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Película – El puente de los espías

el puente de los espías poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Bridge of the spies

Año: 2015

Director: Steven Spielberg (La Lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan, Minority Report, Atrápame si puedes, Munich, Lincoln)

Guión: Matt Charman, Joel y Ethan Coen

Música: Thomas Newman

Fotografía: Janusz Kaminski

Reparto

  • Toma Hanks
  • Amy Ryan
  • Alan Alda
  • Eve Hewson
  • Mark Rylance

De lo mejorcito que hemos tenido en este año marcado por el estreno de todas clases de cine de espionaje (Bond, Misión Imposible, Operación Uncle, Kingsman, Pierce Brosnan), el broche de oro no lo podía poner otro que no fuera el mejor Spielberg que hemos tenido en años. Con un guión de los hermanos Coen que deja al lado la habitual excentricidad de los directores de Fargo y El Gran Lebowsky, Spielberg hace un drama histórico con uno de sus actores fetiche que mejora con los años, poniendo a Tom Hanks a la altura del James Stewart más clásico, bonachón e íntegro (o el Atticus Finch interpretado por Gregrory Peck de “Matar a un Ruiseñor”). Con uno de los escenarios clásicos del género como es el Berlín dividido de los años 60, en plena construcción del muro que separaría el éxodo de ciudadanos en busca de la libertad y la prosperidad, “El puente de los espías” (el puente Glienicke) toma el nombre de la zona tranquila de la ciudad alejada de miradas indiscretas que servía como lugar de encuentro e intercambio de espías prisioneros entre los dos bandos. Con este leitmotiv, Spielberg fabrica un peliculón con dos actos diferenciados que le sirve para plasmar una historia como las que le gustan, de héroes cercanos y familiares cuya mayor virtud es la honradez y la escala de valores inquebrantable.

A finales de la década de los cincuenta el espía soviético Rudolf Abel es capturado en suelo americano ejerciendo actividades conspiratorias en contra de los Estados Unidos. La guerra fría está en su apogeo y la paranoia occidental acerca del peligro atómico sobrevuela la sociedad. Para dar la sensación de que se le proporciona un juicio justo basado en los pilares democráticos americanos, el gobierno contrata al abogado privado James Donovan para que lleve su defensa. Abel es un buen hombre, de edad algo avanzada y alejado del prototipo de espía malvado mostrado por la propaganda, y su forma de ser cautiva a Donovan quien empieza a tomarse su trabajo más en serio de lo que esperaba la opinión pública. Coacciones, amenazas, y poca justicia en el tratamiento legal hacen que el íntegro abogado se tome el asunto como algo personal y defienda con pasión a su cliente, lo que incluso llega a poner en peligro a su familia. La posibilidad de usar el espía soviético para ser intercambiado por prisioneros estadounidenses que estén en la misma situación en territorio ruso es usada como argumento en la defensa, y cobra su sentido cuando poco tiempo después el piloto Gary Powers es derribado con un avión espía en la Unión Soviética. Donovan será el designado para viajar al Berlín más tenso desde la II guerra mundial, en pleno momento de la construcción del muro, y negociar la liberación del prisionero americano, dando muestras de la integridad de un hombre que hace lo que su honor y su decencia le dicta.

Una delicia para disfrutar durante casi dos horas y media, cumpliendo el principal requisito de toda película sobresaliente, que es el que el tiempo pase volando sin que se haga pesada ni nos haga mirar el reloj continuamente. Sus dos partes están claramente diferenciadas, en la que el segundo acto cambia el tono y los derroteros argumentales de lo que parecía inicialmente un drama judicial, lo que le sienta estupendamente bien al ritmo del metraje. Desde la escena inicial nos cautiva la intriga argumental que humaniza al espía enemigo, saliéndose del canon habitual en este tipo de historias. El espía Rudolf Abel es un hombre de a pie, corriente, que en ningún momento reniega de su condición ni traiciona a su totalitario país. Spielberg sabe como no caer en el maniqueísmo fácil, y por momentos pone a los USA y su opinión pública en contra del espectador. Aunque también hay que decir que el contraste occidente-comunismo está polarizado, claro (no es cuestión de mostrar que los rusos eran hermanitas de la caridad). Pero por lo menos se deja claro la posición de integridad del protagonista, lo único sin claroscuros del filme.

Dejando a un lado las lecturas morales y políticas de la película, decir que sobresale la labor de casting realizada, con actores semidesconocidos en alto porcentaje del reparto. Tom Hanks está fabuloso, sí; pero del resto de los actores no se puede decir que nos suenen sus caras, favoreciendo este semi desconocimiento el impacto que sus interpretaciones nos deja. La anodina mujer de Donovan (interpretada por Amy Ryan) la hemos visto en Birdman, pero su look de mujer abnegada en plenos años cincuenta nos deja entrever el papel de mujeres florero de la época, descontenta con las labores que hace su marido pero con poco margen de maniobra para actuar o quejarse. A Mark Rylance le pasa lo mismo: es un actor veterano con un rostro poco prodigado en películas conocidas pero que le viene a Spielberg como anillo al dedo para reforzar el carácter anodino del espía soviético, humanizándolo como pocos harían.

Todo ello aúpa a una cinta que es de lo mejor de Spielberg en los últimos años (claramente superior a War Horse y Lincoln, por ejemplo), demostrando que está en plena forma esforzándose por hacer un cine que resulte novedoso y que no caiga en sus viejos clichés de antaño. Sin resultar espectacular en acción o set pieces, la iconografía que deja después de 141 minutos demuestra que todavía es capaz de dar grandes hallazgos visuales en sus cintas. Sirva como ejemplo la escena final del puente, con una magistral dirección de fotografía, en tonos azules, que logra capturar el momento de la madrugada donde se desarrollaban este tipo de operaciones, con niebla o heladas, digna de todo un John Lecarré (desde luego que Tom Hanks es todo un espía que surgió del frío). Y teniendo ya una visión de lo que ha sido este 2015, podemos decir que es de las grandes cintas del año; oscarizable, dramática, con grandes momentos para el recuerdo, y con ese buen sabor de boca que nos deja el saber que hemos asistido a una nueva lección de cine de uno de los grandes.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: El ritmo, la historia, los escenarios, los actores y Tom Hanks en su búsqueda de la integridad.

Lo Peor: El dibujo polarizado del enfrentamiento de los bloques americanos y comunistas.

La vería de nuevo: Sí

La Recomiendo: Totalmente

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt3682448/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Al encuentro de Mr. Banks

saving mr. banks poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Saving Mr. Banks

Año: 2013

Director: John Lee Hancock (Un sueño posible, El Álamo – La Leyenda)

Guión: Kelly Marcel, Sue Smith

Música: Thomas Newman

Fotografía: John Schwartzman

Reparto

  • Emma Thompson
  • Tom Hanks
  • Paul Giamatti
  • Colin Farrel
  • Jason Schwartzman
  • Bradley Whitford

Un0 de los biopics que faltaban por hacer en estos tiempos era el de la figura de Walt Disney, el creador de la mayor factoría de entretenimiento audiovisual que ha dado el cine. Con “Saving Mr Banks” (desafortunado título en español el que se ha propiciado) se intenta suplir estas carencias gracias a la narración de cómo se forjó uno de los mayores éxitos de la compañía, Mary Poppins, toda una odisea creativa. De esta manera y a través de este pequeño episodio sobre el rodaje, la productora Walt Disney nos cuenta una historia de la factoría Disney, basada en la vida de Walt Disney; con lo que ya asumimos de antemano que va a haber poca capacidad de sorpresa y autocrítica en esta producción.

La mágica historia imperecedera de Mary Poppins que le llevó veinte años al bueno de Walt adaptarla a la gran pantalla, todo debido a la tozudez de la escritora P. L. Travers que se negó en redondo a ceder los derechos sobre su personaje. Sólo cuando los problemas económicos asomaron a la vuelta de al esquina,  se vio en la obligación de coger un vuelo a Los Ángeles y reunirse con el equipo creativo de la Disney para intentar que no arruinaran con fantasías estrambóticas un personaje en el que había vertido todos sus traumas vitales e infantiles. La película, de esta manera, nos cuenta las tensas reuniones con los hermanos Sherman (creadores de los arreglos musicales del clásico) y el guionista Don DaGradi, todas a puerta cerrada y bajo los micrófonos de una grabadora, según instrucciones de la propia Travers. Los tiras y aflojas respecto al tratamiento del señor Banks, padre de los niños protagonistas; la inclusión de canciones con letras absurdas; la combinación de dibujos animados y actores reales; un chófer parlanchín y optimista; el exceso de almíbar edulcorado en todos los aperitivos de trabajo; la inmensidad de peluches de todo tipo de referentes animados… cualquier situación estaba diseñada para irritar a la escritora y ponía en peligro el rodaje de la cinta. A la par, se nos va mostrando por medio de flashbacks la infancia australiana de Travers, donde un padre enfermo no hará que su hija sienta menos admiración por el, y donde se podrá ver el origen de la verdadera inspiración de la niñera más famosa del cine.

Uno no esperaba una mirada demasiado crítica a la figura de este creador de sueños, teniendo en cuenta que no se trata de un biopic imparcial. En su lugar, tenemos una divertida comedia con sus toques de melodrama en los que la peor parte se la lleva la escritora P. L. Travers, puesto que su personaje está dibujado a base de manías sociópatas en las que de antemano nos predispone en su contra. Sin embargo, la justificación de tales manías no está para nada explicado en la cinta aunque se suponga que ése es el objetivo último de la misma. Es decir, por medio de flashbacks cada vez más largos se nos narran los traumas infantiles de la escritora con su padre. Historia redentora acerca de la culpabilidad y la paternidad, el problema es que  lo que los paralelismos de la ficción con la realidad no acaban de estar demasiado claros ni definidos, con lo que es inevitable verla como la mala de la película y difícil sentir empatía por ella.  Teniendo en cuenta estos factores, cada vez tiendo a creerme menos la presunta verosimilitud de las películas que llevan la etiqueta de “basado en hechos reales” o son biopics de personajes reales. Todo depende de quien esté contando la historia, y en este caso es de suponer que, ni Disney era ese genio bonachón (poco se deja entrever acerca de su conocido autoritarismo), ni Travers una bruja intentando sabotear el trabajo de la fábrica de sueños. Entre un punto y otro, tenemos alguna puñalada certera (los reproches de Travers acerca del poder mercantilista de Disney) para pasar a un momento en el metraje en el que acaba rindiéndose -como era de esperar- al poder redentor de Walt. En ese sentido, hay escenas mejores que otras (el momento en el que empieza a mover los pies al son de una de las canciones claves de la cinta, la “Let’s go fly a kite” del final de Mary Poppins, es más revelador que los momentos más forzados en los que vemos la noche del estreno mundial).

Y ciertamente, si asumimos esta falta de objetividad manifiesta que sobrevuela todo el metraje, por lo menos nos quedamos con una cinta que funciona a otros niveles de sensibilidad pero siempre usando como espejo la cinta clásica en la que se basa la historia. Tenemos risas, tenemos las mismas canciones, tenemos alegrías y tenemos lágrimas. Y eso complementado con las interpretaciones de un gran grupo de actores encabezado por un mimético y excelente Tom Hanks, continuando por una Emma Thompson que está a la altura de su réplica masculina, y con unos secundarios fabulosos (Paul Giamatti, Jason Schwartzman). El menos creíble quizás es Colin Farrell, pero también es posible que las escenas de sus flashbacks sean las más pesadas de la cinta por prolongarse demasiado. Una cinta más que correcta, con un gran diseño de producción ambientado en los 60, que hace que el metraje pase casi sin darnos cuenta  mientras que nos intentamos imaginar los momentos mágicos en los que un clásico vio la luz hace ya 50 años.

Calificación: Buena

Lo Mejor: Los actores, sobre todo Tom Hanks, Emma Thompson y Paul Giamatti.

Lo Peor: Una cierta falta de verosimilitud manifiesta.

La vería de nuevo: Si

La Recomiendo: Si

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2140373/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – El Atlas de las Nubes (Revisión)

Poster Atlas de las nubes

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Lana y Andy Wachowski (Matrix, V de Vendetta, Speed Racer), Tom Tykwer (Corre, Lola, Corre; El Perfume, historia de un asesino)

Guión: Hermanos Wachowski, Tom Tykwer

Basado en el libro de David Mitchell (link al libro en Amazon)

Música: Tom Tykwer, Johnny Klimek, Reinhold Heil

Fotografía: Frank Griebe, John Toll

Reparto

  • Tom Hanks
  • Halle Berry
  • Jim Broadbent
  • Hugo Weaving
  • Jim Sturgess
  • Bae Doona
  • Ben Wishaw
  • Hugh Grant
  • Susan Sarandon

Ante nosotros tenemos una de las películas más complejas de 2012, uno de los posibles  taquillazos que sin embargo pinchó estrepitosamente en la taquilla americana y quizás por esa razón su estreno en España pasó en marzo pasado sin pena ni gloria. Un fracaso dado lo coral de su reparto y la reputación de sus directores – productores, unos hermanos Wachowski (tras el cambio de sexo de Larry a Lana) que buscaban repetir el éxito de Matrix; y un Tom Tykwer que ya demostró su buen hacer con el bizarrismo de Corre, Lola, Corre y El Perfume. Con un reparto coral de gran nivel y uno de los planteamientos más audaces de los últimos tiempos, El Atlas de las nubes se basa en una novela de David Mitchell, con una estructura narrativa también rompedora. Las distintas partes e historias que se narran en el libro tienen una simetría concéntrica según la época, y cada una de ellas está escrita con un estilo propio (en forma de diario, cartas entre dos amantes, etc). Este proceder ha hecho que los Wachowski hayan intentado innovar en el lenguaje narrativo del filme, adaptando todo aquello que no funcionaría en la pantalla. En su lugar, han hecho una exquisita labor de montaje a base de cortes de escenas en momentos claves, para pasar a otra historia estableciendo las conexiones cósmicas de la película a base de sugerencias implícitas, algunas muy sutiles y otras no tanto, pero que exigirá de seguro varios visionados para acabar de entender obra tan magna.

El denso argumento nos desgrana varias narraciones expuestas a lo largo de los siglos con cierta conexión entre cada una de ellas ya sea por similitudes con los personajes (los actores interpretan varios papeles cambiando en ocasiones de sexo y de raza incluso) o interacciones entre ellos. El mismo actor puede interpretar a un personaje puramente malvado que con sus actos se redime en un futuro. Por lo tanto, toda la película coquetea con la idea del karma y la redención cósmica a través de nuestros actos. Las distintas historias que se entrecruzan el la cinta son las siguientes (en el libro cada una de ellas tiene un título):

  • Pacífico sur, 1849, Un joven abogado es encargado de volver a California con un contrato comercial para su futuro suegro. Durante el viaje de vuelta cae enfermo y pasa a recibir los cuidados del médico del barco, aunque probablemente esté más motivado por la codicia que por la salud del joven. La amistad del abogado con un esclavo que se ha colado de polizón en el barco será clave para que aquél pueda llegar a los USA y volver a ver a su prometida.
  • Cambridge, 1936. Frobisher, un joven compositor homosexual y su amante Sixmith, estudiante de ciencias, viven un amor prohibido narrado a través de las cartas que le escribe el primero al segundo. En ellas se explica como Frobisher es contratado por un gran compositor musical en el final de sus días para que le ayude a transcribir las obras musicales que todavía le rondan por la cabeza. Mientras realiza esta labor, el joven Frobisher logra obtener la inspiración para crear El Atlas de las Nubes, su gran obra maestra. Sin embargo, pronto surgirán las disputas acerca de la autoría de tan magna obra, y la disoluta vida de Frobisher supondrá el desencadenante de la tragedia.
  • San Francisco, 1973. Una periodista afroamericana, Luisa Rey, recibe una información de un anciano físico nuclear llamado Sixmith, acerca de un posible sabotaje en la central nuclear de la zona, motivado por oscuros intereses empresariales. La investigación se torna más peligrosa cuando un asesino a sueldo empieza a liquidar a todos los que pueden tener información acerca de la trama. Una historia de amor inacabada con un técnico de la central, y el continuo peligro a los que estará expuesta Luisa, hará que ésta se esfuerce por descubrir el escándalo energético.
  • Londres, 2012. Un editor literario en el ocaso de su vida, Timothy Cavendish, debe desaparecer del mapa cuando su último bombazo editorial escrito por Hoggins, un mafioso con ínfulas de escritor, es un éxito y éste, desde la cárcel, le exige un porcentaje mayor de las ganancias. El hermano de Cavendish simula ayudarle pero acaba internándole en una clínica de la tercera edad regido de manera dictatorial por una enfermeras con poco aprecio por sus ancianos residentes. Lo tragicómico de la situación exigirá a Cavendish lo mejor de él para escapar de la clinica.
  • Neo Seul, Corea, 2144. En un futuro distópico, las empresas crean clones para que trabajen como sirvientes. En un restaurante de comida rápida, una de las camareras llamada Sonmi-451 empieza a tener consciencia acerca de su destino y es liberada por un joven miembro de un grupo rebelde que buscan cambiar el esclavista sistema de capas sociales. Ambos emprenden un viaje a una estación de radio en Hawai donde Sonmi pueda enviar un mensaje a todas sus compañeras clones, mientras son perseguidos por agentes del orden, antes de liderar una revolución que cambie todo el orden establecido.
  •  Hawai, 2321. Una tierra postapocalíptica en la que los humanos que quedan han involucionado tecnológicamente y están establecidos en diferentes tribus. Zachry, un pastor de cabras es testigo de la muerte de su cuñado a manos de una tribu caníbal rival. El miedo y la visión de un antiguo diablo que permanece en su mente y que despierta sus más bajos instintos de supervivencia le impiden hacer nada. Zachry recibe la visita de Meronym, una viajera espacial perteneciente a una raza humana con tecnología avanzada que han colonizado otros planetas y que están en peligro de extinción. Meronym necesita la ayuda de Zachry para alcanzar una estación de radio abandonada y dirigirse a todos los antiguos habitantes de la tierra, para así salvar el destino último de las distintas razas supervivientes de la humanidad.

Como ya he dicho, la cinta pasó sin pena ni gloria en su momento, siendo un fracaso para las expectativas que se tenían proyectadas y el presupuesto invertido (más de 100 millones de dólares). La complejidad de la novela y de la trama desde luego que no han ayudado en su carrera comercial, así como el denso metraje de tres horas que dura la obra. Sin embargo, una cosa juega a favor de ella, y es que el escaso público que ha acudido a verla no ha quedado indiferente ante el filme, teniendo papeletas para convertirse en una cinta de culto si es que en los años venideros al público le da por redescubrir esta obra. Lo que sí que está claro es que quien se anime a verla necesitará varios visionados y echar un vistazo a alguna lista del casting actoral (http://es.wikipedia.org/wiki/Cloud_Atlas#Reparto) para volver a captar detalles inadvertidos colocados estratégicamente por el guión y el montaje. Tenemos a los mismos actores interpretando distintos papeles una y otra vez, en distintas épocas, razas e incluso sexo (Halle Berry pasa por esclava negra del XIX, mujer blanca en los años 30, periodista afroamericana en los 70, belleza fugaz en una fiesta en 2012, cirujano cibernético coreano en 2144, y mujer humana de una raza evolucionada en 2321,… ahí es nada…). A modo de ejemplo he encontrado en internet este esquema con los distintos actores protagonistas y los papeles que interpretan. Simplemente, necesario una vez la hayas visto.

El atlas de las nubles quien es quien

En algunos momentos puede hasta resultar ridículos los maquillajes para hacer pasar por coreanos a algunos personajes (Jim Sturgess, Hugo Weaving) o a la inversa, pero yo creo que el resultado es intencionado para que el público los reconozca, con lo que me chirría pero lo veo necesario.

A favor yo veo algunos puntos como pueden ser la imaginería visual que crea en cada historia, algo que con Matrix ya vimos que los Wachowski eran especialistas. No solo en los segmentos futuristas, también las escenas ambientadas en Cambridge y en el Pacífico merecen mención. Otro acierto es que la citada complejidad argumental da para muchas reflexiones acerca del karma, del destino y de la redención a través de nuestros actos, de la lucha del bien y del mal dentro de cada uno de nosotros,… Distintos tonos y líneas argumentales, que va desde el thiller ciberpunk hasta la comedia costumbrista, pasando por el drama de época y el cine policíaco setentero. Tiene incluso la capacidad de hacer que Hugh Grant nos sorprenda con sus dotes actorales estando creíble en sus papeles decimonónicos así como los contemporáneos (el dueño del lobby nuclear), algo risible como anciano en 2012 y coreano en 2144 e, increíblemente sorprendente como malvado líder de la tribu rival en el lejano 2321 – quién lo iba a decir…

Es posible que el ritmo narrativo haga aguas en algunos momentos, haciendo que el espectador se pregunte muchas veces que es lo que está viendo y a donde se quieren dirigir los realizadores. Todo ello da como resultado una película extenuante que hace que salgamos del cine agotados por intentar haber seguido la trama sin perdernos. Eso es un punto negativo que se va difuminando con posteriores visionados, y es la razón por la que recomiendo dar a El Atlas de las Nubes no una, sino varias oportunidades. Como también animo a la lectura de la novela de David Mitchell, solo por el espíritu renovador con el que se afronta el caleidoscopio coral que suponen todas las historias.

Calificación: Buena

Lo Mejor: El planteamiento novedoso de la historia. Las escenas de introducción iniciales; los detalles de los que está plagado el argumento.

Lo Peor: Su excesivo metraje; la labor de maquillaje necesaria pero sonrojante en algunos casos

La vería de nuevo: La he visto dos veces y la vería una tercera, es algo necesario en esta cinta en concreto

La Recomiendo: Sí, por lo menos un par de visionados si la primera vez no te disgusta en demasía.

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Películas similares: Matrix, Forrest Gump, La Fuga de Logan, El Árbol de la Vida, La delgada línea roja

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1371111/

Tráiler en You Tube (español):

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