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Odio – David Moody

Reseñado por Bitterblink

Odio - David Moody

Odio – David Moody

David Moody es conocido en esta página por su saga Autumm, conocida en castellano como Septiembre Zombi y sus continuaciones, Ciudad Zombi y Zona Zombi (he leído las tres que son vagamente continuaciones unas de otras y tengo reseñada Zona Zombi). Empleado de Banca y escritor online aficionado, rompió todo un record de descargas con su primer libro distribuido gratuítamente por internet hasta que un editor decidió comprar los derechos (de hecho hay hasta una película en proceso). En paralelo escribió esta novela, Odio en castellano pero titulada originalmente «Hater» que Moody publicó en 2006 y que luego confirmó con trilogía cuyos derechos fueron inmediatamente adquirida por una editorial, sirviendo esto como prueba de la expectación que este libro ha generado, llegando hasta una película actualmente en rodaje (prevista para 2014) del director de «El Orfanato» y de la impactante «Lo Imposible», Juan Antonio Bayona delegada en el por el mismísimo Guillermo del Toro.

Vamos al lío. Daniel McCoyne es un oficinista que trabaja para el ayuntamiento, concretamente en la parte de reclamaciones de multas de tráfico donde no tiene esperanza de ascender y donde sabe que es objetivo del odio de su supervisora Tina y de la indiferencia de sus compañeros, amén del odio de la gente que llega a quejarse de una multa te tráfico. Daniel está casado con Elizabeth, Lizzie, y tiene 3 hijos pequeños. Vive en una vivienda de protección oficial demasiado pequeña, tiene un coche demasiado pequeño y considera que por haber tenido tantos hijos tan joven ha dejado de disfrutar de la vida. Unimos a esto que Harry, su suegro, le odia y le desprecia por considerar que su hija merecía alguien mejor, pero a la vez es el único apoyo que tiene la familia. En resumen, su vida personal y laboral es un auténtico desastre.

En este contexto Daniel va narrando su día a dia hasta la nausea. La amargura de la vida en pareja con un amor que se resquebraja, el hastío del trabajo, el cansancio con unos hijos maleducados a más no poder (realmente llegas a entender las ganas de Daniel de no haber tenido hijos), algo raro empieza a suceder. Empiezan a llegar noticias de unos extraños raptos de locura de gente aleatoria que de repente ataca y frecuentemente asesina a quién tiene alrededor.

Estos incidentes, aislados según el gobierno, comienzan a multiplicarse y a extenderse por todo el país. El propio Daniel es testigo de un ataque en un pub en el que está comiendo con sus hijos y posteriormente reciben un nombre: Los Hostiles (Haters en el original, me parece un buen trabajo de traducción, no encontraba una buena traducción de Hater, la verdad). Pronto Daniel presencia como un grupo de personas «normales» apalea hasta la muerte a uno de los llamados Hostiles y esto solo es el principio.

Pronto Daniel se termina refugiando en casa con su familia y con su suegro intentando protegerse de la plaga mientras ve como el ejercito va poco a poco intentando limpiar la ciudad con métodos expeditivos e inmisericordes. Y sin embargo, aunque él se cree seguro, los hostiles están más cerca de lo que piensa.

La verdad es que este libro busca y consigue agobiarte con una vida diaria. La vida de Daniel McCoyne es un auténtico infierno aunque no le pasa «nada» realmente, solo que «todo es una mierda». El libro avanza con lentitud en las primeras páginas, tanto que reconozco que he estado varias veces a punto de dejarlo, es cansino y agobiante salvo alguno de los comienzos de capítulo que narran uno de los «raptos de locura» de alguno de los hostiles. Yo no soy dado a leer «realismo sucio» por eso leer esta vida desencantada y totalmente gris es una experiencia muy muy cansina. Te pasas toda la primera parte del libro esperando «que pase algo» y cuando crees que va a ser así… pues te equivocas otra vez. Justo cuando pensaba que si leía una página más tiraba el libro por la ventana el libro da un giro de guión total y genial y comenzamos a leer la historia desde el punto de vista de los hostiles. Y fue por esta segunda parte del libro lo que me enganchó y me hizo considerarlo un buen libro, muy bueno en su parte final, muy aburrido en la inicial.

Reconozco que me sobran algunas cosas de cómo escribe el Sr. Moody, especialmente su obsesión por los genitales, porque, digo yo, ¿no puede cortarle la garganta? ¿por qué tiene que seccionarle el pene?, entre penes, testículos y paquetes escrotales reventados terminas francamente con mal cuerpo. Abunda un poco excesivamente en el gore en determinadas escenas y encima en el gore genital que a mi me parece de mal gusto. Pero bueno es mi opinión que igual soy muy delicado.

Respecto al libro después de ese giro inesperado en el guión, diré que es lo que justifica que esté escrito. Alguna vez he pensado en un libro desde el punto de vista de un zombi, como «Diario de un Zombi» de Sergi Llauger, pero nunca como lo plantea el autor. Es decir como un «Ellos o nosotros», que ven a los supervivientes «normales» como asesinos en masa sin conciencia que se creen en derecho a acabar con los «zombis» solo para sobrevivir. Me recuerda a esa genial vuelta de tuerca en «Soy Leyenda». Puesto que si lo normal son los «Hostiles» los humanos normales son los monstruos. Y así te lo consigue hacer sentir el autor y así es como valoro este libro.

Es la parte del libro con más acción y donde a pesar de estar contando la historia te identificas y empatizas con el personaje principal, algo que yo no consigo con Daniel McCoyne el oficinista. Cuando me di cuenta tuve que reconocer la genialidad. No puedes empatizar con un humano que tiene una vida mala, pero en cambio consigues empatizar con un Hostil con cuya vida quieren acabar. David Moody demuestra así su poderosa pluma para que te hagas replantearte quiénes son los verdaderos monstruos. Si llegas a esto es cuando la novela hace «boom» en tu cabeza. Si llegas…

Me parece en conjunto un buen libro que incluso podría haber sido una genial novela autoconclusiva, pero me ha parecido interesante que sea una trilogía, porque iré a por el siguiente libro. He leído varias opiniones en internet de gente que no pudo acabar el libro, lo lamento por ellos, quizá deban esperar a la película para entender la grandeza de este libro que empieza muy muy flojo.

Clasificación: Bueno

Lo Mejor: La segunda parte, cuando entiendes ambas partes juntas al identificarte con un personaje y no con otro

Lo Peor: La primer parte… aburriiiiiiida, el gore, para mi dos penes seccionados son demasiados por novela

Lo Releería: Creo que releería solo la segunda parte, o ni eso, iría a por el siguiente de la trilogía y si, veré la película

Lo Recomiendo: Si, pero no a cualquiera, solo a lectores adultos independientemente de que seas fan o no de la temática zombi, mejor si te gustan las novelas de acción o si te gustó al insuperable Soy Leyenda.

Link al libro en Amazon.es

Odio (Fuera de colección)

Original en inglés

Hater

Otros libros que podrían gustarte:

Diario de un Zombi – Sergi Llauger

Zona Zombi – David Moody

Soy Leyenda – Richard Matheson

Bitterblink

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Película – Ahora me ves

Ahora me ves poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Now you see me

Año: 2013

Director: Louis Leterrier (Transporter 2, El increíble Hulk)

Guión: Ed Solomon, Boraz Yakin y Edward Ricourt

Música: David Sardy

Fotografía: Larry Fong

Reparto

  • Jesse Eisenberg
  • Mark Ruffalo
  • Woody Harrelson
  • Mélanie Laurent
  • Isla Fischer
  • Dave Franco
  • Morgan Freeman
  • Michael Caine

Con “Ahora me ves”, tenemos ante nosotros una de esas películas que son perfectas para el período estival: un buen puñado de actores famosos que sirven de reclamo para la taquilla (principales con gancho y secundarios de lujo); una historia que promete emoción y misterio desde el tráiler; una puesta en escena que destila puro sentido del espectáculo; y el mundo de la magia como trasfondo de una historia de pilluelos y agentes del orden. La mayoría de opiniones coinciden en que es un divertimento ligero que te hace pasar un buen rato; pero me temo que yo no he sido capaz de ver tantas bondades en una cinta que se empeña en timarnos una y otra vez con la excusa de la magia, del “cuánto más cerca, menos verás”,  y de la predisposición de todo espectador de dejarse engañar cuando asiste a un truco de magia.

El argumento se caracteriza por presentar bastantes giros y vueltas de tuerca, con unos primeros minutos que son de lo mejor de la cinta, en los que se ocupa de presentarnos con unas pocas pinceladas rápidas y fugaces a los cuatro personajes principales. Cuatro magos callejeros de distintas especialidades, como el que se dedica a hacer trucos de cartas para ligar, el hipnotizador sin escrúpulos que saca tajada de aquellos que se lo merecen, la chica escapista a lo Houdini, o el carterista de dedos ágiles. Todos ellos reciben un día una invitación para presentarse en una determinada dirección y, sin saber en ningún momento quién es el misterioso personaje que mueve los hilos en la sombra, reciben instrucciones para realizar un proyecto totalmente novedoso. Un año después, nos encontramos en Las Vegas, y vemos a nuestros protagonistas presentando un grandioso espctáculo de magia y haciéndose llamar “los cuatro jinetes”. En la representación, y delante de cientos de espectadores, aparentemente roban un banco en el centro de Paris en tiempo real y, como colofón del truco, dispersan desde arriba todo el dinero resultante del robo entre los espectadores. Evidentemente el FBI tomará cartas en el asunto, el agente encargado de la investigación estará más que perdido y sin saber qué hacer para acusar a los presuntos magos ladrones con tan buena coartada, y para empeorar las cosas, tendrá que colaborar con una inexperta agente de la Interpol que viene directamente desde Francia para esclarecer los hechos. A partir de aquí todo se complicará aún más con las siguientes representaciones por todo el país, y otros personajes se unirán a la trama para ayudar o perseguir a los descarados ladrones.

“Ahora me ves…” es una película que habla de magia, de la percepción que tenemos del número que se materializa ante nuestras narices sin que tengamos idea alguna del truco subyacente. Se mueve entre las notables “El ilusionista” y “El Truco Final”, aliñada con toques del género de robos de guante blanco a lo Ocean’s Eleven o El Secreto de Thomas Crown y, como éstas, los giros de guión están a la orden del día. El gran defecto principal de la cinta es que abusa mucho de estos giros, vueltas de tuerca narrativas y sorpresas finales o intermedias. Mira que nos avisan continuamente del engaño al que vamos a estar sujetos, como si nos hicieran un truco de prestidigitación medio decente. Pero es que uno al final acaba harto de tanto engaño y situaciones que no son lo que parecen, el guión hace aguas por todos lados y al final nos pretenden tomar por tontos. Que una cosa es que el final esté pensado de antemano y toda la trama se haya desarrollado en función de éste (estilo novelas de Agatha Christie), pero otra muy distinta es que no encaje nada y luego nos expliquen con flashbacks una resolución irreal y estúpida de las distintas tramas que se han ido creando, mientras hay otras que jamás se molestan en resolver (tremendamente desaprovechadísimo el personaje de Michael Caine).

Es decir, que tenemos un inicio prometedor y trepidante; un planteamiento que se va desinflando conforme pasan los minutos y los giros de guión; y un final decepcionante y cansino donde ya te da igual el desenlace y la identidad del misterioso personaje en la sombra. Por no hablar de un epílogo absurdo e innecesario que intenta justificar aún más todas las carencias de guión que hemos ido sufriendo. Aún teniendo otro tono y siendo más agria que esta dulcificada cinta, me quedo con el sorprendente giro final en el argumento y en la moralidad de la ya reseñada Trance (que demuestra que la agotada capacidad de sorpresa del espectador actual debe ir encaminada por otros derroteros).

Todos estos defectos difuminan los pocos aciertos que puede haber presentes en la cinta, como un sugestivo Jesse Eisenberg que con su cambio de tercio en la interpretación nos hace olvidar al prepotente fundador de Facebook de La Red Social; o un Woody Harrelson más cargante de lo habitual pero que hace que sus duelos interpretativos echen chispas con según qué personajes. Salvo estos casos, el resto de personajes me inspiraron pocas simpatías. En unos casos, por interpretar a estos Robin Hood modernos que intentan ganarse al público con su laxa moralidad justificada por la redistribución social; en otros, porque la cinta intenta pasar demasiadas veces del cambio de registro del resto de protagonistas, haciéndolos héroes y villanos en diferentes momentos del metraje (el agente del FBI interpretado por Mark Ruffalo, sin ir más lejos).

Por todo lo anterior, “Ahora me ves” me parece una propuesta terriblemente fallida. No recuerdo nunca haber salido del cine tan cabreado por la sensación de tomadura de pelo continua, por una labor de guión tan desaprovechada y pueril. Todo ello porque los finales sorpresa deben ser algo meditado y encajar con el resto del guión, y no la primera payasada que se le ocurra al guionista. También recuerdo que a la mayoría de la crítica y público le ha gustado, con lo que es probable que no os decepcione tanto como a mí si os acercáis a verla. En cuestión de gustos, todo tiene cabida.

 Calificación: Mala

Lo Mejor: El prometedor arranque; algunas interpretaciones sueltas (Eisenberg)

Lo Peor: Que los guionistas nos tomen por tontos continuamente.

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: Aunque no la recomiendo en absoluto, no está recibiendo críticas excesivamente malas, con lo que es probable que si la veáis no os decepcione.

Películas similares: El ilusionista; El Truco Final (El Prestigio); Ocean’s Eleven

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1670345/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – After Earth

After earth poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

After Earth

Año: 2013

Director: M. Night Shyamalan (El Sexto Sentido, El Protegido, Señales, La joven del agua, Last Airbender

Guión: Gary Whitta, Will Smith

Música: James Newton Howard

Fotografía: Peter Suschitzky

Reparto

  • Will Smith
  • Jaden Smith
  • David Denman
  • Sophie Okonedo

El caso de M. Night Shyamalan es uno de los más extraños en el cine actual. Su trayectoria artística se puede definir como la de un globo aerostático que se ha ido desinflando paulatinamente con cada estreno sucesivo, conforme la calidad ha ido disminuyendo. El Sexto Sentido fue un agradable soplo de aire fresco en el cine de sustos, casi creando per se un nuevo subgénero cinematográfico, el de terror psicológico. El Protegido supuso un cambio en el tono, siendo más reflexiva pero conservando la capacidad de sorpresa con ese final que no defraudó por resultar inesperado. Pero con Señales se inició un declive del que ya no se recuperaría por culpa de la fama de aburrido que se ha ido granjeando progresivamente su cine. Desde entonces no ha habido género en el que se haya encontrado a gusto (con Airbender ya se le fue la olla directamente); y  la temática que ha ido trascendiendo en sus argumentos no ha logrado ser lo suficientemente cautivadora para que justificara la historia contada. Sus conflictos familiares y la incomunicación entre padres e hijos están mejor contados en el cine de Spielberg, mientras que la intriga de sus tramas son un remedo mal hecho del suspense de las cintas de Hitchcock (cameos del director incluídos).

Es por ello por lo que uno se acerca a After Earth con mucho recelo. Tanto por ser su primera incursión en la ciencia ficción (sus últimos cambios de género no han sido afortunados), como por estar protagonizada por Will Smith y lo que es peor, el propio hio de éste como co-protagonista.  Además, en el último año estamos asitiendo a todo un festival del género, con cintas que abordan de distintas maneras la Space Opera y la vertiente distópica de nuestro futuro más lejano (o cercano, según se mire), con lo que el nivel de saturación está siendo importante.

La base del argumento es la distante relación entre Cypher Raige, un capitán perteneciente al ejército de los Rangers y su hijo Kitai, aspirante a cadete que percibe el fracaso de su carrera militar como una forma de alejarse de su padre. Han pasado varios cientos de años desde que la humanidad abandonó la tierra por su falta de habitabilidad ante los desastres naturales. Se han intentado colonizar otros planetas aunque la guerra contra los alienígenas ha deparado una lucha contra los mayores depredadores del hombre vistos nunca: los ursas, unas criaturas especialistas en aniquilar humanos prácticamente sin visión y que sólo se guían por las feromonas desprendidas al asustarse sus presas (vamos, que huelen el miedo). Únicamente mediante la fantasmación puede un humano tener alguna oportunidad frente a estas criaturas; se trata de una técnica que consiste en inhibir el miedo para pasar desapercibido y poder luchar frente a frente con ellos. En un viaje interestelar en una nave espacial en el que viajaban padre e hijo, se produce un accidente y deben realizar un aterrizaje forzoso en el planeta más cercano. Resulta que se trata de la tierra mil años después del abandono de la humanidad, ahora convertida en uno de los entornos más hostiles del universo para el ser humano tanto por fauna, flora o condiciones climáticas. En el accidente el padre queda malherido y debe ser el hijo quien se guíe a través del planeta en una peligrosa carrera contrarreloj para conseguir resolver la situación. Aparte de los peligros inherentes del inhóspito planeta (y de una de las temibles criaturas que viajaban en la nave), padre e hijo deberán esforzarse para entenderse y poder sobrevivir en condiciones tan duras.

Bueno, lo primero que he de decir es que no me ha parecido tan mala como está siendo juzgada por toda la crítica y público. Lo mismo es que tenía tan pocas aspiraciones respecto a esta cinta que al final no me ha resultado demasiado aburrida. Y eso que tiene grandes  defectos principales, a saber: apesta a cienciología (la secta favorita de Hollywood) en cada fotograma, y la actuación del hijo de Will  Smith resulta bastante pésima. No podemos dejar de pensar en que se trata de uno de los enchufes más descarados del cine reciente, dando como resultado una labor actoral pobre e irritante. Su personaje está compungido en todo momento, preocupándose por la relación distante con su padre e intentando mejorarla. Y sin embargo, no hace más que mostrarse rebelde e ir en contra de las normas con cada decisión que toma, mostrando una incoherencia que hace que le tengamos poca empatía desde la butaca. Y la interpretación de Will Smith tampoco es que sea para tirar cohetes, con un personaje que por guión no mueve una ceja en todo el metraje (básicamente la trama gira en torno a la idea de que las emociones merman las posibilidades de supervivencia de los humanos). Nunca ha sido un actor del que tenga predilección, con lo que mi opinión no iba a cambiar viendo esta película, aunque por lo menos esta vez no se hace el graciosete.

Podría seguir enumerando más defectos (como por ejemplo, la previsibilidad de la trama) pero lo cierto es que al final de su hora y media escasa uno tiene la sensación de que podría haber sido peor. Ni el director ha hecho piruetas de guión para dejar su sello personal en esta obra de encargo, ni se han metido más minutos de los necesarios para hacer una cinta trascendente. El mensaje es pueril pero va al grano: ya que vamos camino del colapso ecológico (y con la revelación conceptual de que en un futuro los papeles de la humanidad y una revanchista naturaleza se invertirán), por lo menos que no perdamos nuestra capacidad de tener emociones como rasgo definitorio del ser humano. El diseño de producción nos aporta una visión minimalista y oriental de la tecnología del futuro, lo que no deja de ser una aportación algo original a un género tan manido por el cine.

El resultado es una cinta que se deja ver, a pesar de tantas críticas malas. Tiene lo que le pido básicamente a una película: que me haga pasar el tiempo rápidamente. No es una obra cumbre del género, ni llega siquiera al notable  (se queda en el aprobado raspado), y hay mejores opciones para ver en la cartelera, pero sirve para pasar el rato. No la recomiendo encarecidamente, pero después de ver tremendos rollos como El Hipnotista o Ahora me ves (que la reseñaré la semana que viene), al final resulta que After Earth gana en lo que a diversión sin más se refiere, sin demasiadas aspiraciones, y sirve para pasar esos ratos muertos que no sabemos qué hacer con ellos ahora en verano.

Calificación: Pasable

Lo Mejor: Con su noventa minutos escasos, que va directa al grano y no se hace pesada.

Lo Peor: Pensar que el joven protagonista haya sido elegido por ser hijo del actor principal, quien además ha escrito la historia. Que su personaje sea odiable no mejora mucho la situación, mientras que el de su padre resulta tan hierático que parece una que estemos viendo actuar a una piedra.

La vería de nuevo: No.

La Recomiendo: Para los amantes de la ciencia ficción con conflicto paterno-filial incluido y mensaje ecologista en el trasfondo.

Películas similares: Starship Troopers, Avatar, Perdidos en el espacio, Oblivion, Star Trek

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1815862/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Millennium (Revisión)

millennium los hombres que no amaban a las mujeres poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

The Girl with the Dragoon Tattoo

Año: 2011

Director: David Fincher (Seven, El Club de la Lucha, Zodiac, El curioso caso de Benjamin Button, La Red Social)

Guión: Steven Zaillian

Basado en el libro de Stieg Larsson (enlace a la trilogía en Amazon).

Enlace a la reseña de la novela que hizo Malosa haciendo click aquí.

Música: Trent Reznor, Atticus Ross

Fotografía: Jeff Cronenweth

Reparto

  • Daniel Craig
  • Rooney Mara
  • Christopher Plummer
  • Stellan Skarsgârd
  • Steven Berkoff
  • Robin Wright
  • Goran Visnjic

En 2005 Stieg Larsson revolucionó la novela policíaca con su trilogía Millennium, creando el subgénero escandinavo del thriller de misterio y asesinatos. Semejante éxito editorial no pasó desapercibido y tuvo su correspondiente adaptación cinematográfica en 2009 made in Suecia, dando como dignísimo resultado tres películas y una versión para televisión con el exceso de material filmado. La verdad es que, al contrario de lo que suele suceder con las  adaptaciones de libros a películas, la versión del realizador Arden Oplev es bastante completa y fidedigna, y las dos horas y media no se hacen pesadas. El gran descubrimiento que fue Noomi Rapace supuso un nuevo fichaje para las grandes producciones posteriores del cine americano (Prometheus, Sherlock Holmes), su Lisbeth Salander estaba dibujada a base de retazos breves que sintetizaban muy bien lo descrito en la novela (y que no ralentizaban la marcha del metraje), y el resto de personajes estaban interpretados con solvencia y credibilidad. Además, no se metía demasiado en los jardines políticos que abundaban en el libro, y que resultaban especialmente irritantes por la polarización ideológica del personaje protagonista y la ausencia de réplicas coherentes en el bando contrario.

Parecía difícil superar este hito del cine nórdico, el material de partida no contenía excesivos requerimientos de alardes técnicos y escenas de acción, con lo que un remake americano se antojaba redundante cuando no destinado al fracaso por comparación con el original. Es decir, el original ya parecía una co-produción lo suficientemente vinculada a Hollywood, lo cual siempre es un éxito. Es por ello que cuando alguien del talento de David Fincher se hizo cargo del proyecto la perplejidad se instaló en sus seguidores más acérrimos, dado el buen hacer y la elevada calidad final de la mayoría de sus filmes, a medio camino entre el cine de autor con sello Indie propio y la gran producción típica de la industria. Uno de los mejores realizadores actuales para mi gusto, capaz de coger la insulsa historia de la creación de Facebook y convertirla en una metáfora épica de los conflictos empresariales y las relaciones sociales que ríase usted de Falcon Crest; o contar en El Club de la Lucha una historia con el mayor trasfondo anarquista que haya podido existir en el cine (¡nada que ver con V de Vendetta!).

Mikael Blomkvist es un periodista cofundador de la revista especializada en temas económicos Millennium. No está pasando por uno de sus mejores momentos debido a la condena por difamación impuesta por un tribunal tras escribir un artículo en contra de un gran magnate financiero llamado Wennerström. Debido a ello se ve obligado a esconderse una temporada cuando contacta con él Henrik Vanger, un empresario dueño de un gran imperio familiar sueco quien tiene una proposición que hacerle: resolver un misterio que le atenaza desde hace cuarenta años. Todos los años por su cumpleaños recibe un cuadro similar a los que le regalaba su sobrina Harriet, desaparecida y probablemente asesinada en 1966. Quien quiera que lo haga o es el culpable o está relacionado con el crimen, pero los investigadores locales han sido incapaces de resolver el misterio a lo largo de los años. Si Blomkvist decide colaborar para arrojar algo de luz sobre el caso, Vanger le aportará información sobre su rival Wennerström que le puede ayudar a recuperarse del golpe recibido por la denuncia por difamación. Para ello debe investigar durante unos meses a la familia Vanger con el pretexto de escribir una biografía sobre Henrik, pero pronto descubrirá en el seno de la familia oscuras historias relacionadas con el pasado nazi de varios de ellos, maltrato y religión, envidias y conspiraciones empresariales,… Pronto su vida correrá peligro conforme vaya avanzando en la investigación, así que para poder enfrentarse al caso requerirá los servicios de una colaboradora muy especial: Lisbeth Salander, una investigadora punk especializada en hackear ordenadores, con memoria fotográfica y problemas para integrarse en la sociedad.

Desde el inicio de la cinta, con unos títulos de crédito totalmente ciberpunk destinados a excitar nuestros sentidos, nos metemos en esta historia que nos muestra, tal como quería Larsson, la cara más oculta y sádica de la, supuestamente idílica, sociedad escandinava. Aparte de estas espectaculares introducciones, Fincher se está especializando en centrar sus películas en personajes con escasas habilidades sociales y/o marginales, de la que Lisbeth Salander es un gran ejemplo. La versión que hace aquí Rooney Mara quizá no supera a la de Noomi Rapace puesto que estaba el listón muy alto, pero por lo menos está a la altura al darle matices distintos tales como una cierta fragilidad inherente a su complexión física. Tampoco tenemos una explicación detallada de su pasado, y sin embargo aquí no hace falta para comprender la complejidad del carácter de Salander. En cambio, Daniel Craig hace suyo el personaje de Mikael siendo capaz de apartar ese halo de héroe de acción que le da el interpretar a 007, para sumergirse en la piel de un periodista gafapastil totalmente verídico, poco dado a la aventura y metido en una investigación muy a su pesar.

Porque lo interesante de la novela de Larsson era la manera que tenía de atrapar al lector con un misterio planteado en las primeras páginas y que luego le va sirviendo para desarrollar los personajes, centrados en torno a la incomprensión y falta de entendimiento que despierta Salander. Que por supuesto, es Mikael con su mente abierta uno de los pocos que es capaz de conectar con ella, claro. Todo ello lo tenemos en esta cinta, creándose una química entre los personajes que nos va guiando durante el metraje mientras nos llega el desenlace y se van cerrando tramas y cabos sueltos. Hasta el epílogo está mejor logrado que su equivalente sueca, metiéndose con material del inicio del segundo libro y sugiriéndonos a través de algunos planos la complejidad de esa relación triangular que lleva Mikael con Lisbeth y con su editora. Un punto a favor de la versión de Fincher que ahonda más en la compleja psicología del personaje de Rooney Mara, la auténtica protagonista de la trilogía. No se llevó el Óscar pero estuvo nominada a la estatuilla en 2011 (tuvo cinco nominaciones, al final se llevó el de Mejor Edición).

Otros secundarios como Christopher Plummer o Stellan Skarsgärd sobresalen con un gran trabajo (este último quizás algo menos que su equivalente sueco) haciendo que sus minutos en pantalla sean una delicia. A una gran labor actoral hay que añadir el trabajo del director de fotografía de la cinta, que hace que no sobre ni falte nada de lo que hay en pantalla. En esto también gana frente a la versión sueca, puesto que los planos están mejor enfocados y las texturas mejor mostradas en pantalla. Sirvan como ejemplo las escenas de flashbacks en las que se explica lo que ocurrió el día de la desaparición de Harriet, cambiando a una paleta de colores más asalmonados en línea con el color de las fotografías setenteras (en la versión sueca esto se cambia por el visionado de una película antigua rodada en super-8, lo que le resta dinamismo a la escena y no nos sumerge tanto en los incidentes narrados).

El gran mérito de Millennium es que funciona de manera autónoma; es decir, uno puede disfrutarla sin haberse acercado previamente al material previo, lo cual da idea del éxito de esta adaptación. La conclusión es que sólo directores con personalidad son capaces de levantar películas que, por distintas razones, estaban condenadas al fracaso. En este caso, la manía de Hollywood de usar material reciclado en sus películas actuales (remakes, reboots, secuelas, precuelas) suele volverse en su contra más veces de las debidas; como en el caso que nos ocupa que nos hacía pensar a priori sobre la poca necesidad de volver a llevar esta trilogía a la gran pantalla. David Fincher ha hecho la cuadratura del círculo y ha mejorado algo que ya era bueno, a base de ponerle su toque personal (en mi opinión, está mejor mostrada Suecia en esta cinta que en la anterior). Ahora sólo queda esperar a la continuación en 2014 (esperemos que no hagan la tontería de rodar las dos continuaciones a la vez, y se tomen su tiempo con la tercera), aunque de momento, Fincher no está confirmado como director. Lástima, esperemos que se acabe animando.

Enlace al Blu-ray en Amazon.

Enlace a la reseña de la novela que hizo Malosa haciendo click aquí.

Calificación: Muy Buena

Lo Mejor: La secuencia de créditos, fundamental para engancharte desde el principio. Los actores, en particular Craig y su Blomkvist, y la versión de Salander que ha hecho Rooney Mara. La fotografía, y la manera de capturar el país nórdico.

Lo Peor: Que se tengan que hacer comparaciones con la versión sueca, y con la Salander de Rapace.

La vería de nuevo: Sí, aunque dura más de dos horas y media, no se hace muy larga.

La Recomiendo: Es bastante imprescindible para el que ha leído la novela y/o ha visto las otras versiones. También funciona viéndola por primera vez, sin saber a priori nada de ella.

Películas similares: El hipnotista

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1568346/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Gru, Mi villano favorito 2

Gru, mi villano favorito 2 poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Despicable Me 2

Año: 2013

Director: Pierre Coffin, Chris Renaud (Gru, mi villano favorito; Lorax: En busca de la trúfula perdida)

Guión: Ken Daurio, Cinco Paul

Música: Pharrell Williams

Reparto (voces en el original):

  • Steve Carrell
  • Miranda Cosgrove
  • Kristen Wiig
  • Ken Jeong
  • Steve Coogan

 Hay una regla no escrita en el Hollywood actual que dice que toda película que tenga un comportamiento aceptable en taquilla debe tener una secuela en aras de rentabilizar al máximo por los grandes estudios ideas, personajes y líneas argumentales (realmente, sólo se excluyen aquellos títulos que hayan sido un fracaso absoluto, y aún así hay excepciones). Es una consecuencia última de una crisis de ideas que lleva décadas asediando la industria del séptimo arte. Cuando se estrenó Despicable Me (el título original de la primera parte de Gru) en 2010 básicamente lo que se nos ofreció en aquel momento fue una alternativa a Los Increíbles de Pixar o Shrek de Dreamworks. Es decir, una relectura del género de espías y superhéroes pero desde el punto de vista del villano, con parecidos toques familiares ofrecidos en Monstruos S.A. y la protagonista infantil de la misma (digamos que Agnes, la hija menor de Gru, es un trasunto de Boo algo más crecidita pero conservando la misma ternura).

Sin embargo, lo que no se esperaban los creadores de este calvo y malvado personaje era la bomba de relojería que habían inventado con el nombre de Minions: unos esbirros del villano de escaso tamaño y lenguaje ininteligible, dispersos por millares a lo largo del metraje, que no hacían más que robar escenas dando igual el momento del metraje que fuera. Siendo una película bastante entretenida y agradable, las carcajadas estaban aseguradas cada vez que aparecían en pantalla, lo que elevó el nivel de la cinta bastantes puntos. Es por ello que era previsible una secuela, y dado los trailers que habíamos visto hasta el momento, el protagonismo de estos seres amarillos tenía a bien incrementarse. De hecho, y vistos los resultados de Gru 2, ya hay Spin-Off a la vista, y para finales de 2014 tendremos película propia de los Minions. Algo normal cuando vemos en esta secuela la cantidad de gags que protagonizan, y cómo roban protagonismo al resto de personajes.

En esta ocasión tenemos a Gru, el villano de la primera parte, volcado totalmente en sus tareas de padre y habiendo abandonado la profesión de malvado. Los mayores problemas a los que se enfrenta ahora son el paso a la adolescencia de una de sus niñas y el intento de sus vecinas por buscarle pareja. En esta situación es reclutado por Lucy Wilde, una agente de la Liga-Anti-Villanos para que se pase al lado bueno de la ley y ayude en la captura de un nuevo y desconocido villano que ha robado una fórmula mágica. Aunque al principio es reticente, al final acaba aceptando la misión y es destinado a un centro comercial con Lucy para que investigue a los sospechosos que por allí rondan. Gru deberá dar lo mejor de sí mismo para resolver la misión y colaborar con su estrafalaria compañera, con la ayuda de sus amarillos esbirros, y sin perder de vista el amor que profesa a sus tres niñas.

Ante nosotros tenemos una hilarante prueba de la buena salud de la animación fuera de las grandes ligas, con una secuela que mejora el original conforme los Minions tienen más minutos en pantalla. Con un estilo pop y llena de referencias cinéfilas, el trazo de los personajes no ha mejorado con respecto a la primera parte, pero se ha ganado en profundidad psicológica y desarrollo argumental. Era difícil retomar el concepto inicial y continuar por nuevos derroteros sin traicionarlo, pero la verdad es que la trama se hace entretenida y no decae en ningún momento, gracias en parte a los secundarios de lujo de la función, los Minions. Sus escenas funcionan por sí solas y ayudan a levantar esas transiciones entre tiempos muertos conforme avanza el argumento. Las carcajadas están aseguradas, pocas veces lo hemos pasado tan bien en un cine los espectadores a nivel global, y eso es de agradecer. Y cuando no salen los Minions, tenemos otros puntazos como las escenas del nuevo supervillano mexicano, El Macho, que también nos hará llorar de la risa.

Como punto en contra destacaría el doblaje en español de Patricia Conde, la simpática presentadora vallisoletana, pero que aquí resulta algo cargante. Apenas disimula la voz al interpretar y se hace demasiado reconocible en las escenas en las que sale Lucy, lo cual resta bastante puntos a la fantasía puesto que no somos capaces de ver su personaje sin imaginárnosla a ella. Lo cual contrasta con la labor de Florentino Fernández y su mimética capacidad de cambiar de registro vocal.

En definitiva, una buena alternativa a Pixar que, si bien adolece de su calidad tecnológica, no tiene nada que envidiar en lo que a personajes y diversión se refiere. Con un mensaje y trasfondo que resulta adecuado para los niños, creo que nadie se arrepentirá si elige Despicable Me 2 para pasar una buena tarde.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: Definitivamente, los Minions, que son los que se llevan la tostada en todas las escenas que aparecen.

Lo Peor: La voz en español de Patricia Conde; me cae simpática, pero se la reconoce demasiado en el doblaje y eso no es especialmente bueno.

La vería de nuevo: Sí.

La Recomiendo: Sí, como alternativa a Pixar y disfrutar de unas buenas carcajadas.

Películas similares: Gru, mi villano favorito; Los Increíbles; Shrek

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1690953/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – El Hipnotista

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Hypnotisören

Año: 2012

Director: Lasse Hallström ¿A quién ama Gilbert Grape?, Las normas de la casa de la sidra, Chocolat, La pesca del salmón en Yemen)

Guión: Paolo Vacirca

Basado en el libro de Lars Kepler (link al libro en Amazon)

Música: Oscar Fogelström

Fotografía: Mattias Montero

Reparto

  • Tobias Zilliacus
  • Mikael Persbrandt
  • Lena Olin
  • Helena af Sandeberg
  • Oscar Pettersson

El Hipnotista es la primera incursión en el thriller de Lasse Hallström, director de Chocolat y Las Normas de la Casa de la Sidra. Un género que a priori, no tiene mucho que ver con el resto de su filmografía y, visto el resultado, una mala decisión que esperemos no se vuelva a repetir. Malosa se había leído el libro y le pareció interesante, por lo que me convenció para ver esta cinta; pero dado el aburrido resultado que ha perpetrado el director sueco, todavía me está pidiendo perdón por haberme arrastrado al cine (Malosa, no Hallström).

No voy a dar muchos detalles sobre el libro, de ello ya se ocupará Malosa, pero decir que está escrito por Lars Kepler, seudónimo de un matrimonio sueco que se han subido al carro del éxito de la narrativa policíaca escandinava iniciado con el éxito de la trilogía Milenium. En un derroche de optimismo han planeado una serie de ocho novelas policíacas, siendo El Hipnotista la segunda de ellas. La comparación con la obra de Larsson no es gratuita, y dado que en breve reseñaré la excepcional adaptación de Fincher, lo primero he de señalar que comparte muchos de sus elementos de partida, a saber: crímenes sórdidos y desagradables, un reflejo de una sociedad nórdica no tan idílica como cabría suponer, y con un frío ambiental que ayuda a crear un clima desasosegante y perturbador. Sin embargo, no sé a nivel literario, pero lo que es fílmicamente hablando, El Hipnotista me dejó tan gélido como los escenarios en los que se desarrolla.

Un investigador perteneciente a la brigada policía judicial llamado Linna intenta resolver los salvajes crímenes de una familia entera asesinados a cuchilladas. Tan sólo ha sobrevivido el hijo de la familia, aunque herido de gravedad, y la hija mayor, en paradero desconocido. El caso corre el riesgo de llegar a un punto muerto y quedarse estancado, por lo que Linna toma medidas fuera de lo común: le pide a Bark, un médico del hospital, que realice una sesión de hipnosis con el muchacho inconsciente y malherido. La idea es que bajo los efectos de la hipnosis y de manera inconsciente el chico aporte toda la información acerca del suceso y de su hermana desaparecida. Sin embargo, todo se torcerá debido a posibles efectos adversos sobre la salud del chico, que hacen recomendable no seguir con la terapia. Mientras, Bark se enfrenta a problemas en su vida familiar. No está pasando por los mejores momentos con su insegura esposa, su hijo está en una fase adolescente y pasota, y él se ha convertido en un adicto a los somníferos sin los cuales es incapaz de dormir por las noches. Pero todo esto pasará a un segundo plano cuando el caso al que ayuda a Linna a resolver repercuta en su vida y pase a tener un protagonismo activo, poniendo a su familia en peligro. En ese momento deberá dar lo mejor de sí mismo y aunar esfuerzos con el investigador para abandonar sus temores y antiguos traumas profesionales, todo ello orientado a resolver el misterio.

La verdad es que así explicado da la impresión de que el argumento es llamativo y que reúne lo mejor del cine negro y policíaco, pero lo cierto es que me he esforzado por aparentar que la trama resulte atractiva sobre el papel después de dos horas de absoluto aburrimiento en la sala. Con un arranque prometedor, es normal que pensemos que los primeros minutos de película estén destinados a colocar las piezas del rompecabezas que luego nos afanaremos en recomponer de manera animosa y entretenida. Pero conforme va pasando el metraje, nos encontramos con un torpe desarrollo de los acontecimientos que no interesa a nadie, mezclado con un tratamiento de los personajes aburrido e irritante. Los devenires del matrimonio Bark están tan mal expuestos que hace que acabemos odiando a la cargante esposa y su cambios de humor (interpretada por Lena Olin, mujer del realizador, se supone que se preparó el papel intentando buscar testimonios de familias que se han enfrentado a traumas similares a los expuestos en el argumento). Si en Milenium el personaje de Blomkvist era capaz de tener relaciones liberales con las mujeres con las que se relacionaba, aquí el personaje de Simone Bark resulta tan celosa y desconfiada por una infidelidad pasada de su marido que hace que no tenga sentido ninguno de sus actos. La actuación de Mikael Persbrandt como Bark tampoco es que haga mejorar mucho la situación, pareciendo que tenga horchata en las venas debido a su ya mencionada adicción a los somníferos y dando una impronta permanentemente somnolienta a su personaje. Unos diálogos lentos y repetitivos hasta la extenuación a base de monosílabos hace la trama más pesada si cabe en la cinta en general y en estas escenas en particular.

Pocas cosas me hicieron tener buen sabor de boca al salir del cine. La interpretación de Tobias Zilliacus como investigador deja indiferente, lo cual no ayuda mucho a compensar las irritantes escenas del resto de personajes. Si se pretendía hacer una reflexión sobre la tipología de la familia escandinava poniendo al personaje de Zilliacus como modelo de soltero de mediana edad imposible de desconectar de su trabajo (en contraposición a su compañera de trabajo, siempre con el niño a cuestas), ésta no ha sido muy afortunada. Hasta el final de la cinta, con algo de acción que hasta el momento se nos había negado, está resuelta de manera ilógica y estúpida.

Resulta incomprensible el producto que ha desarrollado Hallström, más habituado a un cine poético y metáforico. El cuento de hadas que fue Chocolat, que desarrollaba una luminosa historia sobre la libertad a contracorriente del poder establecido (al igual que Las Normas de la Casa de la Sidra), choca frontalmente con esta cinta oscura y enferma que, parece que se ha atiborrado a somníferos como el personaje del título (poco comprensible también, dado que “hipnotista” no existe en español según la RAE, suponemos que ha sido una traducción literal del título original “Hypnotisören”, pero lo correcto hubiera sido decir “hipnotizador”). Todo esto nos hace pensar sobre las pobres cualidades del director sueco como realizador de thillers, presentándonos una aburrida y lenta adaptación con un guión desafortunado que malgasta un buen material de partida (si en el libro ocurren cosas desde las primeras páginas, ¿por qué aquí se empeñan en demorarlas hasta pasado medio metraje?). Esperemos que no haya más adaptaciones de estos escritores, y que el realizador sueco vuelva al tipo de cine reflexivo y pausado que mejor se le da hacer.

Calificación: Mala

Lo Mejor: Me quedo con muy poco de esta película, como mucho la escena final con un autobús en la nieve pero poco más.

Lo Peor: Las interpretaciones (el tratamiento de los personajes, su psicología y motivaciones son pésimos), y el ritmo lento y soporífero de la trama.

La vería de nuevo: No.

La Recomiendo: No.

Películas similares: Millennium (tanto las versiones suecas como la de Fincher), El alquimista impaciente.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1556243/

Link a la reseña del libro:

El hipnotista – Lars Kepler

Tráiler en You Tube (español):

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Película – El Hombre de Acero

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2013

Director: Zack Snyder (300, Watchmen, Sucker Punch)

Guión: David S. Goyer, Christopher Nolan

Música: Hans Zimmer

Fotografía: Amir Mokri

Reparto

  • Henry Cavill
  • Amy Adams
  • Michael Shannon
  • Rusell Crowe
  • Kevin Costner
  • Diane Lane
  • Laurence Fishburne

El mundo en el que ahora estamos es bastante más distinto de lo que era hace treinta años, y la mejor manera de comprobarlo es ver la evolución cinematográfica que han tenido los personajes de cómic en la gran pantalla. En 1980, el personaje estrella era Superman, y sus películas suponían el no-va-más en lo que a efectos especiales, historia y personajes se referían. Superman era el mejor superhéroe, el primero, el más fuerte, el más rápido y el más noble. Se habían hecho seriales para TV desde los años 50 (la película Hollywoodland nos cuenta en modo de biopic la tragedia de uno de los primeros actores que lo encarnó) pero cuando Christopher Reeve lo interpretó en la gran producción de 1978 rompió el molde, de manera similar a lo que hizo Connery con el personaje de 007. El mundo asistió con la boca abierta a lo que nos mostraron en pantalla, empezando por el cameo más caro y breve hasta la fecha (Marlon Brando), pasando por una historia grandiosa, y terminando con un final apoteósico. Desgraciadamente el deterioro de esta saga fue más progresivo que la del agente secreto, y ya en la cuarta entrega el agotamiento a nivel creativo fue total. Series como Lois y Clark en los 90 mantuvieron el mito vivo de manera algo deshonrosa, pero tuvo que ser la visión adolescente de Smallville la que devolvió la dignidad al personaje. Quizás fue este éxito el que animó a los productores a retomar el personaje en Superman Returns (2006), intentando seguir con el espíritu ochentero de las películas (hasta Brandon Routh parecía el doble de Christopher Reeve en versión rejuvenecida) pero ya era tarde. El cine había cambiado hacía años y los reyes en adaptaciones de superhéroes eran la Marvel (Spiderman, X- Men, y sucesivos). De hecho, el género ha recibido todo tipo de visiones y evoluciones argumentales en estos 30 años. Están las cintas que se lo toman en serio (The Punisher, V de Vendetta), las que se lo toman en broma (Mistery Men, Mi super ex-novia), las que son crepusculares y reflexivas (Watchmen), las que son diversión Pixar (Los Increíbles), las sagas infinitas (Spiderman, Iron Man, X-Men), los Spin-Off (Lobezno), los Cross-Over (Los Vengadores), las gamberradas (Kick-Ass, Hancock), las bizarras (Batman de Burton), los regresos fallidos (Batman Returns), los intentos de reflote (Batman Forever), los reboots (The Amazing Spiderman, X-Men: Primera Generación, Batman Begins), … En fin, que la lista es exhaustiva y da para toda una tesis doctoral.

Son precisamente éstas últimas (el reboot o reinicio) las más interesantes para las grandes productoras, puesto que les permite hacer un borrón y cuenta nueva si una saga se aparta del camino de la rentabilidad. Se coge a un nuevo actor, se vuelve a contar la historia de los orígenes desde otro punto de vista y se le da un nuevo enfoque. Esta visión acertada ha dado algunas de las películas más interesantes de éste y otros géneros y ha hecho tomar nuevos rumbos a sagas que estaban ya agotadas (Casino Royale y esa idea de contar los orígenes de Bond estaba totalmente influenciada por el éxito del Batman Begins de Nolan, que hizo olvidar a Burton por completo, dándole al caballero oscuro una verosimilitud que nunca habríamos llegado a imaginarle).

Es en este marco conceptual en el que se encuadra esta nueva versión del primer gran superhéroe. Una necesidad de que el personaje creado hace 75 años tuviera su exitosa adaptación a los nuevos tiempos, y se peleara cara a cara con sus competidores en papel. Precisamente por tener todas las posibles opciones tan explotadas, fue el motivo del fracaso tan estrepitoso que supuso que Bryan Singer no fuera una garantía de éxito (tras triunfar con las dos primeras entregas de X-Men), y se la pegara en 2006 con Superman Returns. Ahí comprendimos que Reeve no iba a volver, y que ni el parecido del joven Routh, ni la música reminiscente de Williams, ni el buen hacer de Kevin Spacey como Lex Luthor, ni un argumento continuista, ni los efectos especiales más espectaculares, y ni siquiera resucitando a Marlon Brando (usando metraje de archivo) iban a mejorar un personaje y una historia tan trillada, y con tan poca capacidad de sorpresa.

Es por ello por lo que se ha cogido al artífice de la resurrección del caballero oscuro, Nolan, que en tareas de guión y producción se ha encargado de crear una nueva línea argumental a base de un lavado de cara totalmente novedoso que es más deudor de Smallville que de las cintas de Donner/Lester. Hasta aquí bien, y de hecho se han hecho renuncias dolorosas como prescindir de la reconocible partitura de Williams o modificar el traje de superhéroe (ya no lleva los calzoncillos por fuera). Se obvia la línea argumental que empieza con un Clark Kent con sus gafas y su trabajo de periodista, y se centra en una historia con un Krypton con mayor protagonismo, para pasar a un viaje iniciático junto con unos flashbacks sobre la infancia y juventud de un Superman más atormentado y perdido de lo habitual.

La historia es conocida por todos, aunque lo novedoso ahora es la manera de contarlo, y los detalles en los que se adentra. Estamos en el lejano planeta Krypton, y uno de los científicos más reputados llamado Jor-El advierte a las autoridades del inminente colapso del planeta. Pero el consejo de sabios decide ignorar las advertencias justo antes de que el poderoso general Zod dé un golpe de estado e invada el planeta para evitar su fatídico destino. Jor-El y su esposa Lara intentan entonces salvar a su hijo recién nacido Kal-El enviándole en una cápsula espacial al planeta tierra, como esperanza del destino último de la raza kryptoniana, junto con una muestra del código genético de la civilización. Tras capturar a los líderes de la rebelión y condenarlos a un exilio espacial de cientos de años, Krypton es destruido tal como vaticinó Jor-El. Afortunadamente, el joven Kal-El llega sano y salvo a la tierra, y es adoptado y criado en secreto por el matrimonio Kent en una granja de Smalville, Kansas. Las especiales condiciones de la gravedad terrestre y la influencia de los rayos solares, otorgan superpoderes al joven Clark, tales como una fuerza sobrehumana, una resistencia al límite y la capacidad de volar. A lo largo de su vida veremos como intenta equilibrar este secreto para pasar inadvertido entre la población terrestre, e intentar usar estos poderes para hacer el bien. Todo ello mientras se pregunta acerca de sus orígenes y se busca a sí mismo. El descubrimiento de una nave de origen alienígena que llevaba siglos en el planeta enterrada en la nieve, junto con el rescate que hace de una periodista llamada Lois Lane que cubre la noticia, desencadena una serie de acontecimientos que culmina con la invasión del planeta por parte del General Zod y sus secuaces, únicos supervivientes de Krypton, y la presentación pública de un superhéroe dispuesto a salvar la humanidad, el hombre de acero.

Decía que hasta aquí todo bien, la parte Nolan de la historia funciona y se nota claramente su rúbrica en la manera de arriesgar y de contar una historia mil veces narrada en papel, cine o televisión. Aunque la parte inicial en Krypton es algo larga y con unos toques de fantasía futurista -dragones voladores incluídos- que sorprenden, con un Rusell Crowe con un protagonismo que nos hace olvidar a Marlon Brando, se nota una vuelta a los orígenes de un cómic que se ha reinventado a lo largo de los años. La parte central de la película nos retrae directamente a lo que hacía Nolan en Batman Begins, otorgándole al personaje una verosimilitud que jamás creíamos que le iban a devolver. Vemos la parte humana y débil del superhéroe, sus conflictos internos, y un Kevin Costner en su mejor papel en años (ya era hora que se le hiciese justicia a sus arrugas) nos hace partícipes del drama familiar y de la educación humana del personaje, así como el recelo humano por lo diferente.

Lo malo viene en el último tercio de la cinta (y eso es mucho cuando dura más de dos horas). Todo el excelente planteamiento, más bien intimista y sin apenas escenas de acción desde las escenas de Krypton, se derrumba a golpe de porrazo con las peleas caóticas que vemos entre los personajes principales. De repente asistimos a un desfile de puñetazos, derrumbe de edificios, lucha grecorromana a base de vuelos supersónicos y destrucción sin fin más propio del cine de catástrofes japonés estilo Godzilla (o peor, un episodio de Bola de Dragón). Toda la película esperando a que el héroe pasara a la acción y usara sus poderes, para acabar lamentándolo. Es aquí donde se ve la aportación a base de esteroides de Snyder al personaje, más adecuado para los guerreros espartanos que para Clark Kent. Si bien tenía más sentido la adaptación de Watchmen por seguir más o menos fielmente el cánon de la gigantesca novela gráfica que revolucionó el cómic (dado que fue la obra revolucionaria y desmitificadora del género de superhéroes), aquí pincha por completo al intentar mostrarnos a Superman en acción. Probablemente lo que yo echo de menos es una línea argumental más progresiva, con una presentación en sociedad del héroe con reminiscencias algo más clásicas, y confrontaciones cada vez mayores. Lo que ha hecho Snyder es usar la artillería pesada, usando directamente los villanos de Superman II que eran los que más atemorizaban en toda la saga (los que presentan los mismos superpoderes que el protagonista), y nos presenta un desenlace confuso y cansino capaz de estropear todo lo que se ha rodado previamente.

Como puntos positivos nos queda Henry Cavill, el chico anteriormente famoso en los últimos años por perder en las rondas finales los papeles de 007 y de Batman. Sin el  flequillo característico del personaje, pero con músculos de sobra (hasta un personaje femenino comenta sin tapujos lo bueno que está), nos transmite el idealismo férreo y la bondad sin fisuras típica del personaje cuando tiene la capa puesta (aunque como Clark Kent sea falible y con dilemas morales). Sólo echo de menos una faceta del personaje que se inmortalizó en 1978 y de la que nadie habla (y no sé si las siguientes continuaciones incidirán en ello vista la escena final de El Hombre de Acero); pero es que me encantaba la torpeza que imbuía Christopher Reeve al personaje cuando se ponía las gafas y era Clark Kent, como medio de pasar desapercibido y no levantar sospechas. Únicamente él era capaz de hacer que un triunfador idealista como Superman pareciera un inútil encantador y pusilánime sólo con ponerse unas gafas y cambiarse la raya del pelo.

En fin, que el bueno de Cavill nos da esperanzas sobre el devenir del personaje en próximas entregas, puesto que se han abierto nuevas líneas argumentales para ser exploradas (y explotadas) de manera más afortunada que en las anteriores. De ésta, nos quedamos con muchas cosas, pero desde luego que no incluyo ese último tercio de cinta decepcionante y cansino, que hace que añoremos para próximas entregas a un Nolan en la dirección haciendo apartar a un lado a Snyder.

Calificación: Pasable/Entretenida

Lo Mejor: Henry Cavill y Kevin Costner en la parte central de la cinta. Que puede ser el inicio de la puesta al día que merece el personaje.

Lo Peor: El caótico último tercio que desaprovecha y estropea todo lo anterior.

La vería de nuevo: Puede.

La Recomiendo: Un poco difícil encontrar adeptos. Sólo a fanáticos del personaje, y no creo que les guste a todos. Los que busquen movimiento y mamporros se aburrirán en su parte central, y los que no sean amantes de la acción se aburrirán en su tercio final.

Películas similares: Superman, la película; Superman II; Superman Returns; Batman Begins;

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0770828/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – El Atlas de las Nubes (Revisión)

Poster Atlas de las nubes

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Lana y Andy Wachowski (Matrix, V de Vendetta, Speed Racer), Tom Tykwer (Corre, Lola, Corre; El Perfume, historia de un asesino)

Guión: Hermanos Wachowski, Tom Tykwer

Basado en el libro de David Mitchell (link al libro en Amazon)

Música: Tom Tykwer, Johnny Klimek, Reinhold Heil

Fotografía: Frank Griebe, John Toll

Reparto

  • Tom Hanks
  • Halle Berry
  • Jim Broadbent
  • Hugo Weaving
  • Jim Sturgess
  • Bae Doona
  • Ben Wishaw
  • Hugh Grant
  • Susan Sarandon

Ante nosotros tenemos una de las películas más complejas de 2012, uno de los posibles  taquillazos que sin embargo pinchó estrepitosamente en la taquilla americana y quizás por esa razón su estreno en España pasó en marzo pasado sin pena ni gloria. Un fracaso dado lo coral de su reparto y la reputación de sus directores – productores, unos hermanos Wachowski (tras el cambio de sexo de Larry a Lana) que buscaban repetir el éxito de Matrix; y un Tom Tykwer que ya demostró su buen hacer con el bizarrismo de Corre, Lola, Corre y El Perfume. Con un reparto coral de gran nivel y uno de los planteamientos más audaces de los últimos tiempos, El Atlas de las nubes se basa en una novela de David Mitchell, con una estructura narrativa también rompedora. Las distintas partes e historias que se narran en el libro tienen una simetría concéntrica según la época, y cada una de ellas está escrita con un estilo propio (en forma de diario, cartas entre dos amantes, etc). Este proceder ha hecho que los Wachowski hayan intentado innovar en el lenguaje narrativo del filme, adaptando todo aquello que no funcionaría en la pantalla. En su lugar, han hecho una exquisita labor de montaje a base de cortes de escenas en momentos claves, para pasar a otra historia estableciendo las conexiones cósmicas de la película a base de sugerencias implícitas, algunas muy sutiles y otras no tanto, pero que exigirá de seguro varios visionados para acabar de entender obra tan magna.

El denso argumento nos desgrana varias narraciones expuestas a lo largo de los siglos con cierta conexión entre cada una de ellas ya sea por similitudes con los personajes (los actores interpretan varios papeles cambiando en ocasiones de sexo y de raza incluso) o interacciones entre ellos. El mismo actor puede interpretar a un personaje puramente malvado que con sus actos se redime en un futuro. Por lo tanto, toda la película coquetea con la idea del karma y la redención cósmica a través de nuestros actos. Las distintas historias que se entrecruzan el la cinta son las siguientes (en el libro cada una de ellas tiene un título):

  • Pacífico sur, 1849, Un joven abogado es encargado de volver a California con un contrato comercial para su futuro suegro. Durante el viaje de vuelta cae enfermo y pasa a recibir los cuidados del médico del barco, aunque probablemente esté más motivado por la codicia que por la salud del joven. La amistad del abogado con un esclavo que se ha colado de polizón en el barco será clave para que aquél pueda llegar a los USA y volver a ver a su prometida.
  • Cambridge, 1936. Frobisher, un joven compositor homosexual y su amante Sixmith, estudiante de ciencias, viven un amor prohibido narrado a través de las cartas que le escribe el primero al segundo. En ellas se explica como Frobisher es contratado por un gran compositor musical en el final de sus días para que le ayude a transcribir las obras musicales que todavía le rondan por la cabeza. Mientras realiza esta labor, el joven Frobisher logra obtener la inspiración para crear El Atlas de las Nubes, su gran obra maestra. Sin embargo, pronto surgirán las disputas acerca de la autoría de tan magna obra, y la disoluta vida de Frobisher supondrá el desencadenante de la tragedia.
  • San Francisco, 1973. Una periodista afroamericana, Luisa Rey, recibe una información de un anciano físico nuclear llamado Sixmith, acerca de un posible sabotaje en la central nuclear de la zona, motivado por oscuros intereses empresariales. La investigación se torna más peligrosa cuando un asesino a sueldo empieza a liquidar a todos los que pueden tener información acerca de la trama. Una historia de amor inacabada con un técnico de la central, y el continuo peligro a los que estará expuesta Luisa, hará que ésta se esfuerce por descubrir el escándalo energético.
  • Londres, 2012. Un editor literario en el ocaso de su vida, Timothy Cavendish, debe desaparecer del mapa cuando su último bombazo editorial escrito por Hoggins, un mafioso con ínfulas de escritor, es un éxito y éste, desde la cárcel, le exige un porcentaje mayor de las ganancias. El hermano de Cavendish simula ayudarle pero acaba internándole en una clínica de la tercera edad regido de manera dictatorial por una enfermeras con poco aprecio por sus ancianos residentes. Lo tragicómico de la situación exigirá a Cavendish lo mejor de él para escapar de la clinica.
  • Neo Seul, Corea, 2144. En un futuro distópico, las empresas crean clones para que trabajen como sirvientes. En un restaurante de comida rápida, una de las camareras llamada Sonmi-451 empieza a tener consciencia acerca de su destino y es liberada por un joven miembro de un grupo rebelde que buscan cambiar el esclavista sistema de capas sociales. Ambos emprenden un viaje a una estación de radio en Hawai donde Sonmi pueda enviar un mensaje a todas sus compañeras clones, mientras son perseguidos por agentes del orden, antes de liderar una revolución que cambie todo el orden establecido.
  •  Hawai, 2321. Una tierra postapocalíptica en la que los humanos que quedan han involucionado tecnológicamente y están establecidos en diferentes tribus. Zachry, un pastor de cabras es testigo de la muerte de su cuñado a manos de una tribu caníbal rival. El miedo y la visión de un antiguo diablo que permanece en su mente y que despierta sus más bajos instintos de supervivencia le impiden hacer nada. Zachry recibe la visita de Meronym, una viajera espacial perteneciente a una raza humana con tecnología avanzada que han colonizado otros planetas y que están en peligro de extinción. Meronym necesita la ayuda de Zachry para alcanzar una estación de radio abandonada y dirigirse a todos los antiguos habitantes de la tierra, para así salvar el destino último de las distintas razas supervivientes de la humanidad.

Como ya he dicho, la cinta pasó sin pena ni gloria en su momento, siendo un fracaso para las expectativas que se tenían proyectadas y el presupuesto invertido (más de 100 millones de dólares). La complejidad de la novela y de la trama desde luego que no han ayudado en su carrera comercial, así como el denso metraje de tres horas que dura la obra. Sin embargo, una cosa juega a favor de ella, y es que el escaso público que ha acudido a verla no ha quedado indiferente ante el filme, teniendo papeletas para convertirse en una cinta de culto si es que en los años venideros al público le da por redescubrir esta obra. Lo que sí que está claro es que quien se anime a verla necesitará varios visionados y echar un vistazo a alguna lista del casting actoral (http://es.wikipedia.org/wiki/Cloud_Atlas#Reparto) para volver a captar detalles inadvertidos colocados estratégicamente por el guión y el montaje. Tenemos a los mismos actores interpretando distintos papeles una y otra vez, en distintas épocas, razas e incluso sexo (Halle Berry pasa por esclava negra del XIX, mujer blanca en los años 30, periodista afroamericana en los 70, belleza fugaz en una fiesta en 2012, cirujano cibernético coreano en 2144, y mujer humana de una raza evolucionada en 2321,… ahí es nada…). A modo de ejemplo he encontrado en internet este esquema con los distintos actores protagonistas y los papeles que interpretan. Simplemente, necesario una vez la hayas visto.

El atlas de las nubles quien es quien

En algunos momentos puede hasta resultar ridículos los maquillajes para hacer pasar por coreanos a algunos personajes (Jim Sturgess, Hugo Weaving) o a la inversa, pero yo creo que el resultado es intencionado para que el público los reconozca, con lo que me chirría pero lo veo necesario.

A favor yo veo algunos puntos como pueden ser la imaginería visual que crea en cada historia, algo que con Matrix ya vimos que los Wachowski eran especialistas. No solo en los segmentos futuristas, también las escenas ambientadas en Cambridge y en el Pacífico merecen mención. Otro acierto es que la citada complejidad argumental da para muchas reflexiones acerca del karma, del destino y de la redención a través de nuestros actos, de la lucha del bien y del mal dentro de cada uno de nosotros,… Distintos tonos y líneas argumentales, que va desde el thiller ciberpunk hasta la comedia costumbrista, pasando por el drama de época y el cine policíaco setentero. Tiene incluso la capacidad de hacer que Hugh Grant nos sorprenda con sus dotes actorales estando creíble en sus papeles decimonónicos así como los contemporáneos (el dueño del lobby nuclear), algo risible como anciano en 2012 y coreano en 2144 e, increíblemente sorprendente como malvado líder de la tribu rival en el lejano 2321 – quién lo iba a decir…

Es posible que el ritmo narrativo haga aguas en algunos momentos, haciendo que el espectador se pregunte muchas veces que es lo que está viendo y a donde se quieren dirigir los realizadores. Todo ello da como resultado una película extenuante que hace que salgamos del cine agotados por intentar haber seguido la trama sin perdernos. Eso es un punto negativo que se va difuminando con posteriores visionados, y es la razón por la que recomiendo dar a El Atlas de las Nubes no una, sino varias oportunidades. Como también animo a la lectura de la novela de David Mitchell, solo por el espíritu renovador con el que se afronta el caleidoscopio coral que suponen todas las historias.

Calificación: Buena

Lo Mejor: El planteamiento novedoso de la historia. Las escenas de introducción iniciales; los detalles de los que está plagado el argumento.

Lo Peor: Su excesivo metraje; la labor de maquillaje necesaria pero sonrojante en algunos casos

La vería de nuevo: La he visto dos veces y la vería una tercera, es algo necesario en esta cinta en concreto

La Recomiendo: Sí, por lo menos un par de visionados si la primera vez no te disgusta en demasía.

Si quieres comprar el DVD de El Atlas de las Nubes

El Atlas De Las Nubes [DVD]

Películas similares: Matrix, Forrest Gump, La Fuga de Logan, El Árbol de la Vida, La delgada línea roja

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1371111/

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Trance

Poster Trance Boyle

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2013

Director: Danny Boyle (Trainspotting, 28 días después, Slumdog Millionaire)

Guión: Joe Ahearne, John Hodge

Música: Rick Smith

Fotografía: Anthony Dod Mantle

Reparto

  • James McAvoy
  • Rosario Dawson
  • Vincent Cassel
  • Danny Sapani

Desde luego que a Danny Boyle no se le puede reprochar su capacidad como cineasta todoterreno, con certera maestría para cambiar de género con cada nuevo filme. Desde la historia de yonkis de Edimburgo (Trainspotting), la resurrección del género de zombies (28 días después), la intriga espacial (Sunshine) o el drama de un concurso televisivo en la India como modo para salir de la pobreza (Slumdog Millionaire), todo ello sirve como excusa para lucimiento de un humor negro basado en las más bajas pasiones del ser humano, sobre todo la codicia y el ansia por sobrevivir a toda costa. Incluso se atrevió con la ceremonia de inauguración de los JJOO de Londres 2012, demostrando una polifacética capacidad de atreverse con cualquier reto. En Trance se sumerge en el subgénero de los bajos fondos londinenses, fiel al estilo de Guy Ritchie, mezclando gángsters suburbiales con ladrones de guante blanco y psicoterapeutas especializados en hipnotismo, para proponernos un viaje al fondo de la mente de su protagonista con todas las implicaciones oníricas que ello supone.

Simon trabaja en una prestigiosa sala de subastas de Londres. Durante las pujas por un cuadro de Goya, “Vuelo de Brujas”, un grupo de hombres armados entran y se llevan la obra, golpeando al protagonista y dejándole inconsciente. Cuando recibe el alta del hospital, se nos explica la verdad: Simon estaba compinchado con los asaltantes para ayudar a sustraer la pintura; sin embargo el golpe le ha dejado secuelas de amnesia y es incapaz de recordar dónde ha dejado el preciado botín. Tras probar otros métodos más expeditivos pero infructuosos, sus desesperados compañeros acaban contratando una hipnotizadora para ayudarle a recordar tan preciada información. Pero la implicación de la doctora con el grupo acabará por desencadenar una serie de consecuencias imprevisibles, donde se mezclará la ficción con la realidad en un frenético viaje a lo más profundo de la mente de Simon.

Algún crítico comparaba la propuesta onírica de Trance con el viaje al mundo de los sueños que se nos presentaba en Origen, o con  los detalles del zarandeado protagonista amnésico de Memento. Aunque tenemos de ambas tramas en esta cinta, ya le gustaría a Boyle acercarse a la sobresaliente obra del realizador del Caballero Oscuro. Donde en Nolan todo es buen hacer de unas tramas que fascinan desde el primer momento, aquí se nos ofrece un planteamiento atropellado y confuso bajo la excusa del paranoico paciente que no recuerda detalles vitales de su anterior personalidad, metiéndose también en terreno ya explorado por Hitchcock en Recuerda y Sospecha. La verdad es que a ratos resulta desconcertante por abusar del recurso de confundir fantasía y realidad, flashbacks pasados y escenas presentes. Quizás es que ya he visto demasiadas películas donde se usa con mejor maestría este recurso argumental y no me resulta novedoso. Donde intenta innovar, meritorio aunque en mi opinión se pasa de frenada, son en las vueltas de tuerca de guión, con sorpresas finales que pocos se esperarían en un cine más convencional. Y también le sobran un par de momentos violentos, parece que últimamente estoy abonado a escenas explícitas como si Tarantino me persiguiese en todo el cine que veo. Es ésta la mayor diferencia con el cine de  Nolan; quizás éste sea más ingenuo mientras que Boyle insiste en alejarse del público familiar (por mucho que Slumdog Millionaire nos dejara mejor sabor de boca por tratarse de un relato con un tono mucho más dulcificado). Es decir, que Trance está más cerca de Layer Cake o RocknRolla, con unas pocas dosis de cine de robos (El Secreto de Thomas Crown) al principio.

Los actores están bastante correctos en sus respectivos papeles. James McAvoy logra alejarse poco a poco de su imagen de colegial en problemas, y Vincent Cassel es un creíble matón de guante blanco, que da miedo porque le crees capaz de cualquier cosa. Rosario Dawson se lleva el premio gordo de la interpretación en esta cinta, dado que su papel es el auténtico protagonista aunque parezca la chica que adorna la historia. Y la fotografía del filme cumple su función al jugar el diseño de producción con los colores primarios (no son casuales los neones rojos cuando está siendo hipnotizado o el apartamento naranja de ella).

Todo esto da como resultado una sesión pop de hipnosis colectiva donde a los espectadores se nos sumerge en un paranoico descenso a los infiernos de la psique humana, donde a veces lo más peligroso no es intentar recordar, sino intentar olvidar nuestros traumas más complejos. Un juego donde se nos pretende confundir deliberadamente una y otra vez, y los más sugestionables podrán dejarse llevar por el laberinto psicológico que propone Boyle. Propuesta entretenida no excesivamente cautivadora pero que puede servir para pasar una tarde de lluvia, y que al acabar no sabremos si lo visto ha sido un sueño o formaba parte de la terapia a la que Boyle nos ha sometido. Al igual que el Mcguffin de la cinta, el cuadro de Goya Vuelo de Brujas, donde a un infeliz se lo llevan en volandas otros personajes (igual que el protagonista), así nos sentiremos nosotros asistiendo al trance por inmersión en los más oscuros recovecos de la mente humana.

 Calificación: Entretenida

Lo Mejor: La primera parte de la cinta, con un McAvoy indefenso y una Dawson solícita.

Lo Peor: A ratos atropellada y confusa

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: Para aquellos que se quieran dejar hipnotizar por el estilo de Boyle, al estilo de Guy Ritchie.

Películas similares: Layer Cake, RocknRolla, Snatch, El Secreto de Thomas Crown, Origen, Memento, Recuerda, Sospecha.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1924429/

Tráiler en You Tube (español):

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Cabos Sueltos – Terri Reid

Reseñado por Bitterblink

Cabos Sueltos - Terri Reid

Cabos Sueltos – Terri Reid

Terri Reid es una escritora norteamericana, nativa de Honolulu (Hawai) cuyo principal característica es mezclar en sus novelas lo paranormal con el misterio y con la novela romántica. Su primera novela, «Cabos Sueltos» se publicó en 2010 en formato electrónico en Amazon consiguiendo vender la friolera de 82.000 copias de un libro indie. Este éxito sin duda ha animado a la autora a continuar con su serie de relatos sobre su detective paranormal Mary O’Reilly que continúa vendiéndose a través de Amazon y que ha sido traducido a Español y Portugués. Así esta escritora sigue vendiendo sus novelas cortas por menos de 3 euros en Amazon y sigue siendo de las novelas más vendidas en formato electrónico.

Vamos al lío. Mary O’Reilly es una detective un poco particular, solo sus viejos vecinos la tratan porque como todo el mundo sabe está «algo chalada». La razón es que investiga temas relacionados con los fantasmas y en muchos casos no cobra. En este caso si espera cobrar al recibir el caso de la esposa de un senador que afirma ver un fantasma en su casa.

Así es como Mary se mete en la investigación de la muerte aparentemente accidental de una joven muchacha que trabajaba en la campaña del senador y que murió ahogada al terminar ésta. Durante su investigación irá conociendo a Bradley, un atractivo y misterioso nuevo jefe de policía.

Aunque muy reacio al principio Bradley va consiguiendo creer poco a poco las habilidades de Mary, sobre todo a raíz de ver un fantasma de primera mano en compañía de la investigadora. Tras algunos equívocos poco a poco va quedando claro que hay algo más que camaradería entre ellos. Sin embargo el romance queda en un segundo plano al mezclarse el caso de Mary con un caso de un asesino en serie dedicado a asesinar niñas de corta edad y estar el asesino decidido a acabar con la investigadora para evitar ser descubierto.

Mary tendrá que dar el máximo para ayudar no solo a las almas perdidas sino a sí misma al confiar en su amigo Bradley para que la ayude para un caso en el que peligran sus vidas.

En fin, qué decir salvo que es un libro muy agradable de leer, sobre todo si has visto alguna de las series como Ghost Whisperer («Entre fantasmas» en España pero también conocida como Voces del más allá, Almas suspendidas o Almas perdidas) de Jeniffer Love Hewitt o la versión española de la misma producida por disney channel: El Don de Alba. Lo digo porque tanto en el libro como en la serie se trata de una chica que ve fantasmas y que se ocupa de ayudarles a conseguir el tránsito a la otra vida, todo ello mezclado con subtramas románticas.

Este es exactamente el caso. Se trata de una chica algo rara y solitaria con pocos pero muy fieles amigos y con miedo a enamorarse por tener que guardar el «secreto» de que ve fantasmas y que esto afecte a su vida. En este caso el hecho de que el personaje sea una ex-policía es bueno para la acción del libro y también el hecho de que vea fantasmas después de «haber muerto» y haber vuelto tras un tiroteo, que hace que los «complejos» que tienen los personajes de su niñez siendo un «bicho raro» no se de en este personaje de forma tan intensa.

Visto el lado positivo, es decir, lo fácil de leer, lo amable de la trama y una trama romántica bien llevada, también hay que hablar de que hay cosas que no me convencen. En especial hay fallos en la coherencia de la trama y al final terminamos sin tener claro por qué el caso del asesino en serie de niñas y el caso de la chica asesinada se relacionan. Al final te das cuenta de que la autora ha tirado un poco por el camino «de en medio» diciendo que es «porque si», y eso yo no lo llevé bien.

Entre Fantasmas - Ghost Whisperer

Entre Fantasmas – Ghost Whisperer

Tampoco llevé bien la similitud del personaje con el de Jeniffer Love Hewitt, porque ya el personaje de la serie me parecía demasiado «perfecto» y la Mary del libro además es una heroína de acción y encima carece de muchos de los complejos y los miedos del de la serie. Es decir, me resulta un personaje demasiado artificial, sobre todo resulta raro que no tenga «amigos» en el pueblo y en cambio todo el mundo la adore allá donde llame (todos amigos «útiles»). En general todos los personajes sufren de este efecto «arquetipo» es decir, que tienes un montón de personajes que son típicos y por tanto se comportan de forma predecible.

Eso no quiere decir que el libro es totalmente predecible, a mi consiguió sorprenderme con algunos giros del guión sin ser rompedores.

Es un libro amable y sin problemas, es decir facilito para el momento de la piscina o de la playa y agradable si te gustan las series paranormales que no sean «de miedo» y encima eres romántico. Es una novela agradable ideal para chicas que busquen leer algo no muy trascendente y encima por un precio estupendo (2 euros y pico).

Calificación: Entretenido

Lo Mejor: Fácil y agradable de leer

Lo Peor: Incoherencias y personajes arquetípicos

Lo Releería: No, pero quizá si cogería otro de la saga para un momento de relax

Lo Recomiendo: Lectura ideal de vacaciones para chicas románticas, abstenerse los que odian las historias de fantasmas aunque no den miedo.

Link al libro en Amazon.es

CABOS SUELTOS – UN MISTERIO PARANORMAL DE MARY O’REILLY

Bitterblink

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