El día de las Hormigas – Bernard Werber

Reseñado por Bitterblink

El día de las Hormigas - Bernard Werber

El día de las Hormigas – Bernard Werber

Ya he comentado en la reseña de su anterior libro «Las Hormigas» como este autor, Bernard Werber, tiene una formación ecléctica y resultado de ello esta serie ha tenido un descomunal éxito por desgracia fuera de nuestras fronteras, incluyendo traducciones a varios idiomas y éxitos editoriales espectaculares en países como Francia o Corea.

Este libro es continuación directa del primero por lo tanto es muy recomendable haber leído este libro para poder seguir con el siguiente. Sin embargo no creo que os reviente el final del anterior libro al contar el argumento de este, es un final intenso que hay que leer para entender.

La historia nos presenta dos nuevos personajes, Jaques Meliés, un brillante inspector de la policía de París con fobia a los lobos que tremendamente pagado de sí mismo intenta descubrir unos misteriosos asesinatos en los que las víctimas mueren aterrorizados y perforados por completo por dentro por minúsculos túneles. Sus primeras deducciones son tiradas por tierra públicamente por una sensual y exótica reportera llamada Laetitia Wells, una hija secreta de Edmond Wells que se ha mantenido al margen del misterio del libro precedente.

Jaques y Laetitia comienzan una competición de ingenio donde todas las pruebas la señalan a ella y a su afición por las hormigas como la posible asesina de investigadores sobre insecticidas y a la vez ella intenta demostrarle a Meliés que hay otro asesino y que tiene pruebas de ellos.

En paralelo 103, la hormiga soldado del primer libro se pregunta cosas. Es decir comienza a tener pensamiento independiente. Aprende que las hormigas con olor a roca del primer libro ahora son renegadas bajo el mando de la nueva reina y continúan alimentando a los «Dedos» atrapados bajo el hormiguero, sin embargo ahora hablan de «Dios», los «Dedos» afirman ser Dios. 103 está confundida.

Es la propia Reina la que la saca de su confusión encargándole la misión de encabezar una cruzada para exterminar a todos los «Dedos»de la tierra que estiman deben ser entre 5 y 20 en total. 103 asume el mando de la cruzada no sin llevarse a un grupo de hormigas rebeldes «deístas» consigo para intentar entender lo que ocurre de verdad.

Paralelamente entre los 17 supervivientes del misterio de la casa del libro anterior, la negativa de las hormigas de proporcionar alimentos provoca nuevos problemas llegando hasta el asesinato. A partir de una muerte todos se dan cuenta de que deben enfocar el problema de otra manera y se plantean «¿Quién vive bajo tierra con escasísimos recursos y en armonía social?» la respuesta es obvia: Las hormigas. Hay que «pensar como una hormiga» para sobrevivir y dejar de hablar con las hormigas para no provocarles más problemas en su pequeño mundo… y sin embargo alguien les habla a las hormigas sobre Dios amenazándolas con un castigo si no alimentan a los «Dedos».

Estas tres historias paralelas irán avanzando hasta descubrir la verdad que se esconde detrás de los misteriosos asesinatos y que las tres historias confluyan al fin.

La verdad es que este libro juega con los mismos elementos que el anterior, así que rota la «magia» ahora son historias menos «separadas» y sin embargo es el misterio el que sigue manteniendo vivo el interés: ¿Quién es el asesino? ¿Quién habla a las hormigas de Dios? ¿Qué tiene que ver la cruzada en todo esto? estas preguntas solo resueltas al final del libro son las que generan ese interés que hace que no puedas dejar el libro. Este es el mayor logro de este libro. El primero basaba su interés en no saber cómo se relacionaban ambas líneas argumentales, en este pese a saber cómo se relacionan en lo esencial nos faltan elementos que nos llevan a pensar relaciones entre las líneas que el autor sugiere y luego va desmintiendo una a una… Está escrito con maestría, desde luego.

Es cierto que determinados aspectos del argumento como que Laetitia y Meliés sienten atracción el uno por el otro son evidentes, aunque no resulta tan evidente si van a poder terminar juntos o no; pero lo principal es que casi todo el argumento resulta sorpresa. Nada acaba como te esperas exactamente y eso es lo que más engancha del libro.

También me encanta que esta segunda parte tiene un final un poco más extenso y no nos deja tan «cortados» como en el primer libro, intentando aclarar un poco (aunque como siempre no del todo) qué ocurre con algunos de los personajes principales de la historia.

Los extractos de la enciclopedia del saber relativo y absoluto siguen siendo geniales puesto que consiguen su función: Te hacen pensar hasta el punto que es difícil no interesarte por alguno de los temas que trata y no buscarlo. Esto es también aplicable a las aventuras de las hormigas donde el autor relata con maestría algunos temas y actitudes poco conocidas de las hormigas y las integra en la historia, consiguiendo que sea fascinante el relato de la cruzada contra los «Dedos»

Reconozco que por momentos el tema de las rebeldes deístas se hace un poco incómodo al ver la manipulación a la que están sometiendo a su sociedad por parte de agentes externos. Está claro que al autor la religión no le cae muy bien y sobre todo que es muy consciente que no puede haber religión sin radicalismo y persecución, algo que vamos viendo como se va ejemplificando con las «rebeldes».

Es un libro tremendamente enganchón con un final sorprendente y efectista que si bien puede no agradar a todo el mundo (por ejemplo descubrir la identidad del misterioso asesino es en parte una decepción) lo consigue completar de tal manera que incluso cuando gran parte de los misterios se han resuelto y aun queda un moderadamente largo epílogo se sigue con atención e interés porque se plantean nuevos conflictos y se crea tensión.

En resumen otro libro curioso e interesante igual que el primero. Tremendamente recomendable y tremendamente difícil de encontrar hasta donde yo he podido averiguar. Solo disponible en ediciones muy antiguas en castellano o en ebook de fuentes ejem, poco legales. Es una lástima teniendo en cuenta lo bueno que es.

Calificación: Muy bueno

Lo Mejor: Los giros y sorpresas del guión

Lo Peor: El tema de la religión se hace incómodo, te llegas a sentir «mal» siendo humano jajaja

Lo Releería: Claro, en un tiempo para que me vuelva a sorprender

Lo Recomiendo: Sin duda tendrás que leerlo si has leído el primero, no decepciona y mira que era difícil.

Esta vez no sé recomendar otro libro semejante, es inclasificable, la verdad.

Recomiendo leer el primero, claro está.

Bitterblink

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Departamento Q. Expediente 64 – Jussi Adler-Olsen

Expediente_64 Reseñado por Malosa.

Una vez más y ya van cuatro, el danés me ha ganado de nuevo. Me sorprendió con su primera entrega, me lo confirmó con la segunda, me siguió entusiasmando con la tercera y en esta cuarta lo ha conseguido: se ha convertido en mi escritor favorito de novela negra en la actualidad. ¡¡Casi nada!!
Independientemente de que me encante Adler-Olsen, objetivamente tengo que decir que esta es una historia fantástica. Y que a pesar de ser una cuarta entrega de una misma saga no se resiente ni pierde su frescura y buen hacer original. Y basta ya de tantas alabanzas porque voy a perder totalmente la credibilidad 🙂

Sinopsis 

El libro comienza en 1985, en una fiesta de alta sociedad en la que encontramos a Nete Hermansen con su marido. Allí se cruza inesperadamente con Curt Wad, individuo que forma parte de un pasado de la vida de Nete que ella creía haber olvidado. Ante los dolorosos recuerdos Nete decide vengarse de los que arruinaron su vida antaño y le sometieron a abusos y vejaciones.
Paralelamente volvemos al presente, en el año 2010, en el que Carl Mørk y su equipo del departamento Q se encuentran investigando varias antiguas desapariciones  simultáneas. Todas parecen relacionarse con el médico Curt Wad, que además es el dirigente de un partido político de tendencias fascistas.
Adicionalmente, vemos que nuestro protagonista favorito, Carl Mørk, tiene que lidiar con un inquietante descubrimiento sobre su ayudante Rose. Aparte de que sus suspicacias a propósito de su extraño colaborador de origen árabe, Assad, no hacen más que aumentar. Sin contar con las nuevas pistas que surgen de su antiguo caso de la pistola clavadora y que no hacen más que salpicarle...

Opinión personal

Creo que parte del éxito de esta nueva entrega del departamento Q reside en la temática y el argumento escogidos. La novela centra su historia en torno a  Sprogø, un pequeño islote danés en el que se alzó una especie de cárcel-psiquiátrico entre 1923 y 1961. Allí estuvieron encerradas varias mujeres (unas 500 aproximadamente), consideradas oficialmente peligrosas o enfermas. Pero en realidad no lo eran, siendo el objetivo del encierro evitar la  “propagación de material genético indeseado”. En Sprogø acabaron enfermas mentales, mujeres promiscuas o prostitutas. Y allí recibieron castigos inhumanos que iban desde el aislamiento hasta la esterilización forzada.

Adler-Olsen ha sabido contar una historia basada en hechos reales y cuya existencia desconocían hasta los propios daneses, mezclándola con una novela de investigación policial muy bien llevada. Ha logrado denunciar algunos temas escabrosos de la historia de europa (como son la eugenesia y la obsesión con la pureza de raza) a través de unos personajes carismáticos, ya queridos por el lector y que se caracterizan por su normalidad. Mørk y su equipo no son héroes, son muy humanos.

Además de esta historia de base ganadora, son también sus personajes los que entusiasmarán al lector: el gruñón Carl Mørk, lleno de defectos pero de buen corazón en el fondo. El extraño Assad, cuyas intervenciones y modo de hablar suponen carcajada directa. Y la temperamental Rose, secretaria que hace lo que le da la gana pero fundamental en el equilibrio del departamento. La combinación de ellos es el alma de los libros de Adler-Olsen y son los personajes los que consiguen que, al menos a mí, me fascinen sus historias.

Otra cosa que hace muy bien el danés es lograr no saturarnos con una saga de la que lleva 4 libros escritos en los que las variaciones son mínimas. Pero yo no siento que se esté repitiendo y creo que lo consigue porque no nos lo cuenta todo de sus protagonistas. De Mørk sabemos ya bastante, pero el misterio y lo poco que se vislumbra aún tanto de Assad como de Rose hace que queramos más. Mucho más.
Esto me parece de una habilidad máxima y por ejemplo no lo ha logrado su homóloga en el género y zona geográfica, Camilla Läckberg. A mí la saga de la sueca me aburre ya bastante y sin embargo no me ocurre lo mismo con la del danés.

Hablar también de lo bien que lleva el autor el ritmo de sus historias, siendo capaz de desplegar una investigación policial detallada sin aburrir en ningún momento al lector. Dosificando los momentos descriptivos con los chascarrillos de los protagonistas y creando perfectamente el clima para los puntos álgidos de tensión, acumulados sobre todo al final. Logrando combinar a la perfección 3 historias alrededor de los mismos personajes pero contadas en 3 momentos históricos distintos y uniendo todos los cabos sueltos en ese final adrenalítico, en el que incluye además sorpresas.
Remarcar también que sus historias no requieren de un nivel de exigencia máximo en el lector, lo que no implica que sean simples o poco consistentes. Adler-Olsen sabe presentar su historia y sus intervinientes de modo fácil, claro y estructurado. El lector es capaz de seguir el argumento con facilidad y no necesitará releer páginas para enterarse bien del asunto.

Por sacar alguna pega a este libro, decir que he echado de menos más interacción cómica entre Assad y Mørk. En anteriores libros me desternillaba de risa con sus diálogos cada 2×3. En este libro también me he reído, pero menos que en los anteriores. Quizá su temática es más seria y esto también ha influido en el carácter de los personajes.
También creo que se le da poco peso a Rose en cuanto a trabajo de campo se refiere. Participa en la investigación pero siempre desde la retaguardia y creo que está pidiendo a gritos un poco más de protagonismo directo. Al final de esta historia parece que despunta en este sentido. ¿Lo mantendrá el danés en la siguiente?

Fantástica historia. Lectura adictiva. Impecable investigación policial. Humor asegurado. Sorpresa final. Ritmo adecuado. No sé qué más decir para que vayáis derechos a la librería a comprarlo. Pero hacedme caso: la saga al completo es reomendable. Empezad por el primero, La mujer que arañaba las paredes. Lo disfrutaréis más en este orden.

Por qué decidí leerlo: Reconozco que estaba leyendo otro libro cuando ví que acababan de publicar una nueva entrega de Adler-Olsen y su departamento Q. Y no lo dudé un momento: dejé el otro libro, me compré Expediente 64 y aquí está mi reseña, 5 días después.

Lo mejor: La historia de la isla de Sprogø, desconocida para casi todo el mundo. Carl Mørk y sus salidas. Las confusiones con el lenguaje de Assad. La dosificación del ritmo y el suspense. La sorpresa final.

Lo peor: Hay muy poco que no me guste de esta novela. Sólo destacaría la pérdida de humor en comparación con las anteriores o la falta de implicación directa de Rose.

¿Volvería a leerlo?: Sí, me encanta esta saga. Pero por orden de preferencia me releería el primero de la serie.

¿Lo recomendaría?: SÍ, en mayúsculas, acentuado y con los ojos cerrados. Para cualquier tipo de lector. Y aún más lo disfrutarán los amantes de la novela negra y los que gusten de la temática relacionada con el fascismo, segunda guerra mundial, etc.

Otros libros del estilo que podrían gustarte:

Departamento Q: Los chicos que cayeron en la trampa (Jussi Adler-Olsen)
Departamento Q: El mensaje que llegó en una botella (Jussi Adler-Olsen)
Linda, como en el asesinato de Linda (Leif G.W. Persson)
El verano de los juguetes muertos (Toni Hill)

Malosa

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Película – Lincoln

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Steven Spielberg (La Lista de Schindler, Atrápame si puedes, War Horse)

Guión: Tony Kushner

Basado en el libro de Doris Kearns Goodwin ”Team of Rivals: the Political Genius of Abraham Lincoln”

Música: Janusz Kaminski

Reparto

  • Daniel Day-Lewis
  • Sally Field
  • Jospeh Gordon-Levitt
  • David Strathairn
  • Tommy Lee Jones
  • James Spader

Continúo con mi particular especial de reseñas de las películas más oscarizables de este año. En esta ocasión voy a comentar la gran favorita de esta temporada, que con doce nominaciones sitúa a Spielberg en el olimpo particular de los dioses cinematográficos al que ya está más que acostumbrado. En los Globos de Oro sólo ha conseguido uno de los siete a los que estaba nominado, siendo Daniel Day-Lewis premiado con el galardón a mejor actor, repartiéndose los premiados entre Argo, Los Miserables, La Noche Más Oscura y Django Desencadenado. Por lo tanto, la antesala de los Óscar ha renunciado a que Spielberg arrase en la toma de premios como ya ha hecho innumerables ocasiones. ¿Ocurrirá lo mismo en los premios de la Academia?

La historia de los últimos meses de Abraham Lincoln, decimosexto presidente americano que se enfrentó a un gran dilema moral mientras la guerra civil americana llegaba a sus últimos días tras años de sangrientas batallas. Su empeño por aprobar la decimotercera enmienda de la constitución, que aboliría la esclavitud como derecho constitucional de los estados sudistas, sería un gran avance humanitario si se hace antes de que acabe la guerra. El problema es que prolongar unas semanas más el conflicto supondría más bajas a las que añadir a la conciencia de toda una nación. Todo ello sumado al dilema moral de “convencer” a la mayoría de diputados de la cámara de representantes (incluyendo a los de su propio partido republicano y a los rivales demócratas), y a los problemas familiares que supone lidiar con su propia esposa (inestable psicológicamente tras la muerte de uno de sus hijos) y con la carrera militar que quiere emprender otro de sus hijos.

Decía un gran crítico de cine que Spielberg peca de pretencioso en muchas ocasiones, y que lo que más le fastidia de la historia del cine era que Orson Welles ya hubiera filmado Ciudadano Kane, puesto que es una película que le hubiera encantado rodar a él. Esta frase  resume perfectamente lo que es y lo que supone este cineasta para la industria de Hollywood y para los anales del séptimo arte. La verdad es que a mi me tiene dividido, porque sí que es verdad que muchas veces intenta hacer la película definitiva sobre el tema que le haya tocado filmar en el momento. El holocausto nazi, la segunda guerra mundial, el esclavismo…  Son temas recurrentes sobre los que da vueltas y, cuando se pone totalmente serio, pierde mucho fuelle y hace productos que a los académicos oficiales les encanta pero con el peligro de acabar siendo un solemne tostón. Spielberg cuando más gana y hace productos más reseñables es cuando se dedica al cine de evasión y deja de lado los grandes dramas históricos. Quizás pierde en profundidad del mensaje, pero gana en diversión y en memorabilidad. Tras sus inicios en los que diseñó el concepto actual de cine-espectáculo por medio del blockbuster de temporada por el que se rige el Hollywood actual (creando grande mitos cinéfilos como Indiana Jones o ET), tuvo una época en la que se pasó a los grandes dramas históricos (La Lista de Schindler, Salvar al Soldado Ryan), mientras se relegaba a sí mismo a labores de productor asociado para financiar cine de evasión dirigido por cineastas menores. Es esta época la del cine más aburrido de su filmografía, dedicado a ganar premios y a contar historias serias. Sólo me reconcilié con él cuando llegaron cintas con una profundidad moral mas ligera del estilo de “Atrápame si puedes”, “Minority Report”  o “Las Aventuras de Tintín”, que retoma el testigo del  cine de evasión de sus inicios pero con la capacidad de darnos un discurso ético escondido en el argumento, como técnica aprendida de sus grandes dramas.

La pregunta de si Lincoln pertenece al primer o al segundo grupo parece respondida de antemano (desde luego que es un drama histórico del que ya sabemos el final cogiendo el libro de historia), pero con matices. Con una segunda mitad que gana en ritmo narrativo (para ser un drama político), su primera hora resulta bastante lenta y farragosa, centrándose en los vericuetos legales y políticos que gobernaban Washington en la época, y exigiendo conocimientos medios-avanzados de historia americana, dificultando la labor al espectador no iniciado. Con una fotografía oscurantista y centrada en interiores, vemos al Lincoln político y al padre de familia, hombre ajado y friolero, envejecido por la guerra, aficionado a los discursos breves y a las anécdotas largas, que nos muestra las cloacas de la política americana (extrapolable a cualquier otro país). Aquí Spielberg no ahorra en críticas hacia el sistema político, demasiado envilecido para llevar tan poco tiempo, con congresistas vociferando e insultándose de forma creativa, periodistas al acecho del titular del siglo, lobbies de presión intentando que sus intereses prevalezcan sobre la mayoría y decisiones que se toman en despachos cerrados de una Casa Blanca que todavía está en construcción.

Daniel Day-Lewis hace suyo el personaje, junto con una labor de maquillaje excepcional, donde cada arruga de la cara parece contar una historia. Si ganara el Óscar, sería tremendamente merecido. El resto de secundarios están magníficos, destacando la escena que Lewis con Sally Field escenifican en un momento  de crisis matrimonial y que parece sacada de las bambalinas de un teatro de primer orden. Tommy Lee Jones parece haber esperado toda su vida para este papel, mientras que Gordon-Levitt está en gracia tras encadenar papeles de secundario en unas últimas películas de lujo.

Y destacar la delicadeza de Spielberg en el modo de contar el final de este presidente americano, quizás lo más conocido a priori por el espectador, alejado del magnicidio grandilocuente esperado.

En definitiva, una obra de madurez de Spielberg, que por momentos se acerca a lo más convencional de su cine dramático, con ese tono de gravedad que aporta siempre, pero que mejora en el tercio final.  No es mala película, dado que nos habla de los grandes dilemas morales de la vida y de la historia (¿el fin justifica los medios?), y que lo resume todo en la fabulosa frase del personaje de Tommy Lee Jones a su ama de llaves (“la medida más importante del siglo XIX, urdida gracias a la corrupción del hombre más puro de América”); pero recomiendo ir al cine con los ojos y los oídos bien abiertos por la densidad de la trama, que resulta muy didáctica pero algo apabullante por momentos. Y es que las comparaciones con la película que mejor ha reflejado la guerra de secesión americana y ha trascendido la lírica y la épica (con la historia de amor y coraje más tormentosa de todos los tiempos, me refiero por supuesto a Lo que el viento se llevó) resultan odiosas pero, en este caso, inevitables.

Calificación: Entretenida – Buena

Lo Mejor: Daniel Day-Lewis, y todos los demás secundarios de la historia. El tramo final.

Lo Peor: Un inicio algo renqueante, que resulta demasiado complejo para los no iniciados en historia americana.

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: Sí, para todos aquellos que quieran ver los orígenes de “El ala oeste de la Casa Blanca”

Películas similares: Lo que el viento se llevó; Amistad; Salvar al soldado Ryan; War Horse; Invictus

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0443272/

Tráiler en You Tube (español):

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El insólito peregrinaje de Harold Fry – Rachel Joyce

Reseñado por Bitterblink

EL Insolito peregrinaje de Harold Fry - Rachel Joyce

EL Insolito peregrinaje de Harold Fry – Rachel Joyce

Decir que Rachel Joyce es una escritora novel puesto que esta es su primera novela es cuanto menos engañoso. Rachel Joyce es una escritora y guionista británica que además fue actriz de teatro y televisión. Su vida profesional se ha centrado en escribir guiones para la BBC de radio, uno de los cuales (To Be a Pilgrim) ya fue premiado en 2007. Esta, su primera novela recoge bastante de esta primera obra premiada y ha sido ya traducida a 4 idiomas durante 2012, desde luego va a dar que hablar al menos.

Vamos al lío. Harold Fry es un jubilado inglés que vive con su esposa Maureen al sur de Inglaterra. Un día recibe una carta de su antigua amiga Queenie (que trabajaba con él en la fábrica de cerveza) diciéndole que tiene un cáncer terminal y que le escribe para despedirse pues no le queda mucho.

Harold decide escribir una breve nota diciendo que lamenta su situación e ir a echarla al buzón. Hasta aquí todo normal. En el camino al buzón Harold va meditando sobre lo injusto que es la vida, sobre cuantos años hacía que no veía a Queenie, sobre cuando Queenie se fue y muchas otras cosas.

Así siente la incomodidad de la brevísima nota que ha escrito y piensa como podría poner algo mejor para alguien que se muere. Pasa un buzón y otro, pasa la central de correos. Se para en un garaje que sirve comida y una chica le habla de que con fe se puede conseguir todo, incluso curar el cáncer. Entonces Harold se decide y escribe a Queenie diciendo que le espere viva que él va a ir caminando a verla.

Y así sin movil, con su traje y su corbata, con sus náuticos y sin ningún equipo adecuado comienza su peregrinaje de 1.000 km hasta el hospicio de monjas donde se encuentra Queenie para disgusto y desesperación de su esposa Maureen.

Durante su viaje irá conociendo personas, aprendiendo y reflexionando sobre su vida actual y su pasado y del mismo modo su esposa irá pensando ante la ausencia de su marido sobre su relación, sobre su vida y su pasado y de cierta forma todos, él mismo y aquellos con los que se cruza irán aprendiendo a lo largo del viaje.

Bueno, lo que puedo decir es que es un libro realmente atípico pero que engancha por la misma razón que me enganchó la contraportada: porque quieres saber qué motiva a un hombre a caminar 1.000 km para «salvar» a una mujer con la que no tiene una relación «romántica» dejando toda su vida de lado. Y la razón por la que engancha es que la motivación de Harold no es evidente en absoluto. El matrimonio y la vida en general de Harold no es tan gris y tranquila como parece sino que está plagada de secretos que solo durante la caminata se irán revelando, poco a poco, uno cada vez, de forma que se puede ver que la decisión de Harold no es fruto del Alzheimer ni de una decisión estúpida sino que está basada en unas situaciones particulares.

Me gusta que no es un libro que dé lecciones, el personaje aprende del viaje, pero no es un encuentro místico sino algo más mundano y concreto, no ofrece conclusiones frecuentemente, sino que ofrece conversaciones y situaciones de las que algún lector podrá sacar una doble lectura y extrapolar la experiencia a otras situaciones.

Aunque lo califico como Drama puesto que en más ocasiones cuenta eventos tristes que eventos alegres, lo cierto es que no es dramático ni fuerza la lágrima fácil (quizá un poquito cerca del final) sino que procura mantenerse en la sobriedad y no caer en paternalismos de cara al lector, siempre intentando mostrar momentos de esperanza en una aventura que no parece que pueda tener buen fin.

Hay personajes que se encuentran que son curiosos, otros menos pero sin embargo Harold les escucha a todos y aprende de ellos, igual que nosotros deberíamos aprender en la vida. Hay reflexiones mundanas y otras más profundas pero al final va tratando los temas que nos preocupa al ser humano, la soledad, la pareja, la paternidad, la vida, la amistad, la culpa…

Los diálogos son un poco flojos pero eso se debe sobre todo a que Harold piensa más que habla pero igualmente son dignos de leerse e interesantes. A veces se pueden hacer largas las descripciones de la campiña inglesa, pero claro son 1.000 km hasta llegar y aunque procura hacerlo ameno al final vas «saltándote» mentalmente algunas descripciones.

La parte final da un giro cuando las redes sociales se meten por medio, surgen personajes que realmente son despreciables como el patético Wilf o el malvado Rich que llegan a exasperarte tanto que estás a punto de dejar el libro o ese fue mi caso. Finalmente no lo hice y me alegré puesto que dentro de las revelaciones que me quedaban por leer me iba a perder las más importantes y esclarecedoras.

Me parece un buen libro, no sobre un viaje sino sobre un peregrinaje, es decir un viaje que quizá se podría hacer más rápido pero que se hace a pie en busca de la redención personal y descubrir de qué se tiene que redimir Harold y si se redime o no consigue mantener vivo el interés a lo largo de todo el libro, sobre todo gracias a sorpresas «traidoras» que te da la autora que te hacen volver atrás en el libro y detectar dónde te había dado pistas de lo que iba a revelar a continuación.

Como punto negativo diré que si buscáis un libro «de acción» con frases cortas y muchos verbos olvidaos, es un libro «de personajes» tranquilo, pausado y a la vez con capacidad de llegar al lector, pero no es un libro de esos que te corta el aliento en cambio constante. La emoción llega por parte de los giros y pequeños detalles que van soltando Harold y Maureen sobre su pasado y presente que van haciendo que las piezas encajen poco a poco.

Calificación: Bueno

Lo Mejor: Los giros y sorpresas que va dando el libro según conocemos al presonaje

Lo Peor: Creo que el personaje de Rich y el de Wilf me enfadaron tanto que estuve a punto de dejar el libro, la parte justo antes del final se me hizo pesada, podría criticar que hay gente que no entenderá la moraleja, pero creo que incluso estos disfrutarán el libro

Lo Releería: Puede ser, es un libro que debido a todos los secretos que esconde lo merece para verlo desde otra óptica

Lo Recomiendo: Si, no es un libro para los que gusten de la acción ni de la inmediatez, es un viaje de ida y vuelta a la culpa y a la redención, lo cual espantará a los que no gusten de temas profundos, sin embargo no es nada místico sino terriblemente concreto y eso lo hace accesible para todo el mundo

Link al libro en Amazon.es

El insólito peregrinaje de Harold Fry (Narrativa (Salamandra))

Otros libros que podrían gustarte

Si tu me dices ven, lo dejo todo, pero dime ven – Albert Espinosa Otro viaje, quizá mejor y menos amargo, más lleno de esperanza

No me iré sin decirte a dónde voy – Laurent Gounelle Este es un viaje en la vida de un hombre tutelado por un «maestro» que intenta enseñarle a salir de su «zona de confort», no está mal quizá demasiado orientado a la empresa.

Bitterblink

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El tango de la guardia vieja – Arturo Pérez-Reverte

El_tango_de_la_guardia_viejaReseñado por Malosa.

“Lugar triste, rencoroso y con olor a sacristía, gobernado por estraperlistas y gentuza mediocre. Paraíso de la envidia, la barbarie y la vileza”. 

Una descripción tan pesimista y a la vez tan real de nuestra querida España, no podía ser obra de otro que no fuera Reverte. Y comienzo así la reseña de una de sus últimas novelas más esperadas los fans, El tango de la guardia vieja. Y por cierto que yo también me encuentro entre los citados fans. aunque con matices…

Reconozco haber esperado un poco antes de empezar este libro, para ver si los primeros comentarios por Internet eran alentadores y decidirme así por la lectura de este novela. No es la primera vez que lo digo pero Reverte me resulta un escritor irregular, con algunos libros fantásticos casi de obra maestra y otros tremendamente aburridos aunque mantengan intacta su calidad literaria. Esta novela es muy revertiana. Y le ha salido bien a nuestro autor, así que es de las buenas y me sumo a los positivos comentarios que hay por la red.

El libro es como una obra de teatro contada en 3 actos pero superpuestos. Es decir, la novela transcurre en 3 épocas históricas distintas, emplazadas en lugares diferentes y en torno a los mismos personajes: Max Costa y Mecha Inzunza.
La narración está contada en Sorrento en el año 1966, por un Max de sesenta años, chófer de un rico y reconocido psiquiatra e intentando olvidar su pasado al margen de la ley. De repente y casi 40 años después se reencuentra con Mecha, madre de Jorge Keller, aspirante a campeón del mundo de ajedrez en el torneo que va a celebrarse próximamente en Sorrento.
A partir de aquí se suceden los capítulos en los que Max «recuerda» sus años pasados en los que Mecha Inzunza jugó un papel clave. Seremos testigos del encuentro de ambos protagonistas en un crucero hacia Buenos Aires en 1928, en el que un tango y una caprichosa apuesta marcó sus vidas y posteriormente presenciaremos su reencuentro en Niza en 1937, donde se entremezcla una historia de espionaje, traiciones y también amor en la que nuestros protagonistas, de nuevo, se verán involucrados.

Como decía antes, esta es una novela muy revertiana, en la que encontramos muchos de los toques habituales del autor. Por un lado se incluye esa visión decadente de España y sus habitantes, esa atmósfera nostálgica que impregna todo el relato y que se deja ver no sólo en la concepción del país sino también en el conjunto de la propia Europa. En la novela se plasma la caída de la vieja Europa, de su forma de vida y costumbres tras la irrupción de la segunda guerra mundial. Con cierto regusto melancólico que rememora las historias clásicas de siempre, recordándome un poco esta novela, en su estilo y forma, a la conocida película de Casablanca. Asimiso, se incluyen también en el relato otros temas fetiches del autor como son el espionaje y el ajedrez.

Y por supuesto, punto y aparte merecido para sus personajes. En este caso la novela mantiene el pulso de la historia alrededor de los dos principales. Su femenino recuerda mucho al de otras novelas publicadas por el autor: la mujer hermosa, elegante y sobre todo misteriosa (prototipo utilizado en la piel del tambor, el club Dumas, la reina del sur…aunque no por ello poco efectivo en esta novela). Su masculino también es marca de la casa, el hombre como héroe fracasado, como superviviente de la calle pero elegante caballero.
Es quizá esta contraposición lo que hace únicos a estos caracteres. La mujer misteriosa y elegante pero inevitablemente fatal, frente al pícaro brillante, el ladrón de guante blanco, el rufián encantador, el héroe en decadencia.
Y en esta lucha de personajes por la supremacía vence claramente Max frente a Mecha. Creo que los personajes masculinos de Reverte casi siempre ganan la partida, aunque él intente denotadamente que brille el femenino y acabando él mismo inexorablemente enamorado de las mujeres que protagonizan sus historias. Y especialmente le ocurre en este tango narrado.

Sobre las diferencias principales que se incluyen en esta obra, tenemos como destacado el tratamiento del sexo. Se incluye el sexo como tema principal del relato, resolviéndose además de forma impecable en las escenas más explícitas. Con un buen hacer que roza en la elegancia, Reverte logra impregnar al lector de la lujuria desenfrenada y la pasión que embarga a sus protagonistas, a pesar de lo explícito en su tratamiento. Algo poco usual en este autor, pero que hace muy bien en esta novela.

También sería destacable como diferencia, comentar que esta es una obra más seria, más pausada y menos provocadora de lo que nos tiene acostumbrados el de Cartagena. Se muestra aquí mucho más romántico y más enamorado que nunca. Menos espadachín y más profundo, desplegando su maestría habitual pero abriendo su alma como nunca lo había hecho hasta ahora.

Por último, decir que la novela funciona muy bien en su conjunto porque sabe entremezclar temás más enfocados en el suspense, como el espionaje de la segunda guerra mundial o las luchas de ingenio en torno al ajedrez con otros  de mayor carga sentimental, como la relación intermitente en 4 décadas de sus protagonistas o el simbolismo escondido en objetos tan mundanos, melancólicos y a la vez intensos como son el collar y el guante.

Sin duda, una de las mejores obras de Reverte.

Por qué decidí leerlo: Independientemente de que a este escritor le salga una novela entretenida o no, todos sus escritos son sinónimo de calidad literaria.

Lo mejor: El personaje de Max. Toda la descriptiva del Buenos Aires de finales de los 20 y alrededor del tango. Su simbolismo. Su conmovedor final, que probablemente te robe una lágrima.

Lo peor: No es un libro para todos los públicos y es muy posible que no guste a determinados lectores. Creo que requiere un nivel de lectura elevado, cierta madurez y sensibilidad, así como polivalencia en los géneros que frecuentes. Si sólo lees fantasía pura, cómic o thriller policíaco, no creo que disfrutes con una novela de este estilo.

¿Volvería  a leerlo?: Sí, es un libro de segunda y tercera relecturas.

¿Lo recomendaría?: No a todo el mundo, porque como decía hay que estar en disposición de apreciarlo, pero desde luego sí a todos los fans de Reverte y lectores que consideren tienen ya cierto poso literario. Esto no es un best-seller típico.

Link al libro en Amazon.es

El tango de la Guardia Vieja

Otros libros del estilo que podrían gustarte:

– El juego del ángel (Juan Carlos Ruiz Zafón)
– La reina del sur (Arturo Pérez Reverte)
Retrato de una bruja (Luis de Castresana)
Firmin (Sam Savage)

Malosa

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Película – Argo

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Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Ben Affleck (Adiós, pequeña, adios; The Town)

Guión: Chris Terrio

Música: Alexandre Desplat

Reparto

  • Ben Affleck
  • Bryan Cranston
  • John Goodman
  • Alan Arkin
  • Tate Donovan
  • Kyle Chandler

Ante nosotros tenemos una de las sorpresas de 2012, dado que francamente no lo está haciendo mal en la temporada de premios y que, aunque se estrenó en octubre, todavía aguanta en algunas carteleras a la espera del premio gordo que puede suponer llevarse un Óscar frente a las grandes favoritas (Los Miserables, Lincoln, La Vida de Pi). En los Globos de Oro ya ha ganado los premios de Mejor Película Drama, y Mejor Director, igual que en los BAFTA británicos. Si por mí fuese, le daría la estatuilla a la mejor película (lamentablemente no va a ser así), porque le pasa al contrario que a Los Miserables: no destaca por interpretaciones fulgurantes (al menos, Ben Affleck como actor está plano) pero el trabajo del Ben Affleck-director es brillante y le da un ritmo a la película que ya quisiera la cinta de Tom Hooper. Y ya que estoy comparando con pasadas reseñas que no han salido bien paradas, nada que ver con la tensión narrativa de Tarantino. Durante toda la película se nos va poniendo en antecedentes mientras se va añadiendo tensión a la trama, para llegar a un último cuarto de película soberbio con las pulsaciones a todo trapo, a pesar de que es una historia basada en hechos reales y de la que sabemos el final.

Se trata de la operación que realizó la CIA para rescatar a seis miembros de la embajada americana a principios de 1980 en Teherán. Tras dar asilo político en USA por motivos de salud al derrocado Sha de Irán (Mohammed Pahlavi, el jefe de estado de Irán previo a la llegada de Jomeini que compartía simpatías con los países occidentales y gobernó a su país de manera un tanto déspota), estalla una revolución en las calles acompañada del típico odio anti-americano. Las muchedumbres se agolpan en la embajada americana y se produce un asalto por parte de los revolucionarios que culmina en la captura del personal civil y militar. Seis de los funcionarios americanos consiguen escapar de las hordas furiosas y se refugian en la embajada canadiense. El problema es que en por momentos Irán se convierte en un punto caliente para los occidentales y el embajador de Canadá no podrá darles cobijo por demasiado tiempo. El gobierno americano intenta pensar en todos los posibles planes de escape pero ninguno resulta satisfactorio. Es entonces cuando el agente de la CIA especializado en rescates Tony Mendez ofrece la solución más inverosímil con alguna posibilidad de éxito: simular que los funcionarios americanos son cineastas canadienses desplazados a Irán en búsqueda de localizaciones para una película de Ciencia Ficción llamada Argo. Rápidamente se dirige a Los Ángeles para montar toda la tapadera con ayuda de cineastas auténticos, desde la productora hasta la compra del guión. Incluso realizan una rueda de prensa auténtica, para que no quede ningún fleco sin atar en la historia. Todo ello realizado contrarreloj, para ofrecernos una historia de espionaje que nos explica la dualidad de las banalidades del mundo de Hollywood, y la dureza de la conflictividad en los países de Medio Oriente.

La verdad es que he disfrutado bastante de esta película, a diferencia de las últimas reseñas que he realizado. No en vano el espionaje es mi género preferido, y Argo es una muestra muy digna del género. Son dos horas de metraje que se me pasaron volando, con los nervios a flor de piel. Es la tercera película como director de Ben Affleck, y cada vez le está cogiendo más destreza al asunto, aunque en mi opinión la elección de la historia y del guión es lo fundamental aquí. Desde luego que Affleck apunta maneras al estilo de Clooney (que es coproductor) o Eastwood, otros grandes actores que se pasan a la dirección con gran éxito, haciendo un cine menos convencional del que los grandes estudios nos tienen acostumbrados. A pesar de que la carrera como actor de Affleck es bastante irregular (no hay un gran título que destaque por encima de todos, y las películas de alto presupuesto en las que ha trabajado no han sido gran cosa, léase Armaggedon), sí que tiene pequeñas joyas a descubrir entre su filmografía. Por no hablar de su fantástico debut como guionista ganador del Óscar por El Indomable Will Hunting.

Quizás a la hora de actuar su interpretación sea la más uniforme (que no pobre). La caracterización de su personaje, con una barba que le aleja de sus papeles de galán descarado habituales, está por encima de lo que suele realizar. Pero al final, se pasa todo el metraje poniendo la misma pose de cariacontecido preocupado por las circunstancias, con una mueca en la boca cerrada y mostrando la gravedad de su rostro. Lo bueno del asunto es que le va con el personaje; es decir, no resulta cargante ni histriónico. Está muy bien perfilado porque percibimos la dificultad de su profesión, así como unas pinceladas de la dificultad para simultanearla con su vida familiar.

Affleck como actor resulta muy buen reclamo para una película donde abundan los secundarios de lujo del estilo ¿dónde he visto yo a éste? Tenemos a John Goodman que nos recuerda el papel que hizo en Ed Wood; a un Bryan Cranston (el padre de Malcolm, Breaking Bad) que últimamente le vemos hasta en la sopa; Alan Arkin; Tate  Donovan; Kyle Chandler… Es decir, actores solventes que elevan el listón pero que por sí solos no podrían cargar el peso de una cinta (reconozcamos que muchas veces vamos al cine atraídos por los rostros conocidos, y por la mayor o menor simpatía que nos brinde un actor).

Un punto fuerte resulta la ambientación y la dirección de fotografía de la película. Si ya resulta difícil simular que ruedas en un país árabe o a finales de los años 70, imáginate juntar los dos supuestos. Las grandes aglomeraciones, las calles de Teherán, las panorámicas aéreas de la ciudad, los extras… En el montaje se mezcla metraje real de la época con escenas de la película, y llega un momento en que no eres capaz de distinguir cuál es cuál.

La temática de la cinta es controvertida. Por un lado nos muestra la conflictividad de los países árabes, desde la óptica americana. He leído alguna opinión en el sentido de que es bastante autocrítica con la política americana, dado que desde el principio (en la fabulosa introducción de una narradora con acento árabe) deja claro que la ola de odio hacia los USA viene dado por la política de intromisión exterior. En mi opinión, tiene algunos momentos de propaganda patriótica yanki, donde la banderita USA se ve quemar malamente en Irán, y ondear alegremente en el país de las libertades. Sin embargo, en otras ocasiones, la cinta es bastante dura con algunos estamentos occidentales. La escena de la rueda de prensa de la falsa película, donde se ve la parafernalia habitual de Hollywood para vender cine de manera frívola, es superpuesta con gran acierto por una rueda de prensa paralela en la televisión iraní, en la que informan de la captura de los rehenes americanos. Es decir, que si se ve con cierta distancia crítica, separando el grano realista de la paja propagandística habitual en el cine americano, podemos ver una película bastante verosímil, bien explicada, y muy entretenida.

Y al final eso es lo que yo le pido a una cinta, que sea entretenida. La trama, habitual en este género, hace que algunas veces te pierdas o intentes recordar el nombre de tal o cual personaje. Pero en ningún momento te descuelgas, la película sigue siempre hacia delante, mezclando la comedia metacinematográfica de Hollywood con la intriga política y de espionaje, para llegar a un tramo final de infarto. E incluso el epílogo, que dura unos diez o quince minutos después del clímax, te alegra y te dibuja una sonrisa (ese homenaje al cine de ciencia ficción de los 70, reflejado en la habitación del niño). Un final made in Hollywood, para una historia de Hollywood demasiado inverosímil para ser real, y que, sin embargo, sí que fue real.

 Calificación: Muy buena

Lo Mejor: La maña de Ben Affleck como director. La intro inicial, la escena de las ruedas de prensa simultáneas, el tramo final, el epílogo después del clímax final. Los secundarios, y el ritmo de la historia.

Lo Peor: Algunas lagunas en la interpretación del Ben Affleck actor.

La vería de nuevo: Sí.

La Recomiendo: Sí, es una de las mejores de 2012 y finalista a los Óscar.

Películas similares: Red De Mentiras [Blu-ray]; Syriana [Blu-ray]; Munich; Ed Wood (Edicion Especial) [DVD]; Todos los hombres del presidente; Los tres días del cóndor; La cortina de humo.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1024648/

Tráiler en You Tube (español):

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Feed – Mira Grant

Reseñado por Bitterblink

Feed - Mira Grant

Feed – Mira Grant

No es un secreto que a mi me gustan los libros de zombies atípicos y desde luego este es uno de ellos.

Mira Grant es el pseudónimo o más bien debería decir el «Nick» de Seanan McGuire escritora norteamericana de ciencia ficción que bajo este pseudónimo escribe la trilogía zombi de Newsflesh, de la que Feed es la primera de dicha serie.

Seanan Mcguire es también una conocida ‘Filker’ un término un tanto oscuro y difícil de definir que hace referencia a una subcultura friki de gente que canta o compone canciones de tipo «folk» con temática de ciencia ficción o fantasía y que en muchos casos se reúnen en convenciones igualmente de ciencia ficción o fantasía para cantar o tocar en público.

Me diréis que esto es un dato anecdótico pero creo que es importante porque hay que entender que este mundillo de los filker se mueve a través de redes sociales y de páginas web dedicadas a ello y que representa toda una subcultura en su conjunto con sus categorías y su lenguaje propio, alejada del gran público y esto tiene algo que ver con el libro.

Vamos al lío. Esta es la historia de Georgia y Shaun Mason, dos niños adoptados por sus padres después del Levantamiento. El apocalipsis zombi sucedió y el virus de Killes-Amberlee o KA sigue activo en el mundo provocando esporádicos brotes de no muertos entre los humanos y cualquier mamífero de más de 20 kg. Aparte de haber creado un mundo tremendamente paranóico donde el CDC tiene poder sobre la vida y la muerte para prevenir «brotes», el otro efecto que ha tenido ha sido sobre el periodismo.

Durante el Levantamiento el hecho es que ninguno de los medios «tradicionales» estuvo a la altura desechando los rumores de zombies como bromas y disturbios cuando era evidente que se trataba de algo más. En ese sentido fue el submundo de los blogs el que gritó la verdad a través de cientos de páginas y donde se reunieron todas las experiencias (en muchos casos mortales) que tenían los humanos con los cadáveres animados permitiendo reunir mucha y valiosa información para enfrentarse a la plaga, mientras que los medios «oficiales» terminaron por hundir en el proceso suya pobre reputación.

Es en este mundo del periodismo alternativo, ahora para nada alternativo, en el que se mueven Georgia y Shaun. Georgia es una reportera, es decir habla de noticias de forma objetiva, mientras que Shaun es un bloguero de tipo «irwin» es decir, un aventurero que se mete voluntariamente en líos peligrosos con zombies y procura comunicar ese subidón de adrenalina a sus lectores mediante texto y videos editados por él. Ambos juntos con su amiga la rubia Buffy se dedican a escribir en su blog teniendo unos datos de audiencia medio decentes.

La sorpresa llega cuando el candidato demócrata a la presidencia de los EEUU les ofrece ser parte de su «equipo de medios» y que como «periodistas independientes». Lo cierto es que tanto el candidato como su familia parecen gente agradable y razonable y tanto Shaun como Georgia se avienen a seguir la campaña pese a que hay algunos puntos que no convencen al principio.

Durante esta aventura como periodistas de la campaña un primer accidente parece despertarles del letargo, pero es cuando alguien termina muerto y zombificado cuando se dan cuenta de que alguien está intentando sabotear la campaña realmente y que ellos también son el objetivo.

La verdad es que es un libro realmente distinto, se nota que la autora ha sabido crear un mundo post apocalíptico verosímil. Verosímil porque es un mundo que siempre pende de un hilo, con medio país aun en manos de los zombies y el virus latente esperando despertar en cualquier momento.

Es un mundo paranoico donde nadie se quiere encerrar en un ascensor con otro si no ha pasado por un análisis de sangre previo, un mundo donde se tienen más relaciones por internet que en persona y donde las grandes aglomeraciones de gente son cosas casi desconocidas. Es el punto más fuerte del libro, su verosimilitud a todos los niveles incluso el tecnológico, pensemos que está ambientado en un futuro cercano y la tecnología resultante es fabulosa pero no parece sacada de una peli del espacio, es algo que esperamos ver en cualquier feria tecnológica de los próximos 5 años.

El mundo de los bloggers de noticias también se ha creado con precisión y sigue unas pautas reconocibles pero que son propias del libro, es decir, imagina el mundo de los bloggers del futuro en base a los eventos del Levantamiento.

Los personajes son algo flojos, salvo Georgia, que es el narrador habitual, Shaun está demasiado pirado para que sus parlamentos tengan mucho sentido. La relación entre los dos hermanos no tiene nada de fraternal, cierto es que no hay incesto de ningún tipo pero también es cierto que son dos niños recogidos que no comparten nada más que el apellido y que han cuidado el uno del otro porque no tenían otro remedio, parecen más un matrimonio de ancianos que dos hermanos jóvenes, pero encuentro que por sorprendente que pueda parecer no termina de ser un defecto.

Me sorprende que en demasiadas ocasiones son más paranoicos y bastante más listos que los servicios de inteligencia de EEUU esto ya empieza a oler, porque desde luego no resulta verosímil, pero es lo que le da gracia al libro, aunque sea encontrando pruebas de forma extremadamente evidente (bastaba con mirar), sin embargo es un fallo que se perdona porque permite avanzar al libro.

Respecto al final reconozco que para ser de una trilogía es medio autoconclusivo aunque deja muchos cabos sueltos, es decir si no supiera que hay otros 2 libros diría que es un final flojo, porque no te explican las motivaciones reales de los malvados de turno ni te dicen quiénes son realmente todos los culpables, aunque hay una especie de final, suficientemente emotivo y duro para hacer justicia a este libro.

Creo que hay pocos momentos de verdadera acción, uno a mitad de libro y otro hacia el final, el resto son «paseos» y reflexiones, la verdad no es exactamente lo que esperaba de un libro de «zombies» pero ya he dicho que es atípico, la falta de acción decepcionará un poco a los fans de esta literatura.

Lo califico de entretenido porque creo que faltan personajes más sólidos y no me termina de gustar el final, creo que podría ir a por el segundo pero creo que también creo que podría no hacerlo…

Calificación: Entretenido

Lo Mejor: El mundo verosímil que crea la autora, es genial te hacen sentir la paranoia, no se cuantos análisis de sangre aparecen en el libro pero pude contar 20 en unas pocas páginas y te hace sentir inmerso en el terror constante de esa sociedad

Lo Peor: solo un personaje sólido, el resto son sombras, un candidato demasiado bueno para ser verdad, la relación entre Shaun y Georgia es «rara» por lo menos, poca acción para ser un libro de este tipo

Lo Releería: No creo, salvo para recordar lo esencial para ir a por el siguiente

Lo Recomiendo: Si os gusta el periodismo o el mundo de los blogs igual os parece un libro de zombies que merece la pena

Link al libro en Amazon.es

Feed

Otros libros que podrían gustarte

Guerra Mundial Z – Max Brooks Ensayo periodístico de los eventos que desembocaron en el apocalipsis y la posterior guerra contra los zombies.

Apocalipsis Island – Vicente García Libro ambientado en las islas baleares post apocalípticas donde la gente convive con brotes de zombificación, no me hizo ilusión pero me recuerda al tipo de futuro imperfecto de este libro.

Bitterblink

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No soy un serial killer – Dan Wells

NoSoyUnSerialKiller

Reseñado por Malosa.

Vaya librito más curioso…me ha encantado, tengo que reconocerlo. Quizá ha influido mi pequeña obsesión por el mundillo de los asesinos en serie…o quizá me ha ganado su jovencísimo protagonista. Sea lo que sea, me ha resultado muy amena la lectura de esta novela.

Sobre el escritor, poco había oído hablar hasta que encontré este libro, más bien nada. Es americano, tiene 36 años y es un reconocido amante de la ciencia ficción desde muy pequeño. Su pasión por la lectura le llevó a estudiar Filología Inglesa y ha trabajado en marketing y como publicista.
No soy un Serial Killer es su primera novela, el inicio de la Trilogía de John Cleaver, a la que siguen Mr. Monster y No quiero matarte (este último aún no publicado en español). Trilogía que, dado lo que me ha gustado su primer volumen, pienso leerme enterita.

Dan Wells nos cuenta la historia de John Cleaver, un chaval de 15 años que vive con su madre. ¿Lo normal, verdad? Pues no. John es atípico porque su familia trabaja en una funeraria y se dedica a preparar y embalsamar cadáveres. Y es atípico porque él les ayuda en la tarea. Y porque es un muchacho retraído, extraño y con algunos problemas mentales. Y no es para menos…John es un sociópata.
La historia comienza un día cualquiera en la vida de nuestro protagonista, en la que el muchacho batalla con su madre, sus relaciones en el instituto y sus propios pensamientos oscuros. Pero todo parece cambiar cuando en su ciudad natal se descubre un asesinato especialmente cruento. Asesinato que pronto apunta a un despiadado asesino en serie. Al que John, por supuesto, seguirá y decidirá atrapar…

Me ha gustado mucho la primera incursión de Dan Wells en el mundillo literario. Principalmente destacaría 3 bazas ganadoras de esta novela:

1. Su originalidad: Hablamos de una novela cuyo protagonista es un chaval de 15 años, que vive entre cadáveres embalsamados y que acude regularmente a terapia por su sociopatía diagnosticada. A esta novela se le puede tildar de muchas cosas, pero nunca de convencional.

2. Lo bien que te cae su personaje principal: Para mí es el punto fuerte de esta novela y lo que la hace remarcable, su protagonista. Es curioso cómo el autor es capaz de hacer conectar al lector con un personaje tan atípico y con el que puedes identificarte tan poco (es un asesino en serie en potencia!!). Pero lo consigue. Logra una empatía altísima con John Cleaver y lo mejor aún, hace que te caiga super bien y que te rías con él a carcajadas.

John es un sociópata, lo que implica que no tenga empatía con su entorno ni experimente sentimiento alguno con sus semejantes. Sabe que su madre está contrariada o triste por determinados gestos posturales y ante ellos John tiene respuestas tipo para tener un comportamiento normal. Ante el disgusto de su madre, sonríe de forma mecánica, no porque sienta ganas de sonreir, sino para que no le traten de loco. No experimenta amor, sino instintos oscuros y de asesinato, pero John quiere ser normal y sabe que eso no está bien. Así que se impone reglas, se prohíbe cosas e intenta encuadrarse en esta ansiada normalidad. Porque no quiere ser un asesino.Todo este conflicto moral del protagonista está genialmente tratado desde un punto de vista psiquiátrico o comportamental, además de derrochar frescura y humor.

3. Su capacidad de enseñar divirtiendo: Poco a poco, como quien no quiere la cosa y a partir de las reflexiones y acciones de nuestro protagonista, Dan Wells incluye muchísimas enseñanzas sobre el serial killer: su perfil psicológico, modo de pensar y actuar, ejemplos de asesinos famosos…La novela incluye un compendio sobre el asesino en serie de lo más completo que he leído. Y por supuesto consigue que te lo aprendas sin darte cuenta, con mayor efectividad que un ensayo serio sobre el tema. Un 10 para Wells en este apartado.

¿Qué no me ha gustado? Principalmente el cambio de género que incluye Wells a mediados de la novela. Es decir, se trata de un libro que podríamos encuadrar en el género de suspense, thriller, policíaco o incluso de psicología. Y con estas premisas la novela funciona muy bien. Pero en un punto dado el autor cambia el registro y la ambientación, encuadrando la historia en un género totalmente diferente, que no nombraré para no incurrir en un spoiler. Y para mi gusto ese cambio de perspectiva no le va bien al relato, le resta seriedad al conjunto y no aporta un valor añadido al mismo, ni siquiera en entretenimiento.

Excepto por el punto anterior, me ha parecido una historia muy entretenida, con un protagonista tremendamente carismático, provocador y simpático, y que además lleva perfectamente el curso del relato. Novela con la que te reirás y aprenderás un montón sobre los serial killers. Totalmente recomendable si te gusta el género.

Por qué decidí leerlo: Porque me encantan las historias relacionadas con los asesinos en serie, criminología, sociopatía y demás. Y encontré por casualidad este título, que en seguida atrajo mi atención.

Lo mejor: Los 3 puntos de arriba: originalidad, protagonista y enseñanza divertida. Sobre todo el segundo.

Lo peor: Ese cambio de género tan poco acertado.

¿Volvería a leerlo?: Seguro, me ha gustado mucho. Aunque ahora mismo me voy a por el segundo de la saga, Mr. Monster.

¿Lo recomendaría?: Sí o sí. Tanto a amantes de la policíaca, como de los asesinos seriales, como a profanos en la materia que quieran conocer de forma amena y fácil la mente y acciones de los serial killers.

Link al libro en Amazon.es

No soy un serial killer (Booket Logista)

Otros libros del estilo que podrían gustarte:

– Mr. Monster (Dan Wells)
Mi vida con los asesinos en serie (Helen Morrison)
El silencio de los corderos (Thomas Harris)
Depredadores humanos (Janire Rámila)

Malosa.

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Película – Django Desencadenado

CartelCine Django vBlanca.ai

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Año: 2012

Director: Quentin Tarantino (Reservoir Dogs, Pulp Fiction, Kill Bill, Malditos Bastardos)

Guión: Quentin Tarantino

Reparto

  • Jaimie Foxx
  • Christoph Waltz
  • Leonardo DiCaprio
  • Kerry Washington
  • Samuel L. Jackson
  • Don Johnson

Me temo que a Tarantino no le tengo muchas simpatías. A la hora de hacer reseñas de películas me considero muy condescendiente con la mayoría de títulos, les doy una oportunidad a casi todos porque creo que muchas veces lo merecen. Siempre hay algo positivo en casi todas las películas e intento liberarme de prejuicios. Pero tengo unos pocos realizadores y géneros en mi lista negra, y junto con los hermanos Coen -aburridos y lentos hasta la médula- Tarantino es de aquellos que no recomendaré nunca pagar por ver sus películas. Es más, no suelo estar a favor de la piratería, pero en este caso haré una excepción porque creo que no merece ni mi dinero ni el del resto de la gente.

Creo que Tarantino está excesivamente sobrevalorado, desde Sundance y Reservoir Dogs. Él lo sabe y se lo tiene creído. Es engreído y prepotente en lo personal, y si la industria no le premia lo que hace es sacar a pasear sus deslenguados comentarios y no dejar títere con cabeza, para que por lo menos se lleve la etiqueta de enfant terrible e ir de realizador sobrado tangencial con el mercado.

Es engreído y prepotente en lo fílmico, porque se piensa que cualquiera que se siente en una butaca tiene que aguantar más de dos horas de metraje con diálogos lentos y estirados como un chicle, alargando la tensión de escenas que sabes que van a acabar mal, con sangre y vísceras salpicando las paredes. Si eso no se lo perdono a Kubrick (que éste sí que tiene un pase, y por lo menos tiene el buen gusto de no mostrar gore), menos a él ni a los Coen. El tema de mostrar violencia explícita dando un festival de hemoglobina en pantalla también demuestra lo mediocre que es como director. En vez de sugerir y demostrar delicadeza, que sería lo difícil, se sumerge en lo más bajo de la serie B de todos los tiempos pretendiendo causar emociones en forma de impresión desagradable al espectador con sus tomas explícitas.

Lo peor de todo es que lo disfraza de homenaje a la serie B y a los subgéneros fílmicos (en este caso mezcla el espagueti-western con el cine blaxploitation negro de los 70), y para ello recubre sus películas de una pátina de cutrez y casposidad falsamente lograda, dando una presuntuosa sensación de conocimientos del cine de bajo presupuesto de otras épocas. La diferencia está en que el sentido de hacer una película de serie B es la falta de dinero y medios, mientras que sólo con el presupuesto de sangre falsa que utiliza una cinta de Tarantino se podrían rodar varias películas. Y sin embargo, resulta sonrojantemente estúpido verle realizar un zoom precipitado de primer plano con un falso movimiento de cámara amateur. Mil veces mejor presenciarlo en una cinta de Sergio Leone o -nos ha fastidiado- al George Roy Hill de El Golpe.

Tampoco soporto esa manera de tomar por tontos a los espectadores a base de hacer a los villanos repelentes. Nazis muy malos, terratenientes esclavistas y racistas, asesinos sin escrúpulos… Polariza a sus personajes malvados, lo que carga de razones al protagonista de la función para tomarse la justicia por su mano, haciendo que el público empatice y desee el momento último de violencia gratuita. Me encanta el cine de acción y los protagonistas duros, pero odio esa manera de manipular a la audiencia.

Hasta el momento se habrá comprobado que no he mencionado casi nada en concreto de la película objeto de crítica, ni falta que hace. Todo lo que estoy diciendo se aplica a Django Desencadenado y a toda su filmografía, a priori, dispar. Pulp Fiction se salvó la primera vez que la vi, pero después de ir pasando por otros títulos del director (sobre todo Death Proof) desistí y me prometí no volver a darle ninguna oportunidad. La siguiente revisión que hice de Pulp Fiction, me di cuenta que la gracia de la película eran los segmentos desordenados temporalmente de la historia, y para eso lo hace mil veces mejor Christopher Nolan en Memento, sacando menos sangre en pantalla, yendo más al grano y presuponiendo más inteligencia al espectador. Antes que recomendar Malditos Bastardos, sugiero al espectador la coetánea Valkiria. Y si lo que buscan es un revival del western, es mil veces mejor Sin Perdón, con la misma violencia pero con mejor gusto, y un homenaje en toda regla a todas las películas del género.

El argumento es lo de menos. Django es un esclavo negro de la América sudista previa a la guerra civil. Es liberado por el doctor Schultz, un falso dentista alemán que es en realidad un cazarecompensas. Django decide asociarse con él con el fin de ganar un dinero e ir en busca de su esposa Broomhilda, vendida al dueño esclavista de una plantación llamado Calvin Candie. El papel que representarán los dos asociados, siendo Django un negro en libertad en un mundo donde no se les permite ni montar a caballo, causará revuelo y sorpresa. Lo cual no será óbice para pegar tiros por doquier y hacer reflexiones sobre el racismo pasado y presente en los USA, en el viejo Oeste en general y en el género cinematográfico del western en particular.

Ku Kux Klan, plantaciones de algodón, peleas clandestinas, tiroteos,… hasta el personaje de Samuel L. Jackson es sintomático del tema del racismo que se trata, básicamente por comparación, con el resto de películas de género o temática similar, sin protagonistas de color reseñables en ningún papel (salvo Lo que el viento se llevó). Tarantino se erige en defensor de la causa anti-racista investido con un autoesgrimido rigor histórico (ya lo hizo en Malditos Bastardos) y que, contradictoriamente, le da un look a su protagonista más parecido a Wild Wild West o a Matrix (no digo que no existiesen, pero ¿qué precio tendrían unas gafas de sol en aquella época?).

No es que me esté poniendo a favor del esclavismo, por supuesto. Pero esa manía de ser más blaxploitation que Spike Lee hace que se acerque más a las maneras forzadas de Eddie Murphie por meter gente de raza negra en la temática de películas donde nunca la ha habido (son más realistas películas como “El Sargento Negro”). Y que encima me lo disfracen de verosimilitud, pues como que no trago, oiga.

Algunos de los actores no lo hacen mal, pero si la película es mala no es culpa suya. Chris Waltz es buen actor y hace un buen trabajo; su personaje es agradable y cae muy bien (al contrario que en Malditos Bastardos),  pero a estas alturas no me dan gato con liebre y veo más allá del guión que le han puesto en bandeja. Jaime Foxx realiza una penosa interpretación creyendo que ni el mismísimo Will Smith o Denzel Washington le superarían, pero en la segunda parte del metraje se desprende de la careta de tembloroso pistolero del inicio para pasar a ser un vengador sin escrúpulos bastante inverosímil (ya no te digo nada del personaje de su esposa). Mención especial a uno de los habituales cameos del director, que se me atragantó cuando lo vi. A ver cuando se da cuenta de que no es Hitchcock y que éste, además, tenía la consideración de no tener más afán de protagonismo -ni diálogo- de lo necesario.

Por lo menos nos queda DiCaprio. Actor que me ha demostrado con creces que es capaz de salir del club de los guapos para aprovechar su tirón en pantalla y hacer cosas interesantes. Ya puso en boga su valía en la temprana A quién ama Gilbert Grape. Nos hizo creer que era el eterno ídolo para jovencitas en Titanic. Me hizo reconciliarme con Spielberg en la divertida Atrápame si puedes; pero desde luego que fue en Diamante de Sangre donde me cautivó (y se consagró en mi opinión), haciendo una gran interpretación que desde lejos parecía otro típico papel de chuleras protagonista. Y Origen, confirmó que era capaz de llevar el peso de un thriller de matrícula de honor. Aquí es el villano repelente, sin mérito por lo que ya he dicho antes, pero si leemos entre las líneas de su interpretación, vemos unos ademanes de actor profesional (ese ligero amaneramiento, por ejemplo). Y si además le sumamos el hecho de que no se llevó muy bien con el director durante el rodaje (debieron de llegar a las manos), ya acaba de gustarme del todo.

En definitiva, recomiendo no perder el tiempo ni el dinero. Mucha sangre recubierta de poesía barata; diálogos interminables que llevan la tensión hasta límites insoportables; personajes inverosímiles; relectura del western a su manera; casposidad pretendida -y pretenciosa- de serie B en el montaje, en los planos y en la banda sonora; homenaje a subgéneros que no deberían homenajearse (más bien superarse para intentar hacer mejor cine);… Todo esto da como resultado mi primera reseña con una nota francamente mala.

Calificación: Muy mala.

Lo Mejor: DiCaprio, Chris Waltz y, a ratos, Samuel L. Jackson.

Lo Peor: Todo. Básicamente lo resumo en mi último párrafo.

La vería de nuevo: Ojalá que no vuelva a ver nada de este director, pero sé que no será así.

La Recomiendo: No. Ya he dado otras alternativas a su cine. En este caso en concreto, la excelente Sin Perdón.

Películas similares: Sin Perdón (obra maestra de Eastwood que también tiene de coprotagonista a una persona de raza negra, más verosímil); Grupo Salvaje (Sam Peckhinpack fue pionero con la violencia en el western); La muerte tenía un precio; El bueno, el feo y el malo; El sargento negro (John Ford también era creíble con el tema del racismo en el Oeste en esta cinta); Lo que el viento se llevó (una joya que nos muestra sin tanta parafernalia la situación esclavista de la época); Kill Bill (por la historia de venganza sangrienta que narra Tarantino, también malísima); Wild Wild West (por lo anacrónico de las situaciones y personajes del Oeste)

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/title/tt1853728/

Tráiler en You Tube (español):

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El grito de la tierra – Sarah Lark

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Reseñado por Malosa.

Esta novela se trata de la tercera y última entrega de la saga escrita por la alemana Sarah Lark y ambientada en Nueva Zelanda, entre los siglos XIX y XX. En este caso la historia comienza en el año 1907 y narra las peripecias de 2 mujeres, Gloria y Lilian, bisniestas de las protagonistas del primer libro de la mencionada saga.

De nuevo Lark utiliza el tirón de una saga familiar como baza principal de su novela, realizando a su vez un fresco bastante acertado de los paisajes y modo de vida de un país tan exótico y lejano a nosotros como es Nueva Zelanda.

Sinopsis

La infancia de Gloria termina abruptamente cuando es enviada junto con su prima Lilian a un colegio en Gran Bretaña. Si bien Lilian encaja en las costumbres que impone el viejo mundo, Gloria quiere volver a toda costa a la tierra que la vio nacer, para lo cual ideará un atrevido plan. El profundo sentimiento que la empuja a regresar marcará su destino y convertirá finalmente a Gloria en una mujer más fuerte…y más insensible a lo que le rodea.

Opinión personal

Me gustó En el país de la nube blanca (primero de la serie), me apasionó La canción de los maoríes (segundo y para mí más acertado volumen de la saga) y me ha entretenido El grito de la tierra. Pero sólo entretenido. No sé si es que Lark ha perdido fuelle en esta última entrega o que ya me había contado todo lo que tenía que contar o que sus personajes no transmiten fuerza y son meras copias de sus antecesoras…la cosa es que este libro es el peor de la trilogía. Está claro que aquí no se cumple el dicho de que segundas partes nunca fueron buenas.

  • Inicio y ritmo de lectura: He de decir que me costó bastante ubicarme en la historia. No tenía recientes los dos libros anteriores y al principio me costaba mucho saber quién era hijo de quién, nieto o pariente. Y cuál era la historia que había detrás de cada personaje. No es fundamental para entender el tercer libro, pero es mucho mejor tener la foto completa.
    En cuanto al ritmo, la historia presenta altibajos. Va cambiando de un personaje a otro, pero no logra compatibilizar igual de bien el entretenimiento con todos ellos. Hay algunas tramas que a mí, personalmente, me sobraron. Por ejemplo la de Lilian y Ben. Sinceramente, me daba igual lo que les pasara.
  • Estructura: Más o menos sigue las pautas marcadas en sus anteriores volúmenes, alternando el desarrollo de la historia en torno a sus 2 protagonistas femeninas. Aunque en esta entrega tenemos algunas diferencias.
    Triple protagonismo compartido: Aparece una figura masculina que irrumpe con fuerza en la historia y les disputa la presencia a las otras dos: Jack. Creo que es un acierto, ya que los femeninos me parecen bastante pobres y además el masculino protagoniza una de las tramas más importantes y distintas: todo lo relacionado con la primera guerra mundial.
    Introduce lugares diferentes a Nueva Zelanda, tanto Inglaterra, como EE.UU (de la que la autora no describe nada, todo hay que decirlo) como sobre todo Turquía y la batalla de Galípoli. Aquí creo que lo hace bien la escritora, plantea una descripción bastante acertada de lo que es la guerra y la contraposición de los deseos juveniles de lucha, triunfo y protagonismo frente al dolor, la muerte y la realidad de un conflicto bélico.
    Como de costumbre se centra más en unos personajes que en otros, en este caso olvida a Lilian en favor de Gloria, sustitución que para mi gusto fue un acierto ya que el personaje de Lilian me pareció ñoño y manido. Prefería leer sobre Gloria aunque la autora consiguiera que me resultara antipática, porque presenta mayor cantidad de matices.
    Por fin, la cultura y modos de vida maoríes aparecen descritos con mayor detalle en esta novela, de la mano de los estudios de Elizabeth, por un lado y la convivencia de Gloria, por otro.
    Un final bastante flojo, con la reunión de todos los personajes en una especie de fin de fiesta de lo más tópico que puede haber. Me esperaba algo un poquito más trabajado tras 3 libros de revueltas familiares.
  • Personajes: Es creo el punto clave de este libro y en general de los escritos por la alemana. Sin embargo en este caso no me han convencido mucho. Sus femeninos son muy flojos:
    Lilian, por un lado, es una copia mezclada entre la espontánea Gwyn que llegó a Nueva Zelanda y la inocente Elaine que se enamoró de un hombre inadecuado.
    Gloria, por otro, es una persona algo perturbada, cuya timidez, falta de decisión inicial y frialdad le resultan claramente antipáticas al lector, a pesar de las terribles situaciones por las que se ve obligada a atravesar. Además, la evolución de su personalidad es extraña y sus reacciones más bien ininteligibles (no me la creo, casi nada de lo que hace resulta lógico).
    También destacar que las interacciones entre Gloria y Jack al final del libro son también de lo más incoherentes, por no decir exasperantes…
    Y por último, ¿qué le ha pasado a Gwyn? ¿Es la vejez lo que le aporta esa personalidad estragadora o Sarah Lark se ha columpiado, queriendo recalcar tanto el protagonismo de Gloria que se ha olvidado del pilar fundamental de esta saga?

Conclusión, pues eso, entretenido. No es ninguna maravilla, se lee con gusto pero no tiene la misma magia de sus anteriores volúmenes. Si eres fan de la trilogía, es casi obligado que la acabes. Pero no te esperes un colofón final a esta epopeya familiar en Nueva Zelanda porque no lo vas a encontrar.

Por qué decidí leerlo: Quería saber cómo terminaba la saga de Lark. Aunque la verdad, todos los libros son autoconclusivos y podrían leerse independientemente.

Lo mejor: El personaje de Jack. La descripción de la batalla de Galípoli.

Lo peor: Su pérdida de magia. Los flojísimos personajes femeninos. Los secundarios que no dicen nada (Ben, por ejemplo). Su final casi de teleserie barata.

¿Volvería a leerlo?: No, este no. Igual el segundo de la serie. Aunque probablemente me leyera antes otros libros de la autora, parece que está escribiendo otra saga ambientada en Jamaica.

¿Lo recomendaría?: A fans de la autora sí. A los que gusten de sagas familiares o novelas de viajes y paisajes, les recomendaría el segundo y primero de la trilogía, por este orden.

Link al libro en Amazon.es

El grito de la tierra (Grandes Novelas (b Edic.))

Otros libros del estilo que podrían gustarte:

La canción de los maoríes (Sarah Lark)
Bajo el sol de Kenia (Barbara Wood)
– El jardín olvidado (Kate Morton)
Los pilares de la tierra (Ken Follet)

Malosa.

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