Esta novela es la última de la saga Las crónicas de Narnia escrita por el británico C.S. Lewis en 1956. Consistirá en el Apocalipsis, la crónica del fin del mundo de Narnia y en ella encontraremos reunidos a prácticamente todos los personajes que han aparecido a lo largo de la saga, aunque algunos tendrán un protagonismo meramente figurativo.
Sinopsis
Narnia se enfrenta a su final y más cruel desafío: a ella misma. La corrupción de los humanos ha alcanzado el corazón de la tierra mágica y el enfrentamiento entre los seguidores de dos dioses logrará acarrear pena y desgracia sobre ella. Sólo un rey, con la ayuda de unos niños, lograrán levantarse para luchar contra este inevitable fin que se abalanza sobre Narnia. La última reunión de los viajeros mágicos tendrá lugar en el peor de los escenarios.
Opinión personal
En la wikipedia se puede encontrar un resumen mucho más completo que la sosa sinopsis de arriba. Eso sí, como siempre que pasa con la wikipedia, será demasiado completo. No lo leáis si no queréis que os estropeen el final y parte del argumento.
Nos encontramos en la Narnia del rey Tirian (nieto de Rilian y monarca que conocimos en La silla de plata), acostumbrada a una duradera paz narnina y que se ve interrumpida por una inesperada sublevación. El centauro Perspicaz, amigo de Tirian, avisa al rey de que Aslan está mandando talar los árboles de una zona de Narnia. Tirian se dirige allí de inmediato para averiguar lo que está ocurriendo, pero acaba siendo preso. Se encuentra con un flagrante engaño, al ver que un mono llamado Truco ha embaucado y sometido a su amigo Cándido (un burro con muy pocas luces), obligándole a vestir una piel de león y de este modo simular que es Aslan. De esta manera y manteniéndolo escondido en un vulgar establo, tiene aterrorizados a todos los narnianos de la zona. Además, el mono ha conseguido el apoyo de los calormenos, que adoran al Dios Tash y han elevado al mismo nivel que Aslan.
Como en el caso de los anteriores volúmenes, este libro se caracteriza por la multitud de metáforas religiosas que incluye en torno al cristianismo. Algunas son muy obvias, no en vano esta novela narra el Apocalipsis de Narnia, mientras que otras no lo son tanto. Encontramos una descriptiva detallada del fin del mundo físico como tal (en clara referencia al Apocalipsis, el juicio final y la llegada del reino de los cielos). También vemos muchas referencias a la apostasía (negación de la religión), la pérdida de la fe (tema recurrente en la saga), el perdón, el amor como motor de la vida, etc.
Se incluyen además referencias cruzadas a otras religiones (la figura de Tash en contraposición a la de Aslan…¿quizá Alá versus Cristo?) y al politeísmo.
Creo que es el libro más adulto con diferencia de todos los escritos sobre Narnia, hasta niveles en los que quizás si eres demasiado joven no entenderás nada de lo que el autor intenta transmitir. Sin duda es la parte más seria de la saga, con mayor simbolismo y en el que se plantean temas de gran calado filosófico, envueltos siempre con la apariencia de cuento infantil e inocente. No sólo es el más adulto por sus recurrentes metáforas religiosas, sino también por tocar y no de forma superficial temas igualmente trascendentes como la muerte y el más allá en la otra vida.
Por hablar de algún aspecto negativo, destacar que a pesar de sus bondades y la capacidad de Lewis de explicar la religión a través de esta historia, el producto final no deja de ser un cuento para niños. Y aunque lo puedas leer de adulto, es obvio que se te hará un poco infantil si tienes más de 12 años.
Otro aspecto que nunca he entendido es por qué se estigmatiza al personaje de Susan. En esta novela aparecerán en Narnia todos los personajes que hemos conocido a lo largo de los libros (los hermanos Pevensie, Jill, Pole, reyes, narnianos y animales mitológicos). Todos excepto Susan, porque como se describe en la historia ya no es amiga de narnia porque sólo le interesan los pintalabios, las medias de nylon y salir con chicos. ¿Obvio, no? Si la chica es una adolescente lo lógico es que pase de seguir jugando y crezca. Y haga cosas de adolescentes. Me da la impresión de que la conducta de Susan es reprobada, como si pintarse los labios con 17 años fuera un pecado. La moralina intransigente que se desprende de esta actidud de Lewis no me convenció en absoluto.
En resumen, un libro muy pedagógico, que encantará a los niños y les divertirá a la vez que aprenden. Una historia con la que podrás olvidar por un rato tu vida adulta y dejar volar la imaginación. Recomendable toda la saga, siendo un referente en la novela de fantasía.
Por qué decidí leerlo: Tras haberme zampado casi toda la serie de Las crónicas de Narnia, era casi obligado ver cómo finalizaba Lewis su epopeya fantástico-religiosa.
Lo mejor: Lo bien que Lewis hila metáforas religiosas y temas trascendentes con un cuento infantil. Los niños podrán aprender mucho de la religión cristiana leyendo estos libros. ¿Por qué no los enseñarán en el colegio?
Lo peor: Es un final adecuado para la saga, pero justo es decir que no hay evolución ninguna en la misma, ni en sus personajes ni en el estilo del autor.
¿Volvería a leerlo?: Este quizá no, no me resultó de los más entretenidos.
¿Lo recomendaría?: La saga al completo. Especialmente recomendada para niños de cualquier edad. Y si tenéis hijos pequeños, leedla con ellos y explicádsela.
Hay una regla no escrita en el Hollywood actual que dice que toda película que tenga un comportamiento aceptable en taquilla debe tener una secuela en aras de rentabilizar al máximo por los grandes estudios ideas, personajes y líneas argumentales (realmente, sólo se excluyen aquellos títulos que hayan sido un fracaso absoluto, y aún así hay excepciones). Es una consecuencia última de una crisis de ideas que lleva décadas asediando la industria del séptimo arte. Cuando se estrenó Despicable Me (el título original de la primera parte de Gru) en 2010 básicamente lo que se nos ofreció en aquel momento fue una alternativa a Los Increíbles de Pixar o Shrek de Dreamworks. Es decir, una relectura del género de espías y superhéroes pero desde el punto de vista del villano, con parecidos toques familiares ofrecidos en Monstruos S.A. y la protagonista infantil de la misma (digamos que Agnes, la hija menor de Gru, es un trasunto de Boo algo más crecidita pero conservando la misma ternura).
Sin embargo, lo que no se esperaban los creadores de este calvo y malvado personaje era la bomba de relojería que habían inventado con el nombre de Minions: unos esbirros del villano de escaso tamaño y lenguaje ininteligible, dispersos por millares a lo largo del metraje, que no hacían más que robar escenas dando igual el momento del metraje que fuera. Siendo una película bastante entretenida y agradable, las carcajadas estaban aseguradas cada vez que aparecían en pantalla, lo que elevó el nivel de la cinta bastantes puntos. Es por ello que era previsible una secuela, y dado los trailers que habíamos visto hasta el momento, el protagonismo de estos seres amarillos tenía a bien incrementarse. De hecho, y vistos los resultados de Gru 2, ya hay Spin-Off a la vista, y para finales de 2014 tendremos película propia de los Minions. Algo normal cuando vemos en esta secuela la cantidad de gags que protagonizan, y cómo roban protagonismo al resto de personajes.
En esta ocasión tenemos a Gru, el villano de la primera parte, volcado totalmente en sus tareas de padre y habiendo abandonado la profesión de malvado. Los mayores problemas a los que se enfrenta ahora son el paso a la adolescencia de una de sus niñas y el intento de sus vecinas por buscarle pareja. En esta situación es reclutado por Lucy Wilde, una agente de la Liga-Anti-Villanos para que se pase al lado bueno de la ley y ayude en la captura de un nuevo y desconocido villano que ha robado una fórmula mágica. Aunque al principio es reticente, al final acaba aceptando la misión y es destinado a un centro comercial con Lucy para que investigue a los sospechosos que por allí rondan. Gru deberá dar lo mejor de sí mismo para resolver la misión y colaborar con su estrafalaria compañera, con la ayuda de sus amarillos esbirros, y sin perder de vista el amor que profesa a sus tres niñas.
Ante nosotros tenemos una hilarante prueba de la buena salud de la animación fuera de las grandes ligas, con una secuela que mejora el original conforme los Minions tienen más minutos en pantalla. Con un estilo pop y llena de referencias cinéfilas, el trazo de los personajes no ha mejorado con respecto a la primera parte, pero se ha ganado en profundidad psicológica y desarrollo argumental. Era difícil retomar el concepto inicial y continuar por nuevos derroteros sin traicionarlo, pero la verdad es que la trama se hace entretenida y no decae en ningún momento, gracias en parte a los secundarios de lujo de la función, los Minions. Sus escenas funcionan por sí solas y ayudan a levantar esas transiciones entre tiempos muertos conforme avanza el argumento. Las carcajadas están aseguradas, pocas veces lo hemos pasado tan bien en un cine los espectadores a nivel global, y eso es de agradecer. Y cuando no salen los Minions, tenemos otros puntazos como las escenas del nuevo supervillano mexicano, El Macho, que también nos hará llorar de la risa.
Como punto en contra destacaría el doblaje en español de Patricia Conde, la simpática presentadora vallisoletana, pero que aquí resulta algo cargante. Apenas disimula la voz al interpretar y se hace demasiado reconocible en las escenas en las que sale Lucy, lo cual resta bastante puntos a la fantasía puesto que no somos capaces de ver su personaje sin imaginárnosla a ella. Lo cual contrasta con la labor de Florentino Fernández y su mimética capacidad de cambiar de registro vocal.
En definitiva, una buena alternativa a Pixar que, si bien adolece de su calidad tecnológica, no tiene nada que envidiar en lo que a personajes y diversión se refiere. Con un mensaje y trasfondo que resulta adecuado para los niños, creo que nadie se arrepentirá si elige Despicable Me 2 para pasar una buena tarde.
Calificación: Muy buena
Lo Mejor: Definitivamente, los Minions, que son los que se llevan la tostada en todas las escenas que aparecen.
Lo Peor: La voz en español de Patricia Conde; me cae simpática, pero se la reconoce demasiado en el doblaje y eso no es especialmente bueno.
La vería de nuevo: Sí.
La Recomiendo: Sí, como alternativa a Pixar y disfrutar de unas buenas carcajadas.
Puede que lo primero que os venga a la cabeza al leer el título sea la adaptación de los 80 de este libro, o puede que a algunos os haya llamado la atención que sea un libro de Michael Ende, curiosamente más conocido por «Momo» que por este libro pese a que sin duda es más conocida la historia interminable como título al menos. Por si no lo sabíais, Ende es un escritor alemán hijo de un pintor surrealista que se crió en un ambiente bohemio y artístico en la Alemania de la II guerra mundial. Pese a que fue un activo antinazi sirvió también en el ejercito alemán. El libro que le hizo famoso fue Jim Botón y Lucas el Maquinista, tremendamente dificil de encontrar en España pero que es una maravilla de libro que ya reseñaré.
Tanto Momo como La historia interminable fueron adaptadas al cine, siendo especialmente exitosa la segunda aunque para desconsuelo del autor es muy poco fiel al libro y el propio Ende manifestó lo poco que le gustaba (no hablemos de las adaptaciones a película y dibujos animados que se pasan el libro por…).
El libro hay que leerlo en papel y os va a requerir un esfuerzo adicional: está escrito la mitad en tinta roja y la mitad en tinta verde para diferenciar las partes del mundo real y las partes del mundo de Fantasía. Es una de las «gracias» del libro que se pierde al leer en libro electrónico en b/n, aunque cuesta un poco a la vista acostumbrarse jejeje.
Vamos al lío. La historia es la de Bastian Baltasar Bux es el protagonista del libro, es un niño de unos 10-11 años que un día entra en la tienda del librero Koreander. Hablando con el mismo, Bastián le explica que hay varios compañeros de clase que le pegan y se burlan de él. Durante la charla, Bastian es consciente de que en la tienda hay un libro de aspecto impresionante con una joya en la portada con dos serpientes entrelazadas, el título: La Historia Interminable. En un descuido del librero Bastian roba el libro con intención de leerlo y devolverlo.
Una vez en la escuela, Bastián se esconde en un almacén. Sintiéndose a salvo, abre el libro y se sumerge en la lectura. Ésta habla sobre Fantasia, que se encuentra en un grave peligro, pues por algún motivo que sus habitantes desconocen, sus habitantes y lugares están empezando a desaparecer, dejando un vacío, «La Nada» en su lugar.
La Nada progresa a medida que la enfermedad de la Emperatriz Infantil avanza. Bastian poco a poco es testigo de como la Emperatriz encarga a un «piel verde» (Atreyu) la búsqueda de una cura para su enfermedad entregándole la joya de poder de Fantasía, conocida como El AURYN. Atreyu en compañía de su caballo Artax, del dragón de la suerte Fujur (por cierto y por curiosidad, el nombre original se pronuncia con «J» castellana, no «fuyur») y de otros personajes se embarcan en la búsqueda, enfrentandose al lobo Gmork por recuperar la salud de la Emperatriz.
Poco a poco Bastian va viendo que él también es un personaje de la novela y finalmente termina interviniendo físicamente en Fantasía ayudando a curar la enfermedad de la emperatriz infantil.
Una vez curada, Bastian recibe el AURYN y el encargo de «pedir deseos», es decir de imaginar nuevas cosas para poco a poco ir reconstruyendo Fantasía. Durante sus viajes por Fantasía, Bastian comete errores difíciles de subsanar con sus deseos y poco a poco se va dando cuenta que cuanto más se aleja de la realidad, más sufre fantasía, con lo que comienza a buscar el camino para salir de allí.
A mi este libro me sorprendió cuando lo leí. Sobre todo después de ver la película que solo abarca la «primera parte» o por decirlo más exactamente el «primer tercio» del libro pues me di cuenta que La Historia Interminable era mucho más que la película y sus respectivas secuelas que ya se pasan el libro por el arco del triunfo.
Empezando por los personajes son personajes muy complejos y que evolucionan, sobre todo el protagonista Bastian, aprende y crece dentro de Fantasía y va entendiendo por qué no puede quedarse allí. Luego está Atreyu, que al igual que en la película es un personaje sumamente atractivo. Atreyu es joven pero es sabio, de hecho a veces pienso que se merece más ser protagonista que Bastian que es un personaje que por ser tan humano a veces se te llega a atragantar.
Es de lamentar los monstruos y criaturas que en la película ochentera se dejaron por el camino, desde el re-styling de Fujur, un dragón con escamas de nubes y voz como una campana que se convierte en un perro volador con voz profunda… en fin… que no voy a seguir haciendo referencia a la película.
Es un libro adulto, sobre todo al acabar la primera parte en la que Bastian debe enfrentarse a las consecuencias de sus actos. Es la parte donde el «Haz lo que quieras» que es el lema del AURYN (siempre escrito con mayúsculas en el libro) tiene verdadero sentido, porque hacer lo que uno quiere tiene como contrapartida enfrentarse a las consecuencias de hacerlo. Así somos testigos de momentos crueles como la creación de una raza entera de seres que lloran interminablemente y que se conviertan en seres condenados (ojo, CONDENADOS) a reír siempre, pese a que ninguna de las dos cosas es la intención real de Bastian.
Es un libro para pensar y para entender sus metáforas que tampoco son complicadas. Es un libro que te permite aprender y crecer igual que a Bastian, aprendiendo que la fantasía es un mundo en el que refugiarte si vives en la realidad. No es un mundo en el que vivir sino en el que pasar un poco de tiempo para que ni la realidad ni la fantasía nos supere.
Es un libro sobre lo que significa ser niño y sobre lo que significa ser adulto. Sobre la responsabilidad que implica lo que queremos y lo que deseamos, sobre si podemos asumir el resultado de lo que deseamos y que eso marca la diferencia entre la niñez en la que no atendemos a las consecuencias y la edad adulta.
Sigo pensando que es un libro maravilloso que todo el mundo debería leer, ojala reediten la peli y alguno os animéis a coger este extraño libro impreso en tinta de dos colores, aunque sea para saber que los nombres de algunos grupos musicales más o menos conocidos como AURYN o VETUSTA MORLA vienen de este fantástico libro.
Calificación: Imprescindible
Lo Mejor: Lo original del libro, las metáforas, la aventura, el mensaje subyacente, la poesía
Lo Peor: Al ser un libro poético tiene personajes flojos, sobre todo es duro para los que vimos la peli de pequeños el tirano irracional en el que se convierte el Bastian que usa el AURYN, roza la crueldad, con el tiempo he aprendido a apreciarlo pero la primera vez buffff
Lo Releería: Claro, es un libro para disfrutar releyendo
Lo Recomiendo: Si, es clave para entender parte de la fantasía moderna, es un libro para reflexionar con muchas muchas metáforas y en formato físico es genial por la tinta de dos colores.
Bonustrack: Video musical de la película de los ochenta La Historia interminable (genial el peinado del intérprete 🙂 )
Por cierto por si lo leéis por ahí en internet Artax el caballo de Atreyu no muere en la película, la escena de Artax es sobre una plataforma que le hunde y le levanta. Lo que si que es cierto es que Noah, el actor que hizo de Atreyu sufrió varios accidentes entre ellos que uno de los caballos que hicieron de Artax lo pisó y lo dejó maltrecho y algún otro accidente que sufrió el pobre lo apartaron un tiempo del rodaje.
Antes de nada, comentar que todo lo malo que se puede decir de la película es poco. ¡¡Qué mala es!! Y que afortunadamente, el libro no se parece en nada a su fallida adaptación cinematográfica. No vamos a decir que la propuesta de Lars kepler sea la obra maestra del thriller nórdico, pero desde luego no está nada mal. Y algo muy importante: es entretenida a rabiar.
De acuerdo en todo lo que ha dicho 0017 sobre la película y os dejo el enlace a su reseña:
Estocolmo. Una familia es asesinada. El único superviviente de la masacre es Josef, el hijo de la familia que tiene sólo 15 años. También sobrevive Evelyn, su hermana mayor, que se ha salvado porque vive en una casa en el campo. Erik Maria Bark es médico e hipnotizador. La noche del asesinato el comisario Joona Linna, encargado de la investigación, le llama para que someta a Josef a una sesión de hipnotismo en el hospital de Estocolmo, donde está ingresado. Unos días más tarde el hijo de Erik Maria Bark, Benjamin, es secuestrado en su propia cama. Erik emprenderá la búsqueda de su hijo junto a Linna, Simone, su mujer y su suegro Kennet Sträng… Juntos intentarán resolver estos dos misterios.
Opinión personal
No quiero hacer más sangre de la película, sólo decir que aparte de mala, sosa y aburrida, no es nada fiel al libro ni es capaz de sacarle todo el jugo a una novela muy amena y bastante rebuscada. Porque estas dos últimas características me parecen lo más destacable del libro y lo que hizo que me gustara.
Como ya sabéis la mayoría, Lars Kepler no es una única persona, sino el pseudónimo que utilizan el matrimonio Alexander Ahndoril y Alexandra Coelho Ahndoril para publicar conjuntamente su saga de novelas policíacas, siendo El hipnotista la primera de ellas.
La principal baza de la novela es que cumple y con nota lo que promete cuando coges en tus manos un libro de estas característica: Mucho entretenimiento, suspense, crimes espeluznantes y juego de pistas para descubrir al asesino antes de que los autores nos lo desvelen. Esto que parece obvio, ni lo cumplen todos los escritores del género ni lo hacen todos bien. Así que en este aspecto, más valorable aún por la época estival en la que nos encontramos, no tengo queja ninguna.
También es una novela compleja, en todos los sentidos de la palabra. Por un lado requiere de cierta atención en el lector: la historia es exigente y los autores van tejiendo gran cantidad de hilos y estableciendo múltiples relaciones entre sus personajes que al final unirán (en su mayoría). Esto hace que el lector no pueda desviar la atención, a riesgo de perderse.
Por otro lado es una historia compleja en cuanto a los personajes y sus reacciones: es un libro muy crudo, impactante en su descriptiva y en todo lo que viven sus protagonistas. No tiene más sangre y vísceras que otros libros de nórdica que he leído, pero desde luego la crueldad que demuestran los intervinientes y lo escalofriante de sus motivaciones superan con creces a los restantes. La atmósfera de esta novela es fría en todos sus ámbitos y generará escalofríos al lector. La sociedad sueca no sale muy bien parada tampoco en esta historia, presenta muchos personajes claramente enfermos.
En cualquier caso, la complejidad me parece algo positivo. Y que un libro te genere reacciones, sean las que sean, es bueno también.
Aparte de lo positivo, hay ciertas cosas que no entiendo de esta novela. Los autores incluyen determinados aspectos, no sé si con el objetivo de diferenciarse del resto de escritores, que o no pegan ni con cola o que obtienen escaso éxito. Por ejemplo, incluir un capítulo con un título que ocupa una página (cuanto todos los demás son fechas y horas). O un flasback hacia la mitad del libro que ocupa un capítulo entero y más de 120 páginas!! Teniendo en cuenta además que el resto de capítulos son más bien cortos. ¿Y esto por qué? Entiendo que esta parte de la historia es necesaria y me resultó muy interesante, pero hubiera sido mucho más acertado dividirla e intercarlarla entre varios capítulos. Esta estructura entorpece el ritmo de la novela y hace que prácticamente desconectes de la historia principal y los personajes actuales.
Por último, decir también que los autores introducen tantos acontecimientos y subtramas que acabas el libro y tienes la sensación de que hay cosas que no has entendido. En mi opinión los autores se dejan unos cuantos cabos sueltos que, si bien un lector medio podrá suponer en qué acaban o la historia que podría haber detrás, desde luego no rematan con solvencia.
En resumen, si te gusta el género y no buscas la novela negra de tu vida, la propuesta de Kepler es más que correcta.
Por qué decidí leerlo: Llevaba ya tiempo con este libro en mente, pero no fue hasta el estreno de su adaptación cinematográfica cuando por fin me puse a ello.
Lo mejor: La crudeza que desprende en todo: clima, personajes, situaciones, sociedad. Lo entretenidísimo que es.
Lo peor: Los aspectos «originales» que incluyen los autores. Los cabos sueltos que inevitablemente quedan.
¿Volvería a leerlo?: Sí, es muy probable. Es un libro al que le viene bien una segunda vuelta para enterarte bien de todas las conexiones y subtramas planteadas.
¿Lo recomendaría?: Sí, sobre todo si buscas pasar un buen rato y leer algo escalofriante.
El Hipnotista es la primera incursión en el thriller de Lasse Hallström, director de Chocolat y Las Normas de la Casa de la Sidra. Un género que a priori, no tiene mucho que ver con el resto de su filmografía y, visto el resultado, una mala decisión que esperemos no se vuelva a repetir. Malosa se había leído el libro y le pareció interesante, por lo que me convenció para ver esta cinta; pero dado el aburrido resultado que ha perpetrado el director sueco, todavía me está pidiendo perdón por haberme arrastrado al cine (Malosa, no Hallström).
No voy a dar muchos detalles sobre el libro, de ello ya se ocupará Malosa, pero decir que está escrito por Lars Kepler, seudónimo de un matrimonio sueco que se han subido al carro del éxito de la narrativa policíaca escandinava iniciado con el éxito de la trilogía Milenium. En un derroche de optimismo han planeado una serie de ocho novelas policíacas, siendo El Hipnotista la segunda de ellas. La comparación con la obra de Larsson no es gratuita, y dado que en breve reseñaré la excepcional adaptación de Fincher, lo primero he de señalar que comparte muchos de sus elementos de partida, a saber: crímenes sórdidos y desagradables, un reflejo de una sociedad nórdica no tan idílica como cabría suponer, y con un frío ambiental que ayuda a crear un clima desasosegante y perturbador. Sin embargo, no sé a nivel literario, pero lo que es fílmicamente hablando, El Hipnotista me dejó tan gélido como los escenarios en los que se desarrolla.
Un investigador perteneciente a la brigada policía judicial llamado Linna intenta resolver los salvajes crímenes de una familia entera asesinados a cuchilladas. Tan sólo ha sobrevivido el hijo de la familia, aunque herido de gravedad, y la hija mayor, en paradero desconocido. El caso corre el riesgo de llegar a un punto muerto y quedarse estancado, por lo que Linna toma medidas fuera de lo común: le pide a Bark, un médico del hospital, que realice una sesión de hipnosis con el muchacho inconsciente y malherido. La idea es que bajo los efectos de la hipnosis y de manera inconsciente el chico aporte toda la información acerca del suceso y de su hermana desaparecida. Sin embargo, todo se torcerá debido a posibles efectos adversos sobre la salud del chico, que hacen recomendable no seguir con la terapia. Mientras, Bark se enfrenta a problemas en su vida familiar. No está pasando por los mejores momentos con su insegura esposa, su hijo está en una fase adolescente y pasota, y él se ha convertido en un adicto a los somníferos sin los cuales es incapaz de dormir por las noches. Pero todo esto pasará a un segundo plano cuando el caso al que ayuda a Linna a resolver repercuta en su vida y pase a tener un protagonismo activo, poniendo a su familia en peligro. En ese momento deberá dar lo mejor de sí mismo y aunar esfuerzos con el investigador para abandonar sus temores y antiguos traumas profesionales, todo ello orientado a resolver el misterio.
La verdad es que así explicado da la impresión de que el argumento es llamativo y que reúne lo mejor del cine negro y policíaco, pero lo cierto es que me he esforzado por aparentar que la trama resulte atractiva sobre el papel después de dos horas de absoluto aburrimiento en la sala. Con un arranque prometedor, es normal que pensemos que los primeros minutos de película estén destinados a colocar las piezas del rompecabezas que luego nos afanaremos en recomponer de manera animosa y entretenida. Pero conforme va pasando el metraje, nos encontramos con un torpe desarrollo de los acontecimientos que no interesa a nadie, mezclado con un tratamiento de los personajes aburrido e irritante. Los devenires del matrimonio Bark están tan mal expuestos que hace que acabemos odiando a la cargante esposa y su cambios de humor (interpretada por Lena Olin, mujer del realizador, se supone que se preparó el papel intentando buscar testimonios de familias que se han enfrentado a traumas similares a los expuestos en el argumento). Si en Milenium el personaje de Blomkvist era capaz de tener relaciones liberales con las mujeres con las que se relacionaba, aquí el personaje de Simone Bark resulta tan celosa y desconfiada por una infidelidad pasada de su marido que hace que no tenga sentido ninguno de sus actos. La actuación de Mikael Persbrandt como Bark tampoco es que haga mejorar mucho la situación, pareciendo que tenga horchata en las venas debido a su ya mencionada adicción a los somníferos y dando una impronta permanentemente somnolienta a su personaje. Unos diálogos lentos y repetitivos hasta la extenuación a base de monosílabos hace la trama más pesada si cabe en la cinta en general y en estas escenas en particular.
Pocas cosas me hicieron tener buen sabor de boca al salir del cine. La interpretación de Tobias Zilliacus como investigador deja indiferente, lo cual no ayuda mucho a compensar las irritantes escenas del resto de personajes. Si se pretendía hacer una reflexión sobre la tipología de la familia escandinava poniendo al personaje de Zilliacus como modelo de soltero de mediana edad imposible de desconectar de su trabajo (en contraposición a su compañera de trabajo, siempre con el niño a cuestas), ésta no ha sido muy afortunada. Hasta el final de la cinta, con algo de acción que hasta el momento se nos había negado, está resuelta de manera ilógica y estúpida.
Resulta incomprensible el producto que ha desarrollado Hallström, más habituado a un cine poético y metáforico. El cuento de hadas que fue Chocolat, que desarrollaba una luminosa historia sobre la libertad a contracorriente del poder establecido (al igual que Las Normas de la Casa de la Sidra), choca frontalmente con esta cinta oscura y enferma que, parece que se ha atiborrado a somníferos como el personaje del título (poco comprensible también, dado que “hipnotista” no existe en español según la RAE, suponemos que ha sido una traducción literal del título original “Hypnotisören”, pero lo correcto hubiera sido decir “hipnotizador”). Todo esto nos hace pensar sobre las pobres cualidades del director sueco como realizador de thillers, presentándonos una aburrida y lenta adaptación con un guión desafortunado que malgasta un buen material de partida (si en el libro ocurren cosas desde las primeras páginas, ¿por qué aquí se empeñan en demorarlas hasta pasado medio metraje?). Esperemos que no haya más adaptaciones de estos escritores, y que el realizador sueco vuelva al tipo de cine reflexivo y pausado que mejor se le da hacer.
Calificación: Mala
Lo Mejor: Me quedo con muy poco de esta película, como mucho la escena final con un autobús en la nieve pero poco más.
Lo Peor: Las interpretaciones (el tratamiento de los personajes, su psicología y motivaciones son pésimos), y el ritmo lento y soporífero de la trama.
La vería de nuevo: No.
La Recomiendo: No.
Películas similares: Millennium (tanto las versiones suecas como la de Fincher), El alquimista impaciente.
Kengo Hanazawa es un Mangaka (dibujante japonés de manga) nacido en 1974 y conocido por sus obras seinen, es decir, aquellos mangas japoneses orientado a un público de mayor edad que los habituales de adolescentes (recordemos que en Japón leen manga todo tipo de público de cualquier edad) tratando temas de política, sexo y violencia. Con este Manga Hanazawa ha sido repetidamente nominado (en la tercera, cuarta y quinta edición) al premio de Manga Taisho de Japón (un premio otorgado básicamente por vendedores de Manga (libreros realmente) con lo que está muy en línea con el gusto del público.
Pero vamos al lío. Hideo Suzuki es un Mangaka (igual que el autor) que lucha por tener su propio comic pese a que solo trabaja como asistente de otro dibujante. Hideo no tiene demasiada suerte en la vida, y de hecho no está muy bien de la cabeza al tener alucinaciones con un extraño personaje llamado Yajima y fantasear continuamente con cómo deberían ir las conversaciones con sus compañeros de trabajo y con su novia. Pese a todo Hideo (cuyo nombre se pronuncia aproximadamente como Hero, es decir Heroe) se imagina a sí mismo como el héroe de un manga.
Es en este contexto de personaje perturbado cuando un extraño virus se propaga por Japon provocando que los enfermos sean muy violentos y extremadamente resistentes al trauma. Hideo es consciente de la plaga y atacado por su propia novia. Finalmente tras algunas visicitudes termina huyendo de la ciudad con otro «heroe», en este caso una colegiala llamada Hiromi (otro juego de palabras con Heroe) que encuentra sola en un Bosque.
Poco a poco Hideo, que hasta ahora ha sido un cobarde y un pusilanime empieza a sacar fuerzas para defender a Hiromi, ya que es el poseedor de una de las escasisimas armas de fuego a disposicion de un particular en Japon. Pese a ello Hiromi es infectada y se queda en un estado particular pasivo en el que sigue las instrucciones de Hideo. Hiromi se convierte en un arma capaz de desarrollar una violencia inusitada contra los otros zombies que atacan a Hideo.
El secreto de Hiromi tiene que ser protegido porque hay supervivientes que la ven como una oportunidad y un arma y otros como una esperanza de curar la plaga que debe ser capturada. Esto provoca que Hideo tenga que empeñarse a fondo para cuidar a Hiromi con ayuda de las pocas personas decentes que se cruzan en un mundo que se desmorona.
Lo primero que tengo que decir es que recomiendo fervientemente el pack de los dos primeros tomos porque si comprais solo el primero sufrireis una profunda decepcion sobre todo porque el primer tomo es de contexto. Solo esta la historia de un perturbado mangaka japones que tiene alucinaciones y que vive una vida que odia pero sueña con otra. Desesperante y desagradable.
El manga mejora muchisimo con la plaga zombie. Es donde da el do de pecho con imágenes grotescas y terribles que sirven para que te hagas una idea de cuanto afectan a los personajes. Es bastante gore sin caer en lo gratuito, es decir, todo el gore esta relacionado con la historia, por desagradable que sea. Pero vamos que no es un comic para niños ni mucho menos. El tratamiento del sexo enfermizo merece un capitulo aparte, en el manga el sexo es una relacion de poder que se establece entre las personas sacando lo peor de ellas. No hay escenas pornograficas pero si escenas donde el sexo es el tema central y es tratado de manera cruel y enfermiza.
El personaje es desagradable al principio pero hacia el tercer tomo ya le tienes cariño, especialmente desde que conoce a Hiromi. Para mi el punto de inflexion real es cuando se enfrenta el solo a una Horda de zombies armado solo con su escopeta. Escana brutalmente buena, por cierto.
Es un comic muy filosofico, bastante más terrible que the walking dead. Aqui no hay nuevos comienzos o lugares seguros. No hay refundacion de la sociedad. Todo se desmorona y solo cabe seguir huyendo.
Hideo es un heroe a su pesar, es decir, tiene miedo y solo desea sobrevivir el a toda costa. Solo de vez en cuando muestra de lo que esta hecho de verdad y como es capaz de enfrentarse a todo por Hiromi. Las decisiones morales son mucho mas bestias que en The Walking Dead. Aqui hay escenas terribles que se graban a fuego en la memoria como un dialogo entre un viejo y un niño en el que el viejo le dice al niño si prefiere morir o luchar… Impagable.
Es un gran comic que tarda en arrancar. Muy bestia por lo que no agradara a todo el mundo. Probablemente los lectores casuales o sensibles no lo soporten. Sin embargo esconde un diamante de revision del comportamiento humano mucho mas duro que otros que he leido. Impactante , tanto la linea principal como algunas historias cortas que hablan de la extension de la plaga a otras Islas (la del adulterio es simolemente brutal, una pareja en un viaje adultero resulta atrapada por la plaga).
El dibujo es irregular, muy maduro, muy poco manga, se gusta con la deformidad y la sangre y usa y abusa de angulos de «cámara» poco frecuentes. Busca el impacto y lo consigue.
Un buen comic recomendado a no todo el mundo con un primer tomo flojo flojo.
Calificacion: Bueno
Lo mejor: a partir del segundo tomo, a partir del bosque, el dibujo, las tramas «morales»
Lo peor: Gore a veces, el primer tomo es insufrible, el personaje empieza muy flojo
Lo releeria: si, es un comic para aprender de el
Lo recomiendo: a gente sin miedo y con estomago duro sin duda, es The Walking Dead sin lo politicamente correcto.
Es verdad. Había jurado y perjurado que no volvía a leer nada de este subgénero erótico que lleva ya más de un año de moda. Había tenido suficiente con las sombras de Grey, los traumas de Gideon y las desnudas de Miller. Tenía clarísimo que no me aportaba nada seguir leyendo sobre esto. Peero…un día por casualidad descubrí que sí existía una escritora española que había contado su historia siguiendo esta moda. Y me dije que tenía que ver por mí misma qué es lo que habíamos hecho en España en este tema. Y aquí tenéis la reseña de Pídeme lo que quieras, de la española Megan Maxwell que no había reconocido por este nombre tan exótico.
¿Y qué he encontrado? Una sorpresa POSITIVA. ¡¡Bien por Maxwell y su novela!!
Sinopsis
Tras la muerte de su padre, el prestigioso empresario alemán Eric Zimmerman decide viajar a España para supervisar las delegaciones de la empresa Müller. En la oficina central de Madrid conoce a Judith, una joven ingeniosa y simpática de la que se encapricha de inmediato. Judith sucumbe a la atracción que el alemán ejerce sobre ella y acepta formar parte de sus juegos sexuales, repletos de fantasías y erotismo. Junto a él aprenderá que todos llevamos dentro un voyeur … Pero el tiempo pasa, la relación se intensifica y Eric empieza a temer que se descubra su secreto, algo que podría marcar el principio o el fin de la relación
Opinión personal
Como decía, tras el fashionista seudónimo de Megan Maxwell se esconde una escritora española, hija de madre toledana y padre americano. Nacida en Alemania pero dejó este país desde una edad muy temprana para trasladarse a España. Publica tanto novela romántica contemporánea como histórica, destacando como una de las principales representantes del subgénero romántico Chick-lit en España. Pídeme lo que quieras (2012) es su primera incursión en el género erótico, a la que siguieron Pídeme lo que quieras ahora y siempre y Pídeme lo que quieras o déjame (2013).
He de decir que por fin me convence una novela erótica, tras la primera parte de la saga Grey (única que me había gustado hasta el momento) y muchos otros intentos fallidos (que no). La propuesta de Megan me ha gustado tanto o más que Grey.
Defino a continguación los puntos destacables que tiene este libro, que son buenos y que no tienen los restantes de erótica:
Los protagonistas no tienen traumas rebuscados de la infancia o han sufridos torturas en guerras conocidas o demás historias peregrinas. Son normales. Judith es una chica de su tiempo, que trabaja en una empresa, se divierte con sus amigos y tiene una vida sexual estándar. Eric Zimmerman es un alto ejecutivo de la empresa en la que trabaja Judith. Es rico, controlador y con tendencias sexuales algo particulares. Pero ambos son normales.
La novela destila mucho humor en sus diálogos y descripciones: humor tanto propio de la zona (expresiones muy españolas) como de la protagonista (me parto con Judith) y nada cargante, como pasaba con la dichosa Diosa interior de Anastasia Steel. La verdad es que me he reído bastante con las ocurrencias de nuestra española.
La evolución de la historia es coherente, presenta un ritmo adecuado y no sobran ni páginas ni encuentros sexuales. Digo que la evolución es coherente porque te crees la historia. Jud y Eric se conocen en el trabajo. Se gustan. Inician una relación básicamente sexual y cuyo objetivo fundamental es divertirse. Y poco a poco se enamoran y empiezan a considerar sus encuentros como la base de algo más. Es decir, todo tiene un ritmo lógico. No se quieren con locura desde la página 2, ni tienen celos enfermizos desde el primer día de todo lo que les rodea, ni se juran amor eterno tras el primer encuentro.
La novela también tiene una estructura acorde a las características del género: Megan centra este primer libro en la pareja protagonista, incluye unos secundarios esbozados pero apenas tratados en esta primera novela (los desarrollará en las siguientes), salpimentando todo con correctas dosis de humor y erotismo. Como decía antes ni sobra ni falta nada. Y hace suficientemente atractiva la historia entre Eric y Jud como para que no echemos en falta más tramas o personajes.
Destacar por último los encuentros sexuales entre nuestros protagonistas: variados, utilizando toda la imaginería posible (juguetes, posturas, intervinientes, dominación) y que no se hacen para nada pesados. Combinan un poco todo lo que he leído en las restantes novelas de moda y lo hacen mucho mejor.
Lo malo…que también hay aunque en este caso en menor medida que lo bueno:
El final. Tremendamente convencional y muy similar a todos los libros que hay por el mercado (Si has leído a Grey, o a Sylvia Day o a Raine Miller, ya sabes cómo acaba el primer libro de esta saga. Y no creo que con esto os esté descubriendo la rueda).
Sobre todo lo peor que tiene este primer volumen es que hay un segundo y aún peor, un tercero. De nuevo se alarga una historia que no da más de sí. Lo poco gusta y lo mucho cansa: ¿alguien puede explicarles esto a las autoras de este género? ¿Por qué no existe una continuación del cuento de Blancanieves o si nos ponemos en plan moderno, la segunda parte de Pretty Woman? Porque no es necesaria. Y al bajar a la realidad, estas historias pierden entretenimiento, frescura y razón de ser.
Megan, si hubieras finalizado aquí, en este Pídeme lo que quieras, te hubieras convertido en la mejor novelista del género que hasta ahora he leído. Y el sabor de boca habría sido dulce pero no empalagoso ni repetitivo. Una pena…pero aún así, enhorabuena por este primer libro.
Por qué decidí leerlo: Porque lo había escrito una española y quería ver qué tal nos defendíamos en el género. En esta novela, MUY BIEN.
Lo mejor: Humor, erotismo, estructura, evolución de la historia y personajes.
Lo peor: Que hay una segunda y tercera parte.
¿Volvería a leerlo?: Igual algún día sí.
¿Lo recomendaría?: Sí!! Claramente!! Es una muy buena opción dentro de la erótica. Si no sabéis con qué saga quedaros, dadle una oportunidad a la española. Eso sí: quedaos por favor en el primer libro, como mucho el segundo.
El mundo en el que ahora estamos es bastante más distinto de lo que era hace treinta años, y la mejor manera de comprobarlo es ver la evolución cinematográfica que han tenido los personajes de cómic en la gran pantalla. En 1980, el personaje estrella era Superman, y sus películas suponían el no-va-más en lo que a efectos especiales, historia y personajes se referían. Superman era el mejor superhéroe, el primero, el más fuerte, el más rápido y el más noble. Se habían hecho seriales para TV desde los años 50 (la película Hollywoodland nos cuenta en modo de biopic la tragedia de uno de los primeros actores que lo encarnó) pero cuando Christopher Reeve lo interpretó en la gran producción de 1978 rompió el molde, de manera similar a lo que hizo Connery con el personaje de 007. El mundo asistió con la boca abierta a lo que nos mostraron en pantalla, empezando por el cameo más caro y breve hasta la fecha (Marlon Brando), pasando por una historia grandiosa, y terminando con un final apoteósico. Desgraciadamente el deterioro de esta saga fue más progresivo que la del agente secreto, y ya en la cuarta entrega el agotamiento a nivel creativo fue total. Series como Lois y Clark en los 90 mantuvieron el mito vivo de manera algo deshonrosa, pero tuvo que ser la visión adolescente de Smallville la que devolvió la dignidad al personaje. Quizás fue este éxito el que animó a los productores a retomar el personaje en Superman Returns (2006), intentando seguir con el espíritu ochentero de las películas (hasta Brandon Routh parecía el doble de Christopher Reeve en versión rejuvenecida) pero ya era tarde. El cine había cambiado hacía años y los reyes en adaptaciones de superhéroes eran la Marvel (Spiderman, X- Men, y sucesivos). De hecho, el género ha recibido todo tipo de visiones y evoluciones argumentales en estos 30 años. Están las cintas que se lo toman en serio (The Punisher, V de Vendetta), las que se lo toman en broma (Mistery Men, Mi super ex-novia), las que son crepusculares y reflexivas (Watchmen), las que son diversión Pixar (Los Increíbles), las sagas infinitas (Spiderman, Iron Man, X-Men), los Spin-Off (Lobezno), los Cross-Over (Los Vengadores), las gamberradas (Kick-Ass, Hancock), las bizarras (Batman de Burton), los regresos fallidos (Batman Returns), los intentos de reflote (Batman Forever), los reboots (The Amazing Spiderman, X-Men: Primera Generación, Batman Begins), … En fin, que la lista es exhaustiva y da para toda una tesis doctoral.
Son precisamente éstas últimas (el reboot o reinicio) las más interesantes para las grandes productoras, puesto que les permite hacer un borrón y cuenta nueva si una saga se aparta del camino de la rentabilidad. Se coge a un nuevo actor, se vuelve a contar la historia de los orígenes desde otro punto de vista y se le da un nuevo enfoque. Esta visión acertada ha dado algunas de las películas más interesantes de éste y otros géneros y ha hecho tomar nuevos rumbos a sagas que estaban ya agotadas (Casino Royale y esa idea de contar los orígenes de Bond estaba totalmente influenciada por el éxito del Batman Begins de Nolan, que hizo olvidar a Burton por completo, dándole al caballero oscuro una verosimilitud que nunca habríamos llegado a imaginarle).
Es en este marco conceptual en el que se encuadra esta nueva versión del primer gran superhéroe. Una necesidad de que el personaje creado hace 75 años tuviera su exitosa adaptación a los nuevos tiempos, y se peleara cara a cara con sus competidores en papel. Precisamente por tener todas las posibles opciones tan explotadas, fue el motivo del fracaso tan estrepitoso que supuso que Bryan Singer no fuera una garantía de éxito (tras triunfar con las dos primeras entregas de X-Men), y se la pegara en 2006 con Superman Returns. Ahí comprendimos que Reeve no iba a volver, y que ni el parecido del joven Routh, ni la música reminiscente de Williams, ni el buen hacer de Kevin Spacey como Lex Luthor, ni un argumento continuista, ni los efectos especiales más espectaculares, y ni siquiera resucitando a Marlon Brando (usando metraje de archivo) iban a mejorar un personaje y una historia tan trillada, y con tan poca capacidad de sorpresa.
Es por ello por lo que se ha cogido al artífice de la resurrección del caballero oscuro, Nolan, que en tareas de guión y producción se ha encargado de crear una nueva línea argumental a base de un lavado de cara totalmente novedoso que es más deudor de Smallville que de las cintas de Donner/Lester. Hasta aquí bien, y de hecho se han hecho renuncias dolorosas como prescindir de la reconocible partitura de Williams o modificar el traje de superhéroe (ya no lleva los calzoncillos por fuera). Se obvia la línea argumental que empieza con un Clark Kent con sus gafas y su trabajo de periodista, y se centra en una historia con un Krypton con mayor protagonismo, para pasar a un viaje iniciático junto con unos flashbacks sobre la infancia y juventud de un Superman más atormentado y perdido de lo habitual.
La historia es conocida por todos, aunque lo novedoso ahora es la manera de contarlo, y los detalles en los que se adentra. Estamos en el lejano planeta Krypton, y uno de los científicos más reputados llamado Jor-El advierte a las autoridades del inminente colapso del planeta. Pero el consejo de sabios decide ignorar las advertencias justo antes de que el poderoso general Zod dé un golpe de estado e invada el planeta para evitar su fatídico destino. Jor-El y su esposa Lara intentan entonces salvar a su hijo recién nacido Kal-El enviándole en una cápsula espacial al planeta tierra, como esperanza del destino último de la raza kryptoniana, junto con una muestra del código genético de la civilización. Tras capturar a los líderes de la rebelión y condenarlos a un exilio espacial de cientos de años, Krypton es destruido tal como vaticinó Jor-El. Afortunadamente, el joven Kal-El llega sano y salvo a la tierra, y es adoptado y criado en secreto por el matrimonio Kent en una granja de Smalville, Kansas. Las especiales condiciones de la gravedad terrestre y la influencia de los rayos solares, otorgan superpoderes al joven Clark, tales como una fuerza sobrehumana, una resistencia al límite y la capacidad de volar. A lo largo de su vida veremos como intenta equilibrar este secreto para pasar inadvertido entre la población terrestre, e intentar usar estos poderes para hacer el bien. Todo ello mientras se pregunta acerca de sus orígenes y se busca a sí mismo. El descubrimiento de una nave de origen alienígena que llevaba siglos en el planeta enterrada en la nieve, junto con el rescate que hace de una periodista llamada Lois Lane que cubre la noticia, desencadena una serie de acontecimientos que culmina con la invasión del planeta por parte del General Zod y sus secuaces, únicos supervivientes de Krypton, y la presentación pública de un superhéroe dispuesto a salvar la humanidad, el hombre de acero.
Decía que hasta aquí todo bien, la parte Nolan de la historia funciona y se nota claramente su rúbrica en la manera de arriesgar y de contar una historia mil veces narrada en papel, cine o televisión. Aunque la parte inicial en Krypton es algo larga y con unos toques de fantasía futurista -dragones voladores incluídos- que sorprenden, con un Rusell Crowe con un protagonismo que nos hace olvidar a Marlon Brando, se nota una vuelta a los orígenes de un cómic que se ha reinventado a lo largo de los años. La parte central de la película nos retrae directamente a lo que hacía Nolan en Batman Begins, otorgándole al personaje una verosimilitud que jamás creíamos que le iban a devolver. Vemos la parte humana y débil del superhéroe, sus conflictos internos, y un Kevin Costner en su mejor papel en años (ya era hora que se le hiciese justicia a sus arrugas) nos hace partícipes del drama familiar y de la educación humana del personaje, así como el recelo humano por lo diferente.
Lo malo viene en el último tercio de la cinta (y eso es mucho cuando dura más de dos horas). Todo el excelente planteamiento, más bien intimista y sin apenas escenas de acción desde las escenas de Krypton, se derrumba a golpe de porrazo con las peleas caóticas que vemos entre los personajes principales. De repente asistimos a un desfile de puñetazos, derrumbe de edificios, lucha grecorromana a base de vuelos supersónicos y destrucción sin fin más propio del cine de catástrofes japonés estilo Godzilla (o peor, un episodio de Bola de Dragón). Toda la película esperando a que el héroe pasara a la acción y usara sus poderes, para acabar lamentándolo. Es aquí donde se ve la aportación a base de esteroides de Snyder al personaje, más adecuado para los guerreros espartanos que para Clark Kent. Si bien tenía más sentido la adaptación de Watchmen por seguir más o menos fielmente el cánon de la gigantesca novela gráfica que revolucionó el cómic (dado que fue la obra revolucionaria y desmitificadora del género de superhéroes), aquí pincha por completo al intentar mostrarnos a Superman en acción. Probablemente lo que yo echo de menos es una línea argumental más progresiva, con una presentación en sociedad del héroe con reminiscencias algo más clásicas, y confrontaciones cada vez mayores. Lo que ha hecho Snyder es usar la artillería pesada, usando directamente los villanos de Superman II que eran los que más atemorizaban en toda la saga (los que presentan los mismos superpoderes que el protagonista), y nos presenta un desenlace confuso y cansino capaz de estropear todo lo que se ha rodado previamente.
Como puntos positivos nos queda Henry Cavill, el chico anteriormente famoso en los últimos años por perder en las rondas finales los papeles de 007 y de Batman. Sin el flequillo característico del personaje, pero con músculos de sobra (hasta un personaje femenino comenta sin tapujos lo bueno que está), nos transmite el idealismo férreo y la bondad sin fisuras típica del personaje cuando tiene la capa puesta (aunque como Clark Kent sea falible y con dilemas morales). Sólo echo de menos una faceta del personaje que se inmortalizó en 1978 y de la que nadie habla (y no sé si las siguientes continuaciones incidirán en ello vista la escena final de El Hombre de Acero); pero es que me encantaba la torpeza que imbuía Christopher Reeve al personaje cuando se ponía las gafas y era Clark Kent, como medio de pasar desapercibido y no levantar sospechas. Únicamente él era capaz de hacer que un triunfador idealista como Superman pareciera un inútil encantador y pusilánime sólo con ponerse unas gafas y cambiarse la raya del pelo.
En fin, que el bueno de Cavill nos da esperanzas sobre el devenir del personaje en próximas entregas, puesto que se han abierto nuevas líneas argumentales para ser exploradas (y explotadas) de manera más afortunada que en las anteriores. De ésta, nos quedamos con muchas cosas, pero desde luego que no incluyo ese último tercio de cinta decepcionante y cansino, que hace que añoremos para próximas entregas a un Nolan en la dirección haciendo apartar a un lado a Snyder.
Calificación: Pasable/Entretenida
Lo Mejor: Henry Cavill y Kevin Costner en la parte central de la cinta. Que puede ser el inicio de la puesta al día que merece el personaje.
Lo Peor: El caótico último tercio que desaprovecha y estropea todo lo anterior.
La vería de nuevo: Puede.
La Recomiendo: Un poco difícil encontrar adeptos. Sólo a fanáticos del personaje, y no creo que les guste a todos. Los que busquen movimiento y mamporros se aburrirán en su parte central, y los que no sean amantes de la acción se aburrirán en su tercio final.
Night School Tras los Muros de Cimmeria – C.J. Daughtery
C. J. Daughtery es una periodista nacida en Dallas (Texas) aunque vive y trabaja en Reino Unido como periodista para el New York Times y la agencia Reuters. Afirma haber escrito esta novela en tan solo 5 meses porque su marido la retó a que no era capaz de hacerlo. Tan simple y tan directo y el resultado pues… una serie de novelas traducidas a 19 idiomas y acaba de lanzarse en EEUU y Canadá donde aparentemente ha tenido muy buena acogida también.
Vamos al lío. Allyson o mejor dicho Allie es una adolescente problemática sobre todo desde que su hermano Christopher huyó de casa dejando tan solo una nota. A partir de ese momento su familia rota va de mal en peor y Allie y sus problemáticos amigos se mete en todo tipo de líos. Sus padres, hartos de su último desliz que termina en arresto terminan enviándola a un internado como medio para que mejore su actitud.
Así es como Allie termina en un lugar perdido en la campiña inglesa en la Academia Cimmeria, aparentemente uno de los mejores internados del país donde casi todos los alumnos son hijos de ricachones pudientes o llevan varias generaciones asistiendo a dicha academia.
Al principio Allie se encuentra un tanto fuera de lugar entre tanta chica «perfecta» y tanto «chico guapo» sin embargo pronto encuentra un pequeño grupo de personas que la acogen: el alumno de intercambio y guaperas perfecto numero uno de Cimmeria, Sylvain, una mejor amiga instantánea llamada Jo así como algunos otros personajes con los que comparte el desayuno y las clases. Asimismo junto con la atención de Sylvain se gana la atención y quizá animadversión del rebelde oficial de Cimmeria: el también guapo Carter West.
Las preocupaciones habituales de una chica en un instituto perseguida por dos chicos guapos más las clases se ven enturbiadas por una serie de hechos que poco a poco le hacen comprender que Cimmeria esconde algo más. Primero se encuentra con que mucha gente cuestiona por qué está ella allí, hija de dos funcionarios, ni por familia ni por herencia tiene derecho a estar en Cimmeria ¿qué hace ella allí? ¿Acaso es «especial»?. Además empieza poco a poco a oír rumores sobre una sección «secreta» de la escuela que los alumnos «normales» tienen prohibida, la llamada Night School que se nutre de alumnos de Cimmeria y que nadie es capaz de decirle qué enseña.
Estos extraños misterios se agravan cuando uno de sus amigos resulta herido durante algún tipo de actividad de la Night School. Allie comienza a hacerse preguntas aunque las aparta para centrarse en el baile del instituto que ella espera que sea un sueño y sin embargo termina siendo una pesadilla en la que una persona resulta muerta y Allie es acusada del asunto. Entonces Allie se ve forzada a entrar en el misterio, a descubrir quién es ella en realidad, quiénes son realmente sus amigos, qué es la Night School y quién es el misterioso Nathaniel. ¿En quién puedes confiar cuando no te puedes fiar de nadie?
Os pongo el book trailer antes comentar brevemente el argumento, creo que refleja bastante bien el ambiente del libro:
Sinceramente me ha sorprendido y mucho. Es un libro de 500 páginas juvenil además muy «de chicas» pero que me ha enganchado tanto que me ha durado literalmente dos tardes. Al leer la parte de atrás del libro, lo de Night School y un instituto inmediatamente me imaginé que sería uno de los múltiples «clones» de Crepúsculo y de Harry Potter e híbridos similares donde una chica normal, problemática e infeliz termina encontrando un tipo de «mundo mágico» donde ella es alguien especial y normalmente la diferencia sería si el mundo mágico es de vampiros, magos, minotauros o lo que sea. Bueno pues no os estropeo el misterio pero os diré que me sorprendió.
Lo primero es que qué es la Night School es un misterio que no se desvela en la página 4 como en los libros con los que lo comparo. Es decir el misterio es eso, un misterio, lo mismo que muchas otras cosas que no surgen y no se resuelven inmediatamente. El ambiente opresivo en el que no sabes qué creer, qué pensar o en quién confiar es lo que define el libro y le da ese toque tan especial.
Por otro lado al narrarlo en tercera persona pero desde la visión de Allie por lo que no asistimos a TOOODOS sus pensamientos y paranoias típicas de adolescente, solo las relevantes para el libro, lo cual es un descargo porque los soliloquios de alguna de las protas (especialmente la de Crepúsculo) a mi me hastiaba hasta niveles rara vez conocidos. Además demuestra una madurez muy agradable, no es una adolescente idiota sino que cuando cae en contradicciones se da cuenta y a veces intenta reparar su idiotez… cuando su orgullo se lo permite.
Los personajes tienen fuerza y sobre todo verosimilitud, es decir, se comportan como personajes reales en vez de como arquetipos. Mantiene ese principio del libro de que «no te puedes fiar de nadie» y de este modo todo el mundo puede ser «bueno» y «malo» a la vez o cambiar debido a lo que les ocurre. Me gustan especialmente los personajes masculinos que me parecen los dos diferenciados y atractivos.
La trama está bien escrita, consiguiendo un ambiente de «calma tensa» hasta el punto de que en algún momento parece de terror (y no lo es). También importante como juega con el lector dando «pistas falsas» que dirigen la imaginación del lector y que se van resolviendo muy poco a poco consiguiendo aclarar las cosas aunque a veces con explicaciones un tanto peregrinas y decepcionantes pero es perdonable.
Comentaba una vez que los libros escritos por periodistas como los de Pérez-Reverte, destacan por la fuerza de sus tramas por lo bien que saben narrar pero no por lo redondo de sus finales porque un periodista está enfocado en captar la atención del lector pero no en satisfacer está atención. En este caso se repite el patrón y el final es un tanto apresurado y más flojo que el resto del libro, y sin embargo no me disgustó. Dejó quizá muchas cosas para el segundo libro pero al menos si rasca la «primera capa del misterio».
Me recordó salvando las distancias a la serie española «El Internado» por el ambiente de un colegio donde ocurren cosas misteriosas, así que probablemente a los fans de esta serie les guste especialmente. A mi dicha serie no me enganchó pero este libro si, así que recomiendo el libro como una buena lectura veraniega a adolescentes chicos y chicas (más a las chicas) a los que les guste el misterio y las tramas románticas.
Calificación: Bueno, sin paliativos, más que simplemente entretenido, bien escrito y bien resuelto.
Lo Mejor: El misterio, una historia bien trabajada
Lo Peor: Un final un poco flojo, pero aprueba
Lo Releería: Puede que lo haga pero desde luego leeré el siguiente
Lo Recomiendo: Si, quizá no a todos los lectores, más a chicas o a adolescentes a los que les gusten los libros de misterios y los enredos románticos, ideal para los fans de la serie española «El Internado»
Necrópolis es la segunda parte de la saga de zombies escrita por el madrileño Carlos Sisí, cuyo primer volumen se titula Los caminantes. Me gusta Sisí y me gusta aún más su saga de zombies, aunque no es un género que profese mucho (aquí el especialista es Bitterblink), así que tomad esta reseña como una mera indicación. Igual estas novelas no son tan buenas comparadas con las restantes del género que hay por el mercado. Pero desde luego a mí me han convencido bastante.
Ojo que no hay spoilers del libro en cuestión, pero sí de su predecesor.
Sinopsis
El campamento de Carranque vive momentos dulces. Tras haber sobrevivido el ataque del Padre Isidro y sus enloquecedoras huestes de caminantes, los supervivientes se entregan a ensoñaciones y esperanzas de futuro propiciadas por los descubrimientos del doctor Rodríguez. Juan Aranda, su líder, decide utilizar su nueva condición para explorar la ciudad en busca de otras personas que continúen todavía con vida. Sin embargo, han pasado ya tres meses desde que se iniciara la pandemia zombi que asoló el planeta y sobrevivir es cada día más duro. Su periplo personal, no exento de vicisitudes, le aleja de Carranque, donde mientras tanto inciden nefastos designios que amenazan con convertirlo en una ciudad de muertos: una necrópolis.
Opinión personal
Iniciamos la novela donde se cerró la primera, con un campamento de Carranque organizado y sus habitantes relativamente felices. De nuevo Carlos Sisí nos regala una novela coral. Recuperamos personajes muy queridos de la primera entrega y de los que queríamos saber más: Aranda, Dozer, Susana, José, Moses e Isabel. Y por supuesto también nos reencontraremos con el «malo» de esta saga, el Padre Isidro. Además de todos estos conocidos, Sisí introduce muchos otros nuevos. A algunos los amaremos, como a los hermanos Alba y Gabriel (sin olvidarnos de su perro), mientras que a otros los odiaremos con profusión, caso de los alemanes.
Aunque existen múltiples personajes y esto da pie a la generación de varias líneas argumentales, Sisí sabe organizar bien el ritmo, la estructura, la acción y sabe interrelacionar perfectamente bien todas estas subtramas. Esto es un punto positivo para la novela y también para el autor, porque no es algo que haya sabido hacer bien en todas sus obras. En mi opinión, éste es el punto flaco de una de sus últimas novelas, La hora del mar, que es ciertamente caótica en su historia y personajes.
La diferencia fundamental de este libro con su predecesor, es la concepción del mal. Es decir, a pesar de que se desarrolla en un mundo postapocalíptico por una pandemia zombie, los verdaderos enemigos aquí no son estos zombies, sino los propios hombres que pululan por esta casi deshabitada tierra. Se desarrolla por tanto la conocida locución latina Homo Homini Lupus, o en cristiano El hombre es un lobo para el hombre. Por supuesto en el libro seguirán existiendo los zombies como amenaza, pero es mucho más aterradora la amenaza que representan los propios seres humanos. Y serán estos los causantes del mayor porcentaje de desastres, crueldades y muertes a lo largo de la novela.
Y hablando de muertes, comentar también que asesinatos violentos e impactantes hay en esta historia. Pero menos que en la primera parte y a manos de los zombies aún menos. Esto va unido con el punto anterior, pero el hecho de dejar demasiado de lado las figuras de los zombies va en detrimento del suspense de la obra. La sensación de agobio continuo por los muertos vivientes y la generación de adrenalina estaban mucho más conseguidas en Los caminantes.
No sólo tienen menos importancia los zombies, sino que también se infravalora el protagonismo del padre Isidro, que es un villano fantástico y que brilla poco en esta entrega. Se le ha echado de menos y para mí este es el principal fallo de esta segunda parte: que no explota lo suficiente un personaje clave de la anterior y que se erige como pilar fundamental de esta historia. No sólo por sí mismo, sino en su enfrentamiento con el líder de Carranque, Aranda, que en esta novela brilla por su ausencia.
A pesar de los pesares, creo que esta entrega supera a la anterior en su madurez. Es mucho más profunda, sobre todo a partir de una descripción más exhaustiva de sus personajes y es capaz de interrelacionar mejor las distintas subtramas que plantea y a sus protagonistas.
Además, no deja de ser casi la misma historia, contada con el mismo enfoque pero distinta perspectiva. Es decir, logra generar terror en un ambiente posapocalíptico similar pero a la vez distinto: una vez superado el desastre natural (los zombies), la raza humana demuestra tener una capacidad innata para la autodestrucción. El suspense no reside en que los caminantes te persigan e intenten destriparte. Sino en que te cruces con otra persona como tú, pero desequilibrada o desesperada por la situación. Y esto es una forma de aprovechar el tirón de una primera parte muy buena y continuar una misma historia sin aburrir al lector.
Comentar también que su final es totalmente abierto y pide a gritos una continuación. Este libro y el desenlace de la serie están directamente relacionados, de modo que si te lees Necrópolis hazte también con el tercero de la serie, Hades Nebula, porque lo leerás de seguido.
Por cierto que esta es una saga muy cinematográfica, me extraña que ningún director de cine se haya fijado en ella para hacer una película, sobre todo porque el género zombie está de moda. Supongo que será porque es un libro español, aunque sí es éste un género que se ha tocado y bien en nuestro país (REC, por ejemplo).
Por qué decidí leerlo: Me gustó mucho la primera parte, Los caminantes, así que decidí seguir con la saga a ver qué tal. Además, en verano suelo leer cosas más ligeritas, me apetecen mucho más.
Lo mejor: Gana en madurez y trascendencia. Recupera antiguos personajes e incluye otros nuevos muy interesantes. Sigue siendo muy entretenido, aunque el argumento sea básicamente el mismo.
Lo peor: Relega los zombies tan a segundo plano que la historia se resiente. El ritmo es mucho menos adrenalítico que en la primera entrega. Me faltó mucho más protagonismo del padre Isidro.
¿Volvería a leerlo?: No creo, releería antes los caminantes. Pero voy a por el tercero y último de la saga.