Archivo de la etiqueta: segunda guerra mundial

Película – Corazones de acero

corazones de acero poster

 

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Fury

Año: 2014

Director: David Ayer

Guión: David Ayer

Música: Steven Price

Fotografía: Roman Vasyanov, Jay Cassidy

Reparto

  • Brad Pitt
  • Shia LaBeouf
  • Logan Lerman
  • Jon Bernthal
  • Michael Peña

El cine, como cualquier obra de arte, es un testimonio contemporáneo de la época en que se presenta al público el artista. Los gustos de la taquilla, la manera en que evoluciona la sociedad, y la sensibilidad a la hora de tratar determinados dilemas morales van cambiando con el paso de las décadas, y la misma mirada en torno al mismo tema va a ser distinta según sea la época en que se aborda dicha mirada. La segunda guerra mundial, por ejemplo, ha sido tratada infinidad de veces por el cine americano. El triunfo sobre las sombras que se cernían en Europa en aquellos años ha merecido que a lo largo de las décadas se primaran visiones épicas y románticas de un conflicto sangriento como pocos. No fue hasta los años noventa en que Spielberg empezó a traernos la realidad en forma de drama como fue “La lista de Schindler”, y no empezó la sociedad a comprender la verdadera tragedia de los que vivieron aquellos años en el bando y lugar equivocados. En ese sentido, parecía que no podía mostrar más crudeza en sucesivas películas relacionadas con el conflicto, pero entonces llegó “Salvar al soldado Ryan” y su escena inicial nos dejó mudos por la brutalidad de la narración. Este y otros estrenos del momento, como “La delgada línea roja” o “Enemigo a la puertas” nos mostraron que no todo estaba contado en la guerra contra los nazis, que quedaban más visiones del conflicto menos edulcoradas que las de los años clásicos del género, y que no sólo Vietnam iba a tener su visión pesimista por parte de Hollywood. La visión cruda y violenta del conflicto se ha asentado entre nosotros, y es en este entorno de desmitificación en el que se inserta esta “Corazones de acero”, donde se nos enseña el escaso valor de la vida humana cuando se trata de conflictos bélicos. Si bien por el título en español se nos recuerda a aquella descarnada “Corazones de hierro” (Casualties of war, 1989), que también era un brutal alegato antibelicista con Michael J. Fox en pleno Vietnam, en otros momentos parece que estemos ante Platoon con su visión del joven novato horrorizado ante las atrocidades de los soldados. Con todo este cóctel de referencias, llega una nueva aportación de Brad Pitt al género (recordemos que ya interpretó a un sanguinario soldado americano en su lucha contra los nazis en “Malditos Bastardos”).

Estamos en 1945, con la finalización de la Segunda Guerra Mundial en ciernes. Los nazis se repliegan sobre Alemania, y los aliados avanzan sobre el terreno ganando terreno. Es en este escenario en el que el sargento Collier perteneciente a la 2ª división acorazada, comanda un escuadrón de hombres con su tanque Sherman apodado “Fury”. El último artillero ha muerto en combate y su reemplazo es un joven novato llamado Norman, recién salido del instituto y sin experiencia en batalla. Mientras el escuadrón se abre paso por terreno enemigo en las últimas batallas de la guerra, donde las misiones cada vez tienen más importancia, Norman aprenderá de la brutalidad de la guerra y a matar en combate sin contemplaciones, necesario para sobrevivir en un entorno donde la humanidad se ha ido sin dejar rastro. En este terrible viaje iniciático aprenderá el horror pero también el honor y el compañerismo, en una de las mayores situaciones límites a las que se puede enfrentar el ser humano.

Hace pocos meses reseñé Monuments Men, también otra visión de los últimos días de la II Guerra Mundial pero más amable y blanda que la que se nos presenta. La verdad es que uno de los puntos que más me gustó de la cinta de George Clooney era el pensar que se cambiaba de tendencia al dejar de mostrar tanta violencia explícita para caer en una narración más edulcorada. Craso error, y este “Fury” nos lo demuestra. Parece que la consigna ahora es desmitificar la segunda guerra mundial igual que se hizo con la guerra de Vietnam, y para ello David Ayer no duda en mostrar casquería variada en pantalla, muertes desagradables e impactantes (en uno y otro bando), y una actitud más que reprobable y carente de escrúpulos entre los que se suponen que son los protagonistas. Por supuesto que de eso va la historia: la visión novata del recién llegado que asiste impávido a un recital de violencia entre hombres curtidos que, precisamente son supervivientes por actuar así. Este es el lenguaje que habla esta cinta desde los primeros minutos, con lo que no se le puede reprochar nada salvo el que no se avise previamente del tono para evitar que los espíritus sensibles vayan al cine con una idea preconcebida errónea. Y así, a lo largo de más de dos horas vemos desfilar esta historia repleta de crudeza con aciertos esporádicos como el cambio de ritmo en las batallas libradas. Sólo en la escena final, y después del trato dispensado a todos los personajes, se vislumbra cierta epopeya épica y poética (no voy a decir cuál o por qué, so pena de cometer spoiler) que nos chirría bastante después de todo lo visto hasta el momento.

Con unas grandes interpretaciones, Brad Pitt está como siempre en su línea sobresaliendo entre el reparto con un nuevo cambio de registro que, si bien recuerda a su personaje en “Malditos bastardos”, el vehículo de lucimiento que tiene aquí es mayor. El resto de actores están a la altura, si bien Shia LaBeouf hace esfuerzos por salirse del papel de jovenzuelo sin que nos lo acabemos de creer del todo. Al joven actor le quedan todavía unos cuantos años de carrera profesional para imprimir credibilidad a todo lo que interprete. A pesar de esto, “Corazones de acero” es una película recomendable siempre que no se tenga el estómago sensible, pues el nivel de dureza que se muestra en pantalla es cada vez mayor. El alegato antibelicista es manifiesto, y las ocasionales rendiciones a la emoción y la adrenalina son siempre bienvenidas.

Calificación: Buena

Lo Mejor: Brad Pitt elevando el listón.

Lo Peor: El tono del filme.

La vería de nuevo: No.

La Recomiendo: Siempre que se esté inmunizado contra la crudeza y el realismo

Películas similares: Salvar al Soldado Ryan, Platoon, Malditos Bastardos, Monuments Men

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2713180/combined

Tráiler en You Tube (español):

Anuncios

4 comentarios

Archivado bajo Bueno, Película - Acción, Película - Drama, Pelicula, Puntuado

Película – Descifrando Enigma

Descifrando Enigma poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Imitation Game

Año: 2014

Director: Morten Tyldum

Guión: Graham Moore

Basado en el libro de Andrew Hodges “Alan Turing: The Enigma”

Música: Alexandre Desplat

Fotografía: Oscar Faura

Reparto

  • Benedict Cumberbatch
  • Keira Knightley
  • Mathew Goode
  • Mark Strong
  • Rory Kinnear
  • Charles Dance

The Imitation Game es una de esas películas oscarizables desde la base misma de su creación. Partiendo del hecho de que quedan pocas semanas para la ceremonia de 2015, y que esta película lleva unas cuantas nominaciones en el bolsillo (mejor película, actor, director, actriz, guión, banda sonora, etc), no es de extrañar que pueda convertirse en la película del año (que no la mejor). Además, se trata de un biopic histórico sobre un momento heroico de la II Guerra Mundial, es una historia de superación sobre el conflicto interno de un hombre por superar sus hándicaps mientras lidia con el defecto de ser un genio, combina la emoción de una historia de espionaje al más alto nivel con la de una intriga policiaca convencional, para acabar hablando de cómo puede haber totalitarismos en el país teóricamente más civilizado del mundo (mientras su mensaje nos inunda de corrección política por todos lados).

A través de diversos flashbacks, se nos narra los momentos más importantes en la vida de Alan Turing, joven matemático que ingresó en el servicio secreto inglés durante la guerra para ayudar a descifrar las comunicaciones enemigas. Los alemanes llevaban años usando la máquina descodificadora Enigma, con la que diariamente se encriptan las claves que usan en todo tipo de mensajes, desde la posición de la flota o los ejércitos, hasta las órdenes de ataque en los diversos frentes. El MI6 está reclutando a todo tipo de criptógrafos y lingüistas para romper el código en una carrera contrarreloj diaria, pero Turing es más ambicioso en sus planes y sueña con construir la máquina definitiva que se convierta en el antecesor de lo que hoy conocemos como computadora. Su inteligencia desmesurada, combinada con su prepotencia y su evidente incapacidad para la interacción social creará continuos conflictos con sus superiores y sus propios compañeros criptógrafos, y reviviendo su infancia y juventud en la escuela comprenderemos donde puede estar la raíz de todos sus problemas; a la vez que un policía en una investigación años después de la guerra intentará descifrar el enigma con el que este extraordinario personaje se muestra de cara al mundo y a la puritana sociedad británica de mediados del siglo XX.

Con una trama que deja cierta sensación de dejá-vu (en 2001 Michael Apted ya trató el tema de la maquinita de códigos en “Enigma”), hay que decir que “The Imitation Game” es deudora sobre todo de la cinta de Ron Howard “Una mente maravillosa” (por no resaltar las más que también evidentes similitudes de la recién estrenada “La Teoría del todo”, sobre la vida de Stephen Hawkings y que reseñaré en breve). En efecto, tenemos puntos en común con el biopic del Nobel de Economía, y se tocan tangencialmente temas similares en ambos filmes. No es de extrañar teniendo en cuenta que la cinta de Howard triunfó en los Óscar de 2001, lo que justifica el repetir los ingredientes de la receta para conseguir similares resultados. La vida tortuosa y torturada de un genio de las matemáticas; una época caracterizada por el romanticismo propio de la guerra; la enfermedad que acecha a un genio ensimismado en su propio caparazón antisocial; el daño a los más cercanos que provoca su anormalidad; la posibilidad de hacer grandes cosas con la mente allá donde las armas no tienen efecto (es decir, descifrando códigos, ya saben, “la pluma es más fuerte que la espada”); un espíritu de superación encomiable ante la adversidad,… En ambas cintas tenemos papelones de sus protagonistas, y si bien Rusell Crowe tenía que luchar contra su propia imagen para dar el pego como matemático esquizofrénico, aquí tenemos a un Benedict Cumberbatch que se sale desde el principio, demostrando por qué es el actor de moda. Su papel hereda matices de su Sherlock televisivo, sobre todo en lo que a carácter antisocial se refiere, para ir derivando conforme avanza la trama hacia un personaje más torturado de lo que parecía en un principio, y logrando conmover al final de la cinta. Los inteligentes flashbacks pueden despistar en algún momento, pero no cabe duda de que pocas veces son tan clarificadores como para justificar la extravagante personalidad del protagonista en cuestión. Sobre todo la película gana enteros con el juego metáforico y dramático del enigma que supone descifrar la personalidad de Turing, aunque en algún momento se nos dé la respuesta. Y un consejo: para disfrutar al 100% de la experiencia de este joven actor, hay que escucharle en versión original con su propia voz, uno de sus puntos fuertes actorales (como hacía en “Los pingüinos de Madagascar” o como dragón Smaug en las dos últimas entregas de “El Hobbit”).

Más desafortunada resulta una Keira Knitghley que no la acabo de ver en todos los papeles que aborda, más allá que como presencia femenina en la saga de Piratas del Caribe. Le ocurre lo que ya comenté en la reseña de “Jack Ryan: Operación Sombra”: demasiado estática y falta de pasión en sus personajes. Para ser el único personaje femenino de la trama no está a la altura y no es creíble en su papel de cara bonita con una gran inteligencia. Hacen un mejor papel sus otros compañeros secundarios, como el siempre excelente Mathew Goode (desde Watchmen y sobre Stoker, el chico llena la pantalla con su sola presencia mejor que muchos actores protagonistas) o Mark Strong. Y un reparto tan británico siempre es de agradecer en una cinta que combina las nacionalidades americanas e inglesas en su firma. La verdad es que la recreación de la campiña inglesa de los años 40 y 50 es bastante evocador, con lo cual tenemos otro punto a favor.

Es por todas estas cosas por las que The Imitation Game deja un sabor agridulce. La película plantea un amplio espectro dramático de temas y dilemas que van saliendo poco a poco. Lo hace tan sutilmente al principio que corre el riesgo de que pase inadvertido al espectador, para hacernos descubrir ante nuestra sorpresa, que en el último tercio la cinta ha derivado hacia otros temas sin darnos cuenta. Y éste puede que sea su mayor punto débil, el no conseguir enganchar al espectador desde el principio, quien en su ingenuidad puede pensar que va a presenciar una película de espionaje convencional aderezada con tonos dramáticos propios en el género. Lo que no quita que sea una de las favoritas para los próximos Óscar, veremos que pasa a finales de febrero. Sin ánimo de menospreciarla, es una gran cinta y merecedora de fama y fortuna, aunque en mi opinión se queda a un par de pasos de ser una gran obra.

Calificación: Buena/Muy buena

Lo Mejor: Sin duda, Benedict Cumberbatch, el actor del momento.

Lo Peor: El poco peso específico que le da Keira Knightley, cada vez más sosa en sus papeles. Una deriva dramática que no esperábamos en ningún momento.

La vería de nuevo: Sí, está plagada de guiños en todo el metraje y de vuelcos argumentales.

La Recomiendo: Sí.

Películas similares: Una mente maravillosa

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2084970/combined

Tráiler en You Tube (español):

Deja un comentario

Archivado bajo Película - Drama, Película - Espionaje, Película - Historia, Pelicula