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Película – El Hobbit, un viaje inesperado

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Peter Jackson (Trilogía El Señor de los Anillos, The Lovely Bones, King Kong, Agárrame esos fantasmas, Criaturas Celestiales)

Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson, Guillermo del Toro

Basada en el libro “El Hobbit” (J.R. Tolkien)

Música: Howard Shore

Reparto

  • Martin Freeman
  • Ian McKellen
  • Richard Armitage
  • Ken Stott
  • Andy Serkins
  • Hugo Weaving
  • Cate Blanchett
  • Christopher Lee

Mucho se había hecho esperar esta historia previa de los acontecimientos contados en El Señor de los Anillos. Por esa lógica interna que rige los destinos monetarios de los proyectos que se llevan a cabo en Hollywood, la adaptación del Hobbit se ignoró hace unos años y se estrenó directamente la historia cronológicamente posterior escrita por Tolkien. Eso se notó en el nivel de madurez de la obra, puesto que el Señor de los Anillos es una historia épica que narra la lucha eterna entre el bien y el mal, mientras que el Hobbit es un cuento infantil que hace apología de la aventura y de los mundos que hay por descubrir más allá de nuestras fronteras interiores.

Ya pasó en 1977 con la Guerra de las Galaxias. El estudio cinematográfico que financia los sueños de los creadores pasa por alto las historias previas surgidas de la imaginación para centrarse (y con razón la mayoría de las veces) en las historias más jugosas que puedan dar más juego en taquilla. Es así como directamente se rodó el Episodio IV y nos metieron de lleno en una rebelión intergaláctica sin saber (ni falta que hacía) quién era padre de quién ni cuando se pasó al lado oscuro. Estos detalles de intrahistoria son los que enaltecen una película al crear un universo argumental cuya gracia está en imaginarlo implícitamente, más que mostrarlo explícitamente. El pasar de puntillas sobre estos detalles enriquece la trama y el carácter de los personajes.

Sólo cuando un estudio tiene una crisis de ideas acuciante y le puede la avaricia de la taquilla, es cuando vuelve sobre sus pasos y recicla historias ya contadas. En el caso del Hobbit, la gracia hubiera estado en rodarla antes que el Señor de los Anillos, la aventura como preludio de la épica. Pasar de puntillas sobre un anillo que se encuentra por casualidad, plantear a lo largo de varias entregas la importancia de un objeto como icono de la lucha del bien contra el mal, y acabar en clímax in crescendo haciendo desaparecer ese símbolo para siempre.

Es por eso que El Hobbit sabe a poco. Nos deja esa sensación de que es más de lo mismo, de que repite situaciones que nos gustaron anteriormente (vemos otra vez a Elrond, Saruman, Galadriel, Gollum; tiene el buen gusto de mostrarnos a Frodo y a Bilbo tal y como los vimos justo antes de que se formara la Comunidad del Anillo; la banda sonora nos traslada en momentos clave a las películas anteriores), pero que por muchos eventos que ocurran, no van a ser tan relevantes ni tener trascendencia como lo que vendrá después.

Vaya por delante que la trilogía anterior no me apasionó, ni entiendo ese entusiasmo que aunó a crítica y público (por una vez) culminando en una montaña de premios. Me gustó cómo se desarrolló el fenómeno, y me pareció bien su desenlace, pero visto con una cierta distancia crítica, desde la barrera. Reconozco que El Señor de los Anillos tenía una manufactura impecable, personajes carismáticos y una gran historia detrás, pero no me llegó al alma como a la mayoría de espectadores. Mi crítica principal es su excesivo metraje, el querer trasladar a la pantalla todo lo que ocurre en 1000 páginas, y eso no es posible. Son lenguajes artísticos distintos. Complementarios entre sí, pero diferentes en el tempo y ritmo narrativo. Y ese epílogo de El Retorno del Rey de más de tres cuartos de hora después del clímax final, me acabó de rematar.

Como Malosa ya reseñó el libro en su momento, el argumento ya es mayoritariamente conocido. Un hobbit, Bilbo Bolsón, habitante de la Comarca en la Tierra Media, recibe la visita de un mago conocido como Gandalf. Esa misma noche, inesperadamente irrumpen en su casa uno tras otro 13 enanos que se acomodan en su hogar y acaban con sus vituallas, sin saber muy bien porqué, hasta que empiezan a discutir el propósito de su reunión. El motivo es recuperar el antiguo reino perdido de los enanos, que años atrás fue invadido por un dragón atraído por sus inmensas riquezas, expulsando a los legítimos habitantes y condenándolos al destierro. Para el diminuto personaje, la aventura y el enfrentamiento con dragones no forma parte de su modo de vida, pero pronto se arrepiente y decide dar un vuelco a su tranquila existencia y es cuando arranca una historia que parece que no podrá ser contada en el metraje habitual, con lo que, para alegría de los productores, continuará durante dos entregas más.

La película la se ha estrenado en 3D (que es como la vi), con lo que flechas y bolas de fuego volarán hacia la pantalla para justificar el desembolso pecuniario que realizan los espectadores, aunque creo que la podría haber visto en normal sin perderme gran parte de la magia. Lo que no recomiendo para nada es realizar el desembolso adicional que supone verla en 48 fps (frames per second, o fotogramas por segundo, el doble de lo habitual). Una nueva técnica que se supone que aporta más realismo al acercarse a la visión humana, y que permite ver con toda claridad hasta los defectos del maquillaje de los protagonistas. Mi impresión es que toda la película me la pasé con la sensación de que estaba rodada a cámara rápida, como revolucionada (igual que los videos caseros de ataño), e incluso hasta el doblaje de las voces estaba desacompasado. Las opiniones son para todos los gustos (hay quien dice que uno se acaba acostumbrando a los pocos minutos) pero la polémica está servida. Para mí esto desmerece mucho la labor del encargado de la fotografía del filme.

Las interpretaciones las vi algo forzadas, sobre todo en el desigual caso de Martin Freeman, que en algunas escenas parece no saber qué hacer con las manos. En otras ocasiones, sin embargo, lo hace realmente bien al aportar una dignidad a su papel que me gustó mucho, realmente cae simpático. Tanto, que no parece el mismo personaje repelente que luego heredará Ian Holm en las siguientes entregas (a ver si es verdad que el anillo único puede cambiar a las personas… umm…). El Dr Watson de la contemporánea versión de Sherlock Holmes me gusta más como hobbit que el resto de versiones de los habitantes de la Comarca.

Los mejores momentos los encontramos en el inicio de la historia, con flashbacks que narran los sucesos pasados sobre los que se sustentará la trama, al igual que ya hacía Jackson con cada una de las películas de El Señor de los Anillos anteriores. Otra escena reseñable es la de la pelea de acertijos con Gollum, y la lucha de montañas con los protagonistas atrapados en un acantilado. Esta escena, que no estaba en el libro y que proporciona cierta perplejidad a los puristas de Tolkien, supone la culminación de la aventura en estado puro, viendo como nuestros héroes no pueden sino ser meros espectadores de la pelea. Otra licencia que se toma Jackson con respecto a la novela es la de la figura de un nuevo Orco Pálido, visto por la necesidad de rellenar metraje y enemigos adicionales antes de que el dragón Smaug tome un papel más protagonista en las sucesivas secuelas.

Entre los peores momentos encontramos aquellos que están sacados directamente de la novela, como por ejemplo el de las canciones, ya que creo recordar que cada dos páginas los enanos se ponían a cantar como si de un musical en plena Tierra Media se tratase, algo que me enojaba y me hacía perder el interés por la trama de lo que estaba leyendo. Si bien en la película no ocurre más que un par de veces al principio, el temor de que sea algo que se repita con más frecuencia sobrevuela la película.

En resumidas cuentas, esta primera parte del Hobbit nos ofrece un cierto alivio por pensar que podría haber sido peor, aunque sea más de lo mismo pero con un tono más ligero que la anterior trilogía. No nos quita la sensación de relleno artificial para adulterar una ración que se ha convertido por arte de magia en tres, pero tampoco malogra el universo de una historia previamente contada y elevada a la categoría de mito instantáneo (como sí pasó con las trilogías galácticas). Aunque esté totalmente enfocada para los adictos enganchados a la épica de Tolkien que se quedaron huérfanos tras El Retorno del Rey, y que quizá no logre calmar su síndrome de abstinencia por completo.

Calificación: Entre Entretenida y Pasable

Lo Mejor: Volver a este mundo después de tantos años. La introducción inicial ya habitual en Jackson a la historia. El encuentro por primera vez con el anillo que tanta lata dará después, y la pelea de acertijos. La lucha de montañas inédita en la novela.

Lo Peor: Los momentos musicales con las canciones de los enanos. Su metraje excesivo, como en toda la saga.

La vería de nuevo: Espero que no, antes debería volver a ver la anterior trilogía.

Lo Recomiendo: Para fanáticos empedernidos (y no tan empedernidos) de Tolkien. Para el resto, la recomiendo pero con la coletilla “consúmase con moderación bajo su responsabilidad”.

0017

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt0903624/?ref_=fn_al_tt_1

Tráiler en You Tube (español):

Películas similares: Trilogía anterior del Señor de los Anillos; Éragon; Harry Potter y la Piedra Filosofal; Harry Potter y el prisionero de Ázkaban; Las Crónicas de Narnia; Las Crónicas de Spyderwick; Willow; La Historia Interminable; Legend… La verdad es que las adaptaciones de Tolkien por Peter Jackson representan la cima del género, que en los 80 tenía buenos representantes y que después sólo ha conocido malas imitaciones.

Libros similares: Básicamente todas las películas que he nombrado en el apartado anterior están basadas en libros (y comentadas en el blog). Los dragones de Éragon y sus continuaciones (Eldest, Brisingr y Legado), de Christopher Paolini. Las 4 partes de Las Crónicas de Narnia (El león, la bruja y el armarioEl príncipe CaspianLa travesía del viajero del albaLa silla de plata), de C.S. Lewis. Las sagas de Harry Potter (Harry Potter y la piedra filosofalHarry Potter y la cámara secretaHarry Potter y el prisionero de AzkabánHarry Potter y el cáliz de fuegoHarry Potter y la orden del FénixHarry Potter y el misterio del príncipeHarry Potter y las reliquias de la muerte), de J.K.Rowling. La Historia Interminable (Michael Ende). Las crónicas de Spiderwick,  por Tony DiTerlizzi y Holly Black.

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Película – En la casa

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: François Ozon (“Potiche, mujeres al poder”; “Mi refugio”; “Angel”)

Guión: François Ozon (basado en el libro de Juan Mayorga, El chico de la última fila)

Música: Philippe Rombi

Reparto

  • Fabrice Luchini
  • Ernst Umhauer
  • Kristin Scott Thomas
  • Emmanuelle Seigner
  • Diana Stewart
  • Denis Ménochet,
  • Jean-François Balmer
  • Fabrice Colson
  • Bastien Ughetto

“En la casa, todo tiene que ocurrir dentro de la casa, entre las cuatro paredes” es la frase que le dice el profesor al alumno de literatura viendo la incipiente obra que escribe el talentoso pupilo en un momento de la película, frente a la pizarra. Y, como siguiendo el paralelismo docente, toda la película en sí es un tratado de escritura que nos muestra de primera mano los pasos estilísticos y argumentales que toda obra artística narrada o filmada (y pintada, puesto que el personaje de Scott Thomas regenta una galería de arte a la que se le aplican las mismas reflexiones) debe seguir para salir de la mediocridad. Los fallos típicos, los recursos usuales de los grandes clásicos, la búsqueda de conflictos entre los personajes… Como si fuéramos siguiendo paso a paso el manual del perfecto escritor, todo ello se va trasladando a la película en un ejercicio metalingüístico y narrativo de aúpa. En algún celebrado momento vemos incluso a personajes que no deben estar en la escena, debatiendo entre ellos cómo tendrían que desarrollarse los acontecimientos, mezclando realidad con ficción, confundiendo al espectador con pasos atrás en los capítulos del libro y en las escenas del guión, realizando flashbacks y flashforwards…

“En la casa” es la ganadora de la Concha de Oro del último festival de San Sebastián, así como del premio del jurado al mejor guión. Está basada en el libro El chico de la última fila, del español Juan Mayorga, y nos cuenta la historia de un profesor de lengua y literatura de un instituto francés que pide a sus alumnos que escriban sus vivencias del fin de semana. Hastiado por el bajo nivel que muestran todos, se entusiasma al llegar a la sobresaliente lectura que ha escrito Claude, el chico que se sienta en la última fila, explicando la ayuda en matemáticas que prestó a uno de sus compañeros. El texto, donde muestra su apasionamiento por la casa típica de una familia normal, “con el característico olor de la mujer de clase media”, enseguida despierta el interés del profesor, no sólo por el tono paródico y burlesco del alumno hacia la familia de su compañero, también por la curiosidad que supone el inicio de una historia con sucesivos “continuará” y que va desvelando un interés malsano por la madre de su amigo… el planteamiento dramático (como si de una tragedia clásica al estilo de Ulises se tratase) está servido. Y no sabemos hasta qué punto el alumno manipula al profesor, y en cuál aquél necesita realmente a éste para continuar formándose en lo que parece ser el inicio de una meteórica carrera literaria.

La interpretación del joven Ernst Umhauer, como Claude, el protagonista literario resulta, cuanto menos, desasosegante. A sus 23 años, clava el papel de imberbe quinceañero pelín guaperas. Pero lo hace tan bien, que a ratos la película roza el género del terror psicológico (sin serlo) gracias únicamente a su interpretación. Resulta totalmente creíble como un adolescente intentando seducir a la madre madura de su amigo.

Más inverosímil resulta la película conforme va avanzando en la trama y en los sucesivos giros, tanto que llega un momento que ya no sabes qué pensar, si es realidad o ficción. De hecho, hasta el profesor lo recrimina en algún momento, hablando de la redacción. Papel interpretado por Fabrice Luchini, algunas veces resulta repelente cual verdadero profesor, pero sobre todo por la enfermiza curiosidad rayana en el cotilleo, de la que hace gala al querer saber más sobre la historia que está leyendo.

La mujer del profesor, interpretada por Kristin Scott Thomas, es de los rostros más conocidos de la cinta y que internacionaliza el reparto, aportando su grave y sólida presencia británica. Sin embargo, en mi opinión, es la que menos convincente resulta, sobre todo por sus actos finales, que no son consecuentes con lo que hemos venido viendo a lo largo del metraje. Quizás también por la cadena de acontecimientos que se van desencadenando y que no sabemos si tienen mucho sentido o no, dando ese toque de irrealidad a la película. Scott Thomas es la que más desentona en el capítulo interpretativo, quizás porque es ella de quien más esperamos una gran actuación. Tampoco quiero ser muy duro, es una gran actriz y su presencia es siempre gratificante, sólo que o no está a la altura o que su personaje está demasiado desdibujado, quizás le faltaba alguna escena más para acabar de definir y justificarse.

Porque la verdad, el resto del reparto están geniales. Los otros actores, la familia de “En la casa” (padre,  madre e hijo) nos abren las puertas de par en par (bueno, más bien al personaje de Claude) para mostrarnos sus dramas diarios, los pequeños problemas rutinarios, las diversiones mundanas de la clase media, la insatisfacción y frustración de la mujer que no trabaja, el hijo único celoso carente de afectividad, el trabajador agobiado por un trabajo sin futuro… En definitiva, la clase media occidental con sus miserias y… miserias.

François Ozon nos hace cómplices del voyeurismo que hay en él y en cada uno de nosotros, haciendo un guiño a “La ventana indiscreta”, y realiza una película de impecable manufactura aunque algo caótica e inverosímil en su desenlace final, que reflexiona acerca de los requisitos que debe cumplir toda obra artística (al arte pictórico moderno le da bastante leña), aparte de darle un rapapolvo monumental a la vida matrimonial y a la familia media clásica en general.

Calificación: Entre Muy buena y Buena

Lo Mejor: La interpretación de todos, sobre todo Ernst Umhauer; los momentos de metaficción que hacen avanzar la trama, y el fugaz momento de realismo donde vemos pinceladas de la vida de Claude que nos explica su background.

Lo Peor: El personaje de Scott Thomas, no muy definido del todo; pasar tanto de realidad a ficción hace que te descuelgues y que pierdas el interés por momentos, sobre todo en el desenlace.

La vería de nuevo: No creo, puede llegar a ser un poco liosa.

Lo Recomiendo: Al igual que en mi reseña anterior, para todos aquellos con espíritu intelectual que quieran recibir una lección de creación artística. También, para todos aquellos voyeurs de la clase media que no se atreven a reconocerlo.

0017

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1964624/

Tráiler en You Tube (subtítulos en español):

Películas similares e influencias: Swiming Pool (también del mismo realizador); La ventana indiscreta (el plano final nos remite directamente a Hitchcock, y básicamente toda la película ha hecho lo mismo que James Stewart: cotillear en las vidas ajenas); La Rosa Púrpura del Cairo (Woody Allen ya introducía personajes que entraban y salían de la narración).

Libros similares: El chico de la última fila (Juan Mayorga, por ser la obra de teatro en la que se basa); 

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Las crónicas de Narnia. La silla de plata – C.S. Lewis

Reseñado por Malosa.

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«La Silla de Plata – C.S.Lewis»

«La silla de plata» es la cuarta novela publicada por C.S. Lewis de su saga «las crónicas de Narnia». En orden cronológico sería el sexto volumen, siendo así el penúltimo de la misma. El tomo previo a éste es “La travesía del viajero del alba” y se sitúa 50 años antes del que nos ocupa.

La principal diferencia con los anteriores publicados es que se trata del primer libro en el que no aparecen los hermanos Pevensie. En el viajero del alba aparecían Lucy y Edmund. En éste sin embargo no están ninguno de los cuatro.
«La silla de plata» recupera a uno de los protagonistas del inmediatamente anterior, Eustace (primo de los hermanos Pevensie) y le hace retornar a Narnia junto con su compañera del colegio Jill Pole.
Aslan convoca a ambos para encomendarles una misión: encontrar al príncipe Rilian, hijo de Caspian X y desaparecido hace meses. En cuanto llegan el propio Aslan les da unas instrucciones, a base de cuatro señales que han de identificar y seguir para encontrar al príncipe. Eustace, Jill y Barroquejón (un renacuajo del pantano que se une a la búsqueda) se enfrentarán a numerosos peligros (como gigantes, frío y hambre y cuevas subterráneas) antes de encontrar a Rilian y liberarlo del hechizo de la Bruja de la Saya Verde, que tiene entre otros el poder de convertirse en serpiente.

Excepto por la diferencia en los personajes principales, este tomo es muy similar a los anteriores publicados por Lewis. Sigue tratando temas relacionados con la lucha entre el bien y el mal (saliendo siempre victorioso quien persigue el bien a partir de la amistad y cooperación entre todos) y utilizando numerosas metáforas sobre el cristianimo.

Respecto al tema del cristinismo, de nuevo existe una correspondencia casi unívoca entre Aslan (el bien, Dios) y la bruja (el mal, el demonio). Dios (Aslan) informa a sus hijos de los mandamientos que han de cumplir para llegar al bien (representado por las 4 señales para encontrar a Rilian) pero sus hijos son descuidados y las olvidan (por eso se pierden, se ven envueltos en la problemática de los gigantes, etc.). Pero Dios siempre perdona y les recuerda sus enseñanzas y de este modo y teniendo fe en Dios, los hijos obtienen su objetivo. Por otro lado el mal (la bruja que se convierte en serpiente) les tienta e intenta por todos los medios que se desvíen del camino. Pero el bien siempre triunfa.
Hay algunos críticos que relacionan esta historia con la parábola del sembrador, que en suma refleja las reflexiones anteriores (bueno, más que los críticos la Wikipedia que es donde he encontrado esto :-)).

Incluye también un punto de crecimiento personal de nuestros protagonistas, Pole y Eustace, ya que al inicio del libro sufrían bullying en la escuela y al final de la aventura sus experiencias les han hecho madurar y aprender lo suficiente como para ser capaces de enfrentarse a sus agresores.

Por último añadir la influencia de la mitología, cuentos y leyendas (sobre todo nórdicas) que se aprecia en la obra de Lewis. Por ejemplo en este tomo aparece el personaje mitológico de Medusa, una bruja que se convierte en serpiente, acercándose así a la figura griega de cabellera de serpientes venenosas.

Aparte de todo esto, la novela es un cuento fantástico lleno de personajes extraños y cautivadores, mucha magia y un elevadísimo grado de entretenimiento. Me gustó bastante, estuve pegada a la historia casi desde la página 1 y esto también es fundamental a la hora de elegir una lectura.

Por qué decidí leerlo: Ya me había zampado los 3 anteriores y me habían gustado (excepto el tercero, el viajero del alba, que me parece el más flojo por el momento).

Lo mejor: Mantiene su fantasía, su capacidad de enseñar a los niños y es entretenidísimo, tanto para ellos como para los adultos.

Lo peor: Que todos los libros de esta saga son muy parecidos unos de otros, así que leído uno pues casi leídos todos. Me falta cierta evolución y diferenciación entre los volúmenes que no encuentro en esta saga y sí en otras.

¿Volvería a leerlo?: Diría que no. Para eso me releeo el primero…

¿Lo recomendaría?: Sí, es ideal para aquéllos que sigan sintiendo al niño que llevan dentro. Y para los que disfruten con este autor y esta colección en particular.

Otros libros del estilo que podrían gustarte:

– Las crónicas de Narnia. La última batalla (C.S. Lewis)
Donde los árboles cantan (Laura Gallego)
La princesa prometida (William Goldman)
Harry Potter y la piedra filosofal (J.K. Rowling)

Link al libro en Amazon.es

La silla de plata: Las Crónicas de Narnia 6 (Cronicas De Narnia)

Por cierto, he encontrado por ahí una película (o miniserie, no lo tengo muy claro) basada en este libro. No es conocida, ni la octava maravilla en cuanto a realización, actores, efectos y tal, pero la adaptación es francamente buena. Y para pasar el rato está bien. Podéis verla cómodamente on-line a partir de los 13 capítulos que hay colgados en Yotube. Os dejo el link al primero de ellos:

Malosa.

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Película – La vida de Pi

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Ang Lee (Deseo, peligro; Brokeback Mountain; Hulk; Tigre y Dragón)

Guión: David Magee

Basado en el libro de Yann Martel

Música: Michael Danna

Reparto

  • Suraj Sharma
  • Irrfan Khan
  • Tabu
  • Adil Hussain
  • Gerard Depardieu

Esta semana, aprovechando que se trata de un libro que Bitterblink acaba de comentar, y dada la naturaleza literaria de este blog, la crítica va a ser sobre la película “La vida de Pi” reseñada desde el punto de vista estrictamente cinematográfico, dirigida por Ang Lee y basada en el libro de Yann Martel. De esta manera realizamos un ejercicio de equilibrio temático y complementamos la visión literaria. De paso, y leyendo las dos reseñas,  se puede ver si la adaptación a la gran pantalla desmerece o no el trabajo de una obra en papel, algo habitual en la historia del cine (y más en el cine moderno, donde la falta de ideas acuciante que impera en Hollywood ha sido la seña de identidad en las últimas décadas).

Desde luego si hay algo que no se le puede reprochar a Ang Lee es la mezcla de géneros. Ya sorprendió, escandalizó y triunfó (todo de una vez) al pasearse por las arenas movedizas de la tempestuosa relación homosexual en la oscarizada Brokeback Mountain, a la vez que dinamitaba los cimientos del género cinematográfico americano por excelencia. Más sorprendente resulta examinando sus películas anteriores: la comiquera Hulk, o la matrixiana Tigre y Dragón. Resulta clara la naturaleza de obra de encargo de, sobre todo, la primera de éstas. Sin embargo, las similitudes formales afloran en su filmografía, y en este caso la marca de la casa de Lee son los juegos de pantallas partidas y las originales transiciones entre escenas, que en Hulk le ayudaba a recordarnos la naturaleza de cómic, y aquí le da un toque poético a la historia. Además, ya venía de adaptar a Jane Austen en Sentido y Sensibilidad, con lo que se puede confirmar el tipo de películas en las que está más interesado.

La novela llevaba varios años en busca de director con personalidad para ser llevada a la pantalla. M. Night Shyamalan, Alfonso Cuarón,  Jean Pierre Jeunet fueron algunos de los tanteados, hasta que cayó en las manos de Lee.

Aunque Bitterblink ya ha desgranado el argumento del libro, para aquellos que lean antes esta reseña, comentar que la historia trata de lo siguiente: un escritor, en busca de material para su próximo libro, contacta con Piscine Molitor, quien tiene una gran historia de descubrimiento personal digna de ser contada. Desde muy pequeño, el joven Piscine rebosa personalidad propia, como lo demuestra el hábil truco que realiza para que sus compañeros de colegio obvien su malsonante diminutivo -Pis- y le llamen por el nombre que tiene la famosa constante matemática. El joven Pi vive en la India francesa, sus padres regentan un zoo y sus inquietudes religiosas y existenciales le llevan desde muy pequeño a la búsqueda de una religión que dé sentido a su vida. Por motivos económicos, su familia decide trasladarse de la India a Canadá, pero en el viaje en barco por el océano, se produce una tormenta y acaban naufragando y a la deriva en un bote salvavidas Pi y un enorme tigre del zoo de sus padres que, por mucho que Pi haya querido convertirlo en su mascota, no deja de ser un depredador capaz de acabar con cualquiera que le sirva de alimento.

Las penurias que el joven Pi pasará a la deriva intentando sobrevivir con tan inesperado compañero de balsa, les llevarán a ambos a un viaje trascendental en busca de lo divino y lo humano que se oculta en las grandes miserias y alegrías de la vida, tanto en el interior de cada uno, como en el exterior del mundo que les rodea, capaz de mostrarnos la naturaleza en su estado más hermoso y poético, pero también en la crudeza sin piedad de los elementos más embravecidos.

En La vida de Pi tenemos una fábula religiosa, bíblica como si de Noé se tratara, pero también oriental, bebiendo de la obra de Rudyar Kipling. La búsqueda vital del protagonista a través de Dostoievski o Albert Camus, y a través de todas las religiones que va probando, nos pone en antecedentes del viaje épico e interior que va a vivir el protagonista, y de la lucha perpetua que se produce en todo momento para que el bien triunfe sobre el mal.

La fotografía de la película, con tonos apastelados (en ocasiones la pantalla parece un fresco impresionista decimonónico) produce momentos de gran espectáculo visual e incluso oníricos, necesarios para profundizar acerca del sentido de la vida y de la naturaleza creada por alguien supremo. Los mayores efectos visuales de la película (aparte de las características pantallas verdes usadas para simultanear en el mismo lugar al tigre y al protagonista) son los utilizados en el diseño de producción, que incluyen paisajes preciosistas de amaneceres y atardeceres, incluso hasta la estructura de las nubes. Además, la película se ha rodado en 3D, con lo que se garantiza la espectacularidad de algunas escenas (el naufragio, las ballenas luminosas o los peces voladores), demostrando que esta tecnología se puede aplicar a cintas de cualquier género sin que necesariamente se trate de aventuras, acción o terror.

En el capítulo de interpretaciones, la mayoría del peso de éstas recae en el trabajo del joven actor protagonista, Suraj Sharma, quien interpreta a Pi de joven. Pasa por todo el abanico de emociones posibles: miedo, rabia, desesperación, odio, tristeza, alegría,… Se puede decir que supera con nota la prueba. Irrfan Khan, el actor que interpreta al Pi adulto, transmite la serenidad y madurez de un hombre que ha alcanzado el conocimiento que buscaba gracias a esa epopeya en balsa que vivió de joven. Cabe destacar en el elenco una breve aparición de Gerard Depardieu como el cocinero francés del barco.

No voy a decir que sea una película densa. Sin haberme llamado mucho la atención antes de entrar en el cine, lo que sí que puedo decir es que es profunda, colorista y animada, que te hace salir del cine con ganas de vivir, cualquiera que sea la religión que profeses (o ninguna, como el personaje del escritor) con un final que abre la puerta a nuevas interpretaciones de lo narrado y te hace replantearte la historia que acabas de ver desde nuevos prismas.

El resultado de La vida de Pi es la concepción del cine como arte en el sentido más estricto, diseñado para provocar sentimientos y emociones; en este caso se nos permite reflexionar acerca de la existencia o no de la fe, a través de la plasticidad vitalista de unas imágenes y una historia. Aunque en algún momento decaiga en su ritmo, se puede decir que es una obra que cumple los objetivos de aquello para lo que se ha creado, funcionando mejor a nivel visual y sensorial.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: El espectáculo visual casi pictórico, que logra conectar directamente con la historia que  cuenta.

Lo Peor: Que no entusiasme si no es éste el tipo de cine que te guste ver.

La vería de nuevo: Probablemente no, salvo para revisar algún aspecto que se haya pasado por alto.

Lo Recomiendo: Es una película para ver con la pareja, o para aquellos con inquietudes intelectuales que creen que hay vida más allá de la existencia del Blockbuster hollywoodense. También es perfecta para verla cuando no tengas el día muy animado.

0017

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt0454876/fullcredits

Tráiler en You Tube (español):

Películas similares: Naúfrago, El libro de la selva, Slumdog Millionaire, Titanic (sí, lo sé; pero la escena del hundimiento del barco le debe mucho al taquillazo de Cameron)

Libros similares: La vida de Pi (obviamente),

El Emperador – Frederick Forsyth (por lo de supervivencia en alta mar y la superación personal)

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Película – Looper

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Rian Johnson (Brick, The Brothers Bloom)

Guión: Rian Johnson

Música: Nathan Johnson

Reparto

  • Joseph Gordon-Levitt
  • Bruce Willis
  • Emily Blunt
  • Noah Segan
  • Piper Perabo
  • Jeff Daniels

Looper es una película que me atrajo poderosamente tras leer un poco acerca de ella. Me encantó su planteamiento, y tras ver el tráiler decidí ir a verla al cine lo antes posible. No defraudó. Es un tipo de película que me gusta especialmente. No es un blockbuster de Hollywood con presupuesto estratosférico y publicidad machacona que luego se desinfla porque resulta sonrojante o floja. No nos engañemos, tampoco es cine ucraniano de autor subtitulado. Es ciencia ficción, con disparos y viajes en el tiempo, y que mezcla géneros, pero que no toma al espectador por imbécil. Te da una rica gominola que mientras la disfrutas se convierte en un caramelo duro más difícil de masticar de lo que creías.

Estamos en el año 2040. Joe (Joseph Gordon-Levitt) es un joven y ambicioso looper, una clase de asesinos a sueldo que se encargan de matar a gente del futuro. Todavía no se han inventado los viajes en el tiempo, pero esto sí ocurrirá en el año 2070, época en la que cometer asesinatos será tremendamente complicado. Cuando las mafias del futuro quieren deshacerse de alguien, lo mandan atado y amordazado al pasado para que el Looper acabe el trabajo. La remuneración la obtienen en forma de lingotes de plata que viajan junto a  la víctima.

Sólo hay una regla fundamental que un Looper debe cumplir: no dejes que tu víctima escape… aunque se trate de ti mismo.
**********OJO, (MINI) SPOILER*********Porque lo más importante de un looper es la forma de rescisión de su contrato laboral: para cerrar el bucle (de ahí el término loop) buscan a su yo del futuro 30 años después y, si está vivo, lo envían al pasado para que se eliminen ellos mismos, como último trabajo (y con un cuantioso finiquito).*********FIN DEL (MINI) SPOILER*********

Como podéis imaginar, cuando al joven Joe (Joseph Gordon-Levitt) le ponen enfrente a Bruce Willis, no tardará ni unas milésimas de segundo en comprender que se trata de él mismo… pero ya es tarde. El viejo Joe se ha dado a la fuga y el caos se ha creado. La vida de ambos está en peligro y el tiempo corre en su contra. De la ciudad al campo, el viejo Joe tendrá que hacer una última cosa para arreglar las cosas y salvar su vida, mientras el joven Joe le persigue para que sus jefes no tomen represalias.

Estamos ante una inteligente premisa argumental que funciona como un reloj (igual que el que Joe muestra en sus manos de vez en cuando, y que nos sirve de nexo para entender al mismo personaje separado por treinta años). Nos mete en una montaña rusa con continuos loopings argumentales (valga la expresión) que va desarrollando la acción. En una elipsis narrativa de lo mejor que se ha rodado en los últimos años, condensa en pocos minutos el devenir de los siguientes 30 años del protagonista, solapando las dos formas de ser del mismo personaje. Llegados a ese punto, la película te fascina y ya te ha enganchado, para que llegue el segundo tercio de la película y se produzca un parón narrativo que frena la trama, pasando a ser una cinta intimista algo desconcertante para haber empezado como un thriller futurista, y que no todos los espectadores sabrán entender. Lo que hace aquí el director y guionista Rian Johnson, es básicamente un ejercicio magistral de cambio de género y de registro, que va del cine negro futurista, al drama emocional íntimo con toques de western. Gracias a este parón empezamos a entender y casi justificar las decisiones morales de los personajes. E inteligentemente, desarrolla una trama de telequinéticos brevemente explicada al principio.

La película funciona a varios niveles, con muchas lecturas e interpretaciones de la misma. ¿Qué le dirías a tu yo del pasado si os encontráis frente a frente? ¿Cúal de los dos Joe tiene mayores motivaciones éticas y morales para hacer lo que cada uno tiene que hacer? En este sentido, la escena del encuentro de ambos en la cafetería es clave y fundamental. Supone una especie de metáfora del esperpento valleinclanesco, dos héroes clásicos deformados reflejados cada uno en el espejo cóncavo del otro. Resulta inevitable pensar en Willis con sus reminiscencias de John McLane, con sus palabrotas en medio de un tiroteo, pero sin embargo la profundidad y hondura emocional del personaje que interpreta van más allá de un matón redimido.

Joseph Gordon-Levitt le va bastante a la zaga, llevando casi todo el peso argumental de la cinta y reivindicándose cada vez más como un actor fundamental en el cine moderno (Origen, The Dark Night Rises… quién lo iba a decir cuando salía en Cosas de Marcianos). Con una labor de maquillaje que imperceptiblemente le asemeja a Bruce Willis, y tras dedicarse a estudiar diálogos de éste para que resultara creible su semejanza con él, desarrolla un personaje con muchos matices y claroscuros. Es joven, listo y ambicioso. Tiene la cordura necesaria como para conducir un Mazda clásico, aprender francés, y ahorrar lo suficiente; pero a la vez es un drogata futurista de cuidado, buscador de la redención de sus actos profesionales en la figura materna de una prostituta. Igual que lo incoherente del planteamiento que para él resulta el usar un arma para tontos (por el alcance del mismo, en palabras de uno de los personajes, quien usa en contraposición un revólver, que es más para listos).

Sobre los secundarios, destacar a Emily Blunt, fantástica en su papel de madre soltera de armas tomar, que aparece tras el giro narrativo que lleva la trama a la granja en el campo. También aparece un sorprendente Jeff Daniels, que abandona su registro cómico habitual para hacer un inesperado papel de jefe mafioso (tan inesperado que estuve dudando un buen rato si se trataba de él) que sabe a poco y te deja con ganas de disfrutarle más.

No conocía a Rian Johnson ni a sus dos obras anteriores, pero desde luego que es alguien a quien seguirle la pista después de Looper. Con un presupuesto exiguo, no gasta mucho en la ambientación futurista ni en grandilocuentes escenas de acción. Sabe manejar el ritmo del guión y realizar un sabio uso de la fotografía de la película como contraste argumental entre las distintas partes, presentando tonos fríos en la opresiva y decadente ciudad, mientras que el campo lo vemos en tonos cálidos y en grandes espacios abiertos. Un guión como Looper se podría haber malogrado fácilmente, y acabar siendo una mala película de acción. Lo que logra Johnson es que se sitúe al mismo nivel de Doce Monos, con la que comparte protagonista y temas similares.

El resultado de esta golosina es una película sobresaliente que coge el testigo de las mejores obras de ciencia ficción de Philip K. Dick y que da como resultado uno de los mejores sleepers del año, sorprendiendo en su planteamiento y en sus sucesivas vueltas de tuerca argumentales, con un buen final que no defrauda, y una trama a la que seguirás dando vueltas días después de salir del cine.

Calificación: Imprescindible

Lo Mejor: La elispsis temporal que narra en pocos minutos lo que ocurre al protagonista y nos muestra su evolución en los siguientes treinta años.

Lo Peor: El decaimiento de la trama en su sector central, por el cambio de tono que no te esperas.

La vería de nuevo: Sí, como en toda buena película de viajes en el tiempo, para captar y profundizar en los hilos argumentales y detalles que se han pasado por alto, y percibir las distintas lecturas que nos sugiere y que se dejan entrever.

La Recomiendo: Totalmente, para toda clase de espectadores que les guste el cine de evasión, pero sobre todo los amantes de la ciencia ficción, aunque siempre teniendo en cuenta ese bajón reflexivo en el ritmo.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1276104/

Tráiler en You Tube (español):

Películas similares: 12 Monos, The Terminator, Minority Report, Paycheck, Repo Men, In Time

Libros similares: Cualquiera de las historias futuristas de Phillip K. Dick

– El Sonido del Trueno – Ray Bradbury

– Algo para nosotros, Temponautas – Phillip K. Dick

– Minority Report – Phillip K. Dick

– Time Riders – Alex Scarrow

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Película – 007: Skyfall

Reseñado por 0017

Afiche Skyfall

Ficha Técnica

Año: 2012

Director: Sam Mendes (American Beauty, Camino a la Perdición, Revolutionary Road)

Guión: Neal Purvis, Robert Wade y John Logan

Música: Thomas Newman

Reparto

  • Daniel Craig (James Bond)
  • Javier Bardem (Silva)
  • Judi Dench (M)
  • Ralph Fiennes (Mallory)
  • Naomi Harris (Eve)
  • Bérénice Marlohe (Sévérine)
  • Ben Whishaw (Q)

Bueno, antes que nada agradecer a los autores del blog por dejarme un rinconcillo en esta página para escribir con carácter habitual unos parrafitos dedicados al séptimo arte. Sí, ya sé que esto es básicamente un blog de libros y que hacer críticas de cine pervertiría la esencia misma de la página… ¿o tal vez no?

Hay que tener en cuenta el trasvase cine-literatura que siempre ha existido; más que ser productos de disfrute del ocio sustitutivos entre sí, son complementarios. Los mejores libros suelen llevarse a la gran pantalla de forma frecuente (y desde el inicio de los tiempos). Por otro lado, la novelización de películas que por lo que sea han dado en la diana de la crítica o de la taquilla tampoco nos resulta extraña. Ambos lenguajes artísticos son muy distintos y a la vez muy parecidos; se complementan y retroalimentan mutuamente.

Mi idea consistiría en reseñar películas de diversa índole, con cierta atención a la actualidad en la cartelera; y sin perder el espíritu de humildad teniendo en cuenta que, de seguro, ya se habrán comentado un millón de veces antes que yo. No pretendo descubrir la rueda al comentar películas en Internet, sólo enriquecer este blog.

Y por tratarse de mi primera crítica, no puedo menos que dedicarla al último taquillazo del agente 007: Skyfall, película que está arrasando en taquilla como ninguna otra de la franquicia había hecho antes, y que nos remonta a los éxitos de los primeros clásicos sesenteros de la saga. Hay que recordar que las películas de Bond supusieron un cambio para siempre en la concepción del cine, adelantándose al concepto de blockbuster masivo introducido por Spielberg y Lucas en los 70, y cambiando de raíz el concepto de cine de acción-evasión (del que como precedente, se puede citar a Hitchcock y poco más).

He de reconocer previamente que soy un fan total del personaje de 007 hasta niveles enfermizos (por mi nick os habréis dado cuenta). Gracias a él me gusta el cine y me ha hecho ser crítico con el séptimo arte. Me explico: aunque soy fan, he de reconocer que muy pocas películas de la franquicia, o ninguna, pasarán a la historia de las grandes obras maestras del cine (vamos, que ninguna es “Acorazado Potemkin” o “Centauros del desierto”). Pero intentar indagar de qué manera podrían serlo, o qué películas del mismo o distinto género alcanzan dicho rango, me hace especialmente crítico con el resto de obras cinematográficas.

Pero vayamos con el argumento, sin desvelar demasiado: en esta ocasión, vemos al personaje con licencia para matar interpretado por Craig como un agente doble cero ya establecido. Es decir, se obvia la continuidad en el argumento de las dos películas anteriores para centrarse en una misión nueva: desde la secuencia precréditos clásica, esta vez en Estambul, vemos como hay disco duro de ordenador robado que contiene un listado de agentes de la OTAN infiltrados en organizaciones terroristas (sí, una reminiscencia al argumento de la primera entrega de Misión: Imposible). Que la secuencia sea tan adrenalítica como las dos anteriores de Craig (y de la saga Jason Bourne, no olvidemos tampoco sus influencias) no impide que el agente no logre su objetivo y acabe cayendo dicho disco duro en malas manos. Esto pondrá en un aprieto a M, la sempiterna jefa de Bond, que verá como cierta parte de su pasado vuelve a la luz mientras se convierte al Mi6 en el objetivo de acciones terroristas. Bond, que tras dicha misión había sido dado por muerto (guiños a otras películas de la saga, como “Sólo se vive dos veces”, y en cuya novela M llega a escribir el obituario de Bond), decide volver al servicio activo, aunque no esté al 100%. Después de un periplo por distintas zonas geográficas, trajes de etiqueta con cócteles exóticos y mujeres hermosas, acabará enfrentándose al villano de la función, Silva, personaje interpretado por Bardem.

Que Bardem no es santo de mi devoción no tiene relevancia en esta reseña. Toda la crítica internacional está aplaudiendo su interpretación, como ya aplaudieron la de “No es país para viejos”. Está claro que hace un muy buen papel de villano, que bebe de otros de la serie Bond como el Max Zorin de “Panorama para matar”, Alec Trevelyan de “Goldeneye”,… e incluso se remonta al propio Jocker de “El caballero oscuro”. Su histrionismo contenido que estalla en algunos momentos, su pulsión sexual que roza lo almodovariano (en una escena en concreto; lo siento, no puedo decir de qué se trata, so pena de cometer spoiler, pero he de decir que en ese momento hubo amago de aplausos en la sala), la presentación del personaje andando desde la lejanía de la estancia, su voz en V.O. (en este caso el doblaje español no le hace justicia),… Un villano de una buena peli de Bond debe meter miedo, y está claro que éste lo provoca. Es un villano creíble, digno de la era Wikileaks, con sus motivaciones terribles detrás, que pone la guinda a una buena película.

Porque sí, 007: Skyfall me parece una muy buena película. Desde el punto de vista del fan, pero también desde el punto de vista del espectador de a pie. Sus influencias también abarcan mucho del Batman de Christopher Nolan. Se trata de una culminación de la particular trilogía bondiana de Daniel Craig, porque aunque no sigue la continuidad en el argumento, continua con el espíritu de reboot o reinicio de la franquicia y del personaje. Si en Casino Royale veíamos como el personaje daba tumbos (física y sentimentalmente) usando las fuentes literarias de la primera novela, mientras trata de encontrar su propia esencia personal y cinematográfica (la que le ha hecho un personaje fundamental en el cine de acción moderno, lo cual ocurre en la escena final al pronunciar su nombre completo después de su apellido, el célebre “Bond, James Bond”), en Quantum of Solace se retoma a un personaje torturado y atormentado en busca de venganza, para llegar a esta Skyfall en la que se repite una parecida falibilidad del personaje de Bond. Al principio le vemos retirado, tembloroso, agotado, con ojeras… pero el personaje ya está consolidado. Es un Bond físico e impetuoso (a lo Jasón Bourne, sí) pero también es más reflexivo.

Esto se nota en la película, más reposada que las predecesoras. No es una sucesión de escenas de acción enlazadas. Se nota que el parón de cuatro años ha servido para perfilar bien el guión: está cuidado y desarrolla a los característicos personajes secundarios más de lo habitual, pero sin decaer en el ritmo. Mención especial hay que hacer de la fotografía, con grandes hallazgos visuales que dan pie a momentos muy oníricos y simbólicos. Por citar dos ejemplos, la iluminación de las escenas finales en los páramos escoceses; o la pelea en una planta abandonada de un rascacielos en Shangai, con el trasluz de los neones del edificio de enfrente y los combatientes en penumbra: llega un momento en el que no distingues quién de los dos es 007 hasta que uno doblega al otro, pero ya da igual, los dos son asesinos profesionales y la rectitud moral de ambos brilla por su ausencia.

De lo que se trata ahora es de ahondar en el pasado de 007, en sus ancestros, en su Escocia natal, en sus temores (muchos críticos hablan de paralelismos entre el “Rosebud” de “Ciudadano Kane” y el “Skyfall” de Bond). Se habla de la vida y de la muerte; de resucitar y del miedo. Sin embargo, el final de Skyfall cierra el círculo. No lo desvelaré, pero a mí me dejó sin palabras; creía que lo había visto todo y que no tenía mucha capacidad de sorpresa, pero hay algún giro argumental que no te esperas y que entronca con los elementos más clásicos de Bond. De la misma manera que sale el viejo Aston Martin, se presenta al nuevo (y joven) Q, y la inefable melodía de 007 suena en momentos clave. En definitiva, cambiar todo para que nada cambie. El personaje está consolidado y puesto al día. Ya pueden pasar otros 50 años.

Calificación: Muy buena, casi imprescindible, al mismo nivel de Casino Royale (y son palabras mayores).

Lo Mejor: Que es Bond. Es como los diamantes: para la eternidad. No decae en su ritmo y tiene puntazos sueltos y escenas especialmente memorables (los hallazgos visuales ya citados).

Lo Peor: Que es muy fácil que las próximas no estén al mismo nivel. También me disgusta que se estén acostumbrando a que la tradicional escena del Gunbarrel (Bond disparando a la pantalla y cayendo la sangre) la pongan al finalizar la película, y no al principio.

La vería de nuevo: Sí, de hecho la he visto por segunda vez.

La Recomiendo: Tanto para fan acérrimos (por supuesto) como el espectador ocasional, el cual se divertirá sin necesidad de grandes conocimientos previos del personaje (aunque hay guiños para los más freaks).
0017

Ficha en IMDB

Tráiler en You Tube (español):

Si te gustó te gustará:

Peliculas:
– Casino Royale
– la saga de Bourne
– la saga de Batman

Libros:
– Al servicio secreto de su majestad – Ian Fleming

– Sólo se vive dos veces – Ian Fleming

– Silverfin – Charlie Higson. Ésta es la primera entrega de una serie de cinco libros  (the Young Bond series) orientados al público juvenil sobre las aventuras de un joven James Bond en los años 30. Como competencia a Harry Potter está bien, y además tiene muchos guiños a los orígenes del Bond literario. La idea de la vuelta a los orígenes escoceses en Skyfall sale de aquí.

– El espía que surgió del frío – John LeCarré. Digamos que fue la primera de las novelas en las antípodas de lo que el personaje de Fleming ofrecía al género del espionaje, mitificado por escenarios deslumbrantes y exóticos o personajes lujosos y sofisticados. Aquí LeCarré ofrece una visión más prosaica de la figura del espía, cayendo en declive en medio de escenarios grises y anodinos.

– El cuarto protocolo – Frederick Forsyth

– El caso Bourne – Robert Ludlum

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El aprendiz de guerrero – Lois McMaster Bujold

El Aprendiz de Guerrero - Lois McMaster Bujold

El Aprendiz de Guerrero – Lois McMaster Bujold

El aprendiz de guerrero es el primer libro de una saga de Space Opera (aventura en el espacio) de lo más curiosa.

Digo que es curiosa porque debo aclarar que generalmente en temas de ciencia ficción yo no suelo leer a autoras. No se bien por qué, no me suele gustar el enfoque… supongo que en parte es porque me gusta la ciencia ficción militar y las autoras no suelen tratar estos temas. Sin embargo la saga de Vorkosigan me encanta, no puedo evitarlo.

¿Y por qué me gusta tanto esta saga? Porque los personajes son muy buenos y es fácil identificarse con ellos. Bueno… con él.

No he encontrado un personaje principal tan carismático como Miles Vorkosigan.

Sinopsis

Miles es un enano jorobado, deforme bajo cualquier estándar estético. Toma ya. Empezamos bien. Es hijo de un duque, Lord Vorkosigan en el beligerante planeta Barrayar. Un planeta donde tradicionalmente los niños deformes son sacrificados. Miles se enfrenta al reto de ser mucho más inteligente que el resto y que no consideren que están «favoreciendo al monstruo» gracias a la influencia de su padre.

Miles sufre, sufre por ser bajito, por ser deforme, porque lo desprecien por su aspecto, porque lo teman por ser hijo de quién es hijo, porque no le den el puesto que merece en la flota estelar… y porque una chica no le haga caso.

En este libro las cosas empiezan mal. Miles falla el ingreso a la academia militar de Barrayar. Se esfuerza al máximo pero su malogrado cuerpo no lo aguanta y se rompe ambas piernas. Es una escena que dan ganas de llorar de rabia. ¡¡Es tan injusto!!.

Entonces y por casualidad, él, su guardaespaldas, su primo Ivan Vorpatril, la hija de su guardaespaldas (de la que está enamorado) se encuentran con la misión de llevar un carguero estelar en una misión casi suicida a un mundo en guerra. Ahí surge el almirante Naismith, alter ego de Miles que se nombra a sí mismo Almirante de los Mercenarios Libres Dendarii. Y así engañando a todo el mundo, engatusando, amenazando, convenciendo y en general siendo más listo Miles va dando rienda suelta a lo mejor de si mismo.

Es la primera aventura de un personaje que evoluciona en cada libro, en este es un poco suicida e improvisador (es muy joven aun) pero en otros va cambiando como piensa y como siente.

Opinión personal

El personaje de Miles eclipsa todo. Es simplemente genial. Un liante, un bocazas, un mentiroso, un listillo, un genio, un maquiavelico truhán que encandila al lector y que hace que lo imposible parezca posible. Como un solo hombre consigue lo que consigue Miles parece improbable, pero al leerlo no te parece inverosímil. Y lo mejor es que Miles no pega ni un tiro, ni da un puñetazo ni en general hace nada más que hablar puesto que su cuerpo no se lo permite… y sigue siendo un héroe de acción. Ese es su mayor atractivo.

Curiosamente no es cronológicamente el primer libro de la saga, antes irían Fragmentos de honor y Barrayar. Sin embargo recomiendo leer este primero. Si te gusta lánzate a los siguientes porque aunque no es el mejor de la saga es el más importante para entenderla (a mi me gustó más Fronteras del infinito).

Como crítica solo decir que el resto de personajes es un poco menos interesante, sobre todo las mujeres que son todas iguales (en el libro quiero decir jajaja), cosa muy curiosa siendo la autora una fémina. Creo que hasta el penúltimo libro no sale una mujer interesante per se…

Calificación: Bueno

Lo mejor: Miles Vorkosigan… merece una serie de libros para el solo como ningún otro personaje.

Lo peor: El resto de personajes son un poco planos… alguna situación es demasiado forzada, demasiado afortunada, pero se nota poco.

Lo releería: SI

Lo recomiendo: Si, a hombres y mujeres y aunque no te guste la ciencia ficción, es un personaje con muchísimo carisma.

Si quieres comprar el libro, aunque yo lo buscaría en tiendas de segunda mano

EL APRENDIZ DE GUERRERO: AVENTURAS DE MILES VORKOSIGAN (BEST SELLER ZETA BOLSILLO) de Bujold, Lois Mcmaster (2009) Tapa blanda

Si te gustó te gustará:

– Fronteras del infinito – Lois McMaster Bujold

El Juego de Ender – Orson Scott Card

Bitterblink

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