Archivo de la etiqueta: John Goodman

Película – The Monuments Men

The Monuments Men Poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

The Monuments Men

Año: 2014

Director: George Clooney (Buenas noches y buena suerte; Los Idus de Marzo)

Guión: George Clooney

Basado en el libro The monuments men: allied heroes, nazi thieves and the greatest treasure hunt in history, de Robert M. Edsel

Música: Alexandre Desplat

Fotografía: Phedon Papamichael

Reparto

  • George Clooney
  • Matt Damon
  • Bill Murray
  • John Goodman
  • Cate Blanchett
  • Jean Dujardin
  • Hugh Boneville

De la segunda guerra mundial se han hecho películas para todos los gustos y sensibilidades. Dejando a un lado el tono lúdico y bélico de las tempranas Doce del Patíbulo, Los Cañones de Navarrone o El desafío de las águilas, los últimos tiempos se han caracterizado por asumir el conflicto que dividió al siglo XX como un terrible drama humano e histórico. De esta manera, entre pianistas, Schindler, soldados Ryan o Benigni, hemos tenido en los últimos tiempos una visión cruda de lo que supuso uno de los peores capítulos en la historia de la humanidad. Con Monuments Men, Clooney adapta una visión más amable del conflicto aunque no por ello menos importante, que es la de salvar no vidas o países, sino las obras de arte del viejo continente, la cuna de la civilización occidental. Los paralelismos con la desgarradora “Salvar al soldado Ryan” serán evidentes, aunque aquí lo realmente diferente será el tono y la vertebración argumental de la trama.

Basada en una historia real, la película nos cuenta cómo en los últimos años de la II guerra mundial, el teniente Fran Strokes convenció al mismísimo presidente de los Estados Unidos para la creación de un batallón específico formado no por soldados, sino por académicos e historiadores del arte. El objetivo era infiltrarse en las zonas conquistadas a los alemanes e ir recopilando todas las obras de arte expoliadas por los nazis para devolverlas a sus legítimos dueños y países. De esta manera, este grupo tan particular y poco prodigado en combate se verá enfrentado a una peligrosa misión en la que tras las líneas enemigas los alemanes han ido escondiendo sus valiosos trofeos, con la orden de destruirlas antes de que caigan en manos enemigas. A la presión de esta carrera contrarreloj se sumará el avance soviético por el frente oriental, quienes también buscarán quedarse el arte robado como compensación por el latrocinio sufrido por el conflicto. Siglos de historia y de arte de civilización occidental se verán abocados al olvido y a la destrucción; lo único que impedirá que esto suceda será la labor de este escuadrón conocido como Monuments Men.

El precedente más claro de esta historia bélica lo tenemos en el cine español con la cinta de Antonio Mercero “La Hora de los Valientes”, donde se respondía a una pregunta: ¿durante la Guerra Civil española, quién se ocupó de salvar las grandes pinturas de la gran pinacoteca que era el Museo del Prado? A través de este planteamiento, se narraba una historia de honor y valentía en mitad del caos de un conflicto. La verdad es que aquí Clooney ha bajado el nivel de la épica para centrarse en una crónica de las actividades de este grupo tan peculiar, en los últimos años del conflicto. La historia se resiente por ser algo inconexa y no tener un objetivo claro a lo largo del argumento, más bien la cinta se dedica a avanzar por la narración deteniéndose por aquí o allá. Otras críticas han hecho hincapié sobre la falta de definición del discurso de Clooney, acerca de los leitmotivs de la cinta y si es más valiosa la vida de un hombre frente a una obra de arte. En el festival de Berlín se ha llevado unos cuantos palos en este sentido.

En mi opinión, creo que la mayoría de estas críticas son injustificadas. La película, si bien no alcanza el grado lacrimógeno o tremendista de las aproximaciones de Spielberg al conflicto, tiene ciertamente la cualidad de arrojar otro tono sobre este tema tan manido. Es una película delicada, poética, como las obras de arte que buscan estos hombres. En “Salvar al soldado Ryan”, el macguffin era buscar a un único soldado que arrojaba la cuestión moral de si era necesario arriesgar varias vidas para salvar solo una. Aquí, tal como he comentado arriba, no llega a hacer esa pregunta porque ya la responde de antemano. Estos hombres están en la retaguardia de la guerra, asumiendo riesgos mínimos. La manera en que se resuelven las dos o tres escenas contadas en que hay violencia y muerte es sin ver ni un solo tiro y con un lirismo y sensibilidad que me llegó al alma. Nada que ver con la brutalidad de la cinta citada de Spielberg. Y Bill Murray está cada vez más irreconocible desde que se dedicó a poner cara de palo en “Lost in Traslation”, y no sólo por su creciente envejecimiento. La capacidad dramática de la escena en la que está en la ducha, confundiéndose sus lágrimas con el agua del grifo, nos desvela nuevos registros de un actor al que nos hemos pasado la vida viéndole como un payasete simpático.

Pero que nadie se equivoque, esta cinta es una comedia ligera y alegre. Como en Ocean’s Eleven, Clooney se dedica a reclutar a un equipo, aunque los momentos de gags cómicos no son tan potentes como el lirismo dramático. El resto del reparto funciona perfectamente, hasta el anquilosado Matt Damon que encaja aquí menos que en otras cintas suyas. Y una vez que el argumento encuentra el norte y encaja su recta final, es cuando nos llegan los mejores momentos, como esa escena en la que se interroga al oficial alemán con un paquete de cigarrillos. La verdad, una vez ya conocidos los momentos más amargos de esta guerra vista a través de las grandes películas del género, no está de más ver esta Monuments Men para relajar los sentidos y pasar un buen momento lúdico.

Calificación: Buena

Lo Mejor: Los momentos de lirismo dramático, poéticos y de buen gusto.

Lo Peor: Un argumento que se pierde a mitad de cinta.

La vería de nuevo: Sí

La Recomiendo: Sí

Películas similares: Salvar al Soldado Ryan, La Hora de los Valientes, La Lista de Schindler, Ocean’s Eleven, Doce del Patíbulo, El Desafío de las Águilas, Evasión o Victoria

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2177771/combined

Tráiler en You Tube (español):

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Bélica, Bueno, Película - Aventuras, Pelicula, Puntuado

Película – Monstruos University

Monstruos University Poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2013

Director: Dan Scanlon (Cars)

Guión: Robert L. Baird, Daniel Gerson, Dan Scanlon

Pete Docter, Andrew Stanton

Música: Randy Newman

Reparto (voces en el original)

  • John Goodman
  • Billy Crystal
  • Steve Buscemi
  • Helen Mirren
  • Alfred Molina

Sí, ya sé que corro el riesgo de repetirme con una nueva reseña de una cinta de Pixar, pero es que no he podido resistirme al último estreno de la productora con el mejor ratio actual de obras maestras por película estrenada de los últimos tiempos. En esta ocasión el planteamiento ha sido el retomar los personajes presentados hace diez años y darles una nueva vuelta de tuerca, haciendo una precuela sobre los años universitarios de nuestros monstruos favoritos. De esta manera sabremos más acerca de lo que estudiaron para llegar a ser asustadores profesionales de niños, y cómo se forjó la amistad -inicialmente fallida- de la pareja protagonista de Monstruos S.A.

Mike Wazowski es un pequeño y joven monstruo bastante incomprendido entre sus compañeros del colegio cuando en una visita a la factoría de gritos descubre que su verdadera vocación es ser asustador, un profesional del susto que sabe cómo meterles miedo en sus habitaciones para obtener la energía procedente de los gritos de los niños. Para ello se necesitan muchos años de estudios superiores y su empeño no cejará hasta que sea admitido en la Monstruos University, la Universidad más prestigiosa en estas enseñanzas. Es de esta manera como le seguimos en su primer año de carrera en el que conoce a James Sullivan, un monstruo procedente de una reconocida familia de asustadores que tiene el beneplácito y la admiración del resto de profesores y alumnos por este hecho. La facilidad con que Sullivan hará amigos e ingrese en el exclusivo sistema de castas y fraternidades de la universidad chocará con la dificultad de Mike para integrarse y ser reconocido en estas jerarquías, y el esfuerzo que realizará cada uno para estudiar y poder aprobar los exámenes será inversamente proporcional a estos factores. Estos hechos harán que su relación inicial sea tirante, y el orgullo de ambos chocará el día de los exámenes parciales, donde un malentendido provocará la expulsión de ambos de sus estudios por parte de la estricta decana de la  universidad. Este jarro de agua fría y desilusión para Mike hará que se junte con la fraternidad más desfavorecida y marginada del campus en una intentona desesperada por ser readmitido en la carrera, y le obligará a llevarse bien con Sullivan para sacar lo mejor de ambos e intentar demostrar que ambos son capaces de ser los mejores asustadores que la universidad haya conocido nunca. En el camino se forjará una amistad que perdurará a lo largo de los años…

Cuando se rinde al nivel al que Pixar nos tiene acostumbrados acaba pasando esto. Es decir, parece que si no hacen una obra maestra del estilo de Wall·E o Up, los comentarios generales es que han pinchado y hay recelo acerca de si han llegado al cambio de ciclo. Es lo que se dice acerca de Cars, considerada una obra menor, más dirigida a hacer caja con el merchandising entre el público infantil, y cuestionada la necesidad de hacer una segunda parte cambiando el tono desde una historia de carreras en el entorno de la América profunda hacia una aventura de espionaje internacional. Con Monstruos pasa lo mismo, mis compañeros de blog salieron del cine pensando que esta precuela no llegaba al nivel de la primera parte. En parte porque le faltaba el personaje de la niña, que era lo que le sumaba puntos y le daba el toque enternecedor con el que se salió Monstruos S.A. Es evidente que dicho personaje no tenía mucho sentido de volver a aparecer tal y como se cerró la primera entrega, con lo que las líneas argumentales tenían que ir sí o sí por los derroteros de contar la historia en sus inicios.

La verdad es que quizás con esta entrega se ha perdido la capacidad de sorpresa arriesgada que tuvo la primera parte. Esa capacidad de sacarse una historia tan buena de la manga a partir de la idea de los miedos infantiles de los -en teoría ficticios- monstruos que salen del armario por las noches, que nos muestra todo un mundo paralelo al nuestro construido sobre la industria del susto. Se puede aducir que, si John Lasseter fue capaz de rizar el rizo y dar una nueva vuelta de tuerca sobre el mundo oculto de los juguetes no sólo una, si no dos veces, en las secuelas de Toy Story (cada una mejor que la anterior, echando nuevas capas de complejidad dramática en cada entrega), aquí Scalon debería hacer lo mismo, y de hecho se lo exigimos.  En mi opinión, puede ser cierto que no llega al nivel de excelencia de la primera entrega, pero tampoco se debería menospreciar esta precuela. Lo cierto es que ya podrían el resto de cintas infantiles llegar a este nivel de animación. Las peores cintas de Pixar compiten de tú a tú con las mejores películas de la competencia, no hay más que ver el próximo estreno de la secuela de “Gru, mi villano favorito”. Una cinta con la que me lo pasé muy bien y disfruté de lo lindo, pero francamente, me lo he pasado mejor con Monstruos University por diversas razones. La primera y fundamental es la marca Disney. Desde el primer momento en que vemos en pantalla el logotipo de la productora, ese castillo de Disneyland, sabemos que estamos ante un producto marca de la casa, tenemos claro lo que nos vamos a encontrar y podemos estar seguros de que los niños a los que llevemos a ver este cine se lo van a pasar en grande sin preocuparnos de que vean contenido inapropiado. Me temo que Shreck es muy buena, por ejemplo, pero no puedo decir lo mismo de ella.

La segunda razón acerca de la bondad de esta precuela es que estuve todo el rato con una sonrisa de oreja a oreja. Desde que ves en pantalla a ese monstruito verde y con un solo ojo en una excursión infantil del colegio en el inicio de la historia ya te hace gracia todo lo que cuenta. Toda la película está plagada de gags visuales y bromas recurrentes sobre el mundo de los monstruos, y su paralelismo con el mundo de los humanos, desarrollando ese planteamiento inicial de la primera parte. En esta ocasión se mueve en torno a la comedia universitaria y tenemos malvados decanos, fiestas de hermandades y el habitual grupo de empollones inadaptados intentando llevarse el gato al agua en las competiciones extraescolares. Es aquí donde Pixar desarrolla su habitual ingenio y humor, explayándose en unos secundarios tronchantes que no desperdician ninguna escena para hacer esbozar una sonrisa al espectador, cualquier momento les sirve como excusa.

Como tercer factor a favor de Monstruos University tenemos que el ritmo de la trama avanza sin resultar excesivamente pesado. No tenemos una escena clímax como la persecución de las puertas en la primera parte, pero lo que nos brindan ahora (qué mejor momento para saber si un monstruo es capaz de asustar, que un campamento infantil al lado de un lago por la noche) tampoco está tan mal. Tal como señalaba mi compañera Malosa, quizás la resolución del argumento sea de lo más convencional y forzado, y puede ser ése uno de los factores por los que se salga del cine con un sabor agridulce pensando que quizás esta continuación era bastante prescindible. En mi opinión, puede ser que sí, pero a mí me gusta esta diversión que funciona sin grandes aspiraciones porque vas a tiro hecho al cine. No supone mucho riesgo el retomar a unos personajes a los que ya teníamos cariño de antemano, y el nivel de complejidad no es el típico de las grandes obras, pero aún así da resultado esta cinta para pasar un buen rato.

Una cinta que nos viene a decir que todo lo que nos propongamos, lo haremos. Un mensaje que quizás peca de exceso de optimismo dados los tiempos que corren pero necesario en mi opinión, mientras va desarrollando una historia que habla de los extraños compañeros de cama que hace la verdadera y profunda amistad, y de los miedos que podemos tener al fracaso de la vida real, verdaderas razones que nos pueden dar más miedo cuando crecemos que la puerta de un armario por la noche. Por todo esto, aunque no vamos a ver una historia al mismo nivel que otras anteriores de Pixar, sí que recomiendo para disfrutar un par de horas mejor que otras opciones.

Calificación: Buena

Lo Mejor: Retomar estos graciosos personajillos. Algunos gags de la cinta que son auténticos puntazos.

Lo Peor: Su poca capacidad de arriesgar.

La vería de nuevo: Sí.

La Recomiendo: Sí.

Películas similares: Monstruos S.A, La revancha de los novatos,

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1453405/combined

Tráiler en You Tube (español):

2 comentarios

Archivado bajo Bueno, Película - Comedia, Película - Infantil, Pelicula

Película – Argo

argo-poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Ben Affleck (Adiós, pequeña, adios; The Town)

Guión: Chris Terrio

Música: Alexandre Desplat

Reparto

  • Ben Affleck
  • Bryan Cranston
  • John Goodman
  • Alan Arkin
  • Tate Donovan
  • Kyle Chandler

Ante nosotros tenemos una de las sorpresas de 2012, dado que francamente no lo está haciendo mal en la temporada de premios y que, aunque se estrenó en octubre, todavía aguanta en algunas carteleras a la espera del premio gordo que puede suponer llevarse un Óscar frente a las grandes favoritas (Los Miserables, Lincoln, La Vida de Pi). En los Globos de Oro ya ha ganado los premios de Mejor Película Drama, y Mejor Director, igual que en los BAFTA británicos. Si por mí fuese, le daría la estatuilla a la mejor película (lamentablemente no va a ser así), porque le pasa al contrario que a Los Miserables: no destaca por interpretaciones fulgurantes (al menos, Ben Affleck como actor está plano) pero el trabajo del Ben Affleck-director es brillante y le da un ritmo a la película que ya quisiera la cinta de Tom Hooper. Y ya que estoy comparando con pasadas reseñas que no han salido bien paradas, nada que ver con la tensión narrativa de Tarantino. Durante toda la película se nos va poniendo en antecedentes mientras se va añadiendo tensión a la trama, para llegar a un último cuarto de película soberbio con las pulsaciones a todo trapo, a pesar de que es una historia basada en hechos reales y de la que sabemos el final.

Se trata de la operación que realizó la CIA para rescatar a seis miembros de la embajada americana a principios de 1980 en Teherán. Tras dar asilo político en USA por motivos de salud al derrocado Sha de Irán (Mohammed Pahlavi, el jefe de estado de Irán previo a la llegada de Jomeini que compartía simpatías con los países occidentales y gobernó a su país de manera un tanto déspota), estalla una revolución en las calles acompañada del típico odio anti-americano. Las muchedumbres se agolpan en la embajada americana y se produce un asalto por parte de los revolucionarios que culmina en la captura del personal civil y militar. Seis de los funcionarios americanos consiguen escapar de las hordas furiosas y se refugian en la embajada canadiense. El problema es que en por momentos Irán se convierte en un punto caliente para los occidentales y el embajador de Canadá no podrá darles cobijo por demasiado tiempo. El gobierno americano intenta pensar en todos los posibles planes de escape pero ninguno resulta satisfactorio. Es entonces cuando el agente de la CIA especializado en rescates Tony Mendez ofrece la solución más inverosímil con alguna posibilidad de éxito: simular que los funcionarios americanos son cineastas canadienses desplazados a Irán en búsqueda de localizaciones para una película de Ciencia Ficción llamada Argo. Rápidamente se dirige a Los Ángeles para montar toda la tapadera con ayuda de cineastas auténticos, desde la productora hasta la compra del guión. Incluso realizan una rueda de prensa auténtica, para que no quede ningún fleco sin atar en la historia. Todo ello realizado contrarreloj, para ofrecernos una historia de espionaje que nos explica la dualidad de las banalidades del mundo de Hollywood, y la dureza de la conflictividad en los países de Medio Oriente.

La verdad es que he disfrutado bastante de esta película, a diferencia de las últimas reseñas que he realizado. No en vano el espionaje es mi género preferido, y Argo es una muestra muy digna del género. Son dos horas de metraje que se me pasaron volando, con los nervios a flor de piel. Es la tercera película como director de Ben Affleck, y cada vez le está cogiendo más destreza al asunto, aunque en mi opinión la elección de la historia y del guión es lo fundamental aquí. Desde luego que Affleck apunta maneras al estilo de Clooney (que es coproductor) o Eastwood, otros grandes actores que se pasan a la dirección con gran éxito, haciendo un cine menos convencional del que los grandes estudios nos tienen acostumbrados. A pesar de que la carrera como actor de Affleck es bastante irregular (no hay un gran título que destaque por encima de todos, y las películas de alto presupuesto en las que ha trabajado no han sido gran cosa, léase Armaggedon), sí que tiene pequeñas joyas a descubrir entre su filmografía. Por no hablar de su fantástico debut como guionista ganador del Óscar por El Indomable Will Hunting.

Quizás a la hora de actuar su interpretación sea la más uniforme (que no pobre). La caracterización de su personaje, con una barba que le aleja de sus papeles de galán descarado habituales, está por encima de lo que suele realizar. Pero al final, se pasa todo el metraje poniendo la misma pose de cariacontecido preocupado por las circunstancias, con una mueca en la boca cerrada y mostrando la gravedad de su rostro. Lo bueno del asunto es que le va con el personaje; es decir, no resulta cargante ni histriónico. Está muy bien perfilado porque percibimos la dificultad de su profesión, así como unas pinceladas de la dificultad para simultanearla con su vida familiar.

Affleck como actor resulta muy buen reclamo para una película donde abundan los secundarios de lujo del estilo ¿dónde he visto yo a éste? Tenemos a John Goodman que nos recuerda el papel que hizo en Ed Wood; a un Bryan Cranston (el padre de Malcolm, Breaking Bad) que últimamente le vemos hasta en la sopa; Alan Arkin; Tate  Donovan; Kyle Chandler… Es decir, actores solventes que elevan el listón pero que por sí solos no podrían cargar el peso de una cinta (reconozcamos que muchas veces vamos al cine atraídos por los rostros conocidos, y por la mayor o menor simpatía que nos brinde un actor).

Un punto fuerte resulta la ambientación y la dirección de fotografía de la película. Si ya resulta difícil simular que ruedas en un país árabe o a finales de los años 70, imáginate juntar los dos supuestos. Las grandes aglomeraciones, las calles de Teherán, las panorámicas aéreas de la ciudad, los extras… En el montaje se mezcla metraje real de la época con escenas de la película, y llega un momento en que no eres capaz de distinguir cuál es cuál.

La temática de la cinta es controvertida. Por un lado nos muestra la conflictividad de los países árabes, desde la óptica americana. He leído alguna opinión en el sentido de que es bastante autocrítica con la política americana, dado que desde el principio (en la fabulosa introducción de una narradora con acento árabe) deja claro que la ola de odio hacia los USA viene dado por la política de intromisión exterior. En mi opinión, tiene algunos momentos de propaganda patriótica yanki, donde la banderita USA se ve quemar malamente en Irán, y ondear alegremente en el país de las libertades. Sin embargo, en otras ocasiones, la cinta es bastante dura con algunos estamentos occidentales. La escena de la rueda de prensa de la falsa película, donde se ve la parafernalia habitual de Hollywood para vender cine de manera frívola, es superpuesta con gran acierto por una rueda de prensa paralela en la televisión iraní, en la que informan de la captura de los rehenes americanos. Es decir, que si se ve con cierta distancia crítica, separando el grano realista de la paja propagandística habitual en el cine americano, podemos ver una película bastante verosímil, bien explicada, y muy entretenida.

Y al final eso es lo que yo le pido a una cinta, que sea entretenida. La trama, habitual en este género, hace que algunas veces te pierdas o intentes recordar el nombre de tal o cual personaje. Pero en ningún momento te descuelgas, la película sigue siempre hacia delante, mezclando la comedia metacinematográfica de Hollywood con la intriga política y de espionaje, para llegar a un tramo final de infarto. E incluso el epílogo, que dura unos diez o quince minutos después del clímax, te alegra y te dibuja una sonrisa (ese homenaje al cine de ciencia ficción de los 70, reflejado en la habitación del niño). Un final made in Hollywood, para una historia de Hollywood demasiado inverosímil para ser real, y que, sin embargo, sí que fue real.

 Calificación: Muy buena

Lo Mejor: La maña de Ben Affleck como director. La intro inicial, la escena de las ruedas de prensa simultáneas, el tramo final, el epílogo después del clímax final. Los secundarios, y el ritmo de la historia.

Lo Peor: Algunas lagunas en la interpretación del Ben Affleck actor.

La vería de nuevo: Sí.

La Recomiendo: Sí, es una de las mejores de 2012 y finalista a los Óscar.

Películas similares: Red De Mentiras [Blu-ray]; Syriana [Blu-ray]; Munich; Ed Wood (Edicion Especial) [DVD]; Todos los hombres del presidente; Los tres días del cóndor; La cortina de humo.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1024648/

Tráiler en You Tube (español):

6 comentarios

Archivado bajo Espionaje, Muy bueno, Película - Acción, Película - Comedia, Película - Espionaje, Película - Thriller