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Película – Lincoln

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Steven Spielberg (La Lista de Schindler, Atrápame si puedes, War Horse)

Guión: Tony Kushner

Basado en el libro de Doris Kearns Goodwin ”Team of Rivals: the Political Genius of Abraham Lincoln”

Música: Janusz Kaminski

Reparto

  • Daniel Day-Lewis
  • Sally Field
  • Jospeh Gordon-Levitt
  • David Strathairn
  • Tommy Lee Jones
  • James Spader

Continúo con mi particular especial de reseñas de las películas más oscarizables de este año. En esta ocasión voy a comentar la gran favorita de esta temporada, que con doce nominaciones sitúa a Spielberg en el olimpo particular de los dioses cinematográficos al que ya está más que acostumbrado. En los Globos de Oro sólo ha conseguido uno de los siete a los que estaba nominado, siendo Daniel Day-Lewis premiado con el galardón a mejor actor, repartiéndose los premiados entre Argo, Los Miserables, La Noche Más Oscura y Django Desencadenado. Por lo tanto, la antesala de los Óscar ha renunciado a que Spielberg arrase en la toma de premios como ya ha hecho innumerables ocasiones. ¿Ocurrirá lo mismo en los premios de la Academia?

La historia de los últimos meses de Abraham Lincoln, decimosexto presidente americano que se enfrentó a un gran dilema moral mientras la guerra civil americana llegaba a sus últimos días tras años de sangrientas batallas. Su empeño por aprobar la decimotercera enmienda de la constitución, que aboliría la esclavitud como derecho constitucional de los estados sudistas, sería un gran avance humanitario si se hace antes de que acabe la guerra. El problema es que prolongar unas semanas más el conflicto supondría más bajas a las que añadir a la conciencia de toda una nación. Todo ello sumado al dilema moral de “convencer” a la mayoría de diputados de la cámara de representantes (incluyendo a los de su propio partido republicano y a los rivales demócratas), y a los problemas familiares que supone lidiar con su propia esposa (inestable psicológicamente tras la muerte de uno de sus hijos) y con la carrera militar que quiere emprender otro de sus hijos.

Decía un gran crítico de cine que Spielberg peca de pretencioso en muchas ocasiones, y que lo que más le fastidia de la historia del cine era que Orson Welles ya hubiera filmado Ciudadano Kane, puesto que es una película que le hubiera encantado rodar a él. Esta frase  resume perfectamente lo que es y lo que supone este cineasta para la industria de Hollywood y para los anales del séptimo arte. La verdad es que a mi me tiene dividido, porque sí que es verdad que muchas veces intenta hacer la película definitiva sobre el tema que le haya tocado filmar en el momento. El holocausto nazi, la segunda guerra mundial, el esclavismo…  Son temas recurrentes sobre los que da vueltas y, cuando se pone totalmente serio, pierde mucho fuelle y hace productos que a los académicos oficiales les encanta pero con el peligro de acabar siendo un solemne tostón. Spielberg cuando más gana y hace productos más reseñables es cuando se dedica al cine de evasión y deja de lado los grandes dramas históricos. Quizás pierde en profundidad del mensaje, pero gana en diversión y en memorabilidad. Tras sus inicios en los que diseñó el concepto actual de cine-espectáculo por medio del blockbuster de temporada por el que se rige el Hollywood actual (creando grande mitos cinéfilos como Indiana Jones o ET), tuvo una época en la que se pasó a los grandes dramas históricos (La Lista de Schindler, Salvar al Soldado Ryan), mientras se relegaba a sí mismo a labores de productor asociado para financiar cine de evasión dirigido por cineastas menores. Es esta época la del cine más aburrido de su filmografía, dedicado a ganar premios y a contar historias serias. Sólo me reconcilié con él cuando llegaron cintas con una profundidad moral mas ligera del estilo de “Atrápame si puedes”, “Minority Report”  o “Las Aventuras de Tintín”, que retoma el testigo del  cine de evasión de sus inicios pero con la capacidad de darnos un discurso ético escondido en el argumento, como técnica aprendida de sus grandes dramas.

La pregunta de si Lincoln pertenece al primer o al segundo grupo parece respondida de antemano (desde luego que es un drama histórico del que ya sabemos el final cogiendo el libro de historia), pero con matices. Con una segunda mitad que gana en ritmo narrativo (para ser un drama político), su primera hora resulta bastante lenta y farragosa, centrándose en los vericuetos legales y políticos que gobernaban Washington en la época, y exigiendo conocimientos medios-avanzados de historia americana, dificultando la labor al espectador no iniciado. Con una fotografía oscurantista y centrada en interiores, vemos al Lincoln político y al padre de familia, hombre ajado y friolero, envejecido por la guerra, aficionado a los discursos breves y a las anécdotas largas, que nos muestra las cloacas de la política americana (extrapolable a cualquier otro país). Aquí Spielberg no ahorra en críticas hacia el sistema político, demasiado envilecido para llevar tan poco tiempo, con congresistas vociferando e insultándose de forma creativa, periodistas al acecho del titular del siglo, lobbies de presión intentando que sus intereses prevalezcan sobre la mayoría y decisiones que se toman en despachos cerrados de una Casa Blanca que todavía está en construcción.

Daniel Day-Lewis hace suyo el personaje, junto con una labor de maquillaje excepcional, donde cada arruga de la cara parece contar una historia. Si ganara el Óscar, sería tremendamente merecido. El resto de secundarios están magníficos, destacando la escena que Lewis con Sally Field escenifican en un momento  de crisis matrimonial y que parece sacada de las bambalinas de un teatro de primer orden. Tommy Lee Jones parece haber esperado toda su vida para este papel, mientras que Gordon-Levitt está en gracia tras encadenar papeles de secundario en unas últimas películas de lujo.

Y destacar la delicadeza de Spielberg en el modo de contar el final de este presidente americano, quizás lo más conocido a priori por el espectador, alejado del magnicidio grandilocuente esperado.

En definitiva, una obra de madurez de Spielberg, que por momentos se acerca a lo más convencional de su cine dramático, con ese tono de gravedad que aporta siempre, pero que mejora en el tercio final.  No es mala película, dado que nos habla de los grandes dilemas morales de la vida y de la historia (¿el fin justifica los medios?), y que lo resume todo en la fabulosa frase del personaje de Tommy Lee Jones a su ama de llaves (“la medida más importante del siglo XIX, urdida gracias a la corrupción del hombre más puro de América”); pero recomiendo ir al cine con los ojos y los oídos bien abiertos por la densidad de la trama, que resulta muy didáctica pero algo apabullante por momentos. Y es que las comparaciones con la película que mejor ha reflejado la guerra de secesión americana y ha trascendido la lírica y la épica (con la historia de amor y coraje más tormentosa de todos los tiempos, me refiero por supuesto a Lo que el viento se llevó) resultan odiosas pero, en este caso, inevitables.

Calificación: Entretenida – Buena

Lo Mejor: Daniel Day-Lewis, y todos los demás secundarios de la historia. El tramo final.

Lo Peor: Un inicio algo renqueante, que resulta demasiado complejo para los no iniciados en historia americana.

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: Sí, para todos aquellos que quieran ver los orígenes de “El ala oeste de la Casa Blanca”

Películas similares: Lo que el viento se llevó; Amistad; Salvar al soldado Ryan; War Horse; Invictus

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0443272/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Argo

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Ben Affleck (Adiós, pequeña, adios; The Town)

Guión: Chris Terrio

Música: Alexandre Desplat

Reparto

  • Ben Affleck
  • Bryan Cranston
  • John Goodman
  • Alan Arkin
  • Tate Donovan
  • Kyle Chandler

Ante nosotros tenemos una de las sorpresas de 2012, dado que francamente no lo está haciendo mal en la temporada de premios y que, aunque se estrenó en octubre, todavía aguanta en algunas carteleras a la espera del premio gordo que puede suponer llevarse un Óscar frente a las grandes favoritas (Los Miserables, Lincoln, La Vida de Pi). En los Globos de Oro ya ha ganado los premios de Mejor Película Drama, y Mejor Director, igual que en los BAFTA británicos. Si por mí fuese, le daría la estatuilla a la mejor película (lamentablemente no va a ser así), porque le pasa al contrario que a Los Miserables: no destaca por interpretaciones fulgurantes (al menos, Ben Affleck como actor está plano) pero el trabajo del Ben Affleck-director es brillante y le da un ritmo a la película que ya quisiera la cinta de Tom Hooper. Y ya que estoy comparando con pasadas reseñas que no han salido bien paradas, nada que ver con la tensión narrativa de Tarantino. Durante toda la película se nos va poniendo en antecedentes mientras se va añadiendo tensión a la trama, para llegar a un último cuarto de película soberbio con las pulsaciones a todo trapo, a pesar de que es una historia basada en hechos reales y de la que sabemos el final.

Se trata de la operación que realizó la CIA para rescatar a seis miembros de la embajada americana a principios de 1980 en Teherán. Tras dar asilo político en USA por motivos de salud al derrocado Sha de Irán (Mohammed Pahlavi, el jefe de estado de Irán previo a la llegada de Jomeini que compartía simpatías con los países occidentales y gobernó a su país de manera un tanto déspota), estalla una revolución en las calles acompañada del típico odio anti-americano. Las muchedumbres se agolpan en la embajada americana y se produce un asalto por parte de los revolucionarios que culmina en la captura del personal civil y militar. Seis de los funcionarios americanos consiguen escapar de las hordas furiosas y se refugian en la embajada canadiense. El problema es que en por momentos Irán se convierte en un punto caliente para los occidentales y el embajador de Canadá no podrá darles cobijo por demasiado tiempo. El gobierno americano intenta pensar en todos los posibles planes de escape pero ninguno resulta satisfactorio. Es entonces cuando el agente de la CIA especializado en rescates Tony Mendez ofrece la solución más inverosímil con alguna posibilidad de éxito: simular que los funcionarios americanos son cineastas canadienses desplazados a Irán en búsqueda de localizaciones para una película de Ciencia Ficción llamada Argo. Rápidamente se dirige a Los Ángeles para montar toda la tapadera con ayuda de cineastas auténticos, desde la productora hasta la compra del guión. Incluso realizan una rueda de prensa auténtica, para que no quede ningún fleco sin atar en la historia. Todo ello realizado contrarreloj, para ofrecernos una historia de espionaje que nos explica la dualidad de las banalidades del mundo de Hollywood, y la dureza de la conflictividad en los países de Medio Oriente.

La verdad es que he disfrutado bastante de esta película, a diferencia de las últimas reseñas que he realizado. No en vano el espionaje es mi género preferido, y Argo es una muestra muy digna del género. Son dos horas de metraje que se me pasaron volando, con los nervios a flor de piel. Es la tercera película como director de Ben Affleck, y cada vez le está cogiendo más destreza al asunto, aunque en mi opinión la elección de la historia y del guión es lo fundamental aquí. Desde luego que Affleck apunta maneras al estilo de Clooney (que es coproductor) o Eastwood, otros grandes actores que se pasan a la dirección con gran éxito, haciendo un cine menos convencional del que los grandes estudios nos tienen acostumbrados. A pesar de que la carrera como actor de Affleck es bastante irregular (no hay un gran título que destaque por encima de todos, y las películas de alto presupuesto en las que ha trabajado no han sido gran cosa, léase Armaggedon), sí que tiene pequeñas joyas a descubrir entre su filmografía. Por no hablar de su fantástico debut como guionista ganador del Óscar por El Indomable Will Hunting.

Quizás a la hora de actuar su interpretación sea la más uniforme (que no pobre). La caracterización de su personaje, con una barba que le aleja de sus papeles de galán descarado habituales, está por encima de lo que suele realizar. Pero al final, se pasa todo el metraje poniendo la misma pose de cariacontecido preocupado por las circunstancias, con una mueca en la boca cerrada y mostrando la gravedad de su rostro. Lo bueno del asunto es que le va con el personaje; es decir, no resulta cargante ni histriónico. Está muy bien perfilado porque percibimos la dificultad de su profesión, así como unas pinceladas de la dificultad para simultanearla con su vida familiar.

Affleck como actor resulta muy buen reclamo para una película donde abundan los secundarios de lujo del estilo ¿dónde he visto yo a éste? Tenemos a John Goodman que nos recuerda el papel que hizo en Ed Wood; a un Bryan Cranston (el padre de Malcolm, Breaking Bad) que últimamente le vemos hasta en la sopa; Alan Arkin; Tate  Donovan; Kyle Chandler… Es decir, actores solventes que elevan el listón pero que por sí solos no podrían cargar el peso de una cinta (reconozcamos que muchas veces vamos al cine atraídos por los rostros conocidos, y por la mayor o menor simpatía que nos brinde un actor).

Un punto fuerte resulta la ambientación y la dirección de fotografía de la película. Si ya resulta difícil simular que ruedas en un país árabe o a finales de los años 70, imáginate juntar los dos supuestos. Las grandes aglomeraciones, las calles de Teherán, las panorámicas aéreas de la ciudad, los extras… En el montaje se mezcla metraje real de la época con escenas de la película, y llega un momento en que no eres capaz de distinguir cuál es cuál.

La temática de la cinta es controvertida. Por un lado nos muestra la conflictividad de los países árabes, desde la óptica americana. He leído alguna opinión en el sentido de que es bastante autocrítica con la política americana, dado que desde el principio (en la fabulosa introducción de una narradora con acento árabe) deja claro que la ola de odio hacia los USA viene dado por la política de intromisión exterior. En mi opinión, tiene algunos momentos de propaganda patriótica yanki, donde la banderita USA se ve quemar malamente en Irán, y ondear alegremente en el país de las libertades. Sin embargo, en otras ocasiones, la cinta es bastante dura con algunos estamentos occidentales. La escena de la rueda de prensa de la falsa película, donde se ve la parafernalia habitual de Hollywood para vender cine de manera frívola, es superpuesta con gran acierto por una rueda de prensa paralela en la televisión iraní, en la que informan de la captura de los rehenes americanos. Es decir, que si se ve con cierta distancia crítica, separando el grano realista de la paja propagandística habitual en el cine americano, podemos ver una película bastante verosímil, bien explicada, y muy entretenida.

Y al final eso es lo que yo le pido a una cinta, que sea entretenida. La trama, habitual en este género, hace que algunas veces te pierdas o intentes recordar el nombre de tal o cual personaje. Pero en ningún momento te descuelgas, la película sigue siempre hacia delante, mezclando la comedia metacinematográfica de Hollywood con la intriga política y de espionaje, para llegar a un tramo final de infarto. E incluso el epílogo, que dura unos diez o quince minutos después del clímax, te alegra y te dibuja una sonrisa (ese homenaje al cine de ciencia ficción de los 70, reflejado en la habitación del niño). Un final made in Hollywood, para una historia de Hollywood demasiado inverosímil para ser real, y que, sin embargo, sí que fue real.

 Calificación: Muy buena

Lo Mejor: La maña de Ben Affleck como director. La intro inicial, la escena de las ruedas de prensa simultáneas, el tramo final, el epílogo después del clímax final. Los secundarios, y el ritmo de la historia.

Lo Peor: Algunas lagunas en la interpretación del Ben Affleck actor.

La vería de nuevo: Sí.

La Recomiendo: Sí, es una de las mejores de 2012 y finalista a los Óscar.

Películas similares: Red De Mentiras [Blu-ray]; Syriana [Blu-ray]; Munich; Ed Wood (Edicion Especial) [DVD]; Todos los hombres del presidente; Los tres días del cóndor; La cortina de humo.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1024648/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Django Desencadenado

CartelCine Django vBlanca.ai

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Quentin Tarantino (Reservoir Dogs, Pulp Fiction, Kill Bill, Malditos Bastardos)

Guión: Quentin Tarantino

Reparto

  • Jaimie Foxx
  • Christoph Waltz
  • Leonardo DiCaprio
  • Kerry Washington
  • Samuel L. Jackson
  • Don Johnson

Me temo que a Tarantino no le tengo muchas simpatías. A la hora de hacer reseñas de películas me considero muy condescendiente con la mayoría de títulos, les doy una oportunidad a casi todos porque creo que muchas veces lo merecen. Siempre hay algo positivo en casi todas las películas e intento liberarme de prejuicios. Pero tengo unos pocos realizadores y géneros en mi lista negra, y junto con los hermanos Coen -aburridos y lentos hasta la médula- Tarantino es de aquellos que no recomendaré nunca pagar por ver sus películas. Es más, no suelo estar a favor de la piratería, pero en este caso haré una excepción porque creo que no merece ni mi dinero ni el del resto de la gente.

Creo que Tarantino está excesivamente sobrevalorado, desde Sundance y Reservoir Dogs. Él lo sabe y se lo tiene creído. Es engreído y prepotente en lo personal, y si la industria no le premia lo que hace es sacar a pasear sus deslenguados comentarios y no dejar títere con cabeza, para que por lo menos se lleve la etiqueta de enfant terrible e ir de realizador sobrado tangencial con el mercado.

Es engreído y prepotente en lo fílmico, porque se piensa que cualquiera que se siente en una butaca tiene que aguantar más de dos horas de metraje con diálogos lentos y estirados como un chicle, alargando la tensión de escenas que sabes que van a acabar mal, con sangre y vísceras salpicando las paredes. Si eso no se lo perdono a Kubrick (que éste sí que tiene un pase, y por lo menos tiene el buen gusto de no mostrar gore), menos a él ni a los Coen. El tema de mostrar violencia explícita dando un festival de hemoglobina en pantalla también demuestra lo mediocre que es como director. En vez de sugerir y demostrar delicadeza, que sería lo difícil, se sumerge en lo más bajo de la serie B de todos los tiempos pretendiendo causar emociones en forma de impresión desagradable al espectador con sus tomas explícitas.

Lo peor de todo es que lo disfraza de homenaje a la serie B y a los subgéneros fílmicos (en este caso mezcla el espagueti-western con el cine blaxploitation negro de los 70), y para ello recubre sus películas de una pátina de cutrez y casposidad falsamente lograda, dando una presuntuosa sensación de conocimientos del cine de bajo presupuesto de otras épocas. La diferencia está en que el sentido de hacer una película de serie B es la falta de dinero y medios, mientras que sólo con el presupuesto de sangre falsa que utiliza una cinta de Tarantino se podrían rodar varias películas. Y sin embargo, resulta sonrojantemente estúpido verle realizar un zoom precipitado de primer plano con un falso movimiento de cámara amateur. Mil veces mejor presenciarlo en una cinta de Sergio Leone o -nos ha fastidiado- al George Roy Hill de El Golpe.

Tampoco soporto esa manera de tomar por tontos a los espectadores a base de hacer a los villanos repelentes. Nazis muy malos, terratenientes esclavistas y racistas, asesinos sin escrúpulos… Polariza a sus personajes malvados, lo que carga de razones al protagonista de la función para tomarse la justicia por su mano, haciendo que el público empatice y desee el momento último de violencia gratuita. Me encanta el cine de acción y los protagonistas duros, pero odio esa manera de manipular a la audiencia.

Hasta el momento se habrá comprobado que no he mencionado casi nada en concreto de la película objeto de crítica, ni falta que hace. Todo lo que estoy diciendo se aplica a Django Desencadenado y a toda su filmografía, a priori, dispar. Pulp Fiction se salvó la primera vez que la vi, pero después de ir pasando por otros títulos del director (sobre todo Death Proof) desistí y me prometí no volver a darle ninguna oportunidad. La siguiente revisión que hice de Pulp Fiction, me di cuenta que la gracia de la película eran los segmentos desordenados temporalmente de la historia, y para eso lo hace mil veces mejor Christopher Nolan en Memento, sacando menos sangre en pantalla, yendo más al grano y presuponiendo más inteligencia al espectador. Antes que recomendar Malditos Bastardos, sugiero al espectador la coetánea Valkiria. Y si lo que buscan es un revival del western, es mil veces mejor Sin Perdón, con la misma violencia pero con mejor gusto, y un homenaje en toda regla a todas las películas del género.

El argumento es lo de menos. Django es un esclavo negro de la América sudista previa a la guerra civil. Es liberado por el doctor Schultz, un falso dentista alemán que es en realidad un cazarecompensas. Django decide asociarse con él con el fin de ganar un dinero e ir en busca de su esposa Broomhilda, vendida al dueño esclavista de una plantación llamado Calvin Candie. El papel que representarán los dos asociados, siendo Django un negro en libertad en un mundo donde no se les permite ni montar a caballo, causará revuelo y sorpresa. Lo cual no será óbice para pegar tiros por doquier y hacer reflexiones sobre el racismo pasado y presente en los USA, en el viejo Oeste en general y en el género cinematográfico del western en particular.

Ku Kux Klan, plantaciones de algodón, peleas clandestinas, tiroteos,… hasta el personaje de Samuel L. Jackson es sintomático del tema del racismo que se trata, básicamente por comparación, con el resto de películas de género o temática similar, sin protagonistas de color reseñables en ningún papel (salvo Lo que el viento se llevó). Tarantino se erige en defensor de la causa anti-racista investido con un autoesgrimido rigor histórico (ya lo hizo en Malditos Bastardos) y que, contradictoriamente, le da un look a su protagonista más parecido a Wild Wild West o a Matrix (no digo que no existiesen, pero ¿qué precio tendrían unas gafas de sol en aquella época?).

No es que me esté poniendo a favor del esclavismo, por supuesto. Pero esa manía de ser más blaxploitation que Spike Lee hace que se acerque más a las maneras forzadas de Eddie Murphie por meter gente de raza negra en la temática de películas donde nunca la ha habido (son más realistas películas como “El Sargento Negro”). Y que encima me lo disfracen de verosimilitud, pues como que no trago, oiga.

Algunos de los actores no lo hacen mal, pero si la película es mala no es culpa suya. Chris Waltz es buen actor y hace un buen trabajo; su personaje es agradable y cae muy bien (al contrario que en Malditos Bastardos),  pero a estas alturas no me dan gato con liebre y veo más allá del guión que le han puesto en bandeja. Jaime Foxx realiza una penosa interpretación creyendo que ni el mismísimo Will Smith o Denzel Washington le superarían, pero en la segunda parte del metraje se desprende de la careta de tembloroso pistolero del inicio para pasar a ser un vengador sin escrúpulos bastante inverosímil (ya no te digo nada del personaje de su esposa). Mención especial a uno de los habituales cameos del director, que se me atragantó cuando lo vi. A ver cuando se da cuenta de que no es Hitchcock y que éste, además, tenía la consideración de no tener más afán de protagonismo -ni diálogo- de lo necesario.

Por lo menos nos queda DiCaprio. Actor que me ha demostrado con creces que es capaz de salir del club de los guapos para aprovechar su tirón en pantalla y hacer cosas interesantes. Ya puso en boga su valía en la temprana A quién ama Gilbert Grape. Nos hizo creer que era el eterno ídolo para jovencitas en Titanic. Me hizo reconciliarme con Spielberg en la divertida Atrápame si puedes; pero desde luego que fue en Diamante de Sangre donde me cautivó (y se consagró en mi opinión), haciendo una gran interpretación que desde lejos parecía otro típico papel de chuleras protagonista. Y Origen, confirmó que era capaz de llevar el peso de un thriller de matrícula de honor. Aquí es el villano repelente, sin mérito por lo que ya he dicho antes, pero si leemos entre las líneas de su interpretación, vemos unos ademanes de actor profesional (ese ligero amaneramiento, por ejemplo). Y si además le sumamos el hecho de que no se llevó muy bien con el director durante el rodaje (debieron de llegar a las manos), ya acaba de gustarme del todo.

En definitiva, recomiendo no perder el tiempo ni el dinero. Mucha sangre recubierta de poesía barata; diálogos interminables que llevan la tensión hasta límites insoportables; personajes inverosímiles; relectura del western a su manera; casposidad pretendida -y pretenciosa- de serie B en el montaje, en los planos y en la banda sonora; homenaje a subgéneros que no deberían homenajearse (más bien superarse para intentar hacer mejor cine);… Todo esto da como resultado mi primera reseña con una nota francamente mala.

Calificación: Muy mala.

Lo Mejor: DiCaprio, Chris Waltz y, a ratos, Samuel L. Jackson.

Lo Peor: Todo. Básicamente lo resumo en mi último párrafo.

La vería de nuevo: Ojalá que no vuelva a ver nada de este director, pero sé que no será así.

La Recomiendo: No. Ya he dado otras alternativas a su cine. En este caso en concreto, la excelente Sin Perdón.

Películas similares: Sin Perdón (obra maestra de Eastwood que también tiene de coprotagonista a una persona de raza negra, más verosímil); Grupo Salvaje (Sam Peckhinpack fue pionero con la violencia en el western); La muerte tenía un precio; El bueno, el feo y el malo; El sargento negro (John Ford también era creíble con el tema del racismo en el Oeste en esta cinta); Lo que el viento se llevó (una joya que nos muestra sin tanta parafernalia la situación esclavista de la época); Kill Bill (por la historia de venganza sangrienta que narra Tarantino, también malísima); Wild Wild West (por lo anacrónico de las situaciones y personajes del Oeste)

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1853728/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – El lado bueno de las cosas

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: David O. Rusell (The Fighter, Tres Reyes)

Guión: David O. Rusell

Basado en el libro de Matthew Quick El lado bueno de las cosas” («Silver Linings Playbook»)

Música: Danny Elfman

Reparto

  • Bradley Cooper
  • Robert De Niro
  • Jennifer Lawrence
  • Jacki Weaver
  • Chris Tucker

Con ocho nominaciones a los Óscar de este año en los mejores campos artísticos, El Lado Bueno de las Cosas puede ser la gran sorpresa o la gran derrotada de la ceremonia. Tanto actores principales como de reparto, director, guionista y mejor película están en la recta final para dar un posible campanazo frente a Spielberg, Tarantino, Ang Lee y compañía.

Esta circunstancia hace que uno se acerque al cine más cercano embaucado por semejante publicidad con una mezcla de recelo y expectación ante lo que puede ser el  posible tapado de este año, si bien su paso por ceremonias previas se ha saldado con pocos triunfos (mejor actriz principal en los Globos de Oro para Jennifer Lawrence y poco más).

Desde luego que lo que nos encontramos es una película muy atípica, una comedia romántica poco habitual que nos mete de lleno en un mundo muy particular y extraño, con un universo de personajes a cada cual más “particular”. Es una especie de viaje a la locura interior del protagonista, una locura que a veces se hace molesta porque nos resulta algo familiar, como si fuera algo que de vez en cuando también nosotros sufrimos. Viaje que se materializa de manera jocosa en el concurso de baile final, en el número que montan los dos protagonistas después de semanas de ensayos (y que a la vista de los mismos, parecían más serios de lo que acaba siendo).

La película empieza con el personaje de Pat saliendo de un sanatorio mental. Pat sufre trastorno bipolar y era profesor de historia en el instituto de un barrio de Filadelfia. Su enfermedad se agravó cuando tuvo un primer estallido de violencia al descubrir la infidelidad de su mujer con un compañero de trabajo. Desde entonces tiene una orden de alejamiento y debe medicarse para contener su enfermedad, a la vez que un policía le controla sus idas y venidas y debe hacer terapia con un psicólogo. Desde entonces, su vida girará en torno a fijaciones enfermizas para recuperar a su exmujer, tales como leer compulsivamente los libros que ella enseña en el instituto, o adelgazar a base de hacer deporte a diario con una bolsa de basura encima de la ropa, para favorecer la sudoración…

En su casa, las cosas no pintan mejor. Su padre está obsesionado con las apuestas y no puede ver un partido del equipo de fútbol local sin su ritual de manías y supersticiones, entre las que se incluye la presencia de Pat a menudo, mezclándose el empeño por ganar dinero con el intento de reconciliación paternofilial. El hermano mayor de Pat es el triunfador de la familia, lo que no mejora las cosas demasiado. En medio de todo este mundo de obsesiones y neurosis, Pat conoce a Tiffany, con quien comparte enfermedad. La diferencia está en que después de enviudar Tifanny se convirtió en ninfómana, con la consiguiente pérdida del empleo. Sin embargo, la obsesión de Pat por su exmujer es tal, que a ella solo la verá como una amiga y confidente, hecho que la subyugará por ser la primera persona en meses que no la perciba ni la trate como un objeto sexual. Conforme avance la trama, nos daremos cuenta de las cosas en común que tienen ambos, de que las fijaciones y las obsesiones no son exclusivas de las enfermedades mentales, y de que a veces la auténtica esencia de la felicidad no reside en las cosas que creíamos en un principio. Y que no es difícil encontrar dicha felicidad, siempre que seamos capaces de ver, como repite el protagonista en más de una ocasión, el lado bueno de las cosas.

Como decía más arriba, estamos ante un caso atípico de comedia romántica, porque se trata de la típica fórmula “chico-conoce-a-chica” con la variación de “pero-no-saben-que-quieren-estar-juntos-hasta-el-final-del-metraje”. Lo excepcional del caso es que aquí uno no se da cuenta del género de la película hasta que llevamos una hora de cinta aproximadamente. De manera afortunada, los primeros compases son una presentación de eventos derivados del trastorno bipolar de Pat, más próximo a “Alguien voló sobre el nido del cuco” que a las películas de Nora Ephron. El momento en que se produce el primer ataque neurótico de Pat en casa de sus padres es de lo mejor de la película, una joya del montaje que mezcla tomas rápidas con la música.

Conforme avanza la trama, ésta se vuelve más comercial. Los personajes que rodean al protagonista siguen siendo igual de excéntricos (la verdad es que no se salva ni uno), pero ya no están rodeados de ese amargor inicial que nos desconcertaba al principio de la película. Descubrimos que el psicólogo que hace terapia con Pat es un hincha del equipo de fútbol; la hermana de Tifanny casada con el amigo no es tan bruja como pensábamos. Y la exmujer de Pat hace acto de presencia al final, con lo que ya no tiene ese halo de misterio que supone la continua mención de su personaje a lo largo de la película. Robert De Niro hace un personaje fuera del corsé de lo que llevaba interpretando estos últimos años; tanto, que por primera vez hubiera deseado escucharlo en V.O, sin la voz tan carismática de su doblador oficial en España. Realmente emociona verlo tan maniatado respecto a la enfermedad de su hijo. Jennifer Lawrence es capaz de darle veracidad a su personaje de ninfómana desbocada sin que en ningún momento veamos ese pasado suyo tan turbador, sólo lo deja intuir. Y Bradley Cooper, al elegir este papel demuestra que es del grupo de los actores guapos que va a intentar construir una carrera alejada de los papeles estereotipados de galanes y de resacones (o por lo menos, simultaneándolos). Lo cual dice mucho de él y lo demuestra el estar nominado por esta cinta, en la que a veces nos hace dudar acerca de su enfermedad y de la naturaleza de su carácter. No sabemos si va a resultar un tipo violento, o, por el contrario, existencialista de él, no son más que las circunstancias las que le arrastran al mundo problemático en el que se ha metido.

En definitiva, a diferencia de otros títulos también nominados (y que es probable que sean los que arrasen en los Óscar), ésta es una cinta más entretenida por lo que siempre digo que tiene que tener una película: un buen ritmo que no haga decaer la trama. No embauca con historias grandilocuentes del gusto de los ajados académicos de Hollywood, y precisamente no ganará en las categorías  de mejor película y mejor director precisamente por eso. Y precisamente, ésa es la razón por la que animo a acercarse al cine a verla.

Calificación: Entre entretenida y buena.

Lo Mejor: La capacidad de los actores protagonistas. Los citados momentos de crisis del protagonista buscando el video de su boda, y el concurso de baile final. Los chispazos graciosos que nos brinda de vez en cuando.

Lo Peor: Que pueda desconcertar al empezar como una cosa y terminar como otra.

La vería de nuevo: No, de momento.

La Recomiendo: Sí, como alternativa intimista a las grandes historias nominadas de los Óscar de este año.

Películas similares: Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco; Notting Hill; Amor Y Otras Drogas

Link a la BSO en Amazon.es: B.S.O. Silver Linings Playbook

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1045658/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Los Miserables

Los Miserables

Los Miserables

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Tom hooper («El discurso del Rey«)

Guión: William Nicholson

Basado en el libro de Victor Hugo

Música: Claude-Michel Schönberg

Reparto

  • Hugh Jackman
  • Russell Crowe
  • Anne Hathaway
  • Amanda Seyfried
  • Sacha Baron Cohen
  • Helena Bonham Carter

La acción se remonta a Francia, 1815. El preso Jean Valjean acaba por fin su cautiverio de diecinueve años condenado a galeras y es puesto en libertad condicional. El guardia que ha estado encargado de vigilarle, Javert, le informa de que va a seguir estando detrás de él y va a tener que mostrar donde quiera que vaya los papeles que demuestran que sigue siendo un convicto. Tras intentar buscar trabajo sin éxito por esta razón, acaba siendo acogido de manera fraternal por el obispo de Digne, a quien le roba para acto seguido darse a la fuga. No tarda en ser capturado con todo el botín y llevado frente al obispo quien, para sorpresa suya, decide encubrirle y no delatarle. El obispo le dice que realmente Dios puede tener un plan preparado para él, con lo que le deja libre y le regala, además, un par de candelabros de plata que estarán presentes el resto de la vida de Valjean, recordándole este noble gesto de manera perpetua. En este momento, Valjean decide romper los papeles de su libertad condicional y escapar, para dejar de rendir cuentas a Javert y vivir con una personalidad falsa el resto de su vida.

Los años pasan, para encontrarnos con una fábrica de costureras y el personaje de Fantine, a quien el capataz despide simplemente por descubrir que tiene una hija ilegítima y deducir que es una mujer de moral dudosa. Da la casualidad que el dueño último de la fábrica es Valjean, que ha conseguido redimirse para acabar siendo un ciudadano respetable, gracias a haber ocultado su verdadera identidad. Tras enterarse de que Fantine ha sido obligada a prostituirse, y estar ésta enferma gravemente y al borde de la muerte, decide ocuparse de su hija, Cosette, adoptándola como si de su propia hija se tratara. Cosette está al cargo del mesonero sin escrúpulos Thénardier y su mujer, quienes a pesar del dinero que les paga su madre por cuidarla, la tienen obligada a barrer la posada y a realizar demás tareas denigrantes. Valjean le compra su libertad y la salva de la garras de los malvados hostaleros.

Mientras tanto, los caminos de Javert y Valjean se entrecruzan sin conocer la verdadera identidad de este último, pero por desgracia el primero no tarda en sospechar del segundo. La tenacidad del otrora guardián por atrapar al preso fugado es legendaria, pero la justicia acaba atrapando a otro reo fugado creyendo que es Valjean, para pasar a juzgarle en su lugar. El dilema moral de nuestro protagonista es inmenso, pero al final decide confesar para salvar al recluso inocente, lo que supone automáticamente la vuelta a la clandestinidad y a esconderse entre las sombras de nuevo. Ahora además, con su recién adoptada hija a cuestas.

Continúan pasando los años, Cosette se convierte en una atractiva jovencita. Estamos ahora en el París de 1832, con la revolución burguesa en ciernes. El joven revolucionario Marius prepara junto a sus compañeros de barricadas un levantamiento popular cuando se cruza por un momento con Cosette, siendo el flechazo entre ellos instantáneo. Marius le pide a Eponine, -enamorada en secreto de él, y que es la joven hija de los mesoneros Thénadier y criada entonces junto a Cosette- que les presente y que interceda con ella. Los acontecimientos a partir de ahora se irán precipitando, dado que Javert acecha y Valjean volverá a verse en peligro. Él y su hija deberán huir una vez más sólo que ahora Cosette ha encontrado el amor en Marius. Valjean se da cuenta y en un acto desinteresado, la noche previa a la revuelta se une a los revolucionarios para evitar que el amor verdadero de su hija sea acribillado por el ejército parisino. Es en este marco histórico y con Javert siempre pisándole los talones,  donde se alcanzará el clímax final de esta historia de amor, honor, destino y redención.

Cuando se intenta llevar grandes obras escritas al cine pasan cosas como ésta. Una joya literaria universal imperecedera, germen a su vez de una de las más aplaudidas adaptaciones al género del musical broadwaiano desde hace más de treinta años, merecía una película a la altura. Tirando de presupuesto y un gran reparto, que hiciera olvidar antiguas adaptaciones fallidas o poco notorias -en wikipedia he contado más de diez-. Por lo menos son recordables la adaptación que se hizo en 1998 con Liam Neeson, Geoffrey Rush y Uma Thurman. O la miniserie de 2000 con Gérard Depardieu y John Malkovich.

Sin embargo, la versión que tenemos entre manos se lo juega todo -o por lo menos aparentemente- a una carta. Muy arriesgado a priori lo de hacer un musical de arriba a abajo con diálogos ocasionales, una especie de ópera filmada. Digo lo de aparentemente porque al final no parecía  tan temerario hacer una adaptación directa del musical que ha triunfado en Paris, Londres y Broadway.

Y a pesar de todo el esfuerzo por hacer una de las versiones más dignas de la obra cumbre del siglo XIX francés y de algunos aciertos puntuales, como película acaba siendo tediosa y de un ritmo lento y dispar. A la cinta le sobra metraje y números musicales. La trama avanza de manera desigual; los acontecimientos en ocasiones se suceden vertiginosamente, para a continuación detenerse en seco y mostrarnos un número musical introspectivo de quince minutos que nos muestra los sentimientos del personaje de turno. Esto mata todas las posibilidades épicas del planteamiento, que podría haber contado la historia de los personajes de manera implícita a través de sus actos en el marco histórico en el que se desenvuelve, pero que al final se centra en números musicales accesorios dejándonos con la sensación de que al final están algo desdibujados, de que les faltan escenas adicionales. Algo por otro lado imposible de hacer porque hubiera alargado el metraje hasta límites insoportables.

Es decir, todo un contrasentido que solo tiene significado si nos vamos a la obra literaria o al musical original. Es aquí donde entra en juego la teoría que siempre comento sobre las desafortunadas adaptaciones de libros-películas: lo que cabe en 700 páginas, no tiene porqué caber en dos horas de metraje, ni tiene porqué ser igual de bueno. Una novela está hecha para ser leída en varios días o semanas. Hay tiempo de sobra para desarrollar descripciones, la personalidad de los personajes, realizar ensayos y disquisiciones de cualquier ámbito moral… En una película hay que recortar de donde se pueda, el metraje es lo que es, y punto. Tienes que meter en aproximadamente dos horas un planteamiento, nudo y desenlace. Todo lo que quieras decir de los personajes tiene que estar sugerido, más que narrado (o cantado, dado el caso que nos ocupa). Y además, el planteamiento tiene que atraer, y hasta que llegue el nudo no puedes irte mucho por las ramas o se corre el riesgo de perder al espectador. Por supuesto que hay excepciones de grandes películas de gran metraje estilo Lawrence de Arabia, pero realizar esas obras no están al alcance de cualquiera y, mucho me temo que Tom Hooper no es David Lean, por mucho que haya hecho El discurso del Rey. Y de la adaptación de la obra desde un musical, pasa tres cuartos de lo mismo, con la salvedad además de que en este caso tienes quince minutos de descanso entre acto y acto.

No todo va a ser malo. De los personajes sobresalen Hugh Jackman y Russell Crowe. Están inmensos, y realizan unas interpretaciones soberbias, sobre todo en el plano musical. Precisamente son los personajes más desarrollados y toda la trama gira alrededor de ellos, con lo que entendemos bien sus motivaciones, aunque algunas veces resulte inverosímil la fijación de Javert con Valjean. Anne Hathaway también está perfecta en lo poco de metraje que sale, aunque tendente a la sobreactuación. Al resto les pasa lo que he comentado antes, que les falta minutos en escena sin cantar. Por ejemplo, parece que a Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter nadie les dijo que ya no estaban en Sweeney Todd, por mucho que se esfuercen en darle el toque cómico a sus apariciones.

Otro punto fuerte de la película es el espectacular diseño de producción y la ambientación. Desde las galeras del inicio, al Paris revolucionario del siglo XIX, todos los decorados de la cinta contribuyen a darle el toque épico a la trama que los números musicales se empeñan en quitar.

Como conclusión final, la verdad es que Los Miserables deja un regusto contradictorio. Por un lado es una gran trama épica que trasciende lo argumental y habla de las grandes miserias y virtudes del hombre. El honor, el destino y la redención tanto divina como humana de nuestros actos. El problema es que precisamente, esto no es mérito de la película sino de la obra en la que se basa. Técnicamente está muy bien realizada, y hay que reconocer el mérito de las interpretaciones siempre que un actor se arriesga a poner su voz al servicio de la música. Sin embargo, para mí pesa más el tedioso ritmo de la trama y eso es un pecado que en una película no puedo perdonar, a pesar de que -dejando a parte mis prejuicios preconcebidos de algunos realizadores- suelo ser bastante condescendiente con la mayoría de películas que suelo ver, siempre que me hagan estar enganchado a la butaca sin mirar el reloj la mayor parte del metraje. Es por ello que para mí esta cinta no llega al aprobado, lo que no quita que se la pueda recomendar a más gente dado que considero que la experiencia fílmica de cada uno pueda ser distinta. Avisados estáis.

Calificación: Entre pasable y mala.

Lo Mejor: Las interpretaciones del Jackman, Crowe y Hathaway. La ambientación.

Lo Peor: Excesivo metraje. No está a la altura a nivel de ritmo narrativo.

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: Sí; como ya he dicho, creo que a mucha gente no le importe las dos horas y pico, y que sepan valorar mejor que yo los números musicales.

Películas similares: Moulin Rouge (Combo blu_ray + DVD), Sweeney Todd [Blu-ray], El Conde De Montecristo (G.Depardieu) [Blu-ray], Oliver! (Musical de Carol Reed, 1968), Oliver Twist (versión de David Lean en DVD, 1948), Oliver Twist (versión de Roman Polansky, 2011),

Link a la banda sonora en Amazon.es: Les Miserables: Highlights From The

Link a los DVD del Espectáculo de Broadway en DVD en Amazon.es: Los miserables: El musical [DVD]

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1707386/

Tráiler en You Tube (español):

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El libro de Jade – Lena Valenti

El_libro_de_jadeReseñado por Malosa.

Primer volumen de la bastante conocida Saga Vanir. Este libro, publicado en 2010, se ha convertido en la novela más vendida del género romántico en España en lengua castellana. Lleva la friolera de 50.000 unidades vendidas en nuestro país (y esto son palabras mayores en el género). Ha sido escrita por la catalana Lena Valenti, pseudónimo detrás del cuál se esconde la escritora Lorena Cabo, responsable de prensa y comunicación para la casa del libro.
El libro de Jade no es el primer libro publicado por la catalana, pero sí el que alcanzó altas cotas de popularidad y le llevó a escribir varios volúmenes más de la llamada saga Vanir.

Esta saga presenta tintes vampíricos y sobrenaturales, ligados por romances y leyendas propios de la mitología escandinava y aderezados con escenas subidas de tono con vampiros y hombres lobo (Vanirios y Bersekers, respectivamente).
A esta autora se le ha llamado la E.L. James española y ha trascendido el panorama literario español con traducciones de esta novela a varios países europeos, juegos de rol comercializados, merchandising (bebida oficial), tatuajes, una fiesta anual en torno a la saga y una guía oficial ilustrada en curso a cargo de un importante ilustrador español de MARVEL (lo cuál encuentro acertado porque las reminiscencias al cómic se hacen patentes a o largo de toda la novela). ¿Tantas alabanzas son merecidas?

En mi búsqueda de opiniones por Internet sobre este primer libro, reconozco que no he encontrado NI UNA SOLA reseña negativa. NI UNA. Me da que pensar, porque si tuviera que elegir un adjetivo para esta novela, entre buena y mala, diría que claramente me parece mala. Pero como voy a ser el único comentario en la red de esta índole, me temo que no tendré demasiada credibilidad…

Sinopsis

Eileen es una joven de 21 años con un padre que nunca le ha dado cariño, por lo que se refugia en sus dos mejores amigos, Ruth y Gabriel. Trabaja en el negocio familiar, una empresa de materiales y productos para salas de operaciones y hospitales. Pero la empresa no es lo que parece ya que su padre Mikhail no utiliza esos materiales quirúrgicos para salvar vidas. Vanirios y Berserkers, seres sobrenaturales creados por los dioses para proteger a los humanos, están siendo secuestrados, torturados y aniquilados.

CalebYAileenCaleb, el líder vanirio de su clan, quiere venganza y persigue a Mikhail. Le localiza y secuestra a Eileen convencido de que ella es cómplice para así interrogarla y destapar a los demás responsables de la carnicería que se está haciendo con los de su especie.
Pero Eileen no sabe nada y cuando Caleb se da cuenta de su error con ella se arrepiente terriblemente. ¿Pero será tarde para que Eileen le perdone?

Opinión personal

Lo primero, no entiendo por qué dicen que esto es una novela para adultos. ¿Porque tiene sexo explícito? A mí el argumento y la forma de relatar la historia me hacen encuadrarla en el género juvenil de cabeza. Creo que es un libro para jóvenes lectores (que no adolescentes, por la cantidad de escenas subidas de tono que hay), con edades entre 20 y 30 años como mucho.

Lo segundo, no entiendo la unanimidad de la crítica con esta novela y esta saga. Mis razones:

  • Historia increíble en el sentido malo de la palabra. Que no hay quien se la crea, vamos. Y no sólo porque construya una historia de amor idílica a partir de una agresión, sino porque sustenta una relación adulta en el puro instinto animal. Nos la quieren vender como el Romeo-Julieta del S.XXI y no es así. Y además a lo largo del libro se “disculpa” al responsable de la agresión (Caleb) y se le presenta como el hombre más honesto de la tierra. Vamos hombre…
  • Personajes más planos que un folio: Eileen (o Aileen, el auténtico nombre de la protagonista y que descubre avanzado el libro. Tela con la originalidad), guapísima (con su 90-60-90 y sus ojos lila tiene a todos los personajes babeando), divinísima, listísima, fuertísima, con muchísimo carácter y super buena de sentimientos. Caleb, macizorro, sobreprotector, rozando el machismo en sus actos pero se le perdona porque es taaan bueno y taaan honrado en el fondo…As, el abuelo perfecto, atlético, super tolerante con todo lo que hace su nieta y siempre aceptando de buen grado todo y estando en su papel. Podría seguir pero mejor paro. Es decir, cero matices en los personajes y cero defectos, excepto en el caso de Caleb.
  • Faltas de ortografía y gramaticales. Por Dios, ni siquiera esta vez se puede justificar el hecho por la traducción (a menos que originariamente esté escrito en catalán, claro). Frases como «ves para allá» hacen que me duelan los ojos. Vete para allá o ve para allá pero no ves.  Que una escritora profesional cometa estos errores me hace bajarle puntos a su novela de forma inmediata. Y además, ¿es que antes de pasar un libro por la imprenta no se revisa? Vergonzoso…
  • Originalidad nula: Vale que este género está super explotado y es difícil salir con algo  nuevo, pero el recurso de la eterna lucha entre el hombre lobo y el vampiro está más visto que el TBO. Y el tema de la hibridación entre especies ya lo habíamos visto también, en concreto en la saga cinematográfica de Underworld (claramente inspiración de Lena Valenti para escribir esta serie de libros). Además, ¿Por qué lo lía tanto? Con el pretexto de poner a los Vanirios y Berkesers como buenos tiene que remarcar que los vampiros y hombres lobos son malvados, no dándose cuenta de que las diferencias que se aprecian entre todas estas razas son mínimas. Vamos, que podía hablar de 2 especies y no de 4.

En aras de la objetividad tengo que nombrar sus aspectos positivos, que los hay, aunque en mi opinión insuficientes para considerar ésta una buena novela:

  • Personajes secundarios interesantes. Y además bien esbozados. No cuenta mucho de ellos (a excepción de Daanna) pero los perfila con el suficiente halo de misterio como para querer saber más sobre los mismos. Y esto la autora lo hace bien y aprovecha el tirón dedicando sus libros posteriores a los secundarios planteados en la primera entrega. Tal es el caso de Ruth (la amiga de Eileen) y Adam (Berseker de la manada de Aileen). Muy interesante me parece también el personaje de Gabriel, que parece el único humano auténtico en toda esta horda de criaturas sobrenaturales (creo que la autora le dedica el cuarto volumen de la saga). Me parece además que el hecho de cambiar a los protagonistas de los posteriores libros es un acierto, ya que alargar más la historia de Eileen y Caleb hubiera resultado un error.
  • Los encuentros sexuales de los protagonistas me parecen sobresalientes. Ahora que ya he leído un poco más de erótica puedo afirmar que las escenas hot que aparecen en este libro de Lena Valenti son las mejores que he leído. Derrochan fuerza, pasión y por supuesto lujuria. Un 10 en este aspecto. Lo que no me parece tan acertada es la profusión de las mismas. Habrá unas 5 ó 6 (con amplia descriptiva cada una). Dos de ellas las entiendo y van acordes a la trama. Incluso tres. Pero las restantes son gratuitas y están más que nada para calentar al personal. Lo cual pues bueno…será adecuado o no en función del objetivo que persigas con esta novela. A mí desde luego me sobraron.
  • Entretener, entretiene. Eso no se le puede negar. Nos mete de lleno en un mundo fantástico repleto de criaturas mitológicas y con grandes dosis de acción, sexo, sangre e incluso romanticismo. Aunque la historia me resultó un poco densa (casi 600 páginas para este libro se me antojaron excesivas) no se puede decir que sea aburrida y esto es algo bueno y que no consiguen todos los escritores.

En resumen, pues…ni fu ni fa. Más bien fu que fa. Novela paranormal y más juvenil que otra cosa, con bastante sexo y poco calado. La primera de una saga que para mi gusto podría haber sido remarcable si se hubiera hecho mejor.

Por qué decidí leerlo: No me sonaba de nada, pero en un artículo del diario El País hablaban de ella y de otras tantas por el furor de la erótica y su formato me llamó la atención.

Lo mejor: Los secundarios, el sexo y el mundo mitológico en el que encuadra la historia.

Lo peor: Casi todo lo detallado punto por punto arriba. Personalmente, los errores ortográficos y gramaticales en una escritora profesional.

¿Volvería a leerlo?: No, ni hablar. Como mucho me leo el segundo de la saga y lo dudo.

¿Lo recomendaría?: Jóvenes aficionados a la erótica y lo sobrenatural. Pero sin grandes expectativas ni exigencias.

Link al libro en Amazon.es

Libro De Jade, El – Saga Vanir I

Otros libros del estilo que podrían gustarte (al no estar reseñados aún incluimos links a Amazon.es)

El libro de la sacerdotisa (Lena Valenti)
Cazadores oscuros (Sherrilyn Kenyon)
El rapto de la Bella Durmiente (Anne Rice)

Malosa

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Película – Jack Reacher

Reseñado por 0017

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Ficha técnica

Año: 2012

Director: Christopher McQuarrie

Guión: Christopher McQuarrie

Basado en el libro One Shot, de Lee Child (enlace del libro a Amazon)

Música: Joe Kraemer

Reparto

  • Tom Cruise
  • Rosamund Pike
  • Richard Jenkins
  • Werner Herzog
  • Jay Courtney
  • Robert Duvall

Un francotirador aparca su furgoneta en un parking público y comienza a abrir fuego indiscriminadamente contra la gente en un parque cercano. Caen cinco víctimas entre la gente. A la policía no le cuesta demasiado dar con el presunto perturbado hallando todas las pistas en su contra, así que lo único sorprendente es que en el interrogatorio sólo diga una cosa: traed a Jack Reacher. El tal Reacher es un militar retirado que permanece oculto en la sombra, nadie conoce su dirección, su trabajo ni su paradero. El misterio se apodera de los policías porque… ¿quién es ese tipo? ¿qué relación tiene con el sospechoso? ¿por qué hay que encontrarle? Afortunadamente, Reacher se ha enterado del suceso en las noticias y es él el que se presenta antes para esclarecer el suceso. Para sorpresa de los investigadores, Reacher no cree en la inocencia del sospechoso, puesto que en su pasado militar Reacher era investigador del ejército, se dedicaba a resolver distintos crímenes y no era la primera vez que el francotirador se veía envuelto en un suceso similar. Es por la pertinaz abogada de la defensa quien, a pesar de tener perdido el caso de antemano, solicita a Jack que realice pesquisas por su cuenta. La ley garantiza, a fin de cuentas, que la justicia llegue a todos por igual por lo de la presunción de inocencia y todo eso que se supone derrocha el país de las libertades. De esta manera, nos iremos sumergiendo junto con el protagonista en peleas, persecuciones de coches, tiroteos y demás situaciones de esperar.

Básicamente lo que tenemos en Jack Reacher es una intentona por parte de Cruise y los estudios de crear una nueva franquicia basada en un nuevo héroe de acción. Para ello han cogido la obra de Lee Child, seudónimo del escritor Jim Grant. Con 16 novelas del personaje, un militar retirado que recorre Estado Unidos como un vagabundo, está garantizado material suficiente para recrear en la gran pantalla nuevos títulos que aseguren continuidad en las tramas. El planteamiento recuerda a las grandes series de los setenta y ochenta, al estilo de El Increíble Hulk, El Fugitivo e incluso El Equipo A, donde los protagonistas son nómadas que se dedican a recorrer el país ayudando a quienes encuentran o involucrándose en problemas ajenos. La novela elegida para hacer el bautismo cinematográfico al personaje es la publicada en noveno lugar, One Shot – Un disparo, quizás por lo sugerente y enigmático del planteamiento, en el que el francotirador detenido sólo proporciona el nombre del protagonista en su declaración a la policía.

Al final el resultado es una película que rememora las historias de investigadores privados a lo Philippe Marlowe. Cine negro al estilo de El Sueño Eterno, donde el personaje principal no hace más que meterse en líos mientras va echando algo de luz sobre el caso. En la receta se han añadido también unas cuantas dosis de cine de acción taquillero de los 70, 80 y 90, recordando por momentos a títulos como Jungla de Cristal o Arma Letal -tanto por las escenas de acción y tiroteos varios, como por el carisma del protagonista-, las películas de Harry el Sucio, e incluso un clásico como Bullit tiene ecos reflejados aquí en la persecución de coches.

Lo más reseñable de la película es quizás precisamente el personaje protagonista. Tom Cruise carga con todo el peso de la película. Se echa todo a los hombros, junto con las escenas de riesgo, como ya hiciera en Misión Imposible -solo que aquí la acción es más mundana- para dar vida a un personaje algo macarra y chulesco, un tipo duro de los de antes. Sus mejores momentos y más adrenalíticos son los previos al combate. Una mezcla entre John McLane y Harry Callahan, con su propio código moral y ético, poseedor de una ambigüedad moral contradictoria, por encima del bien y del mal. Precisamente el mérito de Cruise consiste en hacer creíble un personaje que en lo literario es rubio y mide metro noventa y pico. Realmente el actor-productor es en estos tipos de películas donde mejor se desenvuelve, eclipsando hasta la -correctísima por otro lado- labor del director McQuarrie (el guionista que ganó un Óscar por Sospechosos Habituales, y que también firmó el libreto de Valkiria). Y no se le podrá negar el ser un actor de referencia, de ésos que llenan la pantalla y son capaces de mostrarle a la industria por dónde deben ir los tiros en cada uno de los géneros en que participa.

Sin embargo, el resto de secundarios son un poco planos y sin aportar nada nuevo al género. Es decir, que mientras Reacher es un investigador brillante (un listo muy listo que cuando se pone duro es muy duro), los malos son muy malos, y los policías muy simples y algo tontos. Ni siquiera Robert Duvall se salva como colaborador graciosete, siendo lo único sorprendente de la función ver a Werner Herzog como villano último pero, como he dicho, cayendo en los arquetipos del género y de los malvados más recalcitrantes.

El resultado es una película entretenida, bien realizada y que está por encima del resto de cintas del género que se ruedan de manera mala y rápida. No aporta mucha novedad y por ello su calificación no llega al notable, pero se agradece que esté cuidada en su realización y que el guión no haga aguas la mayor parte de la película.

Calificación: Entre Entretenida y Buena.

Lo Mejor: La escena inicial intrigante y cautivadora. El personaje de Jack Reacher en sí mismo, con su manera de resolver los conflictos.

Lo Peor: Momentos que creemos haber visto mil veces. La lucha final resulta sonrojante.

La vería de nuevo: No, pero tengo la sensación de que no va a ser la última vez que vea a este tipo…

La Recomiendo: Para amantes de la acción convencional. Para el resto, se pasa el rato, pero nada más.

Películas similares: El Sueño Eterno (The Big Sleep, 1946), Jungla De Cristal (Colección Blue-ray partes 1 a 4), Arma Letal [Collection 1-4 Reino Unido Blu-ray] (sobre todo la 2), Harry El Sucio [Colección Blu-ray], Bullit [Blu-ray], Enemigo a las Puertas, Venganza

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0790724/

Tráiler en You Tube (español):

Link a la reseña del libro por Bitterblink

Un disparo – Lee Child

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Los Viajes de Tuf – George R. R. Martin

Los Viajes de Tuf - George R. R. Martin

Los Viajes de Tuf – George R. R. Martin

Reseñado por Bitterblink

Hablar de George R.R. Martin es hablar de Fantasía y es hablar de Juego de Tronos o mejor dicho de Canción de Hielo y fuego, su Heptalogía y su obra más famosa. Pese a que a mi Canción de Hielo y Fuego no me gustó (a Malosa le han encantado y por eso los ha reseñado ella), antes de que alguien me queme en la hoguera de la impiedad por ofender su honor friki, diré que George R.R. Martin es en mi opinión un gran escritor y lo demuestra en muchas obras, pero que cuando pienso en «Juego de Tronos» las palabras «Castaña» y «Peñazo» automáticamente acuden a mi mente. Da igual, sobre gustos ya se sabe.

Primero debo decir que yo conocía a este autor de ANTES de Juego de Tronos. George tras cursar su carrera como periodista y dar clase de periodismo en Iowa comienza a escribir a tiempo parcial en los años 70 y comienzan a lloverle premios Hugo, Locus y Nébula, destacando en los relatos cortos de fantasía, ciencia ficción y Terror.

Su primera Novela «Muerte de la luz» (1977) resulta un éxito y le permite dedicarse full time a escribir. A partir de ahí irá ganando premios Hugo y Locus casi todos los años por su obra, sean relatos o novelas, es decir que si bien el reconocimiento internacional llega con «Juego de Tronos» de 1996, es un escritor de ciencia ficción bastante bueno desde mucho antes, y de esta etapa anterior, en mi opinión mucho mejor, es esta colección de relatos que reseño aquí.

Estos relatos fueron publicados en la revista Analog Science Fiction and Fact durante el año 1976 y fue posteriormente reagrupada por el autor tocando algunas inconsistencias y añadiendo algún capítulo que le diera coherencia y se publicó reagrupada de nuevo en 1984 bajo el título «Tuf Voyaying» y añadiendo algunas ilustraciones (que lamentablemente no estaban en la edición que yo adquirí). Lamento también la mala idea de la editorial al poner un caballero en armadura en la portada del libro… nada más lejos de la realidad es ciencia ficción en el espacio, pero hay que usar el tirón de Juego de Tronos… lamentable.

Vamos al lío. Esta colección de relatos narra las aventuras del ecléctico Haviland Tuf, un extraño comerciante espacial, calvo pálido como la leche y algo obeso que viaja acompañado de muchos gatos, entre ellos un extraño gato psíquico. Además de misántropo y bastante aficionado a la cerveza es vegetariano… vamos todo un tipo raro aunque de buen corazón.

Precisamente por eso, por ser un tipo raro y de buen corazón, en el primer relato «La estrella de la Plaga» un grupo de desaprensivos intenta aprovecharse de él y de su nave, la «Cornucopia de merancías excelentes a precios bajos» (me encanta el nombre jaja, igual no es literal pero es por el estilo) para servir de transporte a un planeta donde periódicamente se desatan terribles enfermedades sobre sus habitantes cada tres generaciones.

El grupo criminal, formado por académicos, técnicos y una mercenaria guardaespaldas, sospecha que las plagas se relacionan con una «Sembradora», es decir una nave gigantesca de 30 km de longitud que es un remanente de la guerra biológica desatada por el desaparecido cuerpo de ingenieros biológicos del desparecido Imperio Federal y planean quedarse con la nave para utilizar su terrible poder y deshacerse del pobre Tuf.

Lo que no sospechan es que sin plan y sin habilidades especiales, Tuf tiene su inteligencia y a sus traviesos gatos como ayuda y tras una serie de carambolas Tuf se hace con la nave y se convierte por derecho en el primer Ingeniero ecológico que ha visto la galaxia en mucho mucho tiempo al mando de la Sembradora bautizada con el nombre de El Arca.

Tuf es consciente de que tiene en su poder un arma terrible codiciada por todos en el espacio en el que se mueve donde la ley y la justicia son conceptos teóricos. Supongo que por eso todos los relatos comienzan con una negociación más o menos tensa sobre como conseguir los servicios de Tuf (y por ende de la Sembradora) y por si acaso cualquier probabilidad de conseguir la sembradora en si.

En la siguiente historia, Panes y Peces, Tuf conoce a Tolly Mune, una mujer que habita en «La casa de la Araña» y es la jefa del Puerto en S’uthlam (que a nadie escape el anagrama de Malthus) de la que busca conseguir la reparación de su nave. Sin embargo el gobierno S’uthlam desea la nave o los servicios de la misma puesto que su religión establece una obsesiva reproducción hasta que la sobrepoblación lleve a la hambruna o a la conquista. Tuf se niega y Tolly consigue encontrar la forma de extorsionarle hasta que finalmente Tuf presta sus servicios… a su manera y consigue la ayuda de TM para escapar iniciándose una curiosa relación amor-odio que dura todo el libro.

«Guardianes» se trata para mi gusto de la mejor historia de la recopilación, donde el planeta cuasi marítimo «Namor» (otro chiste con el nombre referente al «primer mutante de Marvel») que sufre ataques de unos extraños monstruos marinos que además se van adaptando. Tuf tendrá que descubrir el misterio acerca de las criaturas y plantearse quién es realmente la víctima en este conflicto que no es tan evidente como parece.

Hay otros regresos a S’uthlam con nuevas negociaciones con TM, siendo la última la más épica, así como otros relatos. Me quedo con «Una bestia para Norn» porque me recuerda al mejor relato que he leído de GRRM: «Los señores de la arena» que dió lugar a un épico capítulo de «Más allá del limite» llamado «Los arenícolas» que sin duda es de mis preferidos.

Los relatos tienen una serie de elementos en común, quizá el más cansino es que Tuf suele terminar dando una explicación o una conclusión al relato. Los primeros ok, pero cuando llevas 3 se te empiezan a hacer cuesta arriba y las peroratas de Tuf no son tan divertidas. Supongo que es un efecto de hacer un libro a partir de un conjunto de relatos, lo considero un defecto pero es uno menor en todo caso, que no desincentiva la lectura.

La verdad es que aunque el universo esté bien trazado y haya personajes pintorescos como el propio Tuf o TM lo mejor es la propia ecología o xenobiología que se nos presenta. Nos va a recordar mucho a Star Trek, donde hay un «problema» o un misterio al inicio de cada relato y el personaje viajero tiene que resolverlo cada vez con el poder de su nave. Hay historias muy divertidas la verdad pero sobre todo me gusta lo críticas que resultan, porque casi siempre los problemas los ha provocado la propia estupidez de los habitantes del planeta no un desajuste ecológico y este argumento me parece brillante.

Al margen de la crítica a las religiones que impulsan la sobrepoblación Martin hace un interesante uso de sus relatos para hablarnos del desarrollo sostenible y si bien el personaje usa la ingeniería genética para crear las «soluciones» normalmente este tipo de tecnología está en la raíz del problema por lo que no considero que lo defienda sino todo lo contrario.

Es una divertida advertencia de «a ver qué hacéis» con vuestro ecosistema porque os lo podéis cargar pero a la vez no se trata de un ensayo admonitorio sobre el cambio climático o los estragos del hombre en los cultivos sino una serie de metáforas bien llevadas alrededor del tema.

Me gustó mucho y entiendo por qué es una de las obras más citadas de la llamada «primera etapa» de George R.R. Martin. Lo califico como Muy Bueno dentro de la ciencia ficción.

Calificación: Muy bueno

Lo Mejor: El relato «Guardianes»

Lo Peor: La segunda aventura en S’uthlam que es el único relato que llega a aburrirme

Lo Releería: Lo he hecho para reseñar el libro y volvería a hacerlo

Lo Recomiendo: Si, a los fans de la ciencia ficción y también a los fans de Martin para que vean lo bueno que es cuando escribe ciencia ficción

Link al libro en Amazon.es

LOS VIAJES DE TUF (Zeta)

Otros libros que podrían gustarte:

Juego de Tronos – George R.R. Martin (aunque no tiene nada que ver con este libro dicen que es el mejor del autor… discrepo pero bueno).

Aprendiz de Guerrero – Lois McMaster Bujold La saga de Miles Vorkosigan es la que con más éxito se ha dedicado a un «deshace entuertos» espacial diferente, este héroe enano jorobado y deforme destaca por su inteligencia y buen hacer, recomendable.

– Dune – Frank Herbert este libro del maestro de la ecología de ciencia ficción es uno de mis libros preferidos, si no mi libro preferido y aun temo no hacerle justicia al reseñarlo, es denso, profundo y visionario y sobre todo utiliza la ecología cerrada con extremo éxito.

Bonustrack – Video de Sandkings en Más Allá del límite, sé que no está en este recopilatorio de relatos pero seguro que os gusta, lástima que solo lo encontré en inglés el equivalente en castellano se tradujo como «Los arenícolas»

También os dejo el link a Amazon.es a los DVD de la primera temporada de Más allá del límite por si queréis ver en castellano esa joya que es el capítulo doble de los arenícolas

Mas Alla Del Limite (1995-96) 1ª Temp. [DVD]

Bitterblink

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Película – ¡Rompe Ralph!

Rompe Ralph

Rompe Ralph

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Rich Moore

Guión: Phil Johnston, Jennifer Lee

Música: Henry Jackman

Reparto

  • John C. Reilly
  • Sarah Silverman
  • Jack McBrayer
  • Jane Lynch

¿Qué es lo que hacen los videojuegos de un salón recreativo cuando se marchan los clientes y se cierran las puertas? Creíamos que ya nos habían respondido a la pregunta no una, sino tres veces en Toy Story y sus secuelas (y de manera sobresaliente), sólo que en vez de videojuegos, aquéllos eran juguetes en la habitación de un niño. Pero visto los buenos  resultados de la saga de animación de Pixar, no podemos menos que dejar que nos vuelvan a contar la historia por la empresa matriz, Disney.

Y hacemos bien en confiar en la fábrica de sueños, puesto que el resultado vuelve a ser fresco y novedoso, una apuesta segura para dejar que los más pequeños disfruten a nivel primario de la historia mientras que los mayores descubren relecturas más profundas y se diviertan aún más, si cabe, que los primeros.

En este caso Disney, otrora entidad dominante en la animación, perdió dicho estatus cuando su filial Pixar acabó fagocitando a sus jefes, y a punto estuvo de desaparecer cuando la animación digital hizo su aparición a finales de los noventa. Fue precisamente gracias a uno de los creadores de Pixar, John Lasseter, quien evitó el hundimiento de la empresa fundada por el tío Walt, ya que se negó en redondo a que desapareciera esa rama de la animación dibujada a mano (Tiana y el Sapo; Enredados).

En el caso en concreto de ¡Rompe Ralph!, puede parecer que la técnica digital ha ganado definitivamente la batalla y que Disney está empezando a recuperar el terreno perdido frente a Pixar en su propia especialidad, pero si investigamos un poco respecto a las técnicas usadas en la creación de la película vemos cómo el repaso del dibujo a mano todavía ha ocupado una parte importante del proceso creativo.  Para que no quede ninguna duda, el corto que precede a la película –Paperman– es una joya en blanco y negro de animación tradicional con algún toque en 3D, que nos remite directamente a la época de Aladdin, y nos viene a decir que todavía puede haber lugar para la ternura y la poesía en la animación tradicional si se realiza con alma y buen hacer.

El protagonista de la historia es Ralph, un grandullón que trabaja como el malo de la historia rompiendo todo a su paso en el videojuego ¡Rompe Ralph!, un trasunto del popular Donkey Kong y los juegos de Mario. Aquí el álter-ego bonachón es Félix-arregla-todo, quien día tras día se dedica a derrotar al villano y a ganar medallas y la simpatía del resto de habitantes del videojuego. Pero Ralph no está contento con su vida y las antipatías que su trabajo genera, con lo que decide cambiar de videojuego con el trastorno (y el peligro de desenchufar la máquina) que ello conlleva. Tras su paso por un videojuego de guerra llamado Hero’s Duty, acaba en un empalagoso juego de carreras de golosinas llamado Sugar Rush, donde conocerá a la impertinente Vanellope von Schweetz, una marginada participante del juego con la que tendrá más cosas en común de las que él se pensaba…

Como ya he dicho antes, las películas infantiles se hacen pensando cada vez más en la doble lectura de los potenciales espectadores;  decir, los padres y los niños, con lo que se garantiza que los mayores no vayan a ver esta clase de títulos como un mero trámite. En este caso es más que evidente que el mundo de los videojuegos de las recreativas de los últimos treinta años toca directamente la fibra de los padres de nueva generación, que son los que han crecido con este tipo de ocio. Aquí la película gana su primer tanto con la cantidad de guiños a la historia de los videojuegos que podemos ver. Están personajes de videojuegos reales como Street Fighter, Pacman, Sonic, …

Por otro lado, el atractivo fílmico que para los más pequeños pueda suponer las texturas y decorados de la película llega a su punto culminante en la parte que transcurre en el mundo de carreras de coches de gominolas que supone Sugar Rush; toda una delicia visual que, por muy empalagosa que pueda parecerle a los espectadores, le quita de manera subliminal oscuridad a la trama, aportando una personalidad y vida propia a la película. No olvidemos que es eso de lo que se trata, puesto que el primer objetivo de una buena película es que la misma perdure en nuestro imaginario individual después de salir de la sala.

Como segundo objetivo podemos considerar el conseguir una trama consistente y entretenida, hacer que la película avance rápidamente y sin darnos cuenta. Esto también lo logra, puesto que, como en toda buena película de Disney, cuando parece que el argumento se ha encallado con el conflicto inicial del protagonista, es cuando aparecen nuevos personajes y situaciones que le dan un empujón a la trama que la llevan a nuevos niveles temáticos, y es cuando cobra sentido detalles iniciales que habíamos pasado por alto. Puede que ocurra en muchas otras películas de cualquier otro género, pero hay que reconocer la maestría de Disney en manejar este tipo de situaciones a golpe de guión. Entre medias, la dosis habitual de buenrollismo temático que nos hace salir de la sala pensando en ser un poquito mejores. En este caso, ¡Rompe Ralph! nos enseña a aceptar nuestras limitaciones y a usarlas para hacer cosas positivas, y a aprender a ver lo bueno que hay en los demás, por muy diferente que sean las etiquetas que les hayan colgado.

Todo esto se logra gracias a la cantidad de secundarios que tiene la cinta, muy al estilo de Toy Story, donde cada uno tiene su momento/s de gloria y su propia personalidad. Ninguno desentona, todos están en su línea, interpretando el papel que los programadores de cada videojuego les han asignado (genial la agresiva soldado de Hero’s Duty), emocionándonos de una manera que ya quisieran muchos actores reales. Incluso la repelente niña de Sugar Rush, Vanellope, que muchos podrán encontrar cargante, a mí me pareció graciosísima y con un punto de ternura, a pesar de que en algún momento rozaba la escatología impertinente (quizá una de las situaciones menos afortunadas y apropiadas para el público infantil, junto con alguna otra situación como la del zombie en la terapia de villanos con el personaje de Mortal Kombat; en mi opinión, es en estos momentos en los que se aleja de Pixar y se acerca a Dreamworks, en los que sale perdiendo Disney).

En definitiva, un título con el que Disney eleva el listón de los títulos de sus últimos años, llegando casi a la altura de los clásicos instantáneos de Pixar, y estableciéndose como otra referencia a batir por el resto de compañías de animación.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: El personaje de Vanellope; el mundo visual que nos ha creado Disney para nuestro regocijo. La manera de encajar las piezas del puzzle del guión.

Lo Peor: Algún momento de humor burdo con el que intenta hacerse cómplices de los más pequeños.

La vería de nuevo: No (de momento)

La Recomiendo: Lo mejor de animación infantil que puede haber en la cartelera, hasta que Pixar traiga este 2013 la precuela de Monstruos, S.A. Para niños y padres, y sobre todo esos adultos que pasamos de veintimuchos y que hemos crecido con toda clase de generación de videojuegos.

0017

Link a la BSO en Amazon.es

Rompe Ralph (Wreck It Ralph)

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1772341/

Tráiler en You Tube (español):

Películas similares: Toy Story, Shrek, Alicia en el País de las Maravillas, Tron

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Película – Mary Poppins (revisión)

mary poppins poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 1964

Director: Robert Stevenson (Los hijos del capitán Grant, Ahí va ese Bólido, La Bruja Novata)

Guión: Bill Walsh, Don Da Gradi

Música: Richard y Robert Sherman

Basada en los libros de P.L. Travers

Reparto

  • Julie Andrews
  • Dick Van Dyke
  • Karen Dotrice
  • Matthew Garber
  • David Tomlinson

Llevaba tiempo dando vueltas sobre qué película clásica reseñar fuera del mundo de la cartelera actual. Probablemente sea más difícil reseñar una película clásica que una contemporánea, puesto que con las primeras normalmente ya se hayan escrito ríos de tinta. La respuesta me la ha dado la programación navideña de la TV en estas fiestas, puesto que Mary Poppins  es una película que hemos visto en reposiciones catódicas miles de veces, se ha alzado a la categoría de clásico instantáneo, pero nunca nos vendría a la mente como ejemplo en una lista de las mejores películas de la Disney. Y sin embargo, ha envejecido maravillosamente y se ha convertido en una película deliciosa; genial cuando la vimos de niños, perfecta para que nuestros hijos la vuelvan a ver sin preocuparnos de la carga temática, espléndida para revisitarla de adultos.

Pertenece a la etapa álgida de la Disney en los 60. Tras consolidarse con clásicos animados como Blancanieves o Cenicienta, y antes del resurgimiento de los 90 con La Sirenita o El Rey León, el declive del siglo XXI con Hércules y Mulan, y el renacimiento de Pixar en los últimos tiempos. Era una época en la que se atrevieron con películas de actores reales, teniendo mayor o menor fortuna, siendo ésta la joya de la corona. Además, impresionó en la época por mezclar dibujos animados en determinadas secuencias, y los efectos especiales no resultan demasiado sonrojantes para lo que estamos acostumbrados hoy en día (esas transparencias cuando se ordena la habitación con un chasquido de dedos). E incluso, los decorados parecen en algunos momentos sacados de una escenografía teatral.

Pero todo eso da igual. Jamás hemos visto Londres de una manera tan hermosa y poética. No es Dickens, dado que no nos muestra pobreza ni niños esclavizados en una triste ciudad decimonónica, ni falta que hace.  Nos enseña la clase más acomodada de la época, con sus manías y extravagancias, y con una mirada ligeramente irónica sobre el siglo que acababa de comenzar en aquella época (la mujer entusiasmada con su grupo feminista pero sometida al marido; la cuasi-quiebra del Banco de Inglaterra por culpa del malentendido de los dos chiquillos; el vecino retirado de la marina de guerra que no puede adaptarse a la vida civil).

Éstos y algún otro son detalles que los adultos no suelen pasar por alto pero los niños sí, con lo cual la doble mirada típica del cine de Disney que nunca deja de ser entrañable pero también divierte a padres convierte a la factoría de sueños en una marca registrada que garantiza siempre el mejor divertimento y a la vez la mejor educación. Quizás algunas veces la carga de moralina esté excesivamente edulcorada, o se base en el mensaje buenrrollista que cae en el tópico más manido; pero francamente, viendo el mundillo del entretenimiento infantil actual, se agradece este tipo de películas hechas año tras otro y que conserven su vigencia desde 1964, que es el caso que nos ocupa.

Por si hay alguien que no sepa su argumento (lo dudo), lo expongo a continuación. Mary Poppins es la historia de dos niños revoltosos en el seno de una familia acomodada del Londres de principios de siglo. Tras su última travesura -perderse detrás de su cometa y alarmar a su familia- la niñera abandona y proceden a buscar una nueva. El padre, un respetable banquero con todos los tópicos del lord inglés, hace caso omiso de los deseos de los niños sobre su próxima niñera, sin saber que éstos serán oídos punto por punto. La nueva nanny, que responde al nombre que da título a la película, les enseñará a los niños responsabilidad sin perder su esencia soñadora. Con ayuda del divertido Bert, un buscavidas urbano que lo mismo limpia chimeneas que se convierte en hombre orquesta, las aventuras se sucederán en mundos increíbles que van desde la (no) caza del zorro en caballitos de feria, hasta un paseo por los tejados de la ciudad. Un malentendido en una visita al trabajo de su padre, hará que los niños provoquen involuntariamente un caos y el consiguiente despido de su padre.

Todo esto lo que hace es que tanto los niños como su aburrido padre acaben viendo la belleza en la mujer que alimenta las palomas cerca de la catedral (comprendiendo el valor de sólo dos peniques), riéndose del chiste más tonto pero que es capaz de hacernos volar de risa contagiosa, aprendiendo la palabra más larga y difícil que nunca nadie haya inventado (pero que cambiará nuestra forma de visionar los problemas), y disfrutando haciendo volar una cometa en compañía de la familia.

Julie Andrews nunca estuvo tan magnífica interpretando a esta institutriz, ni siquiera con las posteriores Sonrisas y Lágrimas y Cortina Rasgada. Una profesión (niñera británica decimonónica) que normalmente evoca desagrado (incluso pienso en la dentuda Emma Thomson de la reciente La Niñera Mágica) hace Andrews que se eleve a la categoría de mito. No hay más que ver la parte de la ceremonia de apertura de los últimos Juegos Olímpicos de Londres 2012 que homenajeaba a la literatura infantil inglesa con una lluvia de mujeres volando con sus paraguas. Y de hecho, todo aquello que se parodie en Los Simpsons supone que forma parte importante de la cultura popular (y tenemos un episodio enterito dedicado a “Shelly Bobbins”). A la actriz la rechazaron para el papel protagonista de My Fair Lady, que ella bordaba al haber protagonizado el musical, en detrimento de Audrey Herpburn (quien fue doblada en los números musicales). Como compensación Andrews ganó el Óscar ese año mientras que la versión de Pigmalion no fue ni siquiera nominada.

Y nunca he visto una película en la que los números musicales estén tan bien encajados en la trama (que incluso algunas veces podría pecar de inconexa), dándole a ésta consistencia y continuidad. La banda sonora es preciosa sin desdeñar ninguna de las piezas, y la verdad es que Dick Van Dyke ayuda mucho a hacer inolvidables el resto de melodías en las que no participa Julie Andrews. Otro actor que también estaba en el apogeo de su carrera.

El resultado de todo esto es una fábula sobre la esencia de la felicidad, y una crítica hacia la rigidez de la educación severa. Un clásico que todos los niños deberían ver varias veces en su vida, y pasar de generación en generación como si de una receta mágica se tratase.

Calificación: Musical imprescindible

Lo Mejor: El Londres que se ve en esta película no se volverá a ver nunca. Las canciones imperecederas, que aúnan la química de los actores. Es un clásico infantil.

Lo Peor: Nada

La vería de nuevo: Por lo menos una vez al año.

La Recomiendo: Sí. Tenerla cerca para aquellos padres que, de vez en cuando, se harten de los programas infantiles de la televisión.

0017

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0058331/

Tráiler en You Tube:

Películas similares: Peter Pan, La Bruja Novata, Sonrisas y Lágrimas, La Niñera Mágica, Matilda

Libros similares: Este carácter está basado en la obra de P.L. Travers, en concreto: Mary Poppins, Mary Poppins Comes Back, Mary Poppins Opens the Door, Mary Poppins in the Park, Mary Poppins from A-Z.

También: El Jardín Secreto (Frances Hodgson Burnett), Peter Pan (James Matthew Barrie), la serie de libros en los que se basa “La Niñera Mágica”, Nurse Matilda (Christianna Brands)

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