Post Especial By Malosa
Stephenie Meyer (Connecticut, 1973) es una escritora estadounidense que revolucionó la literatura juvenil con la saga Crepúsculo. Lo que comenzó en 2005 como la historia de amor entre una adolescente y un vampiro terminó convirtiéndose en uno de los mayores fenómenos editoriales del siglo XXI. Sus novelas han vendido más de 160 millones de ejemplares en todo el mundo, se han traducido a 37 idiomas y dieron lugar a una franquicia cinematográfica que recaudó más de 3.300 millones de dólares en taquilla. Además, Meyer fue la autora más vendida de Estados Unidos en 2008 y 2009, llegando a colocar simultáneamente los cuatro primeros puestos de la lista anual de superventas de USA Today, un hito sin precedentes.
Vale, ya sé lo que estáis pensando. Pero antes de que pongáis los ojos en blanco, dejadme decir una cosa: la saga Crepúsculo no es la obra maestra literaria del siglo, ni falta que le hace. Es una historia de amor y vampiros entretenida, mejora conforme avanza (mucho, de hecho) y por más que se haya convertido en el saco de boxeo favorito de internet, sigue enganchando a quien le da una oportunidad sin prejuicios. Aquí tenéis mi repaso libro a libro, con la sinceridad de siempre: lo que funciona, lo que no, y por qué el cuarto tomo me sorprendió más que ningún otro.
Crepúsculo
Y así el lobo se enamoró de la oveja. Bella se muda con su padre a Forks, un pueblucho lluvioso de Washington, y allí conoce a Edward, un compañero de instituto tan guapo como misterioso que resulta ser vampiro. Es un libro ñoño, sí. MUY ñoño, con diálogos que rezuman azúcar hasta el peligro de hiperglucemia, y con un concepto del vampiro diametralmente opuesto al utilizo por maestros del género como Bram Stoker. Pero tampoco es tan malo como lo pinta la gente: es una saga distinta, mezclar vampirismo con el despertar adolescente es una asociación curiosa, y se lee sola. Eso sí, dudo mucho que le pueda gustar a un hombre heterosexual, así que chicos, mejor evitadlo.
Luna nueva
El más flojo de los cuatro para mi gusto. Edward abandona a Bella para protegerla y ella cae en una depresión de cuatro meses que, como está tan bien conseguida, consigue aburrir tanto como deprime a la propia protagonista. La parte central se hace lenta y Bella (que ya me cae regular desde el principio), se lleva casi todo el protagonismo, lo cual no ayuda. Lo que sí salva el libro es la aparición de Jacob, que para mí es sin duda el mejor personaje de toda la saga, y el viaje final a Volterra para conocer a los Volturis, los únicos vampiros «de verdad» que aparecen en todo el relato.
Eclipse
El más folletinesco de los cuatro, centrado en el triángulo amoroso entre Bella, Edward y Jacob. Bella se pasa el libro entero decidiendo entre los dos sin aportar gran cosa más allá de esto, aunque se agradece conocer algo más del pasado de Rosalie y de la mitología licántropa (la imprimación, que será clave en el último libro). Lo mejor, con diferencia, es el capítulo final narrado desde la perspectiva de Jacob: mucho más irónico y divertido que la Bella de siempre. Libro de trámite, necesario para llegar al último tomo, pero no mucho más.
Amanecer
Y aquí está la sorpresa de la saga. No soy nada fan incondicional de Crepúsculo y los tres primeros libros me parecieron entretenidos sin más, pero este cuarto tomo me encantó. Mezcla muy bien fantasía, acción, romance y, cosa rara en esta saga, humor. La mitad del libro está narrada desde la perspectiva de Jacob, que sigue siendo lo mejor de todo esto con sus comentarios mordaces hacia los «chupasangres», y la transformación de Bella en vampira por fin le da al personaje una fuerza que le sienta bien. Además, aparecen un montón de vampiros nuevos además de los Volturis (Cayo, Marco y Aro), aportando ese punto de maldad que la saga necesitaba. Sigue siendo un cuento de hadas edulcorado con príncipe azul incluido, pero es, con diferencia, el mejor de los cuatro.
La segunda vida de Bree Tanner
Un spin-off curioso y poco conocido, protagonizado por Bree Tanner, la neófita del ejército de Victoria que aparece brevemente al final de Eclipse antes de ser decapitada por los Volturis. Nació casi por casualidad, como un relato corto que Meyer fue ampliando. Es la manera perfecta de rascar un poco más de universo Crepúsculo sin necesidad de otro tocho de 600 páginas.
Un par de extras de Meyer, fuera de la saga principal
Si Crepúsculo os ha dejado con ganas de más Stephenie Meyer, en el blog hay dos títulos más suyos que se salen de Forks:
La huésped, su incursión en la ciencia ficción romántica sobre un mundo invadido por almas alienígenas que ocupan cuerpos humanos. Lo mejor: la mezcla de ciencia ficción y novela romántica y lo encantador que resulta el personaje de Ian. Lo peor: que no es ciencia ficción al uso y que hay algún punto de la premisa que no acaba de sostenerse del todo. Me gustó incluso más que la propia saga Crepúsculo, y eso que la leí dos veces.
[Bitterblink]: Para mí, La huésped es la mejor novela de Stephenie Meyer. Me parece que el romance es más real que el de Crepúsculo y con menos sombra de pedofilia o grooming chungo. El setting me encanta, es original y si bien no es muy creíble consigue que suspendas la credibilidad y te lo tragues. Incluso la película de dudosa calidad me pareció muy buena. Esta novela la habré leído 3 veces. Literariamente pobre pero consigue que eche una lagrimita al terminarla, seré un sentimental. Siempre lamentaré que no se convirtiera en una trilogía como iba a ser en origen.
Y esta vez cedo la palabra a Bitterblink, que se encargó de reseñar el otro título:
La Química: la primera incursión de Meyer en el thriller sin vampiros, hombres lobo, ni alienígenas de por medio, protagonizada por una doctora torturadora que lleva cuatro años huyendo de una organización secreta que ya ha intentado matarla varias veces. Funciona mejor de lo que cabría esperar, sobre todo porque no complica el polígono amoroso como en sus obras anteriores. — Bitterblink
¿Merece la pena leer a Meyer?
Si buscáis alta literatura, no es vuestro sitio. Pero si os apetece una saga entretenida, con Jacob como su mejor baza y un cuarto libro que sorprende de verdad, dadle una oportunidad sin el prejuicio de internet colgado al cuello. Bitterblink afirma que paséis de vampiros que brillan al sol y elijáis La huesped. Eso sí: es una recomendación pensada sobre todo para mujeres jóvenes o abiertas al romance más almibarado. El resto, avisados quedáis.
Malosa








