Película – Mad Max, furia en la carretera


Mad Max Fury Road poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Mad Max: fury road

Año: 2015

Director: George Miller (Mad Max, Salvajes de autopista; Mad Max 2, el guerrero de la carretera; Mad Max 3, más allá de la cúpula del trueno; Las brujas de Eastwick; El aceite de la vida; Happy Feet)

Guión: George Miller, Brendan McCarthy, Nico Lathouris

Música: Junkie XL

Fotografía: John Seale

Reparto

  • Tom Hardy
  • Charlize Theron
  • Nicholas Hoult
  • Hugh Keays-Byrne
  • Josh Helman

Cuando en 1979 George Miller tiró de ahorros para embarcarse en una película de serie B australiana, extraña y distópica (y con un desconocido Mel Gibson como protagonista) en poco podía intuirse el imaginario visual que estaba a punto de crear, y la influencia que tendría al vislumbrar un nuevo género en la ciencia ficción. La verdad es que siempre que la he veo no la llego a entender del todo; quizás porque me espero una explicación al argumento que nunca llega, quizás porque tienes en mente las sucesivas secuelas que llevan a otro nivel el futuro post-apocalíptico que sólo se esboza en la primera parte. Lo que está claro es que en “Salvajes de la autopista” no se da el argumento tan mascado como en “El Guerrero de la carretera”, lo que ayuda más al desconcierto del espectador. Pero el factor tiempo es muy importante a la hora de ayudar a que las obras de arte se fragüen y cristalicen, y la etiqueta de película de culto pronto apareció para que el festival de coches modificados, personajes estrambóticos vagando por el desierto y luchas por un combustible en las ruinas de la civilización se convirtiera en un referente del género. Es más, todavía resuena en la memoria el remedo fracasado de Kevin Costner en “Waterworld”, que trasladaba al entorno acuático situaciones y personajes. Sin embargo, tras unas películas como director en las que Miller ha intentado cambiar de registro meridianamente, aquí vuelve más de treinta años después con el personaje que le dio fama y elevó a la categoría de mito un género mil veces imitado, pocas veces superado.

La historia es conocida por todos: en el futuro los recursos naturales se agotarán y la civilización se colapsará ante la carencia de combustible con el que alimentar el progreso. La gente normal sucumbirá ante los desalmados que sean capaces de enfrentarse por un litro de gasolina, y empezarán a surgir tribus y bandas que heredarán la tierra. Los vehículos serán viejas glorias restauradas a base de piezas antiguas y recicladas, y es en este escenario en el que un antiguo policía (otrora padre de familia) conocido como Max vaga solitario por el desierto sobreviviendo como puede. Tras una persecución con una banda conocida como War Boys, un ejército privado de un líder tiránico conocido como Inmortan Joe, Max es apresado y custodiado como donante de sangre. Pero pronto cambian las cosas, y una subalterna de Inmortan Joe conocida como Imperiator furiosa, secuestra un camión que iba a repostar gasolina a la cercana ciudad de Gas Town. Dentro del camión huyen con Furiosa las esposas particulares de Inmortan Joe, un grupo de bellas mujeres dedicadas a la procreación con dicho líder, y todo el ejército de War Boys huye tras el convoy para evitar la fuga de semejante grupo de féminas. Max es atado al poste de uno de los vehículos de guerra y obligado a participar en la persecución a través del desierto, pero tras una tormenta de arena cambian las tornas y Max acabará uniéndose a Furiosa y ayudándola a huir de las garras de Inmortan Joe, en un viaje a través del desierto y de los últimos vestigios de lo que antes fue la civilización.

Y contra todo pronóstico de lo que supone retomar una saga que parecía que ya había dado todo lo que se podía esperar de ella, Miller ha vuelto a rizar el rizo para sacarse de la manga una de las mejores películas de acción de lo que llevamos de año. En vez de coger a un ajado Mel Gibson e inventarse una trama que justifique su edad, se ha preferido coger a un Tom Hardy que supera en tosquedad y juventud a aquél, y se vuelve al entorno argumental de la segunda parte para hacer una especie de reinterpretación de ésta. No se limita a volver a recoger situaciones y personajes que puedan sonar reiterados y redundantes, sino que se vuelven a redefinir conceptos en este universo apocalíptico y cruel, con una imaginería que es nueva pero a la vez que encaja con el mundo que ya habíamos visitado en los ochenta. Hasta el icónico V8 interceptor está presente para identificarnos y dar el relevo del personaje que vaga por el desierto huyendo de los demás y de sí mismo. La predilección de Miller por las escenas de acción tradicionales, alejadas de los efectos digitales actuales y las pantallas verdes que restan verosimilitud a la trama, se agradece a la hora de disfrutar de tanta persecución con vehículos estrambóticos sacados de su imaginación. Al igual que los personajes y la distintas jerarquías sociales que tienen en el argumento, cada uno con su lógica interna aplastante que les motiva la ejecución de sus actos, pero que no dejan de sorprender con todas las vueltas de tuerca que se saca el realizador de la manga para justificar un mundo tan loco y desequilibrado como el de Mad Max. Incluso el demente Inmortan Joe está interpretado por Hugh Keays-Byrne, el malvado Toecutter de la primera parte.

Mención especial merecen los personajes femeninos, en lo que se ha calificado de epopeya feminista como contraste a los trastornados personajes masculinos. En efecto, Charlize Theron y todas las demás chicas que completan el reparto están en otro nivel en lo que a sus contrapuntos masculinos representan. Ellos son decadentes, brutos y trastornados. Ellas no desmerecen en brutalidad y firmeza, son luchadoras y consistentes, pero con un plus esperanzador que las convierte en las verdaderas estrellas de la cinta.

Porque al final estos personajes femeninos es lo único reposado de la función. Todo lo demás es una paranoia sin descanso de persecuciones y una galería estrambótica de todo lo que se le pueda pasar por la cabeza a Miller. Resucita una saga que no cae en nostalgias baratas ni hace relecturas tediosas para el espectador. No hace falta un entendimiento exhaustivo de la trama, ni se pierde en explicaciones superfluas. Va al grano, y la película avanza aunque los coches estén parados. Los personajes hablan poco, pero entendemos perfectamente sus pretensiones. Y al final, como el propio Max, vemos como se hace a un lado para cederle el protagonismo a Furiosa sabedores de que él se retira para vivir nuevas aventuras en solitario. Como si fuera una premonición de próximas entregas que vendrán después de ésta. Sólo esperemos que tengan el músculo y la capacidad de ésta, treinta años después del origen de esta saga.

Calificación: Muy buena.

Lo Mejor: Su sentido del espectáculo

Lo Peor: Desquiciante por momentos

La vería de nuevo: Sí

La Recomiendo: Para fanáticos de paciencia ficción postapocalíptica.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1392190/

Tráiler en You Tube (español):

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4 comentarios

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4 Respuestas a “Película – Mad Max, furia en la carretera

  1. Me pareció muy visual y entretenida. Cierto que su argumento es digno de un video juego (de hecho los he jugado con argumentos mucho más elaborados) y que en algunos momentos cae en el exceso o incluso llega a límites cercanos a la parodia, pero en general no entiendo a muchas de las personas que la están poniendo a caldo. La película le ofrece al espectador lo que ofrece en su publicidad, ni más ni menos y eso es lo que importa. Quizás no sea un dechado de originalidad, pero es de lo más honesta en cuanto a su contenido.

  2. A nivel técnico es impecable, (dirección, fotografía, uso de paleta de colores, etc) y su excentricidad está tan bien llevada a cabo que es un punto positivo más.

    Como película de acción es exquisita, y quien se queje de su nulo interés narrativo es que se ha informado poco antes de ir a verla.

    • 0017

      Gracias, ahora que lo comentas es cierto que se me olvidó hablar de la labor de la fotografía en la cinta, y es que tiene un nivel cromático en determinadas escenas nocturnas en el desierto que en realidad es como si formara parte de la misma narración…
      Y la verdad es que es una película loca que no da un segundo de respiro en su trama persecutoria, es una digna sucesora de la saga elevando a la millonésima potencia los elementos de las anteriores entregas.

  3. Pingback: Película – Terminator Génesis | Un libro para esta noche

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