Toni Diterlizzi es un escritor y dibujante que ya demostró su buen hacer con los libros de «Crónicas de Spiderwick» (que fue llevada al cine con éxito relativo) y que ahora prueba suerte en solitario con esta Saga juvenil de Wondla que homenajea sin rubor a El Mago de Oz.
Es una continuación directa del primer libro «En Busca de Wondla» por tanto no recomiendo leer el resumen que aparece a continuación porque desvela partes del primer libro. Spoilers Ahead!!
Vamos al lío. Eva Nueve parece haber llegado a casa al fin, a donde debería pertenecer y sin embargo algo no termina de funcionar. Echa de menos a sus amigos y no entiende por qué nadie de la ciudad parece saber que hay extraterrestres fuera de la ciudad. El extraño encuentro con una mujer que le resulta extrañamente familiar termina con Eva descubriendo a su «hermana» clon que es mucho mayor que ella: Eva Ocho.
Eva Ocho está tremendamente resentida contra la ciudad y su creador, pero también con Madr por echarla de santuario. Sin embargo será esta la única ayuda que consiga Eva Nueve para descubrir los planes genocidas del fundador y que tiene a sus amigos retenidos contra su volutad e incluso está expermientando con ellos.
Así Eva Nueve consigue salvar y huir con sus amigos teniendo como objetivo frustrar los planes de sus enemigos y salvar a los inocentes, aunque para ello ella también tiene que cambiar y probablemente evolucionar hacia «algo más».
Opinión personal
Como siempre me encanta la evolución de los personajes en lo que se refiere a su carácter. DiTerlizzi hace un gran trabajo desarrollando al personaje de Eva Nueve y también al incómodo personaje de Eva Ocho. Incómodo porque sus raptos psicóticos te hacen temer siempre por el grupo, máximo sabiendo que Eva Nueve la va a cuidar por el hecho de ser su «hermana» incluso aunque demuestre ser peligrosa, es todo un ejercicio de coherencia y buen hacer.
El hecho de que haya distintas historias que se entremezclan aquí me gusta y creo que consigue generar más interés durante la lectura del libro, contribuye también con ello a que los personajes secundarios ganen también en profundidad e interés.
Es cierto que el hecho que encuentre personajes secundarios «por casualidad» y que se conviertan el aliados para el resto del libro es un poco raro, desde luego, pero entiendo que siendo una novela juvenil podemos perdonarle esa inocencia propia de los libros juveniles donde «todo el mundo es bueno salvo que demuestre que es malo».
Sin embargo debo reconocer que cuando Eva Nueve se transforma y adquiere una especie de poderes, al perder su «vulnerabilidad» comienza a resultarme un poco aburrido, porque parece tener respuestas y parece que todo le va a salir bien haga lo que haga, pero eso es solo el final del libro, así que se lo perdono.
Me parece un libro un poco más maduro, sobre todo porque tiene unas moralejas más duras y sobre todo porque estas moralejas no son las habituales o las que esperaría de un libro juvenil.
Es una digna continuación sin embargo no está a la altura del primer libro. Sigue siendo un libro juvenil notable y un cuento digno de leer a tus hijos. Merece la pena.
Calificación: Bueno
Lo Mejor: Destacaría la evolución de los personajes y la relación entre Eva Nueve y Eva Ocho que es un soplo de aire fresco.
Lo Peor: Quizá según el personaje evoluciona es demasiado «todopoderoso» y al perder su vulnerabilidad pierde un poco su gracia
Lo Releería: Si, probablemente y además iré a por la tercera parte casi seguro
Lo Recomiendo: Si has leído el primer libro probablemente no puedas dejar de leer el segundo, merece la pena.
Si vas a adquirir el libro y quieres contribuir al mantenimiento del blog usa el siguiente vínculo
Aunque suene un poco extraño, la principal motivación que me llevó a leer este libro fue la curiosidad científica. Había tocado muy tangencialmente el tema del BDSM a partir de la saga de cincuenta sombras (que trata las prácticas de dominación desde una perspectiva muy edulcorada) y también con otros libros más serios como Historia de O. A pesar de ello, me quedaban muchas dudas sobre el BDSM como filosofía de vida.
Me decidí por esta novela como fuente de conocimiento del mundo sadomasoquista porque vi que una sumisa real la recomendaba en una entrevista como la mejor para entender los fundamentos de estas prácticas sexuales. Es cierto que el libro parece una guía sobre el mundo BDSM y nos enseña cómo una joven estándar, preparada y de forma voluntaria, decide entrar en este mundo del masoquismo y la dominación.
Me he enterado, he aprendido y también he constatado que no me gusta nada este estilo de vida. Sobre todo para la sumisa, que es la que en mi opinión se lleva la peor parte. Todo en la vida se merece su respeto y no voy a ser yo quien vulnere esta máxima. Pero está claro que no es oro todo lo que reluce…
Sinopsis
Paula es trabajadora, treintañera, hiperactiva, freelance, divertida y ávida de experimentar la vida. Su curiosidad la lleva a un mundo totalmente inédito para ella: los chats eróticos. Lo que en principio comienza como un merodeo divertido por distintas salas acaba convirtiéndose en algo más en el momento en que conoce a AMOSAPIENS, un usuario con el que habla habitualmente acerca de su forma de entender el sexo y del que recibe continuas insinuaciones sobre la posibilidad de fantasear con una relación de dominación entre ambos. Aunque Paula es reticente, poco a poco comenzará a conocer las reglas de un mundo que acaba por no ser tan descabellado como le parecía y a cuestionarse sus propios límites.
Opinión personal
A través de una narración directa, en primera persona y con ciertos toques de humor, la autora profundiza en los preceptos del sadomasoquismo y la dominación, en un intento de explicarnos a los lectores todas las reglas que conforman el mundillo del BDSM. Esto la escritora lo hace muy bien, siendo lo mejor sin duda de esta novela su parte de «filosofía». En cuanto a lo demás, exigible en cualquier libro que se precie y tan básico como el entretenimiento, Rosa Peñasco hace aguas estrepitosamente.
Irregular y reiterativa. La novela se inicia con el viaje en tren de la protagonista femenina, que va recordando sus contactos recientes con el BDSM a través del chat. Como principio y enganche, bien. Cuando el viaje dura 3/4 del libro, mal, porque se eterniza. Además el estilo es pobre y el monólogo interno y continuo de nuestra protagonista, así como sus dudas repetidas, se nos hacen cuesta arriba.
Argumento algo increíble. ¿Treintañera que conoce a un desconocido por Internet al que le va la violencia, que tiene 15 años más que ella y que sin más decide conocer, yéndose a 500 km de distancia sin que nadie lo sepa porque él se enfada (por una niñería) y ella se da cuenta de que le quiere? … ¿? … No sé si esto lo hará alguien, pero me resulta de una inconsciencia brutal.
Protagonistas un poco insufribles. Ella que va de moderna e insumisa cuando durante todo el libro acepta sin protestar todo lo que establece el amo. Infantil en muchos aspectos e inmadura emocionalmente. Y luego el masculino, sobre el que la autora no ahonda mucho, ya que toda la novela se basa en la perspectiva de ella. Poco sabremos sobre el buenísimo amo (aunque le dé al látigo que no veas), pero desde luego a mí el personaje me dio mucho yuyu.
Quizá la sensación general ha sido agridulce porque Rosa Peñasco no ha logrado convencerme con esto del BDSM. Yo leí el libro para entender esta filosofía de vida, aunque no la compartiera. Y no lo ha conseguido. No la comparto, pero es que me cuesta horrores comprenderla.
Soy una persona bastante abierta de mente y creo que en el sexo casi todo está permitido si las partes están de acuerdo. De hecho, me parecen muy bien todas estas prácticas que pueden dar vidilla a una relación estancada: que si unas esposas, que si te tapo los ojos, que si te doy un azote…esto me parece perfecto. Un poco de violencia puede ser muy morbosa para quien le guste la experiencia. Pero de prácticas inofensivas a aguantar que alguien te orine en la cara o que te destroce la espalda a latigazos y que me intenten convencer que de este modo se llega al placer a través del dolor, a la compenetración máxima de la pareja y a pensar en las necesidades del otro antes que en las tuyas…vamos hombre. Que me lo expliquen otra vez porque no lo entiendo.
Mi conclusión tras la lectura es que hay una tremenda desigualdad en estas relaciones. Para el amo/a todo muy bien, pero el sumiso/a tiene que rebajarse del todo. Y eso no puede ser sano.
Concluyendo, pues no, no me ha convencido la propuesta de la española. Me he aburrido, lo he pasado realmente mal en varios pasajes de la historia, no he entendido las bondades de este tipo de vida y me han parecido inverosímiles el argumento y los personajes. Novela pasable en casi todos sus aspectos. Sólo destacable en la capacidad de la autora para contarnos los preceptos básicos del BDSM.
Por qué decidí leerlo: Curiosidad científica…y casi malsana, diría yo.
Lo mejor: Que es una novela muy didáctica, en la que aprenderás todo lo que necesites saber sobre el BDSM, los fundamentos de sus prácticas y el verdadero significado de la sumisión. Otra cosa es que el tema te vaya o no…
Lo peor: Como libro en sí vale muy poco. Resulta aburrido, plano en su tratamiento, irregular y bastante reiterativo. La protagonista principal me resultó una inmadura y el masculino me dio hasta miedo. Aparte de que su historia de ¿amor? no se sostiene por ningún sitio…
¿Volvería a leerlo?: No, la verdad. Hubo partes que me resultaron francamente desagradables e incluso degradantes para las mujeres.
¿Lo recomendaría?: Como entretenimiento no. Como novela romántica o erótica tampoco. Es posible que como texto pedagógico y seguramente para ello existan revistas o publicaciones más adecuadas.
Director: Kenneth Branagh (Los amigos de Peter, Mucho ruido y pocas nueces, Frankenstein de Mary Shelley, Hamlet, Thor)
Guión: Adam Cozad, David Koepp
Basado en los libros de Tom Clancy
Música: Patrick Doyle
Fotografía: Haris Zambarloukos
Reparto
Chris Pine
Kevin Costner
Keira Knightley
Kenneth Branagh
Nueva precuela del personaje creado por el escritor de espionaje e intriga política USA Tom Clancy. Jack Ryan va camino de convertirse en uno de los espías de la ficción que menos termina de calar en el gran público. Recordemos que lo interpretó por primera vez Alec Baldwin en La Caza del Octubre Rojo en 1990, donde el protagonismo se lo arrebató Sean Connery como el medio-villano de la función. A continuación, Harrison Ford le dio un toque humano y familiar, propio del que es más estratega que soldado, en Juego de Patriotas y Peligro Inminente. Y con Ben Affleck intentaron hacer un reboot de la saga tomando al personaje en sus inicios, llevándolo al período actual e introduciendo elementos de la guerra fría, nazis e incluso el estallido de una bomba atómica en suelo estadounidense. Después del escaso éxito que logró la adaptación (y la pobre interpretación) de Affleck, tenemos una nueva pirueta argumental y, usando un guión que no se basa específicamente en ninguna obra de Clancy, otro reinicio de los orígenes del personaje para intentar dar en el clavo de una nueva saga que pueda hacer frente a otros agentes secretos fílmicos que se prodigan una y otra vez en películas más o menos rentables. Para ello tenemos al guapo y joven Chris Pine, al que no le resulta novedoso el meterse en la piel de antiguos héroes y darles un lavado de cara. Me refiero está claro, a su interpretación de un joven capitán James T. Kirk en las dos recientes películas de Star Trek.
Los cuatro Jack Ryan hasta el momento.
La verdad es que Ryan tiene su hueco en el olimpo particular de espías y agentes secretos, ya que se sitúa en terreno que no exploran otros personajes. James Bond es mujeriego, elegante y letal. A Ethan Hunt le van las cabriolas imposibles y las misiones con escasas posibilidades de éxito. El desmemoriado Jason Bourne es un eficaz y experimental instrumento de contrainteligencia gubernamental que sólo busca tranquilidad emocional. Y ya no digo nada si buceamos en los personajes literarios de Le Carré o Forsyth, con espías más parecidos a tranquilos funcionarios que se encuentran con la acción de manera ocasional (Alec Leamas o John Preston serían los paradigmas). El personaje de Clancy rondaría esta tipología del espía pensante, ya que es un tipo que no le gusta volar, tuvo una lesión de espalda que le hizo volver a aprender a andar (explicado en La Caza del Octubre Rojo y mostrado en Jack Ryan: Operación Sombra), está felizmente casado y con hijos, es un analista financiero con un título de doctorado y las armas no le gustan nada.
De describir todo esto con un toque actual y saliéndose ligeramente del cánon creado por Clancy va esta precuela (no olvidemos que la guerra fría queda muy lejos, los sucesos del 11 de septiembre cambiaron todo el panorama geopolítico, y las altas finanzas se han convertido en parte fundamental de cualquier intriga internacional). Un mucho más joven que de costumbre Jack Ryan está acabando sus estudios de económicas en Londres cuando presencia por televisión los atentados de las torres gemelas en 2001. En ese momento decide ser parte activa en la defensa de su país y se enrola en el cuerpo de marines. Cuando alcanza el grado de teniente, y mientras hace un viaje de rutina en un helicóptero en Afganistán, es víctima de un atentado aéreo y sufre un accidente que le provoca graves lesiones de espalda. Obligado a una lenta y dolorosa rehabilitación, conoce a la doctora Cathy Muller, de quien se enamora en un primer momento. También conoce a William Harper, un alto oficial de la CIA, quien le «sugiere» que acabe su rehabilitación, prosiga sus estudios de doctorado, y consiga un trabajo en una firma de inversión de Wall Street. Todo ello mientras es un agente encubierto del servicio de inteligencia, para dedicarse al análisis económico y detectar transacciones financieras sospechosas que supongan actividad terrorista. Tras realizar este trabajo unos cuantos años, un día detecta movimientos extraños en los mercados que no tienen la adecuada correlación con las últimas noticias geopolíticas y económicas que vienen de Rusia y de las Naciones Unidas. También descubre que organizaciones y fondos rusos están despareciendo liquidando sus posiciones y que el responsable de estas cuentas es un magnate de los negocios ruso llamado Viktor Cherevin, antiguo veterano en Afaganistán. Al no tener acceso a sus cuentas personales Harper fuerza a Ryan a viajar a Moscú para entrevistarse con él con la excusa de hacer una auditoría a sus fondos. Pronto se dará cuenta de que la misión es más peligrosa de lo que se imaginaba un simple analista financiero, con lo que Ryan es activado como agente operativo para descubrir una trama que planea desestabilizar la economía americana mediante atentados terroristas en suelo USA. Ryan intentará vencer sus miedos y reticencias iniciales al trabajo de agente secreto sobre el terreno para evitar la conspiración, aunque el hecho de que Cathy haya decidido darle una sorpresa y aparezca en Moscú complicará las cosas aún más, añadiendo un nuevo factor de riesgo a la misión para desenmascarar los planes de Cherevin.
Para esta entrega se ha decidido contratar a un Kenneth Branagh cada vez menos preocupado por versionar a Shakespeare y demás clásicos, y más centrado en el blockbuster de encargo destinado a reventar taquillas. Además, se ha reservado el papel de villano con acento ruso. De su interpretación, decir que es sobria y elegante, derrocha buen gusto y además tiene el punto adecuado de angustia e inquietud, creyéndole capaz de cualquier cosa en su lucha. Uno de los mejores villanos de película de acción que he visto en los últimos meses. Como director, ha resuelto un intento de reboot de manera efectiva y sin demasiadas florituras. Si bien en las escenas de acción es bastante convencional y no se arriesga mucho (el declive de la cinta viene en un apresurado último tercio final donde descubren toda la trama y el objetivo terrorista en apenas pocas horas, para dar acto seguido a las típicas escenas carentes de credibilidad), ha sido capaz de contarnos los inicios del personaje sin que perdamos el interés en todo momento, mientras nos regala alguna que otra escena de intriga propia del género. La novedad aquí es la introducción del personaje de la novia (que en posteriores entregas será su mujer) en la acción, jugando la trama con las peleas conyugales en medio de una misión internacional. Si bien aquí Keira Knightley se muestra como una inadecuada elección (a primera vista parecía estimulante tenerla en el reparto), dado que su interpretación no está a la altura, con un personaje mal dibujado que resulta irritante e incoherente a partes iguales como novia celosa y desconfiada.
La verdad es que esta cinta, como entretenimiento, cumple su cometido. No se hace larga y los momentos en que Ryan juega su papel de espía más interesado en el análisis geopolítico y económico son los más convincentes. También resultan convincentes los momentos iniciales en los que se ve envuelto en acción por primera vez. Lo malo es que todo esto se tira por la borda en las escenas finales en las que se olvida de estos temores iniciales y se convierte en un héroe de acción convencional. O esas escenas con un ordenador que en cinco minutos es capaz de hacer lo que nosotros en nuestros equipos domésticos nos lleva horas. Por lo menos Chris Pine está correcto para lo guaperas que es, al igual que Kevin Costner, que está por fin escogiendo buenos papeles después de toda una carrera equivocándose (en la última Superman también hacía un gran papel). Desde luego, lo que tenemos aquí es un prometedor reinicio de franquicia que está por encima de la anterior Pánico Nuclear, a pesar de que sea un remedo de varias películas del género. Esperaremos con interés nuevas entregas.
Calificación: Entretenida
Lo Mejor: Los inicios de la cinta y del personaje, perfilándonos un nuevo Ryan. Las escenas de intriga en Moscú. Branagh, Costner y Pine hacen buenas interpretaciones.
Lo Peor: Keira Knightley no está muy sembrada, y el final de la película está muy forzado-
La vería de nuevo: Puede.
La Recomiendo: Sí, es una cinta de acción y espionaje convencional pero que cumple su función sin aburrir.
Películas similares: El Cuarto Protocolo, La Caza del Octubre Rojo, Juego de Patriotas, Peligro Inminente, Pánico Nuclear, Misión Imposible III, Casino Royale
John Scalzi es un viejo conocido en esta página, donde podéis encontrar varias reseñas de sus libros (la vieja guardia, o el sueño del androide por ejemplo) y destaca por mezclar de forma inteligente la ciencia ficción, la acción y el humor. En este caso el libro es claramente de humor y no se sonroja al señalarse como una especie de homenaje a Star Trek, por lo que es un libro que puede gustar a los que aunque sea una vez hayan visto un capítulo de una serie de Sci-Fi, aunque no lo restringe a un público determinado. Además tengo que señalar que en 2013 Scalzi se ha llevado el codiciado premio Hugo por esta curiosa novela.
Vamos al lío. Andy Dahl acaba de ser asignado a la astronave intrépido, en la espera a que llegue el transporte que le llevará a bordo conoce a otros tripulantes nuevos con los que entabla una relación cordial. Poco después de llegar a la nave es asignado al laboratorio de xenobiología y todo comienza a parecer extremadamente raro. Todos sus compañeros parecen compartir algún tipo de secreto que no terminan de revelarle y automáticamente desaparecen «a ordenar el almacén» cuando aparece un oficial.
La cosa cada vez es más rara hasta que un oficial resulta infectado de una enfermedad letal en una misión en la superficie de un planeta y Dahl es encargado de conseguir una cura a una horrible enfermedad. Le dan apenas minutos y sus compañeros entonces sacan una extraña «caja» parecida a un microondas en la que meten las muestras y minutos después da con la respuesta.
Poco a poco Dahl va sospechando que algo muy raro ocurre, algo que se confirma después de que en una misión rutinaria fuera de la nave todo saliera horriblemente mal. Lo cierto es que la misión sale mal pero ve como los tripulantes del Intrépido intentan «pegarse» al oficial que van con ellos temiendo (y acertando) que si no están en su grupo morirán. Este comportamiento extraño es la pista que necesita Dahl para investigar.
Así conoce a Jenkins, un tripulante que vive oculto en la nave y que tiene una teoría de lo que ocurre. Solo una nave en la historia tiene unas estadísticas similares al Intrépido respecto a la muerte de tripulantes, la cantidad de averías y la increíble capacidad de sobrevivir de los oficiales… y esa nave no es de la Unión, ni siquiera es de ese universo. Esa nave no es otra que la ¡¡USS Enterprise!!. Dahl comienza a creer que esa locura que tienen como teoría puede ser cierta, que su «realidad» está afectada por una serie de televisión de hace siglos y lo peor de todo es que a él y a sus amigos les ha tocado el papel de «extras», es decir, personajes prescindibles que suelen morir en los capítulos.
Andy comienza a partir de aquí a buscar una manera de huir del guión, de la trama y a conseguir salvar su vida y la de sus amigos y si es posible abandonar el guión que dirige sus vidas.
Opinión Personal
Tengo que comentar primero que el libro me ha encantado de principio a fin y que no solo consiguió sacarme una sonrisa sino una carcajada y a la vez también consiguió hacerme pensar, así que cuando vi la etiqueta de «Premio Hugo 2013» no me sorprendió.
Hablamos de la «metaliteratura» cuando hablamos de un libro que habla sobre un libro o sobre un escritor. En este caso de hecho es aún más complicado, está más allá de simplemente «romper la cuarta pared», porque aquí hablamos de personajes que se dan cuenta de que son personajes y que son obra de un autor en «otro universo». Es más, siguiendo con los chistes, cuando los personajes se enfrentan a su «autor», éste también reflexiona sobre si él mismo no será un personaje de un libro. Y así es capaz de darle dos o tres vueltas.
Redshirts
Los personajes son menos esquemáticos de lo que normalmente podía esperar del autor, en cambio esta vez tienen más profundidad y además en muchos casos tienen incluso voz propia, e incluso capítulo propio en el caso de algunos secundarios.
Le da bastante cera a las series de ciencia ficción que más aficionados tienen, algo que no es de extrañar teniendo en cuenta que es en parte responsable del guión de Stargate Universe, la serie que rompió por completo el esquema de patrulla de exploración en el que mueren todos los extras que les acompañan. Supongo que por eso no tuvo demasiado éxito y terminaron cancelándola porque la audiencia educada en no prestar atención a todos los «Redshirts» que morían en Star Trek ni en lo totalmente inverosímil de la supervivencia de los oficiales «protas» con la cantidad de cosas malas que les ocurren en cada capítulo.
En fin que este libro es una divertida bofetada para los espectadores complacientes pero también para los malos escritores de guiones a los que finalmente dedica una de sus «codas» finales.
Luego os puede gustar o no pero considero que que hace un trabajo bastante exhaustivo al ir cerrando todas y cada una de las tramas que abre. No es un libro para una segunda parte, ningún personaje queda «sin atar» y todos tienen algo parecido a un final feliz, o bueno, todos tienen un final suficientemente satisfactorio.
Entiendo por qué le han dado el Hugo, es un libro que consigue llegar a todos los aficionados y también (y esto es lo más relevante) consigue llegar a todos los escritores y en ocasiones hasta hacerles pensar. Me parece que quizá por eso está un poco sobrevalorado. Es un Muy buen libro para los escritores y lectores, satisfactorio y redondo.
Calificación: Muy Bueno
Lo Mejor: Algunos golpes de humor me hicieron reír, la parte de metaliteratura más filosófica consigue alcanzar una razonable profundidad sin perder la parte entretenida, por gusto personal me gustan los autores que dejan todo «cerradito» en una novela de este tipo
Lo Peor: Tiene toques de humor «friki / geek» que pueden no hacer gracia a algunos (a mi me encantó) y sin embargo no está limitado a un público, todo es comprensible y está explicado para los «no – Fans» de series de Sci-Fi
Lo Releería: Si, es un buen libro, muy «metaliterario» y bastante más profundo de lo que parecía
Lo Recomiendo: La verdad es que si, especialmente a los aficionados a la ciencia ficción, es un merecido premio Hugo aunque no sea una novela que cambie el género.
Si vas a comprar el libro, contribuye al mantenimiento de este blog comprándolo a través de este link al libro en Amazon.es
– Ready Player One – El mejor homenaje Geek que he leido, videojuegos, películas y musica ochentera reflejados en una historia entretenida
– El sueño del androide – El señor Scalzi tiene más novelas en clave de humor, a mí esta me hace particular gracia
– Guía del Autoestopista Galáctico – El clásico de Douglas Adams probablemente sea uno de los mejores (si no el mejor) libros paródicos de Ciencia ficción
Nos encontramos ante la segunda novela adulta escrita por la británica J.K. Rowling, mundialmente conocida por ser la madre del universo de Harry Potter. Reconozco no haber leído su primera publicación adulta, Una vacante inesperada, a pesar de ser una fan total y absoluta del mundo del joven mago. No lo hice por pereza, ya que la sinopsis de la citada obra me seducía muy poco. Lo fui dejando, dejando…y hasta hoy. Creo que no hice mal del todo porque por lo que he podido ver por la red, las impresiones fueron bastante negativas.
Sin embargo sí cogí con ganas El canto del cuco, cuyo argumento y género parecían responder mucho mejor a mis gustos literarios. Y el resultado ha sido bueno, la británica nos regala una novela policíaca sólida, bien contada y con unos personajes muy interesantes. Pero que no llega a la grandeza de Harry Potter en cuanto a originalidad y buen hacer.
Sinopsis
El canto del cuco es la aclamada primera novela de misterio de J. K. Rowling escrita bajo el seudónimo de Robert Galbraith. Una joven modelo con problemas emocionales cae desde su balcón de Mayfair en plena noche. Su cuerpo yace en la calle nevada. Todo el mundo asume que ha sido un suicidio, excepto su hermano, que contrata los servicios del investigador privado Cormoran Strike para que se encargue del caso. Veterano de guerra con secuelas físicas y psicológicas, la vida de Strike es un desastre. El encargo le da cierto respiro económico, pero cuanto más profundiza en el complejo mundo de la modelo, más oscuro parece todo y más se acerca Strike a un gran peligro. Un elegante misterio impregnado de la atmósfera de Londres, desde las calles más selectas de Mayfair hasta los pubs ocultos del East End o el bullicio del Soho.
Opinión personal
Lo primero que sí quiero reconocerle a Rowling es su valentía a la hora de adentrarse en otros estilos literarios. Está claro que domina la novela juvenil y fantástica, Harry Potter avala esta afirmación. Para ella habría sido muy fácil seguir con este género o explotar la gallina de los huevos de oro todo el tiempo que hubiera querido (hay personajes de Harry Potter sobre los que hacer spin-off para dar y regalar). Sin embargo, la británica ha sabido reconducir su carrera hacia otros géneros y públicos. Primero con su vacante inesperada y ahora con otra novela totalmente distinta y encuadrada en un estilo opuesto a lo anterior, el policíaco. Para mí esto sólo son capaces de hacerlo los grandes escritores. Ahí queda eso.
Esta novela se caracteriza por ser una historia policíaca con cierto regusto clásico. Esto se nota especialmente en sus escenarios, en sus tintes melancólicos, en la importancia que la autora otorga a sus personajes y en la propia estructura de la novela. Es un libro en el que predomina la investigación policial como punto fuerte del argumento. Aquí el quién ha cometido el crimen es casi lo de menos, lo importante es sobre todo el cómo. Para ello la escritora pone el acento en la labor de análisis que realizan los dos protagonistas, el detective Cormoran Strike y su avispada secretaria Robin, principalmente a través de los interrogatorios a todas las personas susceptibles de tener alguna relación, aunque sea mínima, con la modelo muerta.
Esta investigación policial es el plato fuerte de la obra, así como los dos personajes principales y que conforman el alma de la novela, Strike y Robin. Nuestra escritora es una gran contadora de historias, como ya había demostrado con anterioridad y en este caso no se queda atrás, perfilando muy bien a dos caracteres opuestos pero que se compenetran a la perfección. Sobre todo hace un retrato estupendo del detective Strike y le dota de una personalidad fascinante, mezclando al perdedor caótico con el investigador brillante e incluyendo el contrapunto perfecto en la eficiente y proactiva secretaria, Robin. Las interacciones entre ambos derrochan química, por ahora alejada de una relación amorosa, pero sí laboral y personal.
La parte que más cojea en mi opinión es la centrada en contar los pormenores de la resolución del caso. No tanto en la no sorpresa de quién es el asesino (que por supuesto no sorprende) sino más bien en ciertas casualidades que existen y ayudan a explicar el cómo del asesinato de forma muy adecuada. Ciertas presencias de algunos personajes en lugares y momentos claves, ciertas casualidades azarosas del destino no me acabaron ni de cuadrar, ni de convencer. También se me hizo un poco larga la novela en su parte intermedia, ya que en mi opinión la escritora abusa del recurso de los interrogatorios. Está muy bien eso de contar los pormenores de la la investigación policial, pero tanta profusión en detalles puede hacerse tediosa al lector.
En resumen el libro es entretenido, como comentaba antes no llega a las cotas impuestas por Harry Potter (ni se acerca) pero mantiene el tipo y se adentra en un estilo distinto, lo que supone crecimiento narrativo de la británica. Ni llegará a los anales del género policíaco (ni creo que lo pretenda), ni resulta una novela prescindible, gracias al buen planteamiento de sus personajes principales, de los que además Rowling no nos lo cuenta todo, dejando la puerta abierta para más historias de Cormoran Strike y secretaria.
Contaros ya como curiosidad, que parece que el objetivo de Rowling era no descubrir que se encontraba bajo su pseudónimo masculino, Robert Galbraith, sobre todo por temas de presión de la crítica. El engaño fue descubierto y desvelado por el diario Sunday Times, que analizó la obra a partir de un especialista de Oxford y una experta de la Duquesne University de Pittsburg. Ambos compararon este libro con la última entrega de Harry Potter y con Una vacante inesperada, concluyendo que no se trataba de la novela de una debutante, sino de una escritora experta, nada más y nada menos que J.K. Rowling. Esto es lo que las editoriales nos han hecho creer, pero lo cierto es que desde que se filtró la noticia las ventas de la novela han crecido en un 500%. Por tanto, ¿ha sido una filtración o más bien una estrategia publicitaria? Aquí cada uno que crea lo que quiera …
Por qué decidí leerlo: Porque quería conocer qué había más allá del mundo de Harry Potter y esta novela parecía la perfecta para compararlo.
Lo mejor: Claramente sus personajes. La química existente entre Cormoran y R0bin. La evolución de Rowling en su carrera literaria.
Lo peor: La resolución del caso es correcta, pero ni sorprende al lector ni Rowling deja totalmente atada. No quedan cabos sueltos, pero sí muchas casualidades que ayudan a la autora a explicarlo todo.
¿Volvería a leerlo?: No lo creo, igual si apunta a una saga y aún así lo dudo.
¿Lo recomendaría?: Sí, especialmente si eres fan de la escritora o te va el género policíaco en su vertiente más clásica.
Si piensas comprar el libro y quieres contribuir al mantenimiento del blog usa este link al libro en Amazon.es
Rick Yancey es un novelista estadounidense cuyas sagas de libros infantiles han recibido ya varios premios como el que recibió el libro Las increíbles aventuras de Alfred Kropp que incluso llegó a optar por la medalla Carnegie (el premio más prestigios de UK de literatura infantil) y su más reciente «Monstrumologista» ha recibido también algún galardón (2010 recibió el Michael L. Prinz). Esta vez parece que ha buscado aguas más tranquilas y ha abandonado la literatura infantil y en parte su gusto por lo macabro de Monstrumologista y ha optado por un a novela juvenil de tipo «post-apocalíptica».
Vamos al lío. Cassie es una adolescente de 16 años que ahora se encuentra sola y escondida en el bosque. Es una de los últimos supervivientes de la raza humana y lo sabe. Los «Otros», los alienígenas invasores han llevado a la humanidad casi a su extinción mediante el uso de una serie de eventos apocalípticos que los supervivientes han dado en llamar «Olas». Al contrario de lo que esperaban no hubo naves espaciales bajando del cielo y soltando rayos sino que la forma de exterminar a los seres humanos ha sido mucho más sibilina pero tremendamente efectiva habiendo acabado con casi el 80% de la población del mundo en apenas unos meses y ahora la 4ª y 5ª ola buscan acabar con el resto.
La desvalida adolescente va recordando como fue afectando las Olas a su familia y como perdió a su hermano Sammy, así como recuerdos del instituto y de su amor platónico perdido, Ben Parish a quien nunca fue capaz de hablar. Todo ello mientras intenta sobrevivir en el bosque. Todo cambia cuando resulta herida por francotirador y despierta en la casa del (guapísimo) Evan Walker, con quién comienza una extraña relación entre el deseo y la desconfianza.
En paralelo el recluta apodado Zombi es entrenado para ser la última línea de defensa contra los alienígenas. Entrenado sin compasión y llevado a límites extremos por sus sargentos instructores, Zombi intenta que su escuadra de niños (de 5 a 16 años) aprenda las habilidades que van a necesitar para convertirse en una escuadra de Asalto. Y sin embargo algo no termina de funcionar. Algo no es totalmente lógico. Después de que un miembro de su escuadrón enloquezca y descubran que tras llevárselo al hospital ha muerto, se da cuenta que entender lo que está ocurriendo es vital para su superviviencia y de su escuadra incluyendo su protegido el jovencísimo recluta Frijol. Poco saben que los caminos de Cassie, Zombie, Evan y Frijol terminarán mezclándose de forma sorpresiva.
Opinión personal
Reconozco que tiene un inicio lento lento lento y estuve a punto de dejarlo. Los soliloquios de Cassie (sus diarios) son confusos y hartan un poco. Sobre todo porque va yendo adelante y atrás en sus recuerdos y no tardas en enterarte de lo que ocurrió en el pasado reciente y exactamente qué demonios han sido las famosas Olas, que es uno de los «misterios» que nos presenta el libro y que poco a poco va contando. Desde la primera Ola que es un pulso electromagnético que fríe toda la tecnología de la tierra hasta las olas más sofisticadas nos iremos enterando poco a poco. Esta parte es lenta, pasan pocas cosas y en general es difícil de leer. Máxime porque entre medias mete algún capítulo que se refiere a algún otro personaje que no se identifica, aunque más tarde entenderemos que se trata de la historia de Evan Walker.
Los personajes en si son esencialmente dos y el resto son «sombras» apenas definidas. Principalmente podemos valorar a Cassie que aunque intelectualmente ha asumido toda la tragedia que vive, sentimentalmente está destrozada y casi en estado de shock, haciendo que en más de una ocasión tome cursos de acción ilógicos porque necesita creer que todo va a ir bien. En fin, en general no es un personaje que me encante.
Respecto al otro personaje, el recluta Zombi, me gusta bastante más, especialmente la relación con su compañera de aventuras, la guapa y misteriosa Hacha. En general es un personaje más normal aunque sufre también de los mismos males que Cassie, «Quiere creer» y eso hace que le cueste creer lo que ve porque desea creer otra cosa. Eso implica que en algún momento desees darle una colleja a cada uno por absurdos.
El argumento está bien construido, con un tema interesante, sin embargo hacia la mitad del libro hay un giro de guión inesperado que hace que desees tirar el libro a la basura porque parece que se ha pasado de novela post-apocalíptica a novela romántica juvenil. A favor del libro puedo decir que a partir de ese momento el libro mejora muchos enteros, concentrándose mucho más en la historia de Zombi y sus compañeros, siendo mucho más rápido y con mucha más acción.
Es un libro algo sangriento y cruel que limita que sea para público más joven. Creo que es a veces innecesariamente cruel y duro pero me parece que es necesario para el libro.
El final si me decepcionó. Lo reconozco. Es un final abierto con un giro un tanto extraño que no me ha convencido para nada. Sinceramente no se si voy a coger el segundo libro de la trilogía, pero visto el estilo es probable que busque otro libro de este escritor.
Calificación: Entretenido
Lo Mejor: La parte final con más acción, el concepto de las Olas
Lo Peor: Muy lento al principio, la historia de «amor» pillada por los pelos, el «final» no terminó de gustarme
Lo Releería: No pero puede que coja el siguiente de la trilogía
Lo Recomiendo: Público juvenil, sobre todo chicas lo disfrutarán, los chicos algo menos
– Apocalipsis Z – Manel Loureiro Sé que la quinta Ola no es un libro de zombis pero sin embargo me recuerda mucho a este libro por su formato de diario, solo que para mi gusto este es mejor
– La trampa de los 18 – Erin Bowman Este libro es más flojo que La Quinta Ola pero su temática adolescente y su formato en primera persona me parece similar
Jane Eyre, la obra maestra de la novela decimonónica por excelencia. Escrita por Charlotte Brönte en 1847 (aunque bajo el pseudónimo de Currer Bell, debido a que en la época no estaban preparados para una novela revolucionaria escrita por una mujer). Su éxito fue inmediato, tanto en el público general como en la crítica especializada, convirtiéndose en un clásico de la novela romántica victoriana.
Sinopsis
Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio.
Opinión personal
Jane Eyre tiene un montón de virtudes que pasaré a nombraros ahora. En pocas palabras diría que especialmente destaca por su personaje principal femenino, adelantado a su época, y por la historia de amor existente entrelazada con el suspense más macabro.
Uno de los aspectos principales de esta obra es su carácter altamente subversivo. Plantea una crítica abierta de una sociedad rancia y represora, en la que el papel de la mujer era meramente figurativo y se centraba en la casa, los hijos y la iglesia. Jane Eyre, sin embargo, fue un libro innovador tanto en el comportamiento como en la forma de pensar de nuestra protagonista femenina y eso que vio la luz en la estricta y puritana Inglaterra de mediados del S. XIX. La escritura de Brönte generó polémica y escandalizó a muchos, sobre todo por la actitud de su fémina principal. Tanto fue así que los críticos masculinos llegaron a afirmar que hubiera sido una novela brillante si la hubiera escrito y protagonizado un hombre, pero una obra abominable habiendo sido creada por una mujer.
Posee unos personajes maravillosos, tanto los principales como los secundarios. Destacaría las intervenciones de Jane Eyre siendo niña, que son tremendamente agudas y descaradas. Y por supuesto los diálogos entre Jane y el señor Rochester, que son fantásticos. Todas las interacciones entre ambos son sobresalientes, constituyendo conversaciones que derrochan ingenio e inteligencia.
Incluye también parte de crecimiento personal de su protagonista femenina, describiendo desde la infancia hasta la juventud. Y haciéndonos partícipes de la maduración que experimenta, su aprendizaje, la superación personal y cómo afronta los problemas hasta su madurez. Esto también fue algo inusual en la época, ya que los libros describían más la evolución de los personajes masculinos, pero nunca del femenino.
Si nos centramos en otros aspectos relacionados con la temática de la obra, comentar por último que la autora es capaz de entremezclar varios géneros literarios con acierto, principalmente novela romántica, novela gótica con un punto de misterio, novela costumbrista y novela decimonónica. Así como un drama de época.
Aparte de todas las bondades anteriores tiene también puntos negativos, por eso su calificación se ha quedado como muy buena aunque a las puertas del imprescindible. Lo peor que tiene este libro es su segunda mitad. La novela funciona muy bien durante la niñez de Jane, en casa de su tía y en el internado Lowood. Asimismo durante la primera época, cuando llega a Thornfield y asistimos a los acontecimientos que allí se suceden. Sin embargo, el entretenimiento cae en picado a partir de este punto, con su estancia con los Leeds y demás. El nivel de calidad de la historia y la magnificencia de los diálogos entre Jane y Mr. Leeds es muy inferior. Charlotte Brönte consigue el punto álgido de su novela en Thornfield y a partir de aquí, la cosa decae.
Otro punto que no me acabó de convencer (y esto ya es un tema de la época contemporánea en la que nos hallamos, muy alejada de la victoriana) es el carácter melodramático de la historia. Un poco, está bien. En dosis elevadas como en esta obra, me parece excesivo. La vida de Jane Eyre es desgraciada en grado sumo, menos mal que al final la autora incluye un desenlace esperanzador, que si no … te puedes hundir en la miseria mientras lees este libro. Además, el desenlace parece un poco cogido por los pelos, como si la escritora se esforzara por acabar de una manera positiva tras tantas desgracias seguidas. En fin, supongo que como os decía es un tema del siglo en que fue escrita, pero la verdad es que me ha parecido un culebrón de los buenos, buenos …
De todas formas y a pesar de los puntos negativos, Jane Eyre es una obra maestra de la literatura clásica inglesa, una novela muy completa y rompedora, que pone las bases para el feminismo moderno y ciertamente adelantada a su época. Es un clásico que se ha ganado el derecho a estar en cualquier biblioteca particular. Y por supuesto está en la mía.
Por qué decidí leerlo: Hacía tiempo que tenía este clásico pendiente. Estas Navidades echaron una de las adaptaciones cinematográficas por la televisión, empecé a verla y me pareció que tenía buena pinta. Así que paré, conseguí el libro y empecé a leer.
Lo mejor: Su carácter subversivo. La interacción entre Jane y el señor Rochester. El misterio en torno a Thornfield Hall.
Lo peor: La segunda parte de la novela decae muchísimo en calidad y entretenimiento. Supongo que en su época no llamaría la atención por este punto, pero en la actualidad el argumento es un folletín excesivo.
¿Volvería a leerlo?: Sí, es un libro muy bueno. Soporta perfectamente varias relecturas.
¿Lo recomendaría?: Sí, con mayúsculas. Como precursor de la psicología y sociedad modernas, como clásico de la novela victoriana, como historia de amor y suspense. Sí en todos los sentidos.
Link al libro en Amazon.es (version kindle por menos de 1 Euro)
– Cumbres borrascosas (Emily Brönte)
– El cuento número trece (Diane Setterfield)
– El juego del ángel (Juan Carlos Ruiz Zafón)
– Rebeca (Dafne Du Maurier)
Matthew Reilly es un autor de thrillers de origen australiano que en 1996 pidió un préstamo para auto-publicar su primera novela «Contest» a la edad de 19 años. La novela fue descubierta por una avispada editora que vio su potencial y decidió ofrecerle un acuerdo para dos novelas más. Ha vendido más de 4 millones de copias de sus libros en 20 idiomas y además consiguió el hito de colocar una de sus novelas (concretamente de esta saga de novelas) como la novela de ficción más vendida en Australia en 2011. Sus libros se caracterizan por su rapidísima acción, su contexto militar y sus giros inesperados.
Vamos al lío. Shane Schofield nombre en clave «Espantapájaros», es un Marine líder de una unidad de reconocimiento, conocidos por ser una unidad de intervención rápida, es decir los primeros en aparecer en los escenarios de conflicto. En la estación polar Wilker un grupo de buzos de la estación dice haber localizado una nave (¿alienígena?) bajo el hielo, y después de localizarla se pierde contacto con el equipo así como con el equipo de buzos enviados a localizarlos. Pronto la estación pide ayuda siendo el equipo de Schofield el más cercano al lugar y el encargado de asegurar la estación hasta que llegue la «caballería».
Una vez allí encuentran por sorpresa que la estación polar más cercana (francesa) ha enviado un equipo de científicos para ayudar, sin embargo pronto descubren para sus terror que en vez de científicos son una unidad de élite del ejercito francés que intenta controlar la estación y hacerse con la tecnología que han descubierto asesinando a todos los testigos. Así se inicia una batalla a vida o muerte por el control de la estación donde se mezcla el grupo de ataque francés, la unidad de reconocimiento americana, un grupo de ataque de las SAS británicas y una misteriosa organización interna de los EEUU que pretende borrar toda prueba del hallazgo incluido a sus propios hombres. En una misión casi suicida Schofield debe intentar salvar la vida mientras intenta decidir en quién puede confiar donde nadie parece ser quien dice.
Opinión personal
Cuando empecé a leer esta novela no sabía que esperar. Si sabía que llevaba tiempo deseando leer algo de este australiano por las críticas que había leído diciendo que sus novelas parecen una película de acción o una partida de Call of Duty, donde casi te dan ganas de agacharte para que no te acierte una bala perdida que salga de las páginas. Bueno, hace justicia al hype pero reconozco que si bien haría una película de acción trepidante literariamente a mi me ha parecido poco sustancial.
La acción ciertamente es trepidante hasta el punto de la inverosimilitud. Eso le confiere una cualidad cinematográfica que se acerca a las películas de acción donde parece que todo es posible y que el héroe es capaz de desafiar las leyes de la física en cada escena. Mención especial merece una escena donde el personaje principal cae a las heladas aguas del océano antártico desde un precipicio a una velocidad vertiginosa y no solo se salva sino que además se las arregla para cargarse un submarino con un arma improvisada… todo esto en página y media. Me trajo a la memoria el momento en que John Maclane de Jungla de Cristal (Duro de Matar) 3 hace surf sobre un camión hasta la salida más cercana de un túnel. Vamos, algo totalmente imposible pero tan entretenido que lo perdonamos.
Respecto a los personajes son bastante planos salvo Shane ‘Espantapájaros’ y algún marine que tiene «pasado» y voz (la marine Zorro o la marine Madre), el resto son solo secundarios que pasan desapercibidos, meros esquemas, incluidos los «malos» son solo sombras. Vamos que no se para a contar nada de los personajes ni tampoco a centrar mucho las descripciones porque la acción no se para, nunca se para y esa es la mayor virtud del libro y su perdición porque a veces los giros son excesivos (cuando una situación se «arregla» solo se arregla para caer en una situación aun peor) y tan poco verosímiles que te toca decir «venga ya…». Si consigues meterte en la acción no tirarás el libro a la mitad. También es una lástima que «se cargue» a alguno de los secundarios que más me gustaron pero bueno, es una elección del autor.
Sobre el lenguaje, pues merece la pena mencionar que es pobre, pobre, pobre, porque determinadas expresiones como «Se le desencajó la mandíbula» o «Se le salieron los ojos de las órbitas» se repiten y repiten y repiten como un sello de la forma de escribir del autor. Es un poco triste que no se le ocurran otros recursos literarios para salvar la falta de vocabulario.
También criticable las explicaciones pseudo-científicas en las que se apoya para explicar alguno de los temas raros raros del libro. Vamos que se nota que el autor quiere explicar por qué se ha inventado X y para eso da una explicación super peregrina que no tiene ni pies ni cabeza.
En fin, no hay que darle vueltas, es un libro super entretenido para los que le guste la acción frenética, con muy poca sustancia y con muchos giros sorpresa que mantienen la atención aunque a veces no tanto el interés. Un vicio culpable como ir al cine a ver la última película de Vin Diesel, de vez en cuando vienen bien para sacarse de encima el cine de autor y no pensar durante unas horas.
Calificación: Entretenido
Lo Mejor: Es un vicio culpable como las películas de Vin Diesel o la comida rápida, Muchísima acción, mucho lenguaje militar, muchas luchas a la desesperada, un final feliz que se espera pero que igual que en estas películas, se agradece
Lo Peor: Escenas inverosímiles una tras otra, lenguaje limitado y expresiones repetitivas («Se le desencajó la mandíbula» se repite 50 veces), giros extraños, lamentable muerte de secundarios que son divertidos, alguna afirmación pseudocientífica para intentar justificar lo injustificable…
Lo Releería: Nope, pero puede que coja otro de esta saga este verano.
Lo Recomiendo: Solamente como vicio culpable, lleno de acción de verosimilitud muy muy justa (mención especial a la escena del submarino) pero que con esa frenética acción consigue mantener la atención, si eres fan del Call of Duty / Battlefield más frenético o te encantan las películas tipo Jungla de Cristal (Duro de Matar en América) igual este libro te atrae
Tensión o Intensidad es una novela de intriga, un thriller de persecución puro que hay que reconocer hace honor al título que lleva. Cuando era una enana (no creo que superara los 14 años) vi por casualidad una peli en la tele a altas horas de la noche. Trataba de una mujer que salía viva de una masacre en casa de una amiga y por razones desconocidas decidía perseguir al asesino hasta su guarida para rescatar a la niña que él parecía tener presa. Sólo pude ver la mitad de la película porque resultó estar dividida en 2 capítulos y esa noche sólo proyectaron el primero.
Nunca recordé el título pero sí que estaba inspirada en una novela del escritor norteamericano Dean Koontz. Y a pesar de no saber de qué película se trataba, siempre he recordado el argumento años después. La vileza del asesino, el estrés de la persecución, el suspense sobre si nuestra protagonista salvaría o no a la niña, el aspecto de la niña … todo esto se clavó en mi mente hasta el día de hoy.
Muchos años me ha costado localizar el libro que inspiraba este largometraje y que hace unos días he encontrado por puro azar en la novela que os traigo esta semana. Por supuesto no he tardado nada en ponerme con ella y devorarla hasta la última página.
Sinopsis
Chyna despierta sobresaltada, a tiempo de ver entrar en su habitación a un hombre con un cuchillo ensangrentado. Ella es la única superviviente de aquella horrenda carnicería. Toda la familia de su amiga Laura acaba de morir a manos de un misterioso maníaco. ¿O quizá Laura se había salvado? Sí, en efecto, aún conserva un hálito de vida, pero el asesino la tiene a su merced. Huye, Chyna, se ordenó a sí misma, pero, contra todo sentido común, decide impulsivamente salvar a su amiga. Aunque para eso tenga que seguir al criminal a la inexpugnable casa donde retiene a sus víctimas para martirizarlas salvajemente…
Opinión personal
Relatado con el formato de un guión cinematográfico, todo ocurre en apenas un día. Veinticuatro horas intensas y palpitantes le bastan a Dean Koontz para dar vida a un thriller de tensión emocional y suspense, que alcanzó el primer puesto entre los grandes bestsellers del año del New York Times y renovó el prestigio de su autor como experto en el género. Tensión, intensidad, estrés, sangre, persecución, perros asesinos, una mente enferma, y una pequeño giro de guión al final es lo que encontrarás si cae en tus manos esta novela de Koontz. Aparte de un poco de adrenalina, la novela no aporta más en su conjunto. Y diría que es bastante pasable.
Hay partes que me resultaron algo aburridas, la persecución está muy bien pero me faltaba un poco de diálogo, algo de argumento, no sé!! Un poco de profundidad en la historia que lamentablemente no encontré. Un principio muy adrenalítico, sí … pero que en mi opinión se va desinflando mientras pasan las páginas (toda la primera mitad hasta que llegan a la guarida del asesino se me hizo cuesta arriba). A partir de la segunda mitad la novela gana en entretenimiento, pero sobre todo porque empezamos a conocer más del psicópata de la historia, que es lo verdaderamente atractivo del libro.
Lo poco que encontramos de manera intercalada (aparte de persecución) son algunos flashbacks de la infancia de la Chyna, que nos hacen empatizar con ella por esa capacidad de supervivencia que demuestra y lamentar su mala suerte. Chyna es un personaje bien construido, con unas acciones lógicas y que mantiene como puede el pulso de la historia. Funciona bien como antagonista del asesino, Veiss. Lo que pasa es que este último se la come con patatas en cuanto salta a escena.
Porque es así, el personaje fascinante de esta historia es Veiss. En la segunda mitad de la novela conocemos mucho más de su psique, sus pensamientos, algo de su pasado (demasiado poco, nos quedamos con ganas de más). Las conversaciones que tiene con Chyna y su propio diálogo interno son, sin duda, lo mejor del libro. Su mente torturada y su falta total de empatía por los demás, horrorizarán al lector.
Comentar también que existen 3 personajes en esta historia, 2 de ellos (Chyna y Veiss) fantásticamente descritos y con una interacción entre ellos muy lograda. Pero el tercero, la niña Ariel, pasa totalmente desapercibida dentro del conjunto. Y es una pena, porque Koontz plantea una psique muy interesante en Ariel pero apenas la esboza, de modo que el lector se queda con ganas de mucho más sobre sus pensamientos y sentimientos.
Comentar también que hubo algunos detalles que no entendí, el autor introduce algunos toques paranormales (o algo por el estilo) que ni se entienden, ni se explotan, ni cuadran en esta historia con un marcado carácter de suspense puro (aquí me estoy refiriendo a los alces y toda la parafernalia en torno a ellos. ¿Alguien lo entendió?).
En resumen, novela bastante decepcionante. Mucha adrenalina pero mal estructurada y con ninguna profundidad. Se salva un poco por el personaje del asesino y poco más. Recomiendo mucho antes la versión cinematográfica antes que la novela, a mí desde luego me entretuvo el triple. Por cierto que la he encontrada colgada en YouTube (en inglés). Aquí os dejo el enlace de los primeros instantes:
Por qué decidí leerlo: Tras años de espera acordándome de la película, no tardé ni un segundo en empezar el libro cuando lo conseguí.
Lo mejor: Tensión. Persecuciones frenéticas. Veiss.
Lo peor: Falta de profundidad, escasa capacidad del autor para enganchar al lector en todo momento del desarrollo, sin caídas en el ritmo. Falta de desarrollo de algunos personajes, concretamente Ariel.
¿Volvería a leerlo?: No.
¿Lo recomendaría?: En pocos casos, sólo si quieres leer un thriller puro sin pedirle absolutamente nada más a la historia. Es el segundo libro que leo del americano y ambos me han decepcionado bastante. Voy a por el tercero y último si la tendencia no mejora, Fantasmas, que por ahí ensalzan como el mejor del escritor.
Definitivamente, 2013 ha sido el año de Leonardo DiCaprio, tras ser villano de lujo de Tarantino en Django Desencadenado, y protagonista de la función en El Gran Gatsby. Y todavía le quedaba pendiente de estreno esta sátira alocada y excesiva sobre el mundo de las altas finanzas, basada en una historia real que llevaba varios años empeñado en adaptarla y con la que ha conseguido sacar del retiro al mismísimo Martin Scorsese, quien ha asegurado que se trata de la última película que rodará. Desde luego que el director de Uno de los nuestros y Casino ha llevado a cabo la evolución lógica de los personajes centrales de su filmografía, la quinta colaboración con DiCaprio y convirtiéndole en su musa en toda regla. Si en otras ocasiones mafiosos y matones eran el hilo conductor de la particular visión de América según Scorsese, ahora tenemos a la misma tipología de personajes en el ámbito de las grandes finanzas pero conservando el hálito perdedor y de degradación moral que implica una vorágine autodestructiva de drogas y dinero fácil. Los mafiosos de los casinos se transmutan ahora en engominados agentes de bolsa, pero el transfondo será el mismo. No hay mucha diferencia entre el Robert de Niro de Casino y este DiCaprio de las altas finanzas, con drogas, dinero y rubias fatales de por medio. La novedad ahora es el tono cómico que le ha dado Scorsese, realmente acertado sin caer en ningún tipo de situación forzada ni sin que nos resulte extraño el género en el que nos propone este viaje lisérgico.
La película está basada en las memorias escritas por Jordan Belfort, un joven y ambicioso broker de los noventa que llegó a Wall Street dispuesto a ganarse la vida en los mercados de valores. Empezando desde cero y sin licencia bursátil en una firma de intermediación, ahí conoce a su mentor Mark Hanna, y pronto le enseña los dos grandes secretos del mundillo: que no importan nada las ganancias de los clientes sino las comisiones que se les cobran, y la cocaína como método para tener la mente lúcida y poder aguantar el frenético ritmo que supone trabajar en la bolsa. Sin embargo, al poco de obtener la licencia los cimientos del sistema temblaron con el crack bursátil de 1987, y se vio en la calle buscando otra empresa donde desarrollar la actividad financiera. Con el apoyo de su esposa empieza en una menos glamorosa sociedad de inversiones de baja capitalización, donde todo es más cutre pero las comisiones son mayores y es entonces cuando es consciente del filón para ganar dinero de verdad. Reúne a un grupo de inadaptados sociales a los que enseña el arte de vender por teléfono instrumentos financieros, incluyendo al que será a partir de entonces su más fiel amigo, Donnie Azoff. Donnie no sólo será el contrapunto cómico que evolucionará con Jordan en su desarrollo profesional y económico; también le acompañará en su descenso a los infiernos (o paraíso, según se mire) de fiestas y bacanales con sexo y drogas por doquier, donde el dinero será despilfarrado sin miramientos conforme vaya prosperando la agencia de valores creada desde cero. Los desaforados discursos motivacionales a sus empleados, la locura en que se convertían las oficinas con cada nueva ocurrencia, las nuevas mujeres que iban llegando a su vida, los grandes cochazos deportivos, las mansiones y los yates, hicieron que la revista FORBES le calificara como “el lobo de Wall Street” y le convirtió en el foco de las investigaciones del FBI. La acusación de estafa financiera a sus clientes y blanqueo de dinero planeará sobre Jordan y desde entonces el tira y afloja entre Belfort y la justicia será patente en ese descenso a los infiernos moral y laboral.
Lo que ha hecho Scorsese al adaptar esta historia ha sido alejarse de la visión chulesca y cínica que alcanzó Oliver Stone con la obra maestra de las películas bursátiles, Wall Street, estando más cerca de “Entre pillos anda el juego” (“Trading Places”, 1983), con Eddie Murphy y Dan Aykroyd. En este sentido, vemos como una serie de inadaptados sociales convertidos en alto ejecutivos hacen de la picaresca su modo de vida. A base de hacer a los protagonistas simpáticos y para nada estirados, el director se garantiza que el público simpatice con estos gañanes más parecidos a los matones de Casino que a los sofisticados brokers de Wall Street. Resulta hilarante, por ejemplo, que uno de los corredores que forman parte del equipo de DiCaprio sea Ethan Suplee, el hermano grandote, tontorrón y con pocas luces de la serie “Me llamo Earl”, en un papel que no tiene ni una sola frase pero que no hace más que permanecer en segundo plano continuamente y desviando la atención en todo momento.
En general la cinta rinde a unos niveles muy altos de calidad. Es por esto que tiene tres fallos que considero que resalten más. En primer lugar, su excesiva duración. Son tres horas de metraje que para mucha gente pasan rápidamente, pero que a mí me resultaron excesivas. Quizás con media hora ó 40 minutos menos hubiera sido perfecta, quitando algunas escenas que no aportan nada a la resolución del argumento (pero que aportan grandes carcajadas, eso sí).
El segundo defecto que le veo es el exceso de drogas, puteríos e infidelidades que nos brinda la película. Sabemos que Scorsese no se caracteriza por mostrarnos el lado tierno y melindroso de la vida, y que él mismo no ha sido un monje de clausura. Pero llega un momento que ya aburre ver esnifar cocaína encima de mujeres desnudas; así como también cansa la desastrosa vida amorosa del protagonista consecuencia de una falta total de moralidad, que a mí personalmente hace que no sienta lástima por el final al que se enfrenta. Será que yo soy un idealista, pero creo firmemente que se puede llevar una vida exitosa en lo profesional sin traicionar tus principios, ni dejarte vender por el dinero fácil (lo que no quita que se pueda ganar dinero).
Lo que me lleva al tercer defecto principal de la película, algo habitual en el cine de hoy en día en el que la realidad actual se ha visto golpeada por la crisis financiera global en la que nos hemos sumergido. De hecho, la relectura de los “malvados mercados” como causantes de la crisis actual me irrita tremendamente por lo demagógico de la totalidad de las propuestas actuales; desde el subgénero creado con propuestas como “Margin Call”, “Inside Job” o “Wall Street: el dinero nunca duerme”, hasta películas aparentemente ajenas al tema como “Millenium” o “Los juegos del hambre”, donde los malos de la función son financieros o ricachones causantes de la pobreza actual mientras ellos se lucran aún más. Para los entendidos en finanzas, las operaciones y situaciones presentadas en “El lobo de Wall Street” están vagamente descritas y hace uso continuo del recurso fácil del narrador de despachar las explicaciones farragosas aduciendo que el espectador no entenderá nada de OPVs y demás. En ningún momento se explica en qué consisten los fraudes que comenten (aunque el DiCaprio narrador nos deja claro que engañan a los clientes continuamente). Básicamente usa la técnica contraria a Margin Call y el resto de películas arriba mencionadas: la descripción minimalista del ambiente bursátil, frente al exceso de tecnicismos abigarrados que dejan al espectador confundido y perplejo (y que no tiene más intención que confundir al oído experto). En este sentido, Wall Street (1987) sigue siendo la reina en retratar el mundillo con pinceladas fugaces y a la vez certeras y verosímiles.
Pero si obviamos estos tres defectos y vemos a la cinta con la adecuada distancia moral (y no como un dogma de actuación vital, como hay que hacer con el resto de la filmografía de Scorsese) nos encontraremos con una de las mejores películas de los últimos meses, con un DiCaprio inmenso como actor que confirma su plenitud artística (algo de lo que ya hablé en Diamante de Sangre o El Gran Gatsby) y su capacidad para destacar frente a sus rivales en el olimpo actoral (sobre todo frente a Tom Cruise y Brad Pitt, los otros dos grandes divos atractivos con los que se lleva batiendo el cobre las últimas dos décadas de taquillazas). Aquí está mucho más gracioso que en “Atrápame si puedes”, y más físico que nunca: salta, grita, se enfada, da discursos, baila, se arrastra, gatea,… Y todo ello sin perder la compostura ni la dignidad (algo de lo que, por ejemplo, Ben Stiller no podrá hacer jamás, como comenté en mi anterior reseña). Los puntazos cómicos que nos ofrece la película son innumerables; y en el saco también hay que meter a Jonah Hill, auténtico gran descubrimiento de la cinta y sin el que la mitad de las escenas en las que nos tronchamos no tendrían tanta gracia (el momento en que conoce a la rubia Naomi en la fiesta es brutal, y así tenemos una docena de situaciones). Hasta Matthew McConaughey está increíblemente brillante, con su personaje pasado de vueltas que solo sale en los diez primeros minutos; o el otro descubrimiento de la película, Margot Robbie (vista hace poco en un pequeño papel en “Una Cuestión de tiempo”), actriz que está en boca de todo el mundo (y no es de extrañar viendo las sugerentes escenas que nos ofrece).
En definitiva, Scorsese nos presenta una excesiva e hilarante historia que retrata la adicción que produce la mayor de las drogas: el dinero (con el que se pueden comprar otras drogas y el resto de las cosas como coches, yates, sexo y amigos). Es excesiva a todos los niveles, pero lo bueno que tiene es que después de esbozar las triquiñuelas de la bolsa y la degradación moral de sus trabajadores, nos señala que nadie esta exento de caer en las mismas trampas que la codicia sin límite nos impone. Da igual que sean millonarios de buena familia o gente de a pie, todos se ven corrompidos ante la perspectiva de ganar dinero aunque sea a costa del engaño ajeno. Y en este sentido, la escena final con que se cierra “El lobo de Wall Street” es totalmente reveladora de este aspecto, y sintetiza de manera genial todo lo que hemos visto durante los anteriores 178 minutos de la película. Recomiendo verla.
Calificación: Muy buena/Excelente
Lo Mejor: DiCaprio está inmenso en su papel cómico; los puntazos de comedia se cuentan a pares, gracias también a Jonah Hill.
Lo Peor: La duración puede resultar excesiva al divagar en determinados momentos centrales de la cinta. La apología de las drogas y las infidelidades resultan tan excesivas como moralmente reprobables, y en ningún momento nos da una lección sobre lo inadecuado de estas conductas.