Ya reseñé el primer libro de Agencia Lockwood que es el que más me ha gustado de Jonathan Stroud (ver reseña aquí). Sin embargo la trilogía que le hizo famoso fue esta, la trilogía de Bartimeo y no he podido evitar coger el primer volumen para ver si era tan genial como la anterior novela. Ya os adelanto que tengo sensaciones encontradas, pero diría que por ahora en mis gustos gana Agencia Lockwood por goleada.
Sinopsis
Nathaniel es un huerfano, hijo de unos «Comunes» en el gran imperio mágico de Inglaterra. Sus padres, incapaces de mantenerle deciden entregar a su hijo como potencial «discípulo» de Mago en un Orfanato. Pronto el pequeño Nathaniel se ve inmerso en una vorágine de clases de distintos tutores que busca conseguir que se convierta en un mago poderoso entrenado por su poco apto tutor el Sr. Underwood. Un mago del ministerio de Interior poco poderoso y muy malo con los niños por cierto.
En el entorno de Underwood, Nathaniel conoce al orgulloso Simon Lovelace, un mago guapo y poderoso que al sentirse humillado por el pequeño le propina una paliza utilizando a sus poderosos genios. Por esto mismo Nathaniel, que en realidad es un hechicero precoz decide vengarse y así convoca y ata al poderoso genio Bartimeo de 5.000 años de edad.
Nathaniel encarga a Bartimeo que le robe a Lovelace el amuleto de Samarkanda, aunque realmente ignora cual es su utilidad y para qué quiere Lovelace el amuleto. Solo busca venganza y finalmente Bartimeo consigue robar el amuleto de forma que se mete en un terrible embrollo. La razón es que Lovelace está involucrado en un terrible complot contra el gobierno.
El joven aprendiz deberá ir enfrentándose al dilema de hacer lo correcto o buscar la venganza que persigue esclavizando a Bartimeo para ello.
Opinión Personal
Lo que más me llama la atención es el curioso mundo que ha creado el autor, un mundo oscuro, donde los magos dominan a los «comunes». No es una visión amable de los magos como la de Harry Potter. Son orgullosos, malvados y prepontentes. Son los dueños de la sociedad, tan poderosos e intocables que los comunes no se atreven a tocarlos. Los magos son crueles y obtienen su poder esclavizando diablillos, trasgos, genios, efrits o marids dependiendo de su poder como mago.
El personaje de Bartimeo es divertido y punzante en sus juicios, siendo uno de los mejores detalles sus notas al pie como narrador en primera persona. Es un mago poderoso pero no destaca por ser un guerrero sino por ser astuto y eso lo hace más interesante.
Nathaniel es un personaje que al principio te gusta pero según se va transformando en mago va perdiendo el «norte» moral y se va haciendo más odioso, aun así no resulta tan antipático como en el segundo libro (ya lo adelanto).
Es curioso como el autor abre ya otras subtramas con en el caso de los chicos «comunes» capaces de ver la magia que luego desarrollará en los siguientes libros pero en este no es más que una nota al pie.
Es entretenido el extraño equipo de Nathaniel / Mandrake y Bartimeo, aunque hacia el final del libro empiezas a desear que Bartimeo se «cargue» al personaje principal.
Calificación: Bueno
Lo Mejor: El personaje de Bartimeo, el curioso mundo que crea el autor
Lo Peor: El personaje de Nathaniel para ser prota es un poco insoportable
Lo Releería: No creo, iría a por el siguiente libro
Lo Recomiendo: Es un libro entretenido para jóvenes y no tan jóvenes, una inteligente vuelta de tuerca al mundo de los «magos» mezclado con el mundo de los humanos corrientes, ni tan fuerte como «Los Magos» ni tan infantil como el primer Harry Potter.
Tengo que reconocer que compré la novela por el título. Ni me sonaba el autor, ni casi me leí la sinopsis, ni tenía ni idea de que el libro había ganado el premio L`H Confidencial de novela negra en 2014 (por cierto, premio que tampoco conocía). Pero una novela que se titulaba La chica que llevaba una pistola en el tanga tenía que ser, al menos, original e impactante. Por lo de hacer honor al título. Y la verdad es que mi primera impresión se vio confirmada, he disfrutado mucho con la lectura de este autor desconocido para mí hasta el día de hoy.
Sinopsis
En Madrid, dos skinheads atacan a un matrimonio rumano y matan a su hija pequeña. Violeta y Carlos, agentes de la comisaría de Leganitos, detienen a los agresores y siguen una pista hasta un burdel de Murcia, y en concreto hasta María, la hermana mayor de la niña rumana, una prostituta.
En México DF, Pedro, un español casado y con una hija de once años, se malgana la vida como taxista. Por ello, obtiene comisiones de los clubes de alterne a los que lleva a sus clientes y termina vinculado en un caso de trata de blancas y prostitución infantil. Asediado por la culpa decide huir a Madrid, donde se instala con su familia en casa de su madre, confiado en que no los seguirán hasta allí.
Cómo se relacionan ambos casos y cuáles son las consecuencias en las vidas de Pedro, Violeta y Carlos será lo que averigüemos en esta novela trepidante sobre redes internacionales de tráfico de personas y prostitución infantil. Un verdadero tour de forçe sembrado de pura acción y tiroteos del que nadie saldrá ileso.
Opinión personal
Cuando he buscado un poco de información del desconocido Nacho Cabana he descubierto que no lo era tanto. Nació en Madrid en 1968 y se licenció en CC. de la imagen por la UCM. Desde entonces ha sido guionista, escritor, escaletista, dialoguista, docente, coordinador de guiones, productor ejecutivo y/o creador de series españoles de gran éxito como Médico de familia o Compañeros. También ha escrito largometrajes y dirigido algún documental.
Centrándonos en su carrera literaria, parece contar con un par de libros escritos (un cuento y una novela), pero su mayor éxito hasta el momento ha sido La chica que llevaba una pistola en el tanga, su casi debut con el que ha ganado ya un premio. Así que el madrileño es un escritor que promete …
El argumento se desarrolla a partir de dos historias paralelas, en el mismo momento temporalpero países distintos durante la mayor parte del libro (México y España, concretamente). Historias en principio sin relación aparente, pero que nuestro Madrileño con facilidad logra hilvanar y culminar en un desenlace redondo … e inesperado.
La ambientación es estupenda y parece que la labor de documentación también (digo parece porque no conoczco in situ los escenarios que describe). Especialmente me ha gustado toda la descripción de México, de sus gentes, sus ambientes, su aceptación o más bien resignación ante la violencia de sus calles y sobre todo el dominio del lenguaje del autor, que es capaz de cambiar las expresiones y fusionarse perfectamente con los términos mexicanos, como si hubiera nacido allí.
Trata con acierto temas comunes en la novela policíaca pero que es capaz de desarrollar con solvencia, como es la trata de blancas, la prostitución infantil, las mafias, la perversión sexual más siniestra y la crueldad de las personas que por dinero a veces somos capaces de los peores horrores. Ya se sabe lo de que la realidad siempre supera la ficción y tristemente es un refrán que suele cumplirse siempre.
Además, el autor no sólo se contenta con describir estos temas en su novela desde el punto de vista del mero espectador, sino que se involucra en ellos e involucra al lector, dejando en el aire preguntas y reflexiones éticas de gran calado. A partir del personaje de Pedro, los lectores nos preguntaremos: ¿Qué habríamos hecho nosotros en su situación? ¿El fin justifica los medios? ¿Todo el mundo tiene un precio, que no tiene por qué ser monetario?
Es una novela dura, sin duda. No sólo por su temática, sino también por las dudas morales que despierta en los lectores. Además trata muy bien esta dureza, de una forma digamos elegante, ya que no se recrea en lo macabro (no creo que la palabra sangre aparezca en ningún momento en la historia y creedme que hay en abundancia), sino que más bien sugiere y plantea, no tanto describe al detalle lo escabroso. Y esto le aporta una visión distinta a la novela negra, no siendo en cualquier caso necesarias la sangre y las vísceras para que acabes acongojado tras leer esta historia … tan real.
Sus personajes también son correctos, tanto el dúo de policías españoles como el matrimonio e hija mexicanos. Aunque los personajes son a veces relegados en pro de un ritmo trepidante y acción a raudales, siendo un libro candidato a una adaptación a la gran pantalla casi segura (el tiempo lo dirá).
Punto y aparte para el final, me pareció magnífico por lo de inesperado. Según vas leyendo y atando las dos historias te imaginas por dónde van a ir los tiros y cómo va a finalizar el madrileño su novela. Y es cierto en parte, pero no del todo, ya que el escritor nos sorprende en última instancia con algo trasgresor y que además le da sentido al título del libro.
Muy bien por Cabana. Un libro policíaco y muy negro. Cumple en todo: acción, personajes, argumento, desenlace y ambientación. Seguiré la carrera literaria de este madrileño residente en Barcelona con mucho interés.
Por qué decidi leerlo: Por el título, como decía me llamó mucho la atención. Y como además me encanta la novela negra, pues me vino al pelo.
Lo mejor: Su ritmo álgido, la fusión de dos historias paralelas e inconexas, la ambientación cuidadísima y sobre todo el final.
Lo peor: Quizá me ha resultado algo corto y puede que me haya faltado un poco más de desarrollo de ciertos personajes, pero por mencionar algunos puntos ligeramente más flojos.
¿Volvería a leerlo?: Sí, en un tiempo, por qué no.
¿Lo recomendaría?: Sí. A todos los que les guste una buena novela policíaca, cruda y de ritmo trepidante. Y además producto nacional. ¿Alguien da más?
Si quieres comprar el libro (por menos de 5 euros)
Ya iba siendo hora de que me atreviera con los clásicos, y nada mejor que un Hitchcock para ir abriendo boca. Aunque “Rebeca” se trata de una de sus obras menores, rezuma clasicismo por los cuatro costados, no en vano es fruto del inicio de la época no dorada, si no más bien sagrada de Hollywood; es decir, la cinta data de 1940 y el productor es David O. Selznick, quien venía de rodar un año antes otro clásico imperecedero “Lo que el viento se llevó” (la escena del logo de precréditos de la productora es el mismo). Y Hitchcock comenzaba su exitosa aventura americana con esta cinta que todavía tiene un poso británico por los actores y ambientación ingleses. El realizador todavía no había empezado a dirigir sus inmortales obras maestras pero ya empezaba a coger velocidad de crucero para rodar grandes historias con unas técnicas magistrales de rodaje y, sobre todo, incorporando ese suspense a cualquier escena que pudiera acelerar el rimo cardíaco del espectador. Pero por encima de sus géneros cinematográficos (espionaje, terror, alguna comedia ocasional,…) tenemos siempre las grandes historias de amor, verdaderos mcguffins de sus tramas en las que la relación tormentosa de los protagonistas se antepone (sin saberlo muchas veces) al desarrollo de un enrevesado argumento con giros de guión durante o al final del metraje. Y ése es el gran legado del realizador británico.
“Anoche soñé con que volvía a Manderley” … y así empieza esta historia en modo de flashback en la que una protagonista sin nombre trabaja como ayudante de una ricachona y algo déspota mujer en la Costa Azul monegasca. Allí conoce a Maximilian de Winter, un desgraciado aristócrata inglés recientemente viudo dueño de una fabulosa mansión en el sur de Inglaterra conocida como Manderley. Pronto se enamoran y, ante la súbita partida hacia Nueva York por parte de la mujer, deciden casarse y dar a nuestra protagonista una nueva oportunidad de ser feliz. Pero cuando llegan a Manderley para que asuma el papel de la nueva señora de Winter, pronto descubrirá la alargada sombra de la fallecida Rebeca en los muros y las estancias de la mansión. Sus iniciales en todos sus objetos, sus vestidos o el recuerdo de su persona en los integrantes del servicio y familiares supondrán una pesada losa para nuestra nueva señora de Winter. Pero sobre todo la odiosa ama de llaves, la señora Danvers, quien con su sola presencia es capaz de aterrorizar y despertar todos los miedos y complejos de inferioridad. Las sombras y misterios que se arrojan sobre la mansión, la ama de llaves y la propia Rebeca irán in crescendo hasta alcanzar un punto álgido en la cadena de acontecimientos en Manderley, y descubriremos el mayor secreto que esconde el lugar…
“Rebeca” es una historia de amor, como casi todas las cintas de Hitchcock, aunque nos dé la impresión de que es una historia de suspense e intriga. Y desde luego que estos ingredientes están presentes en la trama, con ese inicio tenebroso que se asemeja a una historia gótica de fantasmas. No en vano tenemos el espíritu de una persona que no está físicamente entre los protagonistas pero su recuerdo y su presencia perduran continuamente en la trama. La verdad es que no hay una película que trate mejor el tema del recuerdo del misterioso ausente: ese predecesor al que nunca se llegará a estar a la altura, todos mantendrán su recuerdo imborrable y no sabremos cómo era o qué hacía más que a base de retazos y pinceladas sueltas que el protagonista irá encajando para unir las piezas de un puzzle mitificador per se. El blanco y negro irá de perlas a esta cinta que aporta tantas luces y sombras en los decorados y paisajes como en los personajes y la psicología.
Porque de entre tantos puntos fuertes de esta película tenemos sobre todo la fotografía y la realización. Las transparencias, como en tantas cintas de la época, se notan pero no molestan ni interrumpen la trama. Sabemos que están ahí y lo asumimos como parte del juego. Igual que las maquetas que reproducen el decorado de la mansión, las cuales no dejan de fascinarnos por mucho que el cine actual haya superado estos trucos. Ya le gustaría a la inmensa mayoría de títulos tener la calidad artística que destila este cine. Pero cuando pasamos a los interiores y vemos a la iluminación jugar con los intérpretes y los rostros, las estancias y los pasillos, sabemos que nos están contando otra historia por medio de la maestría visual y de las imágenes que sugieren antes de que se diga una sola palabra. ¿Y qué decir de esos primeros planos de objetos, notas, y cartas? A destacar también los movimientos de cámara y planos del bueno de Sir Alfred, donde podemos percibir grandeza simplemente con que la protagonista gire la cabeza hacia la cámara mientras el otro personaje queda en plano pero desenfocado.
¿Más puntos fuertes? La intensidad de la trama que va cogiendo carrerilla conforme avanza el metraje. De unas soleadas escenas al inicio en Montecarlo donde todo parece idílico hasta la atmósfera opresora y agobiante de la mansión en la que los celos, las pasiones y los nuevos personajes soberbiamente introducidos que se van incorporando a la historia hacen que la intriga se convierta en desasosegante e insoportable. No, no es una historia de espías a lo “Con la muerte en los talones” o “Encadenados”, ni tampoco es terror como “Psicosis” o “Los Pájaros”, pero las sorpresas y los giros estarán a la orden del día, para servirnos un final en bandeja digno de sus mejores filmes o de las obras de Agatha Christie.
La protagonista, Jean Fontaine, hermana de Olivia de Havilland y enemistada durante décadas con ella, ganó un Óscar en 1941 por la siguiente cinta de Hitchcock, “Sospecha”. Aquí, e igual que en la novela, está insoportable y abofeteable, una de las peores heroínas de la historia del cine. Su indolencia ante los acontecimientos que la superan y la anulan pone de los nervios al espectador actual, quienes nos sentimos indignados por las injusticias a las que se ve sometido semejante personaje ante las circunstancias que se le presentan. Fruto del machismo de la época y de la supeditación femenina al marido, encontró su réplica en el misógino Hitchcock y las jugarretas a las que sometía a sus protagonistas femeninas. El propio director ayudó a crear el rumor del odio que destilaba el equipo de rodaje hacia Fontaine, lo que vino de perlas para bordar la interpretación desvalida del personaje. Como resultado, tenemos justamente lo que se necesita de la historia: una chica que no hace más que dar pasos en falso y equivocarse en todas las acciones que comete, con una actitud tímida y reservada fruto de la actitud del resto de personajes hacia ella.
Laurence Olivier está a la altura del papel que se le presenta aquí, ganándose la fama de uno de los mejores intérpretes de la historia. Su personaje tiene tantos matices y está tan atormentado, que lo fácil hubiera sido caer en algún cliché. A ratos duro, a ratos tierno, se comporta como el gran galán que era; y su interpretación está barnizada de un gran desdén que impregna toda la cinta y hace que estemos deseosos de conocer los profundos secretos que esconde su personaje. Al igual que el papel de la señora Danvers, Judith Anderson, que desde su primera irrupción en pantalla (su aparición no puede llevarse otro nombre) nos inquieta y hace que sintamos escalofríos por los tejemanejes que se destilan en esa mansión. Y por supuesto, no quiero desvelar nada, pero el papel que desempeñará en la trama será esencial…
Poco más que decir de este gran clásico del que se han escrito ríos de tinta, salvo que espero haber despertado un poco la curiosidad para acercarse a esta cinta y añorar la época clásica de un cine que ya no volverá.
Calificación: Imprescindible obra maestra, no encuadrada en el top cinco del cineasta pero sí un gran clásico de todas maneras.
Lo Mejor: La trama, el final, Laurence Olivier, Judith Anderson, Manderley, la fotografía, los planos, las luces, las sombras…
Lo Peor: El personaje (que no la interpretación) de Joan Fontaine.
Ya he reseñado el anterior libro publicado en castellano de Gareth Wood (ver reseña aquí). Este canadiense es un soplo de aire fresco en el panorama literario Zombi. Yo recuerdo haber leído estos dos libros en su blog en inglés allá por el año 2005. Así que para mi ha sido una grata sorpresa que se publicara en castellano el estupendo «El despertar de los Muertos» y solo espero que pronto completen la serie con este «Age of the Dead» en castellano.
En origen era una trilogía (creo que aun conservo los archivos originales en TXT) pero ha refundido los dos siguientes libros en este y recientemente ha publicado un tercero llamado «Dead Inside» que también estoy deseando leer. Solo como comentario mientras que este libro es continuación directa de El despertar de los Muertos en «Dead inside» se situa años después de los eventos de este libro y sigue a otro personaje, con lo que más que continuación es una mezcla de continuación y spin-off.
Sinopsis
Vamos al lío. Brian, el superviviente de la anterior novela consigue llegar a la base militar de Cold Lake acompañado de parte de su grupo incluyendo a la madre soltera de la que se ha enamorado. Forman una comunidad y una familia pero el mundo ha cambiado irremisiblemente y Cold Lake no es autosuficiente.
Pronto surge la necesidad de volver al camino, con Brian como líder de un equipo de exploración en busca de nuevas comunidades, alimentos y combustible con los que atender la creciente demanda de la base de Cold Lake.
Así es como su equipo vuelve a salir a la carretera, armados, más preparados pero a un mundo que sigue siendo un absoluto caos y donde sigue presente lo letal y lo inesperado, llevando al extremo el aguante mental y físico de sus compañeros.
Aparte de perderse en un pueblo lleno de muertos, perder miembros del equipo, enfrentarse a extraños misterios el equipo de Brian tropieza por casualidad con una potencial vacuna para la mordedura de los no muertos, a partir de ahí Brian deberá jugárselo todo para intentar conseguirlo.
Opinión personal
Gareth Wood demuestra su saber hacer en este segundo libro. Nuestro personaje principal tiene que volver a la carretera con su equipo de exploración con intención de buscar nuevas fuentes de alimento y combustible. Este libro es más maduro que su predecesor y abandona el formato de «diaro» del anterior más creíble y más enfocado a «escribo después lo que ha pasado» a una narración en primera persona contada desde el puntio de vista de Brian. Este cambio de estilo es bueno y para mi gusto mejor ejecutado que en el caso de nuestra versión patria por antonomasia (Loureiro, que tampoco escribe mal eh, nadie lo entienda en peyorativo, pero a su serie le sienta peor el cambio de estilo).
Sigue siendo un libro sobre supervivencia y no hace foco ni ni en la causa ni en la potencial solución pese a que se presenta una vacuna como una subtrama del libro, pero no como la trama principal.
También me parece curioso que el autor ha dejado cabos sueltos y situaciones «misteriosas» que no resuelve, pero que aportan color a la historia. El personaje no lo sabe ni lo puede todo, y eso añade un punto de vulnerabilidad que es de agradecer, la incertidumbre. Es cierto que opino que esos detalles (ej. un camión abandonado con el contenedor lleno de no muertos) eran subtramas que el autor pensaba desarrollar pero por cómo se escribió (en forma de blog) se fue olvidando de ellos y pasó a otros temas más interesantes sin recuperarlos. Es solo una opinión pero igualmente no queda mal.
Es un libro optimista pero que no carece de tensión ni de sensación de peligro para los protagonistas. Quizá más criticable es la buena imagen que reciben los militares supervivientes y la organización militar en general, como una organización benévola e íntegra que protege a los civiles en todo momento a costa de sus vidas. El ejercito está formado por personas y hubiera sido un punto realista que reflejara intereses particulares o egoístas y que no fueran todos buenos y nobles.
Al margen de este detalle este libro me ha gustado incluso más que el primero y eso pese a que se nota hasta cierto punto que ha «pegado» dos libros para hacer este y que ha abandonado el estilo «bitácora» del primero. Se nota que es un autor que sigue creciendo y haciendo las cosas cada vez mejor.
No presenta situaciones polémicas, ni hay sexo, ni siquiera situaciones moralmente dudosas, lo que hace este libro menos adulto pero no considero que fuera necesario para hacer un buen libro, quizá he leído demasiados donde las crisis morales son lo más importante en detrimento de una buena historia.
En fin un muy buen libro de zombis que espero pronto traduzcan al castellano y sobre todo una digna continuación respecto del estupendo primer libro.
Calificación: Muy bueno
Lo Mejor: Acción, trama, personajes y misterios sin resolver y cabos sueltos
Lo Peor: Deja la saga «terminada» y es poco probable que se anime a terminar la trilogía, ya es poco original pero hay que tener en cuenta su fecha original de publicación.
Lo Releería: Es la tercera vez que lo leo, así que si.
Lo Recomiendo: Sin duda para todos los aficionados al género zombi más «canónico» (supervivientes que intentan llegar a una vida nueva y libre de zombis).
El fugitivo es el cuarto libro publicado por King bajo el pseudónimo de Richard Bachman en el año 1982. Es un libro interesante, sobre todo por el momento en el que está escrito (hace ya unos cuantos años) y por la visión decadente y sorprendentemente acertada con la que King auguraba el futuro próximo. No llega al nivel de obra maestra, pero desde luego se lee con gusto e interés.
Sinopsis
A mediados del siglo XXI, un concurso televisivo cuyo principal atractivo es la muerte de los participantes bate récords de audiencia. Ben Richards, padre de una niña enferma y sumido en la más profunda miseria, decide concursar atraído por los extraordinarios premios, aun a sabiendas de que no sobrevivirá. Sometido a una implacable persecución, se plantea un único objetivo: resistir tantos días como sea posible para aumentar el premio y asegurar la subsistencia de su familia. Un aterrador futuro donde la televisión es la única realidad.
Opinión personal
Como en otras ocasiones, King a partir de su pseudónimo se centra en la ciencia ficción y en el desarrollo de una distopía futurista. Nos plantea una novela ambientada en los Estados Unidos pero con un economía de la nación en ruinas y un mundo donde la violencia y las desigualdades crecen por doquier. La temática del libro es muy clara, Bachman hace una crítica feroz de los regímenes dictatoriales, del abuso de poder, de la alineación del pueblo, de la diferencia de clases y sobre todo de la manipulación de los medios de comunicación. En concreto, el autor se explaya expecialmente con el formato televisivo de los realitys shows, llevados hasta el extremo.
Es una historia muy, muy similar a otra novela publicada bajo el mismo pseudónimo de este autor, La larga marcha y que tengo que reconocer considero muy superior a este El fugitivo. Puestos a hablar de otros autores que han tratado esta misma temática, tenemos que mencionar a los clásicos como el 1984 de George Orwell (publicado en 1949) o Un mundo feliz del británico Aldous Uxley, que vio la luz en el año 1932.
Respecto a otras creaciones más modernas y de mucho éxito sobre distopías futuristas, destacar la saga de Los juegos del hambre de la americana Suzanne Collins, también inferior para mi gusto a todas las novelas ya mencionadas.
Uno de los aciertos de la novela, en mi opinión, es el personaje protagonista, Ben Richards. Resulta tremendamente interesante y ciertamente atípico, especialmente si lo comparamos con los utilizados normalmente por el autor. Tiene una personalidad rebelde, inconformista, impredecible, con tendencia a saltarse las normas y a la violencia, irónico e irrespetuoso en ocasiones. Me recuerda muchísimo (salvando las distancias) a John McClane, el irreverente protagonista de la película La jungla de cristal. Al ser ésta una novela de desarrollo de un único personaje, es fundamental que el mismo tenga una personalidad suficientemente atrayente para soportar él mismo el peso de toda la historia. Y en este caso Ben Richards cumple con creces.
Los secundarios son menos profundos, principalmente están descritos a partir de sus interacciones con Richards. Sin embargo algunos son ciertamente interesantes, como por ejemplo Amelia, la mujer de clase alta y perteneciente al grupo de los que ostentan el poder pero que de alguna manera logra evolucionar a lo largo de la historia y ver el más allá de la sociedad que la rodea.
Quizá lo que menos me gustó fue ese final abrupto, esperado e inesperado a la vez. No quiero decir con esto que sea un mal final, pero sí se echa en falta algo más tras el desenlace, quizá un epílogo explicativo o más páginas en su descripción. De repente todo acaba y te quedas un poco con cara de tonto, como pensando: ¿¿ya?? ¿¿Y no hay nada más después de esto??. También hay que reconocer que, en general, los finales de Bachman son todos muy abruptos, no es éste el único caso.
Como curiosidad, contaros que El fugitivo fue escrito en una semana, muy rápido si lo comparamos con otros libros del autor, a los que normalmente dedica 3 meses de media (aproximadamente 2.000 palabras o diez páginas por día).
También deciros que El fugitivo fue adaptada a la gran pantalla en una película titulada en España Perseguido y que fue lanzada cinco años después del libro, en 1987. Arnold Schwarzenegger consiguió el papel principal, protagonista con el que King no estuvo muy de acuerdo. Básicamente porque Ben Richards es descrito en la novela con una constitución física totalmente distinta a la de Schwarzenegger (no olvidemos que Richards pertenecía a una clase social pobre, frecuentemente pasaba hambre y no es muy creíble tanto músculo y tan buena forma física).
Por qué decidí leerlo: Porque era de King. No hay más que hablar.
Lo mejor: Su personaje protagonista, el ambiente distópico que rodea todo el relato, la crítica del abuso de poder y la manipulación de los medios de comunicación.
Lo peor: El final me dejó un poco fría, creo que merecía un poco más de detalle.
¿Volvería a leerlo?: Sí, es una novela por la que no pasa el tiempo. Y desgraciadamente, ahora mismo está de total actualidad …
¿Lo recomendaría?: Sí, es una buen libro, no excesivamente largo y del que disfrutarán los que gusten de distopías futuristas.
Guión: Simon Kinberg, Matthew Vaughn, Jane Goldman, Bryan Singer
Música: John Ottman
Fotografía: Newton Thomas Sigel
Reparto
Hugh Jackman
James McAvoy
Michael Fassbender
Jennifer Lawrence
Peter Dinklage
Ian McKellen
Patrick Stewart
Halle Berry
Ellen Page
Nicholas Hoult
Famke Janssen
James Mardsen
Si la anterior semana hice la reseña del reboot de esta franquicia con superhéroes mutantes, esta toca la continuación del reinicio en la que además se entronca con los mismos personajes interpretados por los actores de la anterior saga, con lo que da como resultado una película que, por lo menos cabe señalar como fascinante sólo por el reparto que reúne. Y lo malo es que la noticia más destacable de esta entrega ha sido la acusación de abusos sexuales del director Bryan Singer, quien tuvo que retirarse de la promoción de la película para no empañar la carrera comercial de la misma. La verdad es que, lejos de la polémica creada por este asunto, Singer no lo hizo mal con las dos primeras entregas de la saga X-Men, las cuales supusieron el inicio del boom de las películas de superhéroes adaptadas de la Marvel allá por el año 2000. Sin X-Men no hubiera habido Spiderman, Hulk, Vengadores, Capitán América,… Ni tampoco se hubieran aventurado la casa de cómics rival, la DC, a realizar nuevas versiones de Batman y Superman. Por desgracia, Singer no acertó cuando declinó rodar la tercera entrega de X-Men para retomar el personaje de Superman en Superman Returns. Ambas cintas no estuvieron a la altura de lo que se esperaba y ha costado lo suyo hacer borrón y cuenta nueva con unos personajes que han llegado a dar peligrosos síntomas de agotamiento. Tampoco hay que olvidar que el director que sorprendió con Sospechosos Habituales pero no entusiasmó con Valkiria, hizo los primeros capítulos piloto de la serie de TV House, la cual ha llegado a convertirse en serie de culto gracias a un personaje carismático y odioso a partes iguales. Todo esto hace preguntarse qué tipo de cinta será esta entrega de X-Men, en la que ha podido tanto errar el tiro y realizar un producto del montón, como acertar de pleno y hacer una película sobresaliente. Y la verdad es que parece que se trata más bien de los segundo.
En un futuro apocalíptico los mutantes y gran parte de resto de la población humana han sido aniquilados por los Centinelas, un ejército de máquinas diseñadas específicamente para detectar y destruir esta anomalía de la raza humana. Los pocos que quedan intentarán sobrevivir y entre ellos están el Profesor Xavier, Magneto y Lobezno. Al borde de la extinción, consiguen trazar un plan por el que envían a Lobezno al pasado para encontrar a sus versiones jóvenes y evitar que el científico Bolivar Trask sea asesinado por la versión joven de Mística. Trask es el responsable directo de la creación de los Centinelas, y la intervención de Mística supondrá además que su ADN mutante sea clonado e incorporado a las armas de aquéllos. El joven Charles está muy lejos de ser el brillante Profesor que unirá, guiará y hará ver a los mutantes el lado positivo de su poderes, ya que en los años 70 (once años después de los sucesos narrados en la cinta X-Men: Primera Generación) luchará por superar la decepción vital que supuso que Magneto y Mística le abandonaran y siguieran sus propios y criminales caminos. La escuela de adiestramiento para jóvenes mutantes de los X-Men estará clausurada y Lobezno deberá intentar convencer al descarriado Xavier de que le ayude a evitar el asesinato de Trask y a la vez, la creación de los Centinelas. En una carrera contrarreloj, sin tener mucha idea de cómo manejar los jóvenes e impulsivos espíritus de los mutantes que se convertirán en los más poderosos, Lobezno intentará salvar el destino de la humanidad en una época en la que prevalecerá la ambigüedad moral acerca de la naturaleza del bien y del mal.
El mayor cambio respecto a la anterior entrega ha sido la ambientación setentera de la cinta, época más estridente que los elegantes 60 en la que se ambientaba la anterior. Además, tenemos una trama paralela ambientada en el futuro en el que nuestros protagonistas están ciertamente abrumados por las circunstancias. Si bien estas escenas con las versiones adultas de los protagonistas no suponen más que una pequeña parte del metraje, su importancia en la trama es capital. Lo verdaderamente importante de esta entrega es la evolución del inicio de unos personajes definidos claramente en la anterior cinta pero con una evolución en sus personalidades que continua aquí. Fassbender sigue igual de estupendo y además se enfrenta ahora al duro de la función, Lobezno (en la anterior entrega solo había un cameo fugaz y genial de Hugh Jackman, el único que ha salido en todas las entregas), y saltarán chispas de las interpretaciones de estos antagónicos personajes. Pero es que lo que yo consideraba el mayor defecto en la anterior película, aquí se transmuta en otro de sus puntos fuertes. Me refiero a la interpretación de McAvoy y su versión joven de Xavier, quien vemos como pasa de ser un jovial idealista con la vida resuelta, a un amargado cínico desilusionado y de vuelta de todo. Aquí sí que es más creíble que el personaje entronque con el paciente y filosófico profesor interpretado por Patrick Stewart, todo gracias a la evolución moral que presenciaremos en esta entrega. E incluso Hugh Jackman está más reposado y menos peléon de lo habitual (sus escenas de acción no son tantas como cabría esperar del papel protagonista). Lo que destaca en esta cinta es la ambigüedad moral de los personajes y los diferentes estadios que atraviesan durante el metraje. Con la excusa de viajar al pasado para salvar el futuro, los dilemas morales que suponen los viajes en el tiempo y los cambios que ocurren si se realizan determinadas acciones nos harán replantearnos continuamente si el fin justificaría los medios o no. Y el personaje del joven Magneto oscila continuamente entre la maldad y la bondad, de tal manera que corremos el riesgo de sufrir trastorno bipolar a base de identificarnos o no con él en determinados momentos.
La verdad es que la cinta intenta corregir los errores argumentales que cerraban X-Men 3, con la técnica ya usada en las nuevas películas de Star Trek de la excusa del viaje en el tiempo para modificar eventos que sucedían en las anteriores entregas clásicas. De esta manera se abre un nuevo esquema argumental que permite usar personajes como Cíclope o Jean Grey para próximas películas. Las similitudes con la saga de la nave Enterprise también afloran no solo con Patrick Stewart recordándonos su papel icónico como Capitán Pickard; además tenemos momentos en el que el mismo personaje se enfrenta a sus versiones en distintas épocas para darnos una idea de por dónde evolucionará a nivel moral.
Salvo algunas incoherencias argumentales (esa escena espectacular de Magneto levantando el estadio que no tiene sentido para atacar a algunos personajes), la cinta está a la altura de su predecesora. Nos ofrece acción y buen ritmo las más de dos horas de metraje, y en algunos momentos nos recuerda incluso a la desigual Watchmen, otra película de superhéroes más adulta y profunda si cabe. Con lo que la recomiendo para todos aquellos que disfrutaron con la anterior entrega. ¡Ah! Y un aviso para los impacientes: después de los títulos de crédito del final, tenemos escena sorpresa que nos da un jugoso avance sobre futuras entregas de la saga…
Calificación: Muy buena
Lo Mejor: Que McAvoy mejora su anterior interpretación mientras que Fassbender continua con su alto nivel.
Lo Peor: Algunas vueltas de tuerca argumentales.
La vería de nuevo: Sí
La Recomiendo: Sí, si te gustó X-Men: Primera Generación
Ya conocéis a Steve Niles por ser guionista y origen del universo que gira en torno a Barrow y a sus 30 días de noche (leed la reseña del cómic aquí). La asociación con Jeff Mairotte no es casual puesto que Niles hizo un guión para una serie de cómics que luego se plasmaron en una película pero nunca (repito, nunca) había escrito una novela. En cambio Jeff es conocido por todo lo contrario, ha escrito decenas de novelas basadas en los universos y personajes de otros, ha escrito sobre Terminator, Embrujadas, el spin off de buffy caza vampiros «Ángel» y un etcétera de franquicias que se han sometido a su pluma, así que en principio el equipo estaba listo para lo que se le venía encima consiguiendo como suele ser habitual en los saltos de género una novela irregular.
Atención, si bien los libros pueden leerse sin haber leído los cómics ni las películas tengo que reconocer que te spoilean casi todo, tanto los cómics como las películas en 4 o 5 frases de forma un tanto innecesaria pero tenéis que tenerlo en cuenta para poder enfrentaros a este libro. Dicho esto el siguiente argumento contiene spoilers que afectan a los comics y a las películas. Si queréis leer la novela y no os interesan los cómics se sitúa cronológicamente después de la segunda película pese a lo que dicen en muchas reseñas que se situa tras la primera.
Sinopsis
Vamos al lío. Tras el lío de Barrow (ved reseña de los cómics) Stella no ha estado ociosa y ha intentado sacar a la luz a los No Muertos, esto ha puesto en alerta alguna salvaguarda en el FBI y los Agentes Andy Gray y Paul Norris están siguiendo e intentando encontrar una respuesta los muchos interrogantes. Sin embargo es Paul Norris el que termina desapareciendo.
Siendo su compañero y mejor amigo Andy Gray comienza una cruzada para encontrar con el que ha acabado con su compañero para descubrir con terror que no está muerto sino que ha sido transformado. Al agente Gray le cuesta mucho hacerse a la idea de que su compañero es una especie de «algo» que mata gente pero poco a poco se va metiendo en el misterio y va atando cabos llegando a conclusiones que hacen que su ordenado mundo y su cordura se tambaleen.
Tras varios encuentros traumáticos y el asesinato de gente cercana a Andy, termina pasándose a la clandestinidad convirtiéndose en un fugitivo por derecho propio y desde allí intenta encontrar una manera de sacar a los chupasangres a la luz.
El descenso a los infiernos del agente Gray se completará buscando aliados y perdiéndolos y finalmente viajando a la fuente de todo: Barrow y el origen del horror.
Opinión personal
Al margen del tema spoilers que podían haberlo avisado antes de que me perdiera muchas cosas de los cómics, reconozco que este libro sin ser muy enganchón se ha dejado leer.
Es un problema mío que tengo que sentirme muy identificado con el personaje o que me caiga bien para poder seguir el libro con comodidad, pues lo cierto es que este no es el caso: el Agente Gray es detestable, no es malo, solo es tonto y lento y sórdido en muchos sentidos pero no es malvado. Eso lo hace para mi gusto literario tolerable, vamos que no tengo ganas de dejar el libro porque no me gusta nada el personaje, pero lo leo incómodo.
El libro se recrea mucho en las partes sórdidas, en el sexo raro, en lo gore de los vampiros, en lo inestable que termina el agente Gray al enfrentarse a una realidad que no puede entender y entramos en demasiados detalles escatológicos (la escena del agente Gray meando por la ventana que da al jardín solo por no salir de su despacho es patética y asquerosa).
Al final el libro remonta pero el lento principio que intenta ilustrar la particular bajada a los infiernos del protagonista rompiendo toda su lógica y ordenada vida a mi me parece excesivo. A ver chavales, que si tiene largos dientes y come sangre de personas es un vampiro. Punto. Se acabó. Pues no, el protagonista tarde como «n» capítulos en aceptarlo pese a que le ofrecen pruebas de primera mano incluyendo una demostración de fuerza por parte de su ex amigo.
Los capítulos desde el punto de vista de Paul Norris, el vampiro «en prácticas» son realmente inquietantes, un poco locura todas las cosas que va pensando y haciendo. Es un personaje malvado a su extraña manera y la verdad es que cada capítulo que pasa deseas que se lo carguen…
Los capítulos restrospectivos de Barrow, extractos del libro de Stella para mi gusto son los mejores porque dan otra visión del comic que ya reseñé y la verdad es que cuentan la historia completa en su plenitud. El resto de disgresiones me parecieron innecesarias y absurdas como ya he comentado.
Deja alguna gran frase como una que dice «Nada puede vivir sin cabeza» seguido del «Blam!» de una escopeta disparada a bocajarro. Pero en general no destaca por su calidad literaria, solo con ser coherente con el mundo que ha creado Niles. De hecho intercala fragmentos de la historia de la primera película, de la segunda y de varias partes de los comics que resume con poca coherencia desde mi punto de vista (son spoilers y encima innecesarios porque no aportan nada a la historia).
En fin, es un libro entretenido. Un poco largo se me ha hecho, sobre todo al principio que a los vampiros les falta llevar un cartel con la palabra Vampiro para ver si el Agente Gray se entera de lo que son, eso si, el final en Barrow me gustó mucho. Ojo que no es para estómagos sensibles ni para menores por su carga de todo (inmoralidad, sexo, violencia gratuita, vísceras…) y aun así no creo que atraiga a nadie por su sordidez porque realmente no es transgresor tampoco.
Calificación: Entretenido
Lo Mejor: Me gustó particularmente el final lleno de acción
Lo Peor: Principio lento, se recrea en exceso en lo sórdido especialmente en los temas sexuales
Lo Releería: Lo cierto es que no, me dio ganas de buscar los siguientes cómics pero no me apetece releer la historia de el agente Gray
Lo Recomiendo: Si terminaste con los comics o al menos has leído 2 o 3 series de 30 días de noche merece la pena porque ata cabos, en caso contrario si te quieres leer los cómics huye de este libro
Nos encontramos ya ante el octavo libro publicado por la sueca, con los mismos personajes, estilo, estructura, historia y lugar de emplazamiento. He leído por ahí que además de octavo es también el último libro de la saga, lo cual celebro con alegría y alborozo. ¡Por fin!
En mi opinión Camilla tiene que reciclarse ya, me parece bien que siga escribiendo novela negra si quiere, ¡¡pero por Dios que cambie de una vez a los personajes y nos saque de la dichosa Fjälbacka!!
A pesar de la dicha anterior, lo que me mosquea por otro lado es que si de verdad ha finalizado la saga … ¿por qué lo hace así?¿Por qué deja cosas en abierto, argumentos inacabados, desarrollos de personajes a medias? La verdad, ya no sé qué me frustraría más: que haya acabado así o que no haya acabado.
Sinopsis
Tras la muerte accidental de su hijo pequeño, Ebba y Mårten se trasladan a la isla de Valö para rehacer su vida. Ahí, se instalan en una granja enla que vivió la familia de Ebba hace muchos años. Pero la tragedia los sigue acechando, y un incendio, a todas luces provocado, saca a relucir la historia siniestra que pesa sobre la granja. Hace treinta años toda la familia de Ebba desapareció sin dejar rastro. Solo se salvó ella, entonces un bebé de un año, a quien encontraron sola en la casa. Desde ese momento, recibe una misteriosa felicitación el día de su cumpleaños, firmada con una simple G.
Patrik abre una investigación, y Erica, siempre en busca de material narrativo, empieza a tirar del hilo de la historia de la granja por su cuenta. Un acto impulsivo de Anna, la hermana de Erica, aún afectada por la pérdida del bebé que esperaba, revelará la verdad de golpe.
Opinión personal
Empezamos por lo positivo, Camilla se digna por fin a desarrollar secundarios interesantes sobre los que sabíamos poco, como son Martin y muy especialmente, Gösta. El caso de este último lo aprecié sobremanera, ya que es casi el único personaje al que he cogido cariño tras leer esta saga y el único que me parece interesante y lleno de matices. Se da también más protagonismo a personajes importantes pero no tanto hasta la fecha, caso de Anna, la hermana de Erika, aunque a mí no es un personaje que me convenza demasiado (ninguna de las dos hermanas me entusiasma). Destacar que a Anna podríamos ponerle de sobrenombre la desgraciada, porque anda que no se ceba ni nada la sueca con la hermana de la protagonista … ¿conoce la autora a alguna Anna en su vida personal a la que odie o qué? La de calamidades que sufre la pobre en todas las novelas …
El libro es entretenido, sí. Que no hace falta pensar mucho y para la época veraniega de playa y piscina es ideal, también. Y que la escritura de Läckberg creo que poco a poco va mejorando y su estilo se depura, hay que reconocerlo. Pero de ahí, a considerar esto una buena novela negra, hay un abismo. No aporta nada nuevo, sólo profundización en un personaje interesante como es el de Gösta. Pero ni al género, ni a la saga, esta novela nos aporta ya nada más. Como muchas de las anteriores.
En mi opinión la mejor de la sueca sigue siendo la quinta,Las huellas imborrables. Y para de contar (que por cierto, creo que tiene ya una adaptación televisiva sueca en ciernes).
Respecto al crimen en sí, decir que es bastante menos previsible que el de su anterior novela (que la verdad era casi de principiante de escritor policíaco). Es probable que no te lo imagines, pero lo malo es que tampoco lo entiendes mucho: ni el por qué, ni el cómo, ni te parece demasiado realista el desenlace. Al menos esa fue la sensación que yo tuve.
Además, la historia tiene como un tufillo a argumento ya visto, novela ya escrita, historia ya contada…no sé, pero para mí este libro es una mezcla entre su anterior novela, Los vigilantes del faro, aderezada con ciertos toques de Los hombres que no amaban a las mujeres (versión light) del fallecido Stieg Larsson.
Como ya he comentado en libros anteriores, el protagonista masculino, Patrik, me sigue pareciendo más plano que un folio, más soso que el agua de fregar y encima veo que pierde carisma con cada nuevo libro que se publica.
Y ya por acabar de criticar del todo y aunque de esto no tiene culpa la sueca, ¿la editorial Maeva no se ha planteado cambiar un poquitín las portadas de los libros en español de esta saga? En todas ellas (excepto en una) sale una casa de aspecto siniestro, o en primer plano o al fondo. Menos mal que al menos cambian la casa …
En fin y por resumir: Que no. Que esto no es una buena novela negra. Es posible que esté influenciada porque acabo de leerme la saga entera de Jo Nesbo y claro, es como comparar un huevo con una castaña. Pero la serie de Läckberg en general y este último volumen (espero) en particular se quedan con un entretenido de media. Y estoy siendo buena …
Por qué decidí leerlo: No sé, casi ya por tendencia … tras haberme leído los siete anteriores me parecía hasta feo no leerme el octavo.
Lo mejor: El desarrollo de Gösta. Uno de los personajes más interesantes de la saga y del que no sabíamos apenas nada.
Lo peor: Lo mismo de lo mismo de lo mismo (personajes, argumento, estilo, ambientación y todos los etc. que se os ocurran).
¿Volvería a leerlo? Nop.
¿Lo recomendaría?: La verdad es que tampoco. Si eres fan de la sueca y te has leído los restantes de la saga, pues bueno. O para la playa si no tienes ganas de pensar también tiene un pase. Pero poco más …
Guión: Ashley Miller, Zack Stentz, Jane Goldman, Matthew Vaughn
Música: Henry Jackman
Fotografía: John Mathieson
Reparto
James McAvoy
Michael Fassbender
Jennifer Lawrence
Kevin Bacon
Rose Byrne
Nicholas Hoult
January Jones
La idea esta semana era reseñar X-Men: Días del futuro pasado, por ser la única película atrayente de la cartelera, pero problemas de agenda me lo han impedido. En su lugar, me pondré en antecedentes con la predecesora X-Men: Primera generación. El problema con esta saga es que entre secuelas, reboots, y spin-offs uno acaba por perder la cuenta no de la línea argumental de cada cinta, sino más bien de los personajes que aparecen y desaparecen de la trama y su relación entre ellos. Y la gracia que tiene un reboot es que se pueden redefinir y explicar estas relaciones desde el inicio, mientras los guiños argumentales al espectador sobre el futuro de la trama son continuos. Uno de los aciertos de esta cinta fue el aire sesentero que desprendía en cada fotograma y su tono a lo cinta de James Bond que consiguió, con una trama que mezclaba los superhéroes mutantes (y los problemas de personalidad, autoconfianza y superación personal que eso generaba) con los espías y los supervillanos en mitad de una crisis nuclear en plena guerra fría.
Antes de que los más importantes mutantes se convirtieran en Magneto y el Profesor Xavier (líder de los X-Men), ellos eran simplemente Erik y Charles. Estamos en 1944, en un campo de concentración para judíos en Polonia durante la segunda guerra mundial. Un joven es sometido a un experimento y para ello su madre es cruelmente asesinada delante de él. El joven en cuestión se llama Erik Lehnsherr y descubre en ese momento que tiene una extraña mutación genética por la que puede mover o manipular el metal a distancia como si de un poder magnético se tratase. El responsable es el doctor Klaus Schmidt e intentará aprovecharse de este don. A la vez, en una lujosa mansión de Nueva York un niño llamado Charles Xavier descubre una intrusa en su casa con la habilidad para transformarse en cualquier persona. Se trata de una niña llamada Raven y su estado natural es con la piel azul. El joven Xavier tiene poderes psíquicos con los que leer las mentes, comunicarse e influir en los pensamientos de la gente. Decide acoger a Raven en su casa al descubrir con alegría alguien más con una extraña mutación genética como la suya. Al pasar los años y adentrarnos en la década de los sesenta, el joven Xavier está a punto de presentar su tesis acerca de la evolución y mutaciones genéticas de la humanidad y graduarse en Oxford, mientras que Erik está obsesionado con la búsqueda del asesino de su madre, el doctor Klaus. Sus caminos se cruzan y deciden aunar fuerzas para colaborar en la creación de la “División X”, una sección ultrasecreta de la CIA formada por individuos que presentan mutaciones genéticas y diversos poderes sobrehumanos, para luchar contra otros mutantes que supongan una amenaza para la humanidad. Gracias a los poderes de Xavier pueden buscar por todo el mundo mutantes que no encajen en su entorno social para ofrecerles un modo de ganarse la vida. Pero Erik seguirá obsesionado con la venganza y no cesará en su empeño de encontrar a Klaus Schmidt, ahora convertido en Sebastian Shaw, quién también tiene su grupo de mutantes para unos fines menos pacíficos. La guerra fría está en su apogeo y las tensiones entre los USA y la URSS alcanzarán su punto álgido con la crisis de los misiles en Cuba. Y estando Shaw y demás mutantes invencibles detrás de la escalada militar, la única salvación será este extraño grupo de superhéroes mutados a los que ni el resto de los humanos verán con buenos ojos por suponerlos una amenaza contra su existencia. La ambigüedad moral acerca del uso de los poderes mutantes para el bien o para el mal estará servida…
El principal punto fuerte de “X-Men: Primera Generación” fue su originalidad al hacer un reinicio de franquicia ambientado en los años 60. El diseño de producción está muy logrado y le da un tono agradable a la cinta, lo cual le permite diferenciarse claramente del resto de secuelas, algunas de las cuales no eran poseedoras de una elevada calidad. Y además, el argumento de espionaje también encaja muy bien en la época retratada. Entre medias, tenemos los orígenes de estos personajes cada uno con entidad y personalidad propia, sus propias motivaciones y su explicación acerca de los caminos que tomarán en un futuro.
Lo que entronca con el segundo punto fuerte de la cinta, las interpretaciones de McAvoy pero sobre todo de Fassbender, quien despuntó levemente en “Malditos Bastardos” pero que aquí se coronó como uno de los actores más prometedores de los últimos años. El tono cínico y cruel que le da a su tempranero Magneto se engarzará perfectamente con el que Ian McKellen ha interpretado previamente con más edad. Sólo que aquí le vemos sufrir y comprenderemos los orígenes de dicho sufrimiento, será más vulnerable y el espectador empatizará más con él, en esa tendencia del cine actual de hacer a los villanos más creíbles y justificables.
Quizás por el nivel demostrado por Fassbender es por lo que McAvoy no brilla tanto en esta cinta. De su papel en Trance maduro y serio pasa a éste rol más infantil y diseñado para caer bien al adolescente hormonalmente revuelto, en la línea de la mamarrachada de Wanted. McAvoy se empeña en presentar la parte jovial y ligona de un Profesor Xavier que después se convertirá en un adulto responsable, reposado y cerebral atado a su silla de ruedas. Es posible que una minusvalía haga que la personalidad de alguien se vuelva más amargada, pero no cuela demasiado para mi gusto. Aunque nadie puede culpar a McAvoy de intentarlo, eso está claro; y el resto de engranajes de la cinta encajan tan bien que se le puede perdonar a su interpretación exagerada.
El resto de actores engalanan esta cinta tal como por ejemplo el villano trasnochado de Kevin Bacon, o la chica de moda que es Jennifer Lawrence y su versión de Mística que nos hace olvidar a Rebeca Romijn. Además, tal como ocurría en la tercera parte de X-Men, la película no está dulcificada y vemos personajes que fallecen justificados por el guión, y la moralina típica del cine USA no empaña las actuaciones de algunos de los personajes, encajando con su perfil perfilado en el argumento.
Película de reparto multicoral y aroma sesentero, las lecturas entre líneas y las referencias a los personajes en que se convertirán en un futuro son continuas. Se trata de una cinta fundamental -y fundacional- para entender los capítulos anteriores de la saga y las motivaciones de los personajes. El juego de referencias funciona e incluso algunas veces no será fácil percibir la fina ironía de determinadas situaciones que luego serán claves para entender la personalidad y la manera de actuar de personajes clave en la saga. Por supuesto que el fan purista detectará algunos fallos de continuidad entre el canon original de los cómics y las películas originales, pero como compensación tenemos un cameo inimitable de Hugh Jackman como Lobezno mandando a paseo a nuestros dos protagonistas, y eso es compensa hasta los fallos de racord*, si los hubiera.
Y lo que verdaderamente importa, para el fan ocasional que no se haya asomado antes a ninguna de las aproximaciones a este mundo, tanto cinematográficas como impresas, su disfrute no se resentirá ni se agobiará por una carencia de conocimientos de esta parte del Universo Marvel. Vamos, que esta entrega funciona de manera autónoma y el desarrollo de la trama no se ve entorpecido por la ausencia o exceso de referencias cruzadas de los personajes, épocas o situaciones. Es por esta razón por la que esta “X-Men: Primera Generación” se lleva una buena nota y merece que preste mi atención a su secuela que lleva más lejos el reparto, expande el universo de estos personajes, y enlaza con las anteriores trilogías.
Calificación: Muy buena.
Lo Mejor: Fassbender y su personaje que nos muestra cómo era Magneto antes de ser Magneto. La ambientación de los 60 está muy conseguida y le da un buen toque a la cinta.
Lo Peor: Algún detalle en la caracterización del personaje de McAvoy hace que se pase un poco de frenada al versionar a Xavier de joven.
La vería de nuevo: Sí, sus más de dos horas no se hacen pesadas y dosifica muy bien la trama e incluso el largo clímax.
La Recomiendo: Sí, es una digna adaptación del cine de superhéroes.
Películas similares: Los Increíbles, saga de X-Men,
Agencia Lockwood 1 Los visitantes – Jonathan Stroud
Jonathan Stroud es un licenciado en literatura inglesa por la universidad de Nueva York que tras trabajar en Londres como editor de libros infantiles encontró su éxito al publicar sus propios trabajos en la época de los 90. 6 Millones de libros vendidos y traducción a una treintena de idiomas dan fe de lo exitoso de su trabajo. Su obsesión siempre fueron los libros de los Cinco de Enid Blyton por lo que los toma como referencia a la hora de hacer sus novelas. Gusta de la fantasía ubicada en mundos semi-fantásticos y crea mundos ucrónicos donde la realidad no es como debería.
Tras el éxito de su trilogía de Bartimeo que en Castellano han pasado más bien sin pena ni gloria llega el primero de los libros de la saga de Lockwood, la nueva trilogía del autor. Ya adelanto que el segundo libro de esta saga se publica en inglés en formato electrónico a finales de este año, pero aun no sabemos nada de su publicación en castellano.
Sinopsis
Hace unos 50 años comenzó en Inglaterra lo que se conoce como «El Problema». Hasta ese momento había habido apariciones de fantasmas reportadas, nunca probadas, pero siempre de forma puntual y difícil de probar. Sin embargo a partir de una fecha no determinada las apariciones y espectros se multiplican y por primera vez, las víctimas de los fantasmas se multiplican también. Así es como surge la primera agencia de investigación paranormal: Fittes.
A partir de ahí toda la sociedad cambia y se prepara para defenderse de los fantasmas, sombras y espectros que les acechan. Además las agencias paranormales necesitan niños o jóvenes dotados de el «Talento», es decir, capaces de poder percibir a las entidades paranormales, que deben ser entrenados para buscar las «fuentes» de los espectros y defenderse de los mismos con hierro, plata o fuego.
Lucy es uno de estos niños obligados a trabajar por un salario miserable al tener el talento del Oído. Tras trabajar un tiempo con un agente adulto y casi perder la vida, termina buscando un trabajo por su cuenta en Londres. Así es como termina haciendo una entrevista con la Agencia Lockwood formada por dos curiosos «agentes», el propio Lockwood y adinerado y atractivo adolescente y su colega «friki» George, que destaca por su inteligencia y capacidad de investigar incluso las cosas más difíciles. Y eso que la tecnología no es la actual sino que se ha quedado en alguno momento antes de los móviles y la llegada de internet.
Con la Agencia Lucy se ve envuelta en un caso que termina en desastre al intentar expulsar el espíritu de una jóven que embruja una casa terminan incendiando el edificio hasta los cimientos. Denunciados por los propietarios y con una deuda astronómica la Agencia necesita un trabajo excepcional para poder sobrevivir. Cuando llega el trabajo / reto de un extraño magnate del Hierro que les reta a intentar enfrentarse a la que probablemente sea la casa más encantada de Inglaterra.
Allí deberán enfrentarse a un reto doble: Sobrevivir a la casa y conseguir resolver el caso…
Opinión Personal
Este libro me ha enganchado de manera extraordinaria y no he podido parar hasta terminarlo con cierta pena porque no está disponible el segundo libro en formato digital para comprarlo en ese momento. Una verdadera lástima.
La razón principal de que me haya gustado tanto es porque era muy fan de una serie llamada Supernatural que era de unos hermanos que buscaban y cazaban fantasmas y otros monstruos armados con pistolas, sal y sellos. Pues esta es una extraña versión de esta serie porque los protagonistas desechan las pistolas y las cambian por espadas.
La ucronía que supone este libro es muy curiosa, porque mezclamos espadas con sudaderas de capucha y zapatillas de deporte. Es raro que no haya internet ni móviles pero que haya cómics y televisión etc… es una extraña mezcla de un mundo medio Victoriano medio «años 90», raro y atractivo, sin duda.
Los personajes están bien diferenciados, desde la limitada Lucy desde cuya vista vemos la historia, hasta el «friki» George y el atractivo y genial Lockwood, es una especie de Sherlock Holmes cuyo «Watson» está dividido en dos personajes, Lucy y George.
Es cierto que Lucy es una prota un poco dura de mollera, más de acción que otra cosa de hecho cuando poco a poco como lector vas atando cabos de por dónde va el misterio y te vas dando cuenta de que Lockwood está también al tanto del asunto y te das cuenta de que Lucy es simplemente muy lenta. Al principio es decepcionante no se de cuenta pero luego asumes que tiene otras capacidades y que aunque no es una chica bonita es en cierto sentido atractiva.
La subtrama romántica que empieza a surgir es de lo más interesante pero no se si realmente la llegarán a algún sitio pero es de lo más interesante y curiosa.
En fin, un libro muy enganchón muy emocionante y tenso que consigue que realmente vivas lo que viven los personajes, es un libro que realmente merece la pena y de lo que he leído es lo mejor del escritor. Muy bueno.
Calificación: Muy bueno
Lo Mejor: La tensión, el mundo que consigue crear, la atmósfera, engancha desde el principio
Lo Peor: La protagonista no es demasiado astuta, menos mal que está Lockwood jeje
Lo Releería: Si, es un libro muy entretenido, no pude dejarlo hasta que lo terminé
Lo Recomiendo: Si, a cualquier adolescente (mayores de 12 años) y en general a cualquier fan de la serie Supernatural (Sobrenatural)