie, empezaría por Diez negritos.

Si quieres comenzar directamente con Hércules Poirot, escogería Asesinato en el Orient Express.

¿Hay que leer los libros de Agatha Christie en orden?

En general, no.

La mayoría de los casos de Poirot y Miss Marple son historias independientes y se pueden leer sin respetar el orden de publicación.

La gran excepción que haría es Telón: aunque puede entenderse perfectamente por sí sola, recomiendo dejarla para cuando ya hayas leído unas cuantas novelas de Poirot.

¿Cuál es mejor, Poirot o Miss Marple?

Eso depende completamente del lector. Poirot protagoniza algunos de los misterios más famosos y elaborados de Christie y es, personalmente, mi favorito.

Miss Marple tiene un estilo distinto: observa a las personas y compara sus comportamientos con todo lo que ha aprendido durante décadas viendo las miserias de los habitantes de pequeños pueblos ingleses.

Si tienes que elegir solo uno para empezar, yo me quedaría con Poirot.


Agatha Christie escribió tantísimo que es prácticamente imposible que todos sus libros estén al mismo nivel, pero lo sorprendente es la cantidad de buenas novelas que dejó.

Después de alrededor de treinta libros leídos, sigo pensando que en sus mejores momentos es dificilísimo encontrar a alguien que construya un misterio como ella.

Y si tuviera que reducir toda esta guía a una sola recomendación sería muy sencilla: empieza por Diez negritos. Si cuando termines quieres leer otro, ya estás perdido.

Malosa

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Herederos de Lovecraft: 5 corrientes del horror cósmico en la literatura actual

Herederos de LovecraftReseñado por Bitterblink

Hay un tipo de horror que no se combate. No se escapa. No se sobrevive. Y, lo que es peor, no le importas lo suficiente a la cosa que te mata como para que se moleste en mirarte. Eso es el horror cósmico tal y como lo concibió Howard Phillips Lovecraft hace casi un siglo desde su Providence natal: el terror ante el que somos completamente impotentes y, más aún, ante el que ni siquiera contamos como adversarios.

Cuando reseñé Los Mitos de Cthulhu lo dejé escrito y no me he movido un milímetro: lo que distingue a Lovecraft de cualquier otro autor de terror es que su obra no es en absoluto antropocéntrica. No es un terror diabólico, no es algo con lo que se pueda luchar. El hombre, en sus relatos, es una nota al pie en la historia de un universo poblado por razas alienígenas, dioses malvados de las profundidades y entidades extrañas que amenazan constantemente nuestra existencia. Y lo más inquietante: ninguna de esas fuerzas arcanas quiere esclavizar al hombre o destruirlo específicamente. Simplemente ocurrirá.

Esa es la idea fundacional. Y desde entonces no ha dejado de filtrarse, mutar, mezclarse y, muchas veces, banalizarse. Stephen King admite la influencia. Metallica le dedicó una canción. Hay una cantidad absurda de novelistas, guionistas, diseñadores de videojuegos y dibujantes de cómic que cargan con su sombra.

Pero lo interesante no es que haya herederos, sino cómo han respondido a la paradoja que Lovecraft dejó sobre la mesa: si el cosmos es indiferente y el ser humano no cuenta, ¿cómo demonios cuentas una historia protagonizada por humanos?

Cada corriente ha dado una respuesta distinta. Y aquí las tenéis.


1. Herederos directos: la insignificancia como decorado

La respuesta más sencilla y honesta: abrazar la insignificancia, aceptar que el ser humano es una nota al pie, y usar ese universo como decorado para el pulp, la nostalgia y el homenaje.

Empezamos por libros que directamente hacen referencia a los monstruos lovecraftianos sin cortarse, utilizan sus misterios y sus elementos a veces incluso en modo paródico.

Carter & Lovecraft es un caso especial y un guiño nostálgico para mí: Howard es el guionista de Broken Sword, uno de los videojuegos míticos que marcaron mi adolescencia, así que su nombre en una novela en castellano fue una sorpresa muy agradable. La premisa es de las que dan pereza explicar sin sonrojarse: un policía retirado hereda una librería en Providence y descubre que la regenta una joven afroamericana, la última descendiente directa del propio Lovecraft. Sí, un chiste racial: Lovecraft era de un racismo militante, así que la herencia tiene una ironía que mola.

La novela me recordó muy poderosamente a una aventura de Call of Cthulhu Now, el juego de rol al que jugaba con mis amigos. Los personajes funcionan, el humor irónico está bien dosificado y el libro engancha. Lo malo: abusa de Deus Ex Machina y, sobre todo, los héroes no son los investigadores tímidos de Lovecraft. Estos sacan las armas y se lían a tiros.

Lumley es otro caso claro. Ya lo reseñé hace años: El que habla con los muertos. Necroscopio y mantengo lo dicho: es fácil despacharlo como pulp, pero hay que tener una cosa clara antes de subestimarlo. Empezó a escribir durante sus guardias en la policía militar británica, y eso se nota en cada página. El que habla con los muertos. Necroscopio abre las Crónicas Necrománticas, una saga donde Lumley mezcla el ocultismo lovecraftiano con espías de la URSS, vampiros como mutantes y una Rama E de los servicios secretos británicos plagada de gente con poderes telepáticos. Harry Keogh es un niño raro que descubre que puede establecer una conexión mental con los muertos. No es un médium sentado: es que los muertos siguen “trabajando” tras la muerte. Los matemáticos calculan, los militares planifican estrategias, los escritores siguen escribiendo. Mientras tanto, en la URSS, el nigromante Boris Dragosani encuentra a un vampiro encadenado, Thibor Ferenczi, y aprende un arte mucho más siniestro: torturar espíritus para que confiesen.

Es pulp y se sabe pulp, pero se toma en serio a sí mismo. No hay rastro de parte cutre. Es cierto que a veces la capacidad del héroe de superarse te hace pensar que es invencible, pero siempre las pasa canutas. Si Lumley os atrapa, buscad también Los que acechan desde el abismo, un relato suyo bastante moderno que está entre mis lovecraftianos preferidos.

El eslabón perdido: Matheson

Antes de seguir, un alto obligatorio. Hay un nombre que funciona como bisagra entre el horror clásico de entreguerras y el horror moderno que conocemos hoy: Richard Matheson. Sin él, probablemente no existiría Stephen King tal y como lo conocemos —el propio King lo ha reconocido— y, por extensión, buena parte del cosmic horror moderno le debe una.

Soy leyenda no es cosmic horror en sentido estricto: es una historia de vampiros con base científica, donde Robert Neville es el último hombre vivo en un mundo poblado por criaturas que fueron humanas. Pero hay algo profundamente lovecraftiano en su premisa: Neville no es un héroe, es un hombre acorralado que sobrevive porque no le queda otra. Pasa sus días reforzando su casa, fabricando estacas y bebiendo whisky, sabiendo que está solo y que probablemente morirá solo. El horror aquí es la insignificancia: la humanidad no cayó por un gran mal cósmico, sino por un patógeno. Un microorganismo. Algo que ni siquiera tiene voluntad. Eso es terror materialista del bueno.

Pero donde Matheson realmente coquetea con el horror cósmico es en La casa infernal. La premisa es directa: una casa en Maine donde un millonario excéntrico murió en circunstancias grotescas, y un equipo de investigadores —un físico, una médium, un vidente— es contratado para pasar una semana dentro y demostrar la existencia de vida después de la muerte. La casa de Belasco no es una casa encantada al uso: es un ser vivo, una entidad con voluntad propia que no se limita a asustar. Belasco, su constructor, era un ocultista que invocó algo que se quedó y ahora la casa es la cáscara de esa presencia. No hay redención, no hay cierre. Hay supervivencia. Y la médium, Florence Tanner, acaba destruida no por un demonio, sino por su propia fe en que puede negociar con aquello. El final es de los más amargos que ha dado el género. Matheson entendió —como Lovecraft— que el horror verdadero no negocia.


2. El individuo contra el horror cósmico

Aquí la respuesta a la paradoja es radical: “Vale, el cosmos es indiferente, pero yo no lo soy. Mis amigos, mi familia, lo que amo, lo que odio, existe. Y por eso merece la pena luchar, aunque sea una batalla perdida”.

En esta corriente, el individuo importa. No siempre gana, pero actúa. Y a veces tiene una escopeta.

La incursión española: La piel fría

Antes de seguir con el resto, una parada obligatoria. Mi compañera Malosa tiene una incursión muy notable en el horror cósmico que sería injusto pasar por encima. El libro es La piel fría, del antropólogo catalán Albert Sánchez Piñol, publicado en 2002 y convertido en un éxito excepcional de venta y crítica. Es probablemente la obra de cosmic horror en castellano más reconocida internacionalmente. Le paso el micrófono a Malosa, que la reseñó en 2015:

> “En una isla perdida en medio del océano, dos hombres encerrados en un faro se defienden, noche tras noche, del asedio de unas extrañas criaturas submarinas. La aparente simpleza del argumento esconde una gran complejidad: el libro incluye continuas reflexiones sobre la condición humana, sobre la diferencia y el otro, y hay una clara crítica al antropocentrismo. Las referencias son evidentes: Solaris de Stanisław Lem en el inicio inquietante, El corazón de las tinieblas de Conrad en el planteamiento base, y por supuesto Lovecraft en la concepción de los monstruos. Es una novela claustrofóbica, con multitud de temas controvertidos, bastante original y cuya lectura engancha. Una recomendación en toda regla.” > > — Malosa

Os dejo el guiño que descubrí gracias a su reseña: la criatura submarina con la que el protagonista convive en el faro se llama Aneris, que leída al revés es Sirena. Y los de su especie son los citauca: acuatic al revés. Sánchez Piñol no escribe terror sin saber lo que hace: escribe antropología disfrazada de terror.

El horror pop combatible

El fin de los días es el ejemplo más limpio de esta corriente. A Nevill le llaman “el Stephen King inglés”, aunque yo no creo que la comparación sea acertada: es más de terror de aislamiento en lugares desconocidos que del terror cotidiano del que es experto King. El libro va de Kyle Freeman, un director de documentales contratado para investigar una secta apocalíptica llamada La Última Reunión. La ambientación es claustrofóbica como pocas, con monstruos que aparecen en cualquier lugar en la oscuridad y temen la luz. Consiguió que, leyéndolo a oscuras por la noche, yo no quisiera abrir la puerta del baño sin encender la luz antes. Eso es decir mucho.

Pero entonces llega la última parte y el libro cambia de género. Pasamos de estar acojonados frente a monstruos que solo se controlan con luz a pasar al ataque armado con una Glock y un buen puñado de granadas. Y ahí el libro pierde fuelle. No porque las escenas estén mal, sino porque el horror cósmico no admite escopetas. En cuanto cargas la recámara, lo que tienes delante deja de ser eso que te sobrepasa.

Horrorstör aborda el horror cósmico desde el lado más pop e irreverente. La premisa es brillante en su sencillez: una tienda de muebles idéntica a IKEA empieza a manifestar fenómenos paranormales. Los empleados, atrapados durante un turno de noche, descubren que la tienda fue construida sobre un portal a algo que no debería haber sido despertado. Hendrix escribe terror con una capa de comedia negra que funciona porque nunca pretende ser otra cosa. El libro está maquetado como un catálogo de IKEA, con ilustraciones de productos que van volviéndose más siniestros según avanzas. Sí, es más divertido que aterrador. Sí, el horror es combatible. Pero Hendrix lo sabe y juega con ello.

La sociedad por la preservación de los Kaiju va por una vía similar pero funciona mejor. Scalzi es uno de mis escritores preferidos desde La vieja guardia. La premisa: Jamie Gray es repartidor de comida durante el COVID y un día se encuentra con un conocido que trabaja en una organización que protege animales de otra dimensión. Esos animales son kaiju, criaturas colosales que viven en una realidad paralela y que son algo así como bombas nucleares con patas. El libro no se toma a sí mismo demasiado en serio. Los diálogos son chispeantes, hay juegos de palabras constantes. Scalzi nunca pretendió aterrorizarnos. Sabe que sus kaiju están a kilómetros de Cthulhu y juega con ello.

La rama afroamericana: Ring Shout y Sinners

Ring Shout. Nuestro cántico merece atención aparte dentro de esta corriente. La premisa es de un atrevimiento espectacular: 1915 en Macon, Georgia. Maryse, Chef y Sadie son tres descendientes de los primeros esclavos libertos, cazadoras de monstruos. ¿Qué cazan? A los Klu Klux, que no son hombres con sábanas: son humanos poseídos por espíritus que se alimentan de su odio. Y la invocación se hace a través de El Nacimiento de una Nación de Thomas Dixon Jr. y la película homónima de D. W. Griffith. Cine y literatura como rituales de invocación.

Aquí el individuo contra el horror cósmico adquiere una capa nueva: el monstruo se puede matar con espadas y pistolas, pero el odio racial que lo invoca no. Maryse y las suyas ganan batallas, pero la guerra no termina. Clark entiende que lo combatible y lo inconbatible coexisten.

Los Pecadores (Sinners), la película de Ryan Coogler estrenada en 2025, comparte ADN directo con Ring Shout. Vampiros, racismo del Sur profundo, blues de los años treinta. La conexión es evidente: ambas obras entienden que el horror, en territorio afroamericano, no se puede separar del trauma histórico y de la música como contramagia.

Stranger Things y la deriva mainstream

Stranger Things es el caso de manual de cosmic horror para audiencias masivas. El Mundo del Revés es esencialmente un Área X con estética ochentera. La serie introduce el cosmic horror a una audiencia masiva, pero lo hace dándole armas a los protagonistas: niños con poderes, escopetas, bates de béisbol con clavos. Es horror cósmico para el prime time. Visualmente funciona, pero cuando Once se carga monstruos con la mente, deja de ser cosmic horror.


3. El gobierno contra el horror cósmico

La tercera respuesta a la paradoja es la más ingeniosa: el individuo solo no puede, es cierto. Pero ¿y si creamos una organización? Si la amenaza es tan grande, ¿no debería ser el gobierno con sus ilimitados recursos el que se encargara de la amenaza?

El archivo de atrocidades es la mejor puerta de entrada a esta corriente. Stross es un escritor curioso: farmacéutico de formación, programador y autor de una columna sobre Linux. La Lavandería es una agencia británica paralela al MI6 dedicada a combatir lo oculto. Bob Howard, administrador de sistemas, descubre unas ecuaciones que permiten contactar con otras realidades. Lo reclutan. La mezcla es genial: mitos de Cthulhu, comedia de oficina y libro de espías. Bob Howard no es un héroe arrojado, es un tipo normal tirando a cobardica que es capaz de superar su terror para enfrentarse a horrores sin nombre. Un funcionario asustado con suficiente disciplina puede contener el apocalipsis durante un rato. Esa es la lectura más sana del legado lovecraftiano.

La división de Antimemética no existe es uno de los descubrimientos que más me han emocionado en años. Hughes está vinculado al universo de la Fundación SCP y ganó el Hugo Award al mejor Fan Writer en 2021. La premisa es genial: una división secreta dedicada a combatir amenazas que no solo son peligrosas, sino que además no pueden recordarse. Los antimemes son entidades que atacan la memoria humana, que borran su propia existencia de tu mente. ¿Cómo luchas contra algo que olvidas en el mismo instante en que dejas de mirarlo? La impotencia ya no es física, es cognitiva. Marie Quinn, la protagonista, es la todopoderosa líder que protege el mundo y a la vez una mujer que solo quiere tener una vida normal. Hacía mucho que no leía un libro tan adictivo. Si os gusta la Fundación SCP o los Expedientes X, esto es de lectura obligatoria.

La Torre cierra el bloque. Autor australiano con un máster en historia medieval que trabajó en la Oficina de Seguridad del Transporte Australiana. Myfanwy Thomas despierta en un parque de Londres rodeada de cadáveres, sin memoria, con una carta en el bolsillo que empieza así: “El cuerpo que estás usando fue mío”. Es la agente Torre de The Checquy: el servicio secreto sobrenatural de Su Majestad. Los Men in Black ingleses.

El humor inglés finísimo (mérito de un australiano) y la mezcla de oficina secreta con explosiones de lo fantástico son lo mejor del libro. Myfanwy no es una guerrera. Es una persona con miedo, con poderes peculiares pero limitados, navegando una conspiración que ni siquiera entiende. Lo único malo: 600 páginas, y la parte media se hace larga. Pero el resto es de quitarse el sombrero.


4. Combatir el horror con sus propias reglas

La cuarta respuesta es la más sofisticada: no se combate al horror con ciencia, pistolas ni ministerios. Se aprende su lógica, se aceptan sus reglas y se negocia. O se intenta. A veces funciona. A veces destruye.

Lo que une a los autores de esta corriente es la otredad: entidades con sus propios fines y reglas, ante las cuales los mortales somos vulnerables. Solo siguiendo sus reglas se las puede aplacar. No las entiendes del todo, pero las aceptas. O mueres.

Clive Barker: el cuerpo como portal

Hellraiser es la pieza fundacional de esta corriente. Barker construyó un universo donde los demonios no vienen del infierno sino de una dimensión paralela, y la puerta de entrada es el deseo humano. La Configuración del Lamento no es un puzzle: es una negociación. Los Cenobitas no son ángeles caídos, son exploradores de los límites de la experiencia sensorial. Pinhead no quiere tu alma: quiere experimentar contigo. Ese desinterés por la moral humana es lovecraftiano puro.

Donde Barker se distancia de Lovecraft es en su afirmación del cuerpo. Lovecraft sentía repugnancia por lo físico; Barker lo abraza. Los cuerpos se abren, se transforman, se convierten en paisajes. El laberinto de los Cenobitas es una realidad paralela hecha de carne y ganchos. Lovecraft escribía el horror de lo que no se puede ver; Barker escribe el horror de lo que se ve demasiado bien. Pero en ambos casos hay que aprender las reglas.

Guillermo del Toro: lo antiguo que no es bueno ni malo

Nocturna plantea una invasión vampírica biológica: un parásito antiguo que viene de algún lugar remoto del universo. Los vampiros no son románticos ni seductores. Son hormigas en un hormiguero cósmico.

En Trollhunters (con Daniel Kraus), los trolls son una especie antigua y territorial. Gumm-Gumm, Gunmar, el Rey de la Oscuridad: nombres del Necronomicón. Del Toro entiende que lo monstruoso no es malo por naturaleza, sino porque su escala e intereses son ajenos.

Y en El laberinto del fauno, Ofelia no combate al fauno. Acepta sus pruebas. Sigue sus reglas. El horror no se mata, se negocia. Y el precio puede ser demasiado alto.

Premee Mohamed: el bosque como entidad

El carnicero del bosque es algo distinto y por eso me parece tan valioso. Veris Thorn, mediana edad, sin habilidades especiales, recibe la orden de entrar a un bosque maldito —Elmever, La Olmeda— a rescatar a sus hijos. Sus únicas armas son objetos que parecen cualquier cosa menos mágicos: un cubo de carbón, una castaña, una figurita de jabalí.

La autora sugiere sin enseñar. El primer niño que Veris “salvó” no salió indemne, pero no te lo cuenta. Hay algo siniestro bajo una capucha hecha jirones, pero no te lo cuenta. Tu imaginación crea los monstruos. Y cuando empiezan a revelarse las verdades, igual hubieras preferido no saberlo. Recuerda a El laberinto del fauno: seres mitad carne mitad cosa muerta, algunos buenos, otros malvados, todos con sus propias reglas.

La conexión entre Mohamed y Del Toro es directa. Los dos entienden que el horror cósmico puede tener rostro de cuento de hadas. Lo antiguo, lo que vive en los bosques, no es bueno ni malo. Es otra cosa. Y si entras en su territorio, juegas con sus reglas.


5. Buena idea, ejecución irregular

Y luego están los casos difíciles. Aquellos donde el autor entiende la ambición, intuye la grandeza, pero la narración no la sostiene. Ni el individuo puede, ni el gobierno, ni las reglas del otro bando. Y encima el libro se pierde.

Aniquilación — Jeff VanderMeer

Ya reseñé Aniquilación en su momento y fui claro. VanderMeer ha sido editor de Weird Tales y ha ganado dos World Fantasy Awards. La premisa es un caramelo: el Área X, una zona delimitada por una Frontera misteriosa; cuatro mujeres entrando bajo hipnosis; una torre enterrada con palabras escritas en hongos.

Si la sinopsis suena a Lovecraft mezclado con Lost, es porque así se vendió. Fui víctima del hype. La novela ocurre dentro de la cabeza de la Bióloga, con digresiones hacia su infancia que aburren hasta a las ovejas. Llega un punto en que parece que el personaje se va a despertar cantando en una celda de paredes blanditas. El mayor pecado de un libro es resultar aburrido. La ambientación es genial, la ejecución no está a la altura. Me pareció malo también pero tiene una legión de seguidores más por la película (con la que tiene poco en común) que por el libro en si.

El quinto día — Frank Schätzing

Aquí tengo que confesar algo: Malosa y yo no estamos de acuerdo. Ella reseñó El quinto día en 2011 y lo despachó así:

> “Es una especie de panfleto ecológico sobre la importancia de los ecosistemas marinos. La sensación que me produjo de forma continua es que en la siguiente página iba a pasar algo super interesante, y así llegué a la página 1.000 y seguía sin pasar nada trascendente. Cuando por fin pasa algo, ya estás tan harto que te da igual.”

Su veredicto fue contundente: malo.

Yo lo leí en 2024 y mi opinión es distinta. Los Yrr son una idea bellísima: una especie inteligente en las profundidades, anterior a la humanidad, que decide responder. Usa gusanos, ballenas y cangrejos como armas biológicas. Eso es cosmic horror del bueno. Pero la novela se pierde en sí misma. Demasiadas páginas, demasiadas subtramas. El cosmic horror necesita prosa quirúrgica, y Schätzing usa una maza.


La paradoja del cosmic horror moderno

Y aquí cierro. El género lleva un siglo en crisis con su propio concepto fundacional. Lovecraft inventó una idea radical: el horror absoluto es aquel ante el que no se puede hacer nada. Pero contar historias requiere acción, personajes que decidan, que actúen.

Cada autor que se acerca al cosmic horror tiene que decidir cuánto está dispuesto a banalizar la idea original para que el libro funcione narrativamente. Las cinco corrientes son cinco respuestas a esa misma pregunta:

  • Los herederos directos abrazan el pulp y la nostalgia. No resuelven la paradoja, la usan como decorado.
  • El individuo contra el horror dice: “sé que soy pequeño, pero peleo”. A veces funciona, a veces se diluye.
  • El gobierno contra el horror dice: “solo no puedo, pero organizados aguantamos el tipo”. La respuesta más pragmática.
  • Combatirlo con sus reglas dice: “no lo venzo, lo entiendo. Y negocio”. La respuesta más sabia y más aterradora.
  • Buena idea, ejecución irregular dice: “lo intento, pero la ambición me supera”. Y al menos lo intentaron.

Mi recomendación, dicha sin paliativos: si solo podéis leer dos libros de los que aquí cito, id directos a La división de Antimemética no existe y La Torre. Si tenéis tiempo, sumadle El carnicero del bosque y Ring Shout. Lo demás, según vuestro grado de tolerancia al pulp y al humor friki.

Y si nunca habéis leído a Lovecraft… pues no sé muy bien qué hacéis aquí. Id a empezar por Los Mitos de Cthulhu y volved cuando hayáis comprendido que no sois más que una mota de polvo en el universo. Os espero.

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6 novelas de ciencia ficción y fantasía con humor friki para disfrutar este verano

Post especial by Bitterblink

Hay un prejuicio tonto que arrastra el género desde siempre: que si un libro te hace reír, entonces es menor, ligero, prescindible. Y es justo al revés. Hacer comedia de calidad dentro de la ciencia ficción y la fantasía es dificilísimo, porque el chiste tiene que convivir con el worldbuilding, los personajes y, en los mejores casos, con una idea de fondo que te deje pensando cuando ya has parado de reír. Estas seis novelas lo consiguen. Las he reseñado todas en el blog, y van de la carcajada bestia al humor más elegante, pero comparten algo: debajo de la broma hay sustancia. Lecturas perfectas para desconectar sin que se te apague el cerebro del todo.

1. Carl el Mazmorrero – Matt Dinniman

Empezamos por lo más gamberro. Una invasión alienígena convierte la Tierra en el plató de un sádico reality show intergaláctico, y Carl —veterano de la Guardia Costera— junto a la Princesa Donut —la gata de su ex— tienen que sobrevivir mazmorra abajo mientras toda la galaxia los observa. Dinniman mezcla humor negro, mecánicas de videojuego (es LitRPG puro) y una crítica feroz al entretenimiento moderno y a la deshumanización. Lo definí en su día como la versión adulta y humorística de Ready Player One: un trago de whisky barato frente a un vaso de horchata de la mejor calidad. Es brutal, adictiva y no se parece a nada. Eso sí, el humor es bestia y la cosa se pone sangrienta: no es para almas demasiado sensibles.

👉 Lee mi reseña completa de Carl el Mazmorrero

2. La Sociedad por la Preservación de los Kaiju – John Scalzi

Jamie Gray, repartidor de comida durante la pandemia, acepta un curro en una supuesta «organización de protección animal» que resulta dedicarse a unos kaiju gigantescos que habitan en una dimensión paralela. Lo mejor del libro son los diálogos: chispeantes, irónicos, soltados por personajes que bromean el 100% del día incluso en los momentos más tensos. Scalzi, amante confeso de la cultura popular, construye un mundo con unas cualidades fílmicas buenísimas (yo me moría por ver la película). Una autoconclusiva de lo más agradable en una época en la que la industria solo te alimenta a base de trilogías. La devoré en una tarde.

👉 Lee mi reseña completa de La Sociedad por la Preservación de los Kaiju

3. Redshirts – John Scalzi

Y ya que estamos con Scalzi, su novela más explícitamente cómica, ganadora del Hugo en 2013. La premisa es una genialidad para cualquiera que haya visto alguna vez una serie de ciencia ficción: ¿qué pasaría si los tripulantes de relleno de una nave —esos que siempre mueren en la misión, los «camisetas rojas» de Star Trek— se dieran cuenta de que son carne de cañón narrativa y decidieran rebelarse? Andy Dahl llega a la astronave Intrépido y enseguida nota que algo va rarísimo. Es una bofetada divertidísima a los espectadores complacientes y, de paso, a los malos guionistas. Su humor es más «elegante» que el de Carl: menos vísceras, más inteligencia. Y cierra cada trama que abre, que tiene mérito.

👉 Lee mi reseña completa de Redshirts

4. Villano en Prácticas – John Scalzi

El Scalzi más reciente y más afilado en lo social. Charlie Fitzer, un profesor suplente con problemas de dinero, hereda de un tío excéntrico todo un imperio que resulta ser un negocio de villanismo: isla volcánica secreta, gatas espía hiperinteligentes, delfines sindicalizados en plena disputa laboral y una organización de supervillanos que funciona como una startup más. Es una sátira anticapitalista con momentos brillantes (esa joya de «somos menos malvados que Spotify, al menos nosotros permitimos ganarse la vida a quienes trabajan para nosotros»). Soy sincero: arranca mejor de lo que termina y el protagonista es demasiado pasivo para mi gusto, pero como divertimento veraniego cumple de sobra.

👉 (Reseña próximamente — añadir enlace al publicar)

5. El café de las leyendas – Travis Baldree

Cambio de tercio hacia algo mucho más amable. Esto es Cozy Fantasy, el subgénero de moda: fantasía reconfortante, de bajas apuestas, hecha para abrazarte. Una orca guerrera, harta de aventuras y matanzas, decide retirarse y montar una cafetería en una ciudad que ni siquiera sabe lo que es el café. Y ya está. Esa es la trama. No hay villano que destruya el mundo ni profecía que cumplir, solo el placer de ver a alguien construir algo bonito con sus manos. Fue finalista de los Goodreads Choice 2022 y nominada a los Nebula y Hugo en 2023. Suelo decir como crítica que «no pasa nada» en un libro, pero aquí esa es precisamente la gracia. Si vienes quemado de tanta épica sangrienta, este es tu antídoto: humor suave, calidez y rollitos de canela recién horneados.

👉 Lee mi reseña completa de El café de las leyendas

6. Cómo convertirse en el Señor Oscuro y morir en el intento – Django Wexler

Cerramos con fantasía cómica y muy gamberra. Davi lleva 237 vidas atrapada en un bucle temporal: cada vez intenta ser la heroína que derrota al Señor Oscuro, y cada vez acaba torturada o muerta. Hasta que, harta, toma la decisión más lógica del mundo: si no puede vencer al Señor Oscuro, se convertirá ella misma en Señor Oscuro. Wexler tira de humor descarado y autoconsciente, con una protagonista cínica que conoce todas las reglas del juego. Aviso a navegantes: el personaje al principio solo piensa en sexo y hay chistes muy bestias sobre muertes; no es para todos los públicos. Pero debajo del cinismo asoma algo más, un personaje dañado que solo busca no acabar como siempre. Ahí es donde el libro deja de ser un entretenimiento descerebrado.

👉 Lee mi reseña completa de Cómo convertirse en el Señor Oscuro

¿Y tú de qué palo friki eres?

Porque al final estos libros funcionan mejor según tus filias, así que elige por fandom:

  • Si te sabes los rangos de la Flota Estelar y has discutido alguna vez si Picard es mejor que Kirk: Redshirts es tu libro. Es el homenaje (y la puñalada cariñosa) definitivo a Star Trek y a todos esos pobres tripulantes de uniforme rojo que palmaban en el minuto tres.
  • Si tu adolescencia fue de dados de veinte caras, hojas de personaje y mazmorras generadas al azar: Carl el Mazmorrero te va a hacer muy feliz. Es LitRPG en estado puro, con barras de vida, loot y jefes finales, pero con mala leche.
  • Si lo tuyo es la fantasía clásica pero ya estás un poco harto de profecías y elegidos: Cómo convertirse en el Señor Oscuro le da la vuelta al tópico con una protagonista que se sabe todas las reglas del juego de rol y decide hacer trampas.
  • Si te criaste con las pelis de Godzilla, los kaiju y el cine de monstruos gigantes de sobremesa: La Sociedad por la Preservación de los Kaiju es tu parque temático particular.
  • Si eres más de sátira, mala uva y reírte del mundo tech y los billonarios: Villano en Prácticas te va a sacar más de una sonrisa cómplice (con delfines sindicalistas incluidos).
  • Y si simplemente estás quemado de tanto friki intenso y solo quieres un café, una manta y que no te griten: El café de las leyendas. A veces el mayor acto de rebeldía es montar una cafetería y que no pase absolutamente nada.

¿Buscas aventura espacial pura en lugar de risas? Pásate también por mi otra guía de novelas y sagas espaciales para el verano (añadir enlace al artículo de espacio), que es otro viaje completamente distinto.

Feliz verano y felices (y frikis) lecturas.

Firmado Bitterblink

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Crepúsculo y el romance vampírico juvenil: guía de la saga de Stephenie Meyer

Post Especial By Malosa

Stephenie Meyer (Connecticut, 1973) es una escritora estadounidense que revolucionó la literatura juvenil con la saga Crepúsculo. Lo que comenzó en 2005 como la historia de amor entre una adolescente y un vampiro terminó convirtiéndose en uno de los mayores fenómenos editoriales del siglo XXI. Sus novelas han vendido más de 160 millones de ejemplares en todo el mundo, se han traducido a 37 idiomas y dieron lugar a una franquicia cinematográfica que recaudó más de 3.300 millones de dólares en taquilla. Además, Meyer fue la autora más vendida de Estados Unidos en 2008 y 2009, llegando a colocar simultáneamente los cuatro primeros puestos de la lista anual de superventas de USA Today, un hito sin precedentes.

Vale, ya sé lo que estáis pensando. Pero antes de que pongáis los ojos en blanco, dejadme decir una cosa: la saga Crepúsculo no es la obra maestra literaria del siglo, ni falta que le hace. Es una historia de amor y vampiros entretenida, mejora conforme avanza (mucho, de hecho) y por más que se haya convertido en el saco de boxeo favorito de internet, sigue enganchando a quien le da una oportunidad sin prejuicios. Aquí tenéis mi repaso libro a libro, con la sinceridad de siempre: lo que funciona, lo que no, y por qué el cuarto tomo me sorprendió más que ningún otro.

Crepúsculo

Y así el lobo se enamoró de la oveja. Bella se muda con su padre a Forks, un pueblucho lluvioso de Washington, y allí conoce a Edward, un compañero de instituto tan guapo como misterioso que resulta ser vampiro. Es un libro ñoño, sí. MUY ñoño, con diálogos que rezuman azúcar hasta el peligro de hiperglucemia, y con un  concepto del vampiro diametralmente opuesto al utilizo por maestros del género como Bram Stoker. Pero tampoco es tan malo como lo pinta la gente: es una saga distinta, mezclar vampirismo con el despertar adolescente es una asociación curiosa, y se lee sola. Eso sí, dudo mucho que le pueda gustar a un hombre heterosexual, así que chicos, mejor evitadlo.

Luna nueva

El más flojo de los cuatro para mi gusto. Edward abandona a Bella para protegerla y ella cae en una depresión de cuatro meses que, como está tan bien conseguida, consigue aburrir tanto como deprime a la propia protagonista. La parte central se hace lenta y Bella (que ya me cae regular desde el principio), se lleva casi todo el protagonismo, lo cual no ayuda. Lo que sí salva el libro es la aparición de Jacob, que para mí es sin duda el mejor personaje de toda la saga, y el viaje final a Volterra para conocer a los Volturis, los únicos vampiros «de verdad» que aparecen en todo el relato.

Eclipse

El más folletinesco de los cuatro, centrado en el triángulo amoroso entre Bella, Edward y Jacob. Bella se pasa el libro entero decidiendo entre los dos sin aportar gran cosa más allá de esto, aunque se agradece conocer algo más del pasado de Rosalie y de la mitología licántropa (la imprimación, que será clave en el último libro). Lo mejor, con diferencia, es el capítulo final narrado desde la perspectiva de Jacob: mucho más irónico y divertido que la Bella de siempre. Libro de trámite, necesario para llegar al último tomo, pero no mucho más.

Amanecer

Y aquí está la sorpresa de la saga. No soy nada fan incondicional de Crepúsculo y los tres primeros libros me parecieron entretenidos sin más, pero este cuarto tomo me encantó. Mezcla muy bien fantasía, acción, romance y, cosa rara en esta saga, humor. La mitad del libro está narrada desde la perspectiva de Jacob, que sigue siendo lo mejor de todo esto con sus comentarios mordaces hacia los «chupasangres», y la transformación de Bella en vampira por fin le da al personaje una fuerza que le sienta bien. Además, aparecen un montón de vampiros nuevos además de los Volturis (Cayo, Marco y Aro), aportando ese punto de maldad que la saga necesitaba. Sigue siendo un cuento de hadas edulcorado con príncipe azul incluido, pero es, con diferencia, el mejor de los cuatro.

La segunda vida de Bree Tanner

Un spin-off curioso y poco conocido, protagonizado por Bree Tanner, la neófita del ejército de Victoria que aparece brevemente al final de Eclipse antes de ser decapitada por los Volturis. Nació casi por casualidad, como un relato corto que Meyer fue ampliando. Es la manera perfecta de rascar un poco más de universo Crepúsculo sin necesidad de otro tocho de 600 páginas.

Un par de extras de Meyer, fuera de la saga principal

Si Crepúsculo os ha dejado con ganas de más Stephenie Meyer, en el blog hay dos títulos más suyos que se salen de Forks:

La huésped, su incursión en la ciencia ficción romántica sobre un mundo invadido por almas alienígenas que ocupan cuerpos humanos. Lo mejor: la mezcla de ciencia ficción y novela romántica y lo encantador que resulta el personaje de Ian. Lo peor: que no es ciencia ficción al uso y que hay algún punto de la premisa que no acaba de sostenerse del todo. Me gustó incluso más que la propia saga Crepúsculo, y eso que la leí dos veces.

[Bitterblink]: Para mí, La huésped es la mejor novela de Stephenie Meyer. Me parece que el romance es más real que el de Crepúsculo y con menos sombra de pedofilia o grooming chungo. El setting me encanta, es original y si bien no es muy creíble consigue que suspendas la credibilidad y te lo tragues. Incluso la película de dudosa calidad me pareció muy buena. Esta novela la habré leído 3 veces. Literariamente pobre pero consigue que eche una lagrimita al terminarla, seré un sentimental. Siempre lamentaré que no se convirtiera en una trilogía como iba a ser en origen.

Y esta vez cedo la palabra a Bitterblink, que se encargó de reseñar el otro título:

La Química: la primera incursión de Meyer en el thriller sin vampiros, hombres lobo, ni alienígenas de por medio, protagonizada por una doctora torturadora que lleva cuatro años huyendo de una organización secreta que ya ha intentado matarla varias veces. Funciona mejor de lo que cabría esperar, sobre todo porque no complica el polígono amoroso como en sus obras anteriores. — Bitterblink

¿Merece la pena leer a Meyer?

Si buscáis alta literatura, no es vuestro sitio. Pero si os apetece una saga entretenida, con Jacob como su mejor baza y un cuarto libro que sorprende de verdad, dadle una oportunidad sin el prejuicio de internet colgado al cuello. Bitterblink afirma que paséis de vampiros que brillan al sol y elijáis La huesped. Eso sí: es una recomendación pensada sobre todo para mujeres jóvenes o abiertas al romance más almibarado. El resto, avisados quedáis.

Malosa

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Cómo leer a Jo Nesbo: la guía definitiva de Harry Hole para no perderte (y saber cuáles evitar)

Post Especial By Malosa

Trece novelas lleva ya Jo Nesbo   alrededor del mismo personaje: el comisario Harry Hole. Alcohólico, arisco, macarra, solitario, incapaz de mantener una relación sentimental que dure dos telediarios pero con un código ético propio que cumple a rajatabla. Uno de los mejores personajes que nos ha dado la novela negra, sin discusión. Yo me declaré Jonesboadicta hace años y aquí sigo, libro tras libro, sin cansarme de él.

Pero seamos honestos: trece novelas pero no todas están al mismo nivel. Las hay redondas, magistrales, de esas que cierras y abres directamente la siguiente. Y las hay flojas, descafeinadas, que te hacen preguntarte: «Nesbo, ¿qué te ha pasado?». Así que he hecho esta guía para que sepas por dónde empezar, qué no puedes perderte y qué es lo que más flojea de la saga.

Una cosa antes de entrar en materia. Con Nesbo es mejor leer en orden…y atentamente. El escribe y tú, si eres espabilado, le sigues. No te facilita nada, te exige atención plena desde la página 1. Así que, ojos abiertos y empieza por el principio. O al menos por el tercero, Petirrojo, el inicio de la trilogía de Oslo.

Las imprescindibles, por las que vale la pena engancharse

El redentor (Harry Hole 6)

Si tengo que quedarme con una, es esta. Para mí es la mejor de toda la saga y un imprescindible del género, sin más. Un argumento complejo e inteligente en el que el autor une al final todas las pistas y todos los cabos sueltos que ha ido dejando, sin magia y sin sacar nada de la manga. Pero es que además aquí el crimen no es lo único importante: Nesbo nos regala diálogos impecables, relaciones complejísimas entre personajes y un montón de cuestiones morales sobre la culpa, la responsabilidad y la ética de la justicia humana. Nesbo es implacable: habrá muertes inesperadas, sucesos que te dejarán sin habla y situaciones de nudo en el estómago. No le encuentro un solo pero. Una novela redonda de los pies a la cabeza.

Las muy buenas, calidad asegurada

La estrella del diablo (Harry Hole 5)

Cierre de la trilogía de Oslo y la entrega donde encontrarás más Harry Hole que nunca: conocerás a fondo a este gigante alcoholizado, capaz de una tenacidad envidiable en lo profesional y de un desastre absoluto en lo personal. Como novedad, el autor introduce por primera vez la figura del asesino en serie, con todo el punto criminológico y de perfilado que a mí me chifla. Es el libro más americanizado de los que había leído hasta entonces, pero el toque yanki no me molestó nada. Ritmo frenético, el noruego no te da respiro y, como siempre, un desenlace impecable sin trampas. Aquí me confirmé como Jonesboadicta.

El muñeco de nieve (Harry Hole 7)

Personajes carismáticos, argumento complejo y perfectamente entretejido, suspense a raudales. Aparece Katrine, una especie de Hole en versión femenina que comparte con él diálogos trascendentes sobre la vida, el trabajo y la muerte. Vuelve la fórmula del asesino en serie, con ese punto cinematográfico y una escena final adrenalítica que parece pedir a gritos una adaptación de Hollywood. El único pero: es el más predecible hasta la fecha, y por momentos Nesbo enreda la trama en exceso, con tantos giros y falsos culpables que casi se pasa de vueltas. Aun así, sigue muy alto el listón tras El redentor.

Policía (Harry Hole 10)

Después del bajón del predecesor (luego comento), esta entrega recupera el tirón de la serie: suspense, complejidad, psicología de personajes, acción y un desenlace adrenalítico. Un asesino patrulla Oslo matando agentes de policía en los mismos lugares de crímenes que ellos no resolvieron. Se descubre una nueva faceta oscura de Harry y la acción va a raudales: persecuciones, muertes en abundancia, corrupción política. Aviso a navegantes: Nesbo se parece a R. R. Martin en que no duda en matar a sus personajes. Tiene cierta previsibilidad con el asesino y alguna caída de ritmo en el segundo tercio, pero está a la altura de las buenas de la serie. La cerré y abrí la siguiente del tirón.

Cuchillo (Harry Hole 12)

Probablemente a la altura de los mejores de la serie. Arranca con el asesinato de un personaje muy importante (te lo cuentan hasta en la contraportada, así que pocas sorpresas ahí) y entrecruza esa trama con las andanzas del violador Svein Finne, recién salido de la cárcel. Es la entrega menos explícita y morbosa en cuanto al crimen: aquí el cómo importa poco y cobran fuerza el quién y el porqué. Es la novela de mayor carga psicológica de toda la saga, la que más hace caer a Hole a los infiernos, con un dolor tan palpable que el lector lo siente. Venganza, traición y redención como engranaje. Y un final impredecible y a la vez totalmente lógico. Mención especial para Alejandra, que me cae mucho mejor que la sosaina de Rakel.

Las buenas, disfrutables con matices

El murciélago (Harry Hole 1)

La ópera prima, y se nota que es la primera. Lo más curioso es el emplazamiento: Australia, Sídney, una atmósfera totalmente distinta al resto de la saga, con las leyendas y costumbres de los aborígenes como gran acierto. Es la novela donde descubrimos la vulnerabilidad de Harry, una faceta que no volverá a mostrar tan abiertamente, y el pasado que aquí conocemos sirve para entender muchísimo del personaje. ¿El pero? Si has leído las demás, notas que falta profundidad en el argumento y en la resolución del caso, y se echan en falta los diálogos magistrales y las reflexiones morales que vendrán después. Un libro correctísimo que promete mucho. Y Nesbo cumple sus promesas, con creces.

Némesis (Harry Hole 4)

El segundo de la trilogía de Oslo y un salto claro respecto a Petirrojo. Aquí desaparece la confusión: hay dos tramas paralelas, pero la acción engancha casi desde el principio. Es una historia sobre la venganza y el castigo, con esas pasiones humanas que mueven casi todos los crímenes de Nesbo. Aparece Beate Lønn, la tímida policía capaz de recordar todos los rostros que ha visto en su vida, que llenará un poco el hueco de Ellen. Y el final es fantástico: el autor retuerce el desenlace una y otra vez para hacerte dudar, sin magia ni trucos de última hora. Jo Nesbo es adictivo: cuando empiezas con él, no puedes parar.

La sed (Harry Hole 11)

Entretenida, no compleja de seguir y con los habituales giros de guion. Una abogada aparece asesinada con el cuello desgarrado por una dentadura de hierro y falta sangre de la víctima: el asesino se la ha bebido. Harry vuelve a caer en los infiernos, enfrentado al alcohol y a su propia personalidad perturbada, y el autor sigue sacándole nuevas aristas a un personaje sobre el que ya ha escrito muchísimo. Me gusta el doble sentido del título (la sed de alcohol de Harry y la sed de sangre del asesino). Lo que menos: el tema del vampirismo, que lo veo ya muy visto, y ese carácter hollywoodense de la puesta en escena. Pero esta vez me equivoqué de pleno con el asesino, así que bravo por Nesbo.

Eclipse (Harry Hole 13)

La última entrega hasta la fecha. Empieza en Los Ángeles pero a las pocas páginas Harry vuelve a Oslo y recupera a un montón de personajes conocidos, lo que facilita la lectura aunque suene a libro ya visto. Lo mejor: recupera los asesinatos truculentos y la figura del asesino en serie tras una entrega previa más descafeinada, y tanto el modus operandi como el final inesperado me gustaron mucho. Alejandra vuelve a caerme bien y gana protagonismo. Lo que no me convenció: el inicio cogido por los pelos con el personaje de Lucille, demasiados falsos culpables y, sobre todo, una resolución enredada y mal explicada. Hay una parte que tuve que releer tres veces. Aun así, novela negra de alta calidad. Y ya empiezo a necesitar que esta saga acabe: el único final posible pasa por el final de Hole.

Las que solo leerás si eres fan de verdad

Petirrojo (Harry Hole 3)

El primero traducido al español y el más flojo de la trilogía de Oslo. No me entusiasmó: me pareció complicada de seguir, de narices. Nesbo no facilita nada (él escribe y tú, si eres espabilado, le sigues), y aquí lo lleva al extremo con saltos temporales, líneas argumentales que no conectas hasta media novela y una retahíla de nombres noruegos imposibles de recordar. El resultado es una novela compleja y confusa. Pero no mala: tiene un desenlace sólido y original, y ese personaje de Harry que, sin ser guapo ni gracioso ni carismático, simplemente te cae bien. De forma aislada no lo recomiendo, pero es necesario para entender el resto. Consejo: atento desde la página 1, y si puedes hazte una lista con los personajes.

El leopardo (Harry Hole 8)

La primera vez que un libro de Nesbo me llegó a aburrir. Tiene cosas buenas (nuevos y exóticos escenarios como Hong Kong y el Congo, personajes que ganan protagonismo como el padre de Harry, las habituales discusiones de calado moral), pero se hace largo y aburrido en su parte central, el planteamiento del caso es difícil de entender y se aprecia cierto agotamiento en la imaginación del autor: las vueltas de tuerca son más forzadas, el misterio más previsible. Encima fuerza la inclusión de elementos ganadores de novelas anteriores con calzador. Si eres fan de Hole, tienes que leerlo. Pero es probable que te decepcione un poco. Por cierto, ¿alguien me explica por qué se titula El leopardo?

Fantasma (Harry Hole 9)

El que menos me ha gustado de toda la saga, con bastante diferencia. La trama gira en torno al tráfico de drogas y una nueva droga llamada violín, con una crítica al consumo y a la permisividad legal, pero el resultado es una trama descafeinada, sin un ápice de suspense y basada en repeticiones. Personajes apenas descritos, fácilmente confundibles, sin ninguna profundidad, que incluso desaparecen sin que el autor cierre sus subtramas. Eso no había pasado nunca de forma tan evidente. Se salvan dos cosas: Harry, que siempre gusta, y el desenlace abierto y osado del final. Pasable, y bien pasable. ¿Nesbo, demasiadas presiones editoriales? Porque sabes hacerlo muchísimo mejor.

Entonces, ¿por dónde empiezo?

Si quieres ir a lo seguro, empieza por El murciélago y lee en orden hasta engancharte. Si lo que buscas es la cumbre de la saga, sabes que tu recompensa está en El redentor. Y si en algún momento te topas con Fantasma o El leopardo y se te cae un poco el ánimo, aguanta: son los baches de una saga por lo demás sobresaliente. Porque al final, da igual el caso, da igual el asesino. Lo que engancha es Harry Hole. Y de eso, Nesbo no defrauda.

Malosa

 

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