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Artemisa – Andy Weir

Reseñado por Bitterblink

 

Artemisa - Andy Weir

Artemisa – Andy Weir

De Andy Weir ya he reseñado “El Marciano” pasada al cine en España como “Marte” y en Latinoamérica como “Misión Rescate”, una película de Ridley Scott con Matt Damon de protagonista que recibió muy buenas críticas en su estreno (+90% en Rotten Tomatoes”) y que hacía justicia a la estupenda novela de este ingeniero informático norteamericano obsesionado con el espacio, tanto que el personal de la NASA estadounidense ponía pocas pegas a la parte “científica” de su novela

Sinopsis

En esta historia seguimos a Jasmine “Jazz” Bashara, una “selenita” (=habitante de la luna, por si acaso) de primera generación que habita en la gigantesca estación Artemis en la superficie de la luna, una titánica obra de ingeniería que sobrevive como una colonia independiente.

El sueño de Jazz es conseguir ser miembro del gremio EVA (Extra Vehicular Activities) dedicada a acompañar a los ricos turistas que se pueden permitir ir a la luna en sus cortos paseos por la superficie lunar, una actividad esta que genera magros ingresos para que algún día Jazz pueda cumplir sus sueños. Tras fracasar en su último examen de admisión a Jazz solo le queda la alternativa de seguir haciendo pequeños trabajos ilegales que le facilita su trabajo como estibadora del puerto espacial de Artemis.

Un día uno de sus clientes del negocio del contrabando para el que suele conseguir puros, Trond Landvik, le ofrece un descabellado negocio en el que a cambio de una fortuna le pide a Jazz que sabotee las excavadoras robot de Sánchez Aluminium, la principal empresa de la estación Artemis y que es la proveedora de todo el oxígeno de la estación como subproducto de su actividad industrial.

Sin embargo como suele ser habitual en Jazz (para vergüenza de su rectísimo padre) todo sale mal y le termina explotando en la cara. Acusada de asesinato, perseguida por la mafia y con el futuro de la estación entera sobre sus hombros, Jazz deberá encontrar aliados entre sus enemigos y generar otro plan aun más descabellado para salvar la estación y a todos los que viven en ella.

Opinión Personal

Me encantó la primera novela de este autor, pese a que no soy precisamente un experto en química, ni en física, ni en general en temas espaciales, el ingenioso “McGyver” astronauta de la primera novela es un personaje a la vez gracioso y entrañable en una situación límite. Tenía mis dudas de si esta vez iba a conseguir algo parecido, que una novela ambientada en una estación lunar científicamente verosímil fuera atractiva par los profanos. Y en mi opinión lo consigue.

Gracias en parte aun conjunto de personajes muy bien trazados y diversos con sus sentimientos, enemistades y conflictos interiores y con una protagonista descarada y fresca, muy inteligente y un auténtico desastre en lo tocante al negocio de hacerse asquerosamente rica. Es un personaje irónico y gracioso en sus diálogos internos, pero mucho más “desastre” que el personaje masculino de la anterior novela.

La forma de narrar se mantien fiel a su anterior novela, sin embargo en esta hay más variedad de temas puesto que en muchos casos las razones de la actitud de Jazz hacia determinados personajes se va a ir revelando poco a poco en forma de flashbacks mentales así como una pequeña historia paralela aparentemente no relacionada que recoge las cartas entre Jazz y su “amigo por correo” que vive en la Tierra. Esta original forma de ir desvelando a los personajes no busca añadir misterio, sencillamente nos hace conocer mejor a los personajes contándonos las cosas poco a poco.

Respecto al entorno científico, mantiene la estupenda verosimilitud científica y su amor al detalle. Es cierto que es menos verosímil la cantidad de conocimientos que puede atesorar una “simple” estibadora hija de un soldador (recordemos que en el anterior libro hablábamos de un astronauta científico), pero no me ha impedido disfrutar de la novela. Los inventos y planes de Jazz superan en ingenio a los de la anterior novela también porque el entorno es mucho más rico elementos que permiten “máquinas que explotan” aún más grandes. Reacciones químicas, soldaduras en el vacío, despistar sensores, hacer estallar cosas a través de inciertos experimentos y en general mucha ciencia “casera” aplicada en un entorno tan letal como el Marte de la enterior novela.

También la trama es bastante más rica, aunque como novela de “misterio” o novela negra no es gran cosa, se mantiene fiel a su objetivo de ofrecer una trama entretenida y enrevesada, en la que va provocando ese tipo de situaciones límite del que sólo se puede salir con ingenio y gases nobles, que tanto le gusta al autor.

En resumen, los personajes son interesantes (especialmente la prota), la trama es mucho más rica, con giros y sorpresas no tan predecibles y por supuesto, la fidelidad científica sigue siendo de 10 (algunas pegas he visto en foros especializados, quizá 9’75 jeje). Así que es una lectura amena incluso aunque la parte científica y verosímil te interese poco.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: Jazz, los personajes, la verosimilitud científica

Lo Peor: Una prota demasiado polivalente en conocimientos, pero me gusta igual

Lo Releería: Si la verdad, releí partes y entendí algunos temas

Lo Recomiendo: Pues si, es un libro mejor que el anterior en términos de entretenimiento

Si quieres comprar el libro

Artemisa (NOVA)

Bitterblink

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Película – Marte

Marte poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Martian

Basado en el libro The Martian (El Marciano), de Andy Weir

Año: 2015

Director: Ridley Scott (Blade Runner, Alien, Thelma y Louise, Gladiator, El Reino de los cielos, Prometheus, Exodus)

Guión: Drew Goddard

Música: Harry Gregson-Williams

Fotografía: Dariusz Wolski

Reparto

  • Matt Damon
  • Jessica Chastain
  • Jeff Daniels
  • Sean Bean
  • Michael Peña
  • Kristen Wiig

Si hay algo por lo que se caracteriza la filmografía de Ridley Scott es por la irregularidad. Sus películas más flojas, ésas en las que se nota la etiqueta de “por encargo”, no dejan de ser tan malas del todo si provinieran de cualquier otro director. Pero es que Scott rompió tantos los moldes con sus primeros filmes que luego todo lo que ha hecho después no ha estado a la altura. Estoy hablando por supuesto, de “Alien, el 8º pasajero” y “Blade Runner”: dos cintas desarrolladas en los primeros ochenta que cambiaron la ciencia ficción para siempre. La primera, por erigirse en un clásico del cine de terror ambientado en el espacio, donde la claustrofobia de una nave espacial trascendió el género; y la segunda, por tener una profundidad filosófica tal que no fue debidamente comprendida en el momento de su estreno. Todo lo que ha hecho después alterna títulos bastante interesantes y sugerentes, con otros olvidables o mediocres, impropios del nivel inicial que alcanzó en sus comienzos, moviéndose su filmografía entre una incipiente calidad que se queda a las puertas de la grandeza, con la mediocridad y la dejadez del que trabaja por encargo. En la primera categoría entra Black Rain, Thelma y Louise, American Gangster, Red de mentiras y sobre todo Gladiator: grandes películas que se dejan ver pero que no podemos decir que entren en el olimpo de las obras maestras (y es que, sin parecerme mala, considero que Gladiator está algo sobrevalorada). En la segunda categoría tenemos esos proyectos con los que intentó repetir éxitos pasados a base de repetir fórmulas ya usadas (El reino de los cielos, Prometheus, Exodus), o películas de encargo que suponen un declive en su carrera (Haníbal, La teniente O’Neill, Black Hawk Derribado). En cualquier caso, considerando que ya nada de su cine alcanzará el nivel de obras de culto de las citadas películas de los ochenta, sólo queda esperar si sus nuevos estrenos pertenecen al primer grupo (películas que se dejan ver conservando la capacidad de sorpresa) o al segundo (derroche de presupuesto que no pasa de la categoría de bodrio).

Los miembros de la misión espacial Ares III están explorando la superficie del planeta en una misión tripulada a Marte. Tras una tormenta de arena en la que el equipo se ve obligado a abandonar prematuramente el planeta, el astronauta Mark Watney sufre un accidente y es dado por muerto. Tras recobrar el conocimiento y volver a la base, se da cuenta de que está abandonado a su suerte con provisiones para un mes, por lo que debe agudizar el ingenio si quiere sobrevivir unos cuatro años, que es lo que está previsto que tarde la próxima misión espacial en volver al planeta. Con sus conocimientos de botánica desarrollará cultivos contra todo pronóstico en tan hostil territorio, mientras se sobrepone a todo tipo de vicisitudes y utiliza el ingenio, el humor y la ciencia para ganar tiempo. En la tierra, desde el centro de misiones de la NASA, harán todo lo posible para traerle de vuelta sano y salvo.

Heredera de títulos recientes como “Gravity” e “Interstellar”, en algunos momentos “Marte” recuerda bastante al “Naufrágo” de Robert Zemekis. En efecto, durante buena parte de la trama asistimos al espectáculo de ver al protagonista sólo con sus propios recursos, aprendiendo a sobrevivir de la manera más básica que puede permitirse el hombre en un entorno hostil y sin las comodidades a las que estamos acostumbrados, donde la complicación para hacer un fuego sin cachivaches se cambia por la dificultad de establecer comunicación fluida al carecer de los instrumentos para ello. Menos arriesgada que la cinta de Tom Hanks, aquí el recurso narrativo del protagonista de hacer un videodiario facilita las cosas al espectador explicándole el desarrollo de la trama. Se gana en ritmo aunque corriendo el riesgo de darle todo mascado al espectador, sin hueco para el propio razonamiento desde la butaca. De la misma manera que la cinta usa una base científica plausible por momentos (obviando determinadas situaciones que atentan contra la verosimilitud astrofísica), en la que llega a un punto en que decide no aturullar al público con explicaciones demasiado técnicas para que el argumento siga hacia delante.

Porque al final, el ritmo argumental no se resiente en absoluto de un argumento con tantas posibilidades de caer en ridículo. Con una duración que sobrepasa las dos horas, la introducción va al grano y la soledad en Marte del protagonista es descrita en la duración adecuada. A partir de ahí los distintos planes de rescate desde la Tierra le van dando emoción argumental pulida con los adecuados giros (a pesar de que alguno está tan anunciado que provoca cierto sonrojo en el espectador acostumbrado a los artificios cinematográficos), y regando el clímax de una tensión bien dosificada y adecuadamente presentada. Y esto hay que decir que es uno de los grandes méritos de la película.

Más puntos a favor es que es una película tremendamente optimista, sin claroscuros en su trama ni críticas a nadie. El protagonista ni se molesta en culpar a nadie de su situación, ni en ningún momento nos muestra angustia o desesperación; todo es mirar hacia delante con determinación y no tirar la toalla en ningún momento, a diferencia de otros ejemplos cinematográficos de ciencia ficción. Con un humor que salpica momentos puntuales, es digno de mención cómo todo el equipo decide remar en la misma dirección para rescatar al astronauta perdido, en un claro ejemplo de humanidad que traspasa fronteras. Entre los personajes de Matt Damon (un actor con suerte para elegir los papeles de las cintas en los que participa), Jessica Chastain (tras Zero Dark Thirty e Interstellar se afianza como una de las intérpretes con más fuerza del panorama actual), Jeff Daniels (a quien por primera vez le he visto en un papel serio, capaz de mostrar preocupación y gravedad), Sean Bean (alejado por fin de sus papeles de malvado enfadado con el mundo), y demás secundarios  tenemos todo un ramillete de interpretaciones agradables y precisas que contribuyen a que la película avance con paso fuerte y firme, sin demasiadas tonterías argumentales (sólo hay un caso en que se hace una referencia al Señor de los Anillos a modo de guiño con el personaje de Sean Bean, aunque la sombra de “Salvar al soldado Ryan” con Matt Damon es alargada).

La verdad es que pocas debilidades le veo a esta cinta de Scott, a la que no soy capaz de verla como obra de culto capaz de perdurar durante décadas, pero sí que entretiene por encima de otras muestras de su filmografía. Una fotografía deslumbrante en un planeta inhóspito (que a ratos deja momentos visuales de gran belleza), junto con unas interpretaciones que dan lo mejor de unos actores ya vistos en innumerables ocasiones da como resultado una buena película que nos devuelve al mejor Ridley Scott; o, por lo menos, no nos muestra al malo realizador.

Calificación: Muy buena.

Lo Mejor: El optimismo que irradia, la fotografía, las interpretaciones, y el ritmo de la cinta que no se hace pesada en ningún momento.

Lo Peor: Pensar que Ridley Scott no es capaz de mantener este nivel en sus próximas cintas.

La vería de nuevo: Sí.

La Recomiendo: Sí.

Si quieres leer la reseña del libro en el que se basa

El Marciano Andy Weir

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt3659388/

Tráiler en You Tube (español):

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El Marciano – Andy Weir

Reseñado por Bitterblink

El marciano - Andy Weir

El marciano – Andy Weir

Escrito en 2011 y reeditado recientemente en 2014, es la segunda obra de Andy Weir, un programador de AOL y Blizzard (participó en la creación de Warcraft 2) que empezó a escribir en la web a los 20 años. Su primera obra, un cuento corto llamado “El Huevo” que ha sido adaptado a youtube (dejo el vínculo al final de la reseña) se hizo viral. A partir de ahí se puso a escribir The Martian, inicialmente en su web y luego como libro autopublicado de Amazon por 99 centavos en 2011 convirtiéndose en un best seller de kindle. En 2014 apareció un agente literario de la editorial Crown que le compró los derechos y lo publicó en papel llegando a ser el 12º libro más vendido de la lista del New York Times. Prueba de su éxito es su adaptación al cine con una película homónima (en inglés, claro, en España se ha traducido como “Marte”) de Ridley Scott con Matt Damon como protagonista (ver reseña de la película por nuestro compañero 0017 aquí)

Y me diréis qué es lo que distingue este libro de otros, pues principalmente que es una novela lo más científicamente exacta que puede sobre Marte. El autor ha hecho un profundo trabajo de documentación que hace la novela especialmente atractiva para los que les gusta la “ciencia ficción” hard pero accesible para absolutamente todo el mundo.

Sinopsis

Mark Watney es un astronauta de la NASA, botánico e ingeniero mecánico, miembro de una tripulación de 6 personas de la misión Ares 3 destinada a ser los primeros en aterrizar y estudiar Marte. Una tormenta de Arena con vientos que superan con mucho lo estimado por la NASA obliga a la misión a evacuar el Hab (el habitáculo donde iban a vivir) y despegar hacia la Hermes (la nave en la que llegaron aun en órbita). Durante la evacuación, el fuerte viento marciano arranca la antena parabólica de radio del Hab y Mark recibe el impacto de esta recibiendo una herida en el abdomen y siendo arrastrado por el viento junto con la antena.

Lewis, la capitana de la misión tras varios intentos de recuperar a Mark se va forzada a abandonar Marte dando al astronauta por muerto. Sin embargo por una carambola del destino la sangre de la herida y el hierro de la antena taponan la herida y sellan el traje, con lo que Mark se despierta vivo pero abandonado en Marte.

Así es como empieza la aventura de Mark, solo, con comida para apenas un año (puesto que se queda con el suministro para 6 personas) y sin posibilidad de contactar con la Tierra sin antena de radio. Pronto se da cuenta de que la que parece ser su única oportunidad se reduce a aguantar los 4 años que tardará en llegar la misión Ares 4 que aterrizará en otra zona de Marte alejada unos 3.200 km de donde se encuentra.

En paralelo en la Tierra el personal de la NASA descubre que Watney sigue vivo gracias a los satélites que orbitan Marte y comienzan a trabajar para intentar socorrerle con las pocas alternativas de que disponen.

Comienza para Watney una lucha contra los elementos para mantenerse con vida hasta que llegue la ayuda. Armado con su ingenio y con la avanzada tecnología que la misión ha abandonado en Marte, Watney irá poco a poco aumentando sus posibilidades de mantenerse con vida: Consigue aire mediante reacciones químicas, planta alimentos en tierra marciana mediante una serie de complicadas acciones para que sea fértil, consigue agua a partir de oxígeno y un largo etcétera de brillantes ideas que le van proporcionando más “soles” (días terrestres).

Sin embargo el desastre siempre está cerca, en un entorno tan hostil en el que casi cualquier paso en falso puede matarle, Watney estará constantemente a punto de morir y solo su buen humor y su capacidad de trabajo le separarán de la muerte segura que probablemente es lo que hubiera decidido cualquier persona normal ante la dificultad de la tarea que le espera, mientras que en la Tierra se mantiene la tensa lucha política dentro de la NASA para enviar ayuda manteniendo contenta a la opinión pública y a la vez consiguiendo que la organización asuma riesgos que no desea asumir.

Opinión personal

Lo primero comentar que no esperaba mucho del libro. La temática astronáutas no me dice mucho y no soy especialmente fan de la ciencia ficción hard porque muchas veces los conceptos científicos quedan muy lejos de mi alcance. Y vaya sorpresa.

Lo que sostiene el libro es principalmente el personaje de Watney que es absolutamente genial. Con una fina ironía y un sentido del humor a prueba de bombas, es quizá lo mejor del libro. Uno de sus primeros mensajes cuando consigue comunicación con la tierra es “Mirad, ¡Tetas! -> (.Y.)”, creo que es bastante ilustrativo. Siempre está a punto de morir, siempre. Se puede quedar sin aire, sin agua, sin comida, congelarse, morir en una explosión etc… pero jamás pierde el ánimo ni su humor negro. Esta actitud es el tema central del libro: No rendirse, nunca. Es potentísima su manera de transmitirla, hasta el punto que me hubiera dado igual si no fuera “científicamente exacto”… pero lo és.

Es cierto que en ocasiones marean sus cálculos que parece que hace al vuelo respecto a aire, calorías necesarias para sobrevivir etc… y el autor intenta siempre hacerlo lo más accesible posible (no siempre lo consigue para lectores tan “de letras” como yo). Yo creo que la verosimilitud es un punto fuerte del libro: el hecho de que a la novela se le puedan poner pocos peros pese a que se base en tecnología que (¿aun?) no existe es estupendo. Quizá los mayores peros que he leído se refieren a temas más operativos, como el mundo futuro en el que vive el protagonista donde la carrera espacial es algo de primerísima actualidad y apoyado por el público como en la época del Apollo 13. Buscando mucho algún experto científico habla de alguna inexactitud o algunos aspectos pasados por alto como la radiación, pero en general recibe buenas críticas incluso de Chris Hadfield un astronauta canadiense actualmente en la ISS.

Las maneras de narrar de este libro también lo distinguen, principalmente leemos el diario del personaje, que nos relata lo que va a hacer y lo que ha ocurrido. Son múltiples las entradas que empiezan por ¡Tío, voy a morir! para luego en la siguiente encontrar una solución creativa y casi imposible (abusa un poco de estos “Cliffhanger” pero igualmente me gusta). Esta forma de escribir contrasta con lo que ocurre en la Tierra donde somos un espectador omnisciente, lo mismo que dentro de la nave Hermes donde está el resto de la misión. Entre medias se intercalan otro tipo de textos como descacharrantes cartas de Watney a sus compañeros de misión, las también divertidas comunicaciones con la NASA o una serie de pasajes destinados a crear tensión. Estos últimos están bien conseguidos, puesto que hablan de una pieza de equipo desde su construcción introduciéndolo en pequeños fragmentos a lo largo del texto, dándote pistas que algo va a ocurrir con ella, que algo va a fallar y cuando la tensión se hace casi insoportable: sucede. Consiguió ponerme realmente nervioso por el protagonista.

A veces los chistes son algo recurrentes pero a mi me hicieron gracia. Por ejemplo el prota siempre se queja de que dispone solamente de la biblioteca de entretenimiento que trajeron sus compañeros: Series de los 70-80, música disco y libros antiguos. Algunas referencias se te pueden perder como las de “Three’s Company” (“Apartamento para 3” ó “Tres son multitud” en algunos países) pero para los que las conocemos son curiosas.

Nunca pensé que me gustaría y engancharía tanto la historia de un “Náufrago” moderno. Realmente entretenida con personaje que derrocha fuerza y con múltiples momentos de tensión que le dan emoción por momentos.

No es un libro para todo el mundo (nada de romance, nada de “acción”…), pero sinceramente me parece un muy buen libro, muy bien escrito y solo espero que la película le haga justicia.

Calificación: Muy bueno

Lo Mejor: el personaje protagonista es genial, me encanta como construye la tensión, la exactitud científica

Lo Peor: A veces desespera las cosas que le pasan pero no deja de ser estupendo, a veces la parte científica me pierde un poco (química fue mi bestia negra en el instituto…)

Lo releería: Si

Lo recomiendo: Sin duda, quizá no todos los lectores disfruten de una historia de supervivencia pero un personaje atractivo y gracioso y el hecho de que le pasen muchas cosas y no pierda el ánimo es algo universal

Si quieres comprar el libro

El marciano

Si quieres leer la reseña de la peli

Marte (Matt Damon)

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