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La trampa de los 18 – Erin Bowman

Reseñado por Bitterblink

La trampa de los 18 - Erin Bowman

La trampa de los 18 – Erin Bowman

Erin Bowman se define como una «friki» adicta al café y super fan de Harry Potter, lo que nos da una idea del tipo de literatura a la que se dedica, es decir «Juvenil» pero no en un sentido peyorativo. Antes de dedicarse a escribir a tiempo completo era diseñadora web pero siguió con su afición de siempre de escribir hasta que ha conseguido publicar toda esta serie de novelas (creo que ya son 4 incluyendo una precuela.

Vamos al lío. Gray es un habitante de Barro Negro, el asentamiento construido por niños de 15 años que un día despertaron sin recuerdos en un entorno semi-hostil y  donde tuvieron que organizarse para sobrevivir. Alrededor de Barro negro hay un muro y todo el que lo escala muere incinerado, así que están condenados a malvivir allí. Lo más misterioso del asentamiento es «el rapto», un extraño suceso que supone que todos los hombres «desaparecen» cuando cumplen 18 años. Este es el caso de Blaine, hermano mayor de Gray, que cumple 18 años y es «raptado» para enfado de Gray que no puede evitarlo. Según se acerca la hora del rapto de Gray se empieza a plantear cosas ¿qué hay más allá del muro? ¿el rapto es parte normal de la vida? ¿cómo era la vida antes de despertar en Barro negro?.

Poco a poco Gray decide que tiene que investigar y tratar de evitar lo que parece inevitable. Cuando le emparejan con Emma (emparejamientos obligatorios para asegurar la continuidad de nacimientos en el asentamiento antes de los 18) su amor platónico de toda la vida pero que le detesta, Gray decide que debe cambiar las cosas. Poco a poco Emma y Gray se van aproximando y juntos van haciendo descubrimientos hasta que deciden que deben arriesgarse a abandonar Barro Negro antes del rapto.

Así es como ambos llegan a una sociedad extraña de la que Gray decide huir para salvar la vida y termina cayendo en manos de los rebeldes conociendo a la luchadora Bree. A partir de ese momento Gray debe decidir en qué bando está y debe luchar para salvar a los que ama.

Opinión Personal

Creo que comienza muy bien, es todo misterioso y realmente merece la pena y engancha. Por desgracia la parte de desvelar el misterio está llevada con cierta torpeza, sobre todo porque se nota que la autora intenta retrasarlo lo más posible. Una vez resuelto perdí cierto interés en el libro, pero lo terminé interesado en el triángulo amoroso que va montando.

Me llama la atención un triángulo amoroso como este, potente y difícil, normalmente hay una chica «buena» y otra «mala» y el chico termina decidiéndose cuando ve como es realmente la «mala». Aquí hay dos chicas diferentes, ambas interesantes y que parece que merecen mucho la pena y el personaje se debate entre la fidelidad a su amor a Emma y lo que empieza a sentir por Bree. Quizá es lo más interesante de la novela y lo que me puede impulsar a leer la segunda parte.

Por lo demás siguiendo con torpezas me parece que el personaje principal es excesivamente idiota. Es decir, como lector vas sospechando cosas mucho antes de que el personaje llegue a darse cuenta, cosas demasiado obvias como para no verlas (como lo de confiar en un dictador asesino careciendo por completo de espíritu crítico). Eso en ocasiones es desesperante por poco verosímil porque luego pinta al personaje principal como alguien «listo» y como lector solo puedes pensar que es idiota.

Como muchos de este tipo de libros sufre un poco por ausencia de descripciones que hace que te hagas una imagen mental un poco pobre de los asentamientos o de las ciudades, aunque no es tan significativo como por ejemplo en Enclave donde directamente se omiten por completo.

Lo peor son los giros poco verosímiles o los planes estúpidos que luego salen «bien» gracias a giros sorpresa que hacen aparecer un personaje salvador de repente. Aguanté unos pocos pero reconozco que el exceso de estos recursos me cansó al final del libro porque me parece un recurso un poco infantil.

En fin, un libro pasable, con un buen misterio mal resuelto pero con un interesante triángulo amoroso que lo hace destacar respecto de libros similares, pero en fin, en conjunto solo se lleva el aprobado raspado.

Calificación: Pasable

Lo Mejor: Un triángulo amoroso más complejo que en otras novelas, mantiene bien el misterio hasta que se desvela y pese a no ser vertiginosa mantiene un ritmo adecuado que hace que el lector no se aburra

Lo Peor: Giros poco verosímiles, y sobre todo que el personaje principal sea «tonto» es absurdo que no sospeche determinadas cosas o que acepte planes totalmente absurdos que luego salen bien vía sorpresas

Lo Releería: No creo

Lo Recomiendo: La verdad es que no especialmente, hay libros similares mucho más interesantes como Enclave pese a todo creo que construye un mundo interesante y puede que le de una oportunidad a las siguientes novelas para ver si es capaz de aprovechar lo que crea.

Otros libros que podrían interesarte

Traición Una sociedad donde la imagen lo es todo y donde los «feos» se transforman gracias a una misteriosa operación que cambia algo más que el exterior.

Enclave Una cazadora de los túneles decide buscar qué hay en la superficie acompañada de un misterioso chico que sabe más de la superficie de lo que parece.

Tras los muros de Cimmeria – Night School Una chica normal entra en un internado donde ocurren muchas cosas extrañas y donde nadie es exactamente lo que parece.

Link al libro en Amazon.es

La trampa de los 18

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Película – Los Juegos del Hambre

Los Juegos del Hambre - Poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

The Hunger Games

Año: 2012

Director: Gary Ross (Pleasantville, Seabiscuit)

Guión: Gary Ross, Suzanne Collins, Billy Ray

Basado en el libro de Suzanne Collins (enlace a la reseña)

Música: James Newton Howard

Fotografía: Tom Stern

Reparto

  • Jennifer Lawrence
  • Joss Hutcherson
  • Liam Hemsworth
  • Woody Harrelson
  • Donald Sutherland
  • Elisabeth Banks
  • Stanley Tucci
  • Lenny Kravitz

No suelo aficionarme a las franquicias cinematográficas creadas desde las sagas literarias (refiriéndome siempre al boom del género que ha estallado en los últimos años), por tratarse de obras prefabricadas con el único objetivo de dar con la gallina de los huevos de oro y explotar la misma fórmula una y otra vez. La franquicia de J.K. Rowling supo dar en el clavo al crear a Harry Potter sin tener idea del éxito que éste iba a tener en la gran pantalla entre el público infantil y adolescente (y la evolución de los mismos durante el paso de los años, paralela a la de los personajes y los actores que los interpretaron). Sin embargo, toda la procesión de Narnias y Crepúsculos que han venido luego han resultado películas nefastas, rodadas de manera atropellada y muchas veces sin la coherencia argumental que una trilogía o saga exige tanto por separado y como en conjunto global.

Es lo que yo llamo el síndrome Matrix: la primera película de los Wachowski fue genial por funcionar perfectamente por separado al rodarse sin expectativas de posteriores secuelas. Tenía un final lo suficientemente abierto para dar pie a interpretaciones varias, pero a la vez todo lo planteado en el metraje encajaba perfectamente como un mecanismo de relojería y se cerraba en su momento. Pero la pifiaron al hacer las continuaciones como dos obras complementarias entre sí, donde el tempo narrativo se alargaba de manera considerable con la consiguiente pérdida de interés del espectador. Algo parecido a lo que hizo Peter Jackson -de manera exitosa con la primera, más pesado y repetitivo con la segunda- en sus trilogías de la Tierra Media (El Señor de los Anillos y El Hobbit, respectivamente).

Por este motivo es por lo que, animado por una compañera de trabajo, me acerco con cierto recelo a estos Los Juegos del Hambre, poseedor de una etiqueta teen que le otorga un parecido sospechoso a las tramas sentimentales de Crepúsculo que tantas histerias han desatado entre el público adolescente. Decidido a darle una oportunidad, y con curiosidad acerca del argumento (¿una especie de Battle Royale para adolescentes?), esta primera entrega tiene algún acierto aislado pero su calificación final no pasa del aprobado raspado.

La protagonista es Katniss Everdeen, una joven que vive en el Distrito 12 con su madre y su hermana pequeña. El Distrito 12 es uno de los distintos territorios en que se divide Panem, un futuro país resultante de lo que queda de unos EEUU post-apocalípticos. En el pasado, uno de los Distritos suburbiales que dependen de la capital del país, El Capitolio, provocó una insurrección que fue aplacada y, para recordar este acontecimiento y mantener el orden preestablecido en el país, cada año se realiza La Cosecha, para participar en Los Juegos del Hambre. Se trata de seleccionar a una pareja de jóvenes de cada distrito y ofrecerlos a modo de sacrificio para que peleen entre sí en una competición que está a medio camino del reality show y el control gubernamental de la población (sobre todo la parte más deprimida y paupérrima de ella, como son los distritos más alejados, de mayoría obrera). La vida de Katniss se ve truncada cuando su hermana pequeña es elegida como tributo, y en ese momento se ofrece ella misma voluntaria para salvarla de una muerte segura. Katniss es elegida junto a otro joven, Peeta Mellark, y ambos son llevados al Capitolio para recibir entrenamiento y participar en una nueva edición de los juegos. Allí conocerán a personajes cada cual más extravagante, como su mentor y entrenador particular, Haymitch Abernathy, único ganador de los juegos de su distrito en los últimos años, y con graves problemas de alcoholismo y motivación de funciones. Haymitch se ocupará de darles valiosas lecciones de supervivencia y explicarles la mecánica de los juegos, así como del valor reputacional de caer bien a la audiencia para obtener patrocinadores (gente con elevado poder adquisitivo que pueden financiar ayudas para los jugadores en medio del espectáculo). Otros colaboradores serán los estilistas Cinna y Portia, que tratarán de darles una imagen sofisticada para atraer patrocinadores. La tarea para Katniss de sobrevivir a los juegos se antojará difícil, teniendo en cuenta que los jóvenes rivales de otros distritos están preparados desde su infancia para luchar a muerte en esta competición; y también se enfrentará a la estrategia de Peeta por sobrevivir, que es la de confesar su amor en público por Katniss y ganarse así prestigio frente a los patrocinadores. El drama humano y sentimental está servido… ¿quién ganará la 74ª edición de los Juegos del Hambre de este año?

Ante este planteamiento que a todo el mundo le recuerda a Battle Royale (película que Suzanne Collins prometió no tener constancia de ella, pero sin la crueldad y su mala leche), mezclado con las dosis de telerealidad extrema de películas como El Show de Truman (la gente pegada a la pantalla maravillándose por la vida real ajena), Perseguido (el bueno de Schwarzenegger obligado a pelear por su vida con las cámaras pegadas a la espalda) y Rollerball (un futuro de deportes extremos y sangrientos); se le une el toque de quebraderos de cabeza sentimentales y triángulos amorosos adolescentes de Crepúsculo; y se le corona con la crítica orwelliana de 1984 y Farenheit, para describir el control y la manipulación de las altas esferas del poder frente a una mayoría oprimida y con carencias materiales.

Supongo que será efecto de la crisis de los últimos años y esa lucha de clases subyacente en el cine reciente (me vienen a la cabeza la ya reseñada aquí Un amor entre dos mundos, y Elysium, con esa dicotomía totalmente diferenciada entre sociedades de ricos y pobres), pero aquí viene el primer punto débil de esta cinta: ya no cuela. No sé la novela, pero que se manipule así a la audiencia (y más si entendemos que el público target al que está dirigida es el de los más jóvenes) es bastante irresponsable. Manipuladoramente irresponsable, porque la narración se centra en los protagonistas pobres en todo momento, les vemos sufrir en su mundo gris con esa ambientación sacada de Gran Depresión americana (y a pesar de ello felices en su pobreza). Mientras que la única visión que tenemos de los estamentos privilegiados es la de los maléficos responsables de la estructura social (Sutherland y Bentley), la del estrambótico presentador de los juegos (un Stanley Tucci totalmente pasado de vueltas, y centrado en el morbo fácil), y la de las masas enfervorecidas preocupadas únicamente en el ámbito recreacional de los personajes y del espectáculo, sin ninguna motivación aparente (¿a qué se dedica la gente del Capitolio? ¿Cómo son sus vidas?). Se nos presenta una sociedad estrafalaria, excéntrica y extravagante, y aquí viene el segundo punto débil de la película: el futuro distópico que propone Suzanne Collins sobre el papel y plasma en imágenes Gary Ross no tiene ningún hallazgo visual aparte de las horteradas estéticas de sus personajes, que caen en el ridículo también a nivel moral.

A pesar de contar con un reparto de secundarios conocidos para que salven el nivel medio de la cinta (y que no consiguen, aparte de los citados Sutherland, Tucci y Bentley, un Woody Harrelson con un personaje totalmente desaprovechado del que ganaríamos más si nos explican algo del pasado que se deja entrever) hay alguna sorpresa más que no sé si es buena o mala (me refiero a Lenny Kravitz con ese papel de estilista amanerado a más no poder). Los chicos protagonistas están al mediocre nivel de hormonas masculinas adolescentes que necesita la cinta, pero la sorpresa grata de Los Juegos del Hambre fue ver la consagración de Jenifer Lawrence llevando todo el peso ella sola de la trama, y que confirma que su Óscar de 2013 por El lado bueno de las cosas fue un merecido premio que mostró la confianza del sector por un tímido relevo generacional que de vez en cuando gusta de producirse. La película gana enteros cuando se muestran los conflictos humanos por los que atraviesa (la incertidumbre que muestra acerca de quién será sus aliados; su rabia por la muerte de una compañera; el momento en qué está desorientada por la picadura de las avispas; la química -o ausencia de ella- con su compañero de distrito) aunque los pierde cuando volvemos al lado recreacional de la cinta y el guión/novela nos ofrece soluciones para que avance la trama (no me acaba de convencer los ítems que se van dejando como ayuda para los concursantes).

Si a ello le añadimos una pobre labor por parte del director con las imágenes rodadas con estilo cámara en mano, el resultado final es una película que pretende ser la inauguración de una trilogía con más sombras que luces, con un éxito de taquilla que tuvo el año pasado que le otorga licencia para tener más secuelas (como la que se acaba de estrenar hace poco). Le reconozco lo positivo que supone el toque de originalidad referido a su planteamiento conceptual, así como un ritmo que hace funcionar correctamente el metraje. Pero la cinta no aporta mucho más, aparte de ver por donde van a intentar que la secuela avance. Veremos.

Calificación: Pasable

Lo Mejor: La facilidad con la que Jenifer Lawrence se hace con los planos cada vez que aparece en pantalla.

Lo Peor: El estilismo hortero-futurista de las clases pudientes; la lectura social que hace.

La vería de nuevo: No.

La Recomiendo: Para los jovencitos huérfanos de vampiros y hombres-lobo, hasta que llegue la nueva franquicia palomitera.

Películas similares: Battle Royale, El Show de Truman, Crepúsculo, Rollerball, The Running Man, Death Race, La Isla, 1984

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1392170/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Invictus (revisión)

Invictus poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Invictus

Año: 2009

Director: Clint Eastwood (Sin Perdón; Million Dollar Baby; Gran Torino)

Guión: Anthony Peckham

Basado en el libro de John Carlin Playing the enemy (El Factor Humano)

Música: Kyle Eastwood, Michael Stevens

Fotografía: Tom Stern

Reparto

  • Morgan Freeman
  • Matt Damon
  • Tony Kgoroge
  • Patrick Mofokeng
  • Matt Stern

Esta semana, en un alarde de oportunismo mediático, voy a reseñar el biopic más conocido de la vida del ex-presidente sudafricano y premio Nobel de la paz, Nelson Mandela; fallecido hace pocos días y, por lo tanto, de actualidad en estos momentos. Morgan Freeman llevaba años intentando encontrar el guión perfecto para encarnar al político más importante del continente africano, pues su parecido físico le convertía en el candidato más adecuado. Fue entonces cuando la casualidad hizo que se fijara en la novela aún no finalizada de Carlin, El Factor Humano. Que Clint Eastwood se involucrara en la realización del proyecto y Matt Damon aceptara el otro papel protagonista dio el espaldarazo definitivo e internacional a una historia con el material suficiente para desgranar el perfil político y humano de una leyenda comparable a Gandhi mientras busca su lugar en los anales de la épica deportiva moderna.

La cinta se centra en los momentos en que Mandela asumió en 1994 la presidencia de Sudáfrica tras las primeras elecciones democráticas en las que participó la mayoría poblacional negra, y se desterró el Apartheid. Visto como un antiguo terrorista por la minoría blanca, se enfrenta ante una ruptura social aún mayor en el país, agravada por el odio que ambos grupos poblacionales sienten recíprocamente. Buscando elementos de unión patriótica, Mandela pronto se fija en el equipo nacional de Rugby de Sudáfrica, los “Sprinbox”, el cual no atraviesa su mejor momento deportivo. Deporte nacional y casi religión para los blancos, símbolo de la opresión racial para los negros, el presidente logra evitar la abolición del equipo por el nuevo Comité Nacional de Deportes (de mayoría negra). En vista de que al año siguiente tiene previsto celebrarse la Copa Mundial de Rugby en Sudáfrica como país anfitrión, Mandela se reúne con el capitán de los Springbox, François Pienaar, y le induce a hacer todo lo posible para que ganen el mundial como medio para unir e inspirar a su país. En ese momento, y a pesar de que nadie considera que los Springbox puedan hacer un buen papel en la competición, Pienaar se esfuerza por llevar el mensaje de unión y superación transmitido por Mandela, y prepara a su equipo para llevarlo a lo más alto del éxito deportivo. Los sucesivos triunfos del equipo nacional contra todo pronóstico sorprenderán y entusiasmarán a todos los estamentos del país, desde los jugadores de la selección, hasta los guardaespaldas personales de Mandela, mientras se va divulgando un mensaje de cooperación que acabará ayudando al país a salir de la complicada situación social de la que se encontraba mientras vemos la clarividencia de una figura cuyo proyecto político se basó en el perdón y no en el odio y la confrontación.

Probablemente al no ser un proyecto tan personal para Eastwood esta película presenta menos claroscuros que otras del mismo realizador. El mensaje, con su final, es claramente optimista; a diferencia de otras cintas, en las que Eastwood no desdeña terribles golpes de efecto que te dejan sin aliento en los compases finales. Lo cual resultó para muchos críticos un defecto en esta cinta, pero para mí resulta un gran acierto, por el buen sabor de boca que te deja después de verla. Es por esto, y por lo extenso de su filmografía, por lo que es uno de nuestros directores favoritos de todos los tiempos. Supo quitarse las etiquetas que como actor de personajes icónicos se le adosaron al inicio de su carrera, y fue capaz de demostrar que también podía hacer cine romántico o drama, o filmar el digno y fabuloso epílogo del género por excelencia del cine americano. Se mueve con pasmosa facilidad por el cine bélico y por el drama contemporáneo. En esta ocasión, se aleja del biopic convencional (no tenemos un relato pormenorizado de la vida de Nelson Mandela, sino más bien un período concreto de su mandato) y lo adereza con un drama deportivo que por momentos derrocha destellos de Carros de Fuego.

Como en otras ocasiones, un partido de fútbol le sirve como excusa para desarrollar una historia que alcanza tintes épicos por suponer algo más que ganar un trofeo; es más bien una lucha por superar las diferencias y el odio interracial, para encontrar algo que sirva como punto de unión e inspiración a toda una nación. No estoy muy al tanto de cuál es la situación actual de Sudáfrica y de cuánto sirvió la labor de Mandela en la unión de su país o de su legado actual; pero desde luego que obviando las posibles licencias cinematográficas o literarias que se puedan haber tomado el bueno de Clint o de Carlin, uno sale del cine con una visión distinta de la vida y de los problemas. La película destila espíritu reconciliador a base del ensalzamiento de la figura de Mandela, y he de reconocer que en determinados momentos llega a poner las emociones a flor de piel. Puede resultar predecible e inverosímil en algunos momentos, pero ver los cambios graduales en el comportamiento inicialmente reticente de los guardaespaldas o del padre de Pienaar, resulta estremecedor. Como ejemplo, que los policías blancos acaben celebrando el triunfo con un niño negro de la calle puede resultar algo forzado, pero yo me quedo con la manera de rodar la escena, a base de sucesivos acercamientos (al principio temerosos, al final descarados). Al final, de lo que habla Invictus es de superación, de esperanza, de pensar más en lo que nos une que en lo que nos separa, de dejar el rencor a un lado y centrarse en construir, no en destruir.

Cualidades todas ellas que se reflejan en Nelson Mandela y al que da fiel reflejo Morgan Freeman, papel para el que había nacido. Su interpretación es magistralmente fidedigna como corresponde a semejante categoría de actor. Atrás quedan papeles suyos como La Hoguera de las Vanidades, Robin Hood, Cadena Perpetua, Sin Perdón, Seven, Batman y un largo etcétera, que nos recuerda la facilidad de cambio de registro que ofrece en cada nuevo papel. Para esta película sonó (y mucho) con fuerza para el Óscar de 2009, aunque finalmente no se lo llevó. Como también ocurrió con Damon, nominado pero no galardonado. En su caso, su interpretación está un escalón por debajo de la de Freeman, pero no creo que se mereciera ser tan denostado por la crítica como resultó. Es cierto que es más plano en sus papeles y no tiene tanta facilidad para cambiar de registro, pero aquí está correcto y el personaje no le exige más que prepararse físicamente y dar la réplica a Freeman. Sobre el resto de secundarios merece la pena rescatar las tensas relaciones entre los guardaespaldas blancos y negros, perfectos en su labor de servir como muestra de la realidad en la población del país.

En definitiva, Invictus es una cinta algo extraña en la carrera de Eastwood por su optimismo desbordante, pero que merece la pena ver por el mensaje que destila a través del personaje que describe, entrando en el terreno de la épica deportiva como medio para superar las diferencias. Con una banda sonora que recuerda por momentos a Sin Perdón, y sin llegar a ser una obra maestra, creo que es merecedora de una nota más alta de la que se le otorgó en su época porque tiene la habilidad de conmover en momentos muy concretos, sobre todo cada vez que se lee las frases del poema de William Henley que da título a la película “Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma”.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: El mensaje de optimismo, superación y perdón que transmite la película. Morgan Freeman está excelente, como siempre.

Lo Peor: Que como toda ficción, se nos nuble la visión de la realidad y pensemos que lo narrado es lo ocurrido realmente.

La vería de nuevo: Sí

La Recomiendo: Sí, es un excelente acercamiento a la figura de Mandela, a la vez que deja un buen sabor de boca a la salida del cine.

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1057500/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – Guerra Mundial Z

Guerra Mundial Z Poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

World War Z

Año: 2013

Director: Marc Forster (Quantum of Solace, Descubriendo Nunca Jamás, Monster Ball)

Guión: Matthew Michael Carnahan, J. Michael Straczynski, Damon Lindelof y Drew Goddard

Basado en el libro de Max Brooks

Música: Marco Beltrami

Fotografía: Ben Seresin

Reparto

  • Brad Pitt
  • Mireille Enos
  • Daniella Kertesz
  • James Badge Dale
  • Fana Mokoena
  • Mathew Fox

 Aunque llego con algo de retraso (esta cinta se estrenó en el verano pasad0) no podía dejar de reseñar una de las más esperadas cintas del género favorito por excelencia de Bitterblink, adaptación de uno de los libros que más se han esforzado por aportar nuevos ángulos novedosos a un subgénero que nació hace algunas décadas como una deriva del de terror clásico. En este caso, Guerra Mundial Z se esfuerza por apartarse de la serie B que fundacionalmente construyó Romero por los sesenta, para dar un recubrimiento de Blockbuster palomitero y alejarse lo más posible del gore. Toma la estética y los zombies hipervitaminados y furiosos de 28 Días Después, sí; pero el concepto fílmico está más cerca de las grandes destrucciones a nivel global del cine de catástrofes de Roland Emmerich. Yo la he visto más bien como una cinta de aventuras y acción, que se mantiene en movimiento continuamente para no perder el interés (y que irónicamente señala Pitt a un personaje que, el que se mueve, sobrevive). Salvo, eso sí, el tenso clímax final en un laboratorio plagado de muertos vivientes (del que he de reconocer su capacidad para angustiar).

Es lógico, dado el auge de este tipo de cine en los últimos tiempos, del que otros géneros ya se están adueñando, como la comedia, ya sea gamberra (Zombies Party) o sentimental (Memorias de un Zombie Adolescente). Y la accidentada producción de la cinta, con continuos retrasos, cambio de productores y reescrituras de guión varias, no iba a privarnos de ver a Brad Pitt haciendo levantar el destino comercial y artístico de esta película, como solo estos pocos actores tan continuistas y omnipresentes son capaces de hacer con su mera presencia en cualquier guión.

El protagonista interpretado por Brad Pitt es Gerry Lane, un antiguo corresponsal de guerra de la ONU, especializado en la investigación de las zonas más conflictivas del planeta. Gerry ya está retirado para disfrutar de la vida en familia con su mujer y sus dos hijas. Una mañana, en un atasco en la ciudad de Filadelfia, un camión arrolla cuantos vehículos se cruzan en su camino y empieza el caos: la gente empieza a correr sin saber qué pasa mientras unos persiguen a los otros, y Gerry es testigo del brutal comportamiento de algunas personas que se dedican a morder a otras. La infección se propaga y los afectados se convierten en zombies, que con su agresivo y rápido comportamiento hace sumir en el caos el centro de la ciudad. Gerry llama a un amigo de su antiguo trabajo en la ONU, actual secretario adjunto. Gracias a sus contactos, les ofrece una vía de escape de la ciudad a uno de los buques de guerra que se han desplegado en el Atlántico para repeler y combatir la infección desde una zona segura. Pronto Gerry es avisado de la situación: deberá colaborar con un joven científico biólogo que busca una solución para el virus, y cree que en una base militar de Corea se podrán hallar vestigios de los primeros síntomas de la infección. A pesar de que está retirado y solo desea estar junto a su familia, Gerry comprobará que no tiene muchas opciones y se verá obligado a coger un avión y viajar a través del mundo para ir recopilando información para combatir la plaga, que ya tiene visos de ser pandemia a nivel mundial, y amenaza con extinguir al ser humano.

Las diferencias de la cinta con el libro de Max Brooks son obvias, y más si tenemos en cuenta que la novela está vertebrada en forma de recopilación de entrevistas y artículos periodísticos. Para el propio bien de la adaptación cinematográfica, (aunque hubiera sido un ejercicio de estilo original y novedoso) esto resultaba ciertamente inviable, y más si lo que se quiere es llegar al mayor número de público posible (claramente el deseo de los realizadores, patente en el hecho de que se ha reducido el nivel de gore a cero). En su lugar, tenemos a un valeroso corresponsal de guerra, que solo quiere estar con su familia, y un viaje por todo el mundo mientras investiga las distintas respuestas a la plaga que dan los diferentes países. Al querer alejarse de la visión clásica del género, donde muchas veces el terror que provoca la situación desemboca en momentos intimistas y las relaciones de amor-odio con distintos supervivientes, aquí tenemos al protagonista escapando continuamente de situaciones al límite, y es el punto más débil que le veo a la cinta. La verosimilitud de que alguien, entre tantos millones de personas a la vez, se consiga salvar con su familia intacta de una situación inicial de pánico, caos y confusión sin saber qué es lo que pasa, suele ser bastante nula. Pero bueno, es el protagonista y esto es cine de evasión. Y lo más interesante del género (y lo que absolutamente TODAS las películas y libros del mismo tienen en común) es la manera de escapar a los ataques iniciales y cómo se las ingenian los supervivientes protagonistas en los primeros y confusos compases (otra cosa es cómo se resuelva el nudo y el desenlace). Sin embargo, llega un momento en el que estas situaciones se repiten varias veces, y en las que el personaje de Pitt parece bendecido con una divina providencia que ya roza lo improbable (esa escapada de Israel está cogida muy por los pelos). Dado que la mayor parte del metraje se centra en este tipo de escenas, este punto débil que es para mí, resulta la mayor apuesta de la cinta, con lo que el que busque acción y aventuras con un toque de intriga y tensión lo tendrá aquí a raudales.

De esta manera, Marc Forster se redime de su incursión en la saga 007 con la nefasta Quantum of Solace, cinta atropellada y confusa en la que le resultó imposible quitar la etiqueta de hecha por encargo. Aquí el toque personal y la posproducción en la película están mucho más cuidados, y finalmente no ha resultado el estrepitoso fracaso que muchos querían ver tras la odisea en la que se convirtió su adaptación a la pantalla (aunque el guión se haya reescrito varias veces y el personaje de Mathew Fox haya sido reducido a su mínima expresión). Y Brad Pitt sigue siendo el ídolo de jovencitas y féminas en general, demostrando que con pelo corto o largo, ojeras o unas arrugas incipientes que denotan que los años no pasan en balde, evoluciona como intérprete y madura en su buen hacer; aunque a veces, los papeles que le sirvan en bandeja estén diseñados para ser de manera extrema muy políticamente correctos y el culmen de bondades buenrollistas (reconozcámoslo, el personaje que nos presenta aquí no solo es un perfecto padre de familia, sino también un excelente profesional capaz de hacerlo todo -y bien- por sus hijas, con un trasfondo de pacifismo aunque el mensaje se centre en hacer la guerra contra un nuevo tipo de amenaza).

En definitiva, entretenimiento bien rodado y con presupuesto abundante, que abre nuevas vías al género zombi por el camino de la acción bélica y que no decae en su ritmo (gracias a un cambio de tono en la citada escena del tercio final); no defraudará si no somos exigentes en nuestras expectativas, puesto que al final logra que en dos horas de metraje estemos pegados al asiento viendo el devenir de nuestro rubio protagonista.

Calificación: Entretenida

Lo Mejor: Como en toda película de zombies, el tratamiento de los primeros compases de la plaga. Y las investigaciones acerca de la enfermedad que va descubriendo Pitt.

Lo Peor: Escenas en las que Pitt se salva por los pelos, demasiadas y no muy verosímiles.

La vería de nuevo: No creo; no hay mucho del que sacar con nuevos visionados.

La Recomiendo: Sí, siempre que no seamos muy exigentes con el producto final, ni busquemos una adaptación fiel al libro. Para aquellos que piensen que van a ver criaturas manchadas en hemoglobina y muertes espeluznantes, me temo que os habéis equivocado de género.

Películas similares: 28 Días Después, 28 Semanas Después, Contagio, Estallido, El Día de Mañana,

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0816711/combined

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Fablehaven – Brandon Mull

Reseñado por Bitterblink

Fablehaven - Brandon Mull

Fablehaven – Brandon Mull

Brandon Mull es un escritor norteamericano nacido en 1974 que tras licenciarse y viajar un poco por el mundo como misionero Mormón decidió escribir una novela que no fue aceptada por ninguna editorial, sin embargo aquella que mostró interés por su obra terminó comprando los derechos de Fablehaven, calificada por el NY Times como «un candidato sólido en convertirse en la próxima serie de fantasía» aludiendo a que podría ser un sucesor de Harry Potter.

Vamos al lío. Los Padres de Kendra y Seth deben partir a un crucero familiar por el mar del Norte como último deseo de sus abuelos maternos. Ante la imposibilidad de quedarse con ellos deciden dejarlos con sus abuelos maternos: Los Sorenson, unos abuelos extraños y lejanos que habitan en una casa enorme en mitad de un bosque en Connecticut lejos de cualquier civilización.

Tanto Seth como Kendra están muy descontentos con el arreglo y su humor no mejora al enfrentarse a su estricto abuelo que pese a que les proporciona múltiples entretenimientos les pone estrictas reglas: No acercarse al bosque ni al granero. El aventurero Seth (el pequeño de ambos hermanos) decide salir a explorar por su cuenta descubriendo una serie de cosas y personajes extraños en su aventura que le trae problemas con su abuelo. Mientras tanto Kendra se afana por descubrir un curioso enigma que su abuelo les ha dejado en forma de 3 llaves.

Finalmente entre ambos resuelven del acertijo descubriendo a la sazón que Fablehaven no es una reserva de animales al uso y que lo que esconde el jardín y los terrenos colindantes es una fabulosa reserva de animales míticos como Hadas, sátiros y náyades así como otros mas maléficos como brujas y demonios.

Seth y Kendra tendrán que enfrentarse a la realidad de la reserva que dirige su abuelo y a todos los misterios que encierra la misma, así como a la sociedad del Lucero de la noche que con ayuda de una bruja pretende terminar para siempre con la reserva. Solo los dos hermanos estarán disponibles para defender la reserva y salvar a sus seres queridos en una lucha desigual contra los poderes de la oscuridad.

Opinión personal

En principio se trata de un libro infantil/juvenil más indicado para menores de 14 que para mayores de esta edad. Esto no solo se ve por la amabilidad con la que trata algunos temas y los toque de humor infantil que aparecen, sino también por la poca profunidad con la que se introduce en temas polémicos o por giros de guión difícilmente justificables para un lector adulto.

Dicho esto debo reconocer que es sumamente entretenido y que realmente consigue meterte en la piel de unos niños valientes (y algo insensatos, sobre todo Seth) que exploran un mundo fantástico.

La acción es relativamente rápida, de hecho solventa el libro en muchas menos páginas de lo que yo había imaginado dándole por el camino alguna patada a la lógica pero terminando el libro de forma agradable y evitando que los lectores jóvenes se aburran de algo más elaborado.

El mundo creado por el autor recuerda en parte a Harry Potter pero quizá es un tanto menos amable y más peligroso y maléfico que el de éste al ser los niños mucho más vulnerables: no tienen poderes ni nada con lo que solo cuentan con su ingenio.

La trama de aventuras es lo más destacable del libro leyendose con interés y generalmente con una sonrisa de satisfacción pese a que resulte algo «naive» en ocasiones.

Respecto a los personajes, destaca para mal el descerebrado de Seth que representa al travieso que todos llevamos dentro que pese a las normas y a que le advierten de las consecuencias no para de liarla, y para bien destaca Kendra, tranquila, cumplidora de las normas ingeniosa y buena niña en general como contrapunto de su hermano. Es el personaje más atractivo del libro y es obvio que es algo intencional: Niños, haced las cosas bien y no os meteréis en problemas, sin quitarle un punto de atrevimiento y audacia.

En general es un libro infantil entretenido que se lee con agrado y que apunta a una saga divertida y agradable que vamos a tener que ir siguiendo porque la saga de películas ya está en preproducción.

Calificación: Entretenido

Lo Mejor: El mundo desarrollado por el autor, el personaje de Kendra

Lo Peor: Giros inverosímiles del guión para solventar problemas que no parecen tener salida, el personaje de Seth

Lo Releería: No, pero igual leería alguno más de la saga como entretenimiento ligero

Lo Recomiendo: Es una novela infantil no de las mejores pero si suficientemente entretenida como para despertar la imaginación de niños de 10 a 12 años

Link al libro en Amazon.es

Fablehaven: Serie Fablehaven Vol. 1 (Juvenil)

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Película – Una cuestión de tiempo

Una cuestió de tiempo - poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

About Time

Año: 2013

Director: Richard Curtis (Radio Encubierta, Love Actually)

Guión: Richard Curtis

Música: Nick Laird-Clowes

Fotografía: John Guleserian

Reparto

  • Domhnall Gleeson
  • Rachel McAdams
  • Bill Nighy
  • Lydia Wilson
  • Lindsay Duncan
  • Tom Hollander

Cuando hablamos de comedia romántica británica nos viene a la mente Cuatro Bodas y un Funeral o Notting Hill. Son películas con un desarrollo que se aleja de la previsibilidad del género norteamericano para introducir un toque bizarro tan típico del humor inglés que las caracterizan por completo. En este caso Richard Curtis no es ajeno a dicha fórmula y vuelve a realizar una nueva vuelta de tuerca sobre este planteamiento en el que ya tiene experiencia como director o guionista. El humor inglés está muy presente y las bromas elaboradas sin caer en el mal gusto sobrevuelan continuamente la cinta.

El planteamiento argumental no puede ser más original (y a la vez más manido): nuestro protagonista es un chico tímido y pelirrojo que se llama Tim, vive en el sur de Inglaterra y cuando cumple 21 años su padre le desvela un secreto familiar. Todos los varones de la familia tienen la capacidad de viajar en el tiempo, para cambiar situaciones pasadas en su vida; sólo basta con entrar en un armario o habitación oscura y concentrarse. Semejante sorpresa argumental se desvela en los primeros compases de la película y nos da pie a todo tipo de elucubraciones acerca de la manera en que se van a usar estos poderes y los derroteros caóticos por los que se va a mover la cinta. Pero para nuestra sorpresa la trama se va a dirigir hacia terrenos menos previsibles, y seremos testigos del devenir del protagonista conforme pasan los años y cómo evoluciona su relación con su familia y con el amor de su vida, Mary. Como en toda trama sobre viajes en el tiempo, veremos situaciones que se modifican teniendo consecuencias no deseadas en otros momentos temporales;  y como comedia romántica, tendremos la clásica estructura chico-se-enamora-de-chica, con gags y malentendidos varios, y con una historia en la que triunfa el amor como trasfondo.

La verdad es que a “Una cuestión de tiempo” no se le puede negar una capacidad innovadora sobre un género tan trillado. Lo primero que hace es sorprender con el planteamiento, y, cuando estamos a punto de imaginarnos una versión british del Día de la Marmota (clásico instantáneo en que se convirtió “Atrapado en el tiempo”) la cinta se pasa a un género más costumbrista sin perder por ello un ápice de interés. Se dejan de lado posibles sorpresas de guión y la cinta pasa a ser una reflexión bien pertrechada sobre la naturaleza de cotidianidad y el disfrute de los pequeños momentos diarios.

Precisamente eso fue lo que más me gustó de la cinta de Curtis, el buen rollo que transmite continuamente. A pesar de los pequeños dramas y sinsabores que salpican la trama, la película es como una guía para vivir y disfrutar de la vida. El protagonista parece abocado a ser el típico perdedor pringado (y encima pelirrojo) pero, en vez de eso, tiene una fantástica relación con su padre y toma las decisiones correctas en la vida. En ningún momento hace ninguna estupidez que ponga en peligro su relación con la chica, más bien al contrario (a diferencia de otras películas del género, donde parece que si no hay malentendidos amorosos no hay trama ni guión). Ante diferentes situaciones, se dedica a ayudar a encauzar la descarriada vida de su hermana o, si el momento lo requiere, echar un cable profesional al neurótico compañero de piso. Y las escenas que transcurren con su padre son toda una lección de Carpe diem, enseñándonos a disfrutar de las pequeñas alegrías que nos ofrece la vida. La lectura moral de la película, sin caer en la ñoñería, es muy elevada en mi opinión.

Otro de los aciertos es el amplio desfile de personajes que desfilan por la pantalla, con el sello Curtis en todos ellos. Desde el protagonista normal con el que cualquier espectador puede identificarse, a la chica ideal, perfecta en su sencillez, sin sofisticaciones adicionales. Aquí McAdams encaja de manera idónea, haciendo un gran trabajo. También tenemos a los personajes estrambóticos y chiflados: el compañero de piso dramaturgo, al que se le va la olla continuamente; la hermana disfuncional pero tremendamente cariñosa; el tío raro pero encantador; un madre “que se parece a Andy Warhol”; el compañero de trabajo más pringado y fracasado si cabe que el protagonista;… Y por encima de todos ellos, tenemos a Bill Nighy que destaca sobre el resto con una interpretación algo histriónica (como es habitual en él) pero que es pieza fundamental en el transcurrir de la cinta, guiando a su hijo para que haga buen uso del don familiar.

Es decir, que “Una cuestión de tiempo” no defraudará a los que se acerquen a verla, resulta una original propuesta y nos hará ver la vida de otra manera al salir del cine. Algo que no se puede decir de la mayoría de comedias a las que tenemos acceso de manera habitual.

Calificación: Muy buena

Lo Mejor: La lectura moral y la alegría que transmite

Lo Peor: Que se pueda prejuzgar por los primeros minutos de metraje.

La vería de nuevo: Sí.

La Recomiendo: Sí.

Películas similares: Atrapado en el tiempo, Dos vidas en un instante, Cuatro Bodas y un Funeral, Love Actually, Notting Hill

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt2194499/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Cazadores de sombras. Ciudad de ceniza – Cassandra Clare

Cazadores_de_sombras_2Reseñado por Malosa.

No conocía esta saga ni a esta autora hasta que Bitterblink reseñó la primera parte, Cazadores de sombras – Ciudad de hueso. Me pareció interesante, pero no me decidí a leerla entonces. No fue hasta el estreno de la película hace un par de meses, cuando renové el interés por la serie y me lancé a por ella. Hoy os traigo la reseña de la segunda parte, Ciudad de ceniza.

Sinopsis

Clary Fray desearía que su vida volviera a la normalidad. Si pudiera dejar atrás el mundo de los cazadores de sombras, tendría más tiempo para Simon, su mejor amigo, que se está convirtiendo en algo más… Pero el mundo subterráneo que acaba de descubrir no está preparado para dejarla ir, en especial ese apuesto y exasperante Jace. Para complicar las cosas, una ola de asesinatos sacude la ciudad. Clary cree que Valentine está detrás de esas muertes, pero ¿cómo podrá detenerle si Jace parece dispuesto a traicionar todo en lo que cree para ayudar a su padre? En esta soberbia secuela de Ciudad de Hueso, Cassandra Clare arrastra de nuevo a sus lectores a las siniestras garras del Submundo de Nueva York, donde el amor jamás está a salvo y el poder se convierte en la tentación más letal.

Opinión personal

En general, tengo que decir que la serie de Cazadores de sombras me parece una saga de fantasía mediocre. Parte de buenas bases para conseguir un producto respetable o al menos de lectura de masas (orientación juvenil, triángulo amoroso, mundos ocultos, chica normal que acaba siendo una heroína, figuras/monstruos mitológicos, acción y aventuras), pero se queda en una medianía por la falta de gancho, las repeticiones de recursos argumentales vistos hasta la saciedad o la simplicidad de sus personajes.

Tiene cosas buenas como ciertos toques de humor, protagonizados por el dúo de masculinos que rondan a Clary (especialmente destacable me parece el personaje de Simon, aunque en la adaptación cinematográfica logren transformarlo en un pardillo pagafantas, no es así en el libro) o el indiscutible entretenimiento que provoca una historia fantástica de estas características, sea más o menos mediocre.

Si nos centramos en este segundo libro, vemos que la autora realiza un trabajo superior al de su debut, Ciudad de hueso. La trama de esta novela está mejor estructurada, los personajes mejor descritos, la acción mejor llevada (destaca el episodio sobre el barco en el último tercio) y además se plantean subtramas argumentales distintas y no focalizadas en el personaje principal, Clary, que es más sosa que una mata de habas.

Hablando de los personajes, en Ciudad de ceniza se otorga un mayor protagonismo a Simon (lo cuál es una buena noticia, por ser el personaje que destila más humor y naturalidad de esta saga) y especialmente a Jace. La autora profundiza mucho más en su psique, la lucha interna contra su padre y lo que representa (se asemeja un poco a la tentación del lado oscuro y la relación padre-hijo que podemos ver en la saga cinematográfica de la Guerra de las Galaxias) y su amor por Clary. Jace pasa a coprotagonizar esta historia con Clary lo que también redunda en beneficio de este relato.

También en esta segunda entrega se profundiza más en el mundo mágico de los cazadores de sombras y resto de especies anexas (vampiros, hombres lobos, la corte de las hadas, los magos, etc.) lo que también nos permite respirar un poco y alejarnos de las inseguridades de nuestra protagonista, centrándose la novela en la ambientación y la acción.

Por cierto y hablando del dúo Jace – Clary. Me he quedado en el tercer libro (no lo he acabado y creo que no voy a leer más) por lo que lo próximo que diga no lo toméis como un spoiler, pero no me creo ni por asomo que los chavalillos estos sean hermanos. El órdago que se tira Cassandra Clare con este tema no creo que pille desprevenido a nadie. Me apuesto lo que queráis a que Clary es hija de Jocelyn y Luke (el hombre lobo), mientras que Jace es hijo de Valentine y otra fémina diferente.

En resumen y por no aburriros más: saga fantástica-juvenil, muy, muy normalita en cuanto a entretenimiento, calidad y fantasía. Ni me entretuvo demasiado, ni me enganchó los suficiente como para acabarla. Este segundo libro es algo mejor que el primero, pero en el tercero el interés no logra mantenerse lo suficiente como para seguir leyendo esta historia.

Por qué decidí leerlo: Tras ver la película de la primera parte y releer la reseña de Bitterblink sobre el libro, decidí darle una oportunidad a esta saga fantástica-romántica-juvenil. Este tipo de literatura suele entretenerme mucho, pero esta vez no ha podido ser.

Lo mejor: Simon y Jace. El capítulo dedicado a la corte de las hadas. La acción del último tercio.

Lo peor: La protagonista me resulta tonta e insufrible. Ya está bien de hacer protagonistas femeninos insulsos!! Con este tipo de caracteres no conectamos muchas mujeres.

¿Volvería a leerlo?: No, de hecho me he quedado en el tercer libro y creo que no voy a acabarlo.

¿Lo recomendaría?: Diría que no, antes leería otras sagas fantásticas o épicas que considero mejores.

Link al libro en Amazon.es

Cazadores de sombras 2: ciudad de ceniza (La Isla del Tiempo Plus)

Otros libros del estilo que podrían gustarte:

– Cazadores de sombras III. Ciudad de Cristal (Cassandra Clare)
Los juegos del hambre (Suzanne Collins)
Crepúsculo (Stephanie Meyer)
Night School (C.J. Daugherty)

Malosa

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Odio – David Moody

Reseñado por Bitterblink

Odio - David Moody

Odio – David Moody

David Moody es conocido en esta página por su saga Autumm, conocida en castellano como Septiembre Zombi y sus continuaciones, Ciudad Zombi y Zona Zombi (he leído las tres que son vagamente continuaciones unas de otras y tengo reseñada Zona Zombi). Empleado de Banca y escritor online aficionado, rompió todo un record de descargas con su primer libro distribuido gratuítamente por internet hasta que un editor decidió comprar los derechos (de hecho hay hasta una película en proceso). En paralelo escribió esta novela, Odio en castellano pero titulada originalmente «Hater» que Moody publicó en 2006 y que luego confirmó con trilogía cuyos derechos fueron inmediatamente adquirida por una editorial, sirviendo esto como prueba de la expectación que este libro ha generado, llegando hasta una película actualmente en rodaje (prevista para 2014) del director de «El Orfanato» y de la impactante «Lo Imposible», Juan Antonio Bayona delegada en el por el mismísimo Guillermo del Toro.

Vamos al lío. Daniel McCoyne es un oficinista que trabaja para el ayuntamiento, concretamente en la parte de reclamaciones de multas de tráfico donde no tiene esperanza de ascender y donde sabe que es objetivo del odio de su supervisora Tina y de la indiferencia de sus compañeros, amén del odio de la gente que llega a quejarse de una multa te tráfico. Daniel está casado con Elizabeth, Lizzie, y tiene 3 hijos pequeños. Vive en una vivienda de protección oficial demasiado pequeña, tiene un coche demasiado pequeño y considera que por haber tenido tantos hijos tan joven ha dejado de disfrutar de la vida. Unimos a esto que Harry, su suegro, le odia y le desprecia por considerar que su hija merecía alguien mejor, pero a la vez es el único apoyo que tiene la familia. En resumen, su vida personal y laboral es un auténtico desastre.

En este contexto Daniel va narrando su día a dia hasta la nausea. La amargura de la vida en pareja con un amor que se resquebraja, el hastío del trabajo, el cansancio con unos hijos maleducados a más no poder (realmente llegas a entender las ganas de Daniel de no haber tenido hijos), algo raro empieza a suceder. Empiezan a llegar noticias de unos extraños raptos de locura de gente aleatoria que de repente ataca y frecuentemente asesina a quién tiene alrededor.

Estos incidentes, aislados según el gobierno, comienzan a multiplicarse y a extenderse por todo el país. El propio Daniel es testigo de un ataque en un pub en el que está comiendo con sus hijos y posteriormente reciben un nombre: Los Hostiles (Haters en el original, me parece un buen trabajo de traducción, no encontraba una buena traducción de Hater, la verdad). Pronto Daniel presencia como un grupo de personas «normales» apalea hasta la muerte a uno de los llamados Hostiles y esto solo es el principio.

Pronto Daniel se termina refugiando en casa con su familia y con su suegro intentando protegerse de la plaga mientras ve como el ejercito va poco a poco intentando limpiar la ciudad con métodos expeditivos e inmisericordes. Y sin embargo, aunque él se cree seguro, los hostiles están más cerca de lo que piensa.

La verdad es que este libro busca y consigue agobiarte con una vida diaria. La vida de Daniel McCoyne es un auténtico infierno aunque no le pasa «nada» realmente, solo que «todo es una mierda». El libro avanza con lentitud en las primeras páginas, tanto que reconozco que he estado varias veces a punto de dejarlo, es cansino y agobiante salvo alguno de los comienzos de capítulo que narran uno de los «raptos de locura» de alguno de los hostiles. Yo no soy dado a leer «realismo sucio» por eso leer esta vida desencantada y totalmente gris es una experiencia muy muy cansina. Te pasas toda la primera parte del libro esperando «que pase algo» y cuando crees que va a ser así… pues te equivocas otra vez. Justo cuando pensaba que si leía una página más tiraba el libro por la ventana el libro da un giro de guión total y genial y comenzamos a leer la historia desde el punto de vista de los hostiles. Y fue por esta segunda parte del libro lo que me enganchó y me hizo considerarlo un buen libro, muy bueno en su parte final, muy aburrido en la inicial.

Reconozco que me sobran algunas cosas de cómo escribe el Sr. Moody, especialmente su obsesión por los genitales, porque, digo yo, ¿no puede cortarle la garganta? ¿por qué tiene que seccionarle el pene?, entre penes, testículos y paquetes escrotales reventados terminas francamente con mal cuerpo. Abunda un poco excesivamente en el gore en determinadas escenas y encima en el gore genital que a mi me parece de mal gusto. Pero bueno es mi opinión que igual soy muy delicado.

Respecto al libro después de ese giro inesperado en el guión, diré que es lo que justifica que esté escrito. Alguna vez he pensado en un libro desde el punto de vista de un zombi, como «Diario de un Zombi» de Sergi Llauger, pero nunca como lo plantea el autor. Es decir como un «Ellos o nosotros», que ven a los supervivientes «normales» como asesinos en masa sin conciencia que se creen en derecho a acabar con los «zombis» solo para sobrevivir. Me recuerda a esa genial vuelta de tuerca en «Soy Leyenda». Puesto que si lo normal son los «Hostiles» los humanos normales son los monstruos. Y así te lo consigue hacer sentir el autor y así es como valoro este libro.

Es la parte del libro con más acción y donde a pesar de estar contando la historia te identificas y empatizas con el personaje principal, algo que yo no consigo con Daniel McCoyne el oficinista. Cuando me di cuenta tuve que reconocer la genialidad. No puedes empatizar con un humano que tiene una vida mala, pero en cambio consigues empatizar con un Hostil con cuya vida quieren acabar. David Moody demuestra así su poderosa pluma para que te hagas replantearte quiénes son los verdaderos monstruos. Si llegas a esto es cuando la novela hace «boom» en tu cabeza. Si llegas…

Me parece en conjunto un buen libro que incluso podría haber sido una genial novela autoconclusiva, pero me ha parecido interesante que sea una trilogía, porque iré a por el siguiente libro. He leído varias opiniones en internet de gente que no pudo acabar el libro, lo lamento por ellos, quizá deban esperar a la película para entender la grandeza de este libro que empieza muy muy flojo.

Clasificación: Bueno

Lo Mejor: La segunda parte, cuando entiendes ambas partes juntas al identificarte con un personaje y no con otro

Lo Peor: La primer parte… aburriiiiiiida, el gore, para mi dos penes seccionados son demasiados por novela

Lo Releería: Creo que releería solo la segunda parte, o ni eso, iría a por el siguiente de la trilogía y si, veré la película

Lo Recomiendo: Si, pero no a cualquiera, solo a lectores adultos independientemente de que seas fan o no de la temática zombi, mejor si te gustan las novelas de acción o si te gustó al insuperable Soy Leyenda.

Link al libro en Amazon.es

Odio (Fuera de colección)

Original en inglés

Hater

Otros libros que podrían gustarte:

Diario de un Zombi – Sergi Llauger

Zona Zombi – David Moody

Soy Leyenda – Richard Matheson

Bitterblink

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Película – Ahora me ves

Ahora me ves poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

Now you see me

Año: 2013

Director: Louis Leterrier (Transporter 2, El increíble Hulk)

Guión: Ed Solomon, Boraz Yakin y Edward Ricourt

Música: David Sardy

Fotografía: Larry Fong

Reparto

  • Jesse Eisenberg
  • Mark Ruffalo
  • Woody Harrelson
  • Mélanie Laurent
  • Isla Fischer
  • Dave Franco
  • Morgan Freeman
  • Michael Caine

Con “Ahora me ves”, tenemos ante nosotros una de esas películas que son perfectas para el período estival: un buen puñado de actores famosos que sirven de reclamo para la taquilla (principales con gancho y secundarios de lujo); una historia que promete emoción y misterio desde el tráiler; una puesta en escena que destila puro sentido del espectáculo; y el mundo de la magia como trasfondo de una historia de pilluelos y agentes del orden. La mayoría de opiniones coinciden en que es un divertimento ligero que te hace pasar un buen rato; pero me temo que yo no he sido capaz de ver tantas bondades en una cinta que se empeña en timarnos una y otra vez con la excusa de la magia, del “cuánto más cerca, menos verás”,  y de la predisposición de todo espectador de dejarse engañar cuando asiste a un truco de magia.

El argumento se caracteriza por presentar bastantes giros y vueltas de tuerca, con unos primeros minutos que son de lo mejor de la cinta, en los que se ocupa de presentarnos con unas pocas pinceladas rápidas y fugaces a los cuatro personajes principales. Cuatro magos callejeros de distintas especialidades, como el que se dedica a hacer trucos de cartas para ligar, el hipnotizador sin escrúpulos que saca tajada de aquellos que se lo merecen, la chica escapista a lo Houdini, o el carterista de dedos ágiles. Todos ellos reciben un día una invitación para presentarse en una determinada dirección y, sin saber en ningún momento quién es el misterioso personaje que mueve los hilos en la sombra, reciben instrucciones para realizar un proyecto totalmente novedoso. Un año después, nos encontramos en Las Vegas, y vemos a nuestros protagonistas presentando un grandioso espctáculo de magia y haciéndose llamar “los cuatro jinetes”. En la representación, y delante de cientos de espectadores, aparentemente roban un banco en el centro de Paris en tiempo real y, como colofón del truco, dispersan desde arriba todo el dinero resultante del robo entre los espectadores. Evidentemente el FBI tomará cartas en el asunto, el agente encargado de la investigación estará más que perdido y sin saber qué hacer para acusar a los presuntos magos ladrones con tan buena coartada, y para empeorar las cosas, tendrá que colaborar con una inexperta agente de la Interpol que viene directamente desde Francia para esclarecer los hechos. A partir de aquí todo se complicará aún más con las siguientes representaciones por todo el país, y otros personajes se unirán a la trama para ayudar o perseguir a los descarados ladrones.

“Ahora me ves…” es una película que habla de magia, de la percepción que tenemos del número que se materializa ante nuestras narices sin que tengamos idea alguna del truco subyacente. Se mueve entre las notables “El ilusionista” y “El Truco Final”, aliñada con toques del género de robos de guante blanco a lo Ocean’s Eleven o El Secreto de Thomas Crown y, como éstas, los giros de guión están a la orden del día. El gran defecto principal de la cinta es que abusa mucho de estos giros, vueltas de tuerca narrativas y sorpresas finales o intermedias. Mira que nos avisan continuamente del engaño al que vamos a estar sujetos, como si nos hicieran un truco de prestidigitación medio decente. Pero es que uno al final acaba harto de tanto engaño y situaciones que no son lo que parecen, el guión hace aguas por todos lados y al final nos pretenden tomar por tontos. Que una cosa es que el final esté pensado de antemano y toda la trama se haya desarrollado en función de éste (estilo novelas de Agatha Christie), pero otra muy distinta es que no encaje nada y luego nos expliquen con flashbacks una resolución irreal y estúpida de las distintas tramas que se han ido creando, mientras hay otras que jamás se molestan en resolver (tremendamente desaprovechadísimo el personaje de Michael Caine).

Es decir, que tenemos un inicio prometedor y trepidante; un planteamiento que se va desinflando conforme pasan los minutos y los giros de guión; y un final decepcionante y cansino donde ya te da igual el desenlace y la identidad del misterioso personaje en la sombra. Por no hablar de un epílogo absurdo e innecesario que intenta justificar aún más todas las carencias de guión que hemos ido sufriendo. Aún teniendo otro tono y siendo más agria que esta dulcificada cinta, me quedo con el sorprendente giro final en el argumento y en la moralidad de la ya reseñada Trance (que demuestra que la agotada capacidad de sorpresa del espectador actual debe ir encaminada por otros derroteros).

Todos estos defectos difuminan los pocos aciertos que puede haber presentes en la cinta, como un sugestivo Jesse Eisenberg que con su cambio de tercio en la interpretación nos hace olvidar al prepotente fundador de Facebook de La Red Social; o un Woody Harrelson más cargante de lo habitual pero que hace que sus duelos interpretativos echen chispas con según qué personajes. Salvo estos casos, el resto de personajes me inspiraron pocas simpatías. En unos casos, por interpretar a estos Robin Hood modernos que intentan ganarse al público con su laxa moralidad justificada por la redistribución social; en otros, porque la cinta intenta pasar demasiadas veces del cambio de registro del resto de protagonistas, haciéndolos héroes y villanos en diferentes momentos del metraje (el agente del FBI interpretado por Mark Ruffalo, sin ir más lejos).

Por todo lo anterior, “Ahora me ves” me parece una propuesta terriblemente fallida. No recuerdo nunca haber salido del cine tan cabreado por la sensación de tomadura de pelo continua, por una labor de guión tan desaprovechada y pueril. Todo ello porque los finales sorpresa deben ser algo meditado y encajar con el resto del guión, y no la primera payasada que se le ocurra al guionista. También recuerdo que a la mayoría de la crítica y público le ha gustado, con lo que es probable que no os decepcione tanto como a mí si os acercáis a verla. En cuestión de gustos, todo tiene cabida.

 Calificación: Mala

Lo Mejor: El prometedor arranque; algunas interpretaciones sueltas (Eisenberg)

Lo Peor: Que los guionistas nos tomen por tontos continuamente.

La vería de nuevo: No

La Recomiendo: Aunque no la recomiendo en absoluto, no está recibiendo críticas excesivamente malas, con lo que es probable que si la veáis no os decepcione.

Películas similares: El ilusionista; El Truco Final (El Prestigio); Ocean’s Eleven

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1670345/combined

Tráiler en You Tube (español):

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Película – After Earth

After earth poster

Reseñado por 0017

Ficha técnica

After Earth

Año: 2013

Director: M. Night Shyamalan (El Sexto Sentido, El Protegido, Señales, La joven del agua, Last Airbender

Guión: Gary Whitta, Will Smith

Música: James Newton Howard

Fotografía: Peter Suschitzky

Reparto

  • Will Smith
  • Jaden Smith
  • David Denman
  • Sophie Okonedo

El caso de M. Night Shyamalan es uno de los más extraños en el cine actual. Su trayectoria artística se puede definir como la de un globo aerostático que se ha ido desinflando paulatinamente con cada estreno sucesivo, conforme la calidad ha ido disminuyendo. El Sexto Sentido fue un agradable soplo de aire fresco en el cine de sustos, casi creando per se un nuevo subgénero cinematográfico, el de terror psicológico. El Protegido supuso un cambio en el tono, siendo más reflexiva pero conservando la capacidad de sorpresa con ese final que no defraudó por resultar inesperado. Pero con Señales se inició un declive del que ya no se recuperaría por culpa de la fama de aburrido que se ha ido granjeando progresivamente su cine. Desde entonces no ha habido género en el que se haya encontrado a gusto (con Airbender ya se le fue la olla directamente); y  la temática que ha ido trascendiendo en sus argumentos no ha logrado ser lo suficientemente cautivadora para que justificara la historia contada. Sus conflictos familiares y la incomunicación entre padres e hijos están mejor contados en el cine de Spielberg, mientras que la intriga de sus tramas son un remedo mal hecho del suspense de las cintas de Hitchcock (cameos del director incluídos).

Es por ello por lo que uno se acerca a After Earth con mucho recelo. Tanto por ser su primera incursión en la ciencia ficción (sus últimos cambios de género no han sido afortunados), como por estar protagonizada por Will Smith y lo que es peor, el propio hio de éste como co-protagonista.  Además, en el último año estamos asitiendo a todo un festival del género, con cintas que abordan de distintas maneras la Space Opera y la vertiente distópica de nuestro futuro más lejano (o cercano, según se mire), con lo que el nivel de saturación está siendo importante.

La base del argumento es la distante relación entre Cypher Raige, un capitán perteneciente al ejército de los Rangers y su hijo Kitai, aspirante a cadete que percibe el fracaso de su carrera militar como una forma de alejarse de su padre. Han pasado varios cientos de años desde que la humanidad abandonó la tierra por su falta de habitabilidad ante los desastres naturales. Se han intentado colonizar otros planetas aunque la guerra contra los alienígenas ha deparado una lucha contra los mayores depredadores del hombre vistos nunca: los ursas, unas criaturas especialistas en aniquilar humanos prácticamente sin visión y que sólo se guían por las feromonas desprendidas al asustarse sus presas (vamos, que huelen el miedo). Únicamente mediante la fantasmación puede un humano tener alguna oportunidad frente a estas criaturas; se trata de una técnica que consiste en inhibir el miedo para pasar desapercibido y poder luchar frente a frente con ellos. En un viaje interestelar en una nave espacial en el que viajaban padre e hijo, se produce un accidente y deben realizar un aterrizaje forzoso en el planeta más cercano. Resulta que se trata de la tierra mil años después del abandono de la humanidad, ahora convertida en uno de los entornos más hostiles del universo para el ser humano tanto por fauna, flora o condiciones climáticas. En el accidente el padre queda malherido y debe ser el hijo quien se guíe a través del planeta en una peligrosa carrera contrarreloj para conseguir resolver la situación. Aparte de los peligros inherentes del inhóspito planeta (y de una de las temibles criaturas que viajaban en la nave), padre e hijo deberán esforzarse para entenderse y poder sobrevivir en condiciones tan duras.

Bueno, lo primero que he de decir es que no me ha parecido tan mala como está siendo juzgada por toda la crítica y público. Lo mismo es que tenía tan pocas aspiraciones respecto a esta cinta que al final no me ha resultado demasiado aburrida. Y eso que tiene grandes  defectos principales, a saber: apesta a cienciología (la secta favorita de Hollywood) en cada fotograma, y la actuación del hijo de Will  Smith resulta bastante pésima. No podemos dejar de pensar en que se trata de uno de los enchufes más descarados del cine reciente, dando como resultado una labor actoral pobre e irritante. Su personaje está compungido en todo momento, preocupándose por la relación distante con su padre e intentando mejorarla. Y sin embargo, no hace más que mostrarse rebelde e ir en contra de las normas con cada decisión que toma, mostrando una incoherencia que hace que le tengamos poca empatía desde la butaca. Y la interpretación de Will Smith tampoco es que sea para tirar cohetes, con un personaje que por guión no mueve una ceja en todo el metraje (básicamente la trama gira en torno a la idea de que las emociones merman las posibilidades de supervivencia de los humanos). Nunca ha sido un actor del que tenga predilección, con lo que mi opinión no iba a cambiar viendo esta película, aunque por lo menos esta vez no se hace el graciosete.

Podría seguir enumerando más defectos (como por ejemplo, la previsibilidad de la trama) pero lo cierto es que al final de su hora y media escasa uno tiene la sensación de que podría haber sido peor. Ni el director ha hecho piruetas de guión para dejar su sello personal en esta obra de encargo, ni se han metido más minutos de los necesarios para hacer una cinta trascendente. El mensaje es pueril pero va al grano: ya que vamos camino del colapso ecológico (y con la revelación conceptual de que en un futuro los papeles de la humanidad y una revanchista naturaleza se invertirán), por lo menos que no perdamos nuestra capacidad de tener emociones como rasgo definitorio del ser humano. El diseño de producción nos aporta una visión minimalista y oriental de la tecnología del futuro, lo que no deja de ser una aportación algo original a un género tan manido por el cine.

El resultado es una cinta que se deja ver, a pesar de tantas críticas malas. Tiene lo que le pido básicamente a una película: que me haga pasar el tiempo rápidamente. No es una obra cumbre del género, ni llega siquiera al notable  (se queda en el aprobado raspado), y hay mejores opciones para ver en la cartelera, pero sirve para pasar el rato. No la recomiendo encarecidamente, pero después de ver tremendos rollos como El Hipnotista o Ahora me ves (que la reseñaré la semana que viene), al final resulta que After Earth gana en lo que a diversión sin más se refiere, sin demasiadas aspiraciones, y sirve para pasar esos ratos muertos que no sabemos qué hacer con ellos ahora en verano.

Calificación: Pasable

Lo Mejor: Con su noventa minutos escasos, que va directa al grano y no se hace pesada.

Lo Peor: Pensar que el joven protagonista haya sido elegido por ser hijo del actor principal, quien además ha escrito la historia. Que su personaje sea odiable no mejora mucho la situación, mientras que el de su padre resulta tan hierático que parece una que estemos viendo actuar a una piedra.

La vería de nuevo: No.

La Recomiendo: Para los amantes de la ciencia ficción con conflicto paterno-filial incluido y mensaje ecologista en el trasfondo.

Películas similares: Starship Troopers, Avatar, Perdidos en el espacio, Oblivion, Star Trek

Ficha en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1815862/combined

Tráiler en You Tube (español):

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