Archivo de la etiqueta: Skyfall

Post especial – Resumen Gala Premios Óscar 2012

oscar2013

Por 0017

Esta semana la voy a dedicar a comentar los premios de la Academia de Hollywood que se han entregado el pasado domingo, 24 de febrero. Para ello, como habréis podido comprobar, he ido haciendo un seguimiento de las películas más oscarizables durante estas últimas semanas, reseñando aquellas con más opciones de llevarse la dorada y preciada estatuilla que representa al codiciado tío Óscar sobre una bobina de cine. Al final del post tenéis un listado completo de los ganadores de este año.

El irreverente creador de Padre de Familia y Ted, Seth McFarlane fue el conductor de una gala que ha sido una de las más repartidas de los últimos años, sin un dominador aplastante aunque sí ha tenido un perdedor claro: Lincoln, de Steven Spielberg. El llamado rey Midas de la industria ha sufrido uno de esos varapalos que recibe de vez en cuando por parte de la Academia, estando nominado a 12 premios y recibiendo solo 2 (el más que cantado y merecido premio al mejor actor para Daniel Day-Lewis, y el de dirección artística). Es normal si tenemos en cuenta que en años anteriores ha arrasado con otras cintas, con lo que se refleja el ánimo de ecuanimidad de los votantes. Y eso que es el prototipo de película querida por los académicos, a saber: una gran historia biográfica, sobre una gran figura patriótica americana, larga, compleja y con muchos matices. Pero es que este año había dura competencia.

La que se ha podido decir que ha sido la triunfadora ha sido Argo, de Ben Affleck, que ya venía cosechando grandes resultados en los Globos de Oro y los Bafta, entre otros. Affleck, que no es un novato a la hora de ganar la estatuilla (affleck y argo oscarsu guión de El indomable Will Hunting le dio el máximo galardón junto a Matt Damon hace quince años), se suma a la lista de actores encumbrados que se pasan a las tareas de dirección sorprendiendo y agradando a partes iguales (Robert Redford, Clint Eastwood, George Clooney). La película era mi favorita inesperada para ganar, porque de todas las nominadas, es la que proporciona mayor disfrute durante su visionado, que es lo que le pides al fin y al cabo a una película. Luego también tiene mensaje, no muy profundo como el resto de nominadas, pero cala mejor si se disfruta la trama. Además, la historia es también muy americana y propagandística (¿qué mejor historia para contar en pantalla grande que uno de los mayores éxitos de la CIA recién desclasificado, donde los buenos se imponen a los malos sin pegar un tiro?). De hecho, y si la comparamos junto con La noche más oscura (Zero Dark Thirty, otra perdedora, que optaba a cinco galardones y sólo se llevó el de mejor sonido), parece que ha sido la ceremonia que más ha celebrado las operaciones encubiertas de la CIA de los últimos años, en una suerte de propaganda a las políticas de Barack Obama. Y precisamente, en un momento sin precedentes en la historia de los Oscar, el ganador fue anunciado por la primera dama, Michelle Obama, desde la mismísima Casa Blanca. Toda una declaración institucional de intenciones. De esta manera, junto a la mejor película, Argo se ha llevado el Óscar al mejor montaje y al mejor guión adaptado, partiendo de siete nominaciones iniciales. No está mal para Affleck, que había sido ignorado en la nominación al mejor director (suelen ir acompañadas normalmente ambos premios).

El o1361767709_extras_albumes_0tro gran triunfador de la noche fue Ang Lee, quien con La vida de Pi se llevó cuatro estatuillas (partiendo de once nominaciones), entre ellas la de mejor director, fotografía (no es para menos, ya comenté en mi reseña que hay momentos de la cinta tremendamente bellos y pictóricos), banda sonora y efectos especiales. Tercer Óscar para Lee, tras el que ganó con Brokeback Mountain y Tigre y Dragón. Desde luego que cada película que rueda no se parece en nada a la anterior, y con La Vida de Pi lo que tenemos es una fábula poética y casi mística sobre la búsqueda de nuestro significado vital (Bitterblink lo dejó claro cuando hizo la reseña del libro, escrito por Yann Martel).

Ya he comentado que el premio al mejor actor fue para Daniel Day-Lewis y su Lincoln, otr1361769056_extras_albumes_0o con tres estatuillas en su vitrina (Mi pie izquierdo y There Will Be Blood fueron los anteriores), con chiste sobre Meryl Streep y el filme La Dama de Hierro incluido. La mejor actriz fue Jennifer Lawrence, digna representante de la gran sorpresa en las nominaciones, El lado bueno de las cosas. Una nada habitual comedia romántica y difícil de etiquetar, estaba nominada para todos los premios gordos: mejor película, director, guión, actores y actrices principales y de reparto, montaje… Ocho nominaciones que, evidentemente no prosperaron frente al nivelazo que mostraban los competidores (y eso que estaba Robert De Niro al acecho del premio al mejor actor secundario), pero que repitieron el guión de los globos de oro y permitieron a la joven Lawrence (22 añitos) subir a recoger su flamante estatuilla, no sin ofrecer uno de los momentos de la noche, el traspiés que sufrió en la escaleras camino del escenario. Afortunadamente, sin mayores consecuencias.

El otro gran momento de la noche lo ofreció Anne Hathaway, al encender la imaginación y los comentarios de las redes sociales con la delantera de su vestido, el comentario que hizo al respecto y el largo discurso que hizo al recoger el premio a la mejor actriz de reparto por Los Miserables. 1361763329_extras_albumes_1Cumplió todos los pronósticos y su papel de Fantine, sobrecogedor y desgarrador en el plano musical e interpretativo obtuvo recompensa. Justo premio a una película que mostró minutos antes un número musical con todo el elenco al completo que hizo ponerse en pie al auditorio, demostrando que las canciones eran el punto fuerte de la cinta, en un homenaje al género musical en el cine (Catherine Z. Jones con su fantástica interpretación de Velma Kelly de años atrás en Chicago, y Jennifer Hudson en Dreamgirls fueron otras de las películas homenajeadas). En el resto de categorías, partía con ocho nominaciones para acabar obteniendo sólo tres premios (maquillaje y mezcla de sonido fueron los otros dos), incluyendo el Óscar que no pudo ser para el español Paco Plaza por el mejor vestuario, y que se acabó llevando la también cinta de época Anna Karenina.

El Óscar al mejor actor de reparto fue para Chris Waltz y su papel de dentista cazarecompensas teutón por Django Desencadenado. Galardón muy justo y más si tenemos en cuenta los pesos pesados con los que se batía el cobre, a saber: Alan Arkin, De Niro, Tommy Lee jones y Phillip Seymour Hoffman. Aunque la película no era de mis favoritas, hay que reconocerle el nivel interpretado en la cinta. Más injusto me parece el Óscar al mejor guión original que se ha llevado Tarantino, por una película en mi opinión insulsa y lenta. Demasiado reconocimiento para el enfant terrible de la industria.

Un reconocimiento totalmente merecido que sí tuvo una de las franquicias más longevas de la historia del cine, la de las películas de James Bond. Halle Berry presentó un homenaje en video a los 50 años de las películas del agente 007, y Shirley Bassey puso su voz atronadora rememorando el tema de Goldfinger, llevándose otra de las grandes ovaciones de la noche. Y aunque no se consiguió reunir a todos los intérpretes del personaje juntos como se rumoreaba en un principio, ni la película que conmemora el aniversario de manera dignísima fue nominada para alguna categoría de las relevantes, Skyfall acabó llevándose el Óscar a la mejor canción, que interpretó Adele momentos después. Premios a los que parece estar siempre relegada dicha franquicia, dado que también se llevó el premio a los mejores efectos sonoros, Óscar compartido con Zero Dark Thirty. Un hecho, el del empate en el premio, que sólo se había repetido en seis ocasiones con anterioridad. Un buen bagaje el que se lleva una de las mejores películas de la franquicia, que augura larga vida en pantalla grande al célebre agente secreto.

El premio a la mejor película de habla no inglesa fue para Amor, de Michael Haneke, otro Óscar que estaba más que cantado si consideramos que tenía cinco nominaciones y que también optaba a la mejor película, director, actriz y guión original. El que se llevara el premio no fue más que justicia poética. Mejor documental fue para Searching for Sugar Man. Y la mejor película de animación fue para Brave. Pixar competía contra Disney en un duelo fraticida frente a Rompe Ralph!, para acabar llevándose el premio por la historia de la inconformista pricensa escocesa (el Óscar lo recogió en falda escocesa el codirector Mark Andrews). Para que todo quedara en casa, el Óscar al mejor corto de animación se lo llevó Paperman, la joya en blanco y negro de Disney que precede a la ya mencionada Rompe Ralph!, quitándole el premio a la mismísima Maggie Simpson en otra belleza artística y de gran delicadeza (The Longest Daycare), cualidades que suelen identificarse siempre con la pequeña de la familia Simpson.

Y éstas han sido las cintas premiadas por la industria USA de la fábrica de sueños en 2012. Ahora sólo queda disfrutar de un 2013 de cine, para volver a vernos en la gala del año que viene, en 2014. Nos vemos en los cines!

Pd: Como Bonus Track, os dejo el póster que han usado como reclamo de este año, conmemorando todas las películas que han  recibido el Óscar de años anteriores. ¿Cuántas podéis reconocer? Sencillamente genial:

Cartel-Oscar-2013

PD2: Dejo a continuación un listado completo con los ganadores de los premios, a modo de lista exhaustiva.

Mejor película
Argo

Mejor director
Ang Lee por La vida de pi

Mejor actriz
Jennifer Lawrence por El lado bueno de las cosas

Mejor actor
Daniel Day-Lewis por Lincoln

Mejor actriz de reparto
Anne Hathaway por Les Misérables

Mejor actor de reparto
Christoph Waltz por Django Desecandenado

Mejor guión original
Quentin Tarantino por Django Desencadenado

Mejor guión adaptado
Chris Terrio por Argo

Mejor película animada
Brave

Mejor película extranjera
Amour de Austria

Mejor fotografía
Claudio Miranda por La vida de Pi

Mejor banda sonora
Mychael Danna por La vida de Pi

Mejor canción
“Skyfall”, de Skyfall, escrita por Paul Epworth y Adele, e interpetrada por Adele

Mejor montaje
William Goldenberg por Argo

Mejor diseño de producción
Rick Carter y Jim Erickson por Lincoln

Mejor diseño de vestuario
Jacqueline Durran por Anna Karenina

Mejores efectos visuales
Bill Westenhofer, Guillaume Rocheron, Erik-Jan De Boer y Donald R. Elliott por La vida de Pi

Mejor maquillaje y peinados
Lisa Westcott y Julie Dartnell por Les Misérables

Mejor sonido
Andy Nelson, Mark Paterson y Simon Hayes por Les misérables

Mejor edición de sonido
Per Hallberg y Karen Baker Landers por Skyfall
Paul N.J. Ottosson por Zero Dark Thirty

Mejor documental
Searching for Sugar Man

Mejor cortometraje
Curfew

Mejor cortometraje animado
Paperman

Mejor cortometraje documental
Inocente

1 comentario

Archivado bajo Pelicula, Post Especial

Película – 007: Skyfall

Reseñado por 0017

Afiche Skyfall

Ficha Técnica

Año: 2012

Director: Sam Mendes (American Beauty, Camino a la Perdición, Revolutionary Road)

Guión: Neal Purvis, Robert Wade y John Logan

Música: Thomas Newman

Reparto

  • Daniel Craig (James Bond)
  • Javier Bardem (Silva)
  • Judi Dench (M)
  • Ralph Fiennes (Mallory)
  • Naomi Harris (Eve)
  • Bérénice Marlohe (Sévérine)
  • Ben Whishaw (Q)

Bueno, antes que nada agradecer a los autores del blog por dejarme un rinconcillo en esta página para escribir con carácter habitual unos parrafitos dedicados al séptimo arte. Sí, ya sé que esto es básicamente un blog de libros y que hacer críticas de cine pervertiría la esencia misma de la página… ¿o tal vez no?

Hay que tener en cuenta el trasvase cine-literatura que siempre ha existido; más que ser productos de disfrute del ocio sustitutivos entre sí, son complementarios. Los mejores libros suelen llevarse a la gran pantalla de forma frecuente (y desde el inicio de los tiempos). Por otro lado, la novelización de películas que por lo que sea han dado en la diana de la crítica o de la taquilla tampoco nos resulta extraña. Ambos lenguajes artísticos son muy distintos y a la vez muy parecidos; se complementan y retroalimentan mutuamente.

Mi idea consistiría en reseñar películas de diversa índole, con cierta atención a la actualidad en la cartelera; y sin perder el espíritu de humildad teniendo en cuenta que, de seguro, ya se habrán comentado un millón de veces antes que yo. No pretendo descubrir la rueda al comentar películas en Internet, sólo enriquecer este blog.

Y por tratarse de mi primera crítica, no puedo menos que dedicarla al último taquillazo del agente 007: Skyfall, película que está arrasando en taquilla como ninguna otra de la franquicia había hecho antes, y que nos remonta a los éxitos de los primeros clásicos sesenteros de la saga. Hay que recordar que las películas de Bond supusieron un cambio para siempre en la concepción del cine, adelantándose al concepto de blockbuster masivo introducido por Spielberg y Lucas en los 70, y cambiando de raíz el concepto de cine de acción-evasión (del que como precedente, se puede citar a Hitchcock y poco más).

He de reconocer previamente que soy un fan total del personaje de 007 hasta niveles enfermizos (por mi nick os habréis dado cuenta). Gracias a él me gusta el cine y me ha hecho ser crítico con el séptimo arte. Me explico: aunque soy fan, he de reconocer que muy pocas películas de la franquicia, o ninguna, pasarán a la historia de las grandes obras maestras del cine (vamos, que ninguna es “Acorazado Potemkin” o “Centauros del desierto”). Pero intentar indagar de qué manera podrían serlo, o qué películas del mismo o distinto género alcanzan dicho rango, me hace especialmente crítico con el resto de obras cinematográficas.

Pero vayamos con el argumento, sin desvelar demasiado: en esta ocasión, vemos al personaje con licencia para matar interpretado por Craig como un agente doble cero ya establecido. Es decir, se obvia la continuidad en el argumento de las dos películas anteriores para centrarse en una misión nueva: desde la secuencia precréditos clásica, esta vez en Estambul, vemos como hay disco duro de ordenador robado que contiene un listado de agentes de la OTAN infiltrados en organizaciones terroristas (sí, una reminiscencia al argumento de la primera entrega de Misión: Imposible). Que la secuencia sea tan adrenalítica como las dos anteriores de Craig (y de la saga Jason Bourne, no olvidemos tampoco sus influencias) no impide que el agente no logre su objetivo y acabe cayendo dicho disco duro en malas manos. Esto pondrá en un aprieto a M, la sempiterna jefa de Bond, que verá como cierta parte de su pasado vuelve a la luz mientras se convierte al Mi6 en el objetivo de acciones terroristas. Bond, que tras dicha misión había sido dado por muerto (guiños a otras películas de la saga, como “Sólo se vive dos veces”, y en cuya novela M llega a escribir el obituario de Bond), decide volver al servicio activo, aunque no esté al 100%. Después de un periplo por distintas zonas geográficas, trajes de etiqueta con cócteles exóticos y mujeres hermosas, acabará enfrentándose al villano de la función, Silva, personaje interpretado por Bardem.

Que Bardem no es santo de mi devoción no tiene relevancia en esta reseña. Toda la crítica internacional está aplaudiendo su interpretación, como ya aplaudieron la de “No es país para viejos”. Está claro que hace un muy buen papel de villano, que bebe de otros de la serie Bond como el Max Zorin de “Panorama para matar”, Alec Trevelyan de “Goldeneye”,… e incluso se remonta al propio Jocker de “El caballero oscuro”. Su histrionismo contenido que estalla en algunos momentos, su pulsión sexual que roza lo almodovariano (en una escena en concreto; lo siento, no puedo decir de qué se trata, so pena de cometer spoiler, pero he de decir que en ese momento hubo amago de aplausos en la sala), la presentación del personaje andando desde la lejanía de la estancia, su voz en V.O. (en este caso el doblaje español no le hace justicia),… Un villano de una buena peli de Bond debe meter miedo, y está claro que éste lo provoca. Es un villano creíble, digno de la era Wikileaks, con sus motivaciones terribles detrás, que pone la guinda a una buena película.

Porque sí, 007: Skyfall me parece una muy buena película. Desde el punto de vista del fan, pero también desde el punto de vista del espectador de a pie. Sus influencias también abarcan mucho del Batman de Christopher Nolan. Se trata de una culminación de la particular trilogía bondiana de Daniel Craig, porque aunque no sigue la continuidad en el argumento, continua con el espíritu de reboot o reinicio de la franquicia y del personaje. Si en Casino Royale veíamos como el personaje daba tumbos (física y sentimentalmente) usando las fuentes literarias de la primera novela, mientras trata de encontrar su propia esencia personal y cinematográfica (la que le ha hecho un personaje fundamental en el cine de acción moderno, lo cual ocurre en la escena final al pronunciar su nombre completo después de su apellido, el célebre “Bond, James Bond”), en Quantum of Solace se retoma a un personaje torturado y atormentado en busca de venganza, para llegar a esta Skyfall en la que se repite una parecida falibilidad del personaje de Bond. Al principio le vemos retirado, tembloroso, agotado, con ojeras… pero el personaje ya está consolidado. Es un Bond físico e impetuoso (a lo Jasón Bourne, sí) pero también es más reflexivo.

Esto se nota en la película, más reposada que las predecesoras. No es una sucesión de escenas de acción enlazadas. Se nota que el parón de cuatro años ha servido para perfilar bien el guión: está cuidado y desarrolla a los característicos personajes secundarios más de lo habitual, pero sin decaer en el ritmo. Mención especial hay que hacer de la fotografía, con grandes hallazgos visuales que dan pie a momentos muy oníricos y simbólicos. Por citar dos ejemplos, la iluminación de las escenas finales en los páramos escoceses; o la pelea en una planta abandonada de un rascacielos en Shangai, con el trasluz de los neones del edificio de enfrente y los combatientes en penumbra: llega un momento en el que no distingues quién de los dos es 007 hasta que uno doblega al otro, pero ya da igual, los dos son asesinos profesionales y la rectitud moral de ambos brilla por su ausencia.

De lo que se trata ahora es de ahondar en el pasado de 007, en sus ancestros, en su Escocia natal, en sus temores (muchos críticos hablan de paralelismos entre el “Rosebud” de “Ciudadano Kane” y el “Skyfall” de Bond). Se habla de la vida y de la muerte; de resucitar y del miedo. Sin embargo, el final de Skyfall cierra el círculo. No lo desvelaré, pero a mí me dejó sin palabras; creía que lo había visto todo y que no tenía mucha capacidad de sorpresa, pero hay algún giro argumental que no te esperas y que entronca con los elementos más clásicos de Bond. De la misma manera que sale el viejo Aston Martin, se presenta al nuevo (y joven) Q, y la inefable melodía de 007 suena en momentos clave. En definitiva, cambiar todo para que nada cambie. El personaje está consolidado y puesto al día. Ya pueden pasar otros 50 años.

Calificación: Muy buena, casi imprescindible, al mismo nivel de Casino Royale (y son palabras mayores).

Lo Mejor: Que es Bond. Es como los diamantes: para la eternidad. No decae en su ritmo y tiene puntazos sueltos y escenas especialmente memorables (los hallazgos visuales ya citados).

Lo Peor: Que es muy fácil que las próximas no estén al mismo nivel. También me disgusta que se estén acostumbrando a que la tradicional escena del Gunbarrel (Bond disparando a la pantalla y cayendo la sangre) la pongan al finalizar la película, y no al principio.

La vería de nuevo: Sí, de hecho la he visto por segunda vez.

La Recomiendo: Tanto para fan acérrimos (por supuesto) como el espectador ocasional, el cual se divertirá sin necesidad de grandes conocimientos previos del personaje (aunque hay guiños para los más freaks).
0017

Ficha en IMDB

Tráiler en You Tube (español):

Si te gustó te gustará:

Peliculas:
– Casino Royale
– la saga de Bourne
– la saga de Batman

Libros:
– Al servicio secreto de su majestad – Ian Fleming

– Sólo se vive dos veces – Ian Fleming

– Silverfin – Charlie Higson. Ésta es la primera entrega de una serie de cinco libros  (the Young Bond series) orientados al público juvenil sobre las aventuras de un joven James Bond en los años 30. Como competencia a Harry Potter está bien, y además tiene muchos guiños a los orígenes del Bond literario. La idea de la vuelta a los orígenes escoceses en Skyfall sale de aquí.

– El espía que surgió del frío – John LeCarré. Digamos que fue la primera de las novelas en las antípodas de lo que el personaje de Fleming ofrecía al género del espionaje, mitificado por escenarios deslumbrantes y exóticos o personajes lujosos y sofisticados. Aquí LeCarré ofrece una visión más prosaica de la figura del espía, cayendo en declive en medio de escenarios grises y anodinos.

– El cuarto protocolo – Frederick Forsyth

– El caso Bourne – Robert Ludlum

2 comentarios

Archivado bajo Imprescindible, Muy bueno, Película - Acción, Película - Thriller, Pelicula