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Bajo los árboles, donde nadie te ve – Patrick Hovarth

Reseñado por Bitterblink

Patrick Horvath no es un autor de cómics “típico”, sino que viene de un trasfondo bastante interesante y poco convencional dentro de la novela gráfica: es cineasta, guionista y director estadounidense, especializado especialmente en el género del terror antes de dar el salto al cómic.

Gran parte de su carrera profesional hasta ahora ha transcurrido detrás de cámaras — escribiendo y dirigiendo historias, algunas de ellas en el terreno del cine de terror y suspense (la única obra fílmica que conozco es El Pacto 2, una peli de terror con críticas no muy malas) — y su nombre era relativamente desconocido para el gran público del cómic hasta que esta obra llegó a eclipsar la mayoría de sus trabajos previos.

Con Bajo los árboles, donde nadie te ve, Horvath no solo firma el guion, sino también el dibujo y el color, lo que convierte a esta obra en un proyecto totalmente personal. La crítica y el público lo recibieron con entusiasmo: la serie original publicada por IDW en 2023 fue nominada al premio Eisner a Mejor Serie Nueva y ha obtenido amplio reconocimiento internacional en 2025 tras su llegada a España.

Este cómic ha marcado un punto de inflexión en su trayectoria, posicionándolo como una voz interesante dentro de la escena independiente norteamericana, capaz de combinar horror, humor ácido y una voz visual muy propia.

Sinopsis

La historia nos lleva a Woodbrook, un pueblo idílico que, a primera vista, parece sacado de un cuento infantil con habitantes animales antropomórficos que se saludan cordialmente y viven en armonía entre flores, tartas caseras y ferias de barrio.

La protagonista, Samantha Strong, es una osa parda entrañable, la perfecta vecina sonriente que regenta la ferretería local, querida por todos y conocida por su amabilidad y participación en la comunidad. Todo en ella grita “tierna protagonista de cuento”… hasta que descubrimos su doble vida: Sam es en realidad una asesina en serie.

Pero ojo, que en este pueblo perfecto hay un código: Sam tiene una regla estricta — nunca matar a los habitantes de Woodbrook. Siempre sale al bosque o a la ciudad para perpetrar sus crímenes, “limpia”, ordenada y sin afectar la tranquilidad de su hogar.

Todo empieza a desmoronarse cuando otro asesino aparece y empieza a dejar cadáveres en el pueblo. Esto no solo rompe la frágil paz de Woodbrook, sino que también pone a Sam en la mira de la ley y del propio lector, que con cada página empieza a cuestionar sus propias reacciones ante la violencia que se desarrolla entre tonos pastel.

Opinión personal

Primero decir lo mucho que el contraste entre los dibujos de «animalitos» y la trama de asesinos en serie provocan impacto en el lector. A mi me dejó completamente anonadado al principio. Como que mi cerebro no conseguía procesar que los animalitos antropomórficos de colores pastel se matan y descuartizan. El efecto está muy conseguido ya que además, Sam es una osa tierna, una buena vecina, una solterona perfecta, solitaria y muy conocida por sus conciudadanos… y a la vez una asesina en serie despiadada que necesita matar de forma recurrente para acallar a la bestia que lleva dentro.

Aquí no hay grises. Sam pese a ser la protagonista también es malvada a su manera. No es un capítulo de Dexter aunque reconozco que algunos de los temas del comic me recordaron a esta serie. Sam no es buena, no mata a malos, Sam mata porque algo dentro le pide que lo haga, y sus reglas sobre no matar convecinos no es porque éstos le caigan bien sino para mantenerse a salvo y no ser nunca descubierta, así es como ha conseguido mantener su naturaleza oculta.

Sam asesina a gente aleatoria, los descuartiza limpiamente y los entierra por partes en el bosque metiendo las partes en latas de pintura antes de enterrarlas. Incluso aunque encontrara alguien una lata sería muy dificil relacionarla con un asesinato en concreto. Quizá por eso encontrar un cadáver en su pueblo la descoloca tanto y podemos entender mejor al personaje. Miedo, ira, indignación ¿quién se atreve a matar en mi territorio?.

Así iremos siguiendo en cada cómic más o menos un asesinato distinto donde Sam va utilizando su instinto como asesino para ir creando el perfil del culpable y va «persiguiendo» a varios posibles culpables a algunos los descarta en seguida a otros los tienen que matar para descartarlos. Lo divertido es que para Sam todos podrían ser culpables, ni el Sheriff ni una ancianita se libran de sus sospechas, alguien es «igual que ella», y eso no le genera ninguna empatía.

Resulta irónico que evidentemente Sam termine convirtiéndose en sospechosa de los asesinatos que no ha cometido mientras nadie sospecha de ella por los que si. También resulta sorprendente que Sam, una asesina sin moral ni ética ninguna, consigue que nos pongamos «de su lado». Es protagonista del cómic pese a que no es «buena» sin embargo también te hace entender que no mata por «maldad» sino por una pulsión que va más allá de ella que no puede controlar. Quizá por eso es sorprendente que consigamos empatizar con ella y deseemos que de alguna manera salga victoriosa.

Me gusta como lleva la tensión creciente hasta un final electrizante digno de una novela de misterio como es esta novela visual.

Me gusta también que aunque sea un cómic de asesinatos sangrientos, el uso de animalitos y colores pastel consigue «rebajar» el impacto de las escenas más grotescas, y ponernos más en los ojos de Sam que no ve nada raro al trabajar con una cabeza cortada o un cuerpo descuartizado. El autor también rebaja el color de la sangre a tono pastel por decirlo así.

El cómic, como buena obra de asesinatos, ofrece muchos giros y pistas falsas, algunos obvios otros menos, quizá por eso para mi gusto, este comic aguanta bien una relectura donde te das cuenta de las pistas que te ofrecen en ocasiones para validar o descartar una sospecha.

En fin, una impactante novela de misterio que consigue que leamos sin repulsión un cuento de crímenes sangrientos con personajes moralmente neutros aunque hagan cosas malignas, y que nos lleguemos a identificar con el personaje.

Calificación: Entretenido

Lo Mejor: El contraste entre lo grotesco y lo «cuqui», los colores pastel, los giros de guión

Lo Peor: En el fondo Sam no es un personaje que admirar y no te sientes «bien» quieriendo que «gane» y que no la atrape la policia.

Lo Releería: Si, creo que merece una relectura.

Lo Recomiendo: Si quieres leer un libro de asesinatos diferente igual este es tu comic, eso si, no es para niños en absoluto pese a los «animalitos».

Bitterblink

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