Archivo de la categoría: Pelicula

Película: X-Men, Primera Generación (revisión)

X Men primera generación póster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: X-men: First Class

Año: 2011

Director: Matthew Vaughn (Layer Cake; Kick-Ass)

Guión: Ashley Miller, Zack Stentz, Jane Goldman, Matthew Vaughn

Música: Henry Jackman

Fotografía: John Mathieson

Reparto

  • James McAvoy
  • Michael Fassbender
  • Jennifer Lawrence
  • Kevin Bacon
  • Rose Byrne
  • Nicholas Hoult
  • January Jones

La idea esta semana era reseñar X-Men: Días del futuro pasado, por ser la única película atrayente de la cartelera, pero problemas de agenda me lo han impedido. En su lugar, me pondré en antecedentes con la predecesora X-Men: Primera generación. El problema con esta saga es que entre secuelas, reboots, y spin-offs uno acaba por perder la cuenta no de la línea argumental de cada cinta, sino más bien de los personajes que aparecen y desaparecen de la trama y su relación entre ellos. Y la gracia que tiene un reboot es que se pueden redefinir y explicar estas relaciones desde el inicio, mientras los guiños argumentales al espectador sobre el futuro de la trama son continuos. Uno de los aciertos de esta cinta fue el aire sesentero que desprendía en cada fotograma y su tono a lo cinta de James Bond que consiguió, con una trama que mezclaba los superhéroes mutantes (y los problemas de personalidad, autoconfianza y superación personal que eso generaba) con los espías y los supervillanos en mitad de una crisis nuclear en plena guerra fría.

Antes de que los más importantes mutantes se convirtieran en Magneto y el Profesor Xavier (líder de los X-Men), ellos eran simplemente Erik y Charles. Estamos en 1944, en un campo de concentración para judíos en Polonia durante la segunda guerra mundial. Un joven es sometido a un experimento y para ello su madre es cruelmente asesinada delante de él. El joven en cuestión se llama Erik Lehnsherr y descubre en ese momento que tiene una extraña mutación genética por la que puede mover o manipular el metal a distancia como si de un poder magnético se tratase. El responsable es el doctor Klaus Schmidt e intentará aprovecharse de este don. A la vez, en una lujosa mansión de Nueva York un niño llamado Charles Xavier descubre una intrusa en su casa con la habilidad para transformarse en cualquier persona. Se trata de una niña llamada Raven y su estado natural es con la piel azul. El joven Xavier tiene poderes psíquicos con los que leer las mentes, comunicarse e influir en los pensamientos de la gente. Decide acoger a Raven en su casa al descubrir con alegría alguien más con una extraña mutación genética como la suya. Al pasar los años y adentrarnos en la década de los sesenta, el joven Xavier está a punto de presentar su tesis acerca de la evolución y mutaciones genéticas de la humanidad y graduarse en Oxford, mientras que Erik está obsesionado con la búsqueda del asesino de su madre, el doctor Klaus. Sus caminos se cruzan y deciden aunar fuerzas para colaborar en la creación de la “División X”, una sección ultrasecreta de la CIA formada por individuos que presentan mutaciones genéticas y diversos poderes sobrehumanos, para luchar contra otros mutantes que supongan una amenaza para la humanidad. Gracias a los poderes de Xavier pueden buscar por todo el mundo mutantes que no encajen en su entorno social para ofrecerles un modo de ganarse la vida. Pero Erik seguirá obsesionado con la venganza y no cesará en su empeño de encontrar a Klaus Schmidt, ahora convertido en Sebastian Shaw, quién también tiene su grupo de mutantes para unos fines menos pacíficos. La guerra fría está en su apogeo y las tensiones entre los USA y la URSS alcanzarán su punto álgido con la crisis de los misiles en Cuba. Y estando Shaw y demás mutantes invencibles detrás de la escalada militar, la única salvación será este extraño grupo de superhéroes mutados a los que ni el resto de los humanos verán con buenos ojos por suponerlos una amenaza contra su existencia. La ambigüedad moral acerca del uso de los poderes mutantes para el bien o para el mal estará servida…

El principal punto fuerte de “X-Men: Primera Generación” fue su originalidad al hacer un reinicio de franquicia ambientado en los años 60. El diseño de producción está muy logrado y le da un tono agradable a la cinta, lo cual le permite diferenciarse claramente del resto de secuelas, algunas de las cuales no eran poseedoras de una elevada calidad. Y además, el argumento de espionaje también encaja muy bien en la época retratada. Entre medias, tenemos los orígenes de estos personajes cada uno con entidad y personalidad propia, sus propias motivaciones y su explicación acerca de los caminos que tomarán en un futuro.

Lo que entronca con el segundo punto fuerte de la cinta, las interpretaciones de McAvoy pero sobre todo de Fassbender, quien despuntó levemente en “Malditos Bastardos” pero que aquí se coronó como uno de los actores más prometedores de los últimos años. El tono cínico y cruel que le da a su tempranero Magneto se engarzará perfectamente con el que Ian McKellen ha interpretado previamente con más edad. Sólo que aquí le vemos sufrir y comprenderemos los orígenes de dicho sufrimiento, será más vulnerable y el espectador empatizará más con él, en esa tendencia del cine actual de hacer a los villanos más creíbles y justificables.

Quizás por el nivel demostrado por Fassbender es por lo que McAvoy no brilla tanto en esta cinta. De su papel en Trance maduro y serio pasa a éste rol más infantil y diseñado para caer bien al adolescente hormonalmente revuelto, en la línea de la mamarrachada de Wanted. McAvoy se empeña en presentar la parte jovial y ligona de un Profesor Xavier que después se convertirá en un adulto responsable, reposado y cerebral atado a su silla de ruedas. Es posible que una minusvalía haga que la personalidad de alguien se vuelva más amargada, pero no cuela demasiado para mi gusto. Aunque nadie puede culpar a McAvoy de intentarlo, eso está claro; y el resto de engranajes de la cinta encajan tan bien que se le puede perdonar a su interpretación exagerada.

El resto de actores engalanan esta cinta tal como por ejemplo el villano trasnochado de Kevin Bacon, o la chica de moda que es Jennifer Lawrence y su versión de Mística que nos hace olvidar a Rebeca Romijn. Además, tal como ocurría en la tercera parte de X-Men, la película no está dulcificada y vemos personajes que fallecen justificados por el guión, y la moralina típica del cine USA no empaña las actuaciones de algunos de los personajes, encajando con su perfil perfilado en el argumento.

Película de reparto multicoral y aroma sesentero, las lecturas entre líneas y las referencias a los personajes en que se convertirán en un futuro son continuas. Se trata de una cinta fundamental -y fundacional- para entender los capítulos anteriores de la saga y las motivaciones de los personajes. El juego de referencias funciona e incluso algunas veces no será fácil percibir la fina ironía de determinadas situaciones que luego serán claves para entender la personalidad y la manera de actuar de personajes clave en la saga. Por supuesto que el fan purista detectará algunos fallos de continuidad entre el canon original de los cómics y las películas originales, pero como compensación tenemos un cameo inimitable de Hugh Jackman como Lobezno mandando a paseo a nuestros dos protagonistas, y eso es compensa hasta los fallos de racord*, si los hubiera.

Y lo que verdaderamente importa, para el fan ocasional que no se haya asomado antes a ninguna de las aproximaciones a este mundo, tanto cinematográficas como impresas, su disfrute no se resentirá ni se agobiará por una carencia de conocimientos de esta parte del Universo Marvel. Vamos, que esta entrega funciona de manera autónoma y el desarrollo de la trama no se ve entorpecido por la ausencia o exceso de referencias cruzadas de los personajes, épocas o situaciones. Es por esta razón por la que esta “X-Men: Primera Generación” se lleva una buena nota y merece que preste mi atención a su secuela que lleva más lejos el reparto, expande el universo de estos personajes, y enlaza con las anteriores trilogías.

Calificación: Muy buena.

Lo Mejor: Fassbender y su personaje que nos muestra cómo era Magneto antes de ser Magneto. La ambientación de los 60 está muy conseguida y le da un buen toque a la cinta.

Lo Peor: Algún detalle en la caracterización del personaje de McAvoy hace que se pase un poco de frenada al versionar a Xavier de joven.

La vería de nuevo: Sí, sus más de dos horas no se hacen pesadas y dosifica muy bien la trama e incluso el largo clímax.

La Recomiendo: Sí, es una digna adaptación del cine de superhéroes.

Películas similares: Los Increíbles, saga de X-Men,

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1270798/combined

Tráiler en You Tube (español):

2 comentarios

Archivado bajo Muy bueno, Película - Acción, Película - Aventuras, Película - Ciencia Ficción, Película - Espionaje, Película - Historia, Pelicula, Puntuado

Película – El caso Bourne (Revisión)

El caso Bourne Poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Bourne Identity

Año: 2002

Director: Doug Liman (Sr .y Sra. Smith, Al filo del mañana)

Guión: Tony Gilroy, William Blake

Basado en el libro de Robert Ludlum

Música: John Powell

Fotografía: Oliver Wood

Reparto

  • Matt Damon
  • Franka Potente
  • Chris Cooper
  • Clive Owen
  • Brian Cox
  • Julia Stiles

Con el estreno la pasada semana de “Al filo del mañana”, he aprovechado para revisitar uno de los primeros éxitos de Doug Liman que fue El Caso Bourne. La cinta de 2002 supuso un punto y aparte en el género de espionaje por combinar lo mejor del género heredado de los años 60 y 70 con una puesta al día de las escenas de acción basadas en artes marciales y persecuciones adrenalíticas. El buen hacer de Liman y su solvencia a la hora de presentarnos la trama y rodar las grandes escenas tiene su contrapunto en las dos secuelas que dirigió Paul Greengrass (El Mito de Bourne y el Ultimátum de Bourne); también de igual o mayor éxito que esta primera aunque para mí peores por intentar ofrecernos más de lo mismo y cambiarnos a un estilo de rodaje y fotografía más agresivo y movido. Greengrass tiene un estilo de rodar “cámara en mano” nervioso e inquieto que personalmente no me ha acabado nunca de gustar. Hay una cuarta secuela de Bourne ya sin Damon, Liman ni Greengrass (El Legado de Bourne) que intentaba seguir la trama de manera paralela con nuevos agentes secretos y que Jeremy Renner se encargó de capitanear en el papel principal pero la buena es la primera, por el soplo de aire fresco que supuso en el género y lo bien rodada que resultó.

La historia está basada en los libros de Robert Ludlum, quien murió un año antes de que estrenara la película y, por lo tanto, no llegó a presenciar el éxito de su personaje. También hay una película anterior protagonizada por Richard Chamberlain pero que, evidentemente, no llegó a cuajar ni a tener la acogida que supuso la recreación de Damon del personaje.

Un barco pesquero marsellés rescata en mitad de una tormenta en el Mediterráneo a un hombre joven inconsciente y con varias heridas de bala. El médico del barco después de curarle descubre que tiene implantado un microchip con un número de cuenta de un banco suizo. Tras recuperar la consciencia el hombre no recuerda nada de su vida ni de su pasado, ni tan siquiera su nombre. Sin embargo, sabe hablar varios idiomas y domina la lucha cuerpo a cuerpo. Después de varios días a bordo desembarca en tierra firme y decide dirigirse a la sede suiza del banco donde tiene la cuenta para descubrir que tiene una caja de seguridad a su nombre. Dentro de la misma hay dinero, una pistola, pasaportes con su foto y distintas identidades. Una de ellas, la del pasaporte americano, está a nombre de Jason Bourne, y también descubre que tiene su domicilio en París. Decide visitar la embajada americana al día siguiente, pero antes se enfrenta a dos policías urbanos a los que deja fuera de combate sin pretenderlo, dándose cuenta de que es más letal de lo que había pensado en un momento. Al día siguiente, en la embajada, es detectado por los servicios de inteligencia y se da orden a todos los operativos del edificio de detenerle e impedir que escape. De nuevo deja fuera de combate a varios guardias y en su huida conoce a una chica alemana llamada Marie, a quien la ofrece dinero a cambio de que le ayude a llegar a París en su modesto Mini rojo. Durante el camino decide confiar plenamente en la chica y le cuenta toda su historia, y Marie ayudará a Bourne en su empeño para conocer su identidad y la de quien le persigue; y a partir de este momento se verán envueltos en un peligroso juego a través del continente donde asesinos profesionales intentarán darles caza y evitar que conozcan la verdad.

La verdad es que “El Caso Bourne” es una delicia para los amantes del género de espías, heredado directamente de la fundacional “Con la muerte en los talones” de Hitchcock y su continua huida hacia adelante argumental. Es decir, la historia es el punto fuerte de una trama que nos presenta un misterio que resolver acerca de la enigmática identidad de un hombre que no tiene más que interrogantes a los que responder, y que en un determinado momento activa todas las alertas del Servicio Secreto para comenzar una persecución a través de los escenarios clásicos del género. Suiza, Marsella, Francia, estaciones de tren, consignas de un banco, pisos francos,…

En un momento del rodaje, a Damon le preocupó el intentar enfocar de manera realista y científico el tema de la amnesia parcial (no saber nada de tu pasado pero recordar idiomas y destrezas varias relacionadas con la peligrosa profesión anterior) pero rápidamente Liman le sugirió que no se preocupase de ello, puesto que no se trataba de realizar un tratado médico sobre la enfermedad sino de usar un recurso narrativo para que la trama avanzase como una mera excusa argumental. Y en eso consiste esta cinta, en no dar un minuto de respiro al espectador y sorprender en sus giros narrativos. Además, el personaje resulta atractivo desde el punto de vista físico (es igual de bueno que el resto de asesinos entrenados para capturarle, verdaderas máquinas de matar en las que la gente de a pie no tienen ninguna opción contra ellos) y moral (tiene remordimientos y conciencia, y aunque era uno de los mejores en su antiguo trabajo, al perder los recuerdos decide resetear de nuevo y llevar una vida normal). Matt Damon resultó ideal para el papel, dando ese aspecto de americano perdido por Europa, desvalido al principio pero de armas tomar al final, conforme va experimentando una transformación moral durante la trama y conforme nuevas piezas de información se van desvelando. Y el contrapunto perfecto lo aporta Franka Potente, ya que no es una belleza al uso como podríamos esperar en una cinta similar de gran presupuesto y actrices despampanantes. La actriz alemana, famosa por la experimental “Corre, Lola, Corre”, aporta ese toque de normalidad que podríamos encontrar en cualquier chica europea que viaje de Interrail, y la relación que mantendrán ambos personajes es totalmente definitoria sobre la clase de persona en la que el personaje de Damon se convierte y desea llegar a ser.

Pero actores semidesconocidos europeos (también tenemos a un excelente Clive Owen que ya empezaba a despuntar por la época) no significa que sea una cinta barata. De hecho parece que el presupuesto no se lo gastaron en grandes deportivos que luego destrozan en persecuciones, sino en las persecuciones en sí mismas. Me refiero, está claro, a la icónica escena del Mini rojo por las calles de París, conduciendo por escaleras peatonales y avenidas en dirección prohibida, mientras la gendarmería francesa y la Interpol tiene a todas las patrullas detrás de los huidizos personajes. Gracias a “El Caso Bourne” y su gran éxito, se cambió en parte la manera de rodar este tipo de cine en Hollywood. De hecho, las peleas y escenas de lucha cuerpo a cuerpo incorporaron un novedoso arte marcial rápido y coreografiado que luego personajes como 007 y Batman no dudaron en usar para sus propias franquicias.

En definitiva, todo un clásico instantáneo del género que lo actualizó y lo puso al día. Se agradece que la trama se desarrollara por Europa dándole ese aire de clasicismo y vieja decadencia, pero con el toque del mejor cine de evasión actual. Totalmente recomendable.

Calificación: Imprescindible, fue un clásico instantáneo del género en su día y vuelta a ver no pierde ni un ápice de su frescura.

Lo Mejor: La factura con la que está rodada y la manera con la que se integra la acción con la trama de espionaje. Revisita los clichés clásicos del género de manera afortunada.

Lo Peor: Que Liman no continuara con posteriores películas de la saga y se encargara Paul Greengrass

La vería de nuevo: Sí.

La Recomiendo: Como película de espionaje es una de las mejores que he visto.

Películas similares: Ronin, Los últimos días del cóndor, Con la muerte en los talones

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0258463/combined

Tráiler en You Tube (inglés):

3 comentarios

Archivado bajo Imprescindible, Película - Acción, Película - Espionaje, Pelicula, Puntuado

Película – Al filo del mañana

Al_filo_del_mañana poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Edge of tomorrow

Año: 2014

Director: Doug Liman (El Caso Bourne, Sr. y Sra. Smith)

Guión: Christopher McQuarrie, Jex Butterworth, Jon-Henry Butterworth

Basado en el libro de Hiroshi Sakurazaka

Enlace a la reseña de Bitterblink

Música: Christophe Beck

Fotografía: Dion Beebe

Reparto

  • Tom Cruise
  • Emily Blunt
  • Bill Paxton
  • Kick Gurry
  • Brendan Gleeson
  • Jonas Armstrong

Como siempre que ocurre cuando es anunciada la adaptación a la gran pantalla de alguno de los libros favoritos de Malosa o Bitterblink, permanecemos a la expectativa a ver en qué desemboca el proyecto. En este caso, la novela ligera de Hiroshi Sakurazaka “All you need is kill” no tardó en encontrarse en el punto de mira de los grandes estudios americanos y el anuncio de la incorporación de Tom Cruise al papel protagonista le dio un relumbre especial a la película. Desde luego no se le puede negar al actor olfato para unirse a blockbusters de éxito, como ya ocurrió en Oblivion o Jack Reacher.

Lo que sobre todo me apasionó del planteamiento fue saber que el responsable elegido fue Doug Liman, director de “Sr. y Sra. Smith” y sobre todo “El caso Bourne”. Se trata de dos ejemplos de cine de acción actual rodados con impecable factura y grandes dosis de entretenimiento puro y duro. Si en la primera hace una comedia de acción acerca de la lucha de sexos en sentido literal (que ríase usted de “La guerra de los Rose”), la segunda redefinió el cine de espionaje en el siglo XXI heredando las estructuras clásicas del género de los 60 y 70. De hecho se trata de una de mis cintas favoritas del género a pesar de que no comparto en absoluto la visión que le dio Paul Greengrass en las secuelas. Quedaba por ver si Liman era capaz de aportar su grandioso toque en el cambio de registro que supone un argumento de ciencia ficción futurista mezclando invasiones alienígenas estilo Oblivion, acción militar como “Salvar al soldado Ryan”, trajes de batalla exoesqueléticos parecidos al de Elysium o los de las secuelas de Matrix (Reloaded y Revolution) y, por encima de todo, la inverosímil situación de un personaje encerrado en un bucle temporal infinito (condenado a vivir el mismo día una y otra vez) vista en “Atrapado en el tiempo”, la comedia de culto que protagonizó Bill Murray en 1993.

Porque la referencia más inmediata de All you need is kill y Al filo del mañana es precisamente la película de Harold Ramis, que recrea el mito de Sísifo (condenado a empujar la misma piedra repetidas veces). En el caso que nos ocupa, estamos en un futuro cercano en el que una invasión alienígena tiene a casi toda Europa conquistada. La única esperanza para la humanidad consiste en una invasión de la costa francesa desde las islas británicas. El coronel Bill Cage, un oficial americano más preocupado en el marketing que en la guerra, llega a Londres para enterarse de que va a participar en la que puede ser la batalla más decisiva y sangrienta de la humanidad. Ante su renuncia, es trasladado forzosamente y contra su voluntad al frente, donde sin entrenamiento militar le obligan a enfundarse un traje militar de batalla y luchar contra los invasores. En pocos minutos se da cuenta que la invasión será una completa carnicería sin ninguna posibilidad para los humanos, y es abatido junto a uno de los alienígenas. Sin embargo, de manera inexplicable, en vez de morir vuelve a despertarse en el comienzo del día justo antes de la batalla. Vuelve a vivir el desembarco y vuelve a presenciar la masacre de los batallones, para volver a morir de nuevo. Y vuelve a despertarse antes de la batalla. Se da cuenta de que está condenado a revivir el mismo día una y otra vez como consecuencia de haber heredado el poder de uno de los alienígenas, atrapado en un ciclo temporal infinito. Es entonces cuando conoce a la soldado Rita Vrataski, una heroína de guerra famosa por haber exterminado ella sola a cientos de invasores en una batalla, quien le explica el origen del misterioso fenómeno que sufre ya que ella también tuvo ese don antes de perderlo. Le dice que la busque todos los días cuando se despierte para que se entrene con ella y aprenda a luchar en combate contra los invasores, y juntos trazan un plan para evitar que la invasión aliada sea un fracaso condenado a la extinción de la raza humana. De esta manera, iremos viendo como el coronel Cage no solo se convierte en una valerosa arma de aniquilación y la única esperanza para la humanidad, sino que también evolucionará moralmente para conseguir evitar un destino al que parece que, hagamos lo que hagamos, estaremos condenados a sufrir.

El reto que presenta Al filo del mañana es, precisamente, el enfoque que se le debe dar a un argumento que va a repetir lo mismo una y otra vez, y es precisamente en lo que triunfa la cinta. La película gana enteros cuando presenta y resuelve los conflictos a los que se enfrenta el protagonista cada día, la manera en la que evoluciona el personaje de Tom Cruise. Un personaje que al igual que el de Bill Murray, es moralmente reprobable desde el comienzo del metraje, un farsante que se ha aprovechado de una situación tempestuosa al que el karma le juega una mala pasada (o buena según se mire). Y entre momentos realmente dramáticos y épicos como por ejemplo las distintas muertes que presencia de sus compañeros una y otra vez, Liman nos cuela pequeñas cápsulas cómicas que nos harán esbozar una sonrisa entre tanta batalla trágica.

Sin embargo, este gran acierto que es mantenerte pegado a la pantalla durante dos tercios de la película fascinado por como avanza la trama y resuelve el argumento y la relación chico – chica entre Tom Cruise y Emily Blunt, se acaba diluyendo en un último acto que hace concesiones al género de acción más convencional. Todo el ritmo frenético del inicio se desperdicia y ralentiza en la misión final, peor rodada (la fotografía nocturna es bastante insulsa) y menos sugerente. Este defecto de resolución del argumento, junto con el diseño de producción de los alienígenas invasores (se nota demasiado su artificialidad a la hora de ser creados con animación digital y los combates contra ellos no resultan tan espectaculares) son, en mi opinión, los mayores defectos de la cinta.

A pesar del agridulce sabor de boca que te deja la película por esto, hay que reconocer los atributos positivos de este blockbuster por encima de la media del género, infinitamente superior a la saga Transformers, por citar un ejemplo. Tom Cruise cada vez tiene más arrugas y ya no puede hacer papeles de jovencito engreído estilo aviador en Top Gun. En su lugar, y sin renunciar a las piruetas acrobáticas, asume cada vez más dramatismo y matices sombríos en los personajes que interpreta. El contrapunto perfecto se lo da una Emily Blunt de armas tomar (al igual que en Looper), perfectamente creíble y con un toque vulnerable al que nos costará llegar.

En resumen, Liman nos ofrece casi dos horas de entretenimiento con un declive al final pero en las que nos ofrece interesantes reflexiones entre disparo y persecuciones (al igual que en sus otros trabajos) acerca del destino y de la naturaleza del honor y el valor (la escena en la que se toma una cerveza en un pub de Londres). Y ya solo por eso, merece la pena acercarse al cine.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: El dúo protagonista y la manera de resolver las distintas situaciones que supone estar atrapado en un loop temporal en medio de una guerra

Lo Peor: El último tercio está rodado de manera poco brillante y convencional

La vería de nuevo: Puede

La Recomiendo: Sí

Películas similares: Oblivion, Atrapado en el Tiempo, Matrix Reloaded, Matrix Revolution, Elysium, Starship Troopers, Salvar al soldado Ryan,

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1631867/combined

Tráiler en You Tube (español):

3 comentarios

Archivado bajo Película - Acción, Película - Ciencia Ficción, Pelicula

Película – La Red Social (Revisión)

la-red-social-poster

 

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: The Social Network

Año: 2010

Director: David Fincher (The Game, Seven, El club de la lucha, Zodiac, Millenium)

Guión: Aaron Sorkin

Basado en el libro de Ben Mezrich, Multimillonarios por accidente: El nacimiento de Facebook. Una historia de sexo, talento, dinero y traición En versíón Kindle

Música: Trent Reznor

Fotografía: Jeff Cronenweth

Reparto

  • Jesse Eisenberg
  • Andrew Garfield
  • Justin Timberlake
  • Rooney Mara
  • Brenda Song
  • Rashida Jones
  • Max Mingella

Uno de los realizadores contemporáneos que más me gustan últimamente (con permiso de Christopher Nolan, que para mí juega en otra liga) es David Fincher. El director de Seven, El club de la lucha y la versión americana de Millenium gana con el tiempo conforme va dirigiendo nuevas películas y proyectos personales. La tercera entrega de Alien (su debut en la dirección) resultó excesivamente bizarra y la etiqueta de película de encargo pesó demasiado en su factura. Sin embargo, el toque que dio en El club de la lucha fue el de una cinta rompedora en todas sus facetas, desde el argumento con sorpresa final hasta el planteamiento antisocial y crítico que desprende toda la obra. Con Seven nos volvió a sorprender reformulando el género policíaco y de asesinos en serie, aunque con Zodiac no le salió tan redonda la jugada y nos brindó una película más densa todavía a lo que nos tiene acostumbrados.

La película es una adaptación libre de la biografía no autorizada de Mark Zuckerberg, y del proceso de creación que siguió para alumbrar uno de los mayores fenómenos de la informática del siglo XXI: la red social Facebook. De cómo una ruptura amorosa creó un proceso en cadena en la privilegiada y obsesionada mente del protagonista, ridiculizando a su novia en su blog primero y hackeando la base de datos estudiantil de Harvard después. El rápido número de visitas en una web creada para comparar las fotos de las chicas del campus y la caída del servidor del mismo le dio la idea para crear un sitio donde la gente crea amistades basadas en las invitaciones privadas para gente de la universidad. Mediante un oportuno juego de flashbacks y flashforwards simultáneos se nos muestra las múltiples demandas judiciales a las que se enfrenta por el robo de una de las mayores y más lucrativas ideas del siglo. Por un lado los gemelos Winklevoss, quienes se sienten estafados por Zuckerberg al que le contratan para desarrollar el código de una web similar. Por otro lado su amigo y cofundador Eduardo Saverin, quien colabora en la financiación del proyecto, se verá desplazado del mismo en cuanto aparezca la figura del oportunista Sean Parker, creador de Napster. La tensión empezará a aflorar en cuanto éste empiece a influenciar las relaciones entre los dos fundadores. Porque, como dice el lema de la película, “no haces 500 millones de amigos, sin hacer algunos enemigos”. Por mucho que empieces la empresa más lucrativa del momento por el desamor hacia una chica.

Que David Fincher es un director con un talento y carisma especial salta a la vista después de ver La Red Social. Nadie esperaba en 2010 que la insulsa historia de la creación de Facebook se convirtiera en un ensayo sobre la ambición y la envidia humanas, digno del mejor Shakespeare. Como suele ser habitual en sus películas, el protagonista es un tipo marginal con cualidades y obsesiones especiales que le hacen resaltar respecto al resto de la tipología humana que pueblan las tramas, como pueden ser Tyler Durden (El Club de la Ducha), Robert Graysmith (Zodiac) o Lisbeth Salander (Millenium). En este caso, la versión de Mark Zuckerberg que dibuja Fincher es la de un superdotado, un genio incomprendido que se sabe superior intelectualmente al resto de la humanidad y que suple con inteligencia sus carencias sociales. Sabe que nunca será un atractivo atleta del equipo de remo con una familia adinerada a sus espaldas, pero en agilidad mental nadie le gana y poca gente es capaz de seguirle en sus razonamientos. En la línea de Zodiac, donde la trama avanza incesantemente sin dar un respiro al espectador, con nuevos datos y giros argumentales, aquí asistimos como meros convidados de piedra al proceso mental del protagonista, donde a veces se nos hace cuesta arriba entender los diálogos del mismo. La diferencia con aquella será que en La Red Social, las conversaciones son más rápidas y fluidas, mejorando el ritmo de la cinta y haciendo que se nos pase en un suspiro.

Cinta fundacional de la era online en la que nos ha tocado vivir, en la que la paradoja de su planteamiento da pie a la tragedia que se articula después: el creador de una de las mayores herramientas de unión de nuestra época, es un marginado social que no logra integrarse en el sistema de exclusividad y fraternidades de la élite universitaria. El catalizador de tal creación que es la chica que rompe con él por considerarle un capullo y un creído con un ego desmedido, es medio y a la vez fin de tal proceso de creación intelectual, una excusa para mostrarnos el ascenso del genio y la caída de los que se encuentran a su lado. Los paralelismos que se despliegan entre la vida social que se destila por aquellos que forman parte de la élite, y el aislacionismo de los que permanecen al margen, alcanza su punto culmen en los momentos en que nuestro protagonista se bebe una cerveza mientras alumbra su idea frente al ordenador, mientras la fraternidad más exclusiva realiza una de sus fiestas más privadas con las mejores chicas y el mejor ambiente. La dificultad para formar parte de esa élite la plasma su amigo Saverin y las pruebas que pasa para entrar en el grupo de los más afortunados. Y la escena de la regata de los hermanos gemelos es brillante en su conjunción y mixtura formal de música e imágenes.

Salvo en estos detalles en los que se aprecia claramente el estupendo toque del director, la que puede que sea la película más redonda de Fincher es probablemente la que menos se nota su labor en detrimento del estupendo trabajo actoral y de guión. Es decir, que salvo algunas escenas, la mayor parte del mérito de la cinta es del guionista, Aaron Sorkin, y la visión de Zuckerberg que brinda Jesse Eisenberg, un tipo que roza la genialidad y la falta de cordura a partes iguales. Rooney Mara ya apuntaba maneras antes de ser la estrella en la versión USA de Millenium, mientras que Andrew Garfield dio motivos más que suficientes para que después le ofrecieran papeles de superhéroes.

Es una película que se convirtió en clásico instantáneo, imprescindible por ello y que ganó varios Globos de Oro y tres Óscar por su guión, música y montaje. Es de esas películas que es para ver varias veces, básicamente porque la primera vez los personajes irán demasiado rápidos para nuestro gusto. Y en posteriores visionados iremos captando más detalles de la trama y se nos desplegarán cada vez más matices en la cinta. Y eso, en mi opinión, sólo lo suelen conseguir las obras maestras.

Calificación: Imprescindible

Lo Mejor: El guión, el montaje, los actores, los diálogos,…

Lo Peor: Que nuestra inteligencia quede en entredicho al no seguir los diálogos con toda la rapidez que quisiéramos.

La vería de nuevo: Sí, los posteriores visionados son imprescindibles en esta cinta.

La Recomiendo: Totalmente, por la reflexión de la era de Internet en la que vivimos y la manera en que han evolucionado las relaciones sociales.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1285016/combined

Tráiler en You Tube (español):

1 comentario

Archivado bajo Imprescindible, Película - Drama, Película - Historia, Pelicula, Puntuado

Película – Ocho apellidos vascos

Ocho apellidos vascos - poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2014

Director: Emilio Martínez Lázaro (El otro lado de la cama; Las 13 rosas)

Guión: Borja Cobeaga y Diego San José

Música: Fernando Velázquez

Fotografía: Gonzalo F. Berridi, Juan Molina

Reparto

  • Dani Rovira
  • Clara Lago
  • Karra Elejalde
  • Carmen Machi

No tengo preferencia por el cine español, he de reconocerlo. Me parece un cine sin talento, politizado, y alejado de los intereses del público. No se trata de comparar con el cine USA y evidenciar las carencias a nivel técnico que se logra con un presupuesto elevado y derroches de efectos especiales. Tampoco es la típica postura que critica todo lo que sea patrio por moda o peor, por ese deporte nacional que tenemos en la península ibérica de denostar todo lo denostable que le dé por asomar la cabeza del resto, basado en la envidia.

En este sentido, el paradigma de mis excepciones favoritas es Amenábar y ese cine de género tan fabuloso que hace, usando (en sus orígenes) escaso presupuesto pero exprimiendo cada céntimo del mismo sin malgastarlo en derroches innecesarios. Nos ha demostrado que con un guión potente se puede mantener el interés y la tensión desde el principio hasta el final, mientras vemos situaciones cinematográficas más propias de otras cinematografías (persecuciones, etc.) pero aplicadas en entornos más reconocibles. Y en su ópera prima “Tesis”, es totalmente proverbial la declaración de intenciones que hace en boca del discurso de un personaje, de doble lectura en el desarrollo de la trama: que el cine es una industria que gasta dinero para ganar dinero, que el cine USA es el competidor directo en taquilla, y que para no dejarse comer el terreno hay que darle al público lo que quiere.

Pero a pesar de esto, se sigue insistiendo en presentar situaciones bizarras, desdeñar un buen guión y pensar que a los espectadores nos gusta más el cine intimista (o peor, revanchista con la historia) en vez de una buena película de evasión. Y a partir de ahí, le puedes contar al público las subtramas que quieras y hacer pensar al que quiera pensar, pero antes dale algo con lo que le diviertas y le enganches.

Por esto suelo bastante reticente cuando surge de vez en cuando el típico taquillazo actual fruto de una mezcla de carambola de bombardeo publicitario sin descanso y un boca-oreja que dé en el clavo en la oportuna semana de su estreno. En estos momentos tenemos el último bombazo del cine español: “Ocho apellidos vascos”, una comedia de Emilio Martínez Lázaro cuyo principal reclamo es la carcajada continua del espectador provocada por un humor basado a más no poder en los tópicos y estereotipos regionales españoles. Es decir, que todo aquel que no esté familiarizado con relación a los distintos acentos y maneras de vivir de sur al norte de España, perderá muchos detalles y la mayoría de las gracias de la cinta. Lo que no quita que Hollywood ya le haya echado el ojo a la que es ya la cinta más taquillera de nuestro cine, y esté preparando un remake con el sugerente título de “Spanish Affairs”. Tampoco se escapa de la continuación que también está en ciernes, en un intento de aprovechar el tirón taquillero de la cinta.

Amaia está de despedida de soltera en Sevilla. Es vasca de pura cepa y por eso no acaba de estar demasiado cómoda con la celebración. Además, su boda no se va a celebrar por lo que tiene motivos para no estar alegre. Tras ser echada de un local por montar una escena con uno de los empleados, acaba en la cama con él, a pesar de quedarse dormida al instante. Al día siguiente Rafa, que así se llama el chico, ya no la encuentra en su casa pero se da cuenta que se ha dejado su bolso. Tan prendado ha quedado de ella que decide emprender un largo viaje hasta la otra punta del país para aparecer en su casa y convencerla de que es el hombre de su vida, a pesar de todos los prejuicios y miedos que puede tener un señorito andaluz para adentrarse en lo más profundo del independentista País Vasco. Tras ser confundido por un abertzale radical, la inesperada visita del padre de Amaia y con la perspectiva de una reconciliación paternal, ésta le pide a Rafa que se haga pasar por su novio y prometido por unos días para que siga la farsa y su padre se quede tranquilo. Como el padre no comulga mucho con la idea de que Amaia tenga una relación con alguien que no tenga profundas raíces euskeras, Rafa se hará pasar por Antxon e intentará convencer, acento incluido, que tiene auténtica sangre vasca por sus venas, y sus ocho apellidos son vascos. Las situaciones graciosas y los malentendidos estarán a la orden del día, y Rafa se planteará si realmente merece la pena pasar tantas dificultades por una chica que vive en la otra punta del país, en un sitio ajeno a su tierra y con unas costumbres tan diferentes… ¿o realmente no somos tan diferentes?

Con “El otro lado de la cama”, Emilio Martínez-Lázaro supo demostrar buena mano con el género de la comedia española. Sin caer en clichés y con capacidad para hacer reír a pesar de guiones endebles, en aquel caso fue capaz de mezclar humor y musical para dar con la tecla del espectador y hacer que éste se olvidara de la nacionalidad de la cinta que estaba viendo. Con “Ocho apellidos vascos” hace tres tantos de lo mismo. Solo que esta vez precisamente incide en la españolidad de la cinta. Recoge los clichés y estereotipos más habituales de las dos regiones más extremas de nuestra geografía y hace de los gags y chistes gamberros la piedra angular de la película. No tiene miedo de tocar temas políticos que son tabú en el país, para hacer bromas a cada cual más exagerada. Aunque no se moja ni se posiciona de ningún lado del conflicto vasco (ni lo esperaba, la verdad, dado el momento de corrección política que atravesamos), a nivel de estereotipos desde luego que no deja títere con cabeza. Y esto es lo que hace que las carcajadas sean continuas entre el público. Todas las bromas que podemos hacer entre amigos pero que no se nos ocurriría hacerlas públicas para no ofender al personal, están en el metraje. El público lo sabe y desde los primeros minutos está predispuesto a la risa floja, lo que es el gran acierto de la cinta. Al igual que sus otras comedias, el guión es flojo y hace aguas por muchos sitios, pero otro acierto de Martínez-Lázaro es hacer que al espectador no le importe y la trama avance sin mucho sentido. Es decir, que de la comedia gamberra va pasando sin darnos cuenta a la comedia de enredo, con situaciones absurdas pero que funcionan sin más. El éxito lo logra con la complicidad del espectador, que a cambio de grandes carcajadas no exige demasiada coherencia argumental. Y al final, tenemos una deriva hacia la comedia romántica, ésa que hemos visto mil veces en las pantallas USA (estilo Mathew McConaughey, Tom Hanks o Meg Ryan).

En definitiva, tenemos a los actores de siempre haciendo de sí mismos (Karra Elejalde, Carmen Machi), junto con jóvenes promesas de la TV del momento (Clara Lago) y la revelación del andaluz Dani Rovira en su debut derrochando vis cómica. En vez de una comedia típica de cine español que acaba siendo insulsa y descafeinada, “Ocho apellidos vascos” vuelve a hacer lo mismo que con “El otro lado de la cama” y prima el género por encima de lecturas trascendentales. Si bien no se le puede exigir mucho a una cinta que basa su punto fuerte en el tono gamberro y el gag regional, sí que se puede decir que está por encima de sus competidoras nacionales. Su capacidad para reventar las taquillas españolas está justificada y, sólo a veces, se podría decir que trata de tú a determinadas cintas made in Hollywood pero dándole un marcado carácter Spain is Different.

 Calificación: Entretenida

Lo Mejor: Dani Rovira y su capacidad para cambiar de acento. Los gags descerebrados que se suceden uno detrás de otro.

Lo Peor: Falta de coherencia argumental, demasiada incluso para una comedia de enredo.

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: Sí, aunque sólo sea por acercarnos a ver qué tiene el último gran éxito español.

Películas similares: El otro lado de la cama, Tres bodas de más.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2955316/combined

Tráiler en You Tube (español):

2 comentarios

Archivado bajo Entretenido, Película - Comedia, Pelicula, Puntuado

Película – El juego de Ender

El juego de Ender poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Ender’s Game

Año: 2013

Director: Gavin Hood (X-Men Orígenes: Lobezno; Tsotsi)

Guión: Gavin Hood

Basado en el libro de Orson Scott Card

Música: Steve Jablonsky

Fotografía: Donald McAlpine

Reparto

  • Asa Butterfield
  • Harrison Ford
  • Hailee Steinfeld
  • Viola Davis
  • Abigail Breslin
  • Ben Kingsley

El Juego de Ender, uno de los mayores éxitos de la narrativa de Ciencia Ficción, ganadora de los premios más influyentes del género, llevaba años buscando ser adaptada al cine. Decir que es la novela favorita de Bitterblink (aquí dejo un enlace a su reseña), es decir mucho y hace que sobren las presentaciones. La verdad es que la película se estrenó hace ya bastantes meses, a finales de 2013, pero pasó con tan poca pena ni gloria, que perdí la ocasión de verla por esperar un par de semanas para ir al cine. Todas las expectativas generadas durante su rodaje y con las prometedoras imágenes que se iban filtrando se desinflaron en el momento que se estrenó y el poco éxito que cosechó en su corta carrera comercial. Y es una pena, porque la cinta tiene cierta calidad y está bastante bien rodada; además, tiene la proporción adecuada entre un reparto poco conocido, joven y prometedor, junto con reconocidas figuras de la interpretación que son garantía de éxito (a pesar de que Harrison Ford lleva años sin un gran taquillazo). Pero el mundo del cine a veces es una incógnita y, quien sabe si por falta de publicidad, las declaraciones homófobas de Scott Card o que, sencillamente no encontró el “feeling” necesario con el público, la crítica o la taquilla, la película no tuvo el éxito esperado a este lado del océano (en la taquilla USA sí que ha llegado a cubrir las expectativas).

Desde luego que la novela es un hito de la ciencia ficción de los 80, y aporta muchas cosas nuevas a un género más que trillado. Es un estudio psicológico sobre el liderazgo y la motivación, y analiza las causas que llevan a los gobiernos a actuar de manera totalitaria por el bien común. Las cuestiones filosóficas que plantea y el dilema moral de si el fin justifica los medios planea sobre todo el libro; y anticipa de manera premonitoria la manipulación mediática y de la opinión pública de las redes sociales… ¡30 años antes de que se creara Twitter! Y sobre todo estaba la duda de cómo se plasmaría en imágenes todas las escenas de la escuela de batalla en gravedad cero, y si tendría la suficiente potencia visual y narrativa para ser trasladado al lenguaje cinematográfico. Y mi respuesta es que se trata de una muy digna adaptación de la novela en la que se basa, a pesar de que no pasará a los anales del género.

Estamos en un futuro en el que la humanidad ha estado al borde de la extinción como consecuencia de la invasión de unos seres alienígenas conocidos como “fórmicos” o “insectores” (por su parecido con insectos de tamaño natural). Aunque años atrás se consiguió evitar la extinción de la raza humana gracias a la pericia de un genio militar conocido como comandante Mazer Rackham, es de suponer que en algún momento del futuro se vuelva a repetir el desastre. Es por ello por lo que los países reclutan a los niños más superdotados del planeta para entrenarlos y convertirlos en líderes militares que sean capaces de impedir una nueva invasión que suponga el final de la raza humana. En este marco es donde encontramos a Ender Wiggin, el menor de tres hermanos brillantes que por una razón u otra fueron rechazados para la academia de la Flota Internacional. El joven Wiggin es un muchacho fuera de serie pero que vive acosado por los matones (tanto en las academias como con su propio hermano mayor, Peter). Sólo su tremendo ingenio y su enorme capacidad de liderazgo le permitirán salir indemne de los conflictos en los que se verá envuelto. El coronel Graff descubre su innato talento para la batalla y la supervivencia y ve en él la última posibilidad de forjar un héroe y líder militar con el que evitar la inminente derrota terráquea ante los insectores. Es por ello por lo que Ender será reclutado para la Academia estelar por Graff, e instruido contrarreloj para aprender tácticas militares y de guerra interestelares. A través de complejas simulaciones y juegos de batalla, se entrenará en una estación orbital junto con más niños con los que aprenderá liderazgo y diplomacia, y tendrá que dar lo mejor de sí mismo para conseguir superar las distintas fases y retos que le irá exigiendo, sin ser consciente de ello, el coronel Graff. Siempre con la perspectiva de que Ender es la única esperanza que le queda a la humanidad para la supervivencia al filo, a lo largo de su periplo nos preguntaremos si todo esto es necesario, y si es realmente un juego de niños.

A pesar de que en la adaptación de la novela al guión se han tenido que sacrificar determinados pasajes por el bien de la narración cinematográfica (la historia de los hermanos de Ender como manipuladores de la opinión pública, las distintas escuadras por las que pasa en la academia estelar), ésta en ningún momento se resiente por la falta o exceso de información. Para el espectador inexperto que no haya leído la obra original, la película avanza rápido y sin atascarse demasiado. La imaginería visual con la que se otorga a este mundo futurista que trata a los niños como herramientas bélicas destinadas a erigirse en los líderes militares del mañana, es bastante acertada y no cae en ningún truco efectista que menosprecie el argumento antes que la acción. Es cierto que hay veces que la información está algo condensada y a los personajes les falta profundidad psicológica por todas las páginas y descripciones que se han tenido que sacrificar. Pero Gavin Hood no ha caído en la trampa de Peter Jackson de hacer una cinta de tres horas de duración a lo El Hobbit para comprimir toda la novela. En su lugar, se centra en hacer que parezcan creíbles unos niños jugando a juegos de guerra y simulaciones militares, y en aportar su granito de arena al mundo de las naves espaciales sin que las imágenes nos recuerden demasiado a Star Wars.

Destacar la interpretación de Asa Buterfield como Ender, quien nos transmite la mezcla de debilidad física y superioridad intelectual sin resultar arrogante, atrapado en conflictos éticos y personales. Cumple con creces su misión de plantar cara al personaje de Harrison Ford y al resto del reparto juvenil por igual.

Como conclusión, decir que este Juego de Ender es una digna adaptación de la novela, mucho mejor que otras grandes obras literarias que pasaron con más éxito por las salas. Quizás en su mensaje no deja medias tintas y se ha optado por la claridad de la moraleja frente al posible oscurantismo que el espectador medio no entendería. Un punto en contra es la manera en que se empeñan en estropear el final sorpresa de la cinta, una de las fortalezas de la novela y que es de lo que más ayuda a dejar un buen sabor de boca al lector. Pero desde luego que el mensaje de la obra queda intacto y hace al espectador replantearse los mecanismos de defensa de nuestras sociedades actuales.

Calificación: Entretenida

Lo Mejor: Digna adaptación visual y argumental de la novela.

Lo Peor: Que se empeñen en estropearnos el final de la cinta.

La vería de nuevo: Puede

La Recomiendo: Totalmente si has leído el libro.

Películas similares: La Chaqueta metálica, 2001 una odisea en el espacio

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1731141/combined

Tráiler en You Tube (español):

2 comentarios

Archivado bajo Entretenido, Película - Aventuras, Película - Ciencia Ficción, Pelicula, Puntuado

Los Caminantes. Orígenes – Carlos Sisí

OrígenesReseñado por Malosa.

Precuela sobre la saga de zombies que ha llevado a la fama a nuestro autor madrileño, Carlos Sisí. Con los 3 libros de Los caminantes nos metió de lleno en un mundo postapocalíptico repleto de muertos que vuelven a la vida. Un relato sobre la supervivencia humana en primera instancia aunque con los zombies como desencadenante. Esta precuela trata de retrotraernos al origen de la pandemia y se centra en aportar más información sobre algunas situaciones y personajes muy queridos por los lectores. Lo hace además con un cambio de formato, ya que esta vez Sisí nos regala un cómic gracias a la inestimable ayuda de Enric Rebollo, lo que indudablemente pretende dotar de mayor acción, realismo y ritmo a esta saga de novelas.
Más información, más originalidad y mucha acción, sí …pero precuela innecesaria en esta historia de zombies que ya se repite demasiado.

Sinopsis

La televisión fue nuestro primer contacto con lo que estaba pasando. Ocurrió de repente y ocurrió en todo el mundo, como si alguien, en alguna parte, hubiera pulsado un interruptor. Realmente nunca pensamos que esto llegaría donde llegó. Pero … joder, cuando la gente muere y no se queda muerta, todo cambia y para siempre …

Opinión personal

En general aprecio mucho a Sisí, de una forma a veces subjetiva, porque ha sido capaz de proporcionarme muchos ratos de evasión en momentos en los que mi mente lo necesitaba. Por esto siempre suelo valorarlo bastante bien, aunque a veces creo que merecería algo menos. Este cómic es uno de estos casos.

Sisí continúa haciendo su Agosto gracias a Los caminantes y sus secuelas/precuelas varias. La historia es la misma y la temática no ha cambiado: relato sobre la supervivencia humana con la excusa de los zombies por detrás. Esto no es nuevo en el panorama literario ni en su bibliografía. Sisí lo hace bien, no hay duda. Pero como lectora suya empiezo a sentir que se repite demasiado.

Las novedades que encontramos en estos Orígenes se basan en el cambio de formato: el cómic. Esto sí me ha parecido acertado por la alteración en la rutina y porque la novela gráfica es mucho más rápida, directa y concisa. Esto casa perfectamente con una historia de zombies.

No he leído mucho de este género así que mi opinión es válida a medias, pero el dibujo en sí no me ha parecido tampoco la octava maravilla. Enric Rebollo debe de ser un maestro en el género por lo que lo mío debe de ser criticar por criticar pero a mí desde luego con su trazo no me ha transmitido nada. Los zombies deberían provocar repulsa, velocidad, terror, angustia…no sé, algo. A mí me han resultado totalmente planos.
Por otro lado la propuesta de Rebollo es un poco vintage, de retorno a los clásicos. Tanto por la forma en que está hecho el dibujo como por no utilizar el color y presentar un cómic en blanco y negro. Aquí no entro, pero es cierto que la ausencia de color también ha contribuido a esta sensación casi gris que os comentaba antes.

Sobre la historia y personajes, pues ni fu ni fa tampoco. Sisí recupera un momento inicial en la epidemia y nos traslada a algunos de los protagonistas de los siguientes libros a la toma de posesión del polideportivo de Carranque. Me parece bien el planteamiento, pero podía haber construido un episodio algo más frenético, con más desesperación, más terror hacia el zombie y la incertidumbre que trae consigo. ¡¡Es el punto 0 de la epidemia!! Ni los diálogos ni los dibujos transmiten nada de esto, los personajes pasan como si nada por las páginas. El único que me parece mejor retratado y con una personalidad algo más atrayente es Dozer.
Además y esto ya es imperdonable, ni siquiera me pareció demasiado entretenido. Es cortito y se lee fácilmente pero para lo que es y en el formato que es, debería haber estado pegada a sus páginas y mordiéndome las uñas. Para nada.

En resumen y aunque me fastidie, bastante mal en general. No me aporta nada este cómic, ya teníamos 3 novelas sobre esta historia, era más que suficiente. Creo que Sisí debería ya dejar a Los caminantes y su entorno, porque corre el peligro de saturar. Que continúe con otros libros distintos, tipo La hora del mar. Me parece que va a ir en su beneficio.

Por qué decidí leerlo: Me lo regalaron Bitterblink y su novia, conocedores de mi debilidad por el madrileño.

Lo mejor: Es una precuela en vez de una secuela (en general, me parecen más acertadas). El formato de novela gráfica le aporta originalidad, frescura y dinamismo a una saga de novelas ya estancada. La visualización del personaje de Dozer.

Lo peor: Era innecesaria, todo el pescado creo que ya estaba vendido en la historia de Carranque. No tiene gancho ninguno, ni siquiera el capítulo que se recrea en este cómic es demasiado adrenalítico.

¿Volvería a leerlo?: No y eso que se tarda poco.

¿Lo recomendaría?: La verdad es que tampoco. Si te va la historia mejor coge las novelas posteriores u otras del género que hay en el mercado. Si te gustan los cómics, seguro (y desde mi total ignorancia) que los hay mucho mejores.

Compra el comic en Amazon.es

Los Caminantes: Orígenes (Cómics Españoles)

Otros libros del estilo que podrían gustarte:

The Zombie: Simon Garth (Kyle Hotz y Mike Raitch)
28 días después (Michael Alan Nelson)
Los caminantes (Carlos Sisí)

Malosa

2 comentarios

Archivado bajo Ciencia Ficción, Novela gráfica, Pasable, Zombies

Película – Al encuentro de Mr. Banks

saving mr. banks poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Título original: Saving Mr. Banks

Año: 2013

Director: John Lee Hancock (Un sueño posible, El Álamo – La Leyenda)

Guión: Kelly Marcel, Sue Smith

Música: Thomas Newman

Fotografía: John Schwartzman

Reparto

  • Emma Thompson
  • Tom Hanks
  • Paul Giamatti
  • Colin Farrel
  • Jason Schwartzman
  • Bradley Whitford

Un0 de los biopics que faltaban por hacer en estos tiempos era el de la figura de Walt Disney, el creador de la mayor factoría de entretenimiento audiovisual que ha dado el cine. Con “Saving Mr Banks” (desafortunado título en español el que se ha propiciado) se intenta suplir estas carencias gracias a la narración de cómo se forjó uno de los mayores éxitos de la compañía, Mary Poppins, toda una odisea creativa. De esta manera y a través de este pequeño episodio sobre el rodaje, la productora Walt Disney nos cuenta una historia de la factoría Disney, basada en la vida de Walt Disney; con lo que ya asumimos de antemano que va a haber poca capacidad de sorpresa y autocrítica en esta producción.

La mágica historia imperecedera de Mary Poppins que le llevó veinte años al bueno de Walt adaptarla a la gran pantalla, todo debido a la tozudez de la escritora P. L. Travers que se negó en redondo a ceder los derechos sobre su personaje. Sólo cuando los problemas económicos asomaron a la vuelta de al esquina,  se vio en la obligación de coger un vuelo a Los Ángeles y reunirse con el equipo creativo de la Disney para intentar que no arruinaran con fantasías estrambóticas un personaje en el que había vertido todos sus traumas vitales e infantiles. La película, de esta manera, nos cuenta las tensas reuniones con los hermanos Sherman (creadores de los arreglos musicales del clásico) y el guionista Don DaGradi, todas a puerta cerrada y bajo los micrófonos de una grabadora, según instrucciones de la propia Travers. Los tiras y aflojas respecto al tratamiento del señor Banks, padre de los niños protagonistas; la inclusión de canciones con letras absurdas; la combinación de dibujos animados y actores reales; un chófer parlanchín y optimista; el exceso de almíbar edulcorado en todos los aperitivos de trabajo; la inmensidad de peluches de todo tipo de referentes animados… cualquier situación estaba diseñada para irritar a la escritora y ponía en peligro el rodaje de la cinta. A la par, se nos va mostrando por medio de flashbacks la infancia australiana de Travers, donde un padre enfermo no hará que su hija sienta menos admiración por el, y donde se podrá ver el origen de la verdadera inspiración de la niñera más famosa del cine.

Uno no esperaba una mirada demasiado crítica a la figura de este creador de sueños, teniendo en cuenta que no se trata de un biopic imparcial. En su lugar, tenemos una divertida comedia con sus toques de melodrama en los que la peor parte se la lleva la escritora P. L. Travers, puesto que su personaje está dibujado a base de manías sociópatas en las que de antemano nos predispone en su contra. Sin embargo, la justificación de tales manías no está para nada explicado en la cinta aunque se suponga que ése es el objetivo último de la misma. Es decir, por medio de flashbacks cada vez más largos se nos narran los traumas infantiles de la escritora con su padre. Historia redentora acerca de la culpabilidad y la paternidad, el problema es que  lo que los paralelismos de la ficción con la realidad no acaban de estar demasiado claros ni definidos, con lo que es inevitable verla como la mala de la película y difícil sentir empatía por ella.  Teniendo en cuenta estos factores, cada vez tiendo a creerme menos la presunta verosimilitud de las películas que llevan la etiqueta de “basado en hechos reales” o son biopics de personajes reales. Todo depende de quien esté contando la historia, y en este caso es de suponer que, ni Disney era ese genio bonachón (poco se deja entrever acerca de su conocido autoritarismo), ni Travers una bruja intentando sabotear el trabajo de la fábrica de sueños. Entre un punto y otro, tenemos alguna puñalada certera (los reproches de Travers acerca del poder mercantilista de Disney) para pasar a un momento en el metraje en el que acaba rindiéndose -como era de esperar- al poder redentor de Walt. En ese sentido, hay escenas mejores que otras (el momento en el que empieza a mover los pies al son de una de las canciones claves de la cinta, la “Let’s go fly a kite” del final de Mary Poppins, es más revelador que los momentos más forzados en los que vemos la noche del estreno mundial).

Y ciertamente, si asumimos esta falta de objetividad manifiesta que sobrevuela todo el metraje, por lo menos nos quedamos con una cinta que funciona a otros niveles de sensibilidad pero siempre usando como espejo la cinta clásica en la que se basa la historia. Tenemos risas, tenemos las mismas canciones, tenemos alegrías y tenemos lágrimas. Y eso complementado con las interpretaciones de un gran grupo de actores encabezado por un mimético y excelente Tom Hanks, continuando por una Emma Thompson que está a la altura de su réplica masculina, y con unos secundarios fabulosos (Paul Giamatti, Jason Schwartzman). El menos creíble quizás es Colin Farrell, pero también es posible que las escenas de sus flashbacks sean las más pesadas de la cinta por prolongarse demasiado. Una cinta más que correcta, con un gran diseño de producción ambientado en los 60, que hace que el metraje pase casi sin darnos cuenta  mientras que nos intentamos imaginar los momentos mágicos en los que un clásico vio la luz hace ya 50 años.

Calificación: Buena

Lo Mejor: Los actores, sobre todo Tom Hanks, Emma Thompson y Paul Giamatti.

Lo Peor: Una cierta falta de verosimilitud manifiesta.

La vería de nuevo: Si

La Recomiendo: Si

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2140373/combined

Tráiler en You Tube (español):

Deja un comentario

Archivado bajo Entretenido, Película - Comedia, Película - Drama, Película - Historia, Película - Musical, Pelicula, Puntuado

El Monstruólogo – The Monstrumologist – Rick Yancey

Reseñado por Bitterblink

The Monstrumologist - Rick Yancey

The Monstrumologist – Rick Yancey

Rick Yancey es un autor conocido en España por su novela juvenil La Quinta Ola y sin embargo la novela que ha sido premiada y que parece considerarse de las mejores en su haber es esta. Es una pena sin embargo que esta novela no haya sido traducida ni publicada aun en España, sin embargo puede conseguirse en inglés original, aunque ya advierto que es una novela un poco difícil para aquellos que no estén muy duchos en el idioma porque utiliza muchas frases y palabras antiguas para ejemplificar el lenguaje de la época en que está ambientada.

Vamos al lío. El autor nos cuenta en primera persona como localiza un diario de un extraño viejecito que vivía en un asilo y que afirmaba haber nacido a finales del siglo XIX y por tanto tener mucho más de 100 años. Ante la imposibilidad de que sea así, el responsable del asilo le ofrece al autor 4 cuadernos manuscritos por el anciano fallecido en el que cuenta su vida. El libro pasa entonces a ser los diarios del joven Will Henry que comienzan contando como se encontró huérfano y al cuidado del doctor Pellinore Warthrop, un excéntrico doctor para el que su padre trabajaba hasta su muerte en un incendio.

Así comienza su aprendizaje como ayudante del doctor. Pronto tendrá oportunidad de ver realmente a qué se dedica el doctor. Un golpe en la puerta trae ante él a un ladrón de tumbas con un macabro paquete que nadie más que el doctor debe ver. Envuelto en una manta encontrará el cadáver amortajado de una joven y sobre él mordiéndole el cuello un horrendo monstruo de piel blanca, fauces en el pecho y sin cabeza. Aun aterrado Will Henry tendrá que ayudar al doctor con la macabra autopsia del monstruo y la extracción del útero del cadáver del huevo eclosionado del mismo. Will aprenderá que se trata de un monstruo proveniente de África cuyo género Antropophagi ha sido depredador del ser humano desde el albur de los tiempos.

Will deberá ayudar al doctor a descubrir como han llegado hasta New Jerusalem unos monstruos semejantes mientras lucha con su interior y la sensación de abandono y desesperación a la par de profunda lealtad que le une al doctor. Poco a poco irá descubriendo que el padre del doctor tiene que ver en este asunto.

El doctor recurrirá entonces a un frío y sádico cirujano que es un cazador de monstruos propiamente dicho y a su vez es un monstruo en sí mismo. Will deberá proteger su vida y la del doctor tanto de los monstruos que les acechan como del sanguinario cazador de monstruos y a la vez salvar New Jerusalem de la plaga que amenaza con engullirles.

Opinión Personal

El Monstruologo es desde luego una curiosa vuelta de tuerca a las novelas iniciáticas pese a que realmente estamos tratando con un aprendiz que siempre está protegido por el frecuentemente desagradable doctor. Es original un maestro que no es solo facialmente desagradable sino que es una persona orgullosa, fría y distante y que a la vez tiene un vínculo difícil de admitir con Will. No es el personaje que esperaba y eso me agradó.

El estilo de escritura intenta reconstruir la forma de hablar y los giros idiomáticos de las novelas del siglo pasado buscando una sensación de verosimilitud adecuada (ojo, tampoco es una novela costumbrista).

Desde luego los personajes son dignos de mención desde el propio Will Henry y su extraña relación de amor odio con el doctor, el propio doctor un misántropo con un punto de ternura pasando por otros personajes realmente interesante como los padres de Will, el inquietante cazador de monstruos o el propio padre del doctor Warthrop. Son personajes más complejos y menos planos de lo que yo había visto hasta ahora en este tipo de libros.

Quizá es más gore y cruel de lo que es necesario, especialmente tras el ataque a la casa de un pastor y su familia que son cruelmente desmembrados y en el que un hijo escapa y sufre posteriormente «culpa del superviviente» al igual que Will, lo que hace que ambos personajes queden un tanto unidos. Son escenas muy intensas, tanto por el lado de la sangre como por la crueldad del cazador de monstruos, terrible y excesivo para mi gusto, quizá necesario para el libro. Lo mismo puedo decir de un enfermo comido por gusanos y alguna escena más.

En fin, es un libro entretenido aunque tiene alguna parte más cuestionable. Una lástima que aún no haya llegado traducido aunque es un gran libro para practicar inglés dificilillo.

Calificación: Entretenido

Lo Mejor: Una escritura más madura que la de La quinta ola, mucho más cruel y desde luego más entretenido.

Lo Peor: Quizá un poco más cruel y gore de lo necesario (ver parte del ataque a la familia del pastor)

Lo Releería: Creo que si, y es más creo que leeré el segundo libro aunque dudo de que sea mejor que el primero

Lo Recomiendo: Creo que si te gusta el autor merece la pena, pero claro la lengua de Shakespeare se interpondrá en el camino de algunos

Si quieres adquirir el libro y contribuir con ello al mantenimiento del blog utiliza el siguiente vínculo

Monstrumologist

Otros libros que podrían gustarte

Abraham Lincoln Cazador de Vampiros

Deja un comentario

Archivado bajo Aventuras, Entretenido, Fantástica, Terror

Película – The Monuments Men

The Monuments Men Poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

The Monuments Men

Año: 2014

Director: George Clooney (Buenas noches y buena suerte; Los Idus de Marzo)

Guión: George Clooney

Basado en el libro The monuments men: allied heroes, nazi thieves and the greatest treasure hunt in history, de Robert M. Edsel

Música: Alexandre Desplat

Fotografía: Phedon Papamichael

Reparto

  • George Clooney
  • Matt Damon
  • Bill Murray
  • John Goodman
  • Cate Blanchett
  • Jean Dujardin
  • Hugh Boneville

De la segunda guerra mundial se han hecho películas para todos los gustos y sensibilidades. Dejando a un lado el tono lúdico y bélico de las tempranas Doce del Patíbulo, Los Cañones de Navarrone o El desafío de las águilas, los últimos tiempos se han caracterizado por asumir el conflicto que dividió al siglo XX como un terrible drama humano e histórico. De esta manera, entre pianistas, Schindler, soldados Ryan o Benigni, hemos tenido en los últimos tiempos una visión cruda de lo que supuso uno de los peores capítulos en la historia de la humanidad. Con Monuments Men, Clooney adapta una visión más amable del conflicto aunque no por ello menos importante, que es la de salvar no vidas o países, sino las obras de arte del viejo continente, la cuna de la civilización occidental. Los paralelismos con la desgarradora “Salvar al soldado Ryan” serán evidentes, aunque aquí lo realmente diferente será el tono y la vertebración argumental de la trama.

Basada en una historia real, la película nos cuenta cómo en los últimos años de la II guerra mundial, el teniente Fran Strokes convenció al mismísimo presidente de los Estados Unidos para la creación de un batallón específico formado no por soldados, sino por académicos e historiadores del arte. El objetivo era infiltrarse en las zonas conquistadas a los alemanes e ir recopilando todas las obras de arte expoliadas por los nazis para devolverlas a sus legítimos dueños y países. De esta manera, este grupo tan particular y poco prodigado en combate se verá enfrentado a una peligrosa misión en la que tras las líneas enemigas los alemanes han ido escondiendo sus valiosos trofeos, con la orden de destruirlas antes de que caigan en manos enemigas. A la presión de esta carrera contrarreloj se sumará el avance soviético por el frente oriental, quienes también buscarán quedarse el arte robado como compensación por el latrocinio sufrido por el conflicto. Siglos de historia y de arte de civilización occidental se verán abocados al olvido y a la destrucción; lo único que impedirá que esto suceda será la labor de este escuadrón conocido como Monuments Men.

El precedente más claro de esta historia bélica lo tenemos en el cine español con la cinta de Antonio Mercero “La Hora de los Valientes”, donde se respondía a una pregunta: ¿durante la Guerra Civil española, quién se ocupó de salvar las grandes pinturas de la gran pinacoteca que era el Museo del Prado? A través de este planteamiento, se narraba una historia de honor y valentía en mitad del caos de un conflicto. La verdad es que aquí Clooney ha bajado el nivel de la épica para centrarse en una crónica de las actividades de este grupo tan peculiar, en los últimos años del conflicto. La historia se resiente por ser algo inconexa y no tener un objetivo claro a lo largo del argumento, más bien la cinta se dedica a avanzar por la narración deteniéndose por aquí o allá. Otras críticas han hecho hincapié sobre la falta de definición del discurso de Clooney, acerca de los leitmotivs de la cinta y si es más valiosa la vida de un hombre frente a una obra de arte. En el festival de Berlín se ha llevado unos cuantos palos en este sentido.

En mi opinión, creo que la mayoría de estas críticas son injustificadas. La película, si bien no alcanza el grado lacrimógeno o tremendista de las aproximaciones de Spielberg al conflicto, tiene ciertamente la cualidad de arrojar otro tono sobre este tema tan manido. Es una película delicada, poética, como las obras de arte que buscan estos hombres. En “Salvar al soldado Ryan”, el macguffin era buscar a un único soldado que arrojaba la cuestión moral de si era necesario arriesgar varias vidas para salvar solo una. Aquí, tal como he comentado arriba, no llega a hacer esa pregunta porque ya la responde de antemano. Estos hombres están en la retaguardia de la guerra, asumiendo riesgos mínimos. La manera en que se resuelven las dos o tres escenas contadas en que hay violencia y muerte es sin ver ni un solo tiro y con un lirismo y sensibilidad que me llegó al alma. Nada que ver con la brutalidad de la cinta citada de Spielberg. Y Bill Murray está cada vez más irreconocible desde que se dedicó a poner cara de palo en “Lost in Traslation”, y no sólo por su creciente envejecimiento. La capacidad dramática de la escena en la que está en la ducha, confundiéndose sus lágrimas con el agua del grifo, nos desvela nuevos registros de un actor al que nos hemos pasado la vida viéndole como un payasete simpático.

Pero que nadie se equivoque, esta cinta es una comedia ligera y alegre. Como en Ocean’s Eleven, Clooney se dedica a reclutar a un equipo, aunque los momentos de gags cómicos no son tan potentes como el lirismo dramático. El resto del reparto funciona perfectamente, hasta el anquilosado Matt Damon que encaja aquí menos que en otras cintas suyas. Y una vez que el argumento encuentra el norte y encaja su recta final, es cuando nos llegan los mejores momentos, como esa escena en la que se interroga al oficial alemán con un paquete de cigarrillos. La verdad, una vez ya conocidos los momentos más amargos de esta guerra vista a través de las grandes películas del género, no está de más ver esta Monuments Men para relajar los sentidos y pasar un buen momento lúdico.

Calificación: Buena

Lo Mejor: Los momentos de lirismo dramático, poéticos y de buen gusto.

Lo Peor: Un argumento que se pierde a mitad de cinta.

La vería de nuevo: Sí

La Recomiendo: Sí

Películas similares: Salvar al Soldado Ryan, La Hora de los Valientes, La Lista de Schindler, Ocean’s Eleven, Doce del Patíbulo, El Desafío de las Águilas, Evasión o Victoria

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2177771/combined

Tráiler en You Tube (español):

1 comentario

Archivado bajo Bélica, Bueno, Película - Aventuras, Pelicula, Puntuado