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Película – Perdida

perdida poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Gone Girl

Año: 2014

Director: David Fincher (Seven, El club de la lucha, La Red Social, El curioso caso de Benjamin Buton, Millenium)

Guión: Gillian Flynn

Basado en el libro Gone Girl, de Gillian Flynn

Música: Trent Reznor, Atticus Ross

Fotografía: Jeff Cronenweth

Reparto

  • Ben Affleck
  • Rosamund Pike
  • Neil Patrick Harris
  • Tyler Perry
  • Carrie Coon
  • Kim Dickens
  • Sela Ward

Ante nosotros tenemos la última película de David Fincher, convertido en realizador de culto por sus sobresalientes y personalísimas películas, y uno de mis favoritos del panorama actual. Ya he reseñado varias de sus películas aquí y la verdad es que algunas de ellas han alcanzado la categoría de obras maestras instantáneas (La Red Social), otras han supuesto la demostración de la maestría en el género suspense-policíaco (Los hombres que no amaban a las mujeres) y otras han levantado tanto perplejidad como admiración en su estreno (El club de la lucha). También hay algunas películas de Fincher que te dejan con un sabor de boca agridulce, por la complejidad de la trama o del planteamiento narrativo como por su resolución, dejándote sin saber que pensar una vez se encienden las luces de la sala y siendo necesario reposar lo visto por lo menos un par de días. Pasó con Zodiac (2007) y pasa también con ésta, cintas en las que a primera vista no hay demasiada complejidad argumental pero que conforme avanza el metraje, los detalles se acumulan y los matices pueden llegar a pasar inadvertidos, mientras nos esforzamos por asimilar la información que nos ofrece el realizador.

En este caso, David Fincher ha optado por adaptar la sorprendente novela de Gillian Flynn sin modificar el planteamiento principal y la estructura argumental de la misma. Para poder trasvasar los giros argumentales al lenguaje cinematográfico, ha sido la misma escritora la que se ha reservado las funciones de guionista de la cinta, con lo que nos garantizamos de esta forma que la película no traicionará los principios del libro, a diferencia de lo que suele ocurrir en la mayoría de los casos.

Es el día en que se cumple el quinto aniversario de boda de Nick y Amy Dune. Al llegar a casa Nick ve que hay muebles rotos pero ni rastro de su mujer, lo que supone indicios de secuestro. Inmediatamente notifica a la policía el asunto y en las pesquisas iniciales los inspectores observan una actitud poco usual en el marido, así como escaso conocimiento sobre la vida social de su mujer. A través de flashbacks empezamos a ver que no se trataba de un matrimonio modélico y que los problemas financieros y de confianza acechaban a la pareja, y pronto el asunto se convierte en dominio público. Las distintas televisiones, los programas de entrevistas, las redes sociales y los foros de Internet se convierten en el sitio propicio para que la opinión pública diseccione a la aparentemente feliz pareja y juzgue a Nick como el posible culpable de la desaparición de su esposa. Pronto empezará a sobrevolar la acusación de homicidio sobre el marido mientras los giros argumentales se suceden uno tras otro para llevarnos a un final sorprendente e inesperado.

Comentaba que la cinta te deja un sabor agridulce al salir del cine, y es que uno no sabe que pensar una vez acabada la proyección. Lo que durante buena parte de la trama se nos presenta como una película de intriga y suspense al más puro estilo Hitchcock, con un protagonista que oscila a los ojos del espectador entre la culpabilidad y la inocencia absoluta, en un determinado momento el argumento da varios giros inesperados para cambiar el tono de misterio y hacerlo más inverosímil si cabe. Éste es para mí el mayor defecto de la película: la sorpresa de guión se hace demasiado pronto y con bastante metraje por desarrollar. Si en la obra maestra de Hitchcock, Vértigo, el personaje de Kim Novak optaba por explicar por carta la gran sorpresa de la película (en un monólogo interior que sólo servía como guiño y aclaración al espectador), esta revelación argumental se hacía en el último tercio de la película y a partir de ahí todo iba cuesta abajo y sin frenos. Sin embargo, aquí Fincher nos revela el gran secreto demasiado pronto, en la mitad de la trama. Hecho con la intención de no desviar la atención en los giros argumentales y centrarnos más en las reflexiones acerca del matrimonio y del nivel de conocimiento que tenemos de nuestra pareja; o en las disquisiciones acerca del poder de la opinión pública, y de la capacidad de juicio que tenemos las personas de a pie basada el bombardeo de información y confusión que suponen las redes sociales en nuestras vidas. El poder que tiene un programa de televisión que da opinión sesgada de las noticias, una sonrisa nerviosa captada en un pequeño instante de bombardeo fotográfico, o un selfie en un momento poco apropiado, son elementos que confunden a las masas e inducen a la formación de opiniones erróneas (y alimentado con nuestra insana costumbre de prejuzgar sin conocimiento).

El problema es que llega un momento en que todas las sorpresas de guión pecan de inverosímiles conforme va pasando el metraje y no se resuelve la trama. Mostrándonos un exhaustivo nivel de detalle en la investigación policial de la esposa desaparecida, cuesta creer luego todo lo que ocurre sin que queden flecos sueltos en el argumento, por el citado interés de Fincher de centrarse en otras reflexiones. Es decir, que a la cinta le sobran minutos y le falta capacidad de resolución. Si se centrara un poco en su tono, quizá funcionaría mejor como cinta de thiller en vez de perderse en el melodrama. Y ni la hierática pose de Ben Afleck, que le servía para el papel que hacía en Argo, le ayuda aquí a remontar la película en un papel de marido abrumado por las circunstancias. Al menos se salva la banda sonora, que desborda de intriga momentos puntuales (demasiados) de la cinta.

Calificación: Entretenida/pasable

Lo Mejor: La sorpresa argumental de la cinta

Lo Peor: Que esa sorpresa ocurre demasiado pronto

La vería de nuevo: Sí, pero sólo para ver si mi impresión inicial estaba equivocada.

La Recomiendo: Sí

Películas similares: Zodiac, Lo que la verdad esconde

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2267998/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Emily Strange 1: Los días perdidos – Rob Reger

Reseñado por Bitterblink

Emily Strange - Los Días Perdidos - Rob Reger

Emily Strange – Los Días Perdidos – Rob Reger

Emily Strange es un personaje con un origen de lo más curioso: Nathan Carrico dibujó la caricatura de Emily, una niña gótica de 13 años para ponerla como símbolo en una tabla de Skate. Luego su socio Rob Reger, fundador de Cosmic Debris, utilizó la imagen para pegatinas, ropa y todo tipo de merchandising. Y posteriormente Rob decide darle una historia a esta misteriosa joven.

Sinopsis

Una chica despierta en un parque destartalado con un banco y un único árbol. En sus bolsillos encuentra un cuaderno, un boli y un tirachinas. Ninguna indicación de quién es o porqué está en un parque sin recordar nada. Poco a poco consigue quedarse en el extraño pueblo escondida en una cafetería llamada «El Dungeon» con una estúpida pero amable camarera llamada Raven.

Tras el inicial impacto de no saber quién es, la chica que adopta el extraño apodo de Tijereta (Earwig en el original) decide quedarse en un callejón en la parte trasera de la cafetería mientras intenta averiguar quién es y qué hace en el pueblo.

Poco a poco las cosas comienzan a liarse cuando sus supuestos padres la recogen y la llevan enseguida a una mansión que parece ser su casa, llena de peluches, cosas rosas, hello kittys y discos de grupos de moda que parecen ser la antítesis de lo que la niña es.

Opinión personal

Es un libro muy curioso, porque al ser posterior al personaje pensaba que sería bastante malo. Al fin y al cabo es una pegatina convertida en personaje y no sabía que esperar.

Me ha resultado muy entretenido el misterio, no saber quién es y varios ciclos de amnesia lo han hecho muy gracioso de leer. Al principio los elementos fantásticos como el niño telépata me sorprendieron para mal. Luego ya entendí la parodia y el tipo de libro que pretendía ser y me relajé leyendo las locuras de Diéresis y su reto para obtener la mano de Raven. El libro juega al despiste y a parecer un libro «serio» con un misterio «serio» pero a mitad de libro empieza a «desbarrar» y se convierte en un libro gracioso para adolescentes / niños. Pasa de ser más adulto a más juvenil y aunque al principio choca luego es de lo más refrescante.

Hay que hacer mención a las ilustraciones, una parte importante teniendo en cuenta el origen del personaje que estamos tratando. Coloreados en blanco negro y rojo, siguen el esquema cromático y visual de Emily y la verdad es que son una delicia, si bien son apenas un apoyo a lo realmente importante que es la historia, pero como icono visual que es Emily no puedo dejar de comentarlos, que no aportando nada a la historia realmente traen a nosotros su imaginario visual. Muy góticos y muy tipo «Burton» que es lo que busca el lector que sigue a Emily.

Emily es una niña que celebra la diferencia, lo de ser ella y no ser como los demás. No quiere ser popular y odia a los cursis y a los ignorantes. Le encantan las mates y la mecánica y piensa que el mejor día de su vida será en el que desaparezca Hello kitty jejeje. Eso es lo principal del trasfondo del libro y por eso quizá guste a algunos y disguste a otros.

En fin, un libro entretenido, visualmente atractivo y que cuenta una historia medianamente interesante y medianamente graciosa, requiere cierta madurez para entender las ironías del libro pero es ideal de los 12 a los 14 años porque no trata ningún tema polémico en absoluto.

Calificación: Entretenido

Lo Mejor: El misterio, el humor de Emily, su sarcasmo es simplemente genial

Lo Peor: Al principio no me gustó el elemento fantástico ni la parodia, luego lo disfruté

Lo Releería: No, es un libro ligero y leería el siguiente

Lo Recomiendo: A adolescentes o niñas que también disfruten de ser diferentes, de no seguir a «la masa» de fans de grupos de pop o de niños cantantes

Si quieres comprar el libro

Emily the Strange: Los días perdidos

Bitterblink

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El Corredor del Laberinto – Correr o morir – James Dashner

Reseñado por Bitterblink

El Corredor del Laberinto - James Dashner

El Corredor del Laberinto – James Dashner

James Dashner es un escritor estadounidense, padre de 4 hijos, contable de profesión pero escritor de vocación y que finalmente alcanzó el éxito con la publicación de su primer libro de la saga de Jimmy Fincher en 2003. Su libro fue un auténtico éxito y a esta serie le han seguido otras 2, siendo este libro el más conocido y el que ha sido llevado al cine con una película que reconozco que aun no he visto.

Curiosamente por una vez el libro y la película se han traducido más o menos correctamente en España y en cambio en Latinoamérica se ha llamado Correr o Morir. Curioso porque suele ser al revés. Hay otros cambios curiosos en la traducción, por ejemplo el Claro se llama Área, los Laceradores son penitentes (mejor la traducción latinoamericana de Grievers), el personaje llamado Fritanga se llama Sartén… en fin, dos o tres cambios que no son apreciables, pero que lo sepáis.

Sinopsis

Thomas despierta en una especie de ascensor ascendente que le lleva al Claro. Allí conoce a los otros «Clarianos», jóvenes cómo él entre los 13 y los 17 años. El claro es un prado extenso rodeado de altísimas paredes y 4 puertas que según los chicos llevan al Laberinto. Thomas ha perdido la memoria y pronto se da cuenta de que es lo mismo en el caso de todos los clarianos. No saben más que sus nombres, no saben quiénes fueron ni qué hacen en el laberinto, solo que alguien les ha puesto en esa situación y les manda provisiones, así como animales de granja, zapatillas de correr o armas.

Poco a poco, Thomas es guiado por el claro por Chuck, el último niño nuevo, por el Claro y conoce su extraña organización social, dominada por una asamblea de chicos llamada Reunión y por un consejo de líderes de cada tarea conocidos como los Guardianes. Hay distintas tareas a realizar, desde los Carniceros, los Mediqueros, los Deambulantes etc hasta llegar a los Corredores. Thomas se interesa de sobre manera por esta tarea, y pide ser corredor, de lo cual todos se ríen.

Sin embargo un suceso revoluciona la vida de todos, al quedarse Thomas junto con Minho y Alby fuera del claro por la noche (lo que supone una muerte segura). En vez de huir y dejarles a su suerte Thomas se interna en el laberinto y se enfrenta a los laceradores para salvar a sus amigos, algo que nadie ha hecho hasta ahora. Así es como Thomas se convierte en corredor.

La vida parece que va a seguir en su extraña rutina en el laberinto hasta que algo sucede. El ascensor vuelve a subir y aparece una nueva habitante del claro: Una chica. Thomas instintivamente sabe que se llama Teresa y que ha iniciado «El Final». Pronto el misterioso anuncio que hizo la chica se cumple: El fin ha llegado.

Opinión personal

Sinceramente, según iba leyendo el libro me iba recordando cada vez más a la mítica película de los años 90 «Cube» en el que un grupo de personas sin relación aparente son recluidas en un extraño laberinto lleno de trampas. Era el terror de no saber cómo han llegado al laberinto y enfrentarse a una muerte casi segura. Me ha sorprendido que tuviera tantos elementos en común con una película que probablemente los potenciales lectores de este libro no habrán visto. En fin, que lo vi poco original.

Los personajes son demasiado planos, salvo por los 3 o 4 que tienen nombre, es decir, Thomas, Chuck, Newt, Minho y Alby, el resto serán meras sombras a las que se les pone nombre cuando mueren (si, en plan, «¿Quién ha muerto?» «Fulano»). Además pese a lo misterioso en general los personajes son muy arquetípicos: Buenos son buenos siempre, malos son malos siempre. Pese a que le personaje de Alby estuvo a punto de sorprender pues resulta que no… En fin, personajes típicos de un libro juvenil donde tu único personaje preferido puede ser el protagonista.

Sorprende que contando una historia en un Laberinto donde no hay sol como tal y con gigantescas paredes, que las descripciones son de lo más breves. Es cierto que enlentecería mucho el libro pero hace que deje demasiado a la imaginación del lector que no puede ni ponerle «cara» a sus personajes (solo comenta por ejemplo que Winston tiene granos y poco más).

Hay algún detalle absurdo que consideré innecesario como el acrónimo Cruel en los escarabajos y lo mucho que tardan en darse cuenta que son las siglas del letrero que ven en las paredes… es ridículo llevando 2 años en el laberinto.

Por criticar algo me ha parecido que siendo un libro juvenil es demasiado sangriento y cruel con una gran cantidad de personajes secundarios muertos de forma horrible, característica ésta que hace que no lo recomiende para adolescentes muy pequeños, mejor de 15 años en adelante. A destacar que este libro no da respiro a lo pesimista, ni siquiera con el final sorpresa que no es más que el anuncio del segundo libro.

Este libro entra dentro de este curioso género iniciado entre otros por «Los Juegos del Hambre» que se parece bastante a «La Larga Marcha» de Richard Bachman, libro este muy anterior por cierto, donde los adolescentes se enfrentan a la muerte en cada página y donde la sensación de indefensión y de injusticia es lo que prima. Supongo que es una sensación que todos hemos tenido como adolescentes sintiendo que alguien más controla tu vida y que no eres dueño de lo que te ocurre.

También reconozco que el tímido romance de este libro no despega apenas y no es romántico en absoluto, debo decir que las féminas no van a disfrutar mucho este libro en ese sentido.

En fin, es un libro entretenido que puede hacer una película entretenida aunque su parecido con Cube hace que para mi su capacidad de sorprender sea poca. Se parece a Enclave en la forma de escribir, sin embargo este último me gustó más en términos generales sin embargo parece que como saga este libro promete más.

Calificación: Entretenido

Lo Mejor: El argumento en general, los laceradores, la acción

Lo Peor: Cruel, personajes planos, no hay romance real

Lo Releería: Iría a por el siguiente

Lo Recomiendo: Bueno, a los adolescentes les gustará, más a chicos que a chicas por la ausencia de romance.

Si quieres comprar el libro

Corredor Del Laberinto,El (Literatura Mágica)

Otros libros que podrían gustarte

La trampa de los 18 Erin Bowman
Enclave – Ann Aguirre
La Larga Marcha – Richard Bachman – Stephen King

Bonsutrack

Trailer de El corredor del laberinto

Bitterblink

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Película – Amigos de más

Amigos de más poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: What if

Año: 2014

Director: Michael Dowse (Goon, Llévame a casa nena)

Guión: T. J. Dawe, Elan Mastai, Michael Rinaldi

Basado en la obra de T. J. Dawe y Michael Rinaldi, Cigars and Toothpaste

Fotografía: Rogier Stoffers

Reparto

  • Daniel Radcliffe
  • Zoe Kazan
  • Megan Park
  • Adam Driver
  • Mackenzie Davis

De vez en cuando ocurren estas cosas. Vas al cine dispuesto a ver determinada película pero resulta que la han quitado, y te toca elegir precipitadamente otra para no perder la tarde. Por regla general no tengo problemas en las elecciones porque tengo una idea global de lo que hay en cada momento en cartelera, pero hay veces en que escoges a ciegas y la película, en vez de suponer el descubrimiento de alguna pequeña joya inadvertida, resulta ser un fiasco harto decepcionante. Ésta es la reseña de uno de estos casos.

A priori lo que inicialmente se ofrece es una producción canadiense con el reclamo de Daniel Radcliffe, el joven intérprete de Harry Potter, buscando desencasillarse en una carrera artística alejada de los circuitos del Hollywood más comercial. Para ello se nos vende como una cinta estrenada en el Festival de Toronto, una comedia romántica al uso, y la mejor de su categoría desde “500 días juntos” Sin embargo, me temo que sus bondades no van tan lejos y al final lo que tenemos no es tan brillante como nos quieren hacer ver, con mejores opciones para visualizar a pesar de lo trillado del género y lo previsible de sus tramas.

Wallace es un chico tímido y soñador que vive en Toronto y está recuperándose de la ruptura con su novia ocurrida meses atrás. Desde el tejado de su casa en la que vive con su hermana soltera y su hijo, se recrea en su infelicidad mientras lleva una vida decididamente asocial. Una noche, en una fiesta con su compañero de piso, conoce a una chica llamada Chantry y ambos conectan rápidamente tras tener una conversación animada. Chantry tiene novio pero Wallace le cae simpático desde el principio, y tras coincidir en más ocasiones deciden hacerse amigos a pesar de la irresistible atracción mutua combinada con el recelo típico por sobrellevar esta situación. La lucha interna de ambos por no dejarse llevar por lo que parece inevitable reforzará aún más su amistad. Chantry tiene claro que quiere a su novio Ben, a pesar del traslado de éste a Irlanda por un período temporal. La relación idílica e insana a partes iguales que llevará de manera paralela el compañero de piso de Wallace, junto con el interés de la hermana de Chantry por Wallace ante la perspectiva de superar un desengaño amoroso, supondrán trabas para que ambos amigos aclaren su situación de una vez por todas.

Vaya por delante que a mi chica le encantó, y es que pasa como con todas las comedias románticas: están diseñadas para arrastrar a las féminas al cine mientras el público masculino se queda receloso pensando en el mensaje oculto tras la pantalla. La historia, el Toronto que nos muestra la película, los arquetipos protagonistas, los diálogos, los fondos animados de caricaturas de los personajes, el conflicto sentimental… Todo está diseñado para cumplir con las directrices del género y, sin embargo, naufraga en su propuesta. Quizás porque intenta demostrar que no es una cinta cursi ni repelente, que va de moderna en sintonía con la manera en que la juventud percibe el amor y el sexo hoy en día (el compañero de piso y su alocada novia son paradigmas de esto); pero al final es tan almibarada y edulcorada como el bocadillo del que hablan los protagonistas desde el principio y que sirve un poco de leit motiv de la película (según se dice, Elvis Presley era adicto a una enorme barra de pan untada con mantequilla por fuera y rellena de mermelada y bacon por dentro… ¡puag!).

Como trasfondo del planteamiento, tenemos el eterno conflicto de si es posible la amistad entre hombres y mujeres sin que tengan nada más que amistad, complicando el asunto con la posibilidad de que uno de los dos tenga pareja. Además, desde el principio se nos deja claro que hay química entre los dos, que los diálogos son chispeantes y ocurrentes y que los encuentros son casuales y no forzados. Todo es tan previsible desde el primer momento que el final es forzado y se ve venir a la legua. Que el novio oficial de Chantry no se ocupe de ella por acción u omisión no hace más que añadir previsibilidad a la trama.

Me temo que Daniel Radcliffe va por el mal camino si elige este tipo de producciones independientes para crear una carrera artística auténtica. Tiene muy pocas dotes para la comedia y su registro actoral es bastante limitado, con su media sonrisa con la que no sabemos si está feliz o triste. Debería ser un tipo que nos inspire confianza en vez de aparentar ser un nerd que se mueve entre lo hipster y lo formal (perdón por los anglicismos). Y en esta película demuestra tener muy poca gracia para las situaciones cómicas, tanto que en algún momento llegué a echar de menos las carcajadas que me produjeron la española “Ocho apellidos vascos”. Su compañera, Zoe Kazan, está algo mejor pero no por mucho. Demuestra ser una Scarlett Johansson de segunda fila, una suplente para cuando el presupuesto no dé para contratarla. A ratos está encantadora, en otros momentos se la puede llegar a coger manía.

Como conclusión, decir que “Amigos de más” es una película pasable, que llega al aprobado raspado aunque en algunos momentos se merezca el suspenso. Aprueba por lo que he dicho al principio, que al público femenino le puede llegar a entusiasmar la propuesta y, sobre todo, el final feliz que estaba descrito de antemano.

 

 

Calificación: Pasable/mala

Lo Mejor: Que intente plantear un conflicto amoroso universal.

Lo Peor: El tono general de la película, entre lo canadiense y lo moderno. Daniel Radcliffe no enfoca bien su carrera.

La vería de nuevo: No.

La Recomiendo: Sólo para ver en pareja.

Películas similares: 500 días juntos, Ocho apellidos vascos

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1486834/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Latro 1: Soldado de la Niebla – Gene Wolfe

Reseñado por Bitterblink

Soldado de la Niebla - Gene Wolfe

Soldado de la Niebla – Gene Wolfe

Gene Wolfe es un veterano de la fantasía y ciencia ficción (nacido en 1931) ganador de dos premios nébula, dos world fántasy, 4 veces el premio Locus, solamente el Hugo se le ha resistido. Su palmarés da fe de su calidad como escritor, tremendamente prolífico. Este libro es uno de esos que compré de segunda mano cuando no había internet para investigar más sobre un autor, así que cuando lo encontré en una lista de mejores libros de fantasía de todos los tiempos y descubrí que era una trilogía me alegré mucho y decidió releerlo y comentarlo. Este es el primer libro de la trilogía de Latro, una de las más recomendables de este prolífico escritor.

Sinopsis

Latro despierta con una herida en la cabeza, sabe que ha sido un soldado del Gran Rey (Xerxes) y que ha sido herido en la cabeza durante la batalla, pero no recuerda nada, ni siquiera su nombre, por eso todo el mundo le llama «Latro» (Mercenario). Escribe en latín arcaico (es romano pero no lo sabe) y en su pergamino va consignando todo lo que le ocurre para poder acordarse cada mañana. A su lado su amigo el hombre negro le cuida y le guía.

Para complicar más las cosas, como herido de un ejército que huye, además ha ganado la habilidad de ver lo invisible y se va encontrando a los dioses a lo largo de su camino. Tras obrar un «milagro» del que no es consciente, a través de un oráculo recibe la misión de ir a un santuario para reparar una ofensa que ha cometido contra una Diosa, en compañía del poeta Píndaro y de una niña esclava que le entregan: Io.

Así comienza un curioso periplo donde Latro y sus compañeros son capturados y viajan por toda Grecia acompañando al capitán Hipereides en su periplo en persecución de las naves del gran rey, mientras Latro va aprendiendo y escribiendo en su pergamino pues olvida cada noche en pos de encontrar a alguien que le hable de su origen.

Opinión Personal

Este es un libro sencillo de leer pero en ocasiones difícil de entender. Latro utiliza el lenguaje de forma literal lo que provoca que llame a los Espartanos Cordeleros (Sparton = Esparto = Cuerda), Atenas se convierte en Penamiento, Corinto Colina de la torre y así muchos otros. Esto es un truco que utiliza el escritor para intentar comunicarnos que el personaje pierde la memoria y por tanto las referencias y escribe literalmente lo que entiende.

Esto hay que entenderlo como un ejercicio de estilo, un truco para representar la pérdida de memoria puesto que si Latro fuera un romano que habla latín arcaico y escucha un nombre extranjero haría lo mismo que nosotros, es decir: no intentar traducir el significado sino copiar el sonido de la misma forma que históricamente hemos hecho con nombres chinos por ejemplo, escribimos Shanghai y no «Sobre el mar» (Shanghai en wikipedia). Entendido eso, lo cierto es que el truco funciona y nos desorienta, pero también que exige un esfuerzo vincular los hechos históricos (la batalla de Platea, la de Salamina etc.) con el libro. Si te da igual saber que todo se basa en eventos históricos lo puedes leer como si de un libro de fantasía se tratara pero te pierdes una parte.

En general es una lectura exigente porque está escrito como un diario y a veces Latro no escribe o al diario le faltan páginas, buscando también el realismo pero haciendo que no sepamos qué ha pasado entre medias. El autor trabaja mucho estos momentos de confusión y «vuelta atrás» del personaje, generando equívocos pero sin resultar cansino.

También es cierto que la memoria a largo plazo de Latro está parcialmente activa y que recuerda por ejemplo parte de lo ocurrido en la batalla de Platea (Arcilla), pero esto también lo utiliza el escritor para ir narrando sucesos históricos relevantes que comentan los personajes.

En general me encantan los personajes, especialmente Latro e Io que junto con el hombre de negro forman una pequeña familia, el resto o son muy buenos o son en general malvados, con lo que el autor tampoco se complica demasiado y solo profundiza en Latro.

La historia al margen de la parte «histórica» es muy entretenida pero ya cuando consigues unirlo con los eventos que describe con sus nombres «literales» pues resulta mucho más interesante si te ha interesado aunque sea mínimamente la historia griega del tiempo de la película de 300 más o menos (la batalla de las Termópilas es anterior a los eventos del libro). Es una clase de historia con acción, con Dioses y con su parte poética presentes. Hasta reproduce costumbres o artilugios de la época para que entendamos su forma de vida, alimentación, higiene etc. pero sin ser una novela costumbrista tampoco, es fantasía heróica.

Este amor al detalle es lo que le hace sobresalir, hasta la armadura y el arma que lleva Latro son propias de un soldado romano de la época más antigua. De hecho la llama Falcata, que es el nombre de la espada íbera orígen del primer gladius utilizado por los romanos. Vamos que desde luego el autor trabaja bien en los detalles, tanto como en la historia.

Es un libro 10 tanto para amantes de la mitología, amantes de la historia clásica o para los que como yo, les encanten esas dos cosas más los libros de fantasía heroica. Un 10 de libro que no alcanza la perfección por requerir tanto trabajo entenderlo del todo.

Calificación: Muy bueno

Lo Mejor: Los personajes, bien narrado, la fantasía

Lo Peor: A veces es confuso por las circunstancias, los cambios de nombre de las ciudades obligan a hacer un esfuerzo adicional al lector para entender las referencias

Lo Releería: Lo he hecho encantado

Lo Recomiendo: A los aficionados a la fantasía, a la mitología y a los libros históricos les gustará probablemente

Si quieres comprar el libro (aunque aconsejo buscarlo en tiendas de segunda mano y mercadillos de libros viejos)

Soldado de la niebla

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Señores del Olimpo – Javier Negrete

Percy Jackson y el ladrón del rayo – Rick Riordan

Bitterblink

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Película – El niño

El niño poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: El niño

Año: 2014

Director: Daniel Monzón (El corazón del Guerrero, Celda 211)

Guión: Daniel Monzón, Jorge Guerricaechevarría

Música: Roque Baños

Fotografía: Carles Gusi

Reparto

  • Luis Tosar
  • Jesús Castro
  • Eduard Fernández
  • Sergi López
  • Mariam Bachir
  • Bárbara Lenie
  • Ian McShane
  • Luis Motilla
  • Jesús Carroza
  • Mousa Maaskri

Como suele pasar con las películas producidas por determinado grupo audiovisual español, de vez en cuando tenemos una avalancha mediática del último gran bombazo del cine español, siempre carente de grandes taquillazos que destaquen por sí mismos. En esta ocasión, el ex-crítico de cine Daniel Monzón sigue puliendo su estilo y mejorando su obra con este thriller policíaco de sugerente trasfondo. Con una mediocre inicial ópera prima (El Corazón del Guerrero), deslumbró a propios y extraños con la fabulosa “Celda 211” (pura intriga carcelaria con algún altibajo en su ritmo pero que en general rindió a niveles muy altos de calidad). Ahora tenemos esta incursión en el mundo del narcotráfico sureuropeo/norteafricano con persecuciones policíacas al más puro estilo Hollywood (salvando las distancias, no hay que pedir peras al olmo) y con un plantel de actores que aprovecha las mejores interpretaciones de veteranos consolidados (Luis Tosar, Eduard Fernández), recupera algún exiliado del cine francés (Sergi López) y brinda la gran oportunidad a jóvenes noveles y desconocidos (Jesús Castro). Y a mí que no me apasiona demasiado el cine español por su falta de acierto a la hora de combinar el cine de género con temas exclusivamente patrios (ya comenté que solo Amenábar y pocos más consiguen trascender las tramas bizarras y ofrecer entretenimiento que arrastren a la gente al cine), he de decir que en muchos momentos “El Niño” sabe dar en la tecla para cautivar con la mezcla de imágenes, argumento y personajes. Por fin se usa de una vez historias reconocibles sacadas de nuestros periódicos, para envolver una intriga con las dosis de acción justas sin decaer en su atractivo (¡y que no se queda a medio camino como las cintas de Enrique Urbizu y su “No habrá paz para los malvados”!).

El estrecho de Gibraltar, el punto más al sur de la península ibérica es una encrucijada de narcotráfico y contrabando donde se juntan dos continentes y tres países distintos (España, Reino Unido y Marruecos). Desde el punto de vista de un policía y su compañera, vemos la labor de los agentes de aduanas por frenar el trabajo de las bandas organizadas que operan al más alto nivel, así como de los trapicheos iniciáticos de todos aquellos jóvenes que buscan dinero fácil. Es aquí donde tenemos a un ambicioso chaval del sur apodado “El Niño”. Con su moto naútica, le encanta recorrer a diario las aguas del estrecho que separan los dos continentes sólo por diversión. Siendo consciente de su habilidad para moverse por estas zonas extremadamente vigiladas, decide hacer del contrabando su modo de vida y junto con un amigo (“El Compi”) se alía con un joven marroquí (Rachid) que les pone en contacto con las mafias del norte de África que controlan todos los movimientos de hachís. Lanchas rápidas y helicópteros de la policía, contrabando y narcotráfico, traiciones y engaños, doble juego e infiltrados… y sobre todo la joven hermana de Rachid, Amina, que fascina al Niño y le da motivos para que éste piense que, por una vez, quizás las cosas no sean un juego y merezca la pena pensar en un futuro más estable y menos peligroso.

La mayor gracia de esta “El Niño” es su habilidad para coger unos escenarios exóticos pero a la vez cercanos, y usarlos como trasfondo argumental que reviste de romanticismo al conjunto. Son habituales los momentos en los que la cámara se recrea con el paisaje en segundo plano, ya sea con el peñón al fondo, la zona portuaria, las aguas calmadas del estrecho que son el punto de encuentro entre un mar y un océano, o la pintoresca puerta al continente africano que es Marruecos. Todo ello con el oportuno simbolismo que supone la confluencia de dos mundos separados por pocos kilómetros. Ya se abordó este tema con la novela de Fernando Lalana “Morirás en Chafarinas” y su decente adaptación cinematográfica, donde teníamos una intriga cuartelaria en Melilla con los ingredientes exóticos adecuados para cautivar al lector. Ahora Daniel Monzón nos da esto y más, revisado con una puesta al día de la problemática del tráfico de drogas marroquí actual, el contrabando de Gibraltar, las porteadoras de la frontera con Ceuta, el desempleo español…

La verdad es que lo que tenemos delante es una buena muestra de género, aunque el mayor defecto que le veo es que en algún momento del metraje la cinta se va por las ramas y renquea un poco en su desarrollo argumental. De los 130 minutos se podría haber recortado una buena parte mejorando con ello el ritmo. Las persecuciones en lancha se quedan algo diluidas tras la adrenalina inicial y se echa en falta algo más de presupuesto para los fuegos artificiales, aunque Mozón lo suple muy bien con destreza cinematográfica (el derribo del helicóptero y su punto de vista interior en vez de exterior).

En el capítulo actoral, decir que tenemos un festival de interpretaciones. Tenemos a un Tosar totalmente creíble a pesar del (o gracias al) peluquín que le ha crecido, que nos demuestra que es un todoterreno capaz de hacernos creer que es un maltratador, un reo de voz rasgada, un conserje psicópata o un policía curtido. Junto a él, un debutante sin experiencia previa que se lleva la otra parte de los planos de la película: Jesús Castro, quien se revela como un auténtico Paul Newman patrio con pendientes de macarra, mirada glacial y boca torcida incluidos. La única parte negativa que achaco es la del marcado acento andaluz necesario para su personaje pero que le hace al espectador perder comba en los diálogos. Los otros veteranos del cine español, Sergi López y Eduard Fernández, también elevan el nivel de la cinta (ya era hora de recuperar al actor catalán autoexiliado en el cine francés para buenos papeles). Ambos echan chispas en sus duelos cara a cara con Tosar, sobre todo Fernández. Y tanto las chicas (la española y la marroquí) como el resto del reparto están a la altura de la historia que se nos ofrece.

En definitiva, buena muestra de por dónde deben ir los tiros en los thriller españoles, aunque habría que ir puliendo la manera de resolver las tramas: el planteamiento y nudo están más o menos bien, y el desenlace debería ir más al grano. Los personajes son lo suficientemente profundos como para que en momentos nos identifiquemos con ese ratero buscavidas al margen de la ley, pero que busca redimirse; o el policía que se debate entre el idealismo y la amistad. Bastante recomendable, a pesar de la publicidad incesante que tendremos en semanas venideras.

Calificación: Buena.

Lo Mejor: El inteligente uso de la trama para crear un thriller inusual en nuestro país, combinado con paisajes bien fotografiados y el trasfondo exótico que se le da al conjunto. Actores bien aprovechados, tanto los consolidados como los nuevos fichajes.

Lo Peor: En algún momento el metraje y la duración se van de las manos. El exagerado acento andaluz que impide seguir algunos diálogos.

La vería de nuevo: Sí.

La Recomiendo: Sí.

Películas similares: Morirás en Chafarinas, Celda 211, No habrá paz para los malvados, Grupo 7

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2093990/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Lucy

Lucy poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Lucy

Año: 2014

Director: Luc Besson (Nikita, El quinto elemento, Arthur y los Minimoys)

Guión: Luc Besson

Música: Éric Serra

Fotografía: Thierry Arbogast

Reparto

  • Scarlett Johansson
  • Morgan Freeman
  • Amr Waked
  • Choi Min-sik

Suele ser habitual que la mayoría de mis reseñas tengan una alta puntuación. Esto se debe al sesgo que supone ir al cine eligiendo de antemano las películas que más me llaman la atención, junto con las revisiones de cintas que me gustaron en su día y que creo que merecen la pena recordar. Quizá en eso me diferencio de mis compañeros de blog, quienes leen con avidez todo tipo de géneros (aunque tengan sus preferencias, eso está claro) y son totalmente críticos y objetivos con las obras que se atreven. Por eso, resulta fuera de lo común que una cinta que me atrajera desde el trailer me acabe decepcionando de esta manera, y eso es lo que me ha pasado con Lucy. Luc Besson nunca me ha llamado la atención a pesar de que Nikita o “León, el profesional” sean buenos ejemplos de cintas con mujeres de armas tomar como protagonistas, lo que siempre se agradece. Y en esta ocasión ha contado con una sobreestimulada Scarlett Johansson, que lo mismo se atreve con papeles dramáticos de chica corriente (estaba fabulosa en “Lost in traslation”) o que demuestra que no tiene complejos con el género de acción (“Los Vengadores”, “Capitán América”). Pero ver el desastre en que va derivando “Lucy” desde los primeros momentos hace pensar que a Besson se le da mejor su papel de guionista en sus incursiones en el género (Taxi, Transporter, Venganza) que el de realizador.

Lucy es una joven estudiante occidental en Taiwan a la que una organización mafiosa la obliga a transportar una nueva droga dentro de su estómago. Pero la bolsa se abre y su organismo empieza a absorber la sustancia. El sorprendente efecto que causa esta situación es que su cerebro sufre una transformación y Lucy empieza a desarrollarlo por encima del 10% al que la humanidad está acostumbrada a usarlo normalmente. Aprendizaje exponencial, agudización de los sentidos y control de la materia son algunas de las nuevas capacidades que adquirirá Lucy. El profesor Samuel Norman lleva años investigando la teoría de lo que sucedería si el ser humano aprendiese a usar su cerebro por encima del nivel normal del 10%, y cuando Lucy se ponga en contacto con él para explicarle lo que la ha pasado, tendrán la oportunidad de estudiar los efectos prácticos de algo que hasta ahora solo era la formulación de una teoría. Al efecto contrarreloj de que no se sabe lo que ocurrirá cuando Lucy alcance el 100% de su capacidad cerebral, se une el hecho de que la organización criminal que colocó la sustancia en el interior de la protagonista buscará recuperar su mercancía sin importar lo que la pase a Lucy.

Con el pretexto de que la ciencia lleva años sugiriendo la posibilidad de que la capacidad del cerebro humano esté siendo infrautilizada, Luc Besson nos propone una incursión en el thriller de acción y ciencia ficción que nos prometía a una superheroína como protagonista absoluta, y a Scarlett Johansson como excelente elección. Tiros, persecuciones y desafíos a las leyes de la física parecían las cartas de presentación del filme. Sin embargo, ni siquiera la actriz es capaz de remontar una cinta que es decepcionante desde el principio, con los trucos baratos de narración que nos presenta Besson. Esa técnica de intercalar imágenes de documentales de ciencia y naturaleza mientras la protagonista está a punto de caer en la trampa de los mafiosos taiwaneses, o mientras Morgan Freeman imparte sus conferencias sobre la capacidad cerebral humana me parecieron artificiosas y falsas. Como si considerara que el espectador usa un nivel ínfimo de su capacidad mental, y por ello refuerza su narración con imágenes accesorias e innecesarias. Ya comenté en mi anterior reseña cómo me gusta la manera en que Christopher Nolan apela a la inteligencia de sus espectadores, obligándoles a pensar; pues bien, parece que aquí Besson hace lo contrario al considerar que necesitamos ayuda adicional para entender el planteamiento de la película. Y las referencias a la primera homínido que evolucionó la raza humana y que los científicos llamaron como a la protagonista de la película son tantas y tan toscas como el resto de la trama; algo que hubiera funcionado como metáfora sutil acerca de la evolución humana que propone la cinta, pero que resulta cansino verle dar vueltas una y otra vez sobre el mismo detalle.

Pero lo peor de “Lucy” es que sus defectos no se limitan sólo a eso. A pesar de su escasa hora y media de metraje, el ritmo se resiente continuamente por lo poco efectivas que son las escenas de acción (la persecución en el coche de policía es bastante sosa); lo poco verosímil de algunas situaciones, que apelan al sentimentalismo barato (el momento de la llamada a su familia en mitad de un quirófano); y, sobre todo, la deriva filosófica de su tercio final que supone una de las peores conclusiones de una película que haya visto nunca. Una especie de acercamiento al final sorprendente e inexplicable de “2001: una odisea en el espacio”, pero que resulta un insulto que ambas cintas se intenten equiparar. Si la inmortal película de Kubrick ya se estableció como la obra definitiva acerca de los niveles de la evolución humana, ¿para qué se empeña Besson en hacerle un plagio en una cinta de acción?

Como ya he dicho, ni la siempre adecuada Johansson (y de hecho aquí está más que correcta) hace remontar una película tan fallida como ésta, que no funciona como cinta de acción, ni como cinta de ciencia ficción, ni de filosofía evolutiva. Tampoco consigue nada Morgan Freeman, más anodino aquí que en otras muestras de su filmografía. Sólo tiene algo de gracia al principio el toque oriental de los villanos taiwaneses, que nos retrotrae al violento cine coreano actual y de otros países del entorno. Pero en el momento en que se obcecan con la persecución a toda costa de la persecución de la protagonista, se pierde el interés y la -poca- credibilidad que daba la cinta a estas mafias taiwanesas, para caer en la misma espiral de absurdez que inunda el final de la película.

Calificación: Mala

Lo Mejor: Scarlett Johansson siempre será Scarlett Johansson. Merecería algún papel más protagonista de acción para seguir demostrando sus dotes actorales todo terreno.

Lo Peor: Casi todo, pero me quedo con las irritantes imágenes accesorias para reforzar determinados momentos de la narración, y con la manía de explicar el origen del nombre de la protagonista.

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: No

Películas similares: El quinto elemento, Wanted

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2872732/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – El Truco Final (el prestigio)

el truco final el prestigio poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Prestige

Año: 2006

Director: Christopher Nolan (Memento, Batman Begins, El Caballero Oscuro, Origen, Interstellar)

Guión: Jonathan Nolan, Christopher Nolan

Basado en el libro The Prestige, de Christopher Priest

Música: David Julyan

Fotografía: Wally Pfister

Reparto

  • Hugh Jackman
  • Christian Bale
  • Michael Caine
  • Scarlett Johansson
  • Piper Perabo
  • Rebecca Hall
  • Andy Serkins
  • David Bowie

Con la reseña de esta película me sumerjo de lleno en el mundo del que para mí puede que sea el mejor director mainstream del panorama cinematográfico actual, Christopher Nolan. Este puesto puede que sea compartido a veces por David Fincher, quien también me gusta mucho y del que ya llevo unas cuantas revisiones de su obra (El Club de la Lucha, La Red Social, Millenium). Sin embargo, la predilección que profeso por Nolan es especial. Sus películas suelen ser cine de evasión, con acertadas incursiones en el género puro de acción y aventura, como en la saga Batman o la genial “Origen”. No fui de los primeros que fue a ver “Batman Begins” al cine, y cuando me hablaron bien de ella reconozco que me gustó la versión de un superhéroe que ya creíamos todos más que trillado e imposibilitado de por vida por la visión Burton y continuaciones para darle nuevos aires. Sin embargo, no sé como lo hizo para que saliera de ver “El Caballero Oscuro” con una mezcla de asombro y perplejidad ante lo que había visto: la mejor película de superhéroes hasta el momento, una de las películas de acción más maduras de los últimos veinte años. Que el cierre de la trilogía no fuera tan brillante ya daba igual, Nolan ya había demostrado de lo que era capaz y había creado un clásico instantáneo, que el paso del tiempo se encargará de poner en su sitio. Ya haré una reseña propia para comentar “Origen”, otra de las películas que más me han entusiasmado en los últimos años, pero como adelanto decir que su manera de estructurar una trama onírica y perturbadora en distintos clímax fue rompedora a todos los niveles.

Pero todo esto ya había empezado unos cuantos años antes, cuando deslumbró a todos con “Memento”. Demasiado experimental para que compitiera con la cartelera y los blockbusters del momento, pocas películas han apelado tanto a mi inteligencia como aquélla. La sensación de que el cineasta no te llama tonto a la cara, que te da todas las piezas del puzzle durante la trama y un final que te hará pensar durante días en lo que has visto se convertirá en paradigma de su obra ya estaba presente en la insana historia del tipo que pierde la memoria reciente cada pocos minutos mientras busca al asesino de su mujer. Junto con estructuras temporales rompedoras, flashbacks dentro de flashbacks, vueltas de tuerca de guión bien pensadas de antemano (y no improvisadas sobre la marcha)… todo esto formará parte de la piedra angular de su filmografía, y ayudará a que cada cinta que estrene sean auténticas delicias para el espectador. De momento, en noviembre tendremos “Interstellar”, con Matthew McConaughey y Anne Hathaway. Y mientras esperamos, qué mejor que analizar el duelo interpretativo que tuvieron en 2006 Hugh Jackman y Christian Bale en “El truco final (El Prestigio)”. Avanzar que lo único malo de la película es la tontería de título y subtítulo que se tradujo al español (hubiera quedado mejor llamarla sólo “El prestigio”, como en el original, pero ya sabemos cómo se trasladan los títulos originales a nuestra cinematografía).

En la época victoriana, donde los ilusionistas hacían espectáculos que el público iba a ver en masa y se entusiasmaban con trucos inimaginables con la tecnología del momento, dos magos se enfrentarán en una rivalidad cada vez mayor por conocer los secretos del otro y tener la mejor reputación del momento.

A falta de ver “El ilusionista”, con la que compitió en taquilla el mismo año, “The Prestige” puede que sea la película de magia definitiva. Es difícil no compararla con la payasada ya reseñada de “Ahora me ves” de 2013, cinta estúpida donde las haya que intentaba ser una reflexión del mundillo de los prestidigitadores y de la magia en sí, pero que era tramposa en cada fotograma y sobre todo en su final. En “El Truco Final (El prestigio)” lo que tenemos es a Nolan haciéndonos un truco de magia desde la primera escena sin hacernos trampa. Todas las claves están presentadas y somos los espectadores los que elegimos qué creernos. Al buscar por Internet explicaciones a la cinta, se puede observar la cantidad de gente que se cree el macguffin de ciencia ficción que nos cuenta Nolan al final de la película, pero no es más que un resumen de todos los trucos de magia que hemos ido viendo (similar al final de “Origen” que también resulta igual de ambiguo pero que una reflexión pausada deja claro el mensaje). La maestría con que Nolan cambia el punto de vista de cada personaje al contar la historia es fundamental para que entendamos los engaños y las verdades de la trama, y hace difícil al final saber quién de los dos ha engañado en última instancia al otro. Uno de los mayores aciertos de la cinta es el protagonismo compartido de los dos actores principales. Es inevitable que el espectador tome partido por uno o por otro a lo largo del metraje; lo que desconcierta es la ambigüedad moral por la que se van moviendo ambos que hará replantearnos continuamente nuestra filiación al personaje por el que nos hayamos decantado.

Y de eso se trata “The Prestige”: como el resto de la filmografía de Nolan, ésta es una película sobre la obsesión llevada a sus últimas consecuencias. Las venganzas y rencillas personales entre dos hombres que se culpan de sus desgracias mutuas, que aspiran a ser el mejor profesional a base de sabotear al contrario. Donde hay dos estilos claramente diferenciados: el que hace el mejor truco frente al que tiene la mejor puesta en escena (uno usa una pequeña pelota y el otro un sombrero de chistera). Donde nos creeremos a pies juntillas la mayor fantasía de la película, que es la del sacrificio extremo de los personajes para cumplir sus sueños y realizar sus venganzas. A base de mostrarnos distintas capas argumentales y símiles que interpretan los giros en la trama (ya he dicho que todos los trucos de magia presentados en la cinta sirven para explicar y entender el sorprendente final) Nolan nos brinda una golosina para paladear durante un buen rato.

De Hugh Jackman y Christian Bale hay poco que decir. Lobezno y Batman enfrentados en un duelo de estilo, quizás el monólogo final de Jackman sea lo que más artificioso me pareció. Pero la transformación de su personaje durante el metraje es una muestra de su buen hacer. La interpretación de Bale es algo más plana y uniforme, lo que tampoco es malo. Michale Caine se ratificó como uno de los actores comodín del realizador, lo que demuestra el buen gusto de Nolan al proporcionar grandes papeles en la madurez del excelente actor británico. Y para quitarse el sombrero resulta el episódico papel de David Bowie, al que no había visto en ningún otro papel pero que desde luego es reconfortante en su interpretación del científico Tesla. E ir descubriendo a Andy Serkins (el famoso Gollum del Señor de los Anillos), Piper Perabo o Scarlett Johansson nos irá sorprendiendo gratamente y serán puntos a favor de la cinta.

Como conclusión, decir que “The Prestige” es una de esas cintas que merecen la pena ser vistas varias veces. Cada nuevo visionado aportará nuevas lecturas y descubrimientos a la trama y, como todo en la obra de Nolan, perdurará en el recuerdo una vez acabe la cinta. Por esto y mucho más, le considero realizador fundamental en el cine actual, y cada película suya estrenada merece ser digna de consideración, esperando cada estreno con impaciencia.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: Como si de un cuadro se tratara, esta cinta es un Nolan: gran puesta en escena, poderío visual y una trama con múltiples giros de guión que no se hace cansina. Dos actorazos enfrentados y unos secundarios que fascinan.

Lo Peor: Que su enrevesado argumento sea malinterpretado.

La vería de nuevo: Por supuesto.

La Recomiendo: Sí, para todos aquellos que les guste la magia del cine, y que les encante buscar las piezas ocultas por el metraje.

Películas similares: El ilusionista, Ahora me ves

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0482571/combined

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Película – Minority Report (Revisión)

Minority Report Poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Minority Report

Año: 2002

Director: Steven Spielberg (La Lista de Schindler, Atrápame si puedes, Lincoln)

Guión: Scott Frank, Jon Cohen

Basado en un relato corto de Philip K. Dick (The Minority Report)

Música: John Williams

Fotografía: Janusz Kaminski

Reparto

  • Tom Cruise
  • Colin Farrell
  • Max Von Sydow
  • Samantha Morton
  • Steve Harris
  • Neal McDonough

En el año 2054 se han erradicado todos los crímenes en la ciudad de Washington. Una unidad especial del departamento de policía llamada Precrimen es capaz de previsualizar los asesinatos antes de que ocurran, gracias a una tecnología formada por una especie de videntes llamados “precog”. Estos seres son mutantes que tienen visiones de los delitos y Precrimen los visualiza en sus pantallas para analizar la situación de la escena del crimen y evitar que ocurra. El agente John Anderton es el jefe de policía y el mejor en su trabajo de capturar al potencial asesino antes de que cometa el delito. Pero la pérdida de su hijo hace años y su adicción a las nuevas drogas futuristas puede hacer peligrar su empleo si el representante del Departamento de Justicia, Danny Witwer, descubre algún fallo en el sistema. La iniciativa de Precrimen se va a implantar a nivel nacional y no puede haber el más mínimo fallo a la hora de ajusticiar a alguien que por un delito que no ha cometido – aún. Pero los problemas no tardarán en llegar cuando, en un análisis rutinario, Anderton descubre un nuevo intento futuro de asesinato en el que… el asesino es él mismo. Sin conocer de nada a la víctima, con sus propios compañeros persiguiéndole como a un criminal, y sobre todo con un Witwer deseoso demostrar la falibilidad del sistema, Anderton tendrá que abrirse paso en un futuro en el que las maneras de controlar a la población coparán todos los estamentos sociales y probar su propia inocencia por un crimen que -todavía- está por ocurrir.

Con este argumento tan sugerente Steven Spielberg se pasó al thriller urbano-futurista, en la línea de -la insuperable- Blade Runner y reinaugurando un género al que en los últimos años se han intentado subir otros títulos como “Yo, Robot”, “Paycheck” o el remake de “Desafio Total”. Todas con mucha menor calidad, a pesar de beber de los clásicos de la literatura de ciencia ficción como Asimov o Philip K. Dick. Precisamente adaptar obras de este autor suele ser garantía de éxito por lo animoso de sus historias, que dan pie a tramas en las que cabe filosofía existencial, reflexiones acerca del fin último de las sociedades modernas, el uso de la tecnología y los avances técnicos frente a los conflictos éticos y morales, mezclado con intrigas policíacas y acción trepidante,… Si bien “Minority Report no llega al nivel de complejidad filosófica y argumental de “Blade Runner”, sí que plantea unos cuantos dilemas humanos. Y aderezado con unas escenas de acción francamente estupendas y una trama que maneja el suspense a base de persecuciones a lo “Misión Imposible” o del mismísimo Hitchcock, con un falso culpable que debe demostrar su inocencia por algo que aún no ha hecho, mientras huye a través de coches futuristas y scanners visuales que tienen fichada a la población.

Desde luego, mientras que Blade Runner no tiene acción tan trepidante (su trama va por otros derroteros, y el personaje de Harrison Ford parece en algunos momentos dejado llevar por el transcurso de la historia), sí que es una reflexión profunda acerca de la naturaleza humana de hombre, en una época en la que la tecnología es capaz de todo, y en mitad de una mega ciudad gris y sucia. En Minority Report no tenemos esa visión tan oscura de las futuras urbes, y el tono de la fotografía y del diseño de producción se mueve en tonos azules claros. Spielberg es tan inteligente como para hacernos un retrato futurista de la sociedad actual, reconocible en todo momento en las casas y los callejones. A su vez, los dilemas morales sobre el control gubernamental que plantea son escalofriantes a la vez que necesarios. ¿Seríamos capaces de otorgar nuestro libre albedrío a los poderes públicos, a cambio de erradicar el crimen? ¿Hasta qué punto se puede ser culpable por algo que no se ha cometido aún (pero sabemos que ocurrirá)? ¿Podemos cambiar el futuro, si éste ya está escrito? Mención aparte merece la tecnología mostrada en la cinta, donde pequeños robots son capaces de escanear la retina de la gente para conocer la identidad de los sospechosos, a pesar de que invadan la intimidad de las personas. O el uso de esta tecnología para técnicas de marketing personalizado, con una protección de datos personales bastante escasa. Las armas aturdidoras o las escopetas de plasma, los coches automatizados o las pantallas táctiles… todo el diseño de producción es francamente acertado y genial. Da igual que sean cosas que no vayamos a ver nunca (hace años que renunciamos a ver los coches voladores de Blade Runner, y no por ello se puede decir que la obra maestra de Ridley Scott ha envejecido mal).

Con esta cinta, Spielberg volvió a la senda del cine comercial y blockbuster de éxito. No sólo demostró que no había perdido la buena mano para hacer películas entretenidas capaces de llevar a la gente al cine. Además entró en una fase de madurez demostrando que su cine no sólo era acción superficial, sino que rascando algo más en la superficie podíamos encontrar interesantes lecturas. Siempre digo que cuando no se pone serio y trascendental, es cuando hace los mejores largometrajes (independientemente de que luego cuele mensajes serios y trascendentales). Y la maestría a la hora de llevar la trama hace que sus dos horas y media pasen volando. El planteamiento de la historia está bien descrito (primero vemos al equipo de policías en acción, para después ver al personaje de Colin Farrell entrar en el argumento y esbozar el conflicto), el nudo está inteligentemente desarrollado, y el desenlace es sorprendente e inesperado. Y cuando en una película el tiempo pasa sin darte cuenta, el primer objetivo está cumplido con creces. Y si luego te hace pensar, y con cada nuevo visionado percibes nuevos matices y no se te hace pesada, ya tenemos conseguido otro objetivo que debe cumplir toda obra cinematográfica.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: El desarrollo genial de la acción y la trama, los conflictos que plantea y el diseño de producción futurista.

Lo Peor: Que sus sucesoras no hayan alcanzado el mismo nivel de calidad.

La vería de nuevo: Sí

La Recomiendo: Sí

Películas similares: Blade Runner, Desafío Total, La Isla, Paycheck, Yo robot

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0181689/combined

Tráiler en You Tube (inglés):

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Película – El club de la lucha (revisión)

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Fight Club

Año: 1999

Director: David Fincher (Seven, Zodiac, El curioso caso de Benjamin Button, La red social, Millenium)

Guión: Jim Uhls

Basado en el libro El Club de la lucha, de Chuck Palahniuk

Música: Dust Brothers

Fotografía: Jeff Cronenweth

Reparto

  • Brad Pitt
  • Edward Norton
  • Helena Bonham Carter
  • Jared Leto

Está siendo un verano flojo de estrenos en la cartelera, lo sé. Ésta es la razón por la que estoy revisionando viejos clásico modernos. Hoy le toca el turno a una obra maestra que convirtió a David Fincher en el director de culto que es hoy, gracias a una cinta que rompió moldes e incomodó a crítica, público y todo orden social establecido. Se podría decir que es la película más anarquista de la historia (al menos que yo haya visto), mucho más que la influencia de “V de vendetta” y sus máscaras antisistemas de Guy Fawkes. Se estrenó en 1999 y dejó a la gente sin saber por donde coger el argumento de peleas callejeras voluntarias entre gente normal de a pie y el personaje de Brad Pitt en contra de todos los clichés sociales establecidos. Y es que quizás tengamos a Tyler Durden como uno de los personajes más carismáticos y complejos del cine de los últimos años, siendo El club de la lucha es una de las películas definitorias de la extraña sociedad de finales del siglo XX. Una sociedad que necesita la violencia para sentirse viva, donde la publicidad nos hace tener gustos y aspiraciones que nos obliga a tener trabajos que no queremos, y que busca en catálogos de Ikea objetos que encajen con nuestra personalidad. Y que el final sorpresa nos desvele el origen de tan estrambótico personaje no hace sino mejorar la visión de toda la película y darle un nuevo sentido a todo lo que hemos visto anteriormente; con lo que esta cinta, a pesar de su pobre acogida en taquilla en su día, fue ganando adeptos sobre todo con su estreno en DVD para ir adquiriendo la etiqueta de película de culto. Y aunque ya se desmarcó del cine convencional con Seven, aquí Fincher dio un puñetazo en la mesa del cine actual para posicionarse como uno de los cineastas más originales y solventes de la industria, capaz de dar la vuelta a cualquier proyecto e imprimirle un sello personal para que destaque entre el resto de producciones.

El protagonista es un joven con una vida aburrida y gris, trabajador de una compañía de seguros que recorre el país en avión por asuntos de trabajo. Como consecuencia del cambio continuo de hora tiene insomnio crónico, y su médico es incapaz de recetarle ninguna solución. Encuentra en los grupos de autoayuda de enfermedades terminales la respuesta al problema, pero pronto conoce a una chica bastante peculiar llamada Marla especialista en echarle morro a la vida y que también asiste a estos grupos sin padecer ninguna enfermedad. Pronto empieza a sentir una mezcla de odio y fascinación hacia ella. En un viaje en avión también conoce a otro estrambótico personaje llamado Tyler Durden, vendedor de jabones que también lleva una vida bastante desestructurada y anárquica. Tras quedarse sin casa por una explosión de gas, el protagonista le pide ayuda a Tyler y éste le ofrece alojamiento a cambio de que le golpee en un aparcamiento. La casa de Tyler es un caserón en ruinas en un antiguo polígono abandonado, y pronto dejará de echar de menos las comodidades del mundo real. Tyler y nuestro protagonista se harán amigos y continuarán con sus peleas clandestinas, a las que se unirán más personas como ellos ávidos de emociones fuertes y ganas de sentir dolor. Lo llamarán “El Club de la Lucha”, y tendrá varias reglas*. Gracias al club de la lucha, los problemas en el trabajo no tendrán tanta relevancia, y Tyler empezará a seguir un plan trazado de antemano para hacer despertar las conciencias del mundo moderno, combinando las gamberradas con actos vandálicos cada vez más serios.

La verdad es que El Club de la Lucha es una película incómoda. Es difícil de entender la primera vez, con escenas y situaciones que no tienen mucho sentido. Incluso hasta el final es sorprendente y que te deja algo perplejo. Sin embargo, con cada posterior visionado la cinta gana enteros. Al igual que el del protagonista, empiezas a entender el plan marcado por el director cuyo objetivo no es otro que el de sacudir conciencias. A ello ayudan los diálogos, auténticas perlas de la subversión; y el guión, basado en la novela de Chuck Palahniuk y que también destila la misma mala leche. La cinta entera es un alegato en contra de la sociedad consumista y alienante de nuestros días. El toque Fincher en la realización, como esa espectacular introducción que recorre el interior de Edward Norton con el cañón de una pistola metido en la boca, ya se está convirtiendo en marca de la casa (recordemos la espectacular secuencia de créditos de Millenium). Y ya que hablamos de Norton, agradecer su presencia en un papel que borda el estereotipo de oficinista inane, gris e insomne, prototipo de todos los que vendrán después (estoy pensando en el James McAvoy de “Wanted”). La transformación que realiza su personaje con el devenir de la trama está al alcance de pocos actores. Y luego tenemos a Brad Pitt, con una interpretación atronadora que fue toda una declaración de intenciones acerca del tipo de carrera actoral que deseaba tener. En “El club de la lucha”, va derivando de guaperas chulesco a perturbado mental sin casi que nos demos cuenta de la transformación.

Con una nota que ronda el sobresaliente, lo bueno de esta cinta es el paso del tiempo, lo bien que está envejeciendo para los cambios sociales que llevan ocurriendo en estos últimos quince años. Internet, las redes sociales,… no hay nada de esto en la película (y de seguro que habría habido reflexión acerca de esta nueva forma de relacionarnos) y sin embargo no hace falta para entender el nuevo siglo al que se enfrentaba en el momento de su estreno. La frustración de seguir los consejos de nuestros padres para acabar sin conseguir lo que deseamos, la publicidad y la televisión, los trabajos alienantes,… Al final, como dicen en una escena, “en el club de la lucha luchas contra todas las cosas que odias en esta vida”.

Calificación: Muy buena/Imprescindible

Lo Mejor: El toque Fincher y la contribución de Pitt y Norton a una película clave para entender la época que nos ha tocado vivir.

Lo Peor: Demasiado áspera para entenderla en el primer visionado.

La vería de nuevo: Sí, en esto consiste su gracia.

La Recomiendo: Sí, pero no apta para todos los estómagos ni para los que solo vean un manifiesto anarquista antisistema.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0137523/combined

Tráiler en You Tube (español):

* Os incluyo las bizarras reglas del club de la lucha:

  1. La primera regla del Club de la Lucha es: Nadie habla sobre el Club de la Lucha.
  2. La segunda regla del Club de la Lucha es: Ningún miembro habla sobre el club de la Lucha.
  3. La tercera regla del Club de la Lucha es: La pelea termina cuando uno de los contendientes grita «basta», desfallece o hace una señal.
  4. La cuarta regla del Club de la Lucha es: Solo dos hombres por pelea.
  5. La quinta regla del Club de la Lucha es: Solo una pelea cada vez.
  6. La sexta regla del Club de la Lucha es: Se peleará sin camisa y sin zapatos.
  7. La séptima regla del Club de la Lucha es: Cada pelea durará el tiempo que sea necesario.
  8. La octava regla del Club de la Lucha es: Si esta es tu primera noche en El Club de la Lucha… TIENES que pelear.

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