Archivo de la etiqueta: Hugh Jackman

Película – El Truco Final (el prestigio)

el truco final el prestigio poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Prestige

Año: 2006

Director: Christopher Nolan (Memento, Batman Begins, El Caballero Oscuro, Origen, Interstellar)

Guión: Jonathan Nolan, Christopher Nolan

Basado en el libro The Prestige, de Christopher Priest

Música: David Julyan

Fotografía: Wally Pfister

Reparto

  • Hugh Jackman
  • Christian Bale
  • Michael Caine
  • Scarlett Johansson
  • Piper Perabo
  • Rebecca Hall
  • Andy Serkins
  • David Bowie

Con la reseña de esta película me sumerjo de lleno en el mundo del que para mí puede que sea el mejor director mainstream del panorama cinematográfico actual, Christopher Nolan. Este puesto puede que sea compartido a veces por David Fincher, quien también me gusta mucho y del que ya llevo unas cuantas revisiones de su obra (El Club de la Lucha, La Red Social, Millenium). Sin embargo, la predilección que profeso por Nolan es especial. Sus películas suelen ser cine de evasión, con acertadas incursiones en el género puro de acción y aventura, como en la saga Batman o la genial “Origen”. No fui de los primeros que fue a ver “Batman Begins” al cine, y cuando me hablaron bien de ella reconozco que me gustó la versión de un superhéroe que ya creíamos todos más que trillado e imposibilitado de por vida por la visión Burton y continuaciones para darle nuevos aires. Sin embargo, no sé como lo hizo para que saliera de ver “El Caballero Oscuro” con una mezcla de asombro y perplejidad ante lo que había visto: la mejor película de superhéroes hasta el momento, una de las películas de acción más maduras de los últimos veinte años. Que el cierre de la trilogía no fuera tan brillante ya daba igual, Nolan ya había demostrado de lo que era capaz y había creado un clásico instantáneo, que el paso del tiempo se encargará de poner en su sitio. Ya haré una reseña propia para comentar “Origen”, otra de las películas que más me han entusiasmado en los últimos años, pero como adelanto decir que su manera de estructurar una trama onírica y perturbadora en distintos clímax fue rompedora a todos los niveles.

Pero todo esto ya había empezado unos cuantos años antes, cuando deslumbró a todos con “Memento”. Demasiado experimental para que compitiera con la cartelera y los blockbusters del momento, pocas películas han apelado tanto a mi inteligencia como aquélla. La sensación de que el cineasta no te llama tonto a la cara, que te da todas las piezas del puzzle durante la trama y un final que te hará pensar durante días en lo que has visto se convertirá en paradigma de su obra ya estaba presente en la insana historia del tipo que pierde la memoria reciente cada pocos minutos mientras busca al asesino de su mujer. Junto con estructuras temporales rompedoras, flashbacks dentro de flashbacks, vueltas de tuerca de guión bien pensadas de antemano (y no improvisadas sobre la marcha)… todo esto formará parte de la piedra angular de su filmografía, y ayudará a que cada cinta que estrene sean auténticas delicias para el espectador. De momento, en noviembre tendremos “Interstellar”, con Matthew McConaughey y Anne Hathaway. Y mientras esperamos, qué mejor que analizar el duelo interpretativo que tuvieron en 2006 Hugh Jackman y Christian Bale en “El truco final (El Prestigio)”. Avanzar que lo único malo de la película es la tontería de título y subtítulo que se tradujo al español (hubiera quedado mejor llamarla sólo “El prestigio”, como en el original, pero ya sabemos cómo se trasladan los títulos originales a nuestra cinematografía).

En la época victoriana, donde los ilusionistas hacían espectáculos que el público iba a ver en masa y se entusiasmaban con trucos inimaginables con la tecnología del momento, dos magos se enfrentarán en una rivalidad cada vez mayor por conocer los secretos del otro y tener la mejor reputación del momento.

A falta de ver “El ilusionista”, con la que compitió en taquilla el mismo año, “The Prestige” puede que sea la película de magia definitiva. Es difícil no compararla con la payasada ya reseñada de “Ahora me ves” de 2013, cinta estúpida donde las haya que intentaba ser una reflexión del mundillo de los prestidigitadores y de la magia en sí, pero que era tramposa en cada fotograma y sobre todo en su final. En “El Truco Final (El prestigio)” lo que tenemos es a Nolan haciéndonos un truco de magia desde la primera escena sin hacernos trampa. Todas las claves están presentadas y somos los espectadores los que elegimos qué creernos. Al buscar por Internet explicaciones a la cinta, se puede observar la cantidad de gente que se cree el macguffin de ciencia ficción que nos cuenta Nolan al final de la película, pero no es más que un resumen de todos los trucos de magia que hemos ido viendo (similar al final de “Origen” que también resulta igual de ambiguo pero que una reflexión pausada deja claro el mensaje). La maestría con que Nolan cambia el punto de vista de cada personaje al contar la historia es fundamental para que entendamos los engaños y las verdades de la trama, y hace difícil al final saber quién de los dos ha engañado en última instancia al otro. Uno de los mayores aciertos de la cinta es el protagonismo compartido de los dos actores principales. Es inevitable que el espectador tome partido por uno o por otro a lo largo del metraje; lo que desconcierta es la ambigüedad moral por la que se van moviendo ambos que hará replantearnos continuamente nuestra filiación al personaje por el que nos hayamos decantado.

Y de eso se trata “The Prestige”: como el resto de la filmografía de Nolan, ésta es una película sobre la obsesión llevada a sus últimas consecuencias. Las venganzas y rencillas personales entre dos hombres que se culpan de sus desgracias mutuas, que aspiran a ser el mejor profesional a base de sabotear al contrario. Donde hay dos estilos claramente diferenciados: el que hace el mejor truco frente al que tiene la mejor puesta en escena (uno usa una pequeña pelota y el otro un sombrero de chistera). Donde nos creeremos a pies juntillas la mayor fantasía de la película, que es la del sacrificio extremo de los personajes para cumplir sus sueños y realizar sus venganzas. A base de mostrarnos distintas capas argumentales y símiles que interpretan los giros en la trama (ya he dicho que todos los trucos de magia presentados en la cinta sirven para explicar y entender el sorprendente final) Nolan nos brinda una golosina para paladear durante un buen rato.

De Hugh Jackman y Christian Bale hay poco que decir. Lobezno y Batman enfrentados en un duelo de estilo, quizás el monólogo final de Jackman sea lo que más artificioso me pareció. Pero la transformación de su personaje durante el metraje es una muestra de su buen hacer. La interpretación de Bale es algo más plana y uniforme, lo que tampoco es malo. Michale Caine se ratificó como uno de los actores comodín del realizador, lo que demuestra el buen gusto de Nolan al proporcionar grandes papeles en la madurez del excelente actor británico. Y para quitarse el sombrero resulta el episódico papel de David Bowie, al que no había visto en ningún otro papel pero que desde luego es reconfortante en su interpretación del científico Tesla. E ir descubriendo a Andy Serkins (el famoso Gollum del Señor de los Anillos), Piper Perabo o Scarlett Johansson nos irá sorprendiendo gratamente y serán puntos a favor de la cinta.

Como conclusión, decir que “The Prestige” es una de esas cintas que merecen la pena ser vistas varias veces. Cada nuevo visionado aportará nuevas lecturas y descubrimientos a la trama y, como todo en la obra de Nolan, perdurará en el recuerdo una vez acabe la cinta. Por esto y mucho más, le considero realizador fundamental en el cine actual, y cada película suya estrenada merece ser digna de consideración, esperando cada estreno con impaciencia.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: Como si de un cuadro se tratara, esta cinta es un Nolan: gran puesta en escena, poderío visual y una trama con múltiples giros de guión que no se hace cansina. Dos actorazos enfrentados y unos secundarios que fascinan.

Lo Peor: Que su enrevesado argumento sea malinterpretado.

La vería de nuevo: Por supuesto.

La Recomiendo: Sí, para todos aquellos que les guste la magia del cine, y que les encante buscar las piezas ocultas por el metraje.

Películas similares: El ilusionista, Ahora me ves

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0482571/combined

Tráiler en You Tube (inglés):

1 comentario

Archivado bajo Muy bueno, Película - Drama, Película - Thriller, Pelicula, Puntuado

Película – Los Miserables

Los Miserables

Los Miserables

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Tom hooper (“El discurso del Rey“)

Guión: William Nicholson

Basado en el libro de Victor Hugo

Música: Claude-Michel Schönberg

Reparto

  • Hugh Jackman
  • Russell Crowe
  • Anne Hathaway
  • Amanda Seyfried
  • Sacha Baron Cohen
  • Helena Bonham Carter

La acción se remonta a Francia, 1815. El preso Jean Valjean acaba por fin su cautiverio de diecinueve años condenado a galeras y es puesto en libertad condicional. El guardia que ha estado encargado de vigilarle, Javert, le informa de que va a seguir estando detrás de él y va a tener que mostrar donde quiera que vaya los papeles que demuestran que sigue siendo un convicto. Tras intentar buscar trabajo sin éxito por esta razón, acaba siendo acogido de manera fraternal por el obispo de Digne, a quien le roba para acto seguido darse a la fuga. No tarda en ser capturado con todo el botín y llevado frente al obispo quien, para sorpresa suya, decide encubrirle y no delatarle. El obispo le dice que realmente Dios puede tener un plan preparado para él, con lo que le deja libre y le regala, además, un par de candelabros de plata que estarán presentes el resto de la vida de Valjean, recordándole este noble gesto de manera perpetua. En este momento, Valjean decide romper los papeles de su libertad condicional y escapar, para dejar de rendir cuentas a Javert y vivir con una personalidad falsa el resto de su vida.

Los años pasan, para encontrarnos con una fábrica de costureras y el personaje de Fantine, a quien el capataz despide simplemente por descubrir que tiene una hija ilegítima y deducir que es una mujer de moral dudosa. Da la casualidad que el dueño último de la fábrica es Valjean, que ha conseguido redimirse para acabar siendo un ciudadano respetable, gracias a haber ocultado su verdadera identidad. Tras enterarse de que Fantine ha sido obligada a prostituirse, y estar ésta enferma gravemente y al borde de la muerte, decide ocuparse de su hija, Cosette, adoptándola como si de su propia hija se tratara. Cosette está al cargo del mesonero sin escrúpulos Thénardier y su mujer, quienes a pesar del dinero que les paga su madre por cuidarla, la tienen obligada a barrer la posada y a realizar demás tareas denigrantes. Valjean le compra su libertad y la salva de la garras de los malvados hostaleros.

Mientras tanto, los caminos de Javert y Valjean se entrecruzan sin conocer la verdadera identidad de este último, pero por desgracia el primero no tarda en sospechar del segundo. La tenacidad del otrora guardián por atrapar al preso fugado es legendaria, pero la justicia acaba atrapando a otro reo fugado creyendo que es Valjean, para pasar a juzgarle en su lugar. El dilema moral de nuestro protagonista es inmenso, pero al final decide confesar para salvar al recluso inocente, lo que supone automáticamente la vuelta a la clandestinidad y a esconderse entre las sombras de nuevo. Ahora además, con su recién adoptada hija a cuestas.

Continúan pasando los años, Cosette se convierte en una atractiva jovencita. Estamos ahora en el París de 1832, con la revolución burguesa en ciernes. El joven revolucionario Marius prepara junto a sus compañeros de barricadas un levantamiento popular cuando se cruza por un momento con Cosette, siendo el flechazo entre ellos instantáneo. Marius le pide a Eponine, -enamorada en secreto de él, y que es la joven hija de los mesoneros Thénadier y criada entonces junto a Cosette- que les presente y que interceda con ella. Los acontecimientos a partir de ahora se irán precipitando, dado que Javert acecha y Valjean volverá a verse en peligro. Él y su hija deberán huir una vez más sólo que ahora Cosette ha encontrado el amor en Marius. Valjean se da cuenta y en un acto desinteresado, la noche previa a la revuelta se une a los revolucionarios para evitar que el amor verdadero de su hija sea acribillado por el ejército parisino. Es en este marco histórico y con Javert siempre pisándole los talones,  donde se alcanzará el clímax final de esta historia de amor, honor, destino y redención.

Cuando se intenta llevar grandes obras escritas al cine pasan cosas como ésta. Una joya literaria universal imperecedera, germen a su vez de una de las más aplaudidas adaptaciones al género del musical broadwaiano desde hace más de treinta años, merecía una película a la altura. Tirando de presupuesto y un gran reparto, que hiciera olvidar antiguas adaptaciones fallidas o poco notorias -en wikipedia he contado más de diez-. Por lo menos son recordables la adaptación que se hizo en 1998 con Liam Neeson, Geoffrey Rush y Uma Thurman. O la miniserie de 2000 con Gérard Depardieu y John Malkovich.

Sin embargo, la versión que tenemos entre manos se lo juega todo -o por lo menos aparentemente- a una carta. Muy arriesgado a priori lo de hacer un musical de arriba a abajo con diálogos ocasionales, una especie de ópera filmada. Digo lo de aparentemente porque al final no parecía  tan temerario hacer una adaptación directa del musical que ha triunfado en Paris, Londres y Broadway.

Y a pesar de todo el esfuerzo por hacer una de las versiones más dignas de la obra cumbre del siglo XIX francés y de algunos aciertos puntuales, como película acaba siendo tediosa y de un ritmo lento y dispar. A la cinta le sobra metraje y números musicales. La trama avanza de manera desigual; los acontecimientos en ocasiones se suceden vertiginosamente, para a continuación detenerse en seco y mostrarnos un número musical introspectivo de quince minutos que nos muestra los sentimientos del personaje de turno. Esto mata todas las posibilidades épicas del planteamiento, que podría haber contado la historia de los personajes de manera implícita a través de sus actos en el marco histórico en el que se desenvuelve, pero que al final se centra en números musicales accesorios dejándonos con la sensación de que al final están algo desdibujados, de que les faltan escenas adicionales. Algo por otro lado imposible de hacer porque hubiera alargado el metraje hasta límites insoportables.

Es decir, todo un contrasentido que solo tiene significado si nos vamos a la obra literaria o al musical original. Es aquí donde entra en juego la teoría que siempre comento sobre las desafortunadas adaptaciones de libros-películas: lo que cabe en 700 páginas, no tiene porqué caber en dos horas de metraje, ni tiene porqué ser igual de bueno. Una novela está hecha para ser leída en varios días o semanas. Hay tiempo de sobra para desarrollar descripciones, la personalidad de los personajes, realizar ensayos y disquisiciones de cualquier ámbito moral… En una película hay que recortar de donde se pueda, el metraje es lo que es, y punto. Tienes que meter en aproximadamente dos horas un planteamiento, nudo y desenlace. Todo lo que quieras decir de los personajes tiene que estar sugerido, más que narrado (o cantado, dado el caso que nos ocupa). Y además, el planteamiento tiene que atraer, y hasta que llegue el nudo no puedes irte mucho por las ramas o se corre el riesgo de perder al espectador. Por supuesto que hay excepciones de grandes películas de gran metraje estilo Lawrence de Arabia, pero realizar esas obras no están al alcance de cualquiera y, mucho me temo que Tom Hooper no es David Lean, por mucho que haya hecho El discurso del Rey. Y de la adaptación de la obra desde un musical, pasa tres cuartos de lo mismo, con la salvedad además de que en este caso tienes quince minutos de descanso entre acto y acto.

No todo va a ser malo. De los personajes sobresalen Hugh Jackman y Russell Crowe. Están inmensos, y realizan unas interpretaciones soberbias, sobre todo en el plano musical. Precisamente son los personajes más desarrollados y toda la trama gira alrededor de ellos, con lo que entendemos bien sus motivaciones, aunque algunas veces resulte inverosímil la fijación de Javert con Valjean. Anne Hathaway también está perfecta en lo poco de metraje que sale, aunque tendente a la sobreactuación. Al resto les pasa lo que he comentado antes, que les falta minutos en escena sin cantar. Por ejemplo, parece que a Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter nadie les dijo que ya no estaban en Sweeney Todd, por mucho que se esfuercen en darle el toque cómico a sus apariciones.

Otro punto fuerte de la película es el espectacular diseño de producción y la ambientación. Desde las galeras del inicio, al Paris revolucionario del siglo XIX, todos los decorados de la cinta contribuyen a darle el toque épico a la trama que los números musicales se empeñan en quitar.

Como conclusión final, la verdad es que Los Miserables deja un regusto contradictorio. Por un lado es una gran trama épica que trasciende lo argumental y habla de las grandes miserias y virtudes del hombre. El honor, el destino y la redención tanto divina como humana de nuestros actos. El problema es que precisamente, esto no es mérito de la película sino de la obra en la que se basa. Técnicamente está muy bien realizada, y hay que reconocer el mérito de las interpretaciones siempre que un actor se arriesga a poner su voz al servicio de la música. Sin embargo, para mí pesa más el tedioso ritmo de la trama y eso es un pecado que en una película no puedo perdonar, a pesar de que -dejando a parte mis prejuicios preconcebidos de algunos realizadores- suelo ser bastante condescendiente con la mayoría de películas que suelo ver, siempre que me hagan estar enganchado a la butaca sin mirar el reloj la mayor parte del metraje. Es por ello que para mí esta cinta no llega al aprobado, lo que no quita que se la pueda recomendar a más gente dado que considero que la experiencia fílmica de cada uno pueda ser distinta. Avisados estáis.

Calificación: Entre pasable y mala.

Lo Mejor: Las interpretaciones del Jackman, Crowe y Hathaway. La ambientación.

Lo Peor: Excesivo metraje. No está a la altura a nivel de ritmo narrativo.

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: Sí; como ya he dicho, creo que a mucha gente no le importe las dos horas y pico, y que sepan valorar mejor que yo los números musicales.

Películas similares: Moulin Rouge (Combo blu_ray + DVD), Sweeney Todd [Blu-ray], El Conde De Montecristo (G.Depardieu) [Blu-ray], Oliver! (Musical de Carol Reed, 1968), Oliver Twist (versión de David Lean en DVD, 1948), Oliver Twist (versión de Roman Polansky, 2011),

Link a la banda sonora en Amazon.es: Les Miserables: Highlights From The

Link a los DVD del Espectáculo de Broadway en DVD en Amazon.es: Los miserables: El musical [DVD]

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1707386/

Tráiler en You Tube (español):

11 comentarios

Archivado bajo Pasable, Película - Drama, Película - Musical